- No sabía que bailabas tan bien - dijo quitándose el abrigo y dejándolo en la mesa auxiliar del salón de Lexa - me gusta mucho más está comandante.
- Pensé que mi demostración del otro día te había convencido - se dirigió a la cocina para preparar las copas, intentando obviar las mariposas que le había provocado aquel "me gusta..."- tampoco sabía yo que tenías tantos pretendientes.
- Tengo más aguante que pretendientes, así que si lo que pretendes es terminar de emborracharme...no vas a conseguirlo - la miró justo a su lado, mordiéndose el labio con un "Te tengo, lo sabes y lo sé" escrito en los ojos y aquella sonrisa de "Será cuando yo quiera Woods" que conseguía rendirla.
- Es solo una copa Clarke, tiene el significado que tú quieras darle - le contestó sugerente tendiéndole su bebida mientras se apoyaba a su lado.
- A veces me sorprendes, Woods.
- ...a veces...
- A veces. El resto del tiempo, la mayoría, eres terriblemente insoportable - la actriz puso cara de pena a su lado aumentando las ganas de Clarke de tender la mano hacia ella y acariciar aquella sonrisa que tanto le recordaba a la fotografía que su acompañante guardaba en el piso de arriba.
- Parece que a pesar de que se me dan de puta madre las estadísticas siempre me muevo entre los "a veces" y "la mayoría del tiempo".
- Entonces deberías saber que los "a veces" es una cantidad incierta de tiempo, ni muy poco ni mucho - le sonrió ladeando la cabeza para observarla mejor - ¿No decías que era tan grande...?.
- ¿Qué? - la pregunta le pilló tan desprevenida que casi se atraganta con la copa.
- La bodega, la piscina, la televisión...la cama y la cocina me las sé de sobra, gracias - aquella faceta chulesca de Clarke conseguía despertar sensaciones muy placenteras en el estómago de Lexa.
- Tienes razón, soy una desconsiderada - replicó teatralmente consiguiendo que la rubia la mirara divertida - Podemos empezar por la piscina, es mi parte favorita de la casa ¿Quieres verla? Ven - la tomó de la mano libre mientras la conducía a aquel rincón de la casa, abriendo la gran cristalera que las separaba del jardín - Podemos sentarnos allí.
La condujo hacia el sofá donde Lexa había pasado tantas noches y tantos días queriendo alejarse del mundo. Ahora seguía queriendo alejarse, pero con ella, porque con ella era tan sencillo que realmente lo era.
- ¿Sabes? Se te darán de puta madre las estadísticas pero yo soy un genio rompiendo estadísticas, Woods - sentenció mientras se sentaba de lado para poder mirarla.
- ¿Si? Prueba - la retó acercándose en el sofá.
- Anya dijo que no habías traído a ninguna mujer, ¿por qué Lexa? - la interrogó, porque a pesar del alcohol no se atrevía a realizar aquel otro ¿por qué yo?
- Pues...- miró hacia otro lado huyendo de la intensidad de aquel azul - ...jamás hubieran sabido valorar tan bien la grandeza de mi bodega. Imagínate ya de mi televisión, y ni hablemos de la piscina, no, ni hablar.
Clarke rompió en una carcajada aceptando la huida de Lexa, mientras esta a pesar del alcohol no se atrevía con aquel otro "Porque no eras tú, Clarke".
- Buena jugada, comandante, ¿por qué actriz? - dijo dejando la copa terminada en la mesa.
- ¿Es un interrogatorio, señorita Griffin? - poniendo voz sensual y levantando la ceja divertida- Vamos, Clarke, acepto que no veas la serie, incluso que no sientas ningún tipo de curiosidad... pero, joder, soy yo, ¿no te has leído ni una entrevista por equivocación con tus apuntes? - contestó con dramatismo y la estudiante le lanzó una patada que la hizo reír.
- No me interesan...cuando puedo saberlo de ti - la sinceridad de la joven cautivó a la actriz.
- No sé...realmente no me lo han preguntado nunca. Aparte de las entrevistas - le repitió buscando su risa, esta le respondió dándole en la mejilla mientras la comandante buscó el contacto reteniendo su mano un poco más contra su cara.
- Cuéntamelo a mí ahora - se apoyó en el respaldo cerrándose la chaqueta mostrando interés mientras retiraba la mano que ahora le ardía por aquel contacto.
- Pues de pequeña quería ser médico, no te rías, hubiera sido buenísima con estas manitas y le hubiera hecho la competencia a toda la saga Griffin - Clarke tuvo que dejarse caer hacia atrás entre carcajadas ante la revelación de la actriz, que por su parte no sabía si era el alcohol pero abrirse ante ella le resultaba demasiado fácil - pero la verdad, no estaba pasando una buena racha en mi familia, en mi vida... y sentía la necesidad de huir, muy lejos, incluso de aquella Lexa que era en aquel momento. Todos tenían planes para mí, todos querían decidir en mi vida y en mi futuro. Por aquella época, salía a correr todas las tardes después del instituto y fantaseaba con seguir corriendo sin mirar atrás y regresar cuando hubiera conseguido olvidar todo aquello, cuando ya no doliera, irme a un lugar donde pudiera ser yo misma sin que nadie me diera órdenes ni me evaluasen continuamente. No sé explicartelo, Clarke - se giró para mirarla de frente a la vez que Clarke asintió transmitiéndole seguridad.
- Lex - aquel apodo cariñoso le retumbó en el pecho como cien cañones - a pesar de ser una analfabeta emocional lo estás haciendo increíblemente bien.
- Siempre es un placer una buena dosis de sinceridad marca Griffin - sonrió con ganas mirándola a través de aquel verde - Clarke, es que deseaba poder ser otra persona, pero con todas mis ganas, porque en aquel momento no sabía lo que realmente quería, no sabía si eran deseos míos, querer llevar la contraria o deseos que los demás habían puesto en mi y me veía obligada a cumplirlos para no decepcionar a mis padres y a las personas que quería.
- Conociéndote seguro que era por querer llevar la contraria - relajó el ambiente haciéndola reír de nuevo lo que Lexa agradeció, tomando las fuerzas que necesitaba.
- Con 13 años sentía que no encajaba en ningún sitio, que el mundo a pesar de ser lo bastante grande no tenía un hueco donde yo encajara...hasta que una profesora me invitó a participar en el taller de teatro y descubrí todo lo que esto podía regalarme. Y la verdad es que acepté porque estaba coladita por ella - rió viendo a Clarke poner los ojos en blanco "No tienes remedio" - La actuación me dió la oportunidad de ser cada día lo que yo eligiera, pero al bajarme del escenario, sin embargo, era más yo misma que nunca. Me convertía en mil personajes de mil obras y todos me regalaban algo, podía hacer reír a la gente, llorar...encontré de casualidad que el universo si tenía un lugar para mí en el mundo. Cogí a Anya, mi mejor amiga, y le dije muy convencida: "quiero esto, sé que esto es a lo que me tengo que dedicar. Anya, a la mierda la medicina, ya habrá una Griffin en el futuro mejor que yo para eso" Bueno, vale, esta parte última puede que sea producto de mi imaginación - rió junto a Clarke - ¿Sabes lo que es ponerte delante de un teatro entero y ver como sus emociones son las tuyas? Sin Anya jamás hubiera llegado hasta aquí, soy yo la que tengo que agradecerle tanto... fue ella la que me llevó de un lado a otro, a hacer mil castings, empezaron a llegar los papeles, después llegó la oportunidad de Heda y encontré el personaje que tanto tiempo llevaba esperando. Hollywood no es esto Clarke - dijo señalando alrededor - no me importan los flashes, las portadas, los premios o los seguidores en Instagram, ni siquiera las piscinas, las bodegas o las televisiones enormes. Me dan igual. Lo que me importa es que cuando una niña vea a Heda besando a otra mujer no se sienta sola en el mundo, que no piense que es un bicho raro o que piense que es malo, que nunca más se sienta tan sola como yo aquella vez que no encontraba nada a mi alrededor. Me importa que cuando un chavalito al que en su clase hacen bullying necesite valentía vea que puede ser como Heda. Me importa que cualquiera pueda identificarse de alguna manera con el personaje...y que a su manera lo haga suyo. Si consigo tan solo una pequeña parte de eso, que esa niña, que ese chaval, que cualquiera de esas personas que se ponen delante de la televisión no se sienta tan solo en esta puta sociedad, todo esto: la falta de privacidad, las entrevistas, los flashes, las giras, la falta incluso de vida...habrá valido la pena Clarke. Te lo aseguro. Por eso Antes y yo jamás hablamos de mi sexualidad, y ella lo intenta tapar siempre, no queremos que lo que yo pueda querer o desear influya en lo que es el personaje, ni que la prensa le de más importancia a mi vida privada que a lo que representa toda esta locura de serie. Todo eso llegará, estoy segura. Es un personaje que al principio era un proyecto a explotar, y entre Anya y lo que yo quería creo que hemos hecho algo muy bonito. Y me quedo con todo eso. Es bonito ver la serie y darte cuenta que incluso para alguien como la comandante un día puede llegarte alguien que ponga toda tu vida boca arriba y no tengas más remedio que besarla, sin importante quién es.
Por primera vez Clarke la miraba con verdadera admiración, nunca se había esperado un pensamiento así por parte de Lexa. Su mirada ahora cristalina, un verde trasparente que traslucía limpio. Allí estaba ella, la auténtica Alexandra Woods sin dobleces, ofreciéndole lo que era al descubierto, sin escudos, sin corazas. Y nunca antes tuvo tantas ganas de besarla como en ese momento. Es que lo había intentado de mil formas, pero mientras ella retiraba las 3 apostadas, Lexa le daba 4 más para seguir y para ella nunca había sido tan fácil seguir jugando y querer ganar. Y le gustaba, joder, le gustaba de verdad, le gustaba la forma que tenía de besarla con fiereza, pero también le gustaba la Lexa que quería hacer del mundo un puto mundo mejor.
- ¿Sabes? Entiendo todos tus prejuicios y que no es lo más importante que tienes ahora mismo que hacer... pero me gustaría que alguna vez vieras Heda sin verme a mí detrás. Y que después entiendas todo esto que te digo, me encantaría que tú lo entendieras, porque sé que eres la única que podría verlo de esa forma.
- Lexa...- la llamó en apenas un susurro, agarrando su mano con la suya mientras esta levantaba la vista, porque le encantaban aquellos ojos verdes que siempre eran del mismo color pero que guardaba mil secretos que ir descubriendo.
- ¿Te gusta Blake? - y por supuesto también le gustaba la Lexa que la cagaba con palabras y rompía los momentos. En la imperfección estaba su perfección. A Lexa había que quererla tal cual, claro, y Clarke solo pudo reírse ante la interrupción.
- Hemos tenido nuestros momentos - contestó sincera - lo quiero mucho, pero... de repente ha llegado un momento en que no me interesan "esos momentos" y empecé a verlo como lo que ha sido siempre.
- No estarás diciéndome que lo veías como un hermano después de "esos momentos" - dijo solo para escucharla protestar con media sonrisa de lado y la respuesta le llegó como una nueva patada a su espinilla - ¿y cómo dices que consiguió Blake esos momentos? Esa parte me interesa más.
- No tienes remedio definitivamente - dijo acercándose más en el sofá - Blake tiene su encanto aunque tú no lo veas - le respondió con otra media sonrisa muy cerca de su boca, mirando a esta directamente.
- Claro...¿cómo era? ¿qué te cantaba? - intentó ocultar su nerviosismo y se puso pensativa haciendo como que buscaba en su cabeza mientras la agarraba de la mano para levantarla, el alcohol estaba corriendo veloz por sus venas- Espera, espera, ¡Creo que la tengo!
Buscó en el bolsillo trasero de su pantalón su móvil y Clarke entornó los ojos. La canción sonó por los altavoces de toda la casa.
- Tranquila Clarke el vecino más cercano está en un radio de 1 km y medio. Vas a poder gritar todo lo que quieras. "No quería enamorarme y me fui de fiesta con mis amigos..." No es mi favorita, pero no está mal - Lexa se le había acercado peligrosamente mientras intentaba que la rubia la siguiera.
- Tú eres más de opera italiana.
- Y alemana, austríaca... es mucho más sensual, joder, es que no sabemos apreciar la verdadera música. Vamos Clarke, has dicho que bailaba muy bien, ¿no vas a dedicarmela? Me la debes por haberte ido con Blake. "Yo te dije corazón acércate por favor..."
- Eres imbécil Lexa Woods - dijo mientras de repente volvía a estar en aquella discoteca bailando contra ella.
- Puede, pero te apuesto tres y me gano cuatro a que sigo teniendo más puntos que Bellamy - le guiñó un ojo haciéndola reír mientras le bailaba exageradamente provocando que no pudiera dejar de hacerlo - Quince años Clarke - esta la miraba confusa - He pasado 15 años en esas dichosas clases de baile...- volvió a darle una vuelta sobre ella misma atrayéndola más fuerte contra su pecho, sin perderse como Clarke bajaba fugazmente de nuevo la mirada hacia sus labios - "porque tú tienes esa cara bonita..."
- No me imaginaba a la comandante con un tul.
- Mejor no lo hagas, por favor, mi madre se empeñó en que una señorita de bien debía aprender toda clase de baile de salón, también sé tocar el piano, ¿no sigo sumando puntos? -rió parando de bailar recordando algo de pronto - hablando de madres, Anya creo que seguía allí en la discoteca... me va a matar. Pero - levantó un dedo mientras volveía a atraerla hacia ella - he puesto en repetición tantas veces la canción que vas a bailar conmigo hasta que tengas agujetas en sitios donde no sabías, así que va a merecer la pena - sonó una nueva canción mientras la rubia levantaba una ceja mordiéndose el labio para no reírse, Lexa con unas copas de más era aún mejor, era de verdad - Bueno, quizás sea una bocazas, lo reconozco y esta es otra canción.
Paró a escuchar para volverse con los ojos brillándole de emoción, reconociendo aquella canción entrelazó su mano y la sujetó de la cintura.
- ¡Joder! Con lo bien que hubiera quedado diciendo que lo había hecho queriendo: "You can dance every dance with that guy who gives you the eyes", mira Clarke, así se baila para los que llevamos 15 años en esto.
Clarke se tuvó que echar hacia atrás con lágrimas en los ojos y al volver la vista hacia Lexa que seguía empeñada en demostrarle sus quince años de clase supo que habría dejado mil fiestas más y a mil Blake más tan solo por todo lo que estaba viviendo con ella desde que pisaron aquella casa.
- But don't forget who's taking you home and in whose arms you're going to be so darling save the last dance for me... - su voz seguía sonando igual de bien en aquella cover improvisada, se alejó de ella para quitarse la chaqueta teatralmente y dejarla caer en el sofá, la acrobacia le salió mal y acabó en la piscina - Mierda, era una Gucci.
- Lexa, para, si sigo riéndome voy a tener agujetas pero de verdad.
- Laugh and sing but while we're apart don't give your heart to anyone and don't forget who's taking you home - seguía tareando - Lo siento Griffin, ahí va una Gucci de la última colección, Anya me va a matar definitivamente. Clarke...
- Lexa...- dijo llevando las manos entrelazadas hacia su nuca.
- No te merece - dejó de bailar sin bajar la mano de su cintura mirándola atravesándola - Ni Blake ni mil como Blake.
- ¿Y qué me merezco Lexa?
- Todas las tartas del mundo. De todos los tamaños, formas y sabores. Sé que te mereces a alguien que te mire como si se le fuera a acabar la puta vida si no te tiene y que supiera que merece la pena la caída libre, los riesgos y que además salte sin un puto paracaídas. Te mereces a alguien que te saque a bailar cada día y cada noche aunque sea en mitad de la avenida más grande Los Ángeles solo para verte reír de esta forma cada minuto. Alguien que sepa que tienes un azul para cada estado de ánimo y que tienes varias formas de sonreír y todas te quedan igual de bien. Alguien que sepa que te gusta agarrar la sábana o la camiseta con fuerza mientras duermes, o por lo menos que sepa como juegas con tu pelo cuando estás concentrada en algo y como se te forma una arrugita justo aquí cuando te enfrascas en esos malditos apuntes - le señaló entre el entrecejo y Clarke la miró sorprendida - No puede ser Bellamy... - la lengua se le trababa por el alcohol y su poca costumbre de expresar sentimientos, pero la estudiante la miró con un brillo diferente,
en aquel azul que adoraba tanto que hizo el resto - no puede serlo Clarke. No puede serlo porque debería pensar que hay millones de tías pero que solo existe una Clarke Griffin. Joder Clarke es que si no lo ha visto teniéndote tantos años delante...
-... y además no tiene quince años en academia de bailes...
- ...y además no tiene quince años en academia de bailes por supuesto...
-...ni una bodega, un televisor y una piscina enormes...
- ...ni de lejos vaya, seguro que lo suyo es todo super pequeño - le encantaba la manera de abrirse a Clarke y que pudieran reírse de todo, le daba lo mismo mientras siguiera teniendo esa luz en la mirada.
-...y además seguro que es de lo que apuestan tres y pierden 5...
-... eso ni lo dudes. Seguro que no apuesta por miedo a perder. Clarke, dilo. Si lo quieres de verdad, solo dilo porque yo me muero por hacerlo ahora mismo y si no lo dices creo que...
No le hizo falta porque Clarke atrajó su boca hacia la suya haciendo que Lexa se tropezara por el impulso para caer directamente sin red de seguridad ni paracaídas contra su boca, justo en caída libre, solo así había que besar a Clarke Griffin, como ella merecía. La rubia enredó las manos en su pelo para profundizar el beso devorándose sin miedo del después. Lexa giró la cabeza para sentirla mejor y vió como en ese momento Clarke se separó brevemente mirándola directamente a los ojos. Le sonreía contra su sonrisa y aquel azul estaba ahora oscurecido por un deseo indescriptible, joder es que le encantaban los mil matices y tonos de esos ojos. Se mordió el labio inferior y Lexa volvió a atrapar su boca con una suave embestida y gimió brevemente cuando sintió la lengua de Clarke acariciarle el labio inferior, abriéndose paso para encontrarse con la suya. Aumentaron el ritmo de aquel beso y sintió como Clarke la buscaba tirando de su nuca hacia ella, profundizando y jugando con su lengua, bajando su otra mano hacia la parte posterior de los vaqueros de Lexa.
Sin dejar de besarle sintió como la llevaba hacia atrás, cayó sobre el sofá con el cuerpo de la rubia sobre el suyo y perdió el control. Notó el calor de la mano de Clarke en su abdomen y subió sus dos manos por la espalda de la joven recreándose en las curvas de su cuerpo.
- Dime que esto está pasando y no es el alcohol - preguntó mientras se separaba para morderle la barbilla mirándola desde abajo provocándole, "eres una bocazas", enterró su boca en su cuello dejando suaves besos que hizo que la actriz arqueaba la espalda mientras bajaba sus manos por esa zona, arañándola, para sentirla más cerca, más profundo - Joder Clarke...
Clarke seguía su camino y llevó la pierna de Lexa hacia el lado opuesto al sofá, dejándola caer, colando una pierna entre ellas, Lexa arqueó aún más su espalda y Clarke empezó a moverse de forma suave contra ella, sentirla de esa forma contra su intimidad era más de lo que podía soportar. Llevó sus manos hasta el vaquero de Clarke para agarrarla por los glúteos mientras esta se ponía a horcajadas sobre ella. Tenía la imagen del pecho de de la joven contra su boca mientras empezaba a restregarse contra su abdomen con las manos en los hombros de la actriz.
- Lexa...necesito sentirte - y perdió la poca cordura que le quedaba en aquellas tres palabras y volvió a besarla, con la sensación de que no tendría manos para todo lo que quería abarcar de la piel de la joven -hazlo, hazme lo que quieras.
Así de simple, así de fácil y así de contundentemente acabó Clarke Griffin con el autocontrol de una Lexa que sintió como su entrepierna se humedecía de 100 a 1000.
- Vamos arriba - la levantó impulsándose con la pierna que mantenía fuera del sofá alzandola para besarla de nuevo mientras la lengua de Clarke volvía a encontrar la suya y la rodeaba con sus piernas en su cintura. Sentía que su interior y su exterior se derretía como gelatina a merced de la estudiante. Necesitaba sentirla y se estamparon con fuerza contra la cristalera que daba acceso a la casa mordiendo con aún más fuerza su cuello, Clarke se inclinaba hacia atrás para volver a sentir su intimidad contra aquel abdomen mientras rodeaba fuertemente sus caderas con sus piernas, necesitaba la fricción con Lexa y se quitó la chaqueta azul que le sobraba. La miró directamente a los ojos cuando esta se separó sujetándola ahora con una sola mano, respirando contra sus labios, mientras desabrochaba su pantalón. El gemido que dejó contra su boca cuando metió la mano por encima de su ropa interior se convirtió junto a su risa en su sonido preferido del universo entero. Soltó las piernas de alrededor de Lexa que seguía tocándola por encima de su ropa interior y la agarró del top para volver a besarla.
La llevó de esta forma hacia el salón y se giró escaleras arriba pero Lexa volvió a darle la vuelta para subir las escaleras con su lengua luchando contra la suya. Consiguieron llegar a la habitación de la actriz sin separarse ni un milímetro. Tumbó a la rubia y esta le quitó la parte de arriba deleitándose en la vista de su sujetador verde llevando su mano hacia el pecho de Lexa y apretando primero suave, después cerrando su mano entera.
- Solo dilo y lo haré - joder es que la voz de Lexa contra su oído en aquel momento era lo más erótico que había escuchado nunca.
- Hazlo, Lex, hazlo - cerró los ojos removiéndose contra el cuerpo de la actriz, deleitándose con ella. Lexa le quitó el top y el sujetador para no dejar de embestirla contra su boca y besó su cuello, pasando su lengua, descendiendo y aumentando la humedad de una Clarke cada vez más excitada. Pasó la lengua por uno de sus pezones, primero lento, luego recreándose, para morderlo a continuación notando como se endurecía con su tacto. Es que era de verdad que aquella rubia estaba esculpida. Notó la espalda de Clarke elevarse buscando el muslo de Lexa y deslizó suaves besos alternados con mordiscos por su abdomen.
Agarró las trebillas de sus vaqueros deslizándolos y lanzándolos. Volvió a su abdomen y la cadencia de las caderas de Clarke era cada vez más agresiva. Ver aquella mirada verde pidiéndole permiso hizo que le agarrara la mano que sujetaba su cadera para llevarla hasta su centro, ahogando un gemido contra las sábanas cuando sintió la mano de Lexa deslizarse bajo su ropa interior. No aguantaba más y se quitó ella misma lo único que le quedaba, viendo absoluta adoración en los ojos de la actriz. Esta se entretuvó jugando con sus dedos contra sus pliegues mientras dejaba la cabeza en su muslo, dejando con la lengua un reguero de caricias entre las piernas de Clarke. Esta se removió impaciente porque necesitaba sentirla aún más.
- Más Lex, por favor...te necesito muchísimo - lo dijo en un tono que llegó directó a la entrepierna de Lexa que gimió bruscamente cuando hundió su lengua contra la humedad de Clarke. Empezó lentamente y la rubia no pudo controlarlo más y apretó su bajo vientre contra su boca mientras le agarraba por la nuca. No sabía cómo había vivido tantos años sin los labios de Lexa - joder Woods, no pares...
Aquel joder combinado con aquel Woods y con aquella orden terminó de encender a Lexa que atacó vorazmente la intimidad de Clarke alternando los movimientos circulares con sus dedos, para terminar deslizando un dedo dentro de la rubia y notando cómo estaba introdujo otro. Sintió las caderas de Clarke contra su boca y sabía que estaba a punto de llegar por lo que aumentó las embestidas contra ella, quería quedarse con su sabor, llenarse de ella, le encantaba su excitación. Sintió como se tensionaba y como apretaba contra sus dedos y alzó la mirada cambiando la lengua por su pulgar para no perderse la imagen de Clarke llegando de aquella forma. Subió para alcanzar su boca sin dejar de perderse en aquel azul.
- No sabes las ganas que tenía de esto, Clarke... -y la voz ronca de Clarke terminando fue lo mejor que había vivido en mil noches seguramente. Sintió la boca de la rubia en torno a su cuello mientras la mordía salvajemente y cerró los ojos dejándose llevar. Notó como se relajaba y sacó los dedos de su interior sonriéndole mientras la miraba. Tenía los ojos cerrados, gotas de sudor le perlaban el pecho y aquella boca entreabierta la volvía a llamar una y otra vez. Nunca la había visto tan preciosa como aquella noche. La besó dulcemente, lento, saboreando el sabor del sexo de Clarke contra sus labios.
- Joder, Lexa...-susurró contra ella mientras le sonreía intentando recobrar el aliento- Necesito...saber cómo es hacértelo. Necesito saberlo desde el día en que te conocí.
Se dió la vuelta y acabó de nuevo a horcajadas encima de ella moviéndose contra el abdomen de Lexa con el deseo reflejado en su cara. Vió como la actriz se removía excitada debajo de ella, la manera en que llevaba torturándola toda la noche la estaba volviendo loca. Llevó una mano a su nuca y sujéntadola por la cintura se incorporó buscando su boca, reclamándola con urgencia. Es que la forma que tenía Clarke de moverse encima suya la estaba volviendo loca y a ella le quedaba muy poco para llegar sin ni siquiera haberse quitado la ropa. La rubia le desabrochó el sujetador y llevó una mano a su pecho, gimiendo al sentirlo contra su mano. Se recreó con la vista que tenía de Lexa desde ahi y mientras esta la sujetaba la volvió a tumbar para quitarle los pantalones. Pusó directamente su intimidad contra la de Lexa mientras esta aumentó el ritmo necesitada del contacto. Sus gemidos se entremezclaron aumentando la excitación de ambas.
- Me vas a matar Clarke - dijo observando como la rubia tiraba lejos la última prenda que la cubría. Clarke volvió a ponerse encima y el calor de su intimidad contra la de ella hizo que Lexa fuera a irse en ese momento.
- Sh, aún no, comandante - Clarke se separó ante la mirada verde suplicante de Lexa - vas a durarme un poco más...
Lexa cerró los ojos mordiéndose demasiado fuerte los labios. Clarke la observaba desde encima encantándose con el cuerpo de Lexa. Llevó su mano hasta los muslos de la actriz que suspiraba ansiosa, rozó sus pliegues sintiendo lo mojada que estaba.
- Lexa, me encanta...- empezó a acariciarla porque se iba a correr de nuevo tocando solamente a Lexa, esta lo noto y llevó su mano hacia ella penetrándola con dos dedos. Clarke se dejó caer sobre ellos mientras hacia lo mismo en el interior de Lexa, aumentando la intensidad de sus embestidas conforme notaba que el cuerpo de la actriz empezaba a contraerse. Siguió moviéndose hacia arriba y hacia abajo cuando se recostó sobre ella, entrando en contacto contra el centro de una Lexa que se dejó ir gimiendo contra su hombro mientras le devolvía el mordisco de antes con fuerza. Eso fue suficiente para que Clarke se fuera por segunda vez quedando tumbada sobre la actriz que culminaba junto a ella con la respiración aún acelerada y agotada.
El hilo musical había seguido actuando ajeno a las gemidos de ambas, ignorado por el placer mutuo. Recostada sobre la actriz Clarke pudo reconocer de fondo aquella estrofa que desde que la conoció asoció con Lexa:
La mujer de verde se ha vuelto a poner el traje para rescatarme...
Lexa la sintió sonreír y la miró intentando conectar con su mirada pero Clarke estaba abrazada muy fuertemente a su pecho, fue entonces cuando Lexa fue consciente de que era verdad que había solo una Clarke Griffin y que aquella la quería solo para ella. Joder que se buscasen Blake y los demás su propia Clarke porque aquella se la pedía ella, que para algo había tardado tan solo 29 años en encontrarla. Y ella se ocuparía de tener todas las tartas, todas las canciones, las bromas y todos los bailes del mundo en todas las avenidas principales del universo entero siempre que la rubia lo necesitara para asegurarse su sonrisa.
Tú dame una señal, yo buscaré un disfraz...
