Pasaron varios días antes de que Harry despertara, días en los que Hermione había estado cuidando de él, bastante preocupada por no poder llevarle a un especialista médico, pero aparentemente Harry estaba bien.
Había investigado sobre posibles hechizos oscuros explosivos que te dejaban inconsciente y no había encontrado nada más allá de un posible colapso mágico. Ciertamente sus libros sobre magia negra se quedaban muy cortos. Cuando había salido de Londres no esperaba necesitar tratados específicos sobre magia negra. Tampoco se podía imaginar el nivel de dominio que parecía haber adquirido su amigo sobre la misma.
Ron, sin embargo, había pasado los días muy nervioso, en primer lugar por el hecho de que Harry estuviese fuera de combate por tiempo indefinido, sabiendo que ese lugar era un foco de ataques constante. En segundo lugar por la incertidumbre de estar con su mujer embarazada en un páramo en el fin del mundo.
- Eres un exagerado, Ron. No me convierto en una especie de flor delicada por estar embarazada - le había dicho un día que se había ofrecido a ayudarla a subir las escaleras.
Además de cuidar a Harry, Hermione había dedicado esos días a investigar el castillo en profundidad. Primero en general y luego más detalladamente. Encontró varias habitaciones que no habían sido abiertas en mucho tiempo.
En el lado sur de la primera planta había encontrado una biblioteca llena de libros de la edad media perfectamente conservados. Maravillas como por ejemplo; un estudio de bestias mitológicas de las islas orcadas, varios tomos con teoría sobre el desarrollo de magia oscura y defensa mágica de territorios privados, entre otros. Uno de sus mejores descubrimientos había sido un mapa detallado del castillo y sus terrenos aledaños, junto a la historia de su construcción.
Tras analizarlo y verificar su autenticidad descubrió que el castillo estaba construido sobre varias plantas aparentemente vacías, unidas por túneles a los acantilados exteriores de la isla.
Su espíritu aventurero estaba a punto de estallar. Estaba ante una maravilla de la antigüedad llena de misterios, había tantas opciones por explorar y por descubrir que estaba al borde del ataque de nervios.
Había tenido que estructurar y posponer la búsqueda en la biblioteca para poder hacerse una idea general acerca de las habitaciones y otros secretos que guardaba aquel castillo.
Además de la biblioteca, en la primera planta había encontrado varias habitaciones como la suya, con baños compartidos con la habitación contigua.
Estaba claro que aquellas exquisitas decoraciones y facilidades no databan de 1500 años atrás, principalmente porque los urinarios y las bañeras no existían en aquel formato elegante hace quince siglos. Algún dueño posterior se había encargado de modernizar el castillo para su comodidad.
Hermione estaba maravillada explorando cada habitación, cada armario y revisando las ruinas que quedaban, tratando de adivinar a quién habían pertenecido... Definitivamente se alegraba de estar allí.
Ron, que había estado vigilando el exterior, estaba genuinamente sorprendido y muy inquieto por el hecho de que llevaran varios días sin atacar.
Que Hermione hubiese encontrado las cocinas y la hubiese puesto un poco al día, por supuesto para poder ayudar al viejo elfo doméstico que aún se mantenía allí, con un pie y medio en la tumba, había mejorado ligeramente la calidad de lo que servía para comer y cenar, por lo que Ron ya no protestaba tanto para que se fueran.
Tres días después de la explosión Harry había despertado totalmente desorientado. No recordaba dónde estaba, ni qué día era, tampoco qué hacía allí metido en la cama, tapado y cómodo.
- Draco? - preguntó palpando su lado de la cama.
La ausencia de la cadena y la ausencia del rubio le devolvieron a la realidad. El estómago volvió a doler, pero esta vez no era un fuego que le hacía odiarlo todo a su alrededor, esta vez sólo parecía ser dolor. Encontró la capa blanca hecha un lío a su lado, como si hubiera dormido agarrado a ella.
Entonces recordó que la noche que todo había ocurrido le había dicho a Ron que se fuera de allí, seguramente no hubiese perdido un instante y se hubiese ido sin mirar atrás. Tampoco le hubiese extrañado, tal y como había tratado a la gente no iban a quedarse ahí por voluntad propia.
Escuchó unos pasos al otro lado de la puerta y después unos golpecitos.
- Harry? Estás despierto?
- Hermione?
- Ay! Estás despierto!
La chica entró rápidamente, levitando una bandeja.
- Cómo estás? - preguntó ilusionada.
Pero Harry negó y miró por la ventana.
- Me gustaría estar solo, Hermione. Le dije a Ron que os fuéseis, ya no os retiene nada aquí. Este lugar es peligroso.
- Harry, déjate de tonterías, por favor. Lo primero de todo, come, que llevas tres días ahí durmiendo.
- No tengo hambre, gracias. Sal de aquí y llévate esto - dijo señalando la bandeja.
- Harry... - dijo la chica con suavidad. - Te gustaría que hablasemos?
- No, ya he tenido bastante.
Ella le miró como una madre mira a su hijo travieso. Colocó los brazos en jarra y le preguntó:
- Y ya está? Vas a quedarte en la cama lamentándote eternamente? Hasta que vuelvan y te maten? Qué crees que diría Malfoy si volviera y te encontrase muerto, con vuestro hogar destruido? - dijo con tono de reprimenda cariñosa.
Harry la fulminó con la mirada.
- Cállate! No tienes ni idea de lo que estás hablando!! - dijo saliendo de la cama de un salto.
- Pues explicamelo, Harry. Dime qué ocurre, dime qué ocurrió! Déjame ayudarte!
- Para qué quieres ayudarme? Os abandoné y dejé que me dieseis por muerto durante cuatro años! Crees que me voy a tragar que de repente habéis venido a salvarme como cuando éramos niños?
- Sé que has tenido tus razones. No he venido a cuestionarte ni a juzgarte. Sé que han pasado muchas cosas desde el colegio, pero sigues siendo nuestro amigo y si, necesitamos tu ayuda.
- Entonces empieza tú, dime por qué demonios te quedas aquí en vez de volver con Weasley a casa?
- Porque ya no podemos volver.
Harry no esperaba aquella respuesta.
Buenas de nuevo!
Os dejo un capítulo más antes de Navidad.
Qué os parece el castillo? Me apetecía aprovechar este momento de calma para darle algo más de protagonismo. Me parece tan guay la idea de tener un castillo lleno de misterios para ellos, reformarlo, descubrir sus secretos... y tiene unos cuántos!!
Decidme si os gusta o si os parece aburrida la historia que rodea al castillo .
Muchas gracias por seguir leyendo cada día!! Os prometo que volverá la acción. Que paséis unas buenas fiestas.
Feliz Navidad a todos!
Un abrazo y hasta dentro de unos días.
Kanna
