Capítulo 38. De Hora de Aventura. -Cosmos, la vida-

7ta temporada de la serie

Titulo «Previo al cambio»


Hola a todos y bienvenidos a otra actualización de esta historia que tanto les gusta.

Aunque ya dije feliz año y fiestas en la otra historia, no lo he hecho aquí. Así que espero que se la esten pasando bien.

Quiero decir que en mi cuenta de Amino de hora de aventura estoy publicando imágenes de los personajes, por si desean verlas.

Sin más, disfruté esta historia como yo lo disfrute escribiéndola.


-: Acción que hacen o narraciones en un P.O.V

**: Pensamiento.

«»: Resaltar algo.

(): Aclaración o significado.

/ /: Comentario mío.

Otro idioma.

...: Salto de escena y la barra grande en la historia es un salto de escena mayor.

[ ] : Lugar, fecha u otro de importancia

No soy dueño de Hora de aventura.

Disculpen las faltas ortográficas, errores e incoherencias que encuentren.


Anteriormente…

Inferius: En fin, volviendo con el tema principal, parece ser que el problema en el dulce reino es más complicado de resolver, pero no imposible. –Apareciendo una esfera de cristal blanco traslucido, se la entrega- Recuerda, ocupamos de Marceline sufra.

Mush: ¿No hay otra forma?

Inferius: Para mi mal gusto, no. Actualmente está siendo muy influenciada y necesitaremos de toda la ayuda posible para hacerla ver las cosas como son realmente. Y si algo no me falla, una situación extrema muestra las verdaderas caras de todos.

Mush: Lo comprendo… pero, ¿qué pasara con Dicentra? ¿Ella estará bien?

Inferius: Tú tranquilo y yo nervioso, ella tendrá cierta ventaja ya que estará protegida y es una planta, pero tenemos que actuar rápido antes de que se nos escapen los conejos del nido. Y si no me equivoco, son 6 lindas criaturitas las que tenemos que capturar.

Mush: Los vampiros son seres realmente peligrosos.

Inferius: Depende al vampiro que te enfrentes, muchos comparten su adveración por la luz ultravioleta y ustedes están cargados de esa energía. –Sonriendo, un suspiro de alivio recorrió el cuerpo de Mush- Por cierto, ¿sabes dónde hay una cueva de gran tamaño?

Mush: Tenemos exploradores que buscan minerales para el reino y la boda, en los informes que vendrán en la siguiente semana podría haber una cueva en ellos.

Inferius: Esplendido, poco a poco se plantan las bases del plan.

Continuamos


-Con el sol levantándose en el basto cielo, la tenue luz y sus cálidos rayos se asomaban en las ventanas de la casa en construcción de la actual pareja prometida-

-Dentro de la casa, en la sala de estar, estaba acostada en el sillón provisional Solan quien mantenía en su mano cerrada su espada de púas y múltiples raíces finas en forma de hilos estaban esparcidos por el suelo, ventanas y puertas siendo que cumplían la función de alarma-

-Aun en el mundo de los sueños, una ligera perturbación la privo de aquel lugar provocando que abriera sus parpados lentamente hasta que tuvo los abrió completamente y lo primero que vio fue un pequeño gato rosado-

-El pequeño gato de aspecto solami de color rosado la veía con sus ojos azules con fracciones rosadas. Un poco dudosa del felino, Goliad camino por un lado mientras su cola con mechón se columpiaba en el borde del sillón-

Goliad: Mi creadora dice que, si ya despertaste, que debes de ir con ella. –Con su voz infantil y algo aguda, dio un salto para ir caminando al patio por la puerta de atrás-

-Viendo la gran cantidad de raíces que había puesto, gran parte estaba mordido, arañado o arrancado del lugar. Confundida, se levanta y sigue su camino para encontrar la escena-

-Aun arreglando el patio, Bonnibel estaba poniendo la cerca con la ayuda de una pala mientras Leo le daba una emplastada de resina y ponía las baldosas en el techo de la casa-

Bonnibel: Bueno días Solan, no quisimos despertarte ya que estábamos trabajando desde temprano,

Solan: Mi señora, agradezco de corazón el que me de tantos privilegios. –Da una reverencia- Pero como su protectora y paladín, es mi deber realizar las tareas que desee a la hora que sea.

Goliad: Si es así el caso, entonces decidió no darte una tarea y eso, en cierta forma, fue tu tarea. –Sentada en la entrada, movía su cola de lado a lado mientras veía a la chica planta-

Bonnibel: Goliad… -Llamando su atención, se adentra a la casa para evitar problemas- Me disculpo, a veces puede ser un poco confusa cuando habla.

Solan: Mi señora, ¿acaso ella es una de las esfinges que estaban congeladas en el castillo? –Ella asiente- Pero, ¿por qué son tan pequeños?

Leo: Cuando decidiste descansar, me lleve a Bonnibel a un lugar donde pudiéramos hablar sin que el tiempo fuera un inconveniente. –Habiendo terminado, se sacude las manos- Al ver que habían pasado por un daño en todo el tiempo que pasaron luchando, decidí organizar su edad y apariencia para que fuera más fácil su estancia aquí.

Bonnibel: Sí… cuando la cree, no estaba en mis facultades ya que «alguien» se había ido sin decir nada. –Mira a su prometido quien no parece haber comprendido el mensaje- En fin, Goliad tenía programado suplantarme cuando yo envejeciera, ya que ella es inmortal y tenía la misión de encontrar a Leo.

Solan: Lo comprendo, pero…

Leo: No temas en preguntar.

Solan: Muchas gracias mi señor… Si dice mi señora de que ella fue creada hace tiempo, entonces eso la convirtió en parte de la línea de gobernante del reino. –Bonnie asiente- Pero como ya no tiene un reino, y no quiere recuperarlo, entonces ¿qué título tiene ella?

Bonnibel: Bueno, primero diré que es una buena pregunta. Pero creo tener la respuesta adecuada. –Entrando a la casa, se demora un momento, pero luego sale con Goliad entre sus brazos y un collar de oro pequeño-

Goliad: ¿Qué sucede creadora?

Bonnibel: Goliad, dime, ¿qué sabes al respecto de lo que paso con el dulce reino?

Goliad: Bueno, recuerdo que paso un inconveniente de algún tipo el cual no recuerdo, pero después estuve en un lugar oscuro mientras estaba intentando luchar contra alguien más hasta que desperté contigo..., ¿hice algo malo?

Bonnibel: Para nada, fue mi error y en verdad lo siento. Por eso, quiero pedirte que me des otra oportunidad para cambiar y corregir todo el daño que hice. –Le pone el collar en su peludo cuello (no uno como correa, siendo una cadena)-

Goliad: ¿Segunda oportunidad?

Bonnibel: Así es, quiero que seamos una familia feliz. –Leo se acerca a su lado y ella la toma de su mano- Aunque no naciste de mí, tienes mi ADN y el de Leo. –La pequeña gata los miraba curiosa- Quiero darte mi tiempo y poder llamarte mi hija y que nosotros seamos tus padres.

Leo: La decisión queda en ti, Goliad. –Meditando un poco, mira la cadena en su cuello el cual tenía sus iniciales y luego una «C» y «B»-

Goliad: Acepto, pero… ¿cómo se es un hijo?

Bonnibel: Eso lo descubriremos juntos. –Mira a Solan- Disculpa que te agrande la carga de protectora, pero ahora no sólo es cuidarme a mí, también a ella.

Solan: ¿Cómo cree que eso sería una carga para mí? Será un honor cuidar con mi espada y alma a quien es su descendencia. –Mira a Goliad- Mi joven ama, mi nombre es Solan y te entrego mi lealtad y cuidado, espero serle de utilidad.

Goliad: Yo espero que no llevemos muy bien, estaré a tu cuidado entonces. –Sonriendo, mira a su creadora- ¿Puedo salir a estirar las piernas, madre?

-Una pequeña chispa recorrió el cuerpo de Bonnibel cual aquellas palabras salieron de su pequeña boca. Aunque ya había creador varios seres y le llamaban así, este se sentía diferente, y eso le gusto-

Bonnibel: Sólo si Solan te acompaña. –Agradeciendo, salta de su brazo mientras se aleja caminando junto a la ninja- En verdad su actitud cambio mucho desde que moviste sus escritos.

Leo: Sólo le deje los fundamentales y quite una que otra cosa. –Antes de que se fuera a seguir acomodando, ella lo toma de su camisa- ¿Pasa algo?

Bonnibel: Bueno, es algo complicado de decir.

Leo: Si no te sientes segura, puedo cubrir el lugar para que nadie escuche lo que decimos.

Bonnibel: No es eso… es acerca de lo que paso en el castillo.

Leo: Entonces, ¿qué te detiene?

Bonnibel: Es difícil, pero lo diré. –Lo jala a una banca que pusieron- Cuando fui por mi hermano, pasamos por los ductos del castillo y llegamos a la sala del trono.

Leo: ¿Y luego?

Bonnibel: Vimos al RdO, el cual estaba sentado en el trono. –Antes de que pudiera seguir hablando, es detenido- Pero no estaba solo, lo acompañaba una especie de niebla magenta la cual parecía salir de la cabeza de él.

Leo: ¿Un fantasma?

Bonnibel: No diría eso… veras, cuando Inferius se acercó a mí cuando llegaste a Ooo, él se solía aparecer de la misma forma que lo hacía lo que sea que acompañe a ese farsante.

Leo: ¿Sugieres que Inferius está apoyándolo?

Bonnibel: Para nada, él tiene toda mi confianza por todo lo que ha hecho por mí… Sólo digo que aquella voz sonaba femenina y decía cosas de que la guerra se podía generar por emociones y cosas relacionadas con sentimientos. –Explicando los detalles, su pareja lo detiene- ¿Leo…?

Leo: Bonnibel, creo que sé a quién podrías estar describiendo. Pero tengo que decirte que eso no podía ser posible, ellos no pueden salir de aquel lugar.

Bonnibel: No digo que puedan ser tus hermanos, pero las cosas que me dijo Inferius de que en ciertos momentos se sentía restringido en el reino y la forma en que están las cosas deja muy en claro la situación.

Leo: Sigo diciendo que es imposible.

Bonnibel: Leo, prácticamente no somos nada a comparación del poder y dominio que tiene Inferius. Y tú eres por mucho superior a él. –Aun negándose, da un largo suspiro- ¿Por qué lo consideras imposible?

Leo: Ellos no puede realizar ninguna interacción en los escritos, eso fue un decreto de mi creador el mismo instante en que se nos otorgaron nuestros puestos... Además, son mis hermanos, no creo que ellos harían tales cosas.

Bonnibel: No digo que tus hermanos sean los malos, pero tengo que pedirte que si puedes ir a tu hogar para ver por ti mismo si no notas algún cambio, por favor… -Mirándola, asiente con lo que ella le da una sonrisa- Muchas gracias Leo, en verdad te lo agradezco.

Leo: No tienes por qué hacerlo, creo que también servirá para hablar con mi creador.

Bonnibel: ¿Cuándo irás?

Leo: Cuando sea de noche, así no se notará tanto mi ausencia.

Bonnibel: Está bien… entonces, ¿qué tal si hablamos un poco de la boda? –Saca un cuaderno pequeño de su bolsillo- Aunque Dicentra se ofreció y casi me suplico que fuera la encargada, he estado hablando con Mush al respecto sobre unas cosas.

Leo: ¿Y eso sería?

Bonnibel: Bueno, es verdad que no quiero que sea pública, pero me sentiría mal al no invitar a ciertas personas amigas nuestras que podrían esparcir la noticia. –Meditando un poco, mueve el lápiz entre sus dedos- ¿Qué piensas?

Leo: Si en verdad no quieres que la noticia de revele, puedo alterar la mente de las personas que se retiren una vez hayan entrado.

Bonnibel: Tentador, pero quiero que sea lo más «normal» posible.

Leo: Si las cosas son así, entonces deberías de pensar debidamente si en verdad quieres que la noticia se esparza. Después de todo, no quedaras en el anonimato por siempre.

Bonnibel. Lo sé, pero aun así es complicado. –Se recarga en él- Sabes Leo, a veces pienso que ocultar tu verdadero ser a nuestros amigos se vuelve cada vez más complicado, pero recuerdo que gran parte de mi vida se ha basado en mentiras y secretos.

Leo: ¿Eso es acaso malo?

Bonnibel: Sí, tengo miedo de que aun guarde estas costumbres cuando ya estemos casados… Digo, puede que me sea imposible engañar al pilar del conocimiento y la conciencia, pero no quiero hacerlo involuntariamente.

Leo: Bonnibel, tengo que decirte que el que me guardes secretos no es algo malo, después de todo, uno siempre tiene una razón por el cual lo hace. Además, guardar secretos es parte de la vida, y el expresarlos la hace más interesante.

Bonnibel: A veces olvido que en verdad tan complejo. –Con una sonrisa, acurruca su cabeza en su pecho- Eso nunca deja de sorprenderme.

Leo: Gracias. –Ahora la abraza con su brazo- ¿Seguimos hablando sobre la boda?

Bonnibel: ¿Tienes alguna idea?

Leo: Pensé que ya habías pensado una, pero creo que sería bueno que fuera sorpresa para ambos. Como sabrás, he planificado una inmensa cantidad de fiestas nupciales en los millones de escritos que he trabajado.

Bonnibel: Te haces sonar tan viejo cuando dices eso.

Leo: Si lo pones en ese sentido, el tiempo no es algo que me afecte ya que es parte de mí. Pero si hablas de esta representación, tendría unos 27 años el sujeto del cual tomé el diseño.

Bonnibel: Ahora la vieja soy yo.

Leo: Querías saber la edad, pero, aun así, eres muy linda para mí. –Sonrojándola, él sonríe levemente- Volviendo al tema de los invitados, con que Finn, Jake, Bmo y Phoebe estén presentes me basta.

Bonnibel: ¿E inferius?

Leo: Él siempre estará para mí, lo conozco muy bien.


[Reino de fuego]

Inferius: ¡Achuuu…! –Estornudando espontáneamente, toma un pedazo de roca el cual se convirtió en un pañuelo-

Pf_ ¿Estas bien? –Mientras ella estaba en su cama leyendo un libro, él estaba levitando encima de un sofá de roca-

Inferius: Tal vez pasar mucho tiempo contigo me ha hecho alérgico a ti. –Recibe un almohadazo de roca volcánica- Bueno pues, tal vez alguien está hablando de mi grandioso ser.

Pf: ¿Algunas veces no dejas de pensar en ti mismo?

Inferius: A veces, pero suele ser cuando estoy dentro de la cabeza de alguien. –Flotando por el resto del cuarto, se percató de un papel que estaban en su escritorio- Oye, ¿y esto?

Pf: ¿Qué cosa? –Despegando la vista de su lectura, vio unos papeles de propiedad un poco arrugados por haber tenido varias cosas encima- Oh…

Inferius: Sabes hace cuantos capítulos atrás deje este papel en tu escritorio para que se los dieras a Finn y Jake. Digo, tal vez estuvieron viviendo en cajas de cartón, o peor.

Pf: ¿Qué es peor?

Inferius: Rentar… Digo, eso que te suban la renta cada cierto tiempo y que no puedas hacer nada es peor. –Toma el papel en mano y se lo avienta- Vamos, ponte algo más decente que ese feo overol marrón oscuro y vamos a dárselo.

Pf: Oye, es linda está ropa. –Se levanta de su cama y se adentra a su vestidor tras cerrar la puerta-

Inferius: Claro, si estuvieras en 1930.

-Pasando unos minutos donde, ambos se encontraban caminando por los exteriores de su reino en dirección a las praderas, dónde estaba su casa del árbol -

Pf: Entonces, estos papeles son para ellos. ¿podrías repetirme el motivo para que yo se lo dé? –Guardando los papeles de propiedad, sigue caminando junto a su amigo-

Inferius: Piénsalo como como una forma en la cual ellos tendrán que deberte un favor. Si les devuelves su casa, lo más seguro es que servirá para que las cosas se vuelvan un poco más tranquilas entre ustedes 2.

Pf: Sí, aun cuando ya ha pasado tiempo desde que me traiciono, la ayuda que me has dado me ha hecho superarlo, pero aún queda el remanente de lo que me hizo.

Inferius: Eso es lo que te falta, aún no han tenido el tiempo para que cada quien exprese abiertamente lo que pasa. Muchos creen ya estar bien al respecto de un trauma, pero en esa aparente armadura que se hicieron queda un pequeño hueco o fisura donde puede entrar aquel sentimiento.

Pf: Suenas muy profesional al respecto de ese tema.

Inferius: Elemental, mi querida Phoebe, después de haber estado en la cabeza de muchos seres pensantes y ver el desarrollo de ellos te ganas mucha experiencia. Además, los patrones de los escritos son parecidos.

Pf: Es cierto, a veces olvido que tú y el señor Leo son seres poderosos. –Aun recordando el día en el que supo la verdad, la inquietud que sentía al estar junto a su amigo más preciado se volvía cada día nula-

Pf: Si ese es el caso, tal vez podrías ayudarme a deshacer ese sentimiento o sensación. –Inferius se detiene en seco-

Inferius: Flamita, deberías de saber que tengo conocimiento y demonio sobre el subconsciente de los seres, pero si hablamos de los sentimientos o emociones que los invaden, debes de saber que ese no es mi dominio y no tengo poder absoluto en ello.

Pf: Pero, ¿no son todopoderosos y esas cosas? –Viendo que aún le faltaban varias cosas por saber, extiende su brazo y levanta un dedo-

Inferius: En primer lugar, no somos omnipotentes y esas cosas. Si hablas de poder, Gran C es superior a mí, pero él es más débil su creador. –Segundo dedo- La razón por la que yo no puedo entrar con las emociones se aplica con Gran C, ese es dominio de su hermana. –Tercer dedo- Sí, Gran C tiene 2 hermanos y alguien a lo que podrías llamar «su padre», pero hablamos que es el responsable de la razón.

Pf: ¿La razón?

Inferius: Sí, el motivo por el cual hubo algo en vez de nada… ¿acaso no has leído la historia? –Saca un cuaderno con todos los capítulos- Bueno, es claro que aún no aparecías, pero creía que ya habíamos hablado de eso.

Pf: Íbamos, pero tuve aquella salida.

Inferius: Ah…. Es cierto… Bueno, luego tendremos una plática constructiva al respecto, pero es momento de que yo haga «Poof» y tú le entregues eso al humano que se acerca. –Convirtiéndose en humo, este se acercó a ella y se introdujo en su cabeza-

Pf: Nunca podré acostumbrarme a esa sensación.

Inferius: ¿Prefieres que entre por tu cabeza abriéndola? –Ya sonando en su mente, ella niega- Entonces calladita te vez más bonita.

-Callándose, dicho y hecho, el joven héroe caminaba en dirección a la casa del árbol la cual se encontraba abandonada-

Finn: Oh, princesa flama. –Acerca doce, se pone a un metro de ella- Es bueno verte.

Pf: Finn, ya sabes que ya no soy una princesa, soy una reina. –Corrigiéndolo de buena manera, señala su corona-

Finn: Sí, lo siento. Todavía no me acostumbro al cambio de título. –Rascándose la nuca, ella da un suspiro y saca los papeles y se los entrega- ¿Qué es esto?

Pf: Son los papeles de tu casa. Como has de saber, yo tengo un reino y mi propio castillo, así que no necesito esta casa. Pero sé que tú la necesitas y como era el lugar donde vivías, decidí dártela.

Finn: ¡En serio! ¡Gracias princesa!, digo, reina flama. –Guardando los papeles en su mochila, ambos se acercan a la puerta de entrada- En verdad te lo agradezco, el alquiler en el reino era cada vez más grande.

Inferius: ¡Te lo dije! -Resonando en su cabeza, ella se sacude un poco- ¿Tú lo crees?

Finn: Sí, eso de que el reino suba los precios por nada más subirlos es algo que afecto a muchas personas, pero por alguna razón no lo expresan. –Con el cambio de gobernantes, los impuestos y demás cosas que proporcionaba el reino aumentó considerablemente- ¿Gustas pasar?

Pf: Claro, no tengo nada qué hacer en todo el día. –Entrando, había una que otra telaraña extra al igual que faltaban varias cosas que se llevaron unas personas cuando fue puesto como departamento- Es más hueca de lo que recuerdo.

Finn: Sí, creo que tendremos que ir a muchas aventuras después de todo. –Aliviado de tener su casa, caminan hasta llegar a la sala de estar del piso de abajo- Por cierto, ¿cómo te ha ido?

Pf: Bueno, si dejamos de lado el trabajo de gobernar un país, pasar horas escuchando a tus súbditos, las juntas de los nobles y otras cosas políticas, diré que es aburrido.

Finn: ¿En serio? Creí que sería más fácil.

Pf: Al principio, pero luego los problemas avanzaban. No me malinterpretes, es realmente bueno el saber que ayudo a mi gente, lo que desee una vez que tome el control, pero a veces me gustaría disfrutar mi juventud un poco más.

Finn: Caray, en verdad lo siento. Pero si necesitas ayuda, no dudes en pedírmelo, para eso están los amigos… ¿somos amigos todavía? –Un poco dudoso de la pregunta, ella se sienta en el sofá el cual no se quemó-

Pf: De hecho, esa es una de las cosas por la cual también te buscaba. Finn, seré directa y espero que puedas comprender lo que digo.

Finn: Lo entiendo. –Ella da un suspiro-

Pf: Te odio, en verdad te odio por haberme ilusionado de esa manera, te odio por haber tomado mi confianza, te odio por hacer que te protegiera y aprovecharte de mi preocupación, te odio por hacer que me lastimara y te odio por no haber hecho nada para explicar tu comportamiento.

Finn: No tengo excusa para tratar de hacerme inocente sin tomar en cuenta mi irresponsabilidad… No te pido tu perdón, pero sí que escuches mi versión y que comprendas, por favor.

Inferius: Escucha lo que dirá, algo me dice que es más de lo que pensamos…

Pf: Adelante. –Agradeciendo, toma lugar enfrente de ella-

Finn: Puede que no me creas, pero por alguna razón el recuerdo de las acciones que hice es confuso. Siento como su hubiera un sueño o parte de la imaginación infantil que tenía en su momento. –No tan convencida, siguió escuchando- Es cierto que me aprobeche del momento, pero creo que creer que fui alentado.

Pf: ¿Por quién?

Finn: Ese es el problema, no tengo exactamente el recuerdo de esos eventos, todo se volvió confuso cuando estaba en el espacio luchando contra Gunter quien resultó ser un malvado alienígena… Lo sé, suena raro, pero sigue escuchando. –Ella asiente- Me dijo algo, acerca de que ahora estaba con alguien realmente poderoso y que estaba relacionado con Leo. Después de eso, desperté confundido y debilitado en el reino helado después de que Leo me rescatara.

Inferius: Interesante… pregúntale si algo más cambio, como sentimientos o fuerza.

Pf: Finn, después de que regresaras, ¿algo cambio en ti?

Finn: Sí, las actitudes que tenía sobre las peleas se volvieron más ridículas, al mismo tiempo que tuve una recaída cuando nuevos sentimientos y pensamientos golpearon mi mente. Y sentí algo que no creía que pudiera sentirse así.

Pf: ¿Qué cosa?

Finn: Culpa por mis errores. Cuando pensé en lo que te hice, me sentí tan mal conmigo mismo que tuve que alejarme de todos un poco para pensar en mis acciones. Con decirte que entre en una mazmorra donde tuve que afrontar mis antiguos deseos fue realmente complicado, pero pude superarlo y cambie mi ser.

Inferius: Suena como lo que hace Gran C cuando afecta a las personas… en especial a Finn quien están envuelto en su esencia.

Pf: Si todo lo que dices es cierto, nada más puedo decirte que en verdad tuviste un gran cambio, casi pareces otra persona.

Finn: Muchos me dicen eso, que ya no soy el joven niño que luchaba y quería que lo llamaran héroe, que he madurado y otras cosas. –Se relaja un poco- Pero, volviendo a lo que te hice, lo lamento, en serio. –Inclina la cabeza a ella-

-Algo incomoda por verlo hacer algo así, un comentario se escuchó que dijo que era verdadero su sentimiento y que ahora debía de ver algo-

Pf: Finn, mírame a los ojos. –Lentamente, se miran fijamente- Puede que aún me duele lo que me hiciste, pero tanto tú como yo hemos madurado y aprendido de nuestros errores. No me molesta ser tu amiga, aún sigo creyendo que es divertido pasar el tiempo contigo. –Da una leve sonrisa-

Finn: Muchas gracias reina flama.

Pf: Por favor, dime Phoebe o princesa, es más tranquilo que lo digas así. –Ambos dan una leve risa- *Es bueno que el sentimiento se haya disipado y ahora sea un recuerdo* Entonces, chico maduro, ¿qué más haz hecho aparte de todo esto?

Finn: Bueno, muchas cosas, pero creo que la más relevante es que últimamente he pasado tiempo con una chica mágica.

Pf: Oh, parece que cupido volvió a enamorarte. –Con un tono juguetón, Finn se colora un poco- ¿Quién es ella?

Finn: Es una maga la cual vive en el bosque, se llama a sí misma, Maga cazadora.

Pf: Parece ser que tienes más suerte de la que yo tuve.

Finn: Cuenta qué pasó, suenas como si las cosas hubieran salido muy mal.

Pf: Está bien… todo comenzó cuando yo intentaba salir con alguien, pero las cosas salían mal o veía las verdaderas intenciones de los chicos con los que salía.

Finn: ¿Tanto así?

Pf: Sí, muchos aceptaron nada más para ir por mi corona, otros por mi físico y algunos otros tenían buenas intenciones, pero había algo desagradable en ellos lo cual me hizo rechazarlos. –Observa su mano la cual toma un pedazo de papel- Y pensar que uno casi me así algo…

Finn: Espera, ¿alguien intento lastimarla? –Con un tono de molestia, ella pudo entender el sentimiento que lo empezó a apoderar- Princesa, dígame quién fue y me encargare de que…

Pf: Descuida, en todas las citas que tuve, nunca estuve completamente sola. Siempre estuvo mi mejor amigo cuidándome desde las sombras. –Sonriendo un peco, el recuerdo que tuvo con una persona de roca le trajo gracia- Él se encargó de dejar en claro que yo no soy alguien la cual puedan jugar como si fuera un juguete cualquiera.

Finn: Debe de ser un grandioso amigo para siempre cuidarla.

Pf: Lo es, aunque le dije que me dejara arreglármelas sola, siempre encontró la manera de convencerme de llevarlo y siempre ha podido mantenerme alegre cuando creí que mi destino era ser usada.

Finn: Lo siento mucho, en verdad.

Pf: No Finn, tengo que agradecerte en verdad. Si no fuera por ser el primero en dañarme, creo que hubiera reaccionado peor, tal vez destruyendo pueblos o reinos.

Finn: Esperemos que no lleguen con robots de metal. –Ambos rieron por el recuerdo de su segundo encuentro bélico- Por cierto, ¿quién es tu amigo? Quisiera agradecerle por cuidarte. –Antes de que pudiera desviar esa pregunta, una sombra se acercaba desde atrás-

Pf: Él está aquí. –Señala sutilmente atrás de él, a lo que el joven humano gira su cuerpo y lo ve. Con un traje casual de un color negro, mantiene un brazo cruzado detrás de si mientras sonríe a su estilo-

Inferius: Hola, joven héroe, creo que esta es otra oportunidad en la que nos vemos. –Retrocediendo un poco, Finn entrecierra sus ojos para inspeccionarlo- ¿No me recuerdas? Nos vimos cuando tuviste el fatídico encuentro con un borreguito de porcelana. –Con una mano, muestra al borrego que lo envió al plano astral-

Finn: Te conozco, estabas sentado en una de las ramas del árbol.

Inferius: Correcto. –Desapareciendo, camina hasta estar al lado de la reina- Me presento, mi nombre es Inferius, pero puedes decirme Inferius. –Extiende su mano al héroe- Vamos hermano, se me cansa el brazo.

Finn: Hola Inferius, mi nombre es Finn y… -Tomando el saludo, estrechan la mano, pero no lo dejo continuar-

Inferius: Heroe de Ooo, aventurero, guerrero del dulce reino, mago de rango 99, hermano de Jake y otros títulos. –Sueltan el agarre-

Finn: ¿Cómo es que sabes eso?

Inferius: Simple, mi joven humano. Yo he estado desde hace tiempo viéndolos a cada uno de ustedes. -Caminando alrededor, voltea a verlo fijamente- Y he visto muchas cosas, cosas tan personales de ustedes. –Con una sonrisa un poco siniestra, es golpeado levemente en el rostro- En la cara no, ¿qué no ves que vivo de mi público?

Pf: No hagas las cosas más difíciles Inferius, pareces un acosador.

Inferius: Lo dice la chica que a veces venía a su casa a escondidas para poder ver… ¡Ghaaaaa! –Ahora fue golpeado con fuerza en el estómago- Mujeres, siempre recurren a los golpes…

Pf: Acordamos que eso no lo contarías a nadie.

Finn: ¿Qué acaba de pasar?

Inferius: Nada en especial, simplemente viste el cómo se aprovechan de mi nobleza. –Como si nada, se recarga en él- Pero yo no soy el centro de atención, ese lo eres tú, humano.

Finn: ¿De qué hablas?

Inferius: Bueno, todo depende de una cosa y eso pronto lo sabrás. –Sacando un cuaderno, tacha un nombre- Si quieres saber un poco más de lo que estoy hablando, puedes ir esta tarde con la princesa.

Finn: ¿Hablas de la dulce princesa?

Inferius: ¿A quién más? Pero creo que el título de princesa ya no le quede… tal vez Bonnibel de Encantador… En fin, dile ese nombre cuando llegues y ella entenderá lo que pasa.

Finn: Esta bien…

Pf: Entonces, ¿tenemos que ira ahora?

Inferius: Así es, mi estimada amiga de fuego, por dé mientras, iré a ver una que otra cosa. –Antes de alejarse en un destecho, lo detienen-

Finn: ¿Dónde está la princesa?

Inferius: En el mismo lugar dónde encontraste a esos humanos mutantes, o a Susana para que comprendas.


[Bosque oscuro, noche]

-Dentro de un área del bosque, todas las plantas secas o arboles podridos se movían a un lado cuando Dicentra y Marceline caminaban por ahí-

-Aunque habían llevado un rato hablando de cualquier tema, parecía que la reina vampiro en verdad quería comentar sobre algo que le estaba molestando en toda la velada junto a su amiga-

Dicentra: Marceline, ¿está todo bien? Te encuentras un poco callada desde hace unos minutos. –Con un tono preocupado, ella da un suspiro-

Marceline: No es nada, estoy bien…

Dicentra: No Marceline, no estás bien. –Se detiene- Somos amigas y no me gusta verte así de preocupada, si hay algo en lo que puedo ayudarte lo haré.

Marceline: Estas bien… pero primero te planteare una pregunta. –Ella asiente- ¿Cómo te sientes al saber que algo que en verdad anhelas nunca podrá ser tuyo?

Dicentra: Algo que anhelo y que nunca podrá ser mío… Bueno, no he tenido el tiempo suficiente para pensar algo así ya que soy relativamente joven, pero creo que me sentiría un poco triste.

Marceline: ¿Por qué?

Dicentra: Si fuera algo que en verdad quisiera, haría todo lo posible para poder alcanzarlo. Mi señora siempre ha dicho que todas las cosas son posibles, pero me atrevo a decir que no siempre es así.

Marceline: Si, suena a algo que diría Bonnie.

Dicentra: Pero creo que no sería tan bueno hacer eso. Sé que dije que haría todo para poder alcanzarlo, pero primero me planetaria que tanto lo necesito. Si en verdad es algo que será pasajero o dependo de ello.

Marceline: Pasajero o depender… Nunca lo había pensado así,

Dicentra: Si, yo siempre pensé que tener a mis señores a mi lado para poder gobernar mi reino sería lo ideal, todos queríamos estar a su lado para siempre. –Ella da una sonrisa alegre- Pero mi señora me dijo que no podría cumplir esa meta ya que ella también tiene las suyas y lo que podía hacer era visitarnos y convivir el mayor tiempo que podíamos.

Marceline: ¿Eso no te hace molestar? Digo, no podrás estar siempre a su lado.

Dicentra: ¿Eso debe de molestarme? –Se sorprende por la respuesta- Hay veces en las cuales, si los necesito, pero mi señor me dijo que debo de arreglar las cosas por mi cuenta, que eso me ayudara a mejorar y así avanzar. –Tocando sutilmente su pecho, su fisura donde estaría su corazón brilla un poco- Y cuando tengo la oportunidad de estar con ellos, disfruto ese momento lo más que pueda.

Marceline: Lo haces sonar tan fácil. –Aunque viendo a su amiga de espalda, vio que en las hojas de su cabeza más alejadas del centro estaban marchitándose- Dicentra, ¿qué piensas que pasará una vez que llegue tu momento?

Dicentra: Bueno, es un poco repentino, pero si te ayuda a que no estés triste, te lo diré. –Toma asiento en el frío suelo y Marceline flota- Cuando sea mi hora de partir, lo haré sabiendo que deje a mi reino en buenas manos, el preciado regalo que me dieron. No te mentire que ahora me da un poco más de miedo que cuando era una simple flor, pero sé que todo es por una razón.

Marceline: ¿Cuál razón?

Dicentra: Vivir. –Mira al basto cielo estrellado- ¿Qué es una vida sin muerte? Un recorrido sin un final, un ciclo que pasará una y otra vez. Todos quisieran tener más tiempo, pero creo que no debes de pensar en tener más tiempo para ti, sino, usar tu tiempo para vivir. –Entierra su brazo en el suelo haciendo que las plantas a su alrededor rejuvenezcan- Si uno espera a la muerte, entonces ya está muerto.

-Por su parte, Marceline nunca espero que su nueva amiga estuviera más que preparada para morir. Ella pensaba que, si podía convertirla en vampiro, tal vez pudieran estar juntas para siempre-

Marceline: Pero, a aquellas personas con las que estuviste, ¿no las lastimara tu partida?

Dicentra: Probablemente pase, pero quiero creer que ellos también que estamos en un camino donde todos llegaremos al final. Y ahí podremos encontrarnos nuevamente, para poder contar lo que hicimos mientras no estuvimos. –Cerrando sus ojos, el viento soplo sutilmente su cuerpo desprendiendo unas cuantas hojas, cosa que Marceline no le gusto-

Marceline: *Ojalá pudiera decir eso mismo de mí… todos morirán mientras yo me quedare sola para siempre… no, ya no quiero pasar eso* -Con unas cuantas lagrima recorriendo su mejilla, Dicentra abre sus ojos y la ve-

Dicentra: Marcelina… -Levantándose, ella la abraza a lo que la vampira corresponde al gesto- ¿Qué sucede?

Marceline: Ya no quiero…

Dicentra: ¿Ya no quieres qué, Marceline?

Marceline: Ya no quiero ser más una vampira, ya no quiero quedarme sola y que todos a los que conozco mueran. –Aferrándose a ella, toma del cabello de ella unas pocas hojas secas- No quiero sufrir eso más.

Dicentra: Si hay una forma en la cual pueda ayudarte, puedes contar conmigo.

Marceline: Gracias, pero creo que solo hay alguien que tiene la habilidad para poder ayudarme a quitarme esta maldición. –Un poco más aliviada, emprende su camino de regreso al reino planta-

Dicentra: Quédate en mi reino como mi invitada, mañana iremos a pedir la ayuda. –Asintiendo, se alejan de aquel lugar verde entre todo el negro que había-


[Lugar de la razón]

-En aquel sitio originario del todo, 2 figuras se encontraban teniendo una charla aparentemente secreta, pero está fue cortada cuando una tercera figura hizo presencia-

Cosmos: Hermanos, es reconfortante ver que están realizando sus tareas y conviviendo entre ustedes. –Con pasos lentos, mantuvo cierta distancia con ellos- ¿Interrumpo algo?

Bellator: Nada importante, sólo teníamos una plática casual.

Serenity: Sí, ya sabes, estamos aquí encerrados sin hacer nada más que crear los pilares de los escritos y demás cosas. –Con un tono aburrido al final de su comentario- Entonces, ¿qué te hace venir aquí? Aun no terminamos los siguientes escritos.

Cosmos: Si… pido disculpas por ese inconveniente de mi parte. Sólo quería verlos nuevamente, ya saben, han pasado meses desde la última vez que los vi.

Bellator: El tiempo es parte de ti, eso no debería de ser algo que tenga que afectarnos.

Cosmos: Lo sé, simplemente creí que sería buena idea decirlo. –Con un leve tono juguetón, sus hermanos conocían hasta cierto punto el nivel del cambio de su hermano, pero no el que haya decidido cambiar aun en su labor-

Serenity: Bueno, si ha pasado tiempo desde que nos vimos… es realmente lindo de tu parte que decidieras visitarnos.

Cosmos: En verdad lamento mucho el que no hubiera hecho esto antes, siempre me gusto ser preciso y dar hincapié a nuestro arduo trabajo.

Bellator: No tienes por qué disculparte, no hay nada porque pedir disculpas.

Cosmos: No, en verdad les pido que me den su perdón, siento que no fui un buen hermano y me mantuve lejos. –Un poco incómodos por la nueva forma de expresar de su hermano neutral, el juego tomó un camino diferente-

Bellator: Hermano, si en verdad quiere que te perdonemos, lo único que queremos es sigas viviendo en aquel escrito que fuiste mandado.

Serenity: Si eres feliz, nosotros compartiremos esa felicidad contigo. Después de todo, somos familia.

Cosmos: Incrustare esas palabras en mi ser, y le prometo que haré todo lo posible para que ustedes puedan estar presentes. –Eso los desconcertó un poco-

Exo: ¿Presentes en qué, Cosmos? –Resuena, a lo que todos se inclinan- Vamos, tengo curiosidad de saber.

Cosmos: Mi creador, con respecto a los escritos a lo que me ha enviado, he llegado a una conclusión la cual no pude decirle si lo aprobaba, pido disculpas por mi imprudencia.

Exo: Todo depende de lo qué hiciste, Cosmos. -Resuena-

Cosmos: Es sobre Bonnibel. –Siendo ese nombre ya bastante recurrente en el nido, una ligera preocupación recorrió a sus hermanos-

Exo: Sigue, no me dejes con la duda. -Resuena-

Cosmos: Ella se ha vuelto muy importante en mi estadía en esos escritos, tanto que ahora me es un poco difícil estar sin ella o que no esté a su lado. –Apareciendo una sortija, la extiende y se arrodilla con la cabeza agachada- ¡Por favor, permítame desposarla!

-Si sus hermanos tuvieron un rostro visible, estarían en shock por varias razones. La primera sería el que alzara su voz frente su creador, la segunda es que sea él quien decidiera casarse, la tercera es que lo dijo con un tono de en verdad querer hacerlo y la cuarta es que fuera él-

Exo: Entonces, ¿quieres casarte con ella, no es así? -Resuena-

Cosmos: Así es, permítame estar con ella, se lo ruego.

Exo: Cosmos, levántate. –Asiendo caso, vuelve a incorporarse- Sabes que tienes un papel fundamental para los escritos, ¿no es así? -Asiente- También sabes que ella no es como tú, aun con todos los regalos de longevidad que le des, ella morirá cuando llegue el momento en que reclames las fuerzas usadas para crear sus escritos. -Resuena-

Cosmos: Lo sé, por eso, quiero disfrutar el tiempo en el que estoy con ella. Quiero ver su sonrisa y plasmarla en mi ser, quiero recordar su tacto, calor y suavidad. Quiero formar una familia propia…

Exo: Entonces ve con mi bendición, será la primera vez desde hace… bueno, mucho que se realice un evento de esta magnitud. -Resuena-

Cosmos: Podrá ser un capricho, pero tengo otra cosa que tengo que pedirle. –Ahora se sorprendieron aún más por eso-

Exo: ¿Qué es? -Resuena-

Cosmos: Quisiera que estuvieran presentes en mi boda, tanto usted como mis hermanos. Puede que me ponga nervioso y me gustaría ver a mi familia ahí. –Un poco avergonzado, un ruido de alguien cayéndose tomó su sorpresa al ver que era su hermano-

Exo: Ja, ja, ja, ja… Tómalo por hecho, no me perdería la boda de mi muchacho. –Riendo, Cosmos asiente y se retira no sin antes agradecer y despedirse- En verdad ha crecido… -Mira a los 2 que quedaban- Será mejor que busquen una forma que concuerde con él, iremos a una boda. -Resuena-


[Casa de Bonnibel y Leo]

-Dentro de su casa, estaba Bonnibel cepillando el cabello de Goliad la cual se encontraba acurrucada en las piernas de su madre. Tarareando un poco, mira a Solan la cual estaba haciendo abdominales en un lado del sillón-

Solan: 476… 477... 478… 479… 490… -Con el sudor recorriendo su frente, estaba concentrada en continuar-

Bonnibel: Solan, creo que ya es hora de que vayamos a dormir. ¿Por qué no tomas un baño en lo que yo preparo la cena? –Dejando a Goliad en el sillón, esta seguía dormida-

Solan: Es muy amable de su parte, mi señora. Pero permítame a mi preparar la cena, en un momento de bañare al instante y haré el platillo que deseen. –Secándose con una toalla, se levanta y recoge el tapete en el que estaba acostada-

Bonnibel: Descuida, haré algo para los 4, así podremos esperar a Leo cuando llegue. –Sin poder discutir con ella, baja al sótano el cual era más grande y ahí colocaron una habitación espaciosa para ella-

-Tranquila, se acerca a su cocina la cual ya estaba terminada al igual que el resto de la casa, siendo que no se tomaron tanto tiempo como se esperaba. Abriéndola la nevera, estaba un poco vacía, pero había la suficiente comida para preparar algo decente-

-Al sacar los trastes, ella tenía un conocimiento básico en la cocina. Siendo que Leo era quien limpiaba, cocinaba y recogía todo, ella también decidió ayudar a su prometido de alguna manera-

-Cuando estaba preparando los alimentos para cocinarlos, tocaron el timbre de su puerta-

Bonnibel: Que extraño, aunque no es tan tarde, no creí tener visitas. –Dejando las cosas, camina hasta la puerta reforzada (pedido de Solan) y al mirar por la mirilla, vio a 2 personas conocidas a lo que abrió la puerta- Hola Finn, hola Phoebe, Pasen.

Finn: Hola princesa. –Saludando cordialmente, ambos entran y la puerta se cierra lentamente-

Phoebe: Hola princesa.

Bonnibel: Vamos chicos, ya no soy una princesa, pueden decirme Bonnibel. –Ofreciéndoles que tomen asiento, ambos jóvenes observan a la pequeña gata rosada que los veía- Goliad, dales oportunidad de sentarse.

Goliad: Esta bien madre. –Subiéndose a una mesa, observa al joven héroe- Te me haces conocido. –Confundido, espero que ella lo recordara por su pelea de hace años, pero de reojo vio que Bonnibel le hacía gestos-

Finn: Puede que sea ya que soy un amigo cercano de tu madre. –Sonriendo, la pequeña gata da un salto en el regazo de Phoebe-

Goliad: Aquí es cálido. –Aunque Bonnie la iba a reprender por subirse en los invitados, ella le hizo señal de que no hay problema-

Bonnibel: Entonces, ¿qué los trae a mi humilde morada tan tarde? Preparando el fuego de la estufa, corta algunas verduras-

Phoebe: Bueno, es Finn quien tiene que decirte algo.

Finn: Esta bien… entonces Bonnie, si no eres una princesa, ¿podría decirte Bonnibel de Encantador? –Escuchando un fuerte golpe en madera, vio que el cuchillo que estaba usando se clavó demás en la tabla de cortar-

Bonnibel: Finn… ¿quién te dijo ese nombre? Sólo hay una persona que sabe eso. –Girando a la sala, estaba sentada en otro sillón mientras sonreía y era señalado- Lo suponía.

Inferius: Debiste ver tu expresión, en verdad vale oro.

Bonnibel: ¿Qué te trae por aquí Inferius?

Inferius: ¿Acaso no puedo ver a mi mejor proyecto gozar de sus resultados?

Bonnibel: … -Aunque residen estaba estableciendo amistades con aquel sujeto, Finn podía decir que ellos ya llevaban tiempo conociéndose desde hace años, incluso más que con Phoebe-

Inferius: Vamos princesa, sabes que anhelas mi hermosa presencia. –Girando la vista, observa a Goliad la cual tenía el pelo algo erizado mientras lo veía- Pero si es mi linda amiga Goliad, ven aquí, Mishi, Mishi, Mishi. Saltando del regazo de Phoebe, corre al cuarto de arriba- Gatos…

Bonnibel: Veo que al fin decidiste presentarte a Finn, eso quiere decir que tramas algo.

Inferius: Tal vez sí o tal vez no… -Con una mirada sin interés, él da una leve risa- Si así eres como prometida, no deseo saber cómo serás casada.

Bonnibel: Sabes, ya que estas aquí, ¿qué tal si preparas la comida? –Pasándole el sartén y cuchara de madera, se levanta de su lugar- Prepara algo para todos.

Inferius: Esta bien, pero lo hago ya que aún no tienes esa sazón. –Con un delantal que dice «Bese al cocinero» y un corro de chef, prepara la comida de una forma rápida, precisa y sincronizada- Pero es cierto, tengo algo que discutir, y es antes de que Gran C venga.

Phoebe: ¿Qué pasa si el señor Leo viene?

Inferius: Las cosas se complicarán, por eso debe de ser secreto. –Mira al humano- Y eso va para todos, Finn.

Finn: No sé qué está pasando aquí, además, ¿Quién es gran C?

Bonnibel: Inferius, ¿qué tan informado está Finn al respecto de Leo?

Phoebe: Apenas se presentó, creo que puedes acerté la idea del resto. –Todos vieron al aventurero el cual seguía confundido-

Bonnibel: Finn, lo que estas apunto de escuchar es realmente importante de guardar. Tal vez Jake lo sepa después, pero si decides ser parte de todo esto, debes de estar seguro ya que no hay vuelta atrás. –Meditando, ella se sienta a su lado y pone una mano en su hombro- Si dices que no, puedes retirarte tranquilamente, esto no afectara nuestra amistad.

Finn: Leo ha hecho mucho por mí, aun con lo poco que yo he hecho por él… Sólo quiero saber un poco a qué cosa estaría enfrentándome.

Phoebe: Una verdad que aclarara muchas cosas sobre el señor Leo. –Con eso, asiente ya decidido a enfrentar lo que pasará- Entonces, ¿quién habla primero?

Inferius: Dejemos que la prometida hable.

Finn: Espera, ¿prometida?

Bonnibel: Sí, voy a casarme con Leo. –Muestra su argolla la cual no habían visto viendo ambos jóvenes- Pero no es lo importante ahora. Finn, lo que pasará es que Leo no es quien alguien… normal.

Finn: Okey… pero, ¿Qué tienes que ver esto? Ya sé que Leo no es humano, pero es algo parecido, ¿no?

Bonnibel: No Finn, Leo es… bueno, podríamos decir que es parecido a lo que es Prismo, pero aún mayor.

Finn: Sé que Leo es poderoso, pero Prismo están en el centro del macrocosmos.

Phoebe: El verdadero nombre del señor Leo es Cosmos.

Finn: Un poco de acuerdo con lo que hace, pero creo que están exagerando un poco. –Dejando la cocina, Inferius camina en dirección al héroe y al poner una mano en su cabeza, los ojos de Finn se iluminaron mientras daba un largo suspiro-

Inferius: Con esto basta. –Soltando al héroe, este se acuesta un poco más en el sillón-

Phoebe: ¿Qué hiciste Inferius?

Inferius: Lo necesario para que sepa lo suficiente…

-Fin-


►Gracias por haber llegado hasta el final del capítulo, espero y te hayas entretenido y sacado una respuesta.

►Si tienen un gran corazón, puede pasar a mis demás historias tanto en esta plataforma como en «Wattpad» (Estoy con el mismo nombre si preguntan).

► A veces hay errores ortográficos que yo no pude ver, por el hecho de que son muchas palabras que revisar.

►Comenten qué les gusta o sin tienen una duda.

►Sin más, gracias por haber leído todo y nos vemos en otro capítulo de otra historia ...

Hasta pronto.

08/01/2020

pág. 27