Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Cuarto Arco: Los Juegos

Capítulo 39/163: ¡Unos Malos Contrincantes!

Los planes de Ouroboros han dado comienzo y no se tratan de nada más ni menos que de ejercer una masacre en la Ciudad de Crocus, la cual estaba encerrada en una magia llamada "Punto de Desaparición", y después dar un falso testimonio sobre lo que pasó con tal de que la guerra inicie entre el Reino de Fiore e el Imperio Alvarez. Pero, mientras los maestros y veteranos de sus gremios estaban encerrados en el Domus Flau junto a la reina del Reino de Fiore, el emperador del Imperio Alvarez, los cónsuls de estos dos y Larcade Dragneel; los jóvenes magos de Fairy Tail, Sabertooth, Lamia Scale, Mermaid Heels y Golden Lion habían estado protegiendo a la gente de Crocus al estar enfrentando al ejército de muertos vivientes que invadía a está ciudad.

Y tras haberse separado de sus compañeros debido al ataque de uno de los zombis que estaban enfrentando; cierto joven mago de Fairy Tail no solo se encontró tanto con una escena de numerosos muertos así como un enemigo proveniente de Ouroboros, sino también con un poco inesperado aliado proveniente de Golden Lion...

...Continuación...

-... ¿Está bien, mocosos?-

Esté hablar tanto tranquilo así como un poco amenazante pertenecía a uno de los tres presentes en una amplia calle al este de la Ciudad de Crocus. Una Ciudad de Crocus que no solo se encontraba invadida por el caos causado por sus asustados ciudadanos y el batallar de unos jóvenes magos de distintos gremios contra un ejército de zombis tantos humanos como dragones, sino que también se encontraba debajo de un cielo profundamente anochecido decorado con varias estrellas y tenía sus alrededores llenos de un niebla en realidad densa.

Hablando más específicamente; se trató del hablar de un alto hombre mayor de cortos cabellos de color blanco canoso peinados hacia atrás, con unos pequeños bigotes y puntiaguda barba del mismo color; con unos ojos de color griseo, con unas pocas arrugas en su rostro; que vestía su bien entrenado cuerpo con un abrigo de color negro con un faldón y mangas largas, unos guantes, pantalones y zapatos del mismo color y aunque esta no era visible, ese hombre poseía la marca morada de Ouroboros en el centro de su espalda.

Y se debía decir que los dos jóvenes a unos metros en frente de aquel senil miembro de Ouroboros poseían unos cuerpos notablemente heridos y unas ropas tanto sucias como dañadas, y todo debido a que ambos se habían enfrentado ferozmente entre ellos en el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814.

Uno de estos era un joven de 19 años con unos cortos, desordenados y algo puntiagudos cabellos de color albino, con unos filosos ojos de color azul, que poseía una cicatriz en forma de rayo a través de su ojo derecho; que vestía su atlético cuerpo con una playera roja debajo de una chaqueta negra con detalles de pelo sintético en los bordes, unos jeans azules y botas marrones, sin mencionar que portaba la marca azul de Fairy Tail en el lado derecho de su cuello.

Mientras que el otro era un joven varón como de unos 20 años de edad con unos cortos y desordenados cabellos de color marrón, unos ojos de color negro con bordes pintados de también color negro; que vestía su notablemente bien entrenado cuerpo con una camisa marrón con tirantes horizontales y un cuello oscuro también, pantalones también marrones, unos guantes oscuros bien largos hasta los hombros que hacían juego con sus botas negras también y que le llegan hasta los muslos y se podía notar como la marca de Golden residía en su hombro izquierdo en color negro.

-...- Se mantenían un joven mago de Fairy Tail y un joven mago de Golden en serio silencio mientras observaban al senil mago de Ouroboros a unos metros en frente de ellos.

-Jeje- Reía ligeramente Omar mientras observaba a los jóvenes magos a unos metros en frente de él e ajustaba esos guantes blancos que vestían sus manos.

-Oye, Marcus, ese viejo bastardo que casi te estrangula, ¿Acaso no es de Ouroboros?- Preguntó un serio Will.

-Sí, lo es... - Hablo un serio Marcus mientras se ponía de pie -...Esté desgraciado anciano también es culpable de todos los cadáveres tirados en está calle. Y además, es muy posible que todos esos asquerosos zombis y esa niebla que impide que alguien salga de la ciudad sea culpa de su gremio. Según Serena, los de Ouroboros habían estado participando en los Grandes Juegos Mágicos solo para terminar matando a la reina de Fiore y al emperador de Alvarez que se reunirían en el Domus Flau en el quinto día del torneo. También quieren matar a la gente de Crocus para que no haya ningún testigo de sus actos. Después, regresaran al imperio y contando su propia versión de los hechos, ellos iniciarían la guerra entre ambos países-

-¿Eh? Ese chico de Fairy Tail, ¿Cómo...?- Pensó el senil Oldcan con cierto sorprender.

-Con que una masacre y una guerra, ¿Eh?...Sabía que eran escorias, pero pensar que tanto. Pero, Marcus, ¿Cómo tú compañera supo los planes de Ouroboros de un modo tan detallado?- Preguntaba intrigado el joven Eehto.

-Al parecer fue secuestrada por la que se llama Amaia y ella le contó todo pensando que no podría escarparse. Tú compañero, Ashe, también terminó siendo secuestrado. Esa es la razón por la cual no participaron en el último día de los Grandes Juegos Mágicos. Pero no te preocupes. Tsuna y otros de mis compañeros ya los rescataron. Ahora están en la ciudad luchando contra los zombis. De hecho, yo estaba junto a ellos hace unos minutos- Respondió seriamente el joven Strauss-Dreyar.

-Amaia-kun...Con que tú sí fuiste la responsable de la desaparición de esos mocosos de Fairy Tail y Golden Lion al final de cuentas. Y creer que hasta cometiste la estupidez de contarle nuestros planes. Parece que a ti también tendré que darte un buen regaño cuando te vea- Pensó el senil miembro de Ouroboros con disgustar.

-¿A Ashe lo secuestraron? ¿En serio? De seguro lo pusieron en algo como en una jaula o sí no él no hubiera necesitado que lo rescataran. Cuando lo encierran en espacios pequeños, ese tipo se convierte de un fénix a una gallina en un instante. Es realmente gracioso. Qué pena que no fui capaz de verlo- Comento un joven mago de Golden Lion entre risas.

-Cielos, su irrespetar no tiene límites, ¿No, jóvenes? Pensar que hablan tranquilamente cómo sí yo no existiera. ¿Es que sus padres no les enseñaron modales? Sobre todo con los mayores que ustedes- Hablo con un tranquilo sonreír un hombre de cortos cabellos, pequeños bigotes y barba chiva de color canoso.

-Claro que me enseñaron. Pero, no tengo nada de respeto ni modales para un maldito asesino. Sin importar que tan arrugado esté- Contesto un serio joven de cortos, desordenados y un poco puntiagudos cabellos albinos.

-Vaya, vaya... -Hablo Omar -... ¿Tratas de provocarme, joven? Es inútil. No lograras alterarme en lo más mínimo con insultos infantiles como esos. Después de todo, uno de mis camaradas suele hablarme de una manera mucho más burda que esa. Tendrás que lanzarme algo mucho más grave que esas palabras sí quieres poner nervioso a mi viejo corazón-

-Entonces... -Mostraba un joven de cortos y desordenados cabellos marrones una gran sonrisa que enseño sus peculiarmente puntiagudos dientes -... ¿Lanzarte algo cómo esto? ¡Missile Rense! ¡Fire!-

"Creación de Misiles". "Fuego". Al igual que todas las veces anteriores después de que hubiera pronunciado esas palabras, el joven descendiente de Wall Eehto provoco de una mágica manera que los aires encima de él y el joven hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss-Dreyar se vieran decorados con un total de diez grandes misiles formados por unos metales negros e anaranjados.

Unos misiles que, gracias a las potentes llamas comprimidas que eran liberadas de sus propulsores inferiores, salieron volando con suma velocidad en dirección a un viejo ser con una apariencia básicamente igual a la de un mayordomo. Pero antes de que esas construcciones de alquimia pudieron acercarse a su posición de un modo notable, con una pequeña sonrisa en sus labios, Omar dijo con un tranquilo tono...

-Explosion-

En la fracción de segundo luego de que esa simple oración fue liberada; aquel número decimal de grandes misiles que viajaban por los aires con una vasta rapidez, a pesar de apenas haber recorrido la mitad de la distancia que los separaba de su objetivo que era un senil miembro de Ouroboros, pasaron a convertirse en unas explosiones de notable poderío. Unas explosiones que causaron unas ondas de choques que agitaban las cabelleras y ropas del joven mago de Fairy Tail y el joven mago de Golden Lion en esa amplia calle, los cuales mostraron reacciones de leve sorpresa ante lo que había ocurrido.

-¡¿Qué?!- Mostró Will un ligero sorprender.

-Je- Se limitaba Omar a enseñar un leve sonreír.

-Oye, Will, ¿Qué rayos pasó? Tus misiles explotaron antes de llegar hasta ese viejo- Preguntó un serio Marcus.

-No fue mi culpa. Ellos simplemente explotaron por su cuenta- Contesto un serio joven Eehto.

-Explotaron...Ah, es cierto. Recuerda el primer evento del torneo, Will. Ese anciano utiliza una magia de explosiones bastante fuerte. Él de seguro fue quién hizo explotar tus misiles antes de que lo alcanzaran- Explico seriamente el joven Strauss-Dreyar.

-Magia de explosiones, ¿Eh?...- Hablaba el senil Oldcan -...Ciertamente, yo puedo crear explosiones tanto como las que acaban de ver como las que vieron durante "Race". Pero, eso no es más que una pequeña aplicación de mis verdaderas habilidades. Mi real poder incluso me permite hacer cosas cómo está...Tornado-

Una vez más, en cuanto una simple palabra surgió con un tranquilo tono de la boca de ese hombre de cortos cabellos canosos, un inesperado hecho ocurrió. Se pudo apreciar claramente como un joven de albinos cabellos y un joven de cabellos marrones no solo se alzaron varios metros en los aires, sino también cómo sus ya bastante heridos cuerpos y dañadas ropas se vieron decorados por unos pequeños pero numerosos cortes.

Todo debido a que aquel joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación y aquel joven de la raza Machias se vieron encerrados en el interior de un gigantesco y fuerte tornado formado por unos densos vientos de color oscuro. Una escena que observaba a la distancia tanto tranquila como placenteramente un senil hombre que antes había demostrado su uso de partículas de barrera mágica.

-¡Ah!- Gritaron Will y Marcus con notable dolor mientras sus dañados cuerpos recibían un gran número de diminutos cortes.

-¡¿Qué demonios...?!- Reacciono el joven Eehto con notable sorprender durante su herir.

-¡¿Un tornado?! ¡¿De dónde rayos salió...?!- Se preguntaba el joven Strauss-Dreyar en la misma situación.

-Ese no es el único regalo que esté anciano tiene para ustedes, jóvenes...- Omar realizo un simple chasquido con los dedos de su enguantada mano derecha -...Icicle-

"Carámbano". En la siguiente fracción de segundo después de que a esa palabra se le diera liberación; en los aires justo encima de un descomunal y frenético tornado de vientos oscuros que aprisionaba en su interior a un joven mago de Fairy Tail e a un joven mago de Golden Lion hicieron aparición unos pedazos de un gélido hielo azulado con un vasto tamaño.

Unos pedazos de hielos que cayeron, con una suma velocidad debido a su gran peso, desde la notable altura dónde habían aparecido de un mágico modo e acabaron colisionando de una destructiva manera con los suelos y edificios de concreto de una calle al este de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" después de haber aplastado un tornado de oscuros vientos, y por ende, a los que estaban encerrados en su interior.

-Y para terminar...- Omar realizo un simple chasquido con los dedos de su enguantada mano izquierda -...Explosion-

Luego de haber pronunciado esa palabra; aquel senil miembro de Ouroboros vio su cabellera y ropas notablemente agitadas ante los fuertes vientos que terminaron creando unas poderosas explosiones que surgieron mágicamente a unos metros en frente de su posición. Unas numerosas explosiones que acabaron envolviendo en su interior a la mayor parte de aquella ruta, incluyendo la zona dónde residían unos grandes pedazos de hielo que de seguro poseían debajo de ellos a dos ciertos jóvenes.

-Bien... -Hablo un tranquilo Omar- ... ¿Eso habrá sido suficiente para que esos dos jóvenes hayan aprendido su lección?...-

-¡AAAAAAAHHHHHH-

En cuanto un par de voces masculinas liberaron en unísono esos gritares de ferocidad y determinación; un hombre de cortos cabellos, pequeños bigotes y barba chiva de color canoso fue capaz de observar con sus ojos gríseos cómo las grandes nubes de humo azabache que se formaron tras las explosiones antes mencionadas fueron atravesadas por el veloz correr de dos ciertos jóvenes que habían estado dentro de está.

Siendo más específicos; se trataron de un joven de cortos, desordenados y un poco puntiagudos cabellos albinos que mantenía rodeado a su cuerpo con una capa de unos brillantes rayos azulados e un joven de cortos y desordenados cabellos marrones que no solo le había dado a sus brazos una forma más fornida, sino que también había hecho que la negra tela que conformaba a los largos guantes que vestían a estos se convirtiera en un duro pero flexible material metálico al mismo tiempo en que sus hombros eran cubiertos por unas hombreras de metal de color marrón al igual que su camisa.

-...Parece que no- Dijo un tranquilamente sonriente Omar mientras veía cómo un par de jóvenes se le acercaba con un rápido mover de pies por aquellos suelos de concreto.

-Vas a pagar por eso y también por la vida de toda esa gente, viejo- Hablo un serio Marcus mientras avanzaba hacia su oponente.

-¡Aunque tengas huesos sensibles, no voy a contenerme, anciano! ¡Ajyajajaja!- Decía Will con un emocionado sonreír durante un veloz correr.

Instantáneamente después de que el joven Strauss-Dreyar se posicionara en el lado derecho de su objetivo al mismo tiempo que los rayos que le rodeaban se concentraban solo en su apretado puño derecho y de que el joven Eehto se posicionara en el lado izquierdo de esté mismo al mismo tiempo que apretaba su mecánicamente modificado puño derecho, ambos jóvenes dirigieron unos fuertes golpes en dirección al senil Oldcan.

Pero, con una tranquila sonrisa de pequeño tamaño todavía decorando sus ligera pero notablemente arrugados labios, el senil hombre de una misteriosa magia elemental hizo uso de una vasta velocidad para que sus manos vestidas en blancos guantes se posicionaran en el pequeño espacio que faltaba para que los apretados puños de un joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación y un joven Machias impactaran contra su rostro y después terminar deteniendo y sujetando estos con tal fuerza que se pudo escuchar en el aire el tenue de huesos rompiéndose y metal crujiendo.

-¡¿Q...?!- Reacciono Marcus con un notable sorprender.

-¡No puede ser...!- Mostraba Will el mismo sentimiento.

-Huesos sensibles, ¿eh?- Comento un tranquilo Omar.

Y con sus enguantadas manos sujetando los puños derechos de sus oponentes con una fuerza que provocaba que unos cuantas venas se vieran a través de la arrugada piel de sus brazos, el veterano miembro de Ouroboros primero provoco que un joven mago de Fairy Tail y un joven mago de Golden Lion chocaran sus cuerpos de un dura manera y luego paso a lanzar a ambos potentemente por los aires en la misma dirección.

E en el siguiente segundo, a pesar de que su persona estaba viajando y girando de una frenética manera por los aires debido a las acciones de Omar, Marcus dio un profundo inhalar con su boca para que sus mejillas se llenaran de unas grandes cantidades de aire mientras que Will provocaba que un pequeño agujero hiciera aparición en el centro de la palma de su mecánica mano para que luego una clase de anaranjada energía calorífica empezara a reunirse en esté.

Y en cuanto estuvieron cerca del ligeramente dañado terreno pavimentado de concreto de aquella amplia calle; el joven Strauss-Dreyar y el joven Eehto, uno al lado del otro, hicieron que sus embotados pies pisaran con suma firmeza esté para así lograr detener el impulsar que les había dado el senil Oldcan, luego pasaron a apuntar sus serias miradas en la dirección que la que se encontraba él y después...

-¡Rairyu no Hoko!

-¡Rasen Hou!-

Exclamando con un potente tono y en tiempo unísono los nombres de sus respectivos hechizos; Marcus disparaba desde su boca, al mismo tiempo que libero un sonido igual al alarido de alguna clase de bestia, una enorme ráfaga de brillantes rayos azulados mientras que Will libero de aquel pequeño agujero en la palma de su mecánica mano derecha una descomunal ráfaga de llamas anaranjadas que demostraba un giro en espiral.

E observando de una clara manera con sus gríseos ojos como un par de unos fuertes hechizos se le acercaba con un sumamente veloz avanzar por los aires, un tranquilo Omar paso a decir por segunda vez durante el curso de aquel combatir...

-Tornado-

Al simple momento de haber hecho contacto con los frenéticos vientos oscuros que conformaban aquel enorme tornado que apareció alrededor de un senil miembro de Ouroboros en menos de una sola fracción de nanosegundo, los llamados "Rugido del Dragón de Rayo" y "Cañón Espiral" se terminaron desviando de la recta ruta que le dieron sus dueños e acabaron impactando y destruyendo varios edificios de esa área. Un hecho que observaron a la distancia unos frustrados joven mago de Fairy Tail y joven mago de Golden Lion.

-Jeje- Se limitaba a reír tranquilamente Omar mientras observaba a sus oponentes a unos metros de distancia en frente de él y los oscuros vientos que le encerraban se despejaban.

-Aunque no estamos en nuestro mejor estado debido a los Grandes Juegos Mágicos, creer que logró desviar nuestros hechizos con ese desagradable viento oscuro...- Hablo un frustrado Marcus.

-Varias magias elementales de gran poder y una monstruosa fuerza que no concuerda con alguien tan flaco y arrugado...Es un viejo mucho más interesante de lo que aparento en "Race"- Comento un sonriente Will.

-Vaya, gracias...- Hablo tranquilamente el senil Oldcan -...No suelo recibir elogios de jóvenes cómo ustedes. Pero, debo decir que se equivocan en una cosa. Yo no manejo varias magias de un elemento en específico, sino que utilizo un único poder que me permite controlar varios elementos en su estado más caótico...Esté poder no es magia...Sino una maldición. La "Maldición de la Tempestad"-

-¡...!-

"Maldición de la Tempestad". Habiendo escuchado de forma sumamente clara con sus capacitados oídos aquellas últimas palabras de un hombre de cortos cabellos, pequeños bigotes y barba chiva de color canoso que estaba a unos metros en frente de ellos; un joven de cortos y desordenados cabellos marrones e un joven de cortos, desordenados y un poco puntiagudos cabellos albinos pasaron a abrir sus ojos de una sorprendida manera, sobre todo esté último. Después de todo, él ha conocido y conoce personas que usan poderes con nombres parecidos a ese. Poderes que no son magia-

-¿No es magia?- Repetía Will con confundir.

-¿Maldición de la Tempestad?... -Pensó un sorprendido Marcus- ...Eso dijo esté anciano, ¿Verdad? ¿Una maldición? ¿Igual a la que usan Serena y los tipos de Seven Satan? P-Pero, para utilizar ese poder... ¿Acaso esté viejo...?-

-Je- Liberaba Omar otro ligero reír tanto de tranquilidad cómo de cierta malicia.

-¡...!- Reacciono el joven Strauss-Dreyar repentinamente con un profundo shock.

La razón por la cual un joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación detuvo aquel formar de palabras dentro de su mente no fue debido a ese pequeño sonreír del usuario de la "Maldición de la Tempestad", sino por lo que ocurrió al mismo tiempo de esté. Se pudo apreciar con suma claridad como aquella amplia y dañada calle dónde residían tanto los antes nombrado así cómo un joven Machias vio sus aires decorados por nada más ni nada menos que por con unas tenues cantidades de lo no podría describirse de ninguna otra manera que como una niebla de color azabache.

Y justamente después de que sus alrededores se vieran decorados por aquella negra niebla de leve densidad, tanto un joven mago de Golden Lion como un joven mago de Fairy Tail vieron sus cuerpos invadidos por un tremendo dolor que los obligo a caer de rodillas a unos fragmentados suelos de concreto e incluso hizo que esté último volviera escupir unas cuantas cantidades de sangre de su boca. Todo mientras se les acercaba con un tranquilo caminar un senil miembro de Ouroboros.

-¡Ah! ¡Ah!- Tosía e escupía sangre un adolorido Marcus mientras pensaba -¡O-Otra vez está niebla...Esté dolor...! ¡Y ahora también atrapó a Will...Maldición!-

-¡¿Q-Qué está pasando...?! ¡M-Mi cuerpo...!- Pensó un sorprendido e adolorido Will.

-Bueno... -Hablo un tranquilo Omar durante su avanzar- ...Aunque sin duda mi "Maldición de la Tempestad" es muy útil, deduzco que tomaría mucho tiempo y esfuerzo tomar las vidas de unos jóvenes tan atléticos y apasionados cómo ustedes con está. Pero yo prefiero que las cosas sean lo más sencillas posibles. Soy un viejo, después de todo. ¿Por qué lastimar mi ancianas articulaciones, ensuciar mis costosas ropas y malgastar mis energías en una intensa e innecesaria lucha cuando puedo encargarme de los dos en un instante con las partículas de barrera mágica que libera mi cuerpo?-

-¡¿Qué dijo?! ¡¿P-Partículas de barrera mágica?!- Repitió con sorprender el joven Eehto que veía su adolorida persona en una posición de rodillas en unos suelos de concreto.

-¡Maldita sea...Muévete! ¡Muévete!- Pensaba con sumo determinar el joven Strauss-Dreyar que con sus manos cubría su boca para tratar de detener aquel escupir de grandes cantidades de sangre.

-Hmm...- Continuó el senil Oldcan con su tranquilo caminar -...Pensar que ninguno de los dos moriría de inmediato. Puede que Will-kun logré resistir un poco gracias a su biología Machias, pero sigo sin entender cómo tú eres ligeramente resistente a mis partículas de barrera mágica, Marcus-kun. Hmm...Bueno, no importa. Son los jóvenes los que se parten la cabeza con cosas triviales como esas. Solo haré lo mismo de antes y terminaré su sufrimiento con mis propias manos...Bien, cómo un caballero que soy, debería tratar primero con el joven de Fairy Tail debido a que él fue el primero en llegar aquí, pero, es el joven de Golden Lion quién se ha ganado mi enojo al antes poco darme con esos misiles suyos. No tienen problema, ¿No?-

-¡¿Ah?!- Se mostró iracundo un adolorido joven mago de Golden Lion que tenía que apoyar firmemente sus mecánicos puños en unos suelos de concreto para que su cuerpo no cayera de completa manera a estos.

-¡W-Will...!- Nombraba un joven mago de Fairy Tail incapaz de moverse de su posición por aquel dolor que le recorría.

-¿Unas últimas palabras, joven? Me asegurare de transmitírselas a la gente de tú raza. Estoy seguro que eso les dará una gran motivación para luchar en la guerra entre Fiore y Alvarez- Hablo con una ligera sonrisa el senil mago de Ouroboros tras haberse posicionado justo en frente de su objetivo.

-¿Últimas palabras...?...S-Sí...C-Creo que las tengo. Y esas son...-

Durante aquel hablar con dificultad suyo; un joven de cortos y desordenados cabellos marrones no solo cambio la iracunda expresión que poseía su rostro con una sonrisa que enseñaba sus peculiarmente puntiagudos dientes e hizo que unos suelos de concreto se fragmentaran de notable manera con la profunda firmeza que ejercían las pisadas de sus pies vestidos en unas largas botas negras, sino que también uso una gran velocidad para ponerse de pie e instantáneamente después impactar con suma fuerza el negro metal que conformaba su puño derecho en la barbilla del hombre de canosos cabellos en frente de su posición. Un hecho que observo con impresionar un joven de albinos cabellos en las cercanías de ambos.

-... ¡No subestimes a la elite de los Machias, desgraciado anciano! ¡Ajyajajaja!- Exclamo Will con un gran sonreír y peculiar reír.

-¡¿Q...?!- Reacciono un sorprendido y adolorido Omar mientras unas cuantas gotas de sangre salían disparadas de su boca.

-¡¿Él puedo moverse?!- Pensó un asombrado e adolorido Marcus.

Mientras que el senil Oldcan fue obligado a salir disparado con suma potencia en la dirección contraria a dónde vino aquel fuerte golpe de una de las dos mecánicas extremidades superiores de uno de sus dos oponentes; el joven Eehto se apresuró a cargar sobre uno de sus hombros el cuerpo de un adolorido joven Strauss-Dreyar y luego empezó un veloz correr en la dirección contraria a dónde estaba su enemigo.

Con el rápido mover de sus embotados pies sobre un dañado terreno pavimentado de concreto; el joven de la raza Machias eventualmente fue capaz de salir del área que abarcaba una tenuemente densa niebla de color negro y de inmediato luego paso a adentrarse dentro de un callejón de esa amplia calle. Un callejón en dónde él paso a tirar al suelo al joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación que había estado cargando sobre su hombro derecho.

-Ah, duele...Maldito, ¿No podías haberme bajado de una forma más suave?- Preguntó un adolorido Marcus tirado de espalda en unos suelos de concreto.

-Nada de quejas. Deberías agradecerme por sacar tú trasero del rango de esa niebla- Contesto un tranquilo Will mientras pasaba a apoyar su espalda en una de las paredes de ese callejón.

-Bueno...Tienes razón sobre eso. Te lo debo. ¿Qué quieres como pago? ¿Qué te invite un buen vaso de aceite o algo así?- Dijo tranquilamente el joven Strauss-Dreyar mientras se ponía de pie.

-Sí ya estás soltando tus malos chistes sobre robots, supongo que las partículas de barrera mágica ya no te están afectando. ¿Cómo estás?- Preguntaba un serio joven Eehto.

-Todavía siendo algo de dolor, pero no es nada que no pueda soportar. Pero, ¿Qué rayos son esas partículas de barrera mágica de las que hablan ese viejo y tú?- Decía un serio joven mago de Fairy Tail mientras su mano derecha limpiaba los hilos de sangre que rodeaban a sus labios.

-Yo sé de ellas por libros, pero está es la primera vez que las veo en persona...- Hablo un joven mago de Golden Lion -...Bueno, solo considéralo un veneno mágico que mata al instante a cualquier humano que entre en contacto con él. Yo soy inmune a ellas gracias a que conozco su composición y modifique mi cuerpo para anular cualquier partícula de barrera mágica que absorbiera esté. Normalmente, también sería capaz de anular las que están en el aire, pero aún no me he recuperado del todo de nuestra batalla en los Grandes Juegos Mágicos. Tendrás que huir o hacer un esfuerzo con esa tenue resistencia tuya, Marcus-

-¿Eh? ¿Resistencia?- Repetía ligeramente confuso el joven de cortos, desordenados y un poco puntiagudos cabellos albinos.

-¿Hm? No me digas que no eres consciente, ¿O sí? Tus órganos poseen una cierta inmunidad a las partículas de barrera mágica. Sí así no fuera, hace tiempo que tú estuvieras muerto. Yo me percate de tal detalle al analizar tú cuerpo durante nuestra batalla. Aunque saberlo no me beneficiaba en nada en el momento, así que solo lo ignore- Explico un tranquilo joven de cortos y desordenados cabellos marrones.

-¿Qué tengo una inmunidad a las partículas de barrera mágica...? Ahora que lo dices, ese maldito viejo también hablaba algo sobre eso...Pero, ¿Cómo? ¿Cómo demonios tengo una resistencia a algo con que nunca me había cruzado antes? -Preguntaba intrigado el joven hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss-Dreyar.

-Aunque me lo preguntes a mí... -Hablaba el joven descendiente de Wall Eehto- ...Bueno, sí lo pienso un poco, yo digo tal vez sea gracias a tus padres y el mismo principio que con el veneno de cobra. En el pasado, tú papá o tú mamá se habrán cruzado con unas grandes cantidades de partículas de barrera mágica y lograron sobrevivir a ellas milagrosamente. Ese milagro les habrá brindado a sus órganos una cierta fortaleza a está sustancia. Una fortaleza que tú heredaste al ser su hijo-

-¿Mis padres...? -Pensó el serio joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación- ...Ah, ahora que lo pienso, mi papá antes solía tenía unos ciertos ataques. Cuando yo le preguntaba qué le pasaba, él solo me decía que sus organos estaban algo enfermos por culpa de un enemigo del pasado. Con el tiempo, él dejo de tener esos espasmos. ¿Acaso eran culpa de esas tales partículas de barrera mágica?-

-Pero, ¿Quién rayos en ese maldito viejo? Esa tal "Maldición de la Tempestad" y las partículas de barrera mágicas no son poderes que los humanos puedan usar- Hablo un serio joven de la raza Machias.

-¿Hm? ¿A qué te refieres con eso? Entiendo lo de la maldición, pero, ¿Las partículas de barrera mágica no es un poder que pueden usar los humanos?- Preguntó Marcus con intrigar.

-Sí, así es...- Hablo Will -...Las partículas de barrera mágica solo pueden ser producidas por los demonios de los libros de Zeref. O por lo menos, eso es lo que dicen los libros de la biblioteca de mi gremio Y yo confió en lo que dicen. Después de todo, el cuartel de Golden Lion no es más que un edificio antes perteneciente al "Emperador Spriggan"-

-¿Son producidas por demonios...? ¿Y a ellos no les afectan?- Preguntaba un intrigado joven Strauss-Dreyar.

-¿Ah? Por supuesto que no. Las partículas de barrera mágica son letales para cualquier forma de vida que absorba ethernano, menos los demonios. Por eso estoy tan intrigado sobre ese anciano. ¿Qué diablos es en realidad?- Se preguntaba un serio joven Eehto.

-Con que a los demonios no les afecta esa niebla negra, ¿eh? Debiste haberlo dicho antes- Comento Marcus mostrando una leve sonrisa.

-¿Eh? ¿A qué te refieres con...? -Mostró Will ligero sorprender para después enseñar una gran sonrisa -...Ah, ya entendí. Ciertamente, eso hará las cosas más interesantes-

Dejando momentáneamente de lado al joven mago de Fairy Tail y al joven mago de Golden Lion presentes en un callejón; vamos a concentrarnos en el hecho de como un senil miembro de Ouroboros, mientras su enguantada mano derecho sobaba de un leve modo su barbilla, se ponía de pie luego de haber estado varios segundos tirado en los suelos de concreto de una amplia y dañada calle al este de la Ciudad de Crocus debido a un repentino golpe por parte de uno de sus oponentes. Una calle que seguía viendo la mayoría de su aire decorado con una tenue niebla oscura.

-Hmm... -Se mostraba Omar con cierto disgusto -...Que error. Aunque ese chico sea considerado el actual genio de su raza, jamás pensé que podría volverse inmune a mis partículas de barrera mágica. No por nada es un miembro del gremio más fuerte y famoso de Alvarez. Uno pensaría que con la sabiduría que da la edad, yo ya habría aprendido a no subestimar a mis oponentes. Cielos, cielos...Bueno, supongo que no tengo más opción que seguir esforzándome con mi "Maldición de la Tempestad" con ese mocoso Machias. En ese caso, se escondió con el moribundo joven de Fairy Tail en un callejón, ¿No?...Entonces...Explosion-

Formulando aquella palabra con un tranquilo tono por tercera vez durante el curso de ese combate, el senil Oldcan provocó que unas numerosas explosiones de vasto poder hicieran aparición a unos metros de su posición en esa ancha ruta. Unas explosiones que terminaron adentrando en su interior y causando una notable destrucción en el callejón donde residían el joven Strauss-Dreyar y el joven Eehto.

-Bien... -Hablo un levemente sonriente Omar- ...Desearía poder decir "Trabajo hecho", pero por desgracia...-

-¡Ajyajajajajaja!-

Inmediatamente después de haber escuchado con suma claridad una peculiar risa de emoción en sus cercanías; el senil usuario de la "Maldición de la Tempestad" paso a darse vuelta, a afirmar el pisar de sus pies vestidos en unos formales zapatos negros e a extender su brazo derecho para que su mano derecha vestida con un blanco guante acabara deteniendo totalmente un impacto tan fuerte que causó unos notables vientos que agitaron de leve manera su canosa cabellera.

Un impacto proveniente del apretado puño derecho, el cual seguía poseyendo una mecánica modificación antes descrita, de un joven de la raza Machias que enseñaba sus peculiarmente puntiagudos dientes con la gran sonrisa en su rostro.

-Con que lograste bloquearlo, ¿eh?...Buen instinto, viejo- Comento un sonriente Will sin parar de impulsar su puño derecho a su oponente.

-Creo que se trató más de audición que de instinto. Joven, sí vas a atacar por sorpresa, deberías tratar de aguantar esa distintiva risa tuya- Contesto un tranquilamente sonriente Omar mientras sujetaba con firmeza el mecánico puño de su oponente.

-¡Gracias por el consejo, pero la solté a propósito! ¡Fue una pequeña consideración a un anciano! ¡Ajyajajajaja!-

Luego de decir aquellas palabras y liberar nuevamente su peculiar risa de emoción; ese joven de cortos y desordenados cabellos marrones paso a apretar su mecánico puño izquierdo para en el siguiente segundo lanzar esté con una notable fuerza y velocidad en dirección al rostro de aquel oponente en frente suyo.

Pero ese hombre de cortos cabellos, pequeños bigotes y barba chiva, mientras su enguantada mano derecha continuó sujetando con firmeza el puño derecho de esté, paso a utilizar su enguantada mano izquierda para detener de forma tan fácil como el anterior aquel golpe que había dirigido su enemigo hacia él con su mecánico puño izquierdo y luego sujetarlo con un firme apretón.

Y teniendo sujetas con una prominente firmeza por parte de sus manos vestidas con unos elegantes guantes blancos las mecánicas extremidades superiores de su oponente; el senil miembro de Ouroboros obligo al joven mago de Golden Lion a alzarse en los aires a una altura superior a su cabeza para después azotarlo con una vasta fuerza en los suelos de concreto de esa escena. Y no solamente fue una, sino varias veces.

Luego de un total de siete poderosos azotes contra un duro terreno pavimentado de concreto, soltando los puños de un Will tirado de frente en unos agrietados suelos, Omar coloco su pie derecho en la espalda de esté y ejerció sobre él una pisada de tal fuerza que lo obligo a hundirse leve pero notablemente en un cráter que tenía la justa figura de su cuerpo.

-Hmm...Parece que eres un poco más débil que hace unos minutos atrás. ¿Acaso volverte inmune a mis partículas de barrera mágica te resto fuerza? ¿O es por haber jugado demasiado duro durante los Grandes Juegos Mágicos, joven?- Preguntó un tranquilamente sonriente Omar con su pie derecho encima de la espalda de su enemigo.

-Muérete, viejo- Contesto un sonriente Will hundido de cara en un cráter en el suelo con la forma de su cuerpo.

-Vamos, vamos. Ese lenguaje con tus mayores-

Habiendo dicho aquellas palabras, el tanto tranquila como maliciosamente sonriente senil Oldcan paso a aumentar la fuerza del pisar de su pie derecho y esto no solo provoco que el joven Eehto se hundiera más en aquel cráter de figura humanoide en unos suelos de concreto, sino que también provoco que en los aires resonara el sonido de metal crujiendo.

-¡Ah!- Grito Will con notable dolor.

-¿Y? ¿Qué pasó con tú acompañante de Fairy Tail? ¿Fuiste a ponerlo en un lugar a salvo? ¿O al final sucumbió ante las partículas de barrera mágica que le recorrían? No me digas que lo abandonaste en ese callejón que hice explotar porque era una carga, ¿O sí? Sí así fue, realmente debo ofrecerte disculpas por haberte subestimado tanto, joven- Hablo Omar con una tranquila sonrisa.

-...Ajyaja...- Reía el joven Eehto con un débil tono.

-¿Hm?- Mostró el senil Oldcan ligero confundir.

-...Jajajajaja...- Continuaba un joven mago de Golden Lion riendo a pesar de su situación.

-¿Qué es tan gracioso, joven? ¿Es que acaso todos mis golpes te descompusieron finalmente?- Preguntó un serio senil miembro de Ouroboros.

-No...Lo estoy haciendo a propósito. Es que está situación es realmente graciosa- Contesto sonriente un joven de cortos y desordenados cabellos marrones.

-¿Está situación?- Repitió con intrigar un hombre de cortos cabellos, pequeños bigotes y barba chiva de color canoso.

-Sí... -Hablo Will- ...Con esas habilidades tuyas, pudiste haberte encargado de cualquiera que se te cruzara en realmente solo un instante...Pero...Te tocaron los peores oponentes posibles, viejo-

-¡Raimaryu no...!-

-¡...!- Reacciono Omar con un vasto shock.

Escuchando con una suma claridad una conocida voz masculina en sus cercanías, aquel senil hombre usuario de la "Maldición de la Tempestad" instantáneamente paso a darse la vuelta pero solo terminó teniendo tiempo para observar con sus bien abiertos ojos gríseos la oscura silueta humanoide de un ser que se posiciono justo detrás de él en aquella escena con unos aires todavía decorados por una tenues cantidades de una niebla de color negro que eran en realidad unas letales partículas de barrera mágica.

-¡...Enchuu!-

"Golpe de Codo del Dragón Demonio de Rayo". En cuanto esas palabras resonaron en el aire gracias al potente, feroz y determinado tono de la voz de un cierto joven de albinos cabellos; un senil hombre de canosa cabellera terminó siendo azotado por un gran dolor provocado tanto por el poderoso codazo que se clavó de profunda manera en todo el centro de su espalda como por lo gran cantidad de brillantes rayos azulados que cubrieron a su persona.

Y en el siguiente segundo tras esto, aquel senil miembro de Ouroboros acabó saliendo disparado en la dirección contraria de donde vino ese repentino golpe e impacto tan brutalmente contra uno de los edificios que conformaban esa calle que esté se vio totalmente derrumbado encima de él.

E en cuanto se despejo todo el polvo que se levantó en el aire gracias al derrumbamiento de una mediana edificación; el llamado Omar Oldcan, el cual se veía rodeado de unos cuantos escombros de concreto y estaba en proceso de ponerse de pie, pudo observar de clara manera al responsable de ese ataque sorpresa que se clavó en su espalda debido a que esté estaba justo al lado del llamado Will Eehto, el cual se había puesto nuevamente de pie.

Obviamente no se trató de nadie más ni menos que el llamado Marcus Strauss-Dreyar, quién mostraba una apariencia sumamente diferente a la de hace unos minutos atrás. Aunque él seguía poseyendo las heridas y suciedad que obtuvo en cierta batalla de los Grandes Juegos Mágicos del año X814; Marcus mostró como su albina cabellera se había vuelto mucho más puntiaguda, como unos grandes cuernos de curveada forma sobresalían de está, como sus filosos ojos azules habían obtenido una forma más bestial, como unos diminutos colmillos sobresalían de su boca a pesar de estar está cerrada, cómo sus manos y pies habían sido cubiertos por una dura coraza café en forma de guantes y botas con garras y cómo su vestimenta estaba basada ahora tanto en un negro abrigo de levantado cuello, largas mangas, largo faldón y con la imagen de un par de rayos azules en su pecho como con unos negros pantalones largos ligeramente rasgados.

-Je- Mostraba Marcus una leve sonrisa mientras mantenía su único Take Over.

-¿Ese es...El mocoso de Fairy Tail? ¿Cómo fue capaz de golpearme con tal fuerza? Sí mis partículas de barrera mágica siguen en el aire... ¿Y qué hay con esa forma?- Pensaba un intrigado Omar mientras se ponía de pie.

-Alégrate más, Marcus. Tú teoría fue correcta. Con ese "Satan Soul: Raiju" o cómo se llame tuyo, parece que las partículas de barrera mágica ya no te afectan- Hablo un sonriente Will.

-Lo sabía. Después de todo, en está forma, soy básicamente un demonio- Dijo un tranquilamente sonriente joven Strauss-Dreyar.

-¿Eh? ¿Satan Soul? ¿Demonio?...Ahora que lo pienso, la sensación que libera el poder mágico de ese mocoso ahora es parecido...No, es igual a la nuestra... -Pensó el senil Oldcan con leve sorpresa para después mostrar un ligero sonreír -...Ya veo. Ciertamente...Son unos malos contrincantes-

...Mientras tanto...

-¡AAAAAHHHHHH!-

Esté potente gritar de tanto determinación como de ferocidad pertenecía a una joven que, a pesar de las notables heridas que había obtenido su cuerpo durante la batalla real que era el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814, usaba unas grandes habilidades físicas y las afiladas katanas que sostenían firmemente sus manos para atacar a la incontable cantidad de zombis que invadían una amplia calle cerca del centro de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".

Siendo más específicos; se trataba de una joven de largos cabellos escarlatas que se mantenían actualmente atados en forma de cola de caballo y tenían un mechón azul en su frente, de ojos color marrón, que poseía un peculiar tatuaje alrededor de su ojo derecho, que había estado vistiendo desde su batalla con Kasuga Mikazuchi una cierta cantidad de blancas vendas alrededor de su prominente busto y un simple pantalón hakama de color rojo y que poseía en su pierna izquierda la marca azul rojizo de Fairy Tail.

En otras palabras; era la llamada Alicia Scarlet que se encontraba luchando contra los muertos vivientes que invandian a esa ruta junto a los llamados Tsuna Dragneel, Serena Axel, Lucia Dragneel, Roku Nirvit, Raine Loxar-Fullbuster, Ryos Redfox, Sonia Strauss, Sophia Venom y Ashe Vesta.

-Ah...Ah...- Respiraba con cansar una seria Alicia que acababa de librarse de los zombis que le rodeaban y que observaba como otro gran número de estos se le acercaba por un extremo de esa calle.

-Alicia-san, no se esfuerze demasiado. Recuerde que es la que está más herida de todos nosotros- Comento Raine con preocupar.

-Eso, eso. Puedes dejarme todos los zombis que se te acerquen a mí- Decía Tsuna con un gran sonreír.

-Tú tono parece más de emoción que de preocupar, Tsuna. Solo quieres más enemigos que combatir, ¿No?- Dijo una tranquila Serena.

-¡Jeje!- Contestaba el joven Dragneel con un simple reír.

-¡Ah!- Se limitaban a gruñir los humanoides seres de putrefactos cuerpos y dañadas ropas que recorrían aquella ancha ruta.

-Aquí viene el otro grupo de esas cosas. En verdad que no tienen fin- Comento un serio Ryos.

-Eso parece... -Hablo la joven Scarlet- ...Sí esto sigue así, no podremos ir a buscar a Marcus, y mucho menos acercarnos al Domus Flau. Me preguntó que estarán haciendo mi madre y los demás miembros del gremio en está crisis. Espero que estén bi...-

-Ali...cia...Alicia...-

-¿Eh?- Reaccionaba la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail con repentino confundir.

-Alicia... ¿Me escuchas, Alicia?-

-Esa voz... - Hablo con ligero sorprender y confusión una joven de larga cabellera escarlata con un mechón azul en su frente.

Dirigiendo su mirada en la dirección de donde parecía provenir aquella voz femenina en sus cercanías y que sin duda alguna le parecía conocida a sus oídos, la joven hija de Erza Scarlet y Jellal Fernandez acabó viendo el bolsillo derecho de aquel rojo pantalón hakama que estaba vistiendo. Y tras usar su "Re-Equipar" para que aquella katana que sujetaba su mano derecha desapareciera, una joven maga de Fairy Tail adentró está en uno de los bolsillos de su prenda inferior para en el siguiente segundo sacarla e enseñar como se mantenía sujetando ahora un pequeño aparato con la misma apariencia y función que un teléfono celular.

-¿Puedes escucharme, Alicia?- Preguntaba la voz de la séptima maestra de Fairy Tail que salía de la lacrima de comunicación portátil que sostenía cierta joven.

-¡¿Madre?!- Reacciono Alicia sorprendida mientras acercaba ese aparato mágico en su mano derecha a su rostro.

-¡...!- Escucharon los demás jóvenes magos en esa calle.

-¡¿Es la maestra?!- Reacciono Serena sorprendida.

-Que alivio que tengamos noticias de ella. Me alegro que esté bien- Hablo Lucia con una ligera sonrisa.

-¿Cómo demonios no iba a estar bien? ¿Recuerdas de quién estamos hablando?- Preguntó capciosamente un tranquilo Roku.

-Sí los preocupe, lo lamento. Pero, no hablen tan fuerte. No quiero que descubran está llamada- Dijo una seria Erza a través de la lacrima de comunicación portátil que sujetaba la mano derecha de su hija.

-¿Eh? ¿No quieres que la descubran?- Repitió la joven Scarlet confusa.

-Hablas cómo sí nos estuvieras llamando a escondidas, maestra. ¿Tiene relación con qué usted, mis padres, los senpais y los viejos de los demás gremios sigan en el estadio a pesar de todo lo que está pasando en la ciudad? ¿Qué rayos está pasando en el Domus Flau?- Preguntó un serio Ryos mientras luchaba con los zombis a sus alrededores.

-Escúchenme bien y traten de mantener la calma- Hablo la voz de la apodada como "Titania"- Yo y los demás miembros del gremio dentro del Domus Flau así como los veteranos de los otros gremios fuimos atrapamos por una poderosa magia de atadura. Lo mismo con la reina, el emperador de Alvarez, los cónsuls de ambos y la maestra de Golden Lion, Brandish. Todos nosotros estamos atrapados dentro del estadio-

-¡...!- Reaccionaron los jóvenes magos con sumo shock.

-¡¿Eh?! ¡¿Atrapados?!- Repetía la joven Axel con notable sorprender.

-¡¿La maestra también?!- Decía un sorprendido Ashe.

-¡E-Eso es malo! ¡¿Están bien?!- Hablo una preocupada pequeña joven Dragneel.

-¡P-Por favor, resistan un poco más! ¡Raine y los demás irán a rescatarlos de inmediato!- Dijo una tanto seria como preocupada joven Loxar-Fullbuster.

-Les dije que mantuvieran la calma, rayos... -Hablaba la séptima maestra de Fairy Tail a través de cierta herramienta mágica -...Escuchen, estamos encerrados, pero nuestras vidas no corren peligro. Por lo menos, no por los momentos. No se preocupen por nosotros. Ustedes solo sigan concentrándose en proteger a la gente dispersa por la ciudad de esos zombis-

-¡Nosotros nos encargaremos! ¡De hecho, ¿Qué cree que estamos haciendo ahora, maestra?!- Comentaba un sonriente Tsuna mientras luchaba con los muertos vivientes que le rodeaban.

-Sí. Lo han hecho bien. Los hemos estado viendo gracias a las transmisiones en vivo que antes servían para mostrar los Grandes Juegos Mágicos. Pero, sin importar cuántos de esos zombis derroten, está caótica situación no cambiara al menos que acaben con los que derroten a los primordiales causantes de está: los miembros del gremio proveniente del Imperio Alvarez, Ouroboros- Explico Erza con un serio tono.

-Con que ustedes también saben que ellos son los culpables de todo esto, ¿Eh, Madre?- Decía una seria Alicia.

-¿Nosotros también...? ¿Eso significa que ustedes ya sabían que ellos fueron los que causaron todo el caos de la ciudad?- Preguntó una ligeramente intrigada Erza.

-Sí... -Hablo una seria- ...Cómo lo supimos es una larga historia, pero el punto es que nosotros sabemos muy bien el objetivo de Ouroboros...-

FLASHBACK

...Hace un par de horas atrás...

-... ¡¿Que planea hacer Ouroboros durante los Grandes Juegos Mágicos?!- Gritaba una enfurecida joven miembro de Fairy Tail mientras agitaba esa jaula donde estaba encerrada.

-Ah...- Suspiraba una tranquila y maliciosamente sonriente Amaia -...Creí haberte dicho antes que aunque te tenga mucha estima, no puedo cumplir esa petición, mi querido manjar raro. Liberarte sería desperdiciar todo el esfuerzo que mis lindas mascotas pusieron en atraparte. Pero, supongo que puedo contarte sobre nuestros planes. Después de todo, estando aquí encerrada no podrás hacer nada para detenernos. Escucha bien...-

-¿Eh?- Mostró Serena leve confundir.

Ambas presentes en una increíblemente amplia e oscurecida habitación que veía sus suelos de concreto repletos de unas humanoides criaturas azabaches, aunque una encerrada en una gran jaula de oscuro hierro parecida a donde encerraban a las aves y que colgaba altamente del techo gracias a una cadena e otra tranquilamente parada en un puente colgante de acero cerca de está, se pudo apreciar como una joven de largos cabellos negros con bordes puntiagudos acercó su labios en medio de un pequeño pero malicioso sonreír a la oreja derecha de una joven de largos y lisos cabellos negros.

-...Una masacre- Hablo en bajo pero placentero tono una maliciosamente sonriente Amaia.

-¡...!- Reacciono Serena con un profundo shock.

-Lo que Ouroboros planea es una masacre por toda la Ciudad de Crocus. Aunque nuestros objetivos principales son la reina de Fiore y el emperador de Alvarez que se reunirán en el mismo lugar durante el quinto día del torneo, también debemos matar a cada persona dentro de la ciudad para que no quede ni un solo testigos de nuestros actos- Explicaba la joven Jiwe sin cambiar su expresión de antes.

-¿Q...?- Mostraba la joven Axel un vasto sorprender -... ¿Una masacre?... ¿P-Para que algo cómo eso...?-

-Para iniciar la guerra entre el Reino de Fiore y el Imperio Alvarez, obviamente- Hablo una joven maga de Ouroboros con un ligero pero malicioso sonreír -Cuando el trabajo de mi gremio en está ciudad esté hecho; nosotros regresaremos a nuestra tierra natal, contaremos una pequeña mentira en respecto a la muerte de nuestro emperador y así motivaremos a nuestro país a atacar a esté país. En un tiempo tan caótico como la guerra, no solo el Imperio Alvarez volverá a tener su brillo conquistador de antes, sino que estoy segura que un gremio como Ouroboros se hará bastante apreciado. No solo podré matar y devorar a gente sin preocuparme de que me descubran, sino que sí esa gente es de Fiore, estoy muy segura que hasta me felicitaran. Estoy ansiosa de que empiece ese momento. Jejeje-

-¡¿Qué?!- Reaccionaba Serena con amplio shock ante lo que acababa de escuchar.

-Jejeje…- Amaia pasaba a alejarse nuevamente de aquella jaula que encerraba a su "manjar raro" -… ¿Ya entiendes? Mande a mis mascotas a buscarte y te encerré aquí únicamente porque quería protegerte. Es muy posible que termines muriendo como todos tus demás compañeros cuando nuestros planes comiencen y yo realmente no quiero eso. Quiero saber cómo sabe tu carne mientras estás viva. Luego de eso, sí, puedes morir como todos los demás. Jejeje-

-¡Maldita…Tus compañeros y tú no pueden hacer eso!- Exclamaba furiosa la joven Axel hasta el punto de lanzar un fuerte golpe a los barrotes de su jaula.

-Claro que podemos y eso haremos. La única persona que podría interponerse en nuestros planes, serias tú ahora que tienes toda la información sobre ellos, pero como dije antes, estando aquí encerrada no podrás hacer nada- Contesto la maliciosamente sonriente joven Jiwe.

-¡Entonces, solamente tengo que salir de aquí para detenerlos y que luego mis compañeros y yo les demos una buena paliza!- Grito enfurecida la joven miembro de Fairy Tail mientras con sus dos golpeaba constantemente los barrotes de la jaula que la mantenía cautiva.

-¡Jajaja! –Hablo una maliciosamente sonriente joven maga de Ouroboros entre risas- ¡Oye, oye, vamos! ¿De verdad pensaste qué te mande a secuestrar sin tener alguna forma de contenerte? ¿Me crees así de tonta? Esa jaula está hecha con un material que tiene efectos prácticamente iguales a los de esa piedra sella-magia que tienen aquí en Ishgal, pero con una única diferencia. En vez de sellar la magia, el material de está jaula sella los poderes demoniacos y las maldiciones. En otras palabras, mientras estés ahí dentro, te será imposible adquirir tu forma Etherias o usar esa maldición tuya. Dudo mucho que puedas salir de esa jaula con esas manos tan delicadas de humana. Bueno, el chico de Golden Lion sin duda alguna tiene la fuerza para salir de esa jaula y la piedra sella-maldiciones de la que está hecha obviamente no le afecta a él, pero dudo que pueda hacer algo así como está. De poder hacerlo, ya lo hubieras hecho, ¿Verdad, pajarito asustado?-

-¿C-C-Cuantas v-veces te t-tengo que decir que te c-calles…? J-Juro que esto me lo p-pagaras- Decía un tembloroso Ashe en posición fetal en los helados suelos de su jaula.

-¡Maldición! ¡Maldición!- Decía furiosamente Serena sin parar su golpear a los barrotes que la encarcelaban.

-Bien, nos vemos a la hora de la cena. Nuestros planes empiezan luego del final de los Grandes Juegos Mágicos, así que puede que me tarde un rato, pero no empiecen sin mí, ¿Está bien? ¡Ah, es verdad! ¡Voy a rezar para que desde aquí no se oigan los gritos de toda la gente estúpida que va a morir! ¡Sería verdaderamente molesto que decidieras suicidarte al estar atormentada por no ser capaz de salvar tanto a los civiles como a tus compañeros! ¡Pero no te preocupes! ¡Sus pedazos estarán dentro de mi estómago y te reunirás con ellos cuando llegue el momento! ¡Jajaja!- Se despidió con un macabro reír Amaia mientras se retiraba de ese escenario al atravesar una gran puerta en uno de los extremos del puente antes mencionado.

-¡Espera!- Gritaba una enjaulada Serena -¡Te dije que esperaras! ¡Regresa aquí, Amaia! ¡Ouroboros!-

FIN DEL FLASHBACK

-...Ellos desean iniciar una guerra entre los dos países al matar a la reina de Fiore y el emperador de Alvarez y después contar su propia versión de los hechos. También van masacrar a toda la demás gente en Crocus para que no quede nadie que los pueda contradecir- Hablo una seria Serena.

-Ya veo- Hablaba Erza a través de la lacrima de comunicación portátil que sostenía su hija -Con que ya están enterados. Entonces, eso hará todo más rápido. Cómo ya se habrán imaginado, todos los zombis que recorren la ciudad se deben a la magia de alguien. Esa persona es el miembro de Ouroboros llamado Arioc. Sí lo derrotan, todos esos muertos vivientes deberían desaparecer-

-El sujeto desagradable del parche, ¿Eh?- Comentaba una seria Lucia.

-Pero no solo deben centrarse en derrotarlo a él, sino a todos los miembros de ese gremio que están dispersos por la ciudad. Deben hacerlo porque al parecer todos ellos juntos son los responsables de ese oscuro cielo y densa niebla que rodean a Crocus. Se trata de alguna clase de magia conjunta que atrapó a la ciudad dentro de una dimensión de la que nadie puede salir o entrar y que detiene el tiempo fuera de ella. En otras palabras, aunque estemos atrapados por más de un año, en el exterior no habrá pasado mucho más que un segundo- Explico seriamente la dueña del apodo de "Titania".

-Significa que no podemos esperar ninguna clase de refuerzo del exterior, ¿Eh?- Hablo una seria Sophia.

-De esa forma nadie notara el largo tiempo que desaparecieron los líderes de dos países. Eso desgraciados sí que tienen todo planeado- Comento un disgustado Ryos.

-Pero, maestra, ¿Cómo es que tiene información tan detallada...?- Se preguntaba Raine con confundir.

-Me lo dijo durante el presumir de sus planes la persona que mantiene la magia que nos tiene encerrados aquí en el estadio. Se trata del líder de los demás miembros de Ouroboros, Larcade. Es un viejo enemigo del pasado- Respondió la mujer de larga cabellera escarlata.

-¿Larcade?... ¿Lar Adec?- Decía la pequeña joven Dragneel con ligera confusión.

-¡Pero, Erza-san, ¿Cómo es que contináan estando atrapados por ese tal Lar o cómo se llame?! ¡¿Devlin no fue para había ido hacia allá?!- Preguntó un interesado Ashe mientras luchaba con los zombis que le rodeaban.

-Es verdad...Lo vimos volar hacia el Domus Flau. Es raro que alguien con su velocidad aún no haya llegado a ese lugar...- Dijo una seria Alicia.

-Ah...- Suspiro Erza a través de aquella lacrima de comunicación portátil -...Así es como llegamos a la última información del enemigo que tengo para ustedes. La verdad es que hay un sexto miembro de Ouroboros en la ciudad...Su nombre es...Devlin Devilian-

-¡...!-

Habiendo escuchado de una clara manera las últimas palabras que había transmitido la séptima maestra de Fairy Tail a través de ese pequeño aparato mágica que sostenía la mano derecha de la hija de está, los jóvenes magos de Fairy Tail y una joven empleada del Consejo Mágico se vieron invadidos por un vasto sentimiento de sorpresa que los hizo abrir ampliamente sus ojos de manera instantánea.

Pero, por su parte, el único joven mago de Golden Lion presente en esa ancha calle se vio invadido por un sentimiento de shock tan incalculable que en vez hacerlo reaccionar de modo inmediato, hizo que sus filosos ojos grises poco a poco se abrieran de una amplia manera. Ante tal sensación recorriéndolo, el joven Phoenix Slayer de Fuego solo pudo decir...

-... ¿Eh?- Reacciono Ashe con estupefacción.

-¿Q-Que fue lo que dijo, madre?- Reacciono Alicia con notable asombrar.

-Justo lo que acaban de escuchar -Hablo Erza- El mago de Golden Lion, Devlin Devilian, era en realidad un mago de Ouroboros. Al parecer se infiltro en Golden Lion con tal de informarle a Larcade sobre Brandish, y ahora planea utilizar su posición como mago del Clase S del gremio más fuerte y famoso de Alvarez para apoyar los argumentos que Ouroboros dará para incitar la guerra contra Fiore y que estos tengan más credibilidad-

-¿Devlin Devilian era...?- Mostró Serena profundo sorprender.

-Ese tipo de olor raro...- Decía Tsuna con un serio tono.

-E-Erza-san... -Mostraba el estupefacto joven Vesta un ligero sonreír- ... ¿N-No cree que no es el momento exacto para una broma de ese tipo?-

-No reconozco esa voz. ¿Quién es?- Pregunto la seria séptima maestra de Fairy Tail.

-Es Ashe Vesta-san de Golden Lion. Él que dice ser el discípulo de mi papá, maestra- Contestaba Lucia con leve preocupar.

-Ya veo. Lamento esto, pero no es ninguna broma. Es la verdad, Ashe. Devlin Devilian es uno de nuestros enemigos- Dijo la seria voz de la apodada como "Titania".

-¡Jajaja!- Reía el joven mago de Golden Lion tranquilamente -¡Jajaja! ¡¿Qué Devlin es el enemigo?! ¡Jajajaja...!-

De un segundo a otro, quitando aquella pequeña sonrisa de tranquilidad de sus labios y pasando a mostrar a través de la piel de su frente unas varias venas que palpitaban de ira, aquel joven de puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados uso una notable velocidad para que su mano derecha le arrebatara a la mano derecha de una joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente la lacrima de comunicación portátil para inmediatamente después acercar está a su cara.

-... ¡¿Cómo demonios eso no va a ser una maldita broma de mal gusto?!- Grito Ashe con suma furia.

-...- Se mantuvo la voz en aquella encendida lacrima de comunicación portátil en silencio.

-...- Mostró Tsuna una seria mirada mientras no decía ni una palabra.

-Ashe...- Nombraba Serena con cierta tristeza.

-¡Devlin será un maldito egocéntrico y narcisista del tipo que dan ganas de darle un en verdad fuerte golpe en el rostro para que cierre su molesta boca, pero aún así es uno de mis compañeros! ¡Uno de mis preciados compañeros! ¡No es para nada uno de nuestros enemigos! ¡Erza-san, le tengo un profundo respeto tanto por su actitud y fuerza así como por ser una de las compañeras de Natsu-sensei! ¡Por ese respeto, le daré una sola oportunidad! ¡Retire lo que dijo ahora mismo o no puedo prometer que no ire a donde usted está en esté instante con tal de darle una buena paliza por hablar así de uno de mis camaradas!- Exclamaba un enfurecido joven Vesta.

-Entiendo tú enojo, pero harás que Larcade descubra está llamada. Cálmate- Hablo una seria Erza.

-¡¿Cómo rayos voy a calmarme?!- Hablo un iracundo joven mago de Golden Lion -¡Escuche, Devlin y yo...Devlin y yo hemos pasado años juntos! ¡Hemos comido juntos, hemos dormido juntos, nos hemos bañado juntos, hemos ido de aventuras juntos, hemos luchado tanto entre nosotros como lado a lado! ¡Ese tipo tan egocéntrico de vez en cuando comparte su comida conmigo! ¡Cuando estamos en el baño del gremio y el jabón o champú se me mete en los ojos, él me lanza agua o una toalla para ayudarme a sacármelo! ¡Cuando me quedó dormido dentro del gremio, él me ha cubierto con un mantel diciendo que es insoportable verme, pero sé que en realidad estaba preocupado porque me resfriara! ¡En las misiones, él me ha cubierto la espalda y me ha sacado de una incontable cantidad de situaciones problemáticas! ¡Debido a esa irritante personalidad suya, por supuesto que hemos discutido, pero al final siempre reímos y sonreímos! ¡Nos pulimos uno al otro! ¡Sí eso no eso no ser compañeros, ¿Qué demonios lo es, Erza-san?! ¡Él no es un traidor ni un enemigo!-

-Sé que es duro, pero la realidad es que Devlin es de Ouroboros, Ashe. Él mismo lo confirmo tras haber venido aquí al Domus Flau. Incluso estaba dispuesto a asesinarme tanto a mí como a Brandish, a quién conoce de años, ¿No?- Explicaba con serio tono una mujer de larga cabellera escarlata.

-¡¿Q...?! ¡E-Eso no puede ser cierto! ¡Es una mentira! ¡No creeré ni una sola de esas palabras ni aunque sea el mismo Devlin quién las diga! ¡De hecho, ¿Dónde está ese imbécil?! ¡Yo haré que ese maldito presumido aclaré todo esto y entonces tendrá que disculparse por todo lo que está diciendo, Erza-san! ¡¿Él sigue en el estadio?!- Preguntaba un furioso joven de puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados.

-No. Aunque no puedo verlo en alguna de las transmisiones en vivo en el Domus Flau, él debe estar en alguna parte de la ciudad. Larcade le ordeno avivar el caos Crocus junto a sus demás compañeros de Ouroboros- Respondió la séptima maestra de Fairy Tail.

-¡Ellos no son sus compañeros, yo lo soy! -Hablo el molesto joven Phoenix Slayer de Fuego- ¡Devlin es de Golden Lion, no de Ouroboros! ¡Ya lo verá, Erza-san! ¡¿Dijo que está en alguna parte de la ciudad?! ¡Entonces; lo encontrare, lo haré llevar su egocéntrico trasero a dónde usted está y aclaremos esté maldito mal entendido de una vez! ¡Solo espere!-

Tras la liberación de esas palabras y haber lanzado aquel pequeño aparato mágico en su mano derecha de regreso a la mano derecha de la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail, el joven autoproclamado el discípulo del apodado como "Salamander" inicio un correr de notable velocidad hacia uno de los extremos de esa amplia calle y que lo alejaba cada vez más de los otros jóvenes magos en está.

Pero, con sus filosos ojos grises que expresaban un notable enojar, el joven mago de Golden Lion en medio de un rápido avanzar pudo observar claramente cómo a unos metros en frente de él se presentaba un enorme grupo de humanoides seres tanto masculinos como femeninos que poseían unos tanto putrefactos como musculosos e altos cuerpos y vestían unas dañadas y sucias ropas.

-¡AAAAAAAHHHHH!- Rugían bestialmente los zombis que ocupaban de completo modo un extremo de esa calle.

-¡Fuera de mi camino...!- Un iracundo Ashe inflo sus mejillas con unas grandes cantidades de aire -¡...Enhou no Sakebe!-

"Grito del Fénix de Fuego". Habiendo utilizo una notable fuerza por parte de su garganta y pulmones para gritar aquellas palabras; el joven Vesta libero de su boca, junto con el enfurecido graznido de un ave, una gigantesca ráfaga de un brillante fuego anaranjado que avanzaba en la dirección contraria a donde había surgido con una increíble potencia. Una ráfaga de fuego que no tardó mucho en azotar e encerrar en su interior a una incontable cantidad de muertos vivientes.

E estando en el interior de aquella descomunal cantidad de llamas anaranjadas que quemaban notablemente los suelos de concreto por donde pasaban y derretian de un amplio modo los edificios que conformaban esa ancha ruta, un gran grupo de zombis solo tardo unos pocos segundos en ver sus putrefactos cuerpos convertidos completamente en unas vastas cantidades de cenizas que se dispersaron en el viento después de que el hechizo de un joven de puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados se despejara.

-¡Devlin!- Gritaba un furioso Ashe que seguía su veloz correr por unos quemados suelos de concreto.

-Y se fue...- Comento una tranquila Lucia.

-¡Jeje! ¡Los quemo a todos, ese maldito...! ¡No me dejo ni uno solo!- Dijo Tsuna con un gran sonreír.

-Y pensar que a nosotros no lográbamos reducir su número lo suficiente cómo para poder movernos a otro lugar...- Decía una sorprendida Serena.

-Sí lucharamos en serio, por supuesto que hubiéramos podido librarnos de esos zombis en un instante, pero estábamos tratando de ahorrar poder mágico. Ese tipo se dejó llevar por la ira y se olvidó de eso- Dijo un serio Ryos.

-Sí sigue encargándose de esos debiluchos de esa forma, ese tipo estará en problemas sí se encuentra con un oponente serio- Comentaba Roku con serio tono.

-Es cierto... -Hablaba Alicia -...Tsuna, tú te entiendes con Ashe, ¿Verdad? Ve tras él y trata de hacer que se calme. Dile que no debe desperdiciar tanta energía con enemigos de tan bajo nivel como estos zombis. Además, sí Devlin es en verdad un enemigo y se lo encuentran, Ashe bajara su guardia por su confianza en él y podría terminar poniendo su vida en riesgo. Evita que eso pase-

-...- El joven Dragneel dirigió hacia sus compañeros una tranquila mirada por parte de sus filosos ojos marrones -...No quiero-

-¡¿Eh?!- Reaccionaron con sorprender los demás jóvenes magos ahí presentes.

-¿Q-Qué no quieres? ¿Por qué no?- Preguntaba confusa la joven Scarlet.

-Cómo tú dijiste, yo me entiendo con Ashe. Y sé que no es de la clase de persona que se equivoca con la gente en donde poner su confianza. Sí dice que Devlin es su compañero, así debe ser. No habrá ningún problema con que ambos se encuentren- Contesto el tranquilo joven Dragneel.

-¿Es qué no escuchaste a la maestra, Tsuna? Ella misma vio como ese tal Devlin admitía ser un miembro de Ouroboros e incluso la amenazo a ella y a todos los demás en el estadio. Ese tipo no es para nada un hombre- Comento una seria Sonia.

-Bueno, sí ese molesto tipo de olor raro le hubiera tocado un solo cabello a la maestra o a los senpais, por supuesto que lo perseguiría de inmediato al mismísimo infierno con tal de hacerlo pagar. Pero, al final no pasó nada, ¿Verdad? Entonces, sigo sin ver el problema con que Ashe vaya a buscarlo por sí solo- Respondía el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados tranquilamente.

-P-Pero, Tsuna...- Hablaba una seria joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente.

-Sí Devlin es un traidor o no, solo puede decirlo alguien de su gremio. Y sí así fuera, apuesto que serían los de Golden Lion los que querrían encargarse de él. Sí fuera alguien de Fairy Tail de quién estuviéramos hablando, ¿Ustedes no pensarían lo mismo?- Preguntó un serio joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación.

-...- Se mantuvieron en momentáneo silencio los jóvenes magos de Fairy Tail.

-Entiendo lo que quieres decir, pero aún así hay una alta probabilidad de que la vida de Ashe esté en peligro sí avanza solo. ¿Estás bien con eso?- Preguntó un serio joven Redfox.

-Ashe no es alguien tan débil. Además, él no puede morir hasta que resolvamos ese empate de los Grandes Juegos Mágicos, y él lo sabe- Contestaba seriamente el joven hijo de Natsu y Lucy Dragneel.

-Ah... -Suspiraba con cansar la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail -...Es inútil. No lo haremos cambiar de opinión-

-¿Alguien más debería ir con Ashe-san?- Preguntó Raine con curiosidad.

-Hmm... -Mostró la joven Axel un ligero sorprender para después enseñar una seria expresión -...Lucia-chan, tengo una idea. ¿Me ayudas?-

-¿Una idea?... -Mostró la pequeña joven Dragneel primero leve confusión, después un pequeño sorprender y luego una ligera sonrisa -...Ya entiendo. A mí se me acaba de ocurrir lo mismo. Hagámoslo, Serena-san-

-¡Hm!- Serena y Lucia asentaron ligeramente sus cabezas mientras se miraban mutuamente con decisión.

-Sabes, Tsuna, sí sigues a Ashe, hay una alta probabilidad que te enfrentes a Devlin. Y él es un mago de Clase S de Golden Lion, ¿No? Eso debe significar que es mucho más fuerte que Ashe- Comento tranquilamente una joven de largos cabellos negros.

-¿Hm?- Mostró el joven Dragneel ligera sorpresa en su filosa mirada.

-Por cierto, hermano, ¿Sabías que Devlin-san iba a ser nuestro oponente final del equipo de Fairy Tail en el torneo? Sí te enfrentas a él, sería cómo la batalla que decidiría al ganador de los Grandes Juegos Mágicos- Dijo con un tranquilo sonreír una pequeña joven de ligeramente largos cabellos rubios.

-¡...!- Tsuna abría sus filosos ojos marrones de una amplia manera -¡E-Es verdad! ¡De esa manera voy a poder eliminar todo estrés que tengo por no haber participado en el quinto día del torneo de una vez! ¡Bien! ¡Ashe, maldito! ¡Espérame!-

Habiendo escuchado de una clara manera las palabras de una joven demonio de los libros de Zeref y una pequeña usuaria de espíritus celestiales, un emocionadamente sonriente joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación paso a utilizar un correr de notable velocidad para dirigirse hacia la misma dirección que había tomado un joven Phoenix Slayer de Fuego y en cuestión de pocos segundos, alejarse por varios metros de distancia de los demás jóvenes magos en esa amplia calle. Unos jóvenes magos que mostraban cierta estupefacción en sus rostros tras lo que había ocurrido.

-Y se fue...Pensar que realmente funciono- Comento Serena con leve sorprender.

-Fue como arrojarle un hueso a un perro- Decía Lucia de misma manera.

-Ese tipo... ¿En serio?- Dijo Roku tranquilamente.

-Rayos...- Hablo Ryos con tranquila actitud.

-¿Tsuna y Ashe se fueron?- Preguntó Erza a través de la lacrima de comunicación portátil que sujetaba su hija.

-Sí. Fueron a buscar a Devlin. Aunque siendo sincera, yo tampoco quiero creer que un mago de su calibre es nuestro enemigo. Sin duda alguna tendrá un ego enorme, pero durante nuestro combate, no sentí de él la misma malicia que desprenden los magos de Ouroboros. Aún sí lo dice usted, me cuesta mucho creer que Devlin está afiliado con ellos, madre- Contesto una seria Alicia.

-Pero... -Hablo con serio tono la séptima maestra de Fairy Tail- ...Es la verdad que él admitió ser un miembro de Ouroboros todo esté tiempo y planea apoyar sus planes para empezar una guerra entre Fiore y Alvarez. Aunque no puedo decir que no vi un poco de duda en sus ojos...Bueno, sí los honestos y tercos Tsuna y Ashe no pueden hacerlo despertar, nadie más podrá. En cualquier caso, ustedes también deben ponerse en movimiento. Busquen a los demás miembros de Ouroboros dispersos por la ciudad, derrótenlos y acaben con esté caos de manera definitiva-

-Entendido... -Hablaba una seria joven Scarlet -...Puedes dejárnoslo a nosotros, madre. Nos separaremos en grupos e iremos tanto a buscar a los demás miembros de Ouroboros como al Domus Flau a derrotar a quién los tiene prisioneros, aunque usted no quiera. Aunque creo que primero deberíamos ir a buscar a Marcus e informarle de la situación...-

-No. Marcus ya se puso en acción. Está enfrentando a uno de los miembros de Ouroboros mientras hablamos. Puedo verlo a través de una de las trasmisiones aquí en el estadio- Dijo la apodada como "Titania".

-¿Eh? ¿Marcus está...? ¿Él solo?- Preguntó tanto con sorprendido como preocupado tono la joven de largos cabellos escarlatas con un mechón azul en su frente.

-No. Cuenta con el apoyo de uno de los chicos de Golden Lion. Para ser un equipo improvisado, lo están haciendo bastante bien. No deben preocuparse- Respondió Erza con seria voz.

-Ya veo... -Se mostraba Alicia seria mientras pensaba con preocupar -...Marcus-

-Ustedes solo...-

Pero antes de que la séptima maestra de Fairy Tail pudiera decir otra palabra, su seria voz que salía de una pequeña herramienta mágica con la misma forma que un teléfono celular terminó viéndose remplazada por un claro sonido de interferencia. Un hecho que obligó a los jóvenes magos en aquella amplia calle a decorar sus rostros con cierto sorprender.

-¿Eh? ¿Madre? ¡Madre!- Hablo Alicia con serio tono a esa lacrima de comunicación portátil en su mano derecha.

-No contesta... ¿La llamada se cortó?- Se preguntaba Sonia intrigada.

-No puede ser...- Decía Lucia tristemente.

-La maestra... ¿Toda la gente en el Domus Flau estará bien?- Preguntaba Raine con preocupación.

-Creamos que sí y avancemos con unas mentes tanto frías como decididas -Hablo una seria joven Scarlet -Ya escucharon lo que dije antes. Separémonos en grupos y vayamos a buscar a los responsables de esté caos, Ouroboros. Y que un grupo vaya al Domus Flau con tal de rescatar a los encerrados ahí. Vamos, todos-

-¡Sí!- Contestaron determinados los demás jóvenes magos.

De está escena vamos a trasladarnos a una escena que ocurría en el interior de esa gigantesca edificación de concreto encima de las grandes montañas al oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente". Una escena basada en como Erza, la cual era obligada por la magia de nombre "Prisión de Sangre de Dragones" a permanecer sentada en uno de los asientos del ancho balcón de espectadores del equipo de Fairy Tail, piso y rompió la pequeña lacrima de comunicación portátil que había estado manipulando con su descalzo pie derecho.

La séptima maestra de Fairy Tail había hecho esto con disgusto por órdenes de ese tranquilamente sonriente hombre de cuerpo con numerosas cicatrices y faltante de un ojo derecho que estaba parado en la arena del Domus Flau y se había posicionado justo en frente del ancho balcón de espectadores del equipo de Fairy Tail. Siendo más específico; se trataba de ese ser que anteriormente se había presentado como el miembro de Ouroboros que casi no soltaba palabras, Lar Adec.

-Creer que lograste moverte lo suficiente cómo para realizar una llamada con tus pies. ¿Y? ¿Qué les dijiste a los mocosos? Te ordeno que contestes- Decía Larcade con un tranquilo sonreír.

-Les hable sobre la situación en el Domus Flau y sobre Devlin Devilian. También les dije que deben derrotar a los miembros de Ouroboros para hacer desaparecer tanto está dimensión fuera del espacio y tiempo que encierra a la ciudad como al ejército de muertos vivientes... -Hablo una seria Erza mientras pensó- ...Hable sin quererlo...Maldita magia de atadura...-

-¿Les diste toda esa información?...Sí que los has hecho, Erza Scarlet...- Dijo con una tanto tranquila como amenazante sonrisa el apodado como "El Dragneel Blanco".

-Sí, lo hice... ¿Acaso te molesta? ¿Te preocupa?- Preguntó con una leve sonrisa la séptima maestra de Fairy Tail.

-¿Hm?- Mostró el miembro de Ouroboros cierto disgustar en su mirada.

-¿Qué te importa sí nuestros mocosos saben que deben derrotar a tus aliados de Ouroboros para que todo esté caos acabe? ¿No que ellos no perderían contra unos niños que gastaron sus energías jugando en los Grandes Juegos Mágicos?- Decía la joven mujer de larga cabellera escarlata.

-Hmm... -Larcade cerró momentáneamente su único ojo para luego apuntarlo hacia las pantallas holográficas en los aires de dentro del Domus Flau -...Bueno, es mejor prevenir que lamentar. Más te vale que te pongas serio pronto, Omar-

...Al mismo tiempo...

-¡Ajyajajajaja!-

Está potente y peculiar risa de emoción obviamente pertenecía a un joven de cortos y desordenados cabellos marrones que usaba una gran velocidad por parte de sus pies vestidos con largas botas negras para mantenerse lo más cerca que pudiera de un senil hombre de cortos cabellos, pequeños bigotes y chiva barba de color canoso, quién usaba una notable velocidad por parte de sus pies vestidos con elegantes zapatos negros para tratar de alejarse de esté.

Todo con ambos presentes en una amplia y dañada calle al este de la Ciudad de Crocus que seguía viendo sus aires decorados con unas tenues cantidades de una negra niebla que eran en realidad partículas de barrera mágica, y con el joven mago de Golden Lion utilizando sus mecánicos puños para lanzar numerosos golpes a aquel senil miembro de Ouroboros, el cual se movía de derecha a izquierda durante su retroceder para poder esquivar estos de una exitosa manera.

-Que cruel eres, joven. Reírte de tal manera mientras acorralas de este modo a un pobre anciano cómo yo- Decía con un tranquilo sonreír Omar mientras evitaba los puñetazos de su oponente con un rápido e ágil mover de un lago a otro.

-¡Ya deja esa clase de comentarios! ¡Ningún anciano normal podría esquivar mis ataques! ¡Sí quieres que sienta lástima por ti, muéstrame tú imagen sangrando en el suelo tras recibir uno de mis golpes!- Comento un sonriente Will durante su veloz y fuerte lanzar de puñetazos.

-Eso no va a pasar-

Tras haber liberado ese comentario con un tranquilo tono, el senil Oldcan detuvo la potente ráfaga de puñetazos con la cual el joven Eehto trataba de golpearlo al clavar en el desprotegido abdomen de esté una fuerte patada por parte del enzapatado pie de su rectamente extendida hacia adelante pierna derecha. Y habiendo recibido ese notablemente fuerte ataque por parte del usuario de la "Maldición de la Tempestad", el joven Machias escupió unas ligeras cantidades de saliva al mismo tiempo de haber salido disparado potentemente hacia atrás.

Pero tras haber detenido ese retroceder al que le forzó Omar con la firme pisada de sus embotados pies sobre unos fragmentados suelos de concreto; Will paso de manera instantánea a extender sus dos brazos en dirección a esté, pego ambos, entrelazo los dedos de sus manos, hizo que varias pequeñas compuertas se abrieran en aquel negro metal que conformaba a sus dos mecánicas extremidades superiores, provoco que un gran número de pequeños cañones pegados salieran de estás y luego hacía que una anaranjada energía calorífica e una azulada electricidad se concentraran en las boquillas de estos.

-¡Toma esto...!- Exclamo un Will con una sonrisa que enseñaba sus peculiarmente puntiagudos dientes -¡...Chou Shokaku Hou!-

"Súper Cañón Incinerador". Habiendo gritado con un potente tono aquellas palabras, al mismo tiempo en que sus tecnológicos ojos marcaban como blanco a un senil miembro de Ouroboros, el joven mago de Golden Lion hizo que cada uno de los pequeños cañones que sobresalían de sus mecánicos brazos pegados disparara con suma poderío y en tiempo simultáneo tanto unos rayos de calorifica energía naranja como unos rayos de azulada electricidad, y que se unificaron en una vasta ráfaga de energía que ocupaba todo el ancho de esa calle e arrasaba con su calor el concreto de los suelos y edificios que la conformaban mientras avanzaba por está hacia su objetivo.

-Es un ataque mucho más poderoso que el anterior. No podré desviarlo con los vientos oscuros de mi maldición. Entonces... -Pensó un serio Omar para luego decir- ...Tornado-

Habiéndose alzado altamente en los aires gracias al impulso de aquellos pequeños tornados de oscuros vientos que surgieron mágicamente debajo de sus pies; aquel hombre de canosos cabellos logro evitar el impacto de esa incineradora ráfaga de energía que un joven de cortos y desordenados cabellos marrones disparo hacia él y que simplemente continuó por la recta ruta que le fue marcada con una increíble velocidad hasta incluso alcanzar una lejana rural área llena de zombis que vieron sus putrefactos cuerpos inmediatamente vaporizados tras recibir el impacto de está, la cual se despejo luego de unos segundos.

-Uno creería que siendo tan joven tendrías una buena puntería, pero fallaste. Lo lamento por ti- Decía Omar con una pequeña sonrisa y un leve tono burlón.

-¿Qué falle, dices...? Pero saltaste, ¿No?- Dijo Will con un leve sonreír.

-¿Eh?- Mostró el senil Oldcan una ligera confusión para luego enseñar una notable sorpresa -¡No puede ser...!-

Volteando su mirada de unos bien abiertos ojos gríseos hacia atrás, aquel senil miembro de Ouroboros terminó viéndolo de una clara manera. Vio como a una gran altura en los aires y justo detrás suyo se encontraba posicionado un joven mago de Fairy Tail que seguía manteniendo su Take Over de nombre "Satan Soul: Raiju" y que había pegado sus dos acorazadas manos al entrelazar los dedos-garras de estás al mismo tiempo de rodearlas en unas grandes cantidades de unos brillantes rayos azulados.

-¡Sí puede ser...!- Hablo un serio Marcus mientras alzaba sus manos encima de su cabeza -¡...Raimaryu no Agito!-

"Mordisco del Dragón Demonio de Rayo". Haciendo descender sus entrelazadas e acorazadas manos revestidas en unos azulados rayos salvajemente poderosos, el joven Strauss-Dreyar acabó impactando un brutal golpe de martillo en todo el centro de la espalda de su oponente.

Y ante esté ataque de su enemigo, el senil Oldcan no solo se vio azotado por el gran dolor que le causaba tanto ese golpe que se clavaba en su espalda como la poderosa electricidad que recorría su persona, sino que también terminó cayendo desde la gran altura en los aires donde se encontraba con tal potencia que hizo temblar notablemente por unos cuantos segundos los suelos de concreto donde impacto y levanto unas grandes cantidades de denso polvo como sí de una explosión se trataran.

E al mismo tiempo en que un joven cortos, desordenados y puntiagudos cabellos albinos caía desde una notable altura en los aires e aterrizo perfectamente de pie justo al lado de un joven de cortos y desordenados cabellos marrones que había guardado todos esos pequeños cañones que sobresalían de sus mecánicos brazos; los ligeros temblores que invadieron por unos cuantos segundos a aquella amplia calle se detuvieron y todo el denso polvo en el aire empezaba a despejarse.

De una eventual manera, los jóvenes magos antes mencionados pudieron observar como se encontraban posicionados justamente en frente de un cráter de gran ancho y profundidad que en todo su centro poseía posicionado a un hombre de cortos cabellos, pequeños bigotes y barba chiva de color canoso. Un hombre que estaba en el proceso de ponerse de pie y que ahora enseñaba tanto su arrugado pero aún así musculoso torso y brazos así como la marca de Ouroboros en el centro de su espalda debido a que su abrigo se había desgarrado de casi completo modo.

-Fiuw... -Silbaba Will con cierto impresionar -...Es un muy buen cuerpo para un "pobre anciano". Se nota que simplemente no perdiste el tiempo en todos estos años de vida que has tenido, viejo. Con tales músculos, no me sorprende que puedas levantarte incluso tras haber recibido tal ataque-

-Que pueda levantarme, no significa que no haya dolido. Mis articulaciones están gritando totalmente del dolor...Sí que lo has hecho, joven de Fairy Tail. Sin mencionar mi traje...No era barato, ¿Sabes?- Dijo un ligeramente sonriente Omar mientras se quitaba de su atlético torso los pocos pedazos de tela negra que habían quedado de su abrigo.

-¿En serio?...Pero, desgraciadamente, eso sigue sin ser suficiente para pagar por todas las vidas que arrebataste, viejo. Para que pagues tú deuda lo antes posible, voy a ir un poco más en serio contigo, ¿Entendido?- Decía un serio Marcus mientras unos cuantos rayos azulados aparecían y desaparecían alrededor de su cuerpo.

-Oh. ¿Eso signfica que hasta el momento has sido suave conmigo?... -Hablaba el senil Oldcan con una leve sonrisa- ...Vaya. Que miedo, que miedo. Parece que en verdad no tengo ninguna oportunidad en una pelea directa contra dos jovenzuelos como ustedes...Por lo menos, no en está forma-

-¿Hm?- Mostraba ligera confusión el joven Strauss-Dreyar.

-Sí las partículas de barrera mágica no funcionan contra ustedes, supongo que no tengo más opción que usar "eso"...Bueno, los esperados planes de mi gremio finalmente comenzaron, así que creo que ya no necesito está arrugada máscara. Solo espero ser capaz de seguir pensando de manera lógica en cuento use ese truco...- Hablo el senil miembro de Ouroboros tranquilamente mientras estiraba sus brazos.

-¿Ah? ¿De qué estás hablando, viejo? ¿Tú mente finalmente se volvió tan senil como tú cuerpo?- Preguntaba el joven Eehto ligeramente burlón.

-Ah... -Liberaba Omar un cansado suspirar -...Lo positivo de utilizar esa forma es que ya no tendré que soportar chistes como esos...-

Tras esas últimas palabras, un inesperado hecho pasó a ocurrir en aquella escena. De un segundo a otro, se pudo apreciar claramente como aquel amplio y profundo cráter presente en esa amplia calle fue encerrado en el interior de un tornado de vientos oscuros con una altura que le hacía alcanzar el anochecido e estrellado cielo encima de la Ciudad de Crocus y con un poder tan grande que obligaba a un joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación e a un joven Machias a pisar con suma firmeza los suelos de concreto debajo de sus embotados pies con tal de no salir volando por los aires y para tratar de detener ese empujar suyo hacia atrás.

E instantáneamente después de que un vasto y frenético tornado de densos vientos de un negro color aprisionara en su interior a aquel cráter en dónde él residía, un tranquilamente sonriente senil hombre que era el usuario de la "Maldición de la Tempestad" extendía sus fornidos brazos hacia sus respectivos lados al mismo tiempo que cada vena de su cuerpo empezaba a marcarse a través de la arrugaba piel de esté.

-¡¿Q-Qué rayos...?! ¡Esté asqueroso viento tiene un poder mucho más grande que antes...! ¡Además, hay una rara sensación en el aire! ¡Mi análisis revela que algo está ocurriendo con el ethernano dentro de ese tornado, pero no logra identificar exactamente qué...! ¡No es poder mágico...! ¡¿Qué es lo que está haciendo ese viejo?!- Se preguntó un serio Will mientras resistía esos vientos que le azotaban.

-¡E-Está sensación...!- Pensó Marcus tanto serio como sorprendido -¡...Es parecida...No...Es básicamente la misma...! ¡E-Esté desgraciado anciano... ¿Acaso en verdad...?!-

Esa sensación de la que hablaban los llamados Will Eehto y Marcus Strauss-Dreyar, era una sensación que había sentido en numerosas situaciones anteriores esté último. Después de todo, era exactamente la misma sensación que liberaba una de sus compañeras de Fairy Tail en cuanto ella adoptaba aquella apariencia que la identificaba como un demonio de los libros de Zeref.

Era una sensación que liberaba el nombrado como Omar Oldcan quién seguía mostrando un leve sonreír a pesar de que la piel de su tanto arrugado como atlético cuerpo no solo seguía teniendo profundamente marcada cada una de las palpitantes venas de su interior; sino que también empezó a, como sí estuviera hecho de concreto, enseñar numerosas grietas que crecían con cada segundo que pasaba y de donde salía una tenue pero notable luz de color morado oscuro. Tras todos esos hechos, él finalmente exclamo con un potente y complacido tono...

-¡Etherias Form!-

En cuanto en los aires resonaron potentemente aquellas palabras que ejercieron una notable confusión en un joven mago de Golden Lion y un vasto shock en un joven mago de Fairy Tail, los oscuros vientos que conformaban a un descomunal y poderoso tornado se comprimieron en menos de un instante en una esfera de mediano tamaño que encerraba en su interior a un senil miembro de Ouroboros e ocultaba cualquier diminuta imagen de esté con su densidad.

Y en la siguiente fracción de segundo tras esto, se presenció como numerosos relámpagos de notable tamaño y color morado oscuro surgían de esa densa esfera de oscuros vientos para que después está se convirtiera inmediatamente en una explosión tan poderosa que su onda de choque obligaba a un joven de cortos y desordenados cabellos marrones e a un joven de cortos, desordenados y puntiagudos cabellos albinos a pisar con suma firmeza los suelos de concreto bajo sus pies e incluso clavar los dedos de sus manos en las grietas en estos para no salir disparados en la dirección contraria a donde venía está.

-¡¿Q-Qué demonios ocurre ahora...?!- Will enseño un ligero brillar parpadeante en sus negras pupilas -¡...¿Eh?! ¡Los niveles de ese extraño ethernano aumentaron de una loca manera y provienen de una señal de vida dentro de esa explosión! ¡Pero, según mi visión calorifica...No es el viejo! ¡Está figura... ¿Quién demonios es ese?!-

-¡Las palabras que grito el viejo...!- Pensaba Marcus seriamente -¡...Ya no hay duda! ¡Esas partículas de barrera mágica que al parecer solo pueden usar los demonios...Una maldición...Y ahora una "Forma Etherias"! ¡Este maldito anciano de Ouroboros...!-

-Ah...-

Esté tenue sonido no era nada más ni nada menos que un tranquilo suspirar por parte de una voz masculina que sin duda alguna no había sido escuchado antes en está escena. Una voz que pareció provenir del interior de aquella vasta nube de denso humo que surgió en esa dañada calle al este de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" tras la potente explosión antes mencionada, y que empezaba a verse despejada gracias a las frescas brisas del viento que pasaban por ahí.

Con cada vez menos humo en ese escenario, eventualmente se terminó obteniendo la imagen de quién estaba presente dentro del amplio y profundo cráter que había sido encerrado en un monstruoso tornado y abarcado por una explosión de notable poderío. Pero, aquella imagen que se obtuvo no solo no pertenecía a quién debería estar parado en todo el centro de ese cráter, sino que además, no podía decirse que era totalmente humanoide.

Se apreció como quién estaba posicionado justo en el centro de aquel amplio y profundo cráter en frente de un par de jóvenes magos, pero no exactamente parado en los arrasados suelos dentro de esté sino flotando de mágica manera en los aires encima de estos; poseía un brazo derecho que tenía tanto la piel de su hombro para abajo cubierta por completo con un denso pelaje negro así como una mano de enorme tamaño con dedos con garras en lugar de uñas, vestía con unos cortos pantalones negros que al estar notablemente rotos enseñaban mucho del denso pelaje azabache que cubría toda la piel de su cintura para abajo incluyendo unos pies que eran un poco más largos de lo normal y tenían garras en lugar de dedos, una negra larga y delgada cola de lagarto sobresalía de la zona de sus glúteos, e unos largos cuernos demoniacos sobresalían de la cabellera en su cabeza.

Pero, esas monstruosas peculiaridades no eran lo más notable de ese personaje. Sino cómo esté ligeramente sonriente ser de cortos cabellos negros, ojos gríseos y con la morada marca de Ouroboros en todo el centro de su espalda poseía, a pesar de que esté tenía un torso con unos marcados pectorales y abdominales, un cuerpo con la estatura y tersa piel caucásica de básicamente un niño de diez años de edad.

-...Que bien se siente volver a tener un cuerpo tan juvenil- Hablo con una leve pero maliciosa sonrisa aquel tanto infantil como demoniaco miembro de Ouroboros.

-¡...Es un demonio de los libros de Zeref!- Pensó un serio Marcus observando la nueva apariencia de su oponente.

-Bien, lamento la espera... -Hablo un ligeramente sonriente Omar con su nueva voz juvenil -...Continuemos con nuestro jugar, Marcus-san, Will-san. Pero, no sean muy duros conmigo. Después de todo, soy menor que ustedes-

...Otro enemigo que revela su verdadera identidad...La batalla entre un demoniaco Dragon Slayer, un Machias y un Etherias comienza...

Continuara...

Hola, amigos.

Nuevamente, feliz año a todo el mundo. Y lamento la tardanza. Tenía problemas con mi internet. En cualquier caso, espero que hayan disfrutado el capítulo.

Matane.