"Saludos estimados lectores, aquí me encuentro con otro episodio mas de este fic, un breve spoiler de lo que ocurrida, tendremos un cambio de apariencia en los trajes de nuestros héroes obra del Akuma de turno, os dejo disfrutar y como siempre nos vemos al final."

Capitulo 36: Darkblade 2, asedio

La noche caía sobre la ciudad de París, todo es calma y tranquilidad para sus habitantes gracias a sus héroes, Ladybug y Chat Noir, los cuales en ese momento se encontraban sobre el Sacro Coeur, hablando.

- ¿Así que tus padres vivieron cerca de aquí antes de mudarse a la mansión que era de tu abuelo? - expuso Ladybug asintiendo el felino, acercándose un poco mas a la chica.

- Es interesante que este distrito se haya vuelto el centro de nuestras vidas – expuso asintiendo la catarina, recordando todo lo ocurrido en los últimos meses, pensando en las veces que tuvieron que acercarse a aquella localización, hablando Ladybug.

- Este ambiente bohemio tiene algo mágico en el aire, ¿no crees? - dijo Ladybug dándole un beso al minino, respondiendo este con otro, empezando a besarse, a acariciarse con cada vez mas pasión ambos jóvenes, dejándose llevar por el corazón, por las hormonas, por la romántica y hermosa noche parisina, por las noches cada vez mas cálidas muestras del final del invierno y comienzo de la primavera, empezando Chat Noir a besa el cuello de la joven, conteniendo esta un gemido, cuando sin previo aviso le mordió en el cuello, empujándolo hacia atrás estando la heroína completamente roja.

- ¿A que ha venido eso? - cuestiono el gato notando Ladybug calor en sus mejillas y en general en todo su cuerpo, decidiendo hablar.

- Pues que eres un atrevido – le contesto hablando el felino en un tono mayor aun de voz.

- Yo creía que querías que siguiese – le dijo notando se enfadado en la voz, levantándose Ladybug antes de reprocharle.

- Si una chica dice que no quiere llegar a ciertos limites es que no, ¡¿entendido?! - le contesto aumentando el tono de reproche, contestando el gato negro molesto.

- Pues bien que estabas disfrutando de las caricias y los mimos que te daba primor, esos gemidos me hacían pensar que querías continuar – expuso el gato cruzándose de brazos antes de mirar a la chica, parecía que había herido sus sentimientos.

- ¿Con que es así? Solo te intereso por que soy fácil – le contesto notando el felino el tono dolido y molesto de la catarina, mas cuando iba a hablar con ella esta decidió irse a gran velocidad, pensaba en ir a verla, pero el también se sentía mal por lo ocurrido, decidiendo volver a casa, al día siguiente tenían que madrugar, se acercaría y le pediría disculpas, llegando y deshaciendo su transformación, quedando solo Adrien y Plagg, notando el kwami el mal humor del rubio, lo mejor era dejarlo descansar, que consultase con la almohada, que se le bajase el mal humor.

De manera simultanea Marinette se encontraba dando vueltas por su habitación, molesta con el chico hablando Tikki.

- Marinette creo que seria mejor si hablas con el, no tiene la culpa de tener dificultades para controlarse, cuando esta transformado adquiere mas cualidades animales de las que piensas – expuso Tikki suspirando la franco-china.

- Lo se Tikki, pero es que, mira – le dijo a la kwami viendo esta una marca que iba tornándose morada – Ese idiota me ha dejado un chupetón en el cuello, y con lo blanca que tengo la piel se notara fácilmente, no podemos dejar que su padre descubra que estamos saliendo, podría ser desastroso – expuso Marinette, ella tampoco quería llegar a gritarle pero, a veces no era fácil estar en pareja, esa no era precisamente su primera discusión, hacia unos días también discutieron por algo similar, sabia que el chico se reprimía mucho, pensando levemente incluso que se reprimía en en "ese" ámbito también, poniéndose completamente roja al pensar en eso, ella también tenia esos impulsos pero debía mantenerse firme en sus principios, respirando profundamente antes de ir al baño y lavarse la cara con agua fría, necesitaba alejar esos pensamientos, el que fuese una chica no significaba que no tuviese esas "necesidades", solo que por cuestiones sociales tenia que controlarse.

El día siguiente no empezó bien para ella, ocultando con un trozo de tela marrón aquel chupetón, mientras andaba hacia donde se haría la recreación medieval, vistiendo una saya simple, de colores grises y tonos de marrones, viendo a Alya esperando en la entrada de los Jardines de Luxemburgo, donde se realizaría la recreación.

- Es agradable verla ya vestida amiga – expreso Alya rodando la chica los ojos - ¿A que se debe que tengáis el cuello cubierto? - pregunto colmando la paciencia de Marinette, no soportaba escucharla hablar así.

- La recreación aun no comienza Alya, podremos hablar normal – expuso la franco-china asintiendo la de las lentes.

- Perdona amiga pero con todo esto la verdad es que me había metido en el papel de lleno, deberías ver como han obligado a vestir a Nino – expuso Alya mirando Marinette hacia su amigo, el cual llevaba unos zaragüelles[1], además de una túnica y turbante, viendo que iba encadenado de pies y manos, viendo que Kim, Max y otros alumnos también llevaban las mismas indumentarias y se hallaban en la misma situación.

- Mala suerte – expreso la chica mientras Tikki permanecía oculta en aquel pañuelo de tonos oscuros, colores habituales en la parte mas baja del eslabón medieval, viendo todo a través del cabello de su portadora, entrando para ocupar sus puestos, que todos los años le tocase a un college colaborar le parecía una obligación molesta, aunque por otro lado resultaba interesante tener que investigar sobre las vestimentas de la época, viendo a su profesor de historia dando indicaciones a varios alumnos de cursos inferiores, llevando aquel hombre unos borceguíes[2], calzas negras y una camisa blanca con un chaleco de lana sin mangas encima, pareciendo sin duda alguna un extranjero en aquellas tierras, hablándoles el profesor.

- ¿Y vosotros os hacéis llamar gitanos? he visto payos con mas duende en la punta del meñique - expuso aquel hombre acercándose justamente la ultima persona que quería ver, su novia, ataviada con un vestido de bailarina exótica que hizo que el profesor se perdiese en las caderas de ella.

- Y tu deberías controlar esos impulsos amor, no es fácil interpretar a gente de una cultura de la que saben poco o nada - expuso aquella mujer asintiendo el hombre como un bobo, dejando a Alya impresionada.

- Eso se llama poder femenino - expuso la de las lentes acercándose Alix por detrás, llevando un conjunto similar al de aquella mujer, notando se nerviosa por lo atrevido de aquellas ropas.

- Creo que es racista hacerme vestir así solo por que mi tatarabuelo era bereber - expreso la del pelo rosáceo yendo tras aquella mujer, la cual le mostró los movimientos que tendría que replicar durante la representación, llegando Astrid con un vestido sencillo al igual que el de Marinette y Alya.

- ¿Alguna me podría decir porque se eligió esta fecha para hacer esto? - cuestiono la noruega siendo Max quien dio la respuesta.

- Eso se debe a que los registros históricos indican que hoy hace ocho siglos Darkblade, un caballero de alta cuna francés que gobernaba la ciudad fue depuesto de su cargo, sea dicho de paso es el antepasado del profesor D'Argencourt - expuso el moreno viendo llegar a Nathaniel, arqueando una ceja ante las ropas que este llevaba, una túnica negra, un sombrero amarillo de forma de cono, un talit[3] blanco con la estrella de David bordaba en negro, viendo en su mano derecha una tira de tela negra y en la cabeza, acercándose el profesor Garcia.

- Debe ser una molestia verse obligado a llevar el tefilin[4] y el gorro amarillo – expuso el profesor suspirando el pintor.

- Esto si que es antisemitismo, quien hizo la lista con los papeles es un racista en todos los sentidos de la palabra – expreso el pelirrojo asintiendo el profesor.

- Estoy de acuerdo con usted su ilustrísimo, después de todos, judíos y gitanos hemos sido perseguidos y juzgados injustamente durante siglos, solo piense en el holocausto, seis millones de judíos y al menos un millón de gitanos, tenemos razones para llevarnos bien, nuestros pueblos han sido marginados durante mas tiempo del que se puede recordar – expreso aquel hombre notando se especialmente molesto por su situación, viendo Nathaniel a varios alumnos vestidos como proscritos de aquella época.

- El que los gitanos tengan fama de ladrones no ayuda a su imagen – expreso el pelirrojo viendo como su profesor parecía a punto de estallar en cualquier momento, respirando aquel hombre profundamente antes de contestarle.

- A diferencia de los judíos los gitanos o romaníes no tenemos una patria al uso, hemos sido nómadas durante mucho tiempo, expertos ganaderos, proscritos ante la dificultad de censarnos, y sea dicho de paso si nosotros tenemos fama de ladrones los judíos la tenían de usureros, que tampoco es poco precisamente – expuso aquel hombre notando se la tensión con Nathaniel, decidiendo intervenir Marinette antes de que Hawk Moth se aprovechase de alguno de los dos.

- Es suficiente, usted es un adulto deje de discutir como un crío – expuso Marinette llegando Rocío y poniendo cara de reproche, paralizándose aquel hombre – Y Nathaniel no creo que este bien juzgar a alguien por sus orígenes, en el medievo seguro era lo habitual pero por el amor de dios recordad que estamos en pleno siglo veintiuno, esto es solo una recreación de aquella época, no hace falta caer en los errores de nuestros ancestros – expuso la franco-china mirándose profesor y alumno, suspirando ambos.

- Es humillante que una alumna deba decirme como comportarme, pero tiene razón señorita Dupain-Cheng, lo mejor que puedo hacer es dar ejemplo, respecto a lo de discutir con un crío o un adulto es difuso en este caso – expuso aquel hombre yéndose siguiéndola Rocío, hablándole ella.

- Ahora entiendo por que esa alumna se ha ganado tu respeto, pero tiene razón no deberías haber discutido con el por una nimiedad como esa – le dijo suspirando aquel hombre continuando ella – A mi también me resulta molesto como juzgan a mi familia por ser romaní, pero no podemos imponer el respeto, este se gana, y tu lo sabes muy bien – le reprocho agachando el profesor la cabeza.

- Gracias por ser la luz que me guía ma belle – expreso aquel hombre volviendo con su grupo de falsos gitanos, aun había mucho por hacer, viendo a Adrien Agreste ser acosado por Lila, llevando el rubio una armadura de colores plateados y debajo un jubón azul claro, mientras que la italiana llevaba un vestido mas propio de una princesa, resaltando el color naranja y amarillo en aquellas prendas, continuando con los preparativos, la pregunta principal era, ¿donde estaba D'Argencourt siendo el que llevaba el papel mas importante?

En un piso de la ciudad con vistas al Arco del Triunfo se encontraba D'Argencourt mirando las ropas que debía ponerse por ordenes del alcalde, sintiéndose molesto por la situación, tener que recrear el momento de mayor humillación de sus antepasados, sobretodo porque en la recreación el debía ir solo mientras que sus oponentes serian un ejercito comandado por Adrien, no le molestaba que su alumno fuese quien tuviese que vencerlo, sino lo humillante que suponía tener que repetir la historia, recordando que fue una victoria deshonesta la que llevo a la derrota de sus antepasados, cogiendo la espada falsa y un escudo en forma de lágrima que tendría que usar en la recreación de aquel momento histórico, viendo que parecían haber sido hechos para romperse al mínimo contacto.

Guarida de Hawk Moth

El gran ventanal se abrió revelando en su interior a Black Moth y a Mayura, sonriendo el portador de los miraculous de la mariposa y el cuervo.

- Tal y como mis visiones decían ese hombre caería presa de la furia – expuso Black Moth sonriendo Mayura.

- La humillación de los ancestros, la deshonra de una derrota aplastante – expreso cogiendo una pluma mientras su aliado hacia lo mismo con una de las mariposas de aquel lugar.

- No hay nada peor que te recuerden que por tus venas corre la sangre de alguien malvado para enardecer los ánimos – sentencio contaminando aquel insecto mientras su aliada hacia lo mismo con la pluma de su mano.

- Ese deseo de reparar el agravio de una derrota sera el material del que nosotros construiremos la victoria – expreso esta continuando Black Moth.

- Vuela mi oscuro akuma, dame un general que comande nuestras legiones – expreso soltando aquel insecto continuando Mayura.

- Vuela precioso amok, acrecenta la furia de su corazón, llena su alma de rabia – sentencio dejando volar aquella pluma.

(-)

D'Argencourt andaba por las calles con una armadura de placas, propia de la época, sosteniendo la espada y el escudo con fuerza, introduciéndose el amok en el escudo y el akuma en la espada.

- Saludos Darkblade somos Black Moth – escucho aquel hombre al villano presentarse continuando su aliada.

- Y Mayura, te damos otra oportunidad de conquistar esta ciudad – expreso la villana continuando su aliado.

- Te damos la oportunidad de conseguir una revancha contra el alcalde Bourgeois y sus sucios métodos para obtener el gobierno de esta ciudad – hablo Black Moth continuando Mayura.

- En efecto, así podrás ser el único amo y señor de esta ciudad, ese es tu derecho de sangre exclamo continuando su superior.

- Te devolvemos la capacidad de crear un ejercito a tus ordenes, así como nuevas habilidades, la ciudad quedara cegada ante tu ataque – expreso el hombre continuando su subordinada.

- ¿Además que seria de un caballero sin una montura? Te entregamos a Pesadilla, un corcel que te servida para la batalla que esta por venir – expreso aquella mujer hablando Black Moth.

- Por supuesto este poder tiene un precio, no olvides entregarnos los miraculous de Ladybug y Chat Noir – ordeno sonriendo con malicia aquel hombre.

- París se inclinada ante su único y legitimo gobernante – expreso aquel hombre siendo envuelto por un oscuro miasma mientras otro de tonos azulados adoptaba la forma de un caballo, viéndose como Darkblade volvía a estar en pie, viéndose como además de su espada carmesí llevaba un escudo amarrado en su brazo izquierdo, teniendo este la forma de una pluma de ave de colores azulados, mientras unos pasos mas hacia delante un imponente corcel de color ébano se mantenía en pie con oscura majestad, el caballo tenia los ojos rojos como la sangre, su cuerpo estaba cubierto por una pesada barda hecha de cota de mallas, viéndose como su crin no era otra cosa sino una llama verde, así como de sus pezuñas emanaban llamas y humo, relinchando estremeciéndose los transeúntes, fallando sus móviles así como los dispositivos electrónicos cercanos, lanzando Darkblade un rayo a los asustados ciudadanos, empezando a alzar un ejercito, escuchándose gritar a todos al unisono "¡por su estirpe!"

Jardines de Luxemburgo

De vuelta en aquella feria medieval Marinette llevaba una canasta con varias telas que simulaban las prendas que debía lavar en el río, teniendo dificultades para llevar tan pesada carga, recibiendo ayuda de Adrien.

- ¿Necesita mi ayuda gentil doncella? - pregunto el chico estremeciéndose Marinette ante la cercanía del rubio.

- No seria adecuado que alguien de su alcurnia sea visto junto a una humilde campesina mi señor – expreso la joven saliendo de la vista del rubio, acercándose de nuevo este.

- Se que me excedí anoche, lo siento mi señora, a fe mía que no era mi intención herir sus sentimientos ni mancillar su honor – se disculpo el hijo del gran diseñador de moda, deseando la joven perdonarlo, pero el chico se había extralimitado y una parte de ella deseaba verlo sufrir un ratito mas, mirando entonces a los ojos del chico, viendo el arrepentimiento en estos, mas cuando iba a disculparse fue empujada al suelo por cierta chica.

- Mi señor debéis preparados, en cualquier momento Darkblade vendrá a reclamar lo que es suyo – expuso Lila arrastrando a Adrien, viendo como la franco-china se levantaba y empezaba a recoger lo tirado por el suelo – Ella no es nadie, solo una misera campesina, una sierva sin ninguna alcurnia ni noble linaje – dijo Lila apretando el rubio los puños, soltándose del agarre de la italiana, decidido a ayudar a Marinette, cuando algo capto la atención de su oído, como si algo muy pesado estuviese corriendo por la calle, viendo llegar alguien montado a caballo, lanzando este un rayo contra varios de los jóvenes, los cuales se inclinaron al instante, antes de liberar su montura una gran cantidad de humo viendo como este se dirigía a Marinette, corriendo y cubriéndola con su cuerpo, antes de con cuidado llevársela en brazos mientras Darkblade bajaba de Pesadilla, empezando a embestir caballeros a su causa.

Marinette tosió un par de veces sacando el humo inhalado, mientras Adrien permanecía a su lado.

- ¿Os encontráis bien my lady? - no pudo evitar decir el rubio, quedándose el mismo extrañado por haber hablado así, asintiendo la joven.

- Gracias mi noble caballero por protegerme y salvarme – dijo ella sin llegar a controlar su lenguaje, como si fuese blanco de algún hechizo.

- Debe ser cosa de ese horrible Sentimonstruo que usa de montura – expreso Adrien asintiendo la franco-china levantándose la joven, hablando Tikki.

- Marinette hay algo raro en todo esto, creo que ese Sentimonstruo os ha hechizado – dijo la kwami sosteniendo el móvil delante de ella, viendo Marinette aquel objeto, pareciéndole difícil recordar como usarlo.

- ¿Usted recuerda como usar este artilugio mi señor? - pregunto negando el rubio, a pesar de que hacia solo unos instantes sabia como usar un móvil a la perfección, viendo como Ricardo ayudaba a escapar a los alumnos.

- Tendremos que luchar sin tecnología del siglo veintiuno a causa de ese maligno ser, esto puede ser complicado – expreso Adrien mirando al kwami con aspecto de gato negro – Plagg, garras fuera – dijo el rubio dando paso a su transformación, mas la sorpresa de la chica fue enorme al ver como el traje de su partenaire no era el que solía utilizar, unas calzas negras cubrían sus piernas, con botas del mismo color, una capucha negra cubría su cabeza y torso, notando como debajo había una cota de malla, así como un antifaz hecho con un trozo de tela protegía su rostro e identidad, llevando su bastón en un cinturón, quedándose la joven mirando al chico, esas vestimentas bien podrían ser las de un ladrón mas que las de un noble caballero, viendo los guantes que cubrían las manos del chico.

- Me temo chaton que ese embrujo vuestras vestimentas transformaran de forma singular – expuso la joven cogiendo el rubio y besando el dorso de la mano de la joven.

- Gentil dama vosotras iros preparando, yo distraeré a nuestro ruin enemigo – expreso Chat Noir saliendo del escondite y disponiéndose a luchar contra aquel oponente, extendiendo su bastón y golpeando a varios de aquellos caballeros a las ordenes del Akuma, el cual se giro para encarar a su oponente, permaneciendo todo el tiempo sobre su montura.

- Bellaco, ¿como osáis interponeros en mi camino? - expreso Darkblade viendo a su encapuchado oponente, luchando este contra los lacayos del villano, dando tiempo con ello al resto de civiles a huir, mientras Marinette lo veía todo, una parte de ella le decía que no debía intervenir, como si fuese una simple doncella del medievo, pero su parte mas actual y moderna le decía que luchase, viendo al chico en apuros y como nadie iba en su ayuda.

- No puedo permitir que este en peligro, Tikki, puntos fuera – dijo la joven dando paso a su otra identidad, mas como ocurriese con su partenaire su traje no era el habitual, sino que era completamente distinto, llevaba una malla completamente negra cubriendo su cuerpo con un cuello mao, viéndose como una armadura ligera roja con puntos negros cubría su cuerpo, escarpes protegían sus piernas, un cinturón con el yo-yo como hebilla, una coraza ajustada a su cuerpo, hombreras con forma de corazón, guantes largos hasta los codos, una mascara de estilo veneciano cubría su rostro, así como una diadema de plata con tres rubíes descansaba sobre su frente, viéndose como su cabello se hallaba recogido en una trenza, cogiendo su arma y con gran habilidad amarrando a algunos de aquellos soldados, alejándolos del gato negro.

- A fe mía mi señora que su aspecto es digno de una guerrera – expreso el felino mientras veían a Darkblade irse sobre su corcel en búsqueda de mas soldados, intuyendo Ladybug que pasaba.

- Gracias mi príncipe, pero en estos momentos debemos centrarnos en detener a este villano que nos aqueja – expreso la catarina mirando al chico, fijándose en aquellos ojos verdes como dos esmeraldas, sintiendo la profundidad de su mirada, recordando lo ocurrido la ultima vez que lo enfrentaron, se dirigiría al ayuntamiento para culminar su conquista, poniéndose ambos en trayecto. – Perdonadme Chat Noir por gritados ayer, no era mi intención heridos – se disculpo Ladybug negando su compañero, hablando este.

- No os lamentéis my lady, se que estuvo mal lo que hice y dije, vos no sois una fulana, sino una princesa que merece ser tratada como tal – le contesto negando la joven, respondiéndole.

- Te equivocas mi amor, solo soy la hija de unos humildes panaderos, una sirvienta – expreso negando el felino una vez mas, cogiendo a la catarina de la muñeca y mirándola a los ojos.

- No me importa vuestro linaje, cuando digo que sois como una princesa es porque eso sois a mis ojos y ante mi corazón, sois una líder nata, muchas veces lo habéis demostrado, con o sin este velo que cubre vuestro rostro sois extraordinaria, que nadie os haga olvidar eso Lianhua – le expuso dándose los amantes un casto beso, antes de continuar su camino, teniendo la infinita suerte de que nadie los había visto compartir aquel gesto.

Por fortuna para los héroes de París Ryuko y Viperion ya se hallaban preparando la defensa del ayuntamiento, pues aunque por aquel entonces no habían enfrentado al villano en cuestión, si sabían de que era capaz gracias al Ladyblog, viendo llegar el coche de la profesora Bustier, mas no les extraño que fuesen Ricardo junto a su novia y Alya quienes bajaron de este junto a la profesora en cuestión, la cual iba como una dama de la corte.

- Ese Akuma es un monstruo, un poco mas y deja mi móvil inutilizado – expuso Alya suspirando el profesor de historia mientras Nathaniel salia un poco mareado de aquel vehículo.

- No vuelvo a dejarle conducir mi coche – expreso Caline mirando hacia Rocío, asintiendo el español.

- Mi amor tiene muchas virtudes, pero la conducción no es uno de sus fuertes y por desgracia yo no poseo carnet, puede que este sea un buen incentivo para sacármelo de una vez – expreso aquel hombre viendo el tono levemente verdoso de Nathaniel – Sácalo chico, te hará bien – le dijo corriendo el pelirrojo hacia unos arbustos cercanos, llegando Ladybug y Chat Noir en esos momentos, viendo sus compañeros la indumentaria que usaban.

- Se que se celebra una feria medieval, pero esto ya es pasarse – expreso Ryuko cruzándose de brazos asintiendo el héroe serpiente, mientras Alya grababa todo con su móvil.

- A fe nuestra que no era intención ofender a nadie, pero los poderes de ese ruin y demoniaco corcel nos han hecho olvidar como usar las maravillas del siglo presente – expreso Chat Noir quedándose todos con queda de confusión, interviniendo el profesor de historia.

- Dice que el Sentimonstruo les ha hechizado haciendo que no recuerden como se usa la tecnología moderna, de hay sus vestimentas propias de aquella lejana época – interpreto el hombre quedando mas claro para los presentes.

- ¿Cual es el plan? - pregunto Viperion mirando Ladybug a su alrededor, había un par de autobuses puestos cortando las vías secundarias, pero eso no garantizaba nada, recordando como pudo convertir coches en catapultas, debía reducir los vehículos en la zona.

- Llevaos esos carros de hierro, nuestro enemigo podría convertirlos en armas contra nosotros, fortificad la puerta principal, no podemos permitir que nos ataquen, Viperion vigila desde el punto mas alto, cuando los veas has sonar tu lira – ordeno la catarina cogiendo Caline las llaves de su vehículo y sacándolo de allí, así mismo otras personas hacían lo mismo con los demás coches, dejando la zona despejada, vigilando Viperion desde las alturas en todas direcciones, acercándose Ricardo a esta.

- Creo que debemos forzarle a bajar de su montura, mientras este sobre ella dispone de mayor movilidad, no sabemos en absoluto de todo lo que es capaz – expreso aquel hombre teniendo un mal presentimiento, escuchando la musica que hacia el rasgas de las cuerdas, Viperion los había visto.

- No debemos preocuparnos, podemos vencer – expreso la heroína negando aquel hombre, pues su enemigo los superaba en numero y quien sabe si no habían preparado alguna sorpresa desagradable.

- Obligar a Dark blade a batirse en honorable combate singular podría ser mas eficaz que resistir un asedio – dijo aunque sabia que la catarina no le haría caso, en esos momentos solo era un civil, buscando algo con lo que enfrentar a aquel contrincante, viendo una bicicleta abandonada en medio de la plaza, así como una escoba y un poco mas haya un furgón policial abandonado, teniendo una idea, desastrosa, pero una idea.

Mientras tanto tal y como Ricardo intuía su oponente se había pertrechado mejor que la ultima vez, sus tropas no solo la componían incontables soldados, sino también varias catapultas que eran arrastradas por sus lacayos así como un par de balistas, hablando el Akuma desde su montura.

- Villanos, truhanes, abrid las puertas y rendíos, hacedlo y mostrare misericordia con todos ustedes – expreso Darkblade viendo como desde lo alto Ladybug junto a Chat Noir lo miraban fijamente.

- Darkblade seras tu quien hoy salga derrotado, tal y como ocurriese con vuestro ancestro hace ya muchos siglos – sentencio Ladybug escuchando como se destensaba alguna cuerda, viendo a varios de aquellos caballeros volar hacia el ayuntamiento, su oponente había venido preparado, su plan no había resultado en absoluto.

- Yo me encargo, soy mejor luchador cuerpo a cuerpo – dijo Chat Noir dispuesto a luchar cuerpo a cuerpo con el Akuma deteniéndolo Ladybug.

- Nuestro adversario dispone de la ventaja de ir montado y superarnos en numero, debemos hacerlo bajar – expreso la catarina viendo como varios caballeros intentaban trepar por los muros, tirándolos con su yo-yo al suelo mientras Chat Noir buscaba donde había mas contrincantes, así mismo Viperion permanecía en lo alto, viendo todo lo que ocurría, cuando una baldosa salio volando hacia el, evitando ser impactado gracias a los reflejos aumentados, viendo como un par de caballeros tensaban una balista mientras un tercero ponía un casco de motorista, disparándolo otra vez contra el, evitando el proyectil mientras una bola de desperdicios le golpeaba en el torso, tirándolo de su posición, una segunda balista había sido la responsable, siendo salvado por Ryuko.

- Gracias – dijo el héroe serpiente agradeciendo la joven la mascara, pues posiblemente sus mejillas estarían levemente sonrojadas por la cercanía.

- Estamos a mano – expuso manteniendo su frialdad natural, continuando la lucha contra aquellos invasores, manteniendo a raya a sus atacantes mediante la astucia y la ventaja de estar en una posición defendible, viendo todo Darkblade desde Pesadilla, relinchando aquel corcel de aspecto aterrador, apareciendo la marca de la mariposa en su rostro.

- Darkblade no olvides nuestro acuerdo, céntrate en conseguir los miraculous, sin sus campeones la ciudad sera tuya así como yo obtendré lo que deseo – le dijo Black Moth a su lacayo, mientras este vigilaba todo desde aquel ser, arreándolo empezando aquel corcel a correr por el aire, volando en muchos sentidos dejando una estela de humo en su galopar.

- ¿Esa cosa vuela? - exclamo Alya la cual se encontraba en el interior del edificio, mientras Lila que había conseguido llegar por sus propios medios buscaba un modo de ayudar al Akuma sin ser descubierta, viendo una ventana que se hallaba abierta y con sumo cuidado acercándose a esta, gritando para llamar la atención de un par de caballeros que estaban cerca, dirigiéndose hacia esta, teniendo Alya que dejar de grabar para intentar cerrar la ventana, llegando Viperion y golpeando a ambos lacayos antes de mirar hacia Lila, viendo como esta no parecía hacer nada por ayudar en absoluto.

La lucha continuaba extendiendo Ladybug el hilo de su yo-yo sobre Pesadilla, enredando las patas de este lanzando aquel monstruoso ser una llamarada por el hocico, aquel caballo era un dolor de cabeza, aun mas al ver como se liberaba sin dificultad de esas ataduras, siendo lanzada por los aires, rompiendo una ventana y acabando en el despacho del alcalde.

- Espero el destino sea veleidoso – expreso la catarina mirando su yo-yo, mientras aquel corcel volaba hacia donde estaría Viperion, debía intervenir – Lucky Charm – conjuro Ladybug cayendo en sus manos la tapa de un bote de pegamento, mirando a su alrededor en búsqueda de algo medianamente útil, mas las cosas no parecían ir bien, planteándose si aquello era una mala señal, cuando un grito capto su atención.

- ¡Te desafío Darkblade a honorable duelo singular! - grito alguien fuera, asomándose Ladybug viendo a Ricardo con un casco y equipo antidisturbios con una bicicleta al lado, viendo al fin la solución a su problema, Ricardo, el palo de escoba que sostenía, Chat Noir, la espada de Ryuko, la bici y el pegamento, escuchando la risa burlona de aquel caballero de negra armadura.

- ¿Enserio crees tu un simple mortal que puede derrotarme? - expuso el Akuma con clara confianza y superioridad, mirando Ladybug aquello, era el momento de intervenir.

- ¿Acaso tienes miedo? - pregunto la catarina saltando al lado de aquel hombre – Si le ganas en una justa tendrás mi miraculous y el de Chat Noir, un combate que decidida el resultado de esta batalla – expuso Ladybug planteándose la situación Darkblade, escuchando a Black Moth en su cabeza.

- Ten cuidado, podría ser una trampa – le advirtió el villano hablando Ricardo en voz baja.

- ¿Estas loca? - le pregunto claramente preocupado ante lo que pudiese ocurrir, guiñándole un ojo la catarina mientras le mostraba el bote de pegamento, entendiendo el plan casi al instante – Esta claro que no aceptara Ladybug, no es lo bastante hábil para vencer a un pusilánime como moi – le dijo Ricardo a la heroína sonriendo ambos al ver como su oponente había caído en aquel truco.

- Muy bien acepto, poned las condiciones del encuentro – expuso el Akuma empezando a descender, hablando Ricardo.

- Primero debemos descabalgar al oponente con un golpe, una vez descabalgado lucharemos con la espada hasta que uno de los dos se vea indispuesto para continuar luchando – expuso aquel hombre continuando el villano.

- Me parece bien, no tendré dificultades en veceros a vos un simple campesino – dijo sonriendo Ladybug susurrándole algo al oído a su aliado, antes de mirar a los demás involucrados en aquella lucha.

- Ryuko debéis entregar vuestra arma a nuestro paladín, usted Chat Noir preparaos – ordeno Ladybug mirándose ambos héroes antes de obedecer, acercándose el felino y diciendo.

- No creo que sea buena idea mi señora, no por las habilidades de este hombre, sino por la falta de fuerza – dijo el gato negro asintiendo Ryuko, contestándole Ricardo.

- La pluma es mas fuerte que la espada, no necesito fuerza, solo un golpe que le quite ese escudo suyo, entonces destrúyelo con tu Cataclism – le indico el hombre viéndose como se subía en la bicicleta, sosteniendo el escudo antidisturbios con cuidado mientras ponía la espada en aquella montura, mirando fijamente hacia el frente, sosteniendo aquella escoba con fuerza, esto iba a doler mucho, poniéndose en el otro extremo de aquella plaza Darkblade, empezando aquella lucha desequilibrada, galopando Pesadilla con paso raudo hacia su oponente, con lanza en ristre el Akuma, golpeando el escudo de su oponente, mas por suerte este no se cayo de la bici, moviendo un poco el hombro ante el dolor causado en aquel impacto.

- Ruin bellaco no podréis conmigo – expuso el Akuma volviendo a la carga, sosteniendo Ricardo aquel palo de escoba con fuerza mientras avanzaba, evitando esta vez ser golpeado por la lanza de su adversario y chocando la punta de aquel arma improvisada con el escudo de su contrincante, viéndose como esta se había quedado pegada a su lanza, resultando en que Ricardo saliese volando junto a aquel escudo, lanzándolo contra Chat Noir.

- Ya sabes que hacer camarada – expuso aquel hombre cogiendo la espada de Ryuko listo para combatir contra Darkblade en completa desventaja.

- Cataclism – conjuro Chat Noir destruyendo aquel escudo con un toque mientras Darkblade avanzaba sobre su montura hacia su oponente, desvaneciéndose el Sentimonstruo ante la destrucción del objeto que contenía el amok, saliendo el Akuma volando por los aires, tirando Ricardo el escudo sosteniendo mejor la espada, comprobando su peso y como estaba equilibrada.

- Ya no habrá mas maldad pequeña pluma - dijo Ladybug purificando el amok y soltando aquella pluma blanca al aire.

Guarida de Hawk Moth

Ambos villanos veían todo en directo gracias a Alya que se encontraba grabando el encuentro.

- La situación ha cambiado mi señor – expuso Mayura negando Black Moth ante el comentario de su aliada.

- En absoluto, es verdad que han conseguido destruir a Pesadilla, pero Darkblade todavía sigue en pie – dijo sabiendo que la situación estaba complicada, pero no imposible de ponerse a su favor.

Isle de la Cite, delante del ayuntamiento

Ricardo veía todo con una sonrisa, su oponente ahora estaba en una situación mas ventajosa para el, solo debía derrotar a aquel Akuma en un duelo de esgrima, y hay si que no pensaba perder.

- Se os olvida una de las normas mas antiguas de un caballero – expuso aquel hombre haciendo una cortes reverencia – Toda gesta debe hacerse en honor a una dama – continuo sosteniendo la espada de Ryuko con fuerza en su mano, listo para empezar a combatir contra aquel oponente, corriendo Darkblade al encuentro de su rival, chocando los aceros rápidamente, realizando un tajo horizontal que Ricardo contrarresto con un movimiento ascendente de la hoja, realizando un tajo en diagonal que alcanzo a Darkblade en un hombro antes de este empujarlo de una patada.

- Eso es trampa – dijo Alya viendo como aquel golpe había conseguido hacer mella en su profesor, levantándose este volviendo a la lucha, chocando los aceros una vez mas, viéndose empezar a esquivar a Ricardo los tajos y cortes de su oponente mientras desviaba con su propia arma los ataques que no podía evitar de otro modo, notando se las cualidades de aquella batalla, Darkblade contaba con la experiencia mientras que su adversario poseía la fuerza de la juventud y una determinación inquebrantable, chocando ambos sus armas de nuevo, notando se como la lucha se volvia pareja con cada segundo que pasaba, escuchando Ladybug la segunda alerta de sus aretes, viendo como aquel hombre mostraba una entereza prodigiosa sin duda alguna.

- ¡Vamos Ricardo! - animo Rocío a aquel hombre, viéndose a este empezar a redoblar esfuerzos ante esas palabras de aliento, consiguiendo un golpe en el torso de su oponente, llevándose un tajo en el brazo derecho, llevándose la mano que aun sostenía la espada al lugar del corte.

- Eres un simple mortal, no puedes vencerme – expreso el Akuma apuntando a su oponente con aquella arma blanca, pasando a endurecerse el semblante de Ricardo, volviendo al ataque, luchando con fuerzas renovadas, aunque se notaba a leguas que el cansancio empezaba a hacer de las suyas, chocando ambas espadas con rapidez, mirando todo el mundo con expectación aquel duelo, girando Ricardo la muñeca consiguiendo hacer que el agarre de su oponente flaquease, moviéndose con gran velocidad golpeando aquella espada casi en la guarda, haciendo que su oponente la soltase sosteniéndola Ricardo y lanzándola hacia un lado, recibiendo un cabezazo de Darkblade.

- ¡Ladybug ahora! - grito aquel hombre lanzando su yo-yo atrapando entre los hilos de su arma aquel filo, rompiéndolo con gran precisión.

- Ya no habrá mas maldad pequeño akuma – dijo Ladybug abriendo su yo-yo y atrapando con un rápido movimiento la mariposa negra – Bye bye petite papillion – dijo la catarina saltando a la mariposa purificada, sosteniendo en sus manos el bote de pegamento – ¡Miraculous Ladybug! - grito al cielo saliendo miles de mariquitas mágicas, reparando todo lo destruido así como tratando las heridas sufridas por Ricardo, mientras, volviendo su traje y el de Chat Noir a la normalidad.

Guarida de Hawk Moth

Black Moth miraba todo lo ocurrido, sintiendo su furia crecer mientras contemplaba el ventanal.

- Ladybug, Chat Noir, puede que hoy hayáis vencido, pero la conquista de vuestros miraculous es algo inevitable, yo seré quien gane esta guerra, da igual cuantos aliados tengáis, ¡yo triunfare al final! - sentencio viéndose como aquel ventanal se cerraba, mientras Mayura pensaba en alguna manera de cambiar la balanza a favor de su jefe.

Frente al ayuntamiento

- Bien hecho – dijeron ambos héroes chocando puños, mientras los civiles vitoreaban a sus salvadores, mirando Ricardo hacia su compañero de trabajo, tendiéndole una mano para ayudarlo a levantarse.

- Lo que hayan hecho nuestros ancestros no definen quienes somos, solo nos dicen de donde venimos – le dijo el profesor de historia al esgrimista, escuchando el tercer aviso de su miraculous Ladybug, viendo a ambos hombres conversar.

- ¡Ricardo! - lo llamo la catarina mirando aquel hombre hacia esta – Da igual que poseas o no un miraculous, siempre seras un héroe, hoy lo has demostrado – le dijo yéndose de allí junto a Chat Noir, mirándose Ryuko y Viperion, yendo la dragona hacia aquel hombre, escuchándolo elogiar aquella hoja.

- Espada de hoja recta, estilo jian, filo de titanio aleado con plata, su brillo lo demuestra, es una gran espada Ryuko, digna de una guerrera – expuso aquel hombre asintiendo la portadora del dragón al igual que Viperion, cada uno por caminos separados, yéndose hacia los Jardines de Luxemburgo, donde debían realizar la recreación histórica.

Tras el encuentro con aquel Akuma todo volvió a la normalidad, si se puede decir normal vivir en una ciudad con súper-héroes azotada por un villano que puede conferir poderes a cualquier persona o ser capaz de sentir, viéndose como Marinette volvía las labores que le tocaban en aquella feria medieval, estando con Chloe y Alya llevando un par de canastos llenos de telas que simulaban prendas que lavar, viendo como Luka tocaba una guitarra y contaba una historia inventada sobre dragones, caballeros y princesas, al mismo tiempo que Juleka danzaba al son de esa musica, escenificando la historia contada por su hermano, mientras Kagami hacia de gitana, concretamente adivina, mientras el alcalde Bourgeois se sentaba en un gran trono preparado para la situación, andando por allí muchos curiosos, los cuales andaban buscando algo que llamase su atención, acercándose Ricardo junto a Rocío a Adrien, el cual disfrutaba de la musica de su amigo.

- Interpretar a un rapsoda no es sencillo, pero algo me dice que la ayuda de la señorita Tsurugi a resultado útil en esta situación – expuso el hombre mientras Adrien miraba a su amigo, viendo como una venda cubría sus ojos, demostrando su talento musical al tocar las cuerdas sin usar la vista.

- Empiezo a entender porque te esta gustando ser profesor Ricardo – expuso la mujer mirando a su novio, recibiendo aquel hombre un beso en la mejilla – Ayudar a desarrollar el talento de los demás es una gran labor, llenar de sabiduría sus mentes, no es un trabajo sencillo – expuso esta asintiendo aquel hombre.

- Si, pero aun así – dijo mirando hacia donde estaba Marinette – Hay cosas que desearía no saber – expuso el profesor negando Rocío.

- No puedes estar seguro que su akumatizacion cause todo eso, el futuro esta siempre cambiando, son nuestras decisiones los que lo definen, no lo que veamos – expreso esta suspirando aquel hombre.

- Recemos que mis visiones no se cumplan, la idea de tener que enfrentarla me resulta difícil, la luz que irradia es extraordinaria, solo espero que esa luz no se extinga – expreso cruzándose de brazos la mujer.

- ¿Debo sentirme celosa? - le pregunto negando este antes de mirarla.

- En absoluto, puede que ella sea brillante, pero tu eres el sol que trae vida a mi corazón – expreso aquel hombre dándole aquella mujer un beso, correspondiéndolo rápidamente separándose cuando la gente empezó a prestarles atención.

- Creo que debemos seguir con este espectáculo medieval – expuso ella continuando con aquella labor, viendose como la gente disfrutaba de la recreación de la lucha contra el terrible Darkblade de hace siglos, solo con la diferencia de ser un combate singular entre Adrien y D'Argencourt, habiendo visto el señor Damocles como Ricardo había sido capaz de solucionar todo aquel entuerto, convenciendo al profesor de participar, aquel hombre no se dejaba amedrentar por nadie, así mismo era justo en el trato a los alumnos, viendo el mensaje que le habían enviado esa mañana, quizás debía seguir meditando, pues otros profesores también podían con aquella tarea.

(-)

En otro lugar de París, Löwen se encontraba vigilando los alrededores de la Tour Eiffel, buscando al guardián, ese hombre debía estar en la ciudad, sabia cual era el vehículo que poseía, cuando le llego un mensaje, viendo una grabación del combate entre Ricardo y Darkblade, apretando los puños con fuerza, ese chucho era mejor luchador de lo esperado, por suerte no disponía de su miraculous, pues seria un contrincante a su par, quizás debía vigilarlo, no le agradaba alguien con su rectitud moral, llegándole una alerta, viendo las noticias abriendo los ojos de manera desmesurada.

Jardines de Luxemburgo

Aquella recreación continuaba, viéndose como Hiccup se acercaba a Ricardo, sonriendo aquel hombre al ver a su protegido, así como hacia lo mismo Kagami.

- Profesor siendo tan bueno, ¿como es que no tiene una escuela de esgrima o siquiera participa? - pregunto Kagami mientras cojo se quedaba un poco atrás, esperando la japonesa respuesta de aquel hombre.

- ¿Tan hábil me cree? - cuestiono asintiendo la joven de ascendencia asiática, viendo como el maquillaje utilizado ocultaba parte de aquellos rasgos, asintiendo la joven – En marzo del año pasado se hicieron pruebas para el equipo olímpico español, por desgracia sufrí un accidente y no pude participar en la selección, sino ahora mismo estaría entrenando para las olimpiadas de Tokio – le contesto acercándose Hiccup un poco mas y hablándole.

- ¿No se arrepiente de no poder conseguir algo así? - le cuestiono el cojo negando aquel hombre.

- Es cierto que estaría mucho mas tranquilo y seguramente no estaría de profesor en estos momentos – le contesto aunque intuía que iba a decir algo mas – Pero en ese caso me habría perdido muchas cosas, no habría conocido a muchos jóvenes con talento, ni descubierto mi vocación, ni me habría reencontrado con la mujer de mis sueños, también esta claro que otra persona habría encontrado el miraculous del perro, quizás alguien que lo habría usado con malas intenciones, el hubiera no existe, lo mejor es centrarnos en lo que tenemos y no en lo que pudo ser, vive el presente – le expuso pensando en aquello Hiccup y Kagami, dándole la razón ambos jóvenes – Queda poco para el torneo local de esgrima, señorita Tsurugi no es nada personal pero mis apoyos van hacia Hiccup – le indico a ambos mirándose ambos jóvenes, sonriendo la japonesa, no iba a perder contra un cojo, no entraba en sus planes ello.

EDOPA

En el cuartel de aquella organización un par de científicos se encontraban delante de una especie de reactor, viendo como este era accionado por dos de los tres cristales, analizando los parámetros y resultados, aquellos hombres se sentían impresionados ante aquello.

- Una fuente de energía casi ilimitada, imagina las posibilidades para la humanidad – le dijo uno de aquellos científicos al otro, hablando el otro.

- Cierto, pero me preocupa el mal uso que pueda darse a este descubrimiento – le contesto negando el otro, era imposible que aquello tuviese malas intenciones. Mientras tanto en otra parte el capitán de aquel cuerpo especializado se encontraba hablando con una mujer mayor de ojos verdes.

- Solo deseamos saber que ocurre cuando se combinan los miraculous del gato negro y la catarina madame Lenoir, es por el bien de la humanidad – indico aquel hombre negando aquella mujer.

- Me temo que no puedo decirle lo que se, ese conocimiento es peligroso, es mejor para el mundo que no se sepa las consecuencias del uso de ese poder, créame, el Fuhrer lo sabia, por eso desato todo aquello para obtenerlo, ¿que cree que ocurrida si alguien lo descubre? Los filos de Jade también lo saben y pueden ver lo que hacen para intentar obtenerlos, hágale caso a la voz de la experiencia, no busque ambos miraculous – especifico aquella mujer saliendo el capitán mientras el agente Caballero en la distancia lo había escuchado todo, si querían saber para que servían ambos en conjunto debían obtener un miraculous, era la única posibilidad, recibiendo un mensaje, viendo las noticias incrédulo.

Jardines de Luxemburgo

Todo el mundo había dejado lo que estaba haciendo a un lado, viendo como por las noticias una corresponsal de prensa en el Tibet mostraba la imagen de un templo.

- Como escuchan espectadores, este templo destruido hace mas de ciento cincuenta años ha aparecido como si de magia se tratase, lo mas extraordinario es que en su interior todavía viven los monjes de esta orden monástica – decía la reportera desde un helicóptero, pero eso no era lo que había llamado la atención del publico, pues varios de los espectadores contemplaban sobretodo el símbolo que había grabado sobre el patio del templo, un símbolo que Marinette, Adrien y el maestro Fu conocían, el símbolo de la Orden de los Guardianes, cuando hace unos días vencieron a Feast los monjes así como todo lo destruido por el Sentimonstruo se había restaurado, sin saber que consecuencias aquello podría tener.

CONTINUARA

Debo decir que este capitulo estaba en gran parte planeado desde hace mas de un año, desde antes incluso de empezar a este fic, pero debía esperar al momento oportuno para escribirlo, ahora dejemos esas descripciones para ayudados con algo de cultura.

Zaragüelles: calzones o pantalones de origen andalusí, aun se usa en Marruecos, debajo de la chilaba.

Borceguí: tipo de calzado usado en la España medieval, hoy día se sigue usando este termino para algún calzado militar de Suramerica.

Talit: Indumentaria hebrea en forma de chal usada en los oficios religiosos.

Tefilin: filacteria, cintas de cuero con inscripciones sagradas que en la tradición hebraica se amarraba sobre el brazo no hábil y la cabeza.

Muchas gracias por leer estimados lectores esta historia, espero os haya gustado leerla tanto como a mi escribirla, nos leemos pronto.