Por un momento se sintió inquieta, tal vez esa era la parte en la que la despreciaba, o en que ponía impedimentos para que ellos siguieran de novios o algo así, de hecho lo único que le daba tranquilidad era la mano firme de Adrien que no había soltado la suya casi en ningún momento salvo para permitirle comer.
No tuvieron más opción que acompañar al diseñador a su despacho, tuvo que interpretar una gran actuación, ya que era oficialmente la primera vez que entraba en ese espacio, pero lo que no tuvo que fingir fue el sentimiento de tristeza y asombro la ver el cuadro de la madre de su novio, el parecido con el chico que se había robado su corazón era asombroso, y no podía imaginar lo que era perder así a su madre, no pudo evitar el tomar con más fuerza la mano del rubio que la miro con una sonrisa triste.
- Debo decir Adrien - escucho que decía el hombre a sus espaldas - que esperaba conocer a tu novia para estar seguro de una cosa
- Padre? - dijo el chico con incertidumbre y sintió como daba un tirón a su brazo para acercarla más a él mientras ambos se giraban a ver al mayor.
- Hay algo de lo que tengo que hablar contigo, y saber que contaras con el apoyo y cariño de una joven como Marinette me alegra bastante. - dijo y entonces se dirigió hacía ella - No me equivoco verdad?
- Quiero a Adrien - dijo sin dudar, y esperaba que el hombre asintiera, pero solo lo vio cerrar los ojos con una expresión satisfecha.
- Eso esperaba, entonces hay algo que quiero mostrarles
Y antes de que cualquiera de los dos pudiera hacer o decir algo el diseñador presiono algunos puntos del cuadro a sus espaldas y sintieron como el piso bajo ellos se movía y bajaban en una especie de plataforma.
Sintió a Tikki removerse en su bolso y vio que Adrien se llevaba una mano a la camisa, pero susurro un claro "No", no se enfrentarían y mucho menos revelarían su identidad si no era necesario, vio a su compañero tensar la mandíbula, pero acepto su petición. Cuando la plataforma se detuvo se encontraron en un espacio enorme, tal vez tan amplio como la mansión, y eso quedo confirmado cuando las luces se fueron prendiendo una a una revelando un pasillo con una especie de jardín a los costados, y al final vieron una especie de rotonda iluminada y en el centro lo que solo podía describir como la urna de cristal de Blanca Nieves.
En cuanto ella dio un paso pequeño, sintió como su novio tiraba de ella en una carrera para ver de que se trataba y cuando estaban a solo un par de pasos ambos se quedaron de pie, estáticos por la sorpresa, ahí en esa especie urna estaba Emilie Agreste.
Podía sentir una energía poderosa a su espalda, pero todo quedo apocada por el dolor que sintió cuando su novio cayo de rodillas y sujeto con fuerza su mano, lo escucho susurrar con dolor "Mamá" y entonces temió que él fuera akumatizado, sintió su dolor como propio y lo único que quiso fue hacer algo, lo que fuera para evitarle ese sufrimiento.
"Heddet! Yo soy Hawk Moth, te puedo conceder el poder de curar y liberar"
Sintió un gran dolor en su cabeza, que la hizo inclinarse y soltar la mano de su novio para sujetarse
- Marinette - escucho al rubio decir a su lado con alarma, pero no pudo fijar la vista en él.
Sintió algo envolver su muñeca y logro ver un brillo plateado, pero sin distinguir de que se trataba
- Adrien? - susurro sin poder verlo realmente
- Marinette, debes luchar contra él - le urgió el chico.
Pero la presencia en su mente era mucho más fuerte de lo que recordaba, nunca se había sentido así.
"Marinette, - le dijo en un tono dulce el villano que le asusto más - puedo sentir tu amor, tu anhelo y puedo concederte el poder para lograrlo lo que tanto deseas"
- A cambio de los prodigios de Ladybug y Chat Noir - dijo respirando profundo y resistiendo
- Resiste Princess - insistió su novio al tiempo que intentaba quitarle la pulsera que no estaba segura como había llegado a su mano, y que debido al dolor que intentar controlarse tampoco le importaba.
"No, en está ocasión lo que pido a cambio es que cures a Emilie Agreste, has eso y ya no habrá más akumas, ya no habrá más batallas"
- Eso es lo que quiere - susurro sorprendida y esa emoción hizo que su resistencia se debilitara un poco, provocando que cayera y se hubiera dado contra el piso si no fuera por los brazos que la sostuvieron, al tiempo que sentía la presencia en su mente intensificarse cuando la mariposa por fin entro a la pulsera.
Cuando vio la mariposa blanca entrar en la pulsera se sintió furioso además de aterrado, y entonces unos pasos lentos a su espalda lo alertaron, cuando giro confirmo su mayor temor, ahí estaba el hombre que habían enfrentado durante todo ese tiempo, y solo había una explicación.
- Padre déjala - le pidió, si lograba salvar la situación sin comprometer sus identidades habrían ganado algo de ventaja.
- No lo entiendes Adrien - le dijo el hombre sin quitar su vista de la chica que sostenía - ella tendrá el poder de devolvernos a tu madre
- No padre, - le dijo enfadado, la mirada del villano estaba frenética, esperando a que la chica cediera - por favor detén esto!
Pero su padre no lo escucho, siguió concentrado en la joven.
"Heddet! acepta el poder que te ofrezco, se la diosa de la curación" le escucho decir a su padre en tono de orden y sintió como ante la fuerza de su voz la joven temblaba.
- Detente - le exigió - está sufriendo
- Dejará de sufrir en cuanto se rinda - dijo su padre en tono indiferente
- Preciosa - intento llegar a la chica - tienes que dejar ir la emoción, todo estará bien.
- No puedo - le contesto ella casi sin voz
- Claro que puedes - le dijo intentando llegar a ella - solo deja ir la emoción que esté usando, tú eres más fuerte
Pero no tuvo respuesta de la chica que solo tomo con más fuerza su cabeza, intento nuevamente tirar de la pulsera pero está no cedía.
- Ella no puede liberarse de la emoción - dijo su padre - y esa pulsera no se romperá, era de tu madre
La furia que sintió ante el tono frío y lo calculado que estaba todo lo cegó por completo, no estuvo seguro en que momento se transformo, pero la sorpresa en el rostro de su padre, NO! de su enemigo, lo enfureció aún más, no le había pedido que la dejará? que se detuviera, no era capaz de sentir las emociones y ver cuanto estaba sufriendo? Lo siguiente que supo es que se había lanzado contra el hombre frente a él y que éste ni siquiera se había defendido.
- Déjala! - le exigió en una voz que no parecía la suya.
- Adrien? - dijo aún con la sorpresa de su revelación su padre
- Libérala de ese maldito bicho ahora mismo!
- No lo entiendes - se empezó a reponer el villano y a forcejear para liberarse de su agarre - ella lo solucionará.
Pero al parecer ese momento de distracción en el villano ayudo a la chica a recomponerse un poco, por que la escucho tomar aire, y se permitió verla un momento. Seguía inclinada en el piso frente a la urna de cristal, pero parecía regresar un poco en si, sin embargo lo que dijo lo alarmo.
- Puedo sentirlas - por un momento pensó que no había escuchado bien, pero cuando la vio extender su mano hacia el cristal supo de que hablaba.
- Marinette! No! - le llamo intentando no soltar el agarre sobre su padre, que también parecía más pendiente de ella que de su pequeña lucha por liberarse.
- Chat? - pregunto ella confundida cuando lo vio - Ellas están aquí, o una parte al menos - volvió a decir regresando su mirada perdida a la cápsula.
- Marinette aléjate! - le dijo intentando llegar a su conciencia, pero entonces una voz se escucho y sintió como si un hielo lo recorriera.
- Tal vez tú puedas arreglarlo - dijo en tono dulce la chica italiana que él mismo se había negado a detener - Así a lo mejor realmente vales lo suficiente.
- No la escuches! - dijo realmente alarmado y culpable, y entonces retomo con furia su lucha contra su padre - Trajiste a esa arpía!
- Es su detonante - la respuesta fría lo enfureció.
Pero antes de que pudiera hacer otra cosa vio a la castaña inclinarse sobre la chica que luchaba por mantener en control su mente.
- Ahora mismo eres solo su novedad, no crees?
- Mientes! - le escucho decir con fuerza y tuvo esperanza, intento tomar el prendedor de su padre, pero el hombre fue rápido y logro liberarse de su agarre.
- Sabes que él preferirá siempre a Ladybug, y ante la más mínima señal de ella te botara, por que eres tan poquita cosa - el tono meloso lo asqueaba - pero imagínate que pasará si eres quien le devuelve a su madre?
- Él no la prefiere - dijo tajante la joven, y nunca se había sentido más contento de que supieran sus identidades.
- Por favor Marinette - le dijo la otra empezando a dejar ver su desprecio - realmente crees qué podrás contra ella, qué él te mirará sobre ella, pero una vez que hagas esto, podemos deshacernos del insecto.
Y algo pareció brillar en los ojos de la azabache, y no fue el único en notarlo.
- Por supuesto! - escucho a su padre exclamar sorprendido
- Aléjate de ella! - grito mientras se lanzaba contra Lila que parecía no entender que pasaba y se puso como escudo frente a su compañera.
- Todo este tiempo frente a mis narices - exclamo con furia el hombre mirando con desprecio a la joven que aun luchaba por retomar el control de si misma.
- Padre! no te voy a permitir que la lastimes. - pero antes de que ellos pudieran si quiera mover un músculo fue la italiana quien dio el tiro de gracia.
- Esto es lo que quieres? - le dijo - que ahora él pierda también a su padre por defender a una cosa tan insignificante como tú?
Quiso girarse hacia ella y hacer que lo viera, quiso ir hasta la italiana y hacerla callar, sobre todo quiso derribar a su padre por todo lo que había hecho, pero un grito detrás de él fue más poderoso que esos sentimientos
- Basta! - y entonces todos los presentes se quedaron congelados cuando un brillo rojo emergió de los aretes de la chica y se concentro en una bola de luz, pudo distinguir a la kwami dentro de la misma y vio que intentaba liberarse y llegar hasta su portadora - Tikki! ocúltate, mantente a salvo hasta que termine! - la escucho decir en un tono de orden que no aceptaba replica.
Fue como si la luz se consumiera a si misma y desapareció, dejando a la chica temblando, y luego ella giro hacía su madre. Y para su completo horror ella asintió con la cabeza y una especie de energía la cubrió.
- No - susurro y vio la satisfacción en el rostro de su padre.
"Heddet! - exclamo - te concedo el don de liberar del veneno que corrompe!"
- Marinette no! - pero era muy tarde, ante él la joven surgió de la energía con un traje egipcio tan blanco que su cabello suelto parecía tinta, adornada con joyas y un cetro. Cuando quiso sujetarla fue como si una fuerza invisible se lo impidiera, sintió una gran explosión a su espalda pero no le presto atención.
Vio como ella extendía el cetro hacia su madre y entonces la escucho llamar con una voz suave "Duusu". Fue consciente de que ya no estaban solos, pero él sólo intentaba llegar hasta el brazalete en donde había visto entrar a la mariposa. Vio pasar el arma de Viperion dirigida hacía ese mismo objetivo, pero para su sorpresa está se pulverizo cuando estaba a centímetros del objeto. Y entonces decidió que si no podía destruir el objeto acabaría con el culpable. Le soltó un frío "cuídala" al héroe junto a él y se giro para unirse a la lucha.
Pero sólo había dado un par de golpes, que su padre había repelido con agilidad, cuando un brillo morado los distrajo a todos, vio a Viperion intentar que la joven lo escuchara, y pensó que si alguien podía llegar a ella sería ese chico que parecía conocerla y entenderla de una manera especial, pero no sucedió, una especie de rayo conecto el cetro con el pecho de su madre, en donde apareció el prendedor del Pavo Real, y entonces ella giro su cabeza y lo vio directo a los ojos.
Distinguió un gran dolor y una mirada suplicante, como si le pidiera perdón, leyó en sus labios que decía su nombre, aunque no la escucho, su cuerpo se movió por si mismo y llego a ella, esquivando a Luka que había intentado detenerlo, justo en el momento que el cristal de la urna se estallaba, se lanzo sobre ella para cubrirla y sintió como la energía del akuma la liberaba. Fue vagamente consciente de un grito de dolor proveniente del villano, pero en lo único que pudo pensar es que la chica en sus brazos respiraba tranquila.
Todo lo que paso después lo recordaría como una pesadilla: recordó que Rena Rouge sujeto al villano que parecía estar en agonía, mientras Carapace arrebataba el prodigio, dejando a un jadeante Gabriel Agreste en su lugar, vio a Ryuko dar un golpe a Lila, y fue vagamente consiente del sonido de la nariz de esta romperse. Sintió la presencia de Viperion a su lado, intentando que le dejara revisarlos. Pero él sólo podía pensar en la suave respiración y el latido rítmico de la chica que sujetaba, cuando se recupero un poco la separo lo suficiente para ver su rostro, esperando verla abrir sus ojos, pero parecía dormir, tal vez realmente había sido mucho el esfuerzo de liberarse del akuma.
- Princess? - le susurro y llevo sus labios a la frente de la chica. - Vamos Marinette, sólo necesito saber que estás bien y después te prometo dejarte descansar.
- Chat Noir? - escucho que lo llamaba el héroe serpiente.
- Está bien, ella siempre tiene problemas para despertar - dijo mientras la agitaba un poco. - Vamos hermosa.
Llevo una de sus manos a su cabello para apartarlo de su rostro, y noto con horror que los aretes estaban rotos, como si se hubieran estrellado.
- Marinette? - dijo con más urgencia - Princess, tienes que despertar - el sonido de una alarma lo hizo girar hacia la cápsula donde su madre seguía en lo que parecía una animación suspendida.
- Hay que activar un protocolo de emergencia, - dijo la asistente de su padre acercándose a la misma y cubriendo el rostro de la actriz con una mascara conectada a un tanque.
- No la curo? - escucho que preguntaba su padre con un hilo de voz.
Pero la respuesta no le importo, por que entonces vio lo ojos del joven inclinado a su lado, vio el dolor con el que miraba a la chica en sus brazos y la realidad lo golpeo de lleno, ella no estaba dormida, no iba a despertar, lo que sea que estaba afectando a su madre le pasaba ahora a ella. Con cuidado permitió que el otro la detuviera y se levanto, camino con paso lento hasta su padre, ninguno de los héroes intento detenerlo, y tomándolo de la camisa lo levanto
- Que le hiciste? - pregunto en voz baja
- Nada, se suponía que tendría el poder de curar a tu madre - le contesto el otro afectado, pues era claro que había puesto todas sus esperanzas en ese akuma.
- Devuélvemela! - le exigió
- Ella se libero del akuma, lo que haya sido no fue por mi culpa - se intento defender y apartarse de él
- Todo fue tu culpa! nos usaste, me usaste para tenderle una trampa, quisiste usar sus sentimientos por mi para tus fines - de repente sintió en su mano su poder, no recordaba ni siquiera haberlo invocado, la sostuvo en alto sorprendido.
- Aún hay una manera - le escucho decir al hombre a quien había intentado complacer toda su vida - con sus prodigios podremos pedir lo que sea.
- Jamás pondrás una mano sobre su prodigio - le dijo y antes de saber que pasaba sintió algo tocar su mano y desintegrarse.
Carapace había tomado una rama de los arbustos que rodeaban el lugar para que su poder se fuera en ella.
- No serás un asesino amigo.
Y acepto que su compañero tenía razón, pese a todo él no podría hacerlo, dejo ir toda su furia lanzando a su padre al piso, tomo de manos de Carapace el prendedor de la Mariposa, y se acerco hasta su madre para darle una caricia suave y besar su mejilla, no sabia que había pasado con ella, pero al menos ahora tendría una despedida, tomo el prendedor del Pavo Real y luego tomo en sus brazos a la única persona que había estado realmente con él, que lo había visto detrás de todas las mascaras, que lo había hecho sentirse amado desde que perdió a su familia.
Nathalie intento detenerlo, y se sorprendió de haber olvidado que también ella estaba ahí.
- Adrien, podemos seguir buscando una solución - le dijo intentando acercarse, pero se detuvo cuando la miro furioso, incluso ella lo había traicionado - mandaré traer otra…
- Ninguno de ustedes se acercara a ella - le dijo antes de que terminara su sugerencia - no la voy a encerrar en una caja de cristal, no la voy a dejar desaparecer.
Camino con la chica en brazos seguido por Rena Rouge, quien tecleaba algo en su comunicador mientras grandes lagrimas salían de sus ojos. No le sorprendió ver en el vestíbulo de su casa al Maestro Fu, lucia cansado y llevaba puesto un prodigio que nunca había visto, tampoco le importo, lo vio ponerse de pie y caminar con gran esfuerzo hacia ellos. Se agacho para que el hombre pudiera revisar a su compañera
- No despierta - le dijo, y espero que el hombre pudiera hacer algo.
- Marinette - dijo con dolor el guardián, y se apresuro a extender sus manos sobre ella.
Y bueno, aquí queda por ahora, tengo ya adelantados los siguientes capítulos, pero no creo actualizar en esta semana, espero que les siga gustando, aún cuando no se me da la parte de las batallas.
Y como nota cultural, Heddet si es una diosa egipcia de la salud, para retomar un poco de la relación que han destacado entre las ladybugs del pasado y la actual.
Abrazos
