Cinco días después.

No tenía ni un día de haber vuelto sano y a salvo después de lo que pasó con su tío, estaba viendo y sosteniendo su sombrero, unas lágrimas escaparon de sus ojos, mismas que no recordaba tener desde hace años atrás, y ahora tenía que llorar nuevamente. Acaso ese era destino, llorar por cada muerte de las personas más cercanas a él, vivir rodeado de muerte, ver morir a los que le importan uno tras otro y no poder hacer nada más que verlos morir.

Ya estaba cansado de eso.

Ya no vería morir a la gente que le importaba, ya no más tendría que volver a enterrar o abandonar a alguien importante, menos perder a la gente que ahora era importante en su vida, lo decidió al ver morir a su tío y pediré perdón por no estar ahí cuando más lo necesito y no impedir que le hicieran lo que le hicieron.

Entrando una chica de cabellos azabache solo para sentarse a su lado y mirara sus manos.

-El era tu tío-con un tono apagado.-Eren me lo contó.

-Lo era-dejando a un lado su sombrero.

-Me hubiese gustado tener uno o conocer a alguien de la familia-siendo honesta.-Aunque no me agradaran, pero, me hubiese gustado conocerlos aún así.

-Mi madre murió cuando era un niño, por una enfermedad que contrajo de repente-recordando ese viejo tiempo.-Kenny me encontró y me cuido por ser su sobrino e hijo de su hermana muerta. Sé que hizo de todo y logro el detener la persecución de la familia como evitó las muertes de los miembros que aún vivían.

-Gracias a él estamos vivos los dos-tomando su mano.-El nos salvo teniendo que hacer lo que tenía que hacer.

-Salvo a mi hijo y a su hija-recordando esa carta.-¡Ese idiota tuvo una hija!. Tengo que darle esa carta y conocerla.

-Iré contigo-no lo iba a dejar solo.

-Gracias Mikasa-se lo agradecía de todo corazón.

El castaño los dejo estar solo mientras se alejaba de ahí, en esos momentos lo menos que necesitaba era ir y consolarlo, creía que era mejor que ese trabajo se encargase su hermana, eran familia y como familia se entenderían mejor que nadie.

Ahora debía ir a hablar con la reina, por lo que se enteró era mejor que lo supiese y eso se mantendría en secreto.

Cinco días antes.

Un hombre de sombrero seguía a ese tipo que cada vez se acercaba más a la sede, le sorprendió ver a su sobrino acompañado del castaño, parecía que iban al pueblo y lo curioso fue que ese sujeto al ver de nuevo al azabache decidió seguirlo para ver a dónde iba o que hacia.

Era un día tranquilo y normal por así decirlo.

Los dos fueron a comprar víveres para llevar al castillo y como dejaron a los cadetes solos esperando que terminarán sus deberes que les asignaron.

-Eren-lo miro serio.

-¡Ya sé que no debí acercarme tanto a Armin!-era divertido verlo celoso.-Es mi amigo y solo eso será siempre.

-¡A mi quien me parece que ese amigo tuyo tal vez te vea de otra forma!-acercándose a la tienda.

-Eso jamás pasaría-era lo único en lo que tenía razón.-Armin está interesado en alguien más.

-¡Cómo no!-para adelantarse.

Pasó junto al hombre escondido que le pareció lo más hermoso que le podía pasar, verde nuevo al azabache y estar cerca de esa manera.

-Heichou-alzo acerco rápido y lo tomo del brazo.-¡A Armin le gusta el comandante!. ¡Me lo dijo el otro día y teme que el comandante sepa de su condición!.

-¡Erwin!-sorprendido.-Mikasa lo sabe.

-Lo sabe-con su tono serio.-Ella tiene miedo de que pase algo o qué le rompan el corazón. Yo tengo miedo de que sea repudiado y visto como si fuese un fenómeno.

-No creo que Erwin haga algo así-pensativo.-Y dudo de que este interesado en alguien. Debo preguntarle a Mike, el siempre ha sido más cercano a ese cejas.

-Sabe que Uri tuvo un acercamiento con Armin cuando vino su abuelo con el-era necesario que lo supiera.-Le hizo muchas preguntas sobre mis amistades, si tuve alguna relación más que de amigos con alguien o con el, y fue algo que no me espere.

-¡Uri hizo que!-debía hablar con ese niño.

-También le hizo preguntas a Mikasa-tomando su mano.

-Ese niño-estaba teniendo sospechas de lo realmente quería hacer.

-Es muy inteligente-se acercó más y le susurró cerca de oído.-Igual que su mamá.

El azabache solo le dio un golpe pequeño para ir a comprar lo que debían comprar.

Por suerte no los escucho pero eso llamo la atención de cierto hombre que noto que había logo más entre ellos dos por la manera en que se veían, se movían e interactuaban y apretando los puños para decidir seguirlo en vez de ir a entregarse para sacar alguna ventaja y ser más fácil llegar aún acuerdo con la información que el sabía de sobra acerca del mundo exterior.

A pesar de que no lo viesen, el hombre de sombrero tenía un mal presentimiento acerca de ese sujeto, y como un Ackerman a veces esos presentimientos se hacían reales que era imposible detener lo que fuese a pasar.

Lo siguió por bastante tiempo y más al notar como seguía a su sobrino y eso no le gustaba nada.

Y tenía mucha razón en hacerlo.

Por los dos días más que vinieron, noto muy extraño al hombre, más al ver que seguía a su sobrino muy de cerca y hasta ahora no pasó nada, nada que fuese o demostrará que era un peligro.

Ese día salió el azabache con su caballo para ir a algún lugar que era muy extraño para empezar.

Fue a casa de su abuelo, al bajar el pequeño salió corriendo para abrazarlo mientras un castaño salía de ahí y más al ir a ver al pequeño que lo quería ver para jugar como conversar sobre algo de importancia o eso fue lo que dijo.

El pequeño entró de nuevo y afuera el castaño se sorprendió mucho de que el azabache se lanzará a sus brazos para besarlo.

Un beso que le correspondió con gusto y separándose para entrar a la casa tomados de las manos.

-¡Te extrañe está mañana que no te vi mocoso!-a gusto de estar así con el.

-Perdón-sin borrar su sonrisa de su rostro.-No volverá a pasar.

-¡Más te vale!-con ese tono amenazador.

Ese hombre odio esa sonrisa que tenía el castaño como de paso al ver al azabache tan feliz, porque pudo notar que estaba feliz y contento de estar con ese tipo, ni siquiera dudo en besarlo o lanzarse a sus brazos sino que sonrió.

Se fue de ahí, a pesar de haberlo visto el de sombrero, sabía quenas era seguro con ese tipo.

No le agradaba mucho el mocoso, pero, si su sobrino estaba contento con eso se conformaba por ahora.

Y tenía razón en no bajar la guardia.

Al día siguiente cuando los dos volvían directo al castillo muy tranquilos, se detuvieron al ver a la azabache con la rubia de coleta regresar de comprar cosas que faltaban y el azabache molestó porque no le sugiero antes.

Ellas se disculpaban algo apenadas.

El tipo salió de sorpresa para apuntar con su arma al castaño saliendo herido de inmediato, el sonido del disparo llamo su atención y a pesar de que la azabache y la rubia intentaron detenerlo, las dos no pudieron y la rubia no quería usar sus poderes, pero, al reconocerlo el azabache se molestó.

Se acercaron sus hombre que estaban cerca y tuvo que huir el tipo, solo que el azabache fue detrás de el.

-Encárguense de Eren-montado en su caballo.-Yo me encargo de ese sujeto.

Para irse, solo que la azabache se acercó a su hermano.

-Mikasa debes ir con el-para verla.

-Pero-interrumpida por su hermano.

-Ese sujeto es Bastián-con eso fue suficiente.

Ella monto en su caballo para ir detrás sin dar ninguna explicación más que ellos y entendían la situación. Algo malo sucedería si no lo detenían.

-Eren-lo rubia en secreto le hablo.-Siento que algo malo pasara.

-Espero que no-tomando también tenía ese presentimiento.

Los otros dos debían llevarse al castaño, no les convenía que su herida se regenerarse tan rápido, no sabían si la bala como tal había dado en algún punto vital, aún cuando el castaño estuviese como si nada, y la sangre en su abdomen decía lo contrario como en pérdida de sangre.

Aquí acaba el capítulo del día de hoy.

Espero que les guste mucho y no quería tardar tanto en esta parte.

Besitos:3:3:3:3:3