*12 AÑO DESPUÉS *
Tenía que darme prisa y llegar a su casa, ya le había informado a Miatgi, no we opuso a nada y sólo me deseó suerte, le indiqué en dónde estaría por si quería visitarme.
Cruze el pequeño puente, corrí unos metros hasta llegar en frente de su casa.
Toque la puerta con insistencia.
— ¿Quien demonios molesta a las 7:00 am? ¡Ya voy!— la escuché decir.
Creo que se parece demasiado a mi.
— Si vienen a molestar niños estupi... ¿Mamá?— miré un poco hacía arriba ya que ella es mas alta que yo.
Obviamente, aún me veo de 15 años, fue mas difícil explicarle a ella por que su madre no envejecía como ella.
— Natsuya— dije mirándola a los ojos.
— No te esperaba por aquí... pasa— ella se retiró de la puerta.
Al final terminó casándose con Toumas a los 17 años, no me opuse, confiaba en ella, tenía un año viviendo con él en esta casa.
Fue mejor no oponerme a sus desiciones, como sea terminaría haciendo lo que le da la gana, es mi hija.
— Tenemos que hablar— deje de manera seria.
— Ya te dije que si uso condon mama, no te preocupes no estoy pensando en hijos por ahora— dijo cruzando sus brazos.
Niña tonta.
— No vine a hablarte de eso.
— Oh...— ella se sonrojó un poco.
— Tenemos que irnos, corres peligro aquí— dije firme.
— ¿Irnos? ¿A dónde?— pregunto un poco desconcertada.
— A Konoha.
Resulta que descubrí los planes de ese hijo de puta, pasé los últimos 5 años persiguiendo pistas, investigando, poniéndome en peligro pero ya oo descubri, al parecer no solo yo vine a esta dimensión, alguien de mi familia ha venido conmigo y el lo descubrió y quiere viajar al futuro para poder robarle su poder, y también tiene un objeto que te permite viajar al futuro cada luna roja que pasa cada 100 años y este año será la siguiente.
Lo que no entiendo es ¿Porqué tiene que viajar al futuro? Bueno no importa, no dejaré que se salga con la suya.
Tengo que ir a Konoha, ahora soy yo la que necesita ayuda de Naruto.
— Mamá, no iré a Konoha contigo, si quieres ver a tu novio allá es cosa tuya.
— ¿De qué hablas?
— La tia Miatgi me contó tus aventuras con un tal Sasuke de Konoha, no me metas en tus amoríos.
Puta Miatgi.
— No tengo nada con él, deja de decir estupideces— dije tocándome el puente de la nariz.
Ella me miró con una sonrisa.
— No pongas esa cara, yo aceptaré a mi nuevo padre.
— Te voy a castigar si sigues hablando— la miré severamente.
— ¿Castigarme? Ya no tienes ese poder.
Me acerqué a ella.
— ¿Ah no?
— No— me miró retándome.
Te lo buscaste.
La tomé por una de sus orejas, tuve que alargar mi brazo un poco por la diferencia de altura, luego la agarre por un brazo y lo puse en su espalda haciendo un poco de presión para que no se moviera.
— ¿Decías?
— ¡Ay mamá... duele!— se quejó— ¡Ya suéltame!
— Bien— la solte— ya basta de tonterías, empaca lo que te vas a llevar, nos quedaremos mucho tiempo.
— Mamá— dijo acomodando su ropa y parándose— No puedo dejar a mi esposo aquí, esta es mi vida, no puedo irme contigo.
— ¿No entiendes? ¡Eso no importa ya! No quiero perder a mi hija ¿Sabes por todo lo que pasé criandote?— cerré mis puños con fuerza— no puedo permitir que un hijo de puta te toque.
Ella respiró hondo.
— Esta bien, no voy a preguntarte que pasa, se que no me lo vas a decir— niña lista— pero Toumas viene conmigo.
Agh, ya lo veía venir.
— Lo llamas cuando lleguemos a Konoha, el no vuelve de su trabajo hasta la noche y no puedo perder tiempo.
— Esta bien, iré a recoger mis cosas— ella se retiró subiendo las escaleras.
No estaba en mis planes volver a Konoha, pero necesitaba ayuda con eso de el viaje al futuro.
