Tres años después.

Llegaba tarde, lo sabia, pero por más que había intentado apresurar todo lo que tenía que hacer había sido imposible. Piso con un poco más de fuerza el acelerador, tal vez podría llegar al final de la revisión. En cuanto vio la casa se estaciono y salió a grandes zancadas, cruzo el vestíbulo con prisa y subió de a tres los escalones de la escalera de madera, llamo a la puerta, más por costumbre que por que fuera necesario y un amable "adelante" se escucho. No perdió el tiempo en nada, se acerco directo a la joven que reposaba junto a una de las grandes ventanas, sin prestar atención incluso a la mujer que discretamente salió.

- Princess! llegué tarde, lo siento tanto, hice todo lo posible, pero fue inútil - le dijo tomando una mano y depositando un suave beso - supongo que eso pasa por querer resolver todo en un día, pero no quería pasar otra noche lejos, - le dijo con suavidad mientras acomodaba algunos mechones de cabello. - Vi a Alya y Nino, están bien, ya sabes juntos y eso - sintió a Plagg salir de su escondite y lo vio acomodarse en el pecho de su novia y ronronear suavemente - recibimos una carta del Maestro Fu, sigue en el templo, al parecer aún le queda material por revisar, - no pudo evitar que un tono de enfado se dejara notar en su voz, pero se recompuso - y tus padres al fin decidieron hacer un pequeño viaje, les prometí que estarías bien, así que tendrás que poner de tu parte!

Se inclino para dar un suave beso en su frente, tal vez ella estaba molesta, hasta hora nunca había faltado a ninguna de las revisiones periódicas que hacia la Dra. Chang, una especialista que había hecho venir desde China.

Se puso de pie y se quito la chaqueta y el porta-kwami que solía usar fuera de casa, los puso en el respaldo de un sillón y se acerco a tomar las hojas con el reporte médico. Le sorprendía lo familiares que ahora parecían esos términos pero evito pensar mucho en ello. Sintió la puerta abrirse y vio a Plagg ocultarse.

- La Dra. encontró todo en orden Adrien - le dijo con amabilidad la mujer que entro, madame Bonner, quién cubría uno de los turnos de ayuda que tenían - y ya hay algo de cenar si deseas.

- Gracias madame Bonner - le contesto, le gustaba que al fin hubieran aceptado llamarlo por su nombre, cada vez que alguien le decía Sr. Agreste quería destrozar lo que tuviera a la mano, incluida la persona que le decía así - Creo que cenare aquí, si no es molestia

- Claro que no, en seguida le traigo una charola

Una vez que le llevo su cena, le dijo que podía retirarse a descansar, él se encargaría de lo que fuera necesario. Ceno en silencio, junto con Plagg que se acomodo en la mesita de centro de la pequeña sala, ambos viendo directamente hacia la cama. Se habían vuelto un par de sombras silenciosas, pero al menos en ese pequeño mundo que había construido lograban sentirse en paz.

- Odio salir de casa - dijo al fin el pequeño kwami - deberías estudiar todo en línea.

- Si se pudiera lo haría, pero algunas cosas tengo que hacerlas presenciales

- bah! No sé ni para que te metiste a estudiar, no piensas buscarte un empleo o si?

- Supongo que quiero que se sientan orgullosas de mi - dijo encogiéndose de hombros sin quitar su vista de la joven delante de él.

- Si te sirve de algo - le dijo el ser flotando frente de él - yo estoy orgulloso de ti.

- Gracias Plagg - le dijo sorprendido - eso si que no me lo esperaba.

Ambos dejaron salir una pequeña risa, no muy fuerte, parecía que tenían el pacto tácito de no perturbar la quietud de la habitación. Se levanto y estiro un momento, mirando la vista de la ventana, no pudo dejar de pensar que fue afortunado de encontrar ese lugar, realmente era una vista única. Se preparo para dormir, el día había sido agotador, se acerco a la cama en donde descansaba su aún novia, y vio que el pequeño gato negro ya se había instalado a un lado de ella, sobre la almohada, quiso reprenderlo, pero no pudo, no lo culpaba, si él pudiera también se acurrucaría así de cerca de ella.

- Bueno princess, es hora de descansar, voy a estar aquí a un lado - se inclino a darle un casto beso en los labios y le susurro al oído - je t'aime mon amour.

Se acomodo en el sofá cama que había instalado hace dos años cuando la habían trasladado a esa casa, una parte de él había pensado que al llegar ahí algo cambiaría, pero no había pasado, sin embargo se negaba a hacer que todo pareciera más definitivo, aún ante la mirada de lástima que recibía constantemente de los amigos que sabían lo que realmente había pasado, y que habían intentado que renunciara a su espera. Pero no renunciaría, no mientras Plagg siguiera sintiendo la presencia de su contraparte y de Marinette.

Se recostó y tomo su viejo celular, y puso la última grabación que tenía en él "Seguro estás dormido, acabo de terminar la tarea de química, muchas gracias por la lección personal, tendré que pensar seriamente el darte el puesto de mi tutor permanentemente, que te parece? - y luego se escuchaba una risa suave - Buenas noches Adrien, descansa, te quiero".


Recordó en sueños como siempre hacía parte de lo que había sido esa noche, algunas veces creía recordar con mayor claridad algunos detalles, y otras era como si lo viera todo a travez de una bruma. Está noche en particular soñó con el momento en que encontró al Maestro Fu.

Lo vio llevar las manos a la cabeza de la chica y extenderlas a centímetros de ella, luego las guío hacia el pecho, fue consciente que el maestro le preguntaba algo pero no podía más que ver a la joven en sus brazos, esperando que sus ojos se abrieran, y luego escucho la voz de Rena a un lado, totalmente quebrada.

- No lo sé, cuando entramos ya estaba akumatizada.

- Chat Noir - le dijo el hombre con firmeza - necesito saber que fue lo que paso a detalle.

Intento decirle todo, ignorando las exclamaciones de la heroína arrodillada a su lado, que acariciaba una mano de la joven. Logro decir todo como si no fuera él mismo.

- Necesito a Plagg - dijo el maestro.

- Yo iré abajo con los demás - se ofreció su amiga, pero él sabía que ya no tenía sentido ocultarle su identidad, para este punto todos las sabían.

- Está bien Alya - le dijo - quédate.

Dejo ir su transformación, y Plagg salió directo hacia la azabache, buscando desesperado.

- Puedes sentir a tu compañera Plagg?- pregunto el maestro Fu sin quitar la vista del kwami de la destrucción.

- Si, está de alguna manera conectada con su portadora.

- Es lo que me temía - negó el hombre con la cabeza

- Que quiere decir? - le dijo preocupado - como la podemos despertar

- Me temo que no podemos hacer mucho - le dijo con autentico dolor.

- Que quiere decir? - espeto furioso

- Ella intentó desconectar a Duusu de su prodigio para liberar a la portadora original.

- Mi madre - susurro él.

- Me temo que si - y entonces el hombre acaricio con un gesto paternal la frente de la chica. - ocultar a Tikki fue una medida de seguridad que habíamos previsto en caso de que la akumatizaran, pero siempre supusimos que sería en base a algo negativo.

- No entiendo - interrumpió al final la bloguera.

- Hasta ahora Hawk Moth se había limitado a usar las emociones negativas, pero el poder de su prodigio estaba destinado a crear héroes, personas que ayudaran a otros, para lo que se deben utilizar emociones positivas. - explico el maestro.

- Por eso él fue tan amable durante la cena - dijo Adrien más para él que para los demás.

- Creo que lo planeo con bastante tiempo, supongo que desde que se dio cuenta que las emociones de Marinette eran lo suficientemente fuertes, pero que no conservaba las negativas el tiempo suficiente para doblegarla.

- Oh dios- exclamo la chica del traje de zorro - ella había estado tan feliz últimamente, tan…

- Enamorada - dijo con dolor el rubio. Entendiendo por que de repente su padre le había dado tanta libertad, por que había aceptado su relación, por que Lila no había intentado nada, lo habían utilizado para generar más y más emociones positivas en la chica.

Sintió la mano de su amiga apoyarse en su hombro y entonces ella le hablo en el primer tono dulce que le escuchaba desde que se conocían

- No te arrepientas, por favor.

- Yo no quise... - pero no pudo continuar.

- Lo sé, pero sin importar que, ella estaba feliz, no sabes, no te puedes imaginar lo mucho que espero por ti, no le quites eso.

- Me temo - dijo el maestro interrumpiendo en voz baja y mirando al joven - que ahora tenemos muchas decisiones que tomar, decisiones para las que no estamos listos.

- Lo estaríamos si la hubiéramos escuchado - dijo con dureza el modelo, al tiempo que apretaba en su mano los prodigios recuperados - ella sabía que Lila planeaba algo, sabía que Hawk Moth no se había rendido con ella, pero no la escuchamos.

- Creo que la clave será encontrar a Tikki, con su fuerza puede que logre terminar el proceso de curación. - dijo el maestro y él intento imaginarse donde podría haber ocultado la chica a su kwami, giro a ver a la mejor amiga de su novia y la vio negar.

- No me imagino a nadie en quien confiara más que en ti - le dijo, sabía que se refería a sus identidades heroicas, pero ella no le había dicho nada, no después de que él descartara la opción de dejar que la akumatizaran.

- También hay que decidir que haremos con tu padre y sus cómplices - le dijo el maestro.

Sintió que su furia lo llenaba por completo, y estaba seguro que solo el seguir sosteniendo a la joven que amaba le detenía de bajar y destrozar al causante de todo esto, así que se puso de pie con ella en brazos.

- Haga lo que quiera con ellos, no me importa - contesto con dureza

- Adrien, es tu padre - exclamo preocupada Alya que seguía con su transformación.

- Lo que hace todo esto aún peor. - le espeto.

- Y necesitamos los prodigios - dijo el maestro mirando al chico con duda.

Sintió los prodigios quemarle en la mano, todo era culpa de esos prodigios que el anciano había perdido, él había cometido un error y ellos habían pagado las consecuencias, sin soltar a la joven los dejo caer al suelo y los pateo hacia el maestro, al diablo los modales, al diablo todo.

- Misión cumplida Maestro - le dijo con frialdad. - espero que los cuide más en adelante. Vámonos Plagg, ya no hay nada para nosotros aquí.

Y sin decir nada se transformo de nuevo y salió rumbo a casa de su novia, no permitiría que los padres de la chica sufrieran el no saber que le había pasado, daría la cara, y dejaría que ellos decidieran que hacer, solo esperaba que le permitieran estar a su lado.


La presencia de la chica se había vuelto una constante en su camarote, aunque no estaba muy seguro ni de por que, ni de exactamente de que se trataba, eran amigos? simples conocidos? Pero ella parecía buscar su compañía cada vez más seguido, y bueno, no era ciego, era una joven hermosa y sabía que debido a su posición social seguro tenía mejores opciones para pasar su tiempo, que ir a leer a su camarote, mientras él compone o hace cualquier otra cosa.

Y sin embargo aquí estaban, en un tranquilo silencio cada uno en su actividad, por eso lo sorprendió cuando ella interrumpió el silencio.

- Sabes, deberías re acomodar - le dijo más como orden que como sugerencia a lo que él solo pudo levantar una ceja.

- Sugieres algo?

- No sé, creo que desaprovechas la luz de la ventana - le dijo ella encogiendo los hombros.

- Escotilla - la corrigió y ella lo vio como si eso hubiera sido innecesario.

- Lo que sea, creo que deberías mover la cama.

Se puso de pie y se inclino hacia la japonesa, y noto que a diferencia de otras chicas ella no se incomodaba ni intimidaba, y eso le divirtió.

- La pondré donde tú quieras si me respondes algo con total honestidad - le dijo sonriendo.

- Suelo ser honesta - le contesto la joven.

- Por que vienes aquí conmigo?

La vio sorprenderse y removerse incomoda, vaya era la primera vez en tres años.

- Al principio era lo más parecido a estar con Marinette, y Adrien no me permitió darle ningún apoyo, y sentía que le debía a ella hacer algo por alguien que estuviera sufriendo por todo los que paso.

- Vaya honestidad! - dijo aunque realmente no se había sentido ofendido, y analizando lo dicho se dio cuenta de que era en pasado. - Y ahora?

- Hmm - la vio tomar aire, y entonces lo vio directo a los ojos - me gusta estar contigo.

Realmente no supo que hacer con eso, por que decía tanto y la vez tan poco, así que acabo siendo él quien se retiro totalmente sonrojado. La vio sonreír y negar con la cabeza.

- Nunca te han dicho que no hagas preguntas de las que no quieres la respuesta - le dijo ella.

- De hecho la respuesta me gusto - le contesto retomando un poco de su tranquilidad - entonces donde la quieres? - le pregunto en tono sugerente a lo que ella se sonrojo y lo vio con ojos confundidos

- La cama Kagami, - le aclaro con una sonrisa descarada - el trato es que tú decidirías a donde la movería.

Y en la siguiente media hora se dedicaron a mover muebles de lugar para hacer espacio para girar la cama, y que así pudieran recargarse directamente bajo la escotilla, debía aceptar que era una buena distribución, y cuando movieron algunas bases para las guitarras golpearon sin querer un tablón de la pared y este se soltó.

- Diablos - exclamo, su madre odiaba que algo le pasara a su nave.

- Creo que ya estaba roto - le dijo ella y se asomo al hueco que se había generado - espera - dijo sorprendida, - hay algo aquí

- Como algo? - pregunto él agachándose junto a ella y si, ahí había una especie de tela doblada.

La saco y la dejaron en la cama del chico sin extenderla

- Eso no es mío - dijo él

- Creo que es de Adrien - dijo la chica con duda, recordando vagamente la prenda, cuando lo había visto usar eso?

- Como llegaría aquí? - pregunto el músico confundido.

- Ohhhh cielos - ella pareció brincar como si hubiera visto un fantasma y se apresuro a desdoblar la pieza, y ahí envuelta cuidadosamente estaba una cajita semi circular, tan femenina y familiar que ambos dejaron salir una exclamación de sorpresa.

- Esto es de Marinette! - dijo el chico preocupado sin atreverse a tocar la cajita.

- Ella tenía esta sudadera un par de días antes de que todo pasara - exclamo con sorpresa la japonesa. - pero como llego aquí?

- Durante el último ensayo, antes de que ellos se fueran a la cena - dijo él perdido en sus recuerdos. - Marinette llego antes que Adrien, traía su mochila, y cuando estábamos acomodando los instrumentos le pidió a Juleka si podía dejarla abajo, para que no estorbara, y bajo sola, nunca me fije que tanto había tardado, pero debieron ser solo un par de minutos, solo lo que tardo Adrien en entrar.

Entonces con gran valor la japonesa tomo la cajita, pero estaba cerrada, se giro a ver al músico con duda y lo vio terminar de extender la sudadera, pero no había nada más. Y entonces él se golpeo la frente y en dos pasos cruzo la habitación y de un cajón saco una carta.

- Esa misma noche encontré en mi cama una carta, cuando la leí pensé que era todo lo que había dejado, y pensé que se refería a cuidar de Adrien. - y entonces le extendió el papel cuidadosamente doblado a la joven y con la mirada la animo a leerla.

Querido Luka!

Sabes últimamente he pensado mucho en nosotros, Adrien dice que parece que tenemos una especie de comunicación especial, una forma de entendernos, y creo que tiene razón. Tal vez por eso fue tan sencillo confundir lo que sientes por mi. Por que de alguna manera estamos conectados, es como una persona muy sabia me dijo alguna vez, no siempre las almas gemelas están destinadas a ser pareja, a veces solo son hermanos, amigos tan profundos que no necesitan palabras para entenderse.

Y eso es justo lo que siempre sentí contigo, que no necesitaba más que estar a tu lado para saber que había alguien que me entendía, mejor que yo misma incluso. Espero no haberte lastimado con estas palabras, pero quiero que sepas, que si tengo razón estoy contenta de haber encontrado en ti a mi alma gemela, y que estoy segura que algún día encontraras al verdadero amor de tu vida, y verás que lo que sentías por mi es nada comparado con eso, y espero estar ahí para verte encontrarlo.

Tal vez ahora mis palabras duelan, pero me temo que no tengo a nadie más a quien pedirle esto, tuve la fortuna de encontrar en ti a mi alma gemela, y no lo cambiaría por nada del mundo, y así como estoy segura de esto, sé en el fondo de mi alma que Adrien es el amor de mi vida, la persona a la que estoy destinada a amar hasta el final.

Se que sonará terriblemente egoísta de mi parte lo que te tengo que pedir, y se que te debo una explicación, pero no puedo dártela, sólo espero que me perdones, de hecho se que lo harás, te pido que cuides de lo más valioso que tengo, que le cuides, y que llegado el momento lo entregues a la persona indicada. Espero poder recoger esta carta antes de que la encuentres, espero que nunca sepas lo cerca que estuve de caer, espero nunca llegar a decepcionarte de esta manera, por que sé que esta será la salida cobarde, pero tengo que estar preparada, no puedo permitirme fallar.

Ten toda la felicidad que mereces, y deja tu corazón abierto, estoy segura que la melodía correcta llegara a tu vida.

Te quiero

Tu Ma-Ma-Ma-Marinette!

Vio a la chica azabache llorar, en todo este tiempo nunca la había visto derramar lagrimas, y entonces la abrazo y supo que su amiga había tenido razón, la melodía correcta llegó a su vida de una manera tan inesperada y silenciosa que casi no lo noto, pero ahora entendía lo que había querido decirle en esa carta, y ahora entendía a Adrien.

- Pensaste que te pedía cuidar de Adrien - le dijo la chica recomponiéndose, y tomando distancia.

- Pues si, eso pensé, pero él no parecía necesitar que nadie cuidara de él - dijo el chico sabiendo que tenía que darle a la joven el espacio y tiempo que necesitará. - pero ahora creo que se refería a la caja.

- Hay que llevársela a Adrien - dijo con determinación la pequeña chica - por eso estaba envuelta en la sudadera.

El solo pudo asentir, y tomo una mochila para poner un par de prendas, y volvió a envolver la cajita en la prenda del rubio y la metió en la mochila, y entonces extendió la mano hacia la chica y con un gesto le hizo ver que ella venía con él.


Se que no iba a actualizar más en esta semana, pero ya tenía esta parte escrita, incluso antes que los dos capítulos anteriores, y la verdad es que necesitaba avanzar un poco, no prometo actualizar de aquí hasta la próxima semana, pero bueno, dicen que la esperanza es lo último que muere, muere pero al final, ja ja ja(risa malvada).

Un abrazo