Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Cuarto Arco: Los Juegos
Capítulo 40/164: ¡Los Primeros Demonios!
Durante el vasto caos que invadía a la Ciudad de Crocus, la cual se veía encerrada en la dimensión fuera del espacio y tiempo conocida como "Punto de Desaparición", Marcus Strauss-Dreyar de Fairy Tail y Will Eehto de Golden Lion no solo se encontraron entre sí, sino que acabaron formando equipo para enfrentar a Omar Oldcan de Ouroboros. E estando enfrentando a esos jóvenes magos que resultaron ser inmunes a sus partículas de barrera mágica y eran más que duros oponentes para él a pesar de que resultó ser un usuario de la poderosa "Maldición de la Tempestad", el senil miembro de Ouroboros decidió luchar de modo más serio al pasar por una transformación que demostró su verdadera identidad...
...Continuación...
-...Soy menor que ustedes-
Esté hablar perteneció a uno de los tres peculiares seres presentes en una dañada calle al este de la Ciudad de Crocus, la cual se encontraba debajo de un profundamente anochecido cielo decorado con algunas estrellas y que veía sus afueras cubiertas de una total manera por una niebla verdaderamente densa.
Siendo más específicos; se trató del comentario de un pequeño joven como de unos diez años que poseía unos cortos y desordenados cabellos negros, unos ojos gríseos y que enseñaba los ligeramente marcados pectorales e abdominales de su torso al no vestir nada más que unos rotos pantalones negros. Un pequeño joven que poseía un par de largos cuernos demoniacos sobresaliendo de su cabellera, un brazo derecho que tenía tanto la piel de su hombro para abajo cubierta por completo con un denso pelaje negro así como una mano de enorme tamaño con dedos con garras en lugar de uñas, toda la piel de su cintura para abajo cubierta con un denso pelaje azabache, unos pies un poco más largos de lo normal y con garras en lugar de dedos, una negra larga y delgada cola de lagarto sobresaliendo de la zona de sus glúteos, y la marca morada de Ouroboros en el centro de su espalda.
E a las afueras de ese profundo e ancho cráter en dónde un pequeño joven monstruoso flotaba mágicamente en los aires encima de unos arrasados suelos; se mantenían posicionados unos jóvenes que no solamente mostraban un ligero pero notablemente herido estado tanto por la batalla en la que se encontraban ahora mismo como por el feroz combate que tuvieron entre ellos en el quinto día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814, sino que también poseían unas peculiaridades que no los hacían ver del todo humanos.
Uno de estos era un joven de 19 años con unos cortos, desordenados y puntiagudos cabellos albinos de dónde sobresalían un par de cuernos de curveada forma, que tenía unos filosos ojos con unas azules pupilas de bestial forma y de los cuales uno era atravesado por una pequeña cicatriz en forma de rayo, con unos diminutos colmillos sobresaliendo de su boca a pesar de estar está cerrada, que tenía sus manos y pies cubiertos por una dura coraza café en forma de guantes y botas, que vestía su atlético cuerpo tanto con un negro abrigo de levantado cuello, largas mangas, largo faldón y con la imagen de un par de rayos azules en su pecho como con unos negros pantalones largos ligeramente rasgados, y que poseía con gran orgullo la marca azul de Fairy Tail en el lado derecho de su cuello.
Y el otro era un joven de 20 años con unos cortos y desordenados cabellos marrones, unos ojos de color negro con bordes pintados de también color negro; que vestía su notablemente bien entrenado cuerpo con una camisa marrón con tirantes horizontales y un cuello oscuro también, pantalones también marrones, con unas botas de negro color que le llegaban hasta los muslos y se hacía notar como la marca de Golden residía en su hombro izquierdo en color negro. Un joven que usaba sus habilidades como Machias para darle a sus extremidades superiores una fornida y robótica forma basada en un duro metal negro a excepción de sus hombros, los cuales eran de un metal marrón.
-Je- Enseña Omar un leve pero malicioso sonreír en aquel nuevo rostro suyo.
-...- Se mantuvo Marcus en silencio con una seria mirada.
-¿Q-Quién es ese niño?...No, ¿Es un niño? Bueno, mejor dicho, ¿Qué es esa cosa tan monstruosa?- Preguntaba Will intrigado.
-¿Cómo que "qué"? Que cruel eres. Pensar que no me reconoces a pesar de que ya llevamos un buen rato juntos...Aunque ahora que lo pienso, jamás me presente debidamente con ustedes, ¿No? Que error. Miembro de Ouroboros, Omar Oldcan. Es un gusto- Dijo tranquilamente sonriente el pequeño joven Oldcan.
-¿Qué?... -Hablaba el joven Eehto- ... ¿Ouroboros? ¿Ese niñito...Es el viejo de antes? No parece ser una simple magia de transformación o alguna clase de Take Over. Según mi análisis...Su poder mágico cambió completamente...No, no sabría sí llamarlo poder mágico...Nunca antes había visto un ethernano como esté. No...Me he cruzado antes con estos diagnósticos. Marcus, el extraño ethernano que recorre a ese desgraciado de ahí es igual al tuyo en cuanto adoptas tu forma de "Satan Soul: Raiju"...Y ahora que lo pienso, también es la misma firma de ethernano que obtuve de analizar a tú compañera, Serena, en su combate del tercer día del torneo-
-Lo imagino. Esté desgraciado anciano...No, ahora es un maldito mocoso, ¿Verdad? Bueno, como sea. El punto es que ese infeliz de ahí es en realidad un demonio de los libros de Zeref. Ya no tengo duda sobre eso- Decía un serio joven Strauss-Dreyar.
-Oh- Vocalizo el joven miembro de Ouroboros con cierto impresionar.
-¿Un demonio de los libros de Zeref?... -Hablo un joven mago de Golden Lion- ... ¿Te refieres a uno de esos seres vivientes basados en ethernano que creo el "Emperador Spriggan"?...Bueno, sí consideramos la figura de esté vie...Digo, esté mocoso más el hecho de que utiliza partículas de barrera mágica y una maldición en lugar de magia, supongo que es lo más lógico. Pero, ¿Cómo uno de esos demonios puede existir en está época dónde Zeref ya no está?-
-Esa es una buena pregunta. Según Tsuna y Serena, está última recibió la intervención del mismísimo Zeref y terminó mutando para vivir sin la existencia de esté y poder crecer cómo sí fuera una humana normal, ¿Pero que pasa con ese anci...? Digo, ¿Ese mocoso?- Se preguntaba seriamente un joven mago de Fairy Tail.
-¿Eh? ¿La intervención del mismo Zeref?- Repitió con leve confundir un pequeño joven con unos cortos y desordenados cabellos negros de los cuales sobresalían unos largos cuernos demoniacos negros.
-¿Hm?...Hablas como sí tú compañera fuera también un demonio de los libros de Zeref- Decía un tranquilo joven de cortos y desordenados cabellos marrones.
-Eso es porque lo es. ¿Algún problema? Vamos, habla- Dijo mientras hacía sonar los nudillos de sus acorazados puños un serio joven de una albina cabellera de la cual sobresalían un par de curveados cuernos demoniacos.
-Oh, que miedo...- Hablaba un joven Machias con una sonrisa que enseñaba sus peculiarmente puntiagudos dientes -...No te preocupes. A pesar de mi apariencia, recuerda que yo no soy humano. No soy tan hipócrita para criticar a alguien que tampoco lo es. Aunque debo admitir que me parece un poco interesante que alguien como ella exista. Me gustaría hablar más con esa tal Serena. ¿Me arreglas una cita con ella?-
-Bueno, puedo tratar, pero dudo mucho que seas su tipo. De hecho, estoy muy seguro que ella ya tiene a alguien...Pero, sí se lo mencionas, lo más seguro es que se enoje y lo niegue con numerosas excusas- Comento un tranquilo joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación.
-¡Ajyajajaja! ¡Me recuerda a alguien que conozco!- Dijo entre animadas y peculiares risas el joven descendiente de Wall Eehto.
-Con que eras consciente, ¿Eh? Y yo que pensaba que esa jovencita les ocultaba su verdadera identidad, pero creer que están bien enterados de ella...Siempre pensé que los humanos no nos apreciaban. Oye, hermano mayor de Fairy Tail, ¿En serio no les molesta en lo más mínimo convivir con una criatura del mal creada por el infame mago oscuro?- Preguntaba tranquilamente sonriente un pequeño joven demonio de los libros de Zeref.
-Hmm...Cómo diría un conocido mío con un cerebro de carbón, Serena es Serena. No importa lo que sea, ella es nuestra querida compañera de Fairy Tail. Además, no la compares contigo. Ella es solo un demonio biológicamente hablando, y tú...Bueno, tú eres una maldita escoria asesina que debería sufrir en el infierno por todas las vidas que arrebato- Contestaba seriamente el joven hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss-Dreyar.
-Ciertamente... -Hablo el pequeño joven usuario de la "Maldición de la Tempestad"- ...Concuerdo contigo con que lo que hace a aquella señorita un demonio es solo su biología. Después de todo, nosotros los demonios de los libros de Zeref no nacimos para vivir la vida...Sino para quitarla. Fuimos creados con ese único propósito, y yo planeó cumplirlo con todo mi ser...Y ustedes me ayudaran en eso, ¿No, señores?-
-...- Unos serios Marcus y Will se colocaban en guardia.
-Bien...-
Durante aquel hablar suyo, el ligeramente sonriente Omar provocaba que ese mágico flotar en los aires por el que pasaba su tanto humanoide como monstruoso cuerpo lo elevara poco a poco a una notable altura hasta el punto de no solamente salir del ancho y profundo cráter presente en esa dañada calle, sino que también lo hizo posicionarse a una varios metros encima de sus dos oponentes presentes en unos agrietados suelos de concreto.
-...Es suficiente charla. Continuemos jugando- Dijo Omar tanto leve como maliciosamente sonriente.
-¿Eh? ¿Jugando?- Repitió Marcus con pequeña intriga.
-¡Por mi está bien! -Hablaba Will con una gran sonrisa -¡Ya seas un desgraciado viejo o un maldito mocoso, eso no cambiara el hecho de que voy a acabar con tú desagradable trasero de criminal! ¡Toma esto! ¡Unos cuantos juguetes para que te diviertas, alimaña! ¡Ajyajajajaja! ¡Missile Rense! ¡Fire!-
Exclamando aquellas palabras por segunda vez durante el curso de ese combate, el joven Eehto provocaba que los aires justo encima de la posición que compartía con el joven Strauss-Dreyar se vieran decorados mágicamente por un flotante quinteto de grandes misiles formados por metales negros e anaranjados. Unos misiles que, gracias a las comprimidas llamas que salieron de sus propulsores inferiores, se dirigieron con una notable potencia en dirección al pequeño joven Oldcan que flotaba mágica y altamente en los aires.
Pero inmediatamente tras esto; el pequeño joven miembro de Ouroboros pasó de estar simplemente flotando en los aires a volar potentemente por estos para, con una rapidez tan alta que su imagen no parecía ser más que un borrón en movimiento, poder pasar entre los pequeños espacios que separaban a esos cinco grandes misiles tecnológicos que se dirigían hacia él y terminar pasando de largo a estos.
Y mientras una alta parte en los aires de esa zona se veía decorada por unas fuertes explosiones que causaron un quinteto de tecnológicos misiles después de haberse vistos cortados limpiamente a la mitad como sí se hubieran cruzado con alguna afilada espada, un joven mago de Fairy Tail y un joven mago de Golden Lion pasaron a mostrar notable asombrar en sus miradas al haber presenciado con estás como su enemigo se había posicionado justo en frente de ellos en menos de una fracción de segundo.
-¡¿Q...?!- Reacciono Will sorprendido.
-Je- Se limitaba Omar a mostrar un pequeño y malicioso sonreír.
-¡¿Se libró de los misiles de Will sin necesidad de su maldición...?! -Pensaba Marcus con tanto asombrar como con seriedad- ¡Es más rápido y fuerte que antes! ¡Esto es malo! ¡Debemos tomar distancia de...!-
Pero antes de aquel joven de cortos, desordenados y puntiagudos cabellos albinos pudiera terminar sus pensamientos y dar un amplio salto para alejarse de su enemigo, tanto él como el joven de cortos y desordenados cabellos marrones a su lado vieron sus cuerpos invadidos por un notable dolor al estar siendo estos sujetados con una suma firmeza por la enorme y peluda mano derecha de aquel pequeño joven de cortos y desordenados cabellos negros posicionado en frente de ambos.
Y sujetando firmemente con su monstruosa extremidad superior derecha a un joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación y a un joven Machias al mismo tiempo que él volaba con vasta potencia por los aires, aquel pequeño joven demonio de los libros de Zeref obligaba a sus enemigos a arrastrarse por unos suelos de concreto de manera que una ancha y profunda marca lineal quedaba marcada en estos al mismo tiempo que numerosos escombros salían disparados aleatoriamente por los aires.
-¡Jajaja!- Reía Omar placenteramente mientras volaba potentemente por los aires e arrastraba destructivamente a sus enemigos por un terreno pavimentado de concreto.
-¡Ah!- Gritaba Will con notable dolor ante las acciones de su enemigo.
-¡M-Maldición! ¡Suéltanos, maldito!- Exclamaba un adolorido y enfurecido Marcus durante su situación.
-¡A tus órdenes! ¡Lanzamiento largo! ¡Jaja!-
Habiendo dicho aquellas palabras con una notable sonrisa de emoción e alegrar en su cara, Omar hizo uso de la vasta fuerza física de su descomunal mano derecha cubierta en un azabache pelaje para lanzar por los aires a los que estaban sujetados por está de tal manera que ellos se alejaron de él varios metros de distancia en cuestión de nanosegundos. Y tras esto...
-¡Explosion!-
Instantáneamente después de que el pequeño joven usuario de la "Maldición de la Tempestad" exclamara esa palabra, una explosión de vasto tamaño y poder terminó repentinamente haciendo acto de presencia a varios metros en frente de él. Una explosión que encerró en su interior gran parte de esa amplia calle al este de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" y varios edificios cercanos a está así como al joven hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss-Dreyar e al joven descendiente de Wall Eehto.
Y tras esa escena, se pudo apreciar claramente como un brillante relámpago azulado salió de la calorífica energía que formaba a esa gigantesca y poderosa explosión antes mencionada e avanzo horizontal y velozmente por los aires hasta quedar posicionarse en el costado izquierdo de cierto pequeño joven que poseía un par de largos cuernos demoniacos negros sobresaliendo de su corta cabellera negra. Un relámpago que en su interior mantenía a un joven con una corta y desordenada cabellera albina de la cual sobresalían unos curveados cuernos demoniacos cafés.
-¡AAAAAAHHHHH!-
Dando rienda suelta a un potente grito de ferocidad y determinación, el joven Strauss-Dreyar estrujo firmemente su acorazado puño derecho para inmediatamente dirigirlo con suma fuerza y velocidad al rostro que observaban fijamente sus filosos ojos con bestiales pupilas azules. Pero, extendiendo su ligeramente fornido brazo izquierdo en la dirección donde provenía el ataque de su enemigo, el levemente sonriente pequeño joven Oldcan hizo uso de su mano izquierda para detener el poderoso impulso de cierto puño derecho y luego pasar a sujetar esté con está con tal fuerza que la coraza que lo cubría en forma de guantelete se fragmento de una ligera pero notable manera.
-¡¿Acaba de dañar la armadura de mi "Satan Soul"?! ¡Fui un tonto al creer que las partes humanas de su cuerpo serían más débiles que las demás! ¡Esté desgraciado es un maldito monstruo desde cualquier lado!- Pensó un frustrado Marcus.
-Atrape a uno... -Hablo Omar con un tranquilo sonreír -...Y el otro...-
En el siguiente segundo; se apreció como el joven Eehto terminó saliendo de la enorme nube de denso humo negro que dejo atrás una potente explosión, no con un veloz correr sobre unos agrietados suelos de concreto, sino con un ancho e alto salto que le hizo pasar encima de su enemigo y le permitió aterrizar perfectamente de pie justo detrás de esté para que luego él dirigiera a su desprotegida espalda un fuerte y veloz golpe con su bien apretado mecánico puño derecho.
Pero, sin siquiera voltear su mirada de ojos gríseos hacia atrás, el pequeño joven miembro de Ouroboros que mantenía firmemente sujetado el acorazo puño derecho de un joven mago de Fairy Tail con su mano izquierda hizo uso de la larga y negra cola de lagarto que residía en la zona de sus posaderas para rodear, estrujar y detener el movimiento del mecánico brazo derecho de cierto joven mago de Golden Lion antes de que el apretado puño de esté llegara hasta la zona de su cuerpo donde estaba la marca morada de su gremio.
-¡¿Q-Qué?! ¡¿Con su cola?!- Reacciono Will con sumo sorprender.
-Así es. ¿Por qué la sorpresa? ¿Pensaste que solo era una decoración?- Preguntó un tranquilamente sonriente Omar.
-¡Maldita sea! ¡Déjanos ir, desgraciado!- Decía un enfurecido Marcus mientras jalaba su brazo derecho.
-Lo lamento... -Hablo el pequeño joven Oldcan- ...Pero esta vez no planeo acerté caso. Después de todo... ¡Es hora de las vueltas!-
Después de haber dicho esas palabras con una notable sonrisa de emoción, sin que ninguna de sus respectivas extremidades que sujetaban a un joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación y a un joven perteneciente a la raza Machias soltaran a estos, el pequeño joven usuario de la "Maldición de la Tempestad" pasó a dar un gran número de vueltas con una impresionante velocidad, y por ende, ellos también.
Aumentando la suma rapidez de su girar con cada vuelta que daba, ese pequeño joven de cortos cabellos negros muy pronto terminó provocando que tanto su imagen como la imagen de un joven de cortos, desordenados y puntiagudos cabellos albinos e un joven de cortos y desordenados cabellos marrones se hiciera notablemente borrosa. Y sin mencionar que aquella figura que podía describirse como un enorme trompo dando una incontable cantidad de vueltas se estaba elevando poco a poco en los aires cada vez más y más.
Luego de haber pasado un minuto en total en esa situación, al mismo tiempo que abría la palma de su mano izquierda y relajaba su larga cola azabache, un pequeño joven demonio de los libros de Zeref posicionado altamente en los aires detuvo de un modo increíblemente repentino su veloz girar e así provocaba que el joven hijo de un par de mago de Clase S de Fairy Tail y el joven descendiente de un fallecido "Spriggan 12" salieran disparados con notable potencia en unas diferentes direcciones e acabaran colisionando con tal fuerza con unos edificios de concreto de aquella calle al este de la Ciudad de Crocus que estos se derrumbaron sobre ellos de un modo inmediato.
-¡Jajaja!- Reía Omar placenteramente -Que divertido es todo esto. Pero, espero no estar jugando demasiado duro con ustedes. Sí se lastimaron por mi culpa, aquí tienen algo de hielo para que se pongan sobre sus heridas. ¡Icicle!-
"Carámbano". Tras la palabra exclamada por el tanto humanoide como demoniaco pequeño joven que se mantenía flotando mágicamente a una notable altura, en los aires de aquella zona empezaron a formarse de una rápida manera un gran número de gigantescos pedazos de un gélido hielo que después de su aparición pasaban a caer veloz y destructivamente desde una alta posición a varias partes de una dañada calle de la Ciudad de Crocus, incluyendo las montañas de escombros que cubrían a unos jóvenes magos. En otras palabras, esa área se veía azotada por una destructiva lluvia de descomunales y duros granizos.
-Hmm... -Hablo Omar- ...No considere lo frío que se pondría el aire con todo esto. No tengo camisa, así no estoy a gusto con esté ambiente. Será mejor cambiarlo por algo más cálido...Veamos... ¡Fire!-
"Incendio". Con la siguiente palabra que exclamo ese pequeño joven que poseía un par de largos cuernos demoniacos negros sobrasaliendo de su corta cabellera negra, esa feroz lluvia de enormes granizos se detuvo al mismo tiempo que la dañada zona sobre la que él flotaba mágicamente a una gran altura se llenó repentinamente de una vasta cantidad de feroces llamas lo suficiente calientes como para derretir poco a poco el concreto en suelos e edificios.
-Maldición... -Hablaba Omar -...Ahora hay demasiado calor...Veamos...Algo tanto fresco como cálido... ¡Ah, ya sé! ¡Big Wave!-
"Maremoto". Con está última palabra que exclamo emocionadamente sonriente un ser creado por el fallecido mago conocido como "Mago Oscuro" e "Emperador Spriggan", el feroz incendio que dañada aún más de lo que ya estaba a una calle al este de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" se extinguio de una total manera ante las vastas cantidades de azulada agua que invadieron a aquella zona en forma de unas gigantesca y frenéticas olas. Unas olas que derrumbaban uno tras otro varios edificios de concreto con su salvaje poderío.
-¡Jajaja!- Se reía Omar con sumo placer -¡Me gusta, me gusta! ¡Crea más destrucción, mi maldición! ¡Bien! ¡Está es la cereza del pastel...! ¡Thunder!-
"Trueno". Diciendo esa palabra mientras su enorme mano derecha rodeada en un azabache pelaje se alzaba con una altura superior a su cabeza e apuntaba uno de sus dedos con garras en dirección a arriba, un pequeño joven demonio de los libros de Zeref provoco que de un profundamente anochecido cielo descendiera con una vasta velocidad un gigantesco relámpago que impacto con tal poderío en cierta parte de la Ciudad de Crocus que despejo completamente en menos de un instante las feroces mareas que invandian a está.
E habiéndose despejado en tan solo una fracción de nanosegundo ese poderoso e intensamente brillante relámpago azulado, un placenteramente sonriente pequeño joven usuario de la "Maldición de la Tempestad" se limitó a ver con sus ojos gríseos y desde su alta posición en los aires todo lo que habían causado sus últimos hechizos liberados. Se podía apreciar como un área de unos arrasados suelos decorados con numerosas grietas y unos cuantos cráteres había visto tantos de sus edificios convertidos en escombros de distintos tamaños dispersados aleatoriamente que está ya no podía llamarse "Calle".
-¡Jajaja! ¡Bien, bien! -Hablaba Omar entre placenteras risas- ¡Ahora que rejuvenecí, puedo entender mejor porque a Arioc-kun le gusta tanto causar problemas! ¡La destrucción...El caos...La muerte... ¿Qué cosa es más divertida que todo esto?! ¡Jajajaja...! ¿Hm?-
Aquel ligero sentimiento de confusión que invadió a un pequeño joven de cortos y desordenados cabellos negros se debió a que esté, desde su alta posición en los aires, fue capaz de ver claramente una cierta escena en aquella dañada área sobre la que flotaba mágicamente después de las pequeñas cantidades de denso polvo y humo que residían en está se despejaran con las brisas del aire.
Se observaba sin duda alguna como un joven de cortos, desordenados y puntiagudos cabellos albinos y unos filosos ojos azules con bestial forma e un joven de cortos y desordenados cabellos marrones y unos ojos negros, ambos jóvenes uno al lado del otro y con sus sucios e heridos cuerpos rodeados en unas grandes auras de brillantes rayos azules, se encontraban perfectamente de pie en los arrasados suelos de una zona al este de la Ciudad de Crocus.
-Oh... ¿Siguen vivos incluso tras todo eso? Supongo que era de esperarse. Además...- Decía Omar mientras arrugaba su mirada con cierto disgustar.
-Gracias por la comida- Comento un serio Marcus rodeado en una gran electricidad azulada.
-Vortex Charge...- Hablaba un sonriente Will mientras su cuerpo estaba rodeado en unas notables cantidades de azules rayos -...También gracias por la recarga-
-Se me olvido que ambos pueden absorber rayos para su beneficio...Maldición- Pensó un disgustado pequeño joven Oldcan.
-No hagas esa cara tan fea... -Hablo un serio joven Strauss-Dreyar -...La energía que nos acabas de dar...-
-...Te la devolveremos toda de golpe- Dijo el joven Eehto con una sonrisa que enseñaba sus peculiarmente puntiagudos dientes.
Con sus miradas apuntadas a aquel pequeño joven miembro de Ouroboros en los aires; un joven mago de Fairy Tail concentró todos esos azulados rayos que le rodeaban solamente en sus manos que se posicionaban encima de su cabeza para que estos luego empezaran a adoptar una cierta forma, mientras que un joven mago de Golden Lion extendía y pegaba ambos brazos para que estos después sufrieran un mecánico cambio e eventualmente se convirtieran juntos en un grueso cañón de alta tecnología.
-¡Raimaryu no Dai Hotengeki!-
-¡Chou Anti-Material Madohou!-
"Gran Alabarda del Dragón Demonio de Rayo" y "Súper Cañón Mágico de Anti-Materia". Exclamando con un potente y feroz tono los nombres de sus respectivos hechizos, mientras que un joven Strauss-Dreyar lanzo con suma fuerza y velocidad hacia su oponente que flotaba en los aires la enorme e afilada lanza formada por unos brillantes rayos azules que se mantenía encima de su posición, el joven Eehto dirigió hacia esté mismo una lineal ráfaga de una luminosa energía oscura que salía disparada con notable poderío de ese tecnológico cañón en que se habían convertido sus extremidades superiores.
Y observando como una vasta cantidad de destellante electricidad azulada en forma de una gigantesca alabarda e un largo y recto rayo de una brillante energía oscura ascendían por los aires con una asombrosa velocidad con tal de llegar a su flotadora posición en cuestión de fracciones de nanosegundo, el pequeño joven Oldcan al principio mostró cierto sorprender en sus ojos gríseos, pero luego...
-¡Je!-
Cambiando su leve expresión de sorpresa por una amplia sonrisa al mismo tiempo en que su enorme y peluda mano derecha se extendía en la dirección por donde se le acercaban los poderosos hechizos de un joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación y un joven perteneciente a la raza Machias, un pequeño joven demonio de los libros de Zeref enseño como en todo el centro de la palma de esta se encontraba una pequeña marca con forma de diamante y blanco color.
E en cuanto aquella descomunal e afilada lanza formada por azulados rayos y una líneal ráfaga de oscura energía hicieron colisión contra la monstruosa mano derecha del pequeño joven usuario de la "Maldición de la Tempestad", ambos hechizos se unificaron y convirtieron en un enorme orbe de blanca energía que con suma velocidad pasó a ser absorbido totalmente por la marca de diamante en el centro de la palma de está. Un hecho que obligo al joven hijo de Laxus Dreyar y Mirajane Strauss-Dreyar e al joven descendiente de Wall Eehto a abrir sus ojos de una gran manera.
-¡¿Qué?! ¡¿Absorbió nuestros hechizos?!- Reacciono Marcus con sorprender y frustrar.
-¡¿Puede hacer eso ese maldito mocoso?!- Se preguntó Will de igual manera.
-Así es -Hablo un tranquilamente sonriente Omar- Es una habilidad que obtengo al entrar en mi verdadera forma. Puedo absorber cualquier clase de energía causada por magia. Por lo tanto, no serán capaces de derrotarme con ataques a larga distancia como esos...De hecho, dudo mucho que tengan probabilidades de derrotarme, sea como sea, pero sigan intentando, por favor. Esto es demasiado divertido-
-Maldita sea...Pensar que gaste casi toda la energía que obtuve en ese ataque- Dijo un frustrado joven Eehto.
-Esté maldito mocoso...- Decía con cierto enojar un joven Strauss-Dreyar.
-Vamos...Hablaba el pequeño joven Oldcan -...Sigamos jugando-
...Mientras tanto...
Tanto ese feroz batallar entre un joven mago de Fairy Tail, un joven mago de Golden Lion y un pequeño joven miembro de Ouroboros como todo el demás caos que azotaba a la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" había estado siendo observado por los que habitaban el interior de ese descomunal coliseo de concreto encima de las grandes montañas al oeste de está misma ciudad gracias a las transmisiones en vivo que mostraban esas varias pantallas holográficas que flotaban en los aires dentro de esté.
Se trataban de la reina del Reino de Fiore, el emperador del Imperio Alvarez, los cónsuls de estos dos, la maestra de Golden Lion, los veteranos magos de Fairy Tail, los veteranos magos de Sabertooth, los veteranos magos de Lamia Scale, las veteranas magas de Mermaid Heels, y por supuesto, Larcade Dragneel, quién con la magia de nombre "Prisión de Sangre de Dragones", mantenía sujetos a todos los anteriores en distintas partes de la amplia arena del Domus Flau, en donde también residían los heridos e inconscientes soldados que se habían enfrentado anteriormente al llamado Devlin Devilian.
-Creer que unos miembros de los mejores gremios de ambos países están siendo acorralados por ese maldito mocoso monstruoso...- Comento un enfurecido Ajeel en el trono en donde era obligado a estar.
-Marcus...- Nombraba Mirajane con preocupación desde su asiento en el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.
-Will...- Nombro una preocupada Brandish obligada a estar sentada en los bordes de un ancho escenario de concreto en todo el centro de la amplia arena del Domus Flau.
-Que impresionante poder...Y pensar que Ouroboros estaba en el último lugar del torneo...- Comento una tanto seria como sorprendida Hisui desde el trono donde estaba obligada a estar.
-Debieron estar ocultando sus verdaderas habilidades para no llamar la atención. Estos malditos...- Dijo un frustrado Arcadios arrodillado al lado de la anterior nombrada.
-Omar... -Pensó un tranquilamente sonriente Larcade mientras veía esas holográficas pantallas en los aires- ...Es agradable que por fin te hayas decidido a utilizar tus reales habilidades, pero sería mejor que te encargaras de esos jovencitos de una vez. De hecho, con el grado en que mejora tú manejo de las partículas de barrera mágica en cuanto adoptas tú verdadera forma, podrías encargarte de toda la vida en la ciudad en solo un instante sí así lo quisieras...Cielos, cielos. En cuanto entra en su Forma Etherias, no solo rejuvenece su cuerpo, sino también su mente. En vez de pensar de manera lógica, él debe estar solo centrado en divertirse con esos mocosos como sí fuera un niño jugando con sus juguetes-
-Los poderes que está usando ese maldito mocoso con el que se enfrentan Marcus y el chico Machias... -Pensó un serio Laxus para luego decir -...Oye, tú, el imbécil de un solo ojo que nos tiene de prisioneros-
-¿Hm?- El apodado como "El Dragneel Blanco" dirigía su mirada en dirección al ancho balcón de espectadores del equipo de Fairy Tail.
-Ese compañero tuyo con el que se enfrentan nuestros mocosos...No es humano, ¿Verdad?- Comento seriamente el Dragon Slayer de Rayo de la Segunda Generación.
-¡...!- Varios de los presentes en aquella escena afilaron sus miradas con sorpresa, confusión o seriedad.
-Oh... -Vocalizo el miembro de Ouroboros con leve sorpresa -... ¿Qué es lo que te hace decir eso? Sé que su apariencia es bastante peculiar, pero podría ser debido a alguna magia como Take Over o algo así. Eso no significa que no sea humano-
-Ciertamente, esa es una posibilidad. Pero esos destructivos poderes elementales que está usando...Por desgracia, los he visto antes- Contestaba el serio hombre de cortos y puntiagudos rubios cabellos.
-E-Es verdad... ¡Ahora que lo dices, esos poderes...!- Hablo una sorprendida Evergreen.
-¡...Son los mismos poderes que ese bastardo susurrador de Tartaros!- Dijo Bickslow de igual manera.
-Así es...- Hablaba Laxus -...No se trata de magia...Sino de una maldición. Y sí ese monstruoso tipo de Ouroboros al que se enfrentan Marcus y el chico de Golden Lion utiliza esa clase de poderes...Significa que es en realidad un demonio de los libros de Zeref, ¿Verdad?-
-¡¿Qué?! ¡¿Un demonio de los libros de Zeref?!- Reacciono el actual emperador del Imperio Alvarez con asombrar.
-Eso significa... ¿Es Igual que Larcade?- Decía la maestra de Golden Lion tanto intrigada como sorprendida.
-Vaya, vaya... -Hablo Larcade con un ligero sonreír -...Creo que debo decir que era lo que se esperaba de un veterano mago de Fairy Tail. Te has encontrando con toda clase de cosas, ¿No?...Tienes razón. Omar...No...No solo él. De hecho, todos mis aliados de Ouroboros son en realidad demonios de los libros de Zeref-
-¡...!- Reaccionaban con profundo shock todos los afectados por la "Prisión de Sangre de Dragones".
-¿T-Todos...?- Repetía notablemente sorprendida la reina del Reino de Fiore.
-¿Cómo...? ¿Cómo es posible que existan tantos demonios de los libros de Zeref sí el "Emperador Spriggan" ha muerto?- Preguntaba un intrigado Jacob.
-Recuerdan lo que dije antes, ¿Verdad?... -Hablaba el apodado como "El Dragneel Blanco" -...Tras mi supuesta "muerte", me regenere en un antiguo laboratorio de mi padre en los bordes de Alakitasia. Pero, "El Núcleo del Infierno" no era lo único que había en ese lugar. En ese laboratorio había cientos de proyectos en los que mi padre trabajo durante sus 400 años de vida. Ahí encontré tanto las magias que los tienen aprisionados a ustedes y a Crocus así como...Veamos...Llamémoslos prototipos-
-¿Prototipos?- Repetía Sting con confundir desde el ancho balcón de espectadores de Sabertooth.
-Sí... - Continuaba su hablar un tranquilamente sonriente miembro de Ouroboros -...Prototipos de los demonios de los libros de Zeref. Fueron las primeras formas de vida basada en ethernano que creo mi padre. Su creación fue lo que sentó las bases de todos los demás Etherias, incluyéndome tanto a mí como a E.N.D. Pero como todo prototipo, esos primeros seres eran imperfectos y por tal razón, mi padre solo los apilo en unos estantes para que reunieran polvo y se centró en utilizar la información que obtuvo de ellos para trabajar en su siguiente creación hasta haber llegado a un demonio perfecto e eventualmente a E.N.D. Pero, curiosamente, fue esa imperfección lo que le permitió a algunos de esos prototipos seguir activos a pesar del fallecimiento de Zeref-
-¿Seguir activos? ¿Quieres decir que continuaban con vida?- Preguntó Jacob con leve confundir.
-Así es... -Siguió Larcade con su relatar -...Y durante parte de todo ese tiempo que estuve oculto, fue algo duro, pero logre terminar el trabajo que había iniciado mi padre y convertí a esos prototipos en Etherias perfectos con tal de que se convirtieran en mis aliados. ¿Entienden ahora? Mis camaradas de Ouroboros son en realidad los primeros demonios creados por Zeref-
-¡...!- Volvieron a reaccionar varios de los presentes en esa escena con seriedad, sorpresa o confusión.
-¿Los primeros...?- Hablaba un serio Gray desde el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.
-¿...Demonios de los libros de Zeref?- Hablo un sorprendido Rogue desde el ancho balcón de espectadores de Sabertooth.
-No puede ser...Entonces, ¿Devlin...?- Decía con ligero pero notable sorprender la maestra de Golden Lion.
-Ah, no debí haber dicho todos... -Hablo el apodado como "El Dragneel Blanco" -...Devlin es humano. Bueno, todo lo que puede serlo alguien con ocho lacrimas de Devil Slayer dentro de su cuerpo. De hecho, es reconfortante tenerlo a él de mi lado. Por más fuerte que sea, su mente es débil y eso lo hace fácil de controlar. Es una arma perfecta para mantener a todos los demás de Ouroboros a la raya por sí tratan de pasarse de listos conmigo-
-Tratándolo como un simple objeto...Larcade, maldito...- Dijo con enfurecer la dueña del apodo de "La Destructora de Naciones".
-Pero... -Continuo su hablar el antes conocido como "Lar Adec" -...Espero que ahora entiendan mejor que sus mocosos no tienen oportunidad alguna de triunfar. Mis camaradas de Ouroboros han estado esperado por más de 400 años un momento como esté. Omar Oldcan, Alesha Fortune, Amaia Jiwe, Arioc Amon...Cada uno de ellos está decidido a demostrar que son verdaderos demonios y no los fallos que mi padre decidió que eran. Incluso sí llegan a perder, estoy seguro que ellos están más que determinados a llevarse al infierno a sus oponentes...Sí eso pasa, se podría considerar nuestra victoria, ¿No?-
-...- Laxus apuntaba su seria mirada a la transmisión en vivo que mostraban aquellas holográficas pantallas en los aires -...Sí los tuyos están determinados a morir...Los nuestros están determinados a vivir. No subestimes a mi mocoso-
...De regreso...
-¡Toma!-
Aquella palabra fue exclamaba con una amplia sonrisa de emoción por nadie más ni nadie menos que por un pequeño joven que enseñaba un par de largos cuernos demoniacos negros sobresaliendo de su corta cabellera negra. Un pequeño joven que flotaba mágicamente a centímetros de los arrasados suelos que conformaban una destruida zona al esté de la Ciudad de Crocus y que agitaba con suma fuerza su monstruosa mano derecha hacia uno de sus oponentes que estaba justamente en frente de él.
Pero dando un salto de mediana potencia en dirección hacia atrás en las fracciones de nanosegundo que quedaban para que el ataque de su oponente llegara hasta él, un joven de fornidos brazos mecánicos logró evitar el poderoso azotar de la enorme y peluda mano derecha de esté, pero terminó viendo tanto su pecho como la ropa que vestía a esté decorado por unas marcas de rasguños de mediano ancho causadas por el rozar de las afiladas garras de unos dedos de notable tamaño.
-¡Je!- Nuevamente se limitaba Omar a mostrar una placentera sonrisa.
-¡Desgraciado renacuajo...!- Un furioso Will extendía su brazo derecho e apuntaba la palma de su mano derecha en dirección a su oponente justo en frente de su posición -... ¡Ya muérete de una vez...! ¡Rasen Hou!-
"Cañón Espiral". Instantáneamente después de que esas palabras fueran liberadas con un potente tono de la boca del joven Eehto, del pequeño agujero que residía en el centro de la palma de la mano derecha de esté fue disparada una enorme ráfaga de llamas anaranjadas con un leve movimiento en espiral que no solo impacto sino que encerró completamente al joven Oldcan hasta el punto en que no se veía ni su silueta.
Pero en la siguiente fracción de segundo, se pudo apreciar como toda esa enorme cantidad de fuego anaranjado pasó a ser comprimida en un solo punto como sí estuvieran siendo tragadas por una aspiradora e eventualmente desaparecieron. Ese punto se trataba totalmente de la diminuta marca de diamante blanco en todo el centro de la palma de la descomunal mano derecha cubierta en un azabache pelaje de un joven miembro de Ouroboros. Un hecho que veía con profunda frustración con sus negros ojos un joven mago de Golden Lion.
-¡Maldición!- Decía Will frustradamente.
-¡Ya les dije que ataques como esos no servirían!- Exclamaba un sonriente Omar.
Convirtiendo su monstruosa mano derecha en un apretado puño, el pequeño joven demonio de los libros de Zeref impulso esté con fuerza y velocidad en dirección a un joven perteneciente a la raza Machias justo en frente de su posición, quién había cruzado sus brazos en forma de "X" para proteger su rostro.
Y sintiendo en todo su cuerpo el poderoso empujar de un enorme puño rodeado en azabache pelaje, un joven de cortos y desordenados cabellos marrones terminó saliendo disparado con una suma potencia en la dirección contraria a donde vino el ataque de un pequeño joven de cortos y desordenados cabellos negros e acabó, luego de haber viajado por los aires unos varios metros de distancia en cuestión de una fracción de nanosegundo, colisionando de destructiva manera contra una de las varias montañas de escombros de edificios que decoraban a esa destruida área.
-¡Ah...Ah...!- Tosía todo el polvo que había tragado un Will tirado de frente en unos arrasados suelos y rodeado por escombros de concreto.
-¡Jajajajaja...! ¿Hm?-
Aquel diminuto sentimiento de intriga que detuvo el contento reír de un pequeño joven que poseía un par de largos cuernos demoniacos negros sobresaliendo de su cabellera negra se debía a que esté había detectado cierta presencia acercandose a su posición. Y dándose la vuelta, él observaba claramente con sus ojos gríseos como se había posicionado en sus cercanías con un veloz pero silencioso correr por unos arrasados suelos un joven que tenía sobresaliendo de sus albinos cabellos un par de curveados cuernos demoniacos cafés.
-¡Oh, con que aquí estabas! ¡¿Planeando otro ataque sorpresa?! ¡Que tramposo eres, hermano!- Exclamaba sonriente Omar tras haber visto a su otro enemigo.
-¿Fue capaz de detectarme a pesar de que me centraba en ocultar mi presencia? ¿Sus habilidades de detección también mejoraron gracias a esa forma? ¡Maldición!- Pensó un serio Marcus para después -¡AAAAAHHH!-
Liberando ese potente gritar de determinación, el joven Strauss-Dreyar dirigió en forma de una fuerte y rápida patada su pie derecho rodeado en una mediana capa de brillantes rayos azulados al enemigo al cual se había acercado. Y colocando su ligeramente fornido brazo izquierdo en frente de su rostro, el pequeño joven Oldcan no solo uso el antebrazo de esté como un escudo que bloqueo perfectamente el ataque de su oponente, sino que también empujo la pierna derecha de esté en la dirección contraria a donde vino y lo obligo a perder momentáneamente su equilibrio.
E en esa única fracción de nanosegundo en que su enemigo se encontraba fuera de balance; un pequeño joven miembro de Ouroboros se daba rápidamente la vuelta al mismo tiempo en que la tanto larga como gruesa azabache cola de lagarto que se mantenía en la zona de sus glúteos se alzaba altamente y después provoco que está descendiera velozmente con tal de impactarla en el cuerpo de un joven mago de Fairy Tail con tal poderío que esté cayo de rostro a unos arrasados suelos e aumento el número de pequeñas grietas que había en estos.
-¡Ah!- Gimio Marcus con ligero dolor tras su impacto contra un duro terreno.
Y de manera inmediata tras esto; el pequeño joven usuario de la "Maldición de la Tempestad" enredo su versátil cola de lagarto alrededor del joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación tirado en unos arrasados suelos, sujeto fuertemente el cuerpo de esté con está, lo alzo en los aires y luego lo lanzo con suma potencia en la misma dirección en la que se encontraba un joven perteneciente a la raza Machias, quién acababa de ponerse nuevamente de pie.
De esté fue como un joven de cortos, desordenados y puntiagudos cabellos albinos choco contra un joven de cortos y desordenados cabellos marrones para que luego ambos, debido al impulso que todavía mantenía aquel primero, acabaran colisionando brutalmente contra otra mediana montaña de escombros de edificios que decoraban esa destruida área al este de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente". Un hecho que observaba a la distancia con notable placer un joven de cortos y desordenados cabellos negros.
-Ugh...- Gemían ligeramente unos adoloridos Marcus y Will en proceso de levantarse de unos arrasados suelos decorados con varios escombros de concreto.
-¡Jajajajaja! ¡Bien, bien, bien! ¡Levántense rápido y sigamos jugamos! ¡Esto es tan divertido!- Comentaba Omar con una animada sonrisa.
-Esté maldito mocoso...Tratándonos como juguetes para su diversión. Sí estuviera en mi mejor estado, juro que le daría unas buenas nalgadas...- Hablo un molesto joven Eehto al terminar de ponerse de pie.
-Vamos, vamos...Menos habla y más acción. Podrás quejarte todo lo que quieras sobre lo mal que lo estamos pasando después de que derrotemos a esté imbécil- Dijo un serio joven Strauss-Dreyar tras levantarse.
-Cuando lo derrotemos, ¿Eh?...A eso se le llama optimismo. Que diga esto no significa que quiera rendirme, pero sí te estás dando cuenta que nos está dando una paliza, ¿Verdad?- Mencionaba seriamente el joven mago de Golden Lion.
-De hecho, te agradecería que no me lo recordaras... -Hablaba un joven mago de Fairy- ...Pero, hablando en serio, ahora que llevamos un rato luchando contra esté desgraciado, pude confirmar mi teoría. Esté tipo... ¡¿Eh?!-
Justamente después de haber visto su hablar interrumpido por un repentino enorme sentimiento de sorpresa, el joven hijo de un par de magos de Clase S de Fairy Tail cayo arrodillado a un arrasado terreno al mismo tiempo en que todo su cuerpo era cubierto por una brillante luz blanca, para sorpresa y confusión del joven descendiente de un fallecido "Spriggan 12" e un ser creado por el fallecido dueño del apodo de "El Mago Oscuro". Una luz que desapareció tan velozmente como apareció.
En el siguiente segundo tras esto; se apreciaba como el llamado Marcus Strauss-Dreyar poseía unos cortos y desordenados cabellos albinos menos puntiagudos que antes e había visto desaparecidos los curveados cuernos que sobresalían de estos, sus filosos ojos azules habían regresado a la normalidad, tanto los pequeños colmillos que sobresalían de su boca como las corazas que cubrían sus manos y pies como guanteletes y botas habían desaparecido también, y su vestimenta se vio de nuevo basada una playera roja debajo de una chaqueta negra con detalles de pelo sintético en los bordes, unos jeans azules y botas marrones. En otras palabras, el llamado "Satan Soul: Raiju" se había deshecho.
-Ah...Ah...- Respiraba Marcus cansadamente mientras estaba arrodillado en unos arrasados suelos -...Ah...¿Q-Qué...?...Mi Take Over...-
-¡Marcus...!- Nombraba un serio Will con preocupar.
-¿Hm?- Mostraba Omar ligero confundir.
-¡¿Llegue a mi límite...?! ¡Maldición!- Pensó un profundamente frustrado joven Strauss-Dreyar.
-¿Qué te pasa? Tus cuernitos se fueron. No me dirás que ya no puedes jugar más, ¿O sí?- Preguntaba un tranquilo pequeño joven Oldcan.
-No bromees, maldito mocoso. Con cuernos o no, eso no evitara que acabe contigo- Respondió un serio joven mago de Fairy Tail.
-Fiuw... -Silbo con impresionar un pequeño joven miembro de Ouroboros -...Cuanta confianza. Eres genial, hermano. Pero, por más optimista que quieras ser, no lo habrás olvidado, ¿Verdad...?-
-¡...!-
Abriendo sus filosos ojos azules tanto por una descomunal sorpresa como por un notable dolor que le invadían, un joven de albina cabellera terminó escupiendo de su boca unas grandes cantidades de sangre que cayeron en forma de anchas manchas a los suelos arrasados en donde esté estaba arrodillado. Unos arrasados suelos pertenecientes a una ampliamente destruida área que veía sus aires decorados notablemente con una tenuemente densa niebla que sin duda alguna poseía un negro color.
-...Está zona sigue estando rodeada por mis partículas de barrera mágica. De hecho, ahora que entre en mi "Forma Etherias", estás debieron aumentar considerablemente su poder, ¿Verdad?- Hablo un tranquilamente sonriente Omar.
-¡Ah...Ah...!- Una vez más Marcus usaba sus manos para cubrir su boca y tratar de detener toda la sangre que salía de está con su fuerte toser mientras pensó -... ¡Maldición, es verdad! ¡Sin mi "Satan Soul: Raiju", no puedo ni ponerme de pie en esté maldito lugar! ¡Demonios! ¡Y el dolor que me causa ahora esa desgraciada niebla es mucho mayor que antes! ¡Siento que voy a perder la consciencia en cualquier momento, y sí eso pasa...Dudo mucho que pueda volver a abrir los ojos...!-
-¡Marcus...! ¡Maldita sea!- Un frustrado Will se acercaba al adolorido joven a su lado e uso sus mecánicos brazos para cargarlo y poner su cuerpo sobre uno de sus hombros -¡...Parece que no tenemos más opción que retirarnos momentáneamente! ¡Resiste un poco! ¡Ni se te ocurra morirte sin pagarme todos estos favores que te estoy haciendo!-
-S-Sí...Lo siento...- Hablaba un débil joven Strauss-Dreyar con hilos de sangre saliendo de su boca.
-¿Eh?...- Hablaba el pequeño joven Oldcan -...Que crueles son. ¿Quieren dejarme solo? No quiero eso... ¡Sigamos jugando!-
Nuevamente colocando una amplia sonrisa tanto de emoción como de malicia en su rostro, el pequeño joven miembro de Ouroboros instantáneamente cambio su simple flotar mágico en los aires a centímetros de unos arrasados suelos a un volar tan potente que se pudo observar cómo se formó una ancha onda de choque en su punto de salida. Un volar en dirección a un joven mago de Golden Lion que cargaba sobre su hombro derecho el cuerpo de un debilitado joven mago de Fairy Tail, quién mostró tanto asombrar como frustrar en su mirada al ver lo que acercaba a su posición con una vasta velocidad por los aires.
-¡Maldición, esté tipo...! ¡¿Eres uno de sus mocosos pegadizos?!... -Un tanto molesto como serio Will extendía su brazo izquierdo en dirección a su enemigo en movimiento -¡...Eres demasiado desagradable! ¡No te acerques!-
-¡¿Qué pasa con ese brazo?! ¡¿Otro de tus rayos?! ¡¿Cuantos tengo que absorber para que entiendas que esa clase de ataque no funciona conmigo?!- Exclamo un sonriente Omar durante su potente volar.
-¡¿No te dije antes que no subestimaras a la élite de los Machias, maldito mocoso?! -Hablo el joven Eehto -¡Esté es un juguete distinto a todos los anteriores! ¡Disfrútalo con gusto! ¡Ajyajajajaja! ¡Vuela...! ¡Rocket Punch!-
"Puño Cohete". Liberando entre sus peculiares risas esas palabras que solían asociar numerosas veces con seres robóticos como él, un joven de cortos y desordenados cabellos marrones no solamente provocaba que su extendido mecánico brazo izquierdo se dividiera en dos, sino también que la parte de esté en donde residía un apretado puño liberara de sus metálicos costados laterales un cuarteto de alerones iguales a los de un cohete y que disparara una potente llama comprimida de ese pequeño propulsor posicionado en su costado inferior.
Y gracias al impulso de ese fuego increíblemente comprimido, esa robótica extremidad izquierdo voló por los aires como si fuera un misil hacia su único objetivo: un pequeño joven de cortos y desordenados cabellos negros que también volaba de una potente manera y que enseñaba en sus ojos gríseos el mismo nivel de sorpresa que enseñaba en sus filosos ojos azules un cierto joven de cortos, desordenados y un poco puntiagudos cabellos albinos que era cargado en el hombro derecho de su aliado.
-¿Eh?- Reaccionaba Omar cierto shock ante lo que se le acercaba.
-¿Un puño cohete? ¿En serio?... -Hablo un debilitado Marcus mientras pensó- ¡Rayos! ¡Eso es genial!-
-¡Jajajaja! ¡Que divertido! -Mostró el pequeño joven Oldcan de nuevo un notable contentar -¡Eres toda una caja de sorpresa, tú! ¡Literalmente, eres una figura de acción en tamaño real! ¡Bien, bien! ¡Me gusta!...Pero...-
En cuanto el llamado "Puño Cohete" había recorrido varios metros de distancia en los aires e estaba a centímetros de colisionar duramente contra el rostro de su objetivo, la humanoide mano izquierda de un pequeño joven que poseía un par de largos cuernos demoniacos sobresaliendo de su negra cabellera sostuvo esté con tan firmeza que detuvo fácilmente su potente movimiento y luego lo estrujo con tal fuerza que el negro metal que le conformaba se arrugaba e aplanaba.
-...Sigue siendo tan inútil como esos excéntricos cañones tuyos. ¿Cuál es la diferencia de la que hablabas?- Preguntaba un tranquilamente sonriente Omar.
-¿La diferencia?...- Repetía un tranquilo Will para luego mostrar una notable sonrisa.
Habiendo enseñado un sonreír que mostraba sus peculiarmente puntiagudos dientes al mismo tiempo de realizar un simple chasquear con los dedos de su ahora única mano, un joven perteneciente a la raza Machias pareció provocar que en los aires resonara un sonido parecido al de una alarma al mismo tiempo que una parpadeante luz rojiza salía de ese pequeño agujero en todo el centro de la palma de la mano del mecánico brazo que se encontraba sosteniendo la mano izquierda de cierto pequeño joven demonio de los libros de Zeref. Ante aquello que ocurría en sus cercanías, aquel último solo dijo...
-¿Hm?-
Repentinamente, en la siguiente fracción de nanosegundo, esa notablemente destruida área al este de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" se vio decorada por una ovoide explosión de luminosa energía anaranjada con un vasto ancho e una impresionante altura. Una explosión que aprisiono en todo su centro al pequeño joven Oldcan debido a que esté sostenía en su mano izquierda el objeto que le había dado nacimiento.
Una explosión que causaba unos poderosos vientos candentes e ondas de choque que se extendían por toda aquella destruida zona. E aunque estos agitaban de una manera notable las cabelleras y dañadas prendas de ambos; aún así el joven Eehto, mientras su hombro derecho seguía cargando al joven Strauss-Dreyar en un estado moribundo por la oscura niebla que decoraba los aires de esa escena, corría con notable velocidad para alejarse de esa ovoide figura de anaranjada energía y por ende, de quién estaba encerrado en ella.
-¡Ajyajajajaja!- Reía Will peculiar y contentamente durante su rápido correr.
-¿P-Puedes convertir partes de tú cuerpo en bombas? Eso no hace que me sienta muy seguro contigo cargándome, oye...- Comentaba un debilitado Marcus.
-¡No te preocupes! ¡Yo puedo controlar completa y perfectamente mi sistema de auto-destrucción!... ¿Hm? Bueno, pensándolo bien, he recibido bastante daño. Hay un treinta a setenta...No, cuarenta a sesenta que explote por accidente. Sigue sin ser algo para perder la calma- Dijo un tranquilo joven Eehto.
-¿Y así quieres que no me preocupe?- Preguntaba sarcásticamente el joven Strauss-Dreyar.
Durante aquel corto hablar entre ellos, el joven Machias que cargaba sobre su hombro derecho a un moribundo joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación terminó alejándose de una amplia manera de la gigantesca nube de negro humo presente en aquella destruida área, que quedo tras el despejar del increíblemente fuerte explotar del mecánico brazo izquierdo de aquel primero y que empezaba a deshacerse gracias a las leves brisas del viento que pasaban por ahí.
De esté modo fue como se obtuvo la imagen de un cierto pequeño joven demonio de los libros de Zeref que no solo estaba por primera vez desde su radical transformación tocando unos arrasados suelos al tener arrodilladas en estos sus piernas cubiertas en un azabache pelaje; sino que también mostraba como la caucásica piel de tanto su brazo izquierdo como el lado izquierdo de su rostro y torso se habían visto decoradas por unas bastantes notables marcas de quemadura aún calientes.
-Ese maldito Machias...Sí tan solo hubiera tomado su ridículo brazo de robot con mi mano derecha en vez de la izquierda... ¡Maldición!- Hablo un furioso e adolorido Omar.
Dejando momentáneamente de lado a aquel herido pequeño joven que mostraba un par de largos cuernos demoniacos negros sobresaliendo de su cabellera; vamos a centrarnos en como, luego de haber corrido varios kilómetros de distancia en cuestión de segundos pero todavía presente en una destruida área debido a su vasto ancho, un joven faltante de la mayoría de su brazo izquierdo se posiciono en el callejón entre unos apenas estables edificios de concreto y de inmediato pasó a tirar en los dañados suelos de esté a ese joven con delgados hilos de sangre saliendo de su boca que había estado cargando sobre uno de sus hombros. E incluso en ese callejón, los aires eran decorados por un oscura niebla, aunque está era menos densa que hace unos minutos atrás.
-Ah... ¿De nuevo, maldito robot?... ¿No te dije antes que me bajaras de forma más suave?- Dijo un adolorido Marcus tirado de espalda en unos duros suelos.
-No lo recuerdo. Pero, sí recuerdo que me dijiste que me quejara luego. Te regreso esas palabras...Ah...- Will se sentaba en el suelo e apoyaba su espalda en una de las paredes de ese callejón -...Maldición. A pesar de todos los metros que corrí, no pude ver el final del área que abarcan estás partículas de barrera mágica en el aire. Parece que no solo aumento su poder, sino también su alcance...Maldita sea. ¿Cómo te sientes, Marcus?-
-B-Bueno... -Hablo un débil joven Strauss-Dreyar -...Gracias a esa tal resistencia de mi cuerpo, no me he muerto. Y como la fuerza de la explosión de antes despejo un poco esa negra niebla, estoy un poco mejor que antes. Pero todavía siento un intenso dolor que quiere que ponga un pie en la tumba cuando antes...Aunque no es que vaya a hacerlo...¿Y qué hay de ti? ¿Realmente estás bien a pesar de haber sacrificado tú brazo?-
-No compares a un Machias con un debilucho humano como tú. Ustedes se desangraban y gritan de dolor sí les arrancan una extremidad o dos, pero nosotros ni siquiera tenemos mucha sangre corriendo por nuestros cuerpo para empezar. Estoy bien. Puedo reconstruirlo...Bueno, podré hacerlo sí sobrevivimos a está situación y recupero por completo mi poder mágico- Contestaba el tranquilo joven Eehto.
-Oye, oye... ¿Cómo "sí sobrevivimos"? Por supuesto que vamos a sobrevivir. Me niego rotundamente que sea un mocoso quién me mate. Sí Tsuna se enterara de tal cosa, se reiría hasta el punto que podría escucharlo molestamente en el cielo. Tampoco quiero que la gente piense mal de Alicia por haber escogido a alguien tan patético de novio- Decía el tanto debilitado como serio joven mago de Fairy Tail.
-Tú optimismo no tiene límites, ¿Verdad? Nosotros los Machias vemos las cosas con cálculos y de forma analítica, así que supongo que eso es algo en que perdemos contra los humanos. Jaja...Pero, hablando de forma seria, con tanta confianza, ¿Tienes algún plan para derrotar a ese pequeño monstruo? Ya vimos que en nuestro estado no podemos vencerlo solo lanzándonos a él- Dijo tranquilamente un joven mago de Golden Lion.
-De hecho... -Hablo un joven de albinos cabellos- ...Tengo un plan. He notado que desde esa transformación suya, la mentalidad de ese tipo cambio. Cuando era un viejo, parecía pensar las cosas de manera lógica y quería acabar está lucha lo antes posible. Pero ahora que es un niño, parece que solo le importa divertirse con nosotros de una manera retorcida como sí fuéramos sus juguetes. Sí aprovechamos eso, nosotros... ¡Ah!-
Liberando ese fuerte toser que interrumpió su hablar de serio tono; un adolorido joven de cortos, desordenados y un poco puntiagudos cabellos albinos pasaba a estar acostado de costado en los dañados suelos de ese callejón con tal de que toda la sangre que una vez más salía disparada de su boca cayera en estos y no sobre él. Un hecho que observo con disgustar un joven de cortos y desordenados cabellos marrones.
-¡Ah! ¡Ah!- Tosía Marcus fuertemente mientras escupía varios manchas de sangre.
-¡Marcus...! ¡Maldición, la densidad de las partículas de barrera mágica volvió a la normalidad! ¡Oye, ¿No puedes usar ese "Satal Soul" tuyo?!- Preguntó un preocupado Will.
-¡Ah...! ¡M-Mi poder mágico...! ¡Ah! ¡Ah!- Hablo entre fuertes tosidos un joven Strauss-Dreyar que pasó a cubrir su boca con sus manos para tratar de detener el escupir de un rojizo líquido.
-¿Ya no le queda poder mágico para mantener ese Take Over?...- Pensaba el joven Eehto -...Maldita sea. Normalmente, podría encargarme de toda está niebla oscura en un instante. Pero no solo no tengo poder mágico para eso, sino que dudo que pueda pelear igual que antes. Con la energía que me queda, considerando que tengo que mantener el anulador de partículas de barrera mágica dentro de mi cuerpo, solo podré generar armas pequeñas como balas y puede que tal vez unos cuantos misiles. También puedo modificar mi exoesqueleto para ganar más resistencia y movilidad e aún puedo aumentar mis habilidades físicas para sean un poco más fuerte de lo normal. Pero ahora sin un brazo, pelear cuerpo a cuerpo contra ese pequeño monstruoso sería mucho más difícil que antes. Es decir, tengo habilidades tanto a larga como a corta distancia demasiado limitadas. Aunque ese plan del que habla Marcus pueda ayudarnos a vencer a ese renacuajo, ¿Podremos ejecutarlo en nuestro estado? ¡Maldición! ¡Piensa, Will Eehto! ¡Eres el actual genio de los Machias y un miembro del mejor gremio de Alvarez! ¡Por supuesto que puedes encontrar una solución a está situación de porquería! ¡Solo...Piensa!-
-¡Ah!-
Escuchando claramente aquel fuerte toser del joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación en sus cercanías, el joven Machias no pudo evitarse a sí mismo apuntar su mirada hacia esté e observar como grandes cantidades de sangre continuaban saliendo disparadas de su boca. Sangre que a pesar de estar apuntada a unos dañados suelos, unas cuantas gotas de está rebotaban y caían en la vestimenta de su dueño. E en el momento justo después de haber presenciado tal escena, él pasó a abrir sus negros ojos de una amplia manera al mismo tiempo de que volvió a enseñar sus peculiarmente puntiagudos dientes al colocar una gran sonrisa en su rostro.
-¡Eso es!- Exclamo repentinamente un sonriente Will.
-¿Eh?- Reacciono un debilitado Marcus.
-¡Ropa! ¡Eso es Marcus! ¡Eso solucionara todo!... -Un sonriente joven Eehto despego su espalda de la pared de ese callejón e empezó a acercarse al joven en sus cercanías con un caminar en cuatro patas -... ¡Bien! ¡Hagámoslo, Marcus! ¡Es hora de un verdadero trabajo en equipo!-
-O-Oye... ¿D-De que diablos hablas? ¿Y porque te me acercas tanto...?- Hablaba el joven Strauss-Dreyar con cierto palidez en su cara.
-¡Yo...!- Hablo un joven mago de Golden Lion durante su curioso caminar -¡...Nunca he hecho antes, pero soy la élite de los Machias, así que estoy seguro que me saldrá bien! ¡Con la cantidad de poder que tengo...Sí, podemos hacerlo! ¡Vamos, Marcus! ¡Hagámonos uno en esté mom...!-
Antes de que aquel lastimado y sucio joven mago de Golden Lion faltante de la mayoría de su brazo izquierdo pudiera terminar ese sonriente hablar suyo, él se vio obligado a detener ese peculiar caminar suyo en el instante en que su rostro se clavó con cierta dureza la suela de una bota marrón. La bota marrón que vestía el pie derecho de un tanto adolorido como serio joven mago de Fairy Tail acostado de espalda sobre unos dañados suelos.
-Yo no bateó para ese lado- Dijo Marcus seriamente con su pie derecho sobre cierto rostro.
-No, no me refería a eso...- Hablaba Will con bota sobre su cara -...Yo...-
-¡Explosion!-
En cuanto en los aires resonó con un potente e iracundo tono una palabra que ya había sido dicha numerosas veces en estos últimos episodios, un par de jóvenes magos se vieron obligados a caer y rodar con leve salvajismo en los arrasados suelos de aquel callejón donde estaban debido a que fueron azotados por las notables ondas de choque que creaba la explosión de enorme tamaño y poder que surgió mágica y repentinamente en las cercanías de esos dañados edificios de concreto que conformaban a esté.
E en el siguiente segundo, todo empeoro. Marcus y Will tuvieron que usar manos y pies para agarrarse con notable fuerza de los dañados suelos donde estaban tirados e así evitar que sus heridos cuerpos volvieran a ser empujados de salvaje manera o que salieran volando en las direcciones contrarias de donde venían las numerosas ondas de choques que los azotaban y venían de unos diferentes lados. Ondas de choques que surgían del gran número de poderosas explosiones que nacían repentina, mágica y constantemente en varias partes de aquella destruida zona al esté de la Ciudad de Crocus, la cual aún así terminaba viendo sus aires cubiertos con una tenuemente densa niebla oscura.
Y se debía mencionar que mientras los cráteres, grietas e edificios demolidos que conformaban a esa dañada área aumentaban de modo considerable debido a esa incontable cantidad de explosiones que aparecían una tras otra, en los aires encima de está se mantenía posicionado con un mágico flotar un tanto humanoide como monstruoso pequeño joven que continuaba mostrando en la caucásica piel en el lado izquierdo de su persona unas profundas marcas de quemadura.
-¡Jajajaja! ¡¿Quieren jugar a las escondidas?! ¡Bien! ¡Parece divertido! ¡Pero, no tengo ganas de ir buscando uno por uno en cráteres y callejones, así que solo destruiré todo hasta que aparezcan! ¡Vivos o muertos! ¡Eso vale, ¿Verdad?! ¡Jajaja!- Exclamo Omar entre unas emocionadas risas.
Con el fuerte agitar de derecha a izquierda de su enorme mano derecha con una piel cubierta en un azabache pelaje, aquel emocionadamente sonriente pequeño joven usuario de la "Maldición de la Tempestad" parecía ser como causaba esas numerosas explosiones de pura energía que invadían y dañaban aún más a esa zona sobre la que el flotaba a una notable altura.
Y durante todo eso, debido a sus adoloridos y debilitados estados, un joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación y un joven Machias no hacían más que seguir tirados en los suelos de un callejón que estaba a poco tiempo de ver los edificios de concreto que le conformaban completamente destruidos debido a los temblores y ondas de choque que causaban esas explosiones en sus alrededores.
-¡Jajajajaja!- Se limitaba Omar a reír placenteramente mientras creaba una notable destrucción.
-¡Maldición! ¡Cómo odio a ese mocoso...! ¡No sabemos en que momento una de esas explosiones nos dará! ¡No perdamos el tiempo! ¡Hagámoslo, Marcus!- Dijo un serio Will mientras pasó de estar tirado a estar arrodillado en unos dañados suelos.
-S-Sigues diciendo eso... ¿Q-Que rayos quieres hacer?- Preguntó con dificultad un Marcus con delgados hilos de sangre saliendo de su boca.
-¡Que fastidio...!- Hablo el joven Eehto mientras su única mano abría su camisa marrón e así enseñaba el mecánico cambio por el que pasaba su interior -¡...Será mucho más rápido solo enseñártelo, que explicártelo! ¡De está manera, ambos podremos seguir luchando! ¡Solo confía en mí! ¡Pero, sí de verdad quieres una explicación, escúchame! ¡Nosotros...Nos fusionaremos!-
-¿Eh?- Reaccionaba el joven Strauss-Dreyar con notable estupefacción.
Mientras que un joven de marrones cabellos con un cuerpo en medio de alguna clase de robótica modificación se le acercaba más y más a un joven de cabellos albinos en un moribundo estado debido a todas las partículas de barrera mágica que le corroían, eventualmente el callejón donde ambos habitaban se observó cubierto por las grandes cantidades de denso polvo e humo que levantaban las numerosas explosiones en varias partes de la zona sobre la flotaba a unos varios metros de altura un pequeño joven que poseía sobresalíendo de su negra cabellera unos largos cuernos demoniacos negros.
-¡Jajajaja!- Seguía riendo maniáticamente Omar durante el agitar de su monstruosa extremidad derecha -¡Jajaja...!...Ah...Ya me aburrí de las explosiones. Supongo que es hora de quitar todo ese polvo y escombros para ver sí esos dos siguen en un estado en el que pueda jugar con ellos... ¡Tornado!-
Diciendo de nuevo aquella palabra mientras su grande y peluda mano derecha se alzaba en dirección a un profundamente oscurecido cielo, el pequeño joven Oldcan no solo detuvo las incontables explosiones de pura energía que surgían una y otra vez en una zona al este de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente", sino que también hizo que unos densos vientos de negro color aparecieran en todo el centro de está con un movimiento en espiral.
E en la siguiente fracción de segundo tras su aparición, esos oscuros vientos acabaron formando un tornado con el suficiente tamaño para alcanzar a aquel anochecido cielo que había sobre la ciudad y con un frenético poderío que despejo instantáneamente a casi todas las nubes de polvo e humo que habían en esa sumamente dañada zona al mismo tiempo de mandar a volar a lejanas e aleatorias distancias todos los escombros de unos demolidos edificios de concreto que habían en está misma.
De está manera, al pasar a otro segundo, la única nube de polvo que permaneció en esa zona de arrasados suelos, varios cráteres de distintos anchos y profundidad y con aires llenos de una tenue niebla oscura fue la que quedo en el punto de creación de un descomunal y poderoso tornado de oscuros vientos luego de que esté se despejara.
-Bien. Todo limpio, todo limpio. Que niño tan responsable soy... -Hablo Omar- ...Ahora...Dejando las bromas de lado, ya no hay lugares donde esconderse. ¿Dónde están, mis queridos juguetes? No habrán escapado, ¿Verdad? Sí es así, no tendré más opción que expandir mi maldición y partículas de barrera mágica por toda la ciudad y ver sí los mató junto a todos sus demás habitantes... ¿Hm?-
Aquel pequeño sentimiento de confusión que invadió momentáneamente al pequeño joven creado por el fallecido hombre apodado tanto como "El Mago Oscuro" como el "Emperador Spriggan" se debió a que, desde su alta posición en los aires, él observo con sus ojos gríseos como en el interior de aquella mediana nube de polvo presente en una arrasada área se encontraba la humanoide silueta de alguien rectamente parado.
-Con que ahí están, ¿Eh?... -Hablaba Omar- ... ¿Solo es uno? ¿Es el Machias de Golden Lion? ¿Acaso el chico de Fairy Tail finalmente sucumbió ante las partículas de barrera mágica?...Pero, es extraño. Claramente percibo el poder mágico de ambos en ese punto... ¿Por qué solo hay uno...?-
-Transformación terminada...-
-¿Eh?- Reacciono el pequeño joven Oldcan con confusión.
-...Modificación de Exoesqueleto: Listo...Refuerzo de Exoesqueleto: Listo...Anulador de Particulas de Barrera Mágica Interno: Listo...Generación de propulsores aerodinámicos: Localización: Espalda: Listo...Marcando a Omar Oldcan cómo único objetivo: Listo...Conexión con la sinapsis del pasajero: Listo...Otorgando control total sobre movimiento al pasajero: Listo...-
-¿Pasajero?- Repetía confundidamente un pequeño joven miembro de Ouroboros.
A pesar de que aquel mecánico hablar pertenecía a la voz del llamado Will Eehto, en cuanto las brisas del viento despejaron de completa manera aquella nube de polvo en la destruida zona al este de la Ciudad de Crocus; se acabó obteniendo la imagen de un joven de albinos cabellos, con una pequeña cicatriz en forma de rayo a través de uno de sus filosos ojos azules y que poseía el nombre de Marcus Strauss-Dreyar. Un Marcus que no solo no se mostraba débil o moribundo a pesar de seguir estando en medio de unos aires decorados con partículas de barrera mágica, sino que también portaba con una apariencia sumamente distinta a la de antes y no exactamente debido a su llamado "Satan Soul: Raiju" o "Modo del Dragón del Rayo Sombra".
Aunque su cuerpo atlético todavía estaba vistiendo una playera roja debajo de una chaqueta negra con detalles de pelo sintético en los bordes, unos jeans azules y botas marrones; el joven hijo de un par de magos de Clase S de Fairy Tail ahora veía su torso rodeado por un ajustado chaleco con puntiagudas hombreras formado por un material metálico de color marrón y que en la parte alta de su espalda tenía un par de grandes propulsores con forma cómo de alas, tenía sus brazos y manos cubiertas con unos metálicos pero aún así flexibles guantes negros que le llegaban un poco más arriba de sus codos e estaban conectados a esas hombreras antes mencionadas a través de unos metálicos delgados cables, y poseía alrededor de su cintura un plateado cinturón unido a través de unos tirantes a esas metálicas largas botas negras que cubrían sus piernas y pies.
Y también se debía mencionar que aquel joven Dragon Slayer de Rayo de la Cuarta Generación poseía su cuello vestido con una ajustada negra tela que en su costado derecho tenía la marca de Fairy Tail en color azul mientras que su costado izquierdo tenía en color rojo la marca de Golden Lion, que poseía su boca y nariz cubierta por una máscara de metal platino, y sus orejas cubiertas por una clase de audifónos de mediano tamaño e aerodinámica forma. Era una vestimenta que le daba a esté joven mago de Fairy Tail cierto parecer al llamado "Wall de Asalto" y "Will de Batalla".
-...Will: Armor Mode...Battle Marcus...Listo- Hablo mecánicamente la voz de Will Eehto del cuerpo de cierto joven mago de Fairy Tail.
-¿Ah? ¿Una armadura?- Reaccionaba un confuso Omar.
-Bien... -Un serio Marcus observaba su nueva apariencia -... ¿Qué demonios es esto?-
...Un trabajo en equipo nunca antes visto...El primer despegue de "Battle Marcus"...
Continuara...
