Capítulo 28
A la mañana siguiente, Leona se había levantado temprano para acabar de preparar las cosas para irse a vivir con Evangeline y Chachamaru, cuando terminó agarró la maleta del asa y miró a Haruna y Ku Fei.
"Bueno, tengo que irme."
"Te echaremos de menos."
"¡Aunque estés lejos, nunca te olvidaremos!" exclamó Haruna, levantando el puño con firmeza.
"Seguiremos viéndola en las clases, Paru…" comentó Ku Fei, mirándola con una gota detrás de la cabeza.
"Sí, bueno…" se aclaró la garganta Haruna. "Me sorprendió cuando dijiste que te mudabas, pero si es una decisión del director, supongo que tendrá sus razones, bueno, esto es para ti." Haruna le dio una bolsa a Leona.
"¿Qué es?"
"Es un manga." respondió Haruna, Leona inclino la cabeza a un lado, confundida.
"Es para que te acuerdes de mí, el manga lo hice yo, ya sabes que te dije que te lo enseñaría cuando terminara, echaré de menos tus cenas, desde que te apuntaste al club de cocina, has ido mejorando." asintió varias veces Haruna, con los ojos cerrados y los brazos cruzados bajo su pecho.
"Creo que exageras…" dijo Leona nerviosa.
"En fin, suerte con tu relación."
"¿Relación?"
"Sí, me dio la impresión de que tenías algo con Eva." la miró Haruna con una sonrisa lasciva.
"¡Qué!"
"¿En serio?" parpadeó Ku Fei. "Pero Eva es un vampiro que tiene demasiados años, ¿no?"
"¡El amor no conoce límites!" exclamó Haruna mirando a Ku Fei, señalándola con el dedo índice.
"¡Espera! ¡No tengo esa clase de relación con ella!"
"Si tú lo dices." se encogió de hombros con simpleza Haruna, Leona la miró estrechamente.
"Bueno, voy tirando." suspiró Leona, despidiéndose.
"Que vaya bien." se despidió Ku Fei, Leona abrió la puerta y la cerró detrás de ella, fue caminando por el pasillo hasta que se detuvo en una de las puertas que había y llamó golpeando un par de veces.
"Ya va." se escuchó la voz de Asuna dentro del dormitorio, después de unos pasos la puerta se abrió. "Leona."
"Hola." saludó Leona. "¿Puedo pasar?
"Claro, pasa." respondió Asuna, apartándose para dejarla entrar. "¿Ocurre algo?" preguntó cerrando la puerta.
"Bueno, veras… La verdad es que necesitaba hablar con alguien." la miró Leona. "¿No esta Negi?" preguntó mirando alrededor.
"¿Eh?" dijo Asuna, alzando una ceja. "No, se fue con Konoka, ¿querías preguntarle algo?"
"No..."
"Ah… Puedes sentarte." indicó Asuna sentándose en el suelo frente a la pequeña mesa, Leona asintió e hizo lo mismo, ninguna de las dos decía nada hasta que Asuna rompió el silencio.
"Hum… Ahora que lo pienso, hoy te ibas a vivir con Eva-chan, ¿no? ¿Tienes miedo de irte a vivir con ella?" preguntó Asuna, tratando de empezar una conversación.
"¿Eh? No, no es eso…" respondió Leona con un tono de voz débil.
"…" Asuna miró el techo, pensando que podría ser. "Está actuando extraña, parece preocupada."
"Asuna…"
"Dime."
"¿Es normal desear que un vampiro te muerda?" preguntó Leona, mirándola preocupada.
"¿Eh? ¿Que?" parpadeó varias veces Asuna. "¡Eh! ¡Lo que!" exclamó, sorprendida y confundida.
"Estuve dándole vueltas anoche, no sabía a quién acudir, pensé en decirle a Haruna, pero no sabía si podría aconsejarme."
"E-Espera… ¿A que te refieres? ¿Te estas refiriendo a Eva-Chan?" preguntó Asuna aun confundida, Leona asintió.
"Bueno…" suspiró Asuna. "No sé mucho sobre ello, pero tengo entendido que los vampiros suelen atraer a la gente de alguna manera, pero en tu caso no creo que sea eso." explicó. "Eso espero, porque si no Eva me va a oír." pensó. "Necesitaría que me explicases más sobre ello."
"Sabes que ayer en la fiesta estuve con ella antes de que llegaras." comentó Leona, Asuna asintió. "En ese momento, cuando estuvo a punto de morderme, sentí como si mi sangre ardiera mientras notaba mi corazón ir más rápido, me empecé a sonrojar cada vez más y mi cuerpo se estremecía al sentir sus labios en mi cuello, deseaba que bebiera mi sangre… Incluso tuve la impresión de que el tiempo se había parado durante un instante eterno." suspiró. "Al principio, cuando llegué a este lugar, no me sentía de esa manera, pero a medida que pasaban los días, esa sensación fue creciendo cada vez más con intensidad y no entiendo por qué." explicó, miró a Asuna y vio que tenía una expresión que no sabía si estaba en shock o sorprendida, ni siquiera parpadeaba. "¿Asuna?"
"¿Eh?" dijo Asuna saliendo del trance. "Ah, ¿puedo preguntarte algo?"
"Sí."
"Estas… ¿Estas enamorada de Eva-chan?"
"¡Eh! ¡De- de donde sacas esa conclusión!" exclamó Leona, sonrojándose.
"Bueno, cuando te gusta alguien sueles sentirte casi como lo que acabas de decir…"
"No…" murmuró Leona, desviando la mirada hacia otro lado.
"¿Seguro?" preguntó Asuna, estrechando la mirada.
"Supongo que no sirve de nada negárselo..." pensó Leona. "Está bien, lo admito… Estoy enamorada de ella," suspiró. "Aunque al principio no quería aceptarlo, de hecho, nunca me he enamorado de alguien así que no sabía si lo era realmente, pero a medida que pasaba los días con ella, más iba creciendo lo que sentía, hasta que entendí que me gustaba."
"Nunca pensé que alguien se enamoraría de Eva-chan…" murmuró Asuna, rascándose la mejilla con el dedo índice. "Supongo que no lo sabe."
"No, y es mejor así, no tengo intención de decírselo." la miró Leona seriamente.
"¿Eh? ¿No le dirás nada?"
"Yo… Cada vez que siento algo por alguien y empiezo a confiar, acabo perdiéndole, sea por una cosa u otra, ya me pasó hace tiempo, no quiero volver a sentirme como entonces, por eso prefiero que no sepa nada."
"Quizás se refiere a lo que pasó con Rachel… También esta lo otro, ¿debería decirle que ella siempre ha amado al padre de Negi? Y yo que pensaba que lo mío con Takamichi era difícil…" pensó Asuna, suspirando. "No sé si soy la persona indicada para aconsejarte pero, creo que deberías decirle lo que sientes, quizás acabes arrepintiéndote, además, si vas a vivir con ella, puede que acabe dándose cuenta de que la amas, y sobre lo otro, no creo que la acabes perdiendo, es inmortal después de todo."
"Que sea inmortal no significa que no vaya a pasarle nada, una vez leí que hay varias maneras de tratar con un inmortal, una de ellas es sellarlos." respondió Leona, mirando la mesa. "¿Tú crees que se acabaría dando cuenta?"
"Depende de cómo te comportes cuando estés con ella, supongo… Puedo preguntar… ¿Cómo es que te gusta? Casi siempre estáis discutiendo… Y bueno, me resulta difícil entenderlo…"
"¿Eh? Bueno… A pesar de ser cascarrabias, fría, severa, algo cruel y me haga enfadar, tiene su lado amable, si no fuera por ella, Airon me habría llevado con él cuando me atacó, pasó antes de ir a buscar a Konoka, también hizo un pactio conmigo aunque Chachazero me dijo que nunca había hecho uno antes ya que decía que lo encontraba innecesario, además me acepta como soy, quiero decir, por culpa de lo que me hicieron, la gente solía apartarse de mi cuando veían el problema que tenía, incluso sin decirme nada, notaba la desconfianza en su mirada, hace tiempo que nadie no me miraba con desprecio, también es decidida, intrépida, ágil, perspicaz, segura de sí misma y cuando tengo algún problema me acaba ayudando aunque no quiera reconocerlo, por eso, después de estar todo este tiempo con ella siento que puedo confiar de alguna forma, en resumen, me gusta su forma de ser, no hay nada que no odie de ella."
"Realmente debe gustarle…" pensó Asuna. "Bueno, al menos ya te sientes mejor." sonrió levemente.
"¿Podrías no decírselo a nadie?"
"Claro, no te preocupes." asintió Asuna.
"Gracias, debería irme antes de que piense de que me he perdido y venga Chachamaru en mi búsqueda." hizo una mueca Leona, se levantaron y Asuna la acompañó a la puerta.
"Si tienes algún otro problema, puedes venir a verme." sonrió Asuna levantando el pulgar.
"Está bien."
"Menos mal que no le dijiste a Paru, no quiero pensar lo que te habría dicho…" sonrió Asuna nerviosamente.
"¿Qué crees que me hubiera dicho?" preguntó Leona inclinando un poco la cabeza.
"Mejor no pensarlo… Entonces, nos vemos Leona." dijo Asuna despidiéndose, Leona se despidió y se fue hacia la casa de Evangeline, minutos después, llamó golpeando la puerta de madera con los nudillos, entonces se escucharon unos pasos y la puerta se abrió.
"Buenos días, Leona." saludó Chachamaru haciendo una reverencia. "El ama me informó de que vendrías."
"Bienvenida, tu vida va a ser un infierno a partir de ahora, ke, ke, ke." sonrió Chachazero malévolamente.
"Tan agradable como siempre." dijo Leona con ironía, suspirando.
"Chachazero, no seas así con la nueva huésped." indicó Chachamaru, entonces miró a Leona. "Te acompañaré a la habitación donde te alojarás."
"¿Habitación?" se preguntó a si misma Leona mientras seguía a Chachamaru, subieron las escaleras y entraron en una habitación, tenía una cama pequeña, mesita de noche con una lámpara, un armario y una pequeña ventana.
"¿Había una habitación antes aquí?" preguntó Leona, dejando la maleta encima de la cama.
"No, pero el ama la hizo con magia."
"¡Eh!" se sorprendió Leona. "¿En serio? Como si fuera un manga…"
"No entiendo exactamente lo que quieres decir, pero el ama tiene bastante poder mágico para algo así, no le resulta difícil, si necesitas algo puedes decírmelo."
"Gracias Chachamaru."
"La habitación del ama está enfrente de esta, al otro lado del pasillo, por si deseas verla, el baño está al lado de su habitación, las demás partes de la casa ya las debes conocer por las veces que has venido de visita."
"Veo que ya llegaste." se escuchó la voz de Evangeline, se giraron y vieron que estaba en la puerta de brazos cruzados, mirándoles.
"Sí." respondió Leona. "Sobre la habitación-"
"¿No estás cómoda? ¿O quizás pensaste que dormirías conmigo?"
"No." respondió Leona rápidamente.
"Ya le dije ama que era mejor la opción de hacerla dormir en el sofá." comentó Chachazero.
"No es eso, solo quería darte las gracias."
"Hmph, que quede claro, aunque estés viviendo aquí no creas que voy a ser afable contigo y mucho menos seré flexible en los entrenamientos, además, ahora que has hecho un pactio conmigo no voy a tolerar tener un sirviente o como suelen decir un 'compañero' que sea débil, eso incluye no estar salvándote el trasero cada dos por tres, ¿me has entendido?" preguntó Evangeline con los brazos cruzados bajo su pecho mientras miraba a Leona fijamente.
"Sí, ma´am." respondió Leona, suspirando con los ojos cerrados mientras Chachamaru parpadeaba varias veces.
"No acabo de entenderlo, anoche hizo la habitación diciendo que era para que se sintiera cómoda obviando la sugerencia de Chachazero de hacerla dormir en el sofá y ahora le es indiferente como Leona se sienta al respecto." pensó Chachamaru.
"Chachamaru."
"¿Sí, ama?"
"Puedes retirarte."
"Entendido." Chachamaru hizo una reverencia y dejó la habitación.
"Empezaremos el entrenamiento cuando bouya llegue, te dejo para que te vayas adaptando." dijo Evangeline mientras cerraba la puerta detrás de ella. "No solo tengo que vigilar esta escuela y entrenar a los críos, sino que ahora tengo que mantener un ojo en la niña para que su lado vampiro rebelde no cause problemas." murmuró Evangeline con un tono molesto mientras bajaba por las escaleras.
"Se está haciendo senil con la edad, ama."
"Tú también la mantendrás vigilada Chachazero."
"¡Eh!" protestó Chachazero en el hombro de Evangeline. "Me gustaría que no me dejara de niñera ama, tengo una reputación que mantener y esto es una ofensa."
"No quiero quejas." ordenó Evangeline mientras se sentaba en el sofá y cogía el libro que había al lado.
"Por cierto ama, ahora que se va a quedar a vivir aquí, es perfecto para que la ataque mientras duerme en mitad de la noche, ke, ke, ke."
"Chachazero." suspiró Evangeline. "No tengo la intención de hacerlo."
"Y pensar que acabaría viviendo con ella." pensó Leona, tumbada en la cama, mirando el techo. "Espero poder resistirlo y que no se me haga más difícil de lo que ya es, me da miedo de que mis sentimientos por ella sigan creciendo."
Fin del capítulo 28.
Y así Leona se fue a vivir con Evangeline y Chachamaru.
Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.
También, gracias por los review que he recibido :)
