Es cierto que los había seguido, pero, al verlos tan feliz, en especial al lado de ese niño que debía estar muerto desde hace mucho solo le hizo hervir la sangre, más al verlos besarse como si fuese lo más normal, lo pensó mucho y llegó a la conclusión de que si el azabache no era suyo no seria de nadie.

Tal vez debía matarlo, acabar con su vida de una buena vez por todas para ver el sufrimiento de ese chico.

Solo que cambió de idea muy pronto.

No debía matarlo sino a ese chico, el era el del problema, su problema y el era el culpable de todo lo que sucedía desde que obtuvo ese poder, desde que la legión comenzó con sus sospechas y la caída de todo lo que con trabajo intentaron proteger se viniese abajo, se destruyeron su vida y perdiera su posición.

Espero el momento adecuado para matar a ese chico que ahora le robaba la atención y el afecto del azabache que le pertenecía desde que lo tuvo entre sus brazos y lo hizo gemir disfrutando mucho el momento tan íntimo que tuvieron.

Por eso no dudó en el momento que se detuvieron por esas chicas para sacar su arma y apuntarle al castaño, no contó con que fallase y tuviese que escapar ahora.

Su vida valía mucho y no le convenía ser arrestado.

El caballo corría lo más rápido que podía, escapando de alguien que lo venía siguiendo, siendo el mismo azabache que lo debía atrapar a toda costa, en especial a ese tipo que había huido a caballo justo después de cometer su intento de homicidio; ni siquiera sabia de dónde lo habían sacado y a pesar de eso no lo iba a dejar escapar por nada del mundo, aún si tenía que matarlo lo haría con mucho gusto para cobrarse todas las que la había hecho y ese odio que sentía había crecido en estos cinco años y ahora más al ver herido al chico que el no quería perder por nada. Si algo le pasaba al castaño nunca se lo perdonaría, no importaba mucho lo que hiciese a final de cuentas era difícil para el pensar que podría morir la única persona que hasta ahora lo había vuelto a sentir algo, no solo eso sí no que su hijo lo adoraba mas que a nada y si lo perdía que les podría esperar a ella, no quería pensarlo ni verlo muerto, tener que llorar de nuevo la muerte de alguien que quería.

Por eso mismo ahora el lo iba a detener como fuese y de hecho no solo eso, no lo iba a dejar seguir con vida.

Iba acabarlo de una vez por todas y la verdad quien lo iba a extrañar.

Nadie lo haría, ni su hijo, ni su esposa.

Todos estarían mejor si muriese de una buena vez por todas.

La azabache lo seguía difícilmente.

No podía seguirlo tan rápido como quisiera hacerlo, apenas mantenía su caballo el paso, lo admitía mucho, ese caballo negro era muy rápido, demasiado para el suyo y maldecía enormemente no poder hacer más. No quería que el cometiera muy rápido ese asesinato, no ahora, no solo sabiendo que eso traería demasiadas dudas al respecto de su muerte, mientras lo buscarán seis muy extraño que muriese a manos de ellos.

Por ahora debía evitarlo y en sus manos estaba lograrlo.

En el castillo el castaño tuvo que ser intervenido por la chica de lentes que se encontraba ahí al ir a verlos para anunciar de una posible reunión donde se discutiría acerca del muro María y la posibilidad de retomarlo, para eso era necesario usar el poder de cristalización o el endurecimiento ya sea de la rubia de coleta o del castaño.

Cuando aparecieron entrando de esa manera le extraño no ver ni al azabache ni la chica de cabellos azabaches que llevaba siempre la bufanda, así que asumió que algo malo había pasado y era más importante encargarse de ese asunto antes de preguntar, no vaya siendo que pierda tiempo valioso.

Por suerte su poder de regeneración lo ayudó un poco, ella tuvo que sacar la bala inmediatamente y a pesar de que el castaño hizo muecas de dolor en intentaba no desmayarse o gritar ya que eso no era nada comparado con el otro tipo de dolor.

-¿Que sucedió?-preguntando a los presentes que lo trajeron.

-Realmente nosotros llegamos al escuchar un disparo y Heichou salió detrás de quién lo hizo-muy confundido aún.-Mikasa Ackerman lo siguió y nosotros solo seguimos la orden de Heichou de ocuparnos de Eren.

-El enano-pasando su mirada al chico.-Por ahora está bien Eren, posiblemente sí solo descansa un día estará mejor. Es suerte tener sus poderes de titán, de lo contrario...aún así hasta que no regresé Rivaille nadie se ira de aquí.

No sabemos si hay más atacantes por ahí.

Todos asintieron para dejar descansar al castaño.

Pasado un rato la rubia de coleta fue a verlo, trayéndole una bandeja de comida y algo de beber para que tuviese fuerzas.

Lo encontró sentado y colocándose su playera.

-No ha regresado aun-pasando a dejarla en la mesita.-Si vas a salir, te acompaño.

-Annie-levantándose par verla.-¡No hay nadie cerca de los establos!.

-Fueron a patrullar por los alrededores-con su tono serio.-Los establos están despejados y el camino también. En menos de quince minutos volverán a poner guardia ahí.

No sé dijo más para irse de una vez, teniendo que evitar a la chica de lentes que hablaba con el rubio de algo serio.

-Armin escúchame bien-posando su mano en su hombro.-Es una exigencia de los mandos hacerse un examen médico todos los miembros del ejército.

-¡Hanji-san usted no entiende!-preocupado por lo mismo.

-No entiendo que-extrañada por su comportamiento.-Puedes confiar en mí. Si me lo dices tal vez arregle algo.

-Yo...yo soy un doncel-lo dijo en voz baja para que nadie lo escuchase más que ella.

Sus ojos se abrieron de la gran sorpresa que se llevó, nunca se pudo imaginar que uno de los miembros de la legión fuese un doncel o que no lo sabían, era muy raro es condición y no habían sabido más de ellos desde que el muro había caído y se creían extintos o eso era lo que se decía, otros afirmaban que en realidad se escondían y estaba aún por ahí ocultos.

No sabía que decir sobre eso.

Por suerte el tipo de sombrero usaba el equipo para seguirle la pista a ese hombre y al verlo ser seguido por su sobrino debía hacer algo antes de que ocurriese algo malo.

Un simple movimiento que hizo logro derribarlo y que se cayera del caballo que siguió su camino sin detenerse dejándolo ahí tirado con un dolor enorme y levantándose justo cuando el apunto con su arma a la cabeza.

-Será mejor que no intentes nada estúpido-con su tono serio.-Ser tan tonto para hacer algo como eso.

-Kenny-sabiendo quien era.-¡Porque no me extraña que ahora seas el matón de ellos!.

-Matón-sonriendo.-¿Quien te dijo que trabajo para ellos?.

-Perdone-quedándose así.-Creí que como eras el perrito fiel de Uri Reiis antes y seguiste siéndolo con Rod.

-A Uri le debía todo y solo a el-no le gustaba que recordarán ese nombre.-Si trabajaba con Rod era porque era su hermano, solo por eso.

-Irónico viniendo de ti-quería reírse.-Alguien que mato a muchos hombre y obtuvo su título. Preocuparse por los demás no lo puedo creer.

-¡Quien te dijo que me preocupo por esas basuras!-volviendo a ser serio.

-Entonces, ¿porque nos traicionaste?-siendo frío.

-Aún te lo preguntas-quitándole el seguro y sin despegar su dedo del gatillo.-¡O ya olvidaste lo que le hiciste a Rivaille, a mi sobrino!.

Abrió sus ojos sorprendido, pero, ya sabía cómo iba a escapar.

En eso se escuchó el relinchar de un caballo que se mostró acercándose para el otro solo levantarse y forcejear con el, mientras ellos forcejear se escuchó un disparo, mismo que hizo frenar al caballo del azabache.

El escapó corriendo, mientras el azabache se quedaba de piedra al ver como su tío caía para no dudar en bajarse y correr a él.

-Hey-miro su herida y se quito su pañuelo para ponérselo y evitar que siguiera sangrando.-Viejo mas te vale no hacerme esto. ¡No puedes abandonarme de nuevo!.

-M-Mocoso-escupiendo sangre.-No pierdas...el...tiempo conmigo...ve tras de...el...o...

-No hables-con su voz fría.

-Eres igual...que tú...madre...mi...hija es...igual...que su...madre...Enano...cuídala por...favor...nadie...debe saber que...es hija de...que tiene sangre...rea...usa esto-dándolo el estuche donde estaba la jeringa con el poder de titán o el suero.-Usalo...como tú quieras...

-Kenny-sabiendo que no paraba la sangre.-Tienes que cuidar a tu hija aún. Me debes contar de mi madre y de la familia...Aún debes estar ahí para conocer a mi hijo y hacerle la vida imposible a mi mocoso...mi pequeño se llama Uri.

-Uri...es un...gran...nombre...y perdona...por no ser...el...padre que...necesitabas.

La azabache pudo detenerse, pero, en su lugar fue detrás de ese tipo para que pudiese el azabache hacerse cargo de su tío. Ella logró hacerse cargo de ese hombre y capturando lo al noquearlo, y amarrarlo lo trajo de vuelta donde estaban ellos para ver al azabache solo gritarle por su nombre.

Aquí está el capítulo de hoy, espero que les guste y ya los siguientes serán sobre shingashina o mejor dicho haré breve todo, como un resumen de los acontecimientos para pasar a lo bueno.

Habrá un cambio en la historia, no mataré a algunos y bueno será un cambio pequeño hasta Mare.

Besitos 333333333