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30. Misión en Pareja
Aunque en algunas partes se lea como preludio del final, no se preocupen, aún faltan varias cosas por contar, así que habrá MinaKushi para rato. Siendo consciente de que en los últimos años las actualizaciones han sido muy lentas, he decidido comenzar a subir la historia a Wattpad, iré publicando los capítulos paulatinamente y aprovecharé a corregir algunas cuestiones de redacción. Así que si quieren revivir la emoción de encontrarse con un nuevo capítulo en corto tiempo, pueden hacerlo. Mi usuario es ErzaUchiha
Sin más por el momento, los dejo con el nuevo capítulo.
Advertencia: Este capítulo es ranking M, leer bajo su propia responsabilidad
30. Misión en Pareja
Después de una tarde de entrenamiento con sus alumnos, Kushina regresaba a casa, pero contrario a lo que se podría pensar, caminaba con mucho ánimo a su destino. Eran los primeros días del año, por lo que se sentía con energía recargada y a eso se sumaba su entusiasmo por los acontecimientos ocurridos recientemente.
Empezando por el hecho de que en la celebración de fin de año, Minato y ella habían ido a Uzushiogakure gracias a que su padre había invitado al Hokage al festival de la aldea y eso generó que los consejeros le permitieran salir a ambos de la aldea; el día anterior al entrenamiento, Minato le había informado que era muy probable que en algunas semanas, por fin se confirmara la fecha para los exámenes Chunnin; y finalmente estaba contenta por los avances para la fiesta sorpresa de cumpleaños para Minato en la cual, sus alumnos se mostraban completamente dispuestos a contribuir para que todo resultara con éxito.
Y claro, el hecho de saber que ese día, Minato era el encargado de preparar la cena, le ayudaba a que su sonrisa no desapareciera a pesar de lo que pudiera pasar.
— ¿Necesitas que te ayude en algo? — Preguntó en cuanto entró a la cocina.
— No te preocupes, esta vez pude terminar mis deberes a tiempo para poder hacer la cena sin contratiempos.
— ¡Qué bien! Entonces comenzaré a poner la mesa — El rubio le agradeció con una sonrisa sincera — Por cierto, antes de que lo olvide, ¿Crees que sería posible que los consejeros me autoricen una visita a Uzushiogakure en estos días? — Cuestionó desde el comedor.
— Mientras no tengas planeada esa salida en la próxima semana, no creo que haya problema — Respondió.
— ¿Por qué precisamente la próxima semana no sería posible?
— Hoy me confirmaron que tú y yo tenemos una misión y es para la siguiente semana
— ¿Qué clase de misión? ¿Cuánto tiempo durará? ¿Por qué precisamente nosotros dos? — La ansiedad por la repentina noticia y la posibilidad de fracaso en su intención para una fiesta sorpresa, la hicieron lanzar las preguntas sin hacer pausas para esperar una respuesta individual.
— Quería dejar la noticia para el final de la cena — Kushina negó como una indicación para que se explicara en ese momento y él suspiró — Al menos deberías sentarte, porque estoy seguro que la noticia te será tan desagradable como lo fue para mí — La pelirroja hizo una mueca pero obedeció la indicación.
— Deja el misterio Minato y ya dime de qué se trata ttebane!
— De nuevo es sobre aquella misión — Ni siquiera tuvo que dar detalles, Kushina sabía que se refería a la misión causante de su discusión en vísperas de Navidad — Al parecer este sujeto… Himura Takeshi, es conocido por ese tipo de comportamientos, por lo que los consejeros no dudaron de la justificación de tus acciones — Hasta ese momento, todo sonaba favorable, pero por la cara del ojiazul, era obvio que el asunto no terminaba ahí — Aunque no eres la única ninja de Konoha que se ha quejado de este cliente, sí eres la primera que actúa más allá de los protocolos.
— Espera — Lo interrumpió la pelirroja — Si dices que otros ninjas han pasado por la misma situación, ¿Por qué Konoha continúa aceptando las misiones por parte del tipo?
— Esa explicación también es parte de la razón de nuestra misión — Respondió antes de continuar con su informe — Hoy los consejeros me llamaron y si bien me informaron que lo sucedido no afecta tu situación actual como Jinchuriki, gracias a que no hubo problema alguno con el sello, lo cierto es que este tipo está bien relacionado con los líderes de la Aldea del Té y ya que esa aldea es una de los principales socios comerciales de Konoha y este tipo en especial es pieza clave en las asociaciones mercantiles, es que se le da cierta valoración para continuar aceptando sus misiones.
— Y es obvio que ese idiota sabe su posición, por eso actúa de esa forma — Kushina ya comenzaba a molestarse al igual que su novio — Y entonces… ¿En qué consiste nuestra misión?
— … — Minato suspiró pues había llegado a la parte más desagradable del asunto — Los consejeros quieren que vayas a disculparte con él de manera personal y yo me disculpe en nombre de la aldea
— ¡¿Qué?! — No pudo evitar levantarse en muestra de desagrado — Pero Minato…
— Lo sé, la idea me desagrada tanto como a ti — La interrumpió — Desde que me dieron la noticia me la pasé proponiendo soluciones alternas, otras opciones, pero no cedieron en ningún momento — Su molestia se reflejaba en su tono de voz.
— … — Esta vez Kushina suspiró antes de sentarse y tratar de calmarse. Era más que evidente que Minato se sentía impotente y que debido al antecedente de lo que ocasionó esa misión en su relación, estaba segura que le afectaba de gran manera — Por desgracia somos shinobis, así que debemos seguir las reglas —Decretó en tono serio
— No cuando estas son ridículas — Jamás creyó que escucharía a Minato "revelarse" de esa forma.
— Al menos estaremos los dos juntos para evitar que el otro haga una estupidez — Dijo mientras volvía a pararse y se acercaba a él que la miraba con recelo.
— Si quisieras actuar contra él, dudo que quiera detenerte — Kushina lo abrazó por detrás del asiento — Al contrario, creo que te ayudaría a darle su merecido
— Me esforzaré para no provocar ese conflicto de intereses — Y después de decir eso, le dio un beso en la mejilla y fue inevitable que él suavizara su mirada — Y también me esforzaré para detenerte si intentas algo indebido — Minato suspiró resignado — Contaba con que te molestaras tanto que fueras con los consejeros e hicieras tu magia para hacerlos cambiar de opinión — Le dijo girándose un poco para poder verla a los ojos — Justo como lo hiciste para que te dejaran salir a misiones.
— Suena tentadora la oferta pero no lo haré por dos razones — Mientras decía eso deshizo el abrazo y regresó a su lugar — En primer lugar, aunque no nos guste la idea, debemos recordar que no siempre podemos salirnos con la nuestra y ambos tenemos obligaciones que cumplir — Mientras lo decía, hacía pequeñas pausas para empezar a probar pequeños bocados de la comida — Y en segundo lugar, no pienso usar mi "magia" cada que sea tu voluntad — Aunque parecía un regaño, lo miraba con una sonrisa burlona.
— Es una pena escucharlo — Declaró antes de empezar a comer justo como ella lo hacía — Tenía la voluntad de que esta noche utilizaras esa magia — aunque no la estaba mirando, el rubio podía imaginarla sonriéndo y quizá un poco sonrojada ante su comentario.
— Esta vez, puede haber una excepción — Respondió — Porque casualmente yo también tengo esa voluntad — Ante ese comentario, Minato levantó la vista para dedicarle una mirada que caló en lo más profundo de su ser — Pero… — Se aclaró la garganta para tratar de fingir compostura — Antes quiero terminar de comer, el entrenamiento de hoy me dejó exhausta y necesito reponer energías.
— Un precio justo que estoy dispuesto a pagar
— Regresando un poco al tema incómodo — Y Minato hizo una mueca justo como las que ella solía hacer para mostrar su inconformidad — Es mejor terminar de tratar ese tema para ya no volverlo a tocar hasta que sea su ejecución — Comentó en respuesta a su gesto — ¿Cuándo partimos a la dichosa misión y qué tiempo estaremos fuera? — Preguntó
— La salida de la aldea está confirmada para el martes de la siguiente semana y si no hay ningún contratiempo, estaríamos saliendo de la Aldea del Té el viernes a primera hora del día — Respondió de manera automática
— ¡¿Qué?! — Exclamó con sorpresa— ¿Por qué tantos días? No esperarán que todos esos días ofrezcamos la misma disculpa
— Para nada, pero el martes saldremos en la tarde, ya que toda la mañana tengo una reunión con el Clan Uchiha, así que prácticamente viajaremos para llegar en la tarde noche a la Aldea del Té y no haremos otra cosa que descansar
— Dile a tu amigo Uchiha que posponga la reunión para otro día
— Esa reunión se ha pospuesto en dos ocasiones por lo que ya no puedo agregar una tercera vez — Respondió a su sugerencia — Y no podemos viajar el miércoles porque a primera hora debo asistir a un acto protocolario con el Señor Feudal
— Pero ese evento no será muy demorado, seguro que después de eso, podemos ir a buscar al comerciante ese, ofrecer esas tontas disculpas y estar de regreso antes de la cena
— Después de eso, debo dirigirme con los responsables de la formación shinobi de la aldea principal — Continuó — Y ahí necesito que estés presente — Ella lo miró extrañada ante el comentario — Aunque aún no hay fecha ni sede oficial para el examen chunnin, debo iniciar a coordinarme con las aldeas aledañas para tratar la organización en caso de que Konoha sea la sede o debamos asignar comitivas para transportarnos a otra aldea — Ella escuchó atentamente — Originalmente no planeaba involucrarte, pues me parecía que después podríamos ir a Uzu para que visitaras a tu familia usando la excusa de los exámenes, pero debido al poco tiempo que nos dejaron para el aviso, necesitaré que me apoyes como representante de tu aldea
— Estoy de acuerdo — Le dijo con tono formal — Y me servirá el contexto no sólo para comunicarlo a mi aldea, sino para programar mejor el entrenamiento de los chicos.
— Posterior a eso, será el momento de reunirnos con nuestro amigo indeseado — Pocas veces Kushina tenía la oportunidad de escucharlo dirigirse a alguien con tanto desdén — El señor no aceptó una reunión con hora y lugar establecido, debido a su ocupada agenda — La pelirroja no pudo evitar reír ante la ridícula excusa de aquel hombre y ante la burla de su novio — Así que estaremos buscándolo a lo largo de la aldea y si bien nos va, al final del día habremos terminado de lidiar con el problema.
— De verdad también espero eso
— Por esa razón tendremos que quedarnos nuevamente, pues…
— Es peligroso que los ninjas viajen de noche — Repitió como si se tratase de un mantra
— Aunque te burles, así es
— No me burlo, pero me parece que esta podría ser la excepción a la regla — Sugirió — Estaré viajando al lado del Hokage, nadie se atrevería a hacerme daño — Lo elogió.
— Agradezco tu confianza, pero no pienso arriesgarte por mi soberbia alimentada de tus halagos
— Está bien, pero aún podemos viajar el jueves en la mañana, ¿cierto?
— Así lo quisiera, pero el jueves van a inaugurar un festival y me pidieron asistir — Y al decirlo hizo una pequeña pausa — Ahora que lo pienso, quizá también serás requerida en esa inauguración — Al notar la duda en su rostro continuó — Al acudir como representante de Uzushiogakure en la reunión de los exámenes chunin, lo más seguro es que las autoridades esperen verte también en esa inauguración
— ¿De verdad? ¿Pero cómo es posible que todo se acumule en esa semana precisamente?
— De hecho, ese festival es la causa por la que se destinará esa semana para hacer todas esas actividades
— Me extraña que estén de acuerdo en que el Hokage permanezca tanto tiempo alejado de la aldea
— A mi también me sorprende un poco, pero se les ocurrió la idea a partir de que fuimos al festival de Uzushiogakure — Kushina suspiró resignada — Y sobre el que esté mucho tiempo fuera, el Sandaime me cubrirá esos días.
— No es justo, de verdad tenía esperanza en que pudiéramos regresar antes — Dijo a modo de queja mientras se levantaba de su asiento y llevando su plato vacío a la cocina junto al de Minato
— ¿Por qué tanta insistencia en regresar pronto? — Le preguntó mientras la seguía
— Claramente no estás consciente del día en el que vives ¿verdad?
— ¿Eso que tiene que ver? — Con esa pregunta estuvo claro para Kushina que el rubio no recordaba que el viernes era su cumpleaños
— No importa — Una idea cruzó por su mente para salvar sus planes — Mi punto es que entre menos tiempo pasemos en esa aldea, más pronto podremos olvidarnos definitivamente del asunto de Himura Takeshi — Explicó
— Tienes razón, pero como tú lo dijiste, tenemos obligaciones como shinobi y en esta ocasión no hay manera de apresurar las cosas
— Ni hablar… Tendré que mentalizarme para lidiar con ese tema — Declaró mientras comenzaba a lavar los trastes que se habían ocupado en la cena
— O podríamos olvidarnos de ese asunto de una vez y volver al tema en el que estábamos antes — Mientras decía eso se colocó detrás de ella abrazándola por la cintura.
— Suena interesante, pero tendrás que esperar a que termine con esto antes de contarme tus planes — Y con un leve movimiento le indicó que la soltara
— ¿Hablas en serio? — Realmente no esperaba que ella se negara
— Totalmente
— Vamos Kushina, eso puede esperar — Intentaba persuadirla mientras volvía a retomar el abrazo
— No insistas Minato, sabes lo que pienso sobre el orden en la cocina
— Sólo por esta vez
— Uuummm… no — Realmente más que por el hecho de tener que lavar los trastes, se negaba porque le agradaba escuchar a Minato tratando de convencerla.
— ¿Acaso no tienes curiosidad sobre cómo quiero hacerte olvidar nuestro problema? — Un escalofrío recorrió su espalda ante esa invitación
— Por supuesto, pero puedo esperar — En ese punto, realmente lo decía para convencerse a sí misma
— Yo no estoy muy seguro que puedas
— Te aconsejo que no me retes
— ¿Qué pasaría si lo hiciera?
— Son muchas las posibilidades y ninguna de ellas te gustará
— ¿Cómo puedes estar segura? — Mientras decía eso, comenzaba a acariciar su vientre
— Minato, no volveré a advertirte — Lo amenazó sin embargo, él no hizo caso y continuó con los roces — Te lo dije — Y antes de que el rubio pudiera reaccionar, le arrojó un poco de agua apuntando a su frente.
— ¡No es gracioso Kushina!
— Yo te lo advertí — Respondió con una sonrisa
— Un simple no hubiera sido suficientemente
— Te dije que no más de una vez
— Aun así, no es justo que hagas este tipo de cosas — Decía refunfuñando.
— No voy a discutir sobre eso porque yo te lo advertí
— Bien, yo tampoco discutiré — Y sin decir más, se retiró de la cocina aún murmurando cosas que Kushina no logró escuchar.
No tardó mucho tiempo en terminar con su tarea en la cocina y esperando que el humor de Minato hubiera mejorado, se dirigió a buscarlo. Supuso que no estaría en la habitación esperando por ella, así que primero revisó la sala, encontrándolo inmediatamente.
Estaba recostado sobre el sillón más largo, aquel que utilizaron para dormir la noche previa a navidad. Tenía entre sus manos un libro y parecía realmente absorto en la lectura, pasó a su lado esperando alguna reacción de él pero al parecer, realmente estaba decidido a ignorarla, así que ella optó por seguir con su juego.
Sin decir nada, se dirigió a su habitación con la idea de tomar un baño, pero mientras comenzaba a deshacerse de sus prendas, una idea cruzó por su mente y no dudó un segundo en llevarla a cabo. Por eso, después de llevar su uniforme ninja al cesto destinado a la ropa sucia y quedando sólo con ropa interior, se dirigió a la cocina sin molestarse en tratar de pasar desapercibida en el campo de visión del hombre que se entraba en la sala en una posición en la que podría contemplarla sin problema.
Las primeras miradas que le dedicó el rubio fueron breves y ella siguió con la intención de fingir que no era consciente de ser observada. Poco a poco aquellas miradas eran más prolongadas al grado que ella sospechaba que Minato ya no estaba prestando atención a su lectura, lo cual comprobó en el momento en el que había bajado un poco el libro para poder dejar fija su mirada en ella.
— ¿Se le ofrece algo señor huraño?
— No soy huraño
— ¿Ah no, y qué fue el comportamiento de hace rato? — Lo miró con una ceja levantada mientras se recargaba del marco de la puerta de la cocina
— Tengo derecho a expresar mi inconformidad cuando algo no me agrada y eso no es ser huraño — Respondió — Estoy seguro que si la situación hubiera sido al revés tú habrías actuado igual
— Claro que no
— ¿Estás segura? — Pero no le dio tiempo para responder pues ya se había puesto de pie para cargarla en sus brazos
— Minato, no, si lo haces en venganza sí me voy a enojar — Forcejeaba para liberarse pero sin tener éxito alguno — Ya bájame
— No es venganza, sólo quiero comprobar si es cierto lo que dices
— No te creo, así que bájame
— Está bien — Por haber estado discutiendo con él, no se dio cuenta que la había llevado al baño de su habitación.
— Minato, piensa bien lo que vas a hacer — Le advirtió
— Ya lo he pensado
— Pues piénsalo una vez más
— Uuummm… — Fingió volver a reflexionar — Está bien, lograr intimidar a la gran Kushina Uzumaki es suficiente recompensa — Dijo después de una pausa que para Kushina fue larga
— Entonces sí iba a ser una venganza — Minato no aceptó la acusación, pero no evitó sonreírle.
— Tal vez — Cuando ella le devolvió la sonrisa no dudó en acercarse, lentamente, disfrutando del tiempo previo al encuentro de sus labios.
Ella por su parte, fijó su mirada en la de él y al igual que siempre lo hacía, todo lo demás dejó de importar.
Empezó a besarla lentamente y en señal de tregua, Kushina dejó que él fuera quien marcara el ritmo de aquel beso, el cual tenía tintes de ser inocente, simplemente con el fin de sentir esa conexión inexplicable.
— ¡Aaahhh! — Exclamó en cuanto el agua fría tocó su cabeza
— ¿Te resulta familiar?
— Muy gracioso — Se separó del abrazo para cerrar la llave — Pero lamento informarte que te equivocaste — Disfrutó de ver la duda en su rostro — Porque no estoy molesta
— ¿Segura, ni un poco? — Ella negó con la cabeza
— A diferencia de ti, yo estaba preparada para tomar un baño y tú otra vez terminas empapado y esta vez no fue a causa mía
— En eso no estoy de acuerdo — Le dijo — Esto definitivamente también es responsabilidad tuya
— ¿Por qué? — Reclamó
— Por provocarme
— ¡No te provoqué!
— ¿A sí? — Le dijo levantando una ceja — Entonces ¿por qué razón caminarías por toda la casa en ropa interior?
— Porque iba a tomar un baño
— Pero el baño no está en dirección donde yo estaba
— Fui a la cocina por algunos ingredientes para una mascarilla
— En ropa interior — Insistió a modo de acusación
— No iba a volver a vestirme para ir a la cocina sabiendo que después tendría que desvestirme nuevamente
— Sigue sin convencerme esa excusa
— No es excusa, es la verdad — Refutó — Además ¿Qué hacías viéndome? Se supone que me estabas ignorando ¿no?
— Como si pudiera — Le dijo rodando los ojos y dedicándole una sonrisa
— Entonces aceptas tu responsabilidad
—Sólo si con eso me salvo de que intentes tomar revancha
— Te salvaste de una venganza, pero no de tener que compensarme por tu error — Con la satisfacción de haber resuelto el "problema", retomó el beso que su novio había interrumpido, pero esta vez se aseguró de demostrar que ella estaba a cargo y que ella determinaría hasta dónde llegarían.
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— Es extraño verte feliz ante esta situación — Comentó Minato mientras iba caminando al lado de Kushina.
Se había llegado el día de iniciar su viaje y aunque ambos habían acordado tratar de evitar el pesimismo de la situación, y aunque siempre disfrutaba de verla feliz, no esperaba que ella se mostrara de esa forma justo en ese momento en el que se dirigían a encontrarse con la persona menos grata para ambos.
— Te lo dije, en estos días más que nunca estaré irradiando energía positiva
— Creo que me ayudaría saber qué técnica estás empleando para lograr tu objetivo
— Visualización, es lo que estoy haciendo
— ¿...? — Ella supo interpretar su silencio como señal de duda y continuó
— Por ejemplo, justo ahora me imagino que vamos únicamente hacia unas vacaciones
— Ya veo… Pero en mi caso, no sé si tenga la suficiente imaginación — Ella sonrió
— ¿Crees que en el lugar que nos hospedemos tenga aguas termales? — Comenzó a cuestionarle
— Conozco el lugar en el que nos hicieron la reservación y si no ha cambiado desde mi última visita, te agradará — Le informó — No tiene como tal aguas termales, pero los baños son estilo oriental clásico, es decir que podrás disfrutar de un buen baño caliente, aunque tendrás que compartir el espacio con las otras mujeres que estén hospedadas ahí.
— Si fueran baños mixtos, podría compartirlo contigo — Sugirió
— Pero no seríamos los únicos ahí y definitivamente no me gustaría que alguien más viera un centímetro de tu piel más allá de lo que muestras ahora
— Tienes razón, a mi tampoco me gustaría que otra chica disfrute lo que sólo yo puedo apreciar — Y para reforzar su comentario se aferró a su brazo — Por cierto, si te da hambre en el camino, traje un par de bocadillos para resistir hasta llegar a la aldea
— No creo que sean necesarios, comimos antes de salir de Konoha y llegaremos justo a tiempo para la hora de la cena.
— Ya veremos — Susurró, pero él alcanzó a escucharla
— ¿Por qué lo dices?
— Descuida, después lo descubrirás — Continuaron caminando conservando un pequeño silencio que ella no demoró en interrumpir — Y ¿Qué otras cosas se pueden hacer en esa aldea además de comprar té?
— Creí que ya la conocías
— He ido a un par de misiones ahí, pero sólo he podido visitar los locales más turísticos y principalmente los pequeños locales de Ramen
— Mi favorito es el que está al lado del hospital — Comentó Minato
— ¡El mío también! — Exclamó emocionada — Creo que su especialidad es el soyu Ramen
— ¿Lo has probado con menma?
— No, la primera vez que fui no me di cuenta que estaba en el menú y la segunda vez no tenían
— Esperemos que en esta ocasión sí tengan — Respondió — Yo en general no soy muy fanático del menma, pero en ese lugar lo combinan tan bien con el resto de ingredientes que vale la pena probarlo
— Ya tengo más curiosidad — Él sonrió ante la expresión esperanzada de la pelirroja — Entonces ya tenemos claro a dónde iremos a cenar
— Estaba seguro que cenaríamos Ramen — Dijo con una ligera risa
— Sí hace más frío que en Konoha, podré disfrutar aún más el Ramen
— Es lo más seguro — Dedujo — Por lo general, el clima es más fresco que en Konoha.
Continuaron caminando y ocasionalmente manteniendo ese tipo de conversaciones, hasta que un sonido interrumpió su caminata en silencio.
— ¿Qué fue eso? — Dijo entre risas Kushina
— Nada — Respondió Minato fingiendo desconocer a qué se refería
— Ahí está otra vez — Volvió a reír — Suena como un estómago que me da la razón cuando dije que necesitaríamos aperitivos
— Claro que no, debe ser algún sonido del bosque, porque yo no tengo hambre —
— ¿Seguro? — Él asintió en respuesta y ella se encogió de hombros mientras trataba de manipular su mochila para abrir uno de los compartimentos sin dejar de caminar.
— Qué bueno que seas tan resistente — Declaró en voz alta — Porque yo tengo mucha hambre, así que no habrá problema si como tus onigiri ¿cierto?
— Quizá debamos detenernos un momento para que puedas comer tranquilamente — Sugirió cambiando de tema
— Qué considerado — Agradeció con una sonrisa que a Minato le supo a burla
Se detuvieron en un pequeño prado rodeado de arbustos lo cual les permitiría pasar desapercibidos en caso de que un enemigo rondara la zona.
En cuanto la pelirroja terminó el primer onigiri, Minato volvió a hablar
— Tal vez deba aceptar uno para no dejar que comas sola — Y con una sonrisa de victoria, Kushina le ofreció el paquete de onigiris que preparó para él — Está bien, tenías razón, no tienes porqué verme de esa forma — aunque lo que decía era una queja, la miraba con una sonrisa en parte por el momento que estaban viviendo y en parte porque, como siempre, la comida de Kushina superaba sus expectativas.
— Parece ser que a veces, olvidas que yo siempre tengo la razón —
— Mi más sincera disculpa querida Kushina — Respondió con un ademán exagerado para remarcar su comentario
— Y hay otra cosa en la que tuve razón — Declaró con superioridad
— … — Ya que él continuaba comiendo se limitó a mirarla con curiosidad.
— Sí eres capaz de usar tu imaginación para sobrellevar un mal rato — Él pareció no entender del todo — ¿Recuerdas el motivo por el que estamos haciendo este viaje? — Y esa sencilla pregunta bastó para que él entendiera su punto.
— Parece ser que acabo de descubrir un nuevo súper poder de Kushina Uzumaki — Le dijo con una sonrisa.
Después de la pausa que hicieron para comer, continuaron con su trayecto en el que ambos mantuvieron cortos periodos de conversación para pasar el rato.
…
— Bienvenido Hokage-Sama— Los recibió uno de los guardias del lugar — Mi nombre es Matsuda Ryoga y estaré a cargo de guiarlos y apoyarlos en cualquier cosa que necesiten durante su estancia.
— Gracias por la amabilidad Matsuda-san, mi nombre es Namikaze Minato y siéntete con la libertad de llamarme sin títulos — Lo animó aunque de antemano sabía que difícilmente lo haría pues los habitantes de la Aldea del Té se caracterizaban por su alto grado de formalidad — Y ella es…
— Uzumaki Kushina, asistente personal del Hokage — Interrumpió la pelirroja con una sonrisa cortés.
— Mucho gusto señorita Uzumaki — Respondió aquel hombre con la misma amabilidad que mostró hacia el rubio — Comprendo que han tenido un viaje largo, así que quizá deseen que los lleve a la posada para que puedan instalarse antes de comer algo
— Es una buena sugerencia, gracias — Agradeció Minato mientras le solicitaba que indicara el camino.
Aquel hombre si acaso un par de años mayor que ellos, se colocó al frente para ser seguido por los ninjas de Konoha.
Minato caminaba seriamente en parte por la etiqueta que le marcaba su puesto y en otra medida porque se encontraba pensando sobre un tema que llamó su interés en cuanto llegaron a aquella pequeña aldea.
Por su lado Kushina seguía con su plan de mentalizarse en disfrutar del momento, por lo que observaba los locales a su alrededor e incluso se vio tentada a detenerse en un puesto de dulces en el cual exhibían productos muy coloridos y que de repente se le antojaron probar.
Para cuando llegaron a la posada, ya tenían reservadas dos habitaciones por lo que no tardaron en entregarles las llaves.
— Si requieren que los acompañe para recomendarles lugares dónde cenar, estaré en el recibidor — Informó el acompañante.
— Muchas gracias Matsuda-san — Respondió la pelirroja — Tengo una pregunta — Dijo repentinamente a lo que el hombre asintió animándola a continuar — ¿En dónde podríamos comer el mejor Ramen de la aldea?
— He escuchado que tanto turistas como los habitantes locales recomiendan mucho el puesto que se encuentra cerca del hospital — Le explicó — Si así lo desean, puedo guiarlos.
— No es necesario, conozco dónde se encuentra. Sólo quería estar segura de ir a la mejor opción
— Entiendo señorita, si necesitan algo más estoy a sus órdenes
— No es necesario, también puedes descansar, mañana nos espera un día agitado por lo que sería mejor si repones energía — Esta vez fue el rubio quien respondió.
— Gracias Hokage-sama. También estaré hospedado en esta posada por lo que pueden preguntar en la recepción por mí en cualquier momento — Ambos asintieron — Buenas noches — Dijo a modo de despedida
— Buenas noches — Respondieron ambos
Cada uno se dirigió a su habitación asignada para instalarse.
— ¿Lista para ir por Ramen? — Dijo sorpresivamente Minato cuando ella salía del baño.
— ¡Oye, no deberías entrar sin permiso! — Le reclamó.
— Es la primera vez que lo dices — Dijo curioso — En casa no tienes problema con que entre a la habitación sin anunciarme
— Pero no estamos en casa — Le recordó en tono de regaño
— Tengo curiosidad
— ¿De qué exactamente?
— ¿Por qué te anunciaste como mi asistente personal? — Ella se mostró extrañada por la pregunta pero no dejó de contestar
— No esperabas que dijera "Hola, soy Kushina, la kunouchi que golpeó a uno de sus habitantes"
— Podrías haberte limitado a presentarte como mi novia — Respondió
— No me pareció correcto — Le informó — No quería quitarle la formalidad y seriedad a tu visita — Le explicó — Vienes a tratar asuntos oficiales y si se enteran que vienes con tu novia, podrían pensar que te tomas esta visita muy a la ligera
— No creo que sea el caso, pero si tú estás de acuerdo con la idea, yo no me opondré —
— Vamos a cenar — Dijo cambiando el tema — Me parece que el hambre te está haciendo actuar extraño
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Al día siguiente empezaron su primer día de misiones siendo acompañados por Ryoga hacia el encuentro con el Feudal para un acto protocolario el cual resultó ser la bienvenida para la sacerdotisa de la Aldea del Demonio, quien asistiría al festival de la aldea y con la que se esperaba formar una alianza.
Cuando llegaron al punto de reunión, Minato fue guiado junto al resto de autoridades a una de las salas del edificio principal de la aldea en el cual se llevaría a cabo el evento, mientras que Kushina junto con Ryoga esperaron con el resto de acompañantes fuera de dicha reunión.
Kushina estaba segura que hace algunos años, habría considerado toda esa ceremonia como algo superficial e innecesario, pero gracias a la experiencia que adquirió junto a su padre como representante de un clan y junto a Minato desempeñándose como Hokage, ahora comprendía que seguía siendo un acto superficial pero con una finalidad claramente política.
— Señorita Uzumaki ¿Puedo hacerle una pregunta? — Habló repentinamente Ryoga
— Claro pero antes de eso, llámame Kushina, después de todo, tenemos casi la misma edad
— Eso no importa, usted es visitante de la Aldea del Té, sólo por eso le debo respeto
— No creo que llamarme por mi nombre reste tu cordialidad — Objetó — ¿Cuántos años tienes?
— 25 años — Respondió
— Yo tengo 22 así que no hay motivo para tanta formalidad
— Está bien, pero espero entonces que igualmente pueda llamarme por mi nombre señorita Kushina — Ella asintió invitándolo a continuar — Retomando la pregunta que espero no le parezca inoportuna — La aludida lo miró con extrañeza — Y sepa que está en todo su derecho de no contestar y lo entenderé completamente
— Antes de que continúes, también me gustaría que me hablaras de tú
— Pero…
— De otra forma, no responderé
— De acuerdo… Tengo entendido que el clan Uzumaki se encuentra asentado en Uzushiogakure por lo que no pude evitar preguntarme ¿cómo lograste ser shinobi de Konoha e incluso llegar a un puesto de confianza como lo es el ser asistente del Hokage? — Antes de que la pelirroja pudiera responder, él se apresuró a agregar una aclaración — No me mal entiendas, estoy seguro que debes ser una ninja muy capacitada pero creo que más de uno pensaría que lo más lógico sería que se eligiera a una persona originaria de Konoha para desempeñar esa función
— Es cierto que es poco usual — Aceptó ella — Pero quizá si te explico algunos detalles sea más fácil para ti comprenderlo. Lo primero que hay que aclarar es que no soy la asistente personal del Hokage de manera definida, por lo general esa función corresponde a un Anbu o un ninja especialista en ese tipo de cargos, sin embargo, debido a que yo también tengo asuntos que cumplir aquí, se decidió que en esta ocasión fuera yo quien se encargara de ello
— Entonces sólo se trata de un caso especial, ¿eso quiere decir que después de esto continuarás realizando tus misiones en Uzushiogakure?
— Ese es otro tema… Desde hace algunos años inicié haciendo algunas misiones especiales que tenían que ver con ambas aldeas y poco a poco estas fueron aumentando, así que podemos decir que ahora soy kunoichi de Konoha por tiempo indefinido
— Eso demuestra que tus habilidades son excepcionales — Ella sonrió
— No soy la indicada para afirmar o negar eso, pero de cualquier forma, te agradezco el comentario. Ahora, si me permites, me gustaría hacerte una pregunta
— Por supuesto
— ¿Hay alguna razón especial detrás de tu pregunta? — Él suspiró
— Tanto la Aldea del Té como Uzushiogakure son poblaciones pequeñas por lo que las misiones son mucho menores en comparación con Konoha
— Se debe a las actividades principales de cada aldea, el País del Té se rige por actividades de comercio y turismo, Uzu se especializa en investigación, fabricación y entrenamiento en métodos de sellado mientras que Konoha desde que se fundó, se encaminó hacia la fuerza militar por lo que es lógico que sea ahí donde se concentre el desarrollo ninja
— Estoy de acuerdo, por ello supongo que al integrarte a Konoha tienes un objetivo similar al mío
— ¿Cuál es tu objetivo?
— Quiero desarrollarme como shinobi, mejorar mis habilidades, realmente enfrentarme al mundo por el cual me preparé como ninja — La sinceridad y cierta frustración se podía leer en sus ojos
— Quizá si te acercas con quien lleve el control de los ninjas aquí, podrías obtener asesoría para saber cómo lograr ser asignado a misiones de mayor rango
— Supongo que es cierto
— Estoy segura que si te expresas con la misma determinación con la que me estás explicando esto, lograrás tu objetivo
— Gracias Kushina, seguiré tu consejo
En ese momento los asistentes a la reunión que se encontraban dentro de la sala comenzaron a salir.
— Debo admitir Hokage-sama, que sabe cómo vender turísticamente la aldea que representa — Comentaba una mujer de cabello negro cenizo y ojos grises que caminaba al lado de Minato
— Podría decir lo mismo de usted Miroku-sama* — Respondió con amabilidad
— Deberíamos acordar visitas para que ambos podamos conocer la aldea del otro — Sugirió
— Por parte de Konoha no tendríamos ningún inconveniente de recibirla
— ¡Excelente! Entonces, ¿qué le parece si nos acompaña a recorrer la aldea mientras discutimos los detalles de esas visitas?
— Hokage-sama, lamento interrumpirlo — Dijo repentinamente Kushina — ¿Podría indicarme si se ha confirmado la reunión respecto a los exámenes chunnin?
— Será en media hora, aquí mismo — Respondió con la formalidad que supuso Kushina esperaba — Justo estaba por comentarle eso Miroku-sama — Esta vez se dirigió a aquella mujer — Tengo otra reunión a la cual debo asistir y no podré acompañarla, pero espero que disfrute de su recorrido.
— Por supuesto, además aún nos quedan unos días en la aldea del Té, seguramente tendremos otra oportunidad de encontrarnos — Declaró con una sonrisa — Hasta entonces
— Que tenga buen día Miroku-sama
— De nada — Dijo Kushina una vez que aquella mujer se había ido. Él la miró sin entender a qué se refería — Tranquilo, pude notar en tu mirada que no sabías cómo deshacerte de ella, así que intervine — El rubio sonrió al comprender la situación.
— Me parece que era otra persona la que necesitaba más que ella se fuera
— Vayamos a almorzar antes de que inicie la próxima reunión — La simple acción de eludir el tema confirmó a Minato sus sospechas
— ¿Algún lugar cercano que nos recomiendes para el almuerzo Ryoga? — Preguntó Kushina mientras caminaba para acercarse a él, siendo acompañada por Minato
— No se preocupen, contemplamos que habría poco tiempo entre cada reunión, por ello preparamos un pequeño servicio de comida dispuesto para todos los asistentes
— Vayamos entonces — Declaró emocionada la pelirroja
…
Justo a la hora acordada, en la misma sala de reuniones se encontraban Minato, Kushina, en representación de Uzushiogakure; un hombre identificado como Shiro quien junto con Ryoga eran responsables de los nijas de la aldea del té y una mujer de nombre Harumi que acudía en nombre de autoridades de la Aldea Fronteriza* del país del fuego
— Agradezco a todos su visita — Saludó el señor feudal que también se encontraba presente en la reunión — Hace unos días, cuando recibí la invitación para el festival de esta aldea así como una solicitud de audiencia por parte del Hokage, decidí que esta era la oportunidad ideal para reunirnos todos. Como bien saben, los exámenes chunin se acercan y para abordar todo el panorama entorno a este acontecimiento, solicito al Hokage nos haga el honor de explicarlo.
— Con mucho gusto — Dijo el aludido — En unas semanas, los Kages de las diferentes naciones nos reuniremos para acordar la fecha exacta y la sede para los exámenes jounnin de este año. Por lo que necesitamos comenzar con nuestra propia planificación para los dos posibles escenarios, los cuales dependen en sí Konoha funge como sede o no
— Sin afán de ofender a nadie pero… — Intervino Harumi — Si aún no hay datos concretos ¿cuál es el sentido de esta reunión? — Todos los presentes lo miraron con curiosidad mientras esperaban a que continuara — Realmente creo que el único tema a dialogar sería la logística del traslado de los candidatos en caso de que los exámenes se lleven a cabo en otra aldea, y para ello creo que se podría haber acordado perfectamente a distancia
— A decir verdad, ese tema es de lo menos complicado, ya que en ocasiones anteriores, lo que se ha optado es que cada aldea administre el traslado de sus candidatos — Comenzó a explicar Minato — Mientras algunas aldeas prefieren hacer un viaje directo hacia la sede, algunas otras deciden acudir a Konoha y viajar junto a los aspirantes de esta y para lo cual, les informo que no tenemos el menor inconveniente — Todos asintieron asimilando la información — Así que, si están de acuerdo, podemos seguir el mismo esquema este año y pasar a tratar el siguiente punto
— Estoy de acuerdo — Afirmó la ninja de la frontera y los demás concordaron con ella.
— En ese caso, me gustaría que habláramos sobre la cantidad de genins que podrían ser enviados a los exámenes — La mirada seria del rubio generó intriga en varios de los presentes — Supongo que tendrán un número aproximado de solicitantes
— En el caso de la aldea del té tenemos 4 aspirantes contemplados hasta el momento — Expresó Shiro
— Volveremos a analizar a los prospectos, pero seguramente el máximo que obtendremos en este periodo será de 9 genins — Agregó Ryoga
— En el caso de nuestra aldea, sólo tenemos contemplados a 5 genins y ese número es el definitivo — Aseguró Harumi
— En Usuzhiogakure aún no tenemos un número definitivo, pero tomando en consideración los exámenes anteriores podríamos recomendar de 10 a 15 genins — Respondió Kushina
— Podemos asumir que serán poco más de 30 aspirantes de las aldeas aliadas — Minato suspiró — Esto representa un problema
— ¿Porque representaría un problema? Por lo que noto, las tres aldeas tenemos una propuesta que no difiere mucho a los años anteriores — Refutó la Uzumaki
— Pero en los años anteriores, sólo organizamos los exámenes en conjunto con el país del aire que al igual que nosotros sólo cuenta con una aldea que concentra a sus shinobis y un par de aldeas aliadas con menor número de ninjas — Comenzó a explicar — Este año el país del rayo también ha mostrado su interés en participar conjuntamente y en caso de que acepten los términos, eso limitará el número de gennins aceptados por cada nación.
— ¿Por qué repentinamente deciden unirse? ¿No le parece que la situación es muy sospechosa? — Preguntó Harumi
— Por supuesto, el Hokage ya me ha expresado sus conjeturas — Esta vez fue el Señor Feudal quien intervino — Pero al final, los acuerdos los estableceremos los feudales de cada nación y los Kages sólo se encargarán de gestionar según los acuerdos —
— Comparando con los últimos años, tanto Konoha como Suna han incrementado más el número de ninjas con altos rangos, quizá su estrategia es disminuir dicho crecimiento — Expresó Kushina
— Exactamente — Concordó Minato — Como lo dije, al integrarse ellos, tanto Suna como nosotros nos veremos en la necesidad de disminuir el número de aspirantes — Comenzó a explicar— Y sabemos que estos exámenes son en sí un excelente medio de entrenamiento y reforzamiento de habilidades para todos los que participan
— Por ello debemos asegurar que la mayor cantidad de nuestros genins tengan la posibilidad de participar — Comentó Shiro
— En caso de que el país del rayo se una ¿Cuál sería el estimado de aspirantes aceptados por cada nación? — Preguntó Harumi
— Tomando como referencia que el año pasado se permitió la participación de 60 genins por cada nación, podemos suponer que podría verse reducido a 40 participantes por cada país — Expuso Minato
— ¿Cuantos genins propondrá Konoha? — Pregunto Shiro
— Antes de conocer esta información ya habíamos contemplado y evaluado a los posibles aspirantes para tener una lista concreta — Kushina lo miró insistentemente para que respondiera la pregunta — Por lo que tenemos contemplados a 54 aspirantes — Todos los presentes suspiraron — Podríamos revaluar a los aspirantes, pero aún así no creo que disminuya a menos de 39 genins
— Ese número ni siquiera garantiza a un Genin de cada una de nuestras aldeas — Reclamó Shiro
— Podríamos hacer una evaluación basados en la experiencia y misiones exitosas de cada Genin — Propuso Minato
— Eso no marcaría alguna diferencia — Comentó Ryoga — Konoha es una aldea posicionada por su actividad ninja, obviamente los genins de su aldea tienen más posibilidades de llevar a cabo un mayor número de misiones en comparación con nuestros genins — Agregó
— Precisamente, debido a que la fuerza militar de toda la nación del fuego se concentra en Konoha, es que les pido su comprensión ante esta situación
— Lo siento Hokage-Sama, pero considero que tanto mi aldea, como la de los aquí presentes, cuentan con shinobis suficientemente capacitados como los tiene Konoha — Dijo Kushina y Minato no se molestó en ocultar su sorpresa — Así que en esta ocasión estoy de acuerdo con Ryoga-san
— ¿Tiene alguna propuesta Uzumaki-san? — Preguntó el Señor Feudal interesado en la determinación que ella mostraba
— De hecho la tengo — Exclamó con seguridad — Al hacer mención del número excesivo de genins de Konoha — Minato dirigió una mirada severa a la pelirroja debido a las palabras que había elegido — El Hokage dijo que re-evaluaría a sus aspirantes — El señor feudal asintió con la cabeza animándola a continuar — Así que propongo que se realice una evaluación general de todos nuestros genins y que esta evaluación se base en las capacidades y desarrollo de cada aspirante y no simplemente en el número de misiones ejecutadas
— Me parece un razonamiento justo — Intervino Shiro y Ryoga afirmó con la cabeza en señal de aprobación
— Por mi parte, creo que también es una manera justa de resolver este conflicto — Agregó Harumi
— Nos estamos adelantando — Exclamó Minato — Como les dije, todo esto son suposiciones, todo dependerá de las decisiones finales que sean tomadas entre las tres naciones
— Estamos conscientes de eso — Expresó Kushina — Por eso es que en esta evaluación se ordenará a todos los genins de acuerdo a su rendimiento y según sea el número definitivo de participantes aceptados, se propondrán a los que hayan demostrado mayores aptitudes — Los demás involucrados demostraron su aprobación
— Bien, si todos están de acuerdo, sigamos ese esquema — dijo el señor feudal — Namikaze-san, ya que Konoha es la aldea que cuenta con el mayor número de espacios dedicados al entrenamiento ninja, le propongo que la evaluación se realice ahí
— Entendido señor, enviaré a llamar a los aspirantes de las otras aldeas cuando todo esté listo — Y después de algunos comentarios finales, se dio por terminada la reunión.
— ¿Qué fue eso Kushina? — Preguntó Minato una vez que estuvieron separados del grupo
— ¿A qué te refieres?
— ¿Te das cuenta que con lo que propusiste, estás afectando la posibilidad de participación de tus alumnos?
— Y si no lo hacía, estaba perjudicando las posibilidades para mi hermano — Respondió la pelirroja — Por supuesto que me interesa que Rin y Obito puedan realizar sus exámenes, pero de igual forma me interesa que Shota lo haga — Le dijo — Confío en el entrenamiento que han recibido los tres y que podrán superar esta prueba — Dijo mirándolo fijamente — Pero si resultara que no es suficiente, prefiero que pierdan este año para que puedan prepararse más
— Cuando di los números de Konoha, incluso estaba contemplando que de ser necesario, Shota se integrara en el equipo de Rin y Obito
— Gracias por eso, pero te repito, prefiero que los tres se ganen su lugar y no que sólo se vean beneficiados por el lugar en el que nacieron o el clan al que pertenecen
— ¿Me pregunto cuándo dejaré de pensar que sé lo que pasa por tu mente? — Después de suspirar continuó — Hablaremos después de eso, ahora debemos pasar a lo que estábamos esperando — A Kushina le divirtió el tono que había empleado
— Vamos, porque no hay nada que hablar sobre esta reunión, yo di mi punto de vista y todos estuvieron de acuerdo
— Principalmente Ryoga-san — Dijo mirando al cielo
— ¿...? — Kushina esperó a que continuara
— Parecía que ambos se habían aliado para ir en mi contra — Se encogió de hombros
— Minato, esto no es una competencia para ver quién tiene la razón — Dijo entre risas — Esa competencia la he ganado desde hace tiempo
— Eso lo sé, pero me refería a… No importa, mejor vayamos a buscar al responsable de que estemos hoy aquí
— Quizá si le pedimos ayuda a Ryoga lo encontremos más rápido
— Eso no forma parte de su misión — Dijo en tono serio.
— Vamos entonces
Kushina tenía ciertas dudas sobre el comportamiento de Minato, pero supuso que se debía al estrés que representó la reunión que se sumaba al generado por la situación que debían lidiar en ese momento.
Sabía que lo mejor para ambos era enfocarse a controlar sus emociones para que ninguno fuera a hacer algo indebido a la hora de encontrarse con aquel hombre. Quizá para él sería aún más difícil debido a que sería su primer encuentro conociendo su verdadera faceta.
Contrario a lo que pensaron, resultó muy fácil encontrarlo ya que decidieron empezar en el negocio de antigüedades del cual era propietario.
— Buenas tardes, buscamos al señor Himura Takeshi, somos ninjas de Konoha y tenemos una reunión pendiente con él — Anunció Minato hacia una joven que parecía ser la encargada de atender a los clientes
— Claro, en un momento los anuncio para que se reúna con ustedes — Respondió
No pasó ni un minuto cuando aquel hombre, de estatura media, cabello muy corto negro y una sonrisa cínica entró por la puerta por la que había entrado previamente la recepcionista.
— Hokage-sama, un gusto volver a saludarlo — El aludido sonrió de una forma muy convincente
— Qué tal Himura, supongo que recuerda el motivo de esta visita
— Lo siento, soy de memoria un poco corta ¿Podría refrescarme la mente? — Definitivamente estaba gozando el momento
— Por supuesto, me imagino debe ser complicado manejar la información de sus negocios y a parte la de asuntos externos — Respondió el Namikaze
— Por supuesto que puede imaginarlo Hokage-sama — Esta vez fue Kushina la que intervino — Usted maneja información de toda una aldea — La sonrisa inocente de Kushina le dificultó a Minato no tratar de imitarla
— Claro, aunque no se pueden comparar ambos escenarios — Respondió en defensa aquel hombre
— Desde luego que no — Esta vez el tono de voz de Kushina fue ligeramente más serio.
— Retomando la conversación, hemos venido a solucionar los posibles malentendidos derivados de la última misión que contrató con Konoha
— ¡Claro! — Dijo como si se tratara de un gran logro — Sabía que la recordaba de alguna parte — Dijo mirando a Kushina la cuál tuvo que contenerse de reír e insultarlo al mismo tiempo por su falsedad, pues cualquiera que prestara atención al rostro de ese tipo, podría notar las últimas señales del moretón en su nariz provocado por su golpe. Logró calmarse pensando que el dolor en su rostro aún estaba presente al gesticular — Aclarado el panorama, soy todo oídos
— Muy bien, hablaremos aquí, pues no queremos abusar de su hospitalidad disponiendo de un espacio más privado y adecuado para una reunión — Esta vez fue Minato quien habló asegurándose de destacar la falta de formalidad y conocimiento de protocolos de Takeshi
— Y entre más rápida sea esta conversación, menos tiempo valioso será desperdiciado — Complementó Kushina
— Me parece adecuado
— Bien, entonces quisiera destacar que estoy consciente de la falta que cometí hacia usted en la misión que me fue asignada — Habló Kushina — Sin importar mis percepciones, no fue un comportamiento esperado de un shinobi
— Me alegra que lo reconozca — Respondió — Pero estar consciente de tus errores no me brinda la seguridad de que realmente no lo volverás a hacer — Mientras él hablaba, ella lo miraba con firmeza — O al menos, ¿De qué forma puedo yo saber que realmente te arrepientes de lo sucedido?
— No se preocupe, en Konoha nos importa que este malentendido se solucione, por ello además de venir a hablar directamente con usted, le puedo garantizar que en futuras contrataciones, nos aseguraremos de asignar a los ninjas más capacitados e ideales para comportarse de acuerdo a su altura — Minato expresó con diplomacia.
— Comprendo — Respondió antes de guardar un pequeño silencio en el que refleccionaba — Por parte de Konoha me queda clara la disculpa y agradezco que el Hokage en persona se tomara el tiempo de tener esta conversación — A Minato no le gustaba el rumbo que estaba tomando la charla — Pero mi estimada Kushina… Creo que si aceptaras alguna de las invitaciones que te hice aquel día, sería muy claro para mi que tu disculpa es sincera.
— Realmente lo siento Himura-san, pero la razón por la que estoy en la Aldea del Té, además de venir a hablar con usted, es porque fui asignada como asistente personal del Hokage — Le explicó — Por más que quisiera, el abandonar mi misión sería ir en contra de mi compromiso como Shinobi que justo hace un momento le he expresado.
— Estoy seguro que el Hokage no tendrá problema en excusarte de la misión por un par de horas
— Lo siento, no es posible — Respondió seriamente Minato y por un momento, Kushina pensó que no diría algo más para disminuir su tono agresivo — Dados los antecedentes de Kushina, se me ha hecho responsable de vigilar su comportamiento y reportarlo ante las personalidades de nuestra aldea
— No tiene por qué preocuparse, estoy seguro que su comportamiento será encantador
— No dudo que la señorita Uzumaki actuará conforme la situación lo requiera, sin embargo, es impredecible saber en qué momento necesitaré atender una situación en otra parte de la aldea, o incluso fuera de ella y en ese instante, necesitaré que la señorita Uzumaki se encuentre a mi lado.
— Comprendo… Pero aunque no puedo garantizar que no ocurrirá alguna de las situaciones que planteó, me resulta increíble que el Hokage requiera de ninjas que lo ayuden ¿No se supone que es usted el shinobi más hábil de su aldea?
Era claro que ninguno de los dos iba a ceder y Kushina comenzaba a impacientarse, por lo que no le quedó más remedio que intervenir.
— Por supuesto que el Hokage y yo no nos encontramos al mismo nivel en cuestión de habilidades — Dijo con una sonrisa que sabía que Minato podría interpretar — Pero no creo que sea necesario abrumarlo con las funciones que cumplo con el Hokage — La pelirroja hubiera querido especificar que esas funciones eran exclusivas entre ambos — No obstante, ¿qué le parece si el Hokage nos acompaña a alguno de los lugares que propuso aquella ocasión? De esa forma, podrá mostrarme todo lo que tenía planeado al mismo tiempo que cumplo con mi misión
— Supongo que es una solución razonable — Reconoció el comerciante — Muy razonable, ahora que lo pienso — Dijo como si repentinamente hubiera tenido una gran idea
— Ya que está de acuerdo con la idea, yo tampoco tengo problema en seguir la propuesta de la señorita Uzumaki
— Excelente, en ese caso, sugiero una comida en uno de mis restaurantes. Toda persona que visita la Aldea del Té, debe al menos probar las delicias que ahí se sirven — La pareja de shinobis de Konoha asintieron en conformidad — Sólo debo hablar de algunos detalles con la recepcionista y enseguida nos vamos — Una vez que ese hombre regresó por la misma puerta por la que había entrado, ambos suspiraron
— Yo hubiera preferido ir juntos al puesto de Ramen — Dijo en tono de puchero Kushina
— Lo sé, yo preferiría comer en donde sea, pero alejados de ese sujeto — Susurró
— En fin, si vemos que se va alargando la estadía con él, fingiré una repentina enfermedad para poder irnos
— Me agrada el plan — Le sonrió en complicidad
Caminaban por las calles de la aldea tratando de seguir la conversación de Takashi y en poco tiempo, descubrieron que sólo bastaba con hacer una o dos preguntas que fingieran interés para que él entrara en un monólogo y así, les resultaba más fácil ignorarlo.
Llegaron a un restaurante que parecía estar cerrado, lo cual les resultó extraño a ambos
— Normalmente este restaurante lo abrimos en la noche, por eso consideré que era el ideal para comer sin tener que molestarnos por la presencia de otros comensales — Explicó en cuanto notó la confusión en ambos — Espero sea de su agrado
— Prefiero los lugares más concurridos, pero agradezco la consideración — Respondió Kushina
— Mi estimada Kushina, una vez que pruebes la comida de aquí, te olvidarás de esos detalles — Le explicó Takashi
Fueron recibidos por un par de meseros quienes después de saludar, los guiaron al fondo de aquel espacio, la cual parecía fungir como la "Zona exclusiva".
Después de que se sentaron, no tardaron en tomar su orden y mientras esperaban sus alimentos, Takeshi inició una nueva conversación.
— Estimada Kushina, ¿qué ha sido de ti desde la última vez que nos vimos?
— No ha ocurrido nada en particular, como puede ver el día de hoy, continúo haciendo misiones
— ¿Y no te parece algo monótono?
— La vida de un shinobi nunca es monótona
— Quizá la constante adrenalina de las misiones te haga pensar eso, pero… ¿no crees que hay cosas mejores, cosas que te permitan ser más libre?
— Tal vez, pero mi estilo de vida en este momento es más que suficiente para mí
— O quizá eso es lo que te has obligado a pensar porque es lo único que conoces — Minato lo miró con molestia, pero Takashi no se dió cuenta ya que parecía ignorarlo — Creo que te haría bien cambiar de aires de vez en cuando, ver a otras personas, otros lugares sin tener la responsabilidad de tener que cumplir con una misión
— No todos los días me encuentro en misiones — Ni siquiera esta visita se puede considerar una misión, pensó para sí misma — Y en esos días, tengo personas con quien disfrutar de mi tiempo libre
— Claro, como ese novio que mencionaste — Ni siquiera se molestó en ocultar su desdén — Perdón que lo diga en voz alta, pero dudo que realmente sea capaz de brindarte la oportunidad de descubrir nuevas experiencias, sobre todo considerando que ni siquiera tiene la capacidad de brindarte lo elemental para que no tengas que seguir exponiéndote como ninja
— A mi parecer, Kushina es una mujer independiente que no abandonaría aquello que le apasiona, sólo porque alguien más puede brindarle una vida más cómoda — Intervino Minato harto de haber sido apartado de la conversación.
— … — Al parecer aquel hombre se había quedado sin una respuesta, pero para su suerte, en ese momento empezaron a servirles su comida
— Por lo que dijo antes, me da la impresión de que usted conoce al novio de la señorita Kushina
— No soy quien para hablar de él, después de todo, ella lo conoce mejor que yo — Ella le sonrió en respuesta reconociendo que ocupó el mismo argumento que alguna vez ella mencionó
— Bien, en ese caso, ¿Por qué no nos hablas más de él Kushina? De esa forma tal vez entienda más tu forma de pensar
— Con todo respeto caballeros, me gustaría que la conversación no girara entorno a mi vida sentimental
— Pues para mí, el hecho de que no quiera hablar de él también dice mucho — Dijo haciendo una pausa — Incluso me hace dudar de la existencia del mismo — Aunque el comentario parecía ser hostil, tanto Kushina como Minato rieron
— Yo no lo dudo, creo que Kushina es capaz de obtener a la pareja que quiera, incluso yendo en contra de la voluntad del elegido — La aludida centró su mirada en sus alimentos para no mostrar abiertamente su sonrojo — Aunque siendo justos, ni siquiera yo me resistiría a su voluntad — Aunque ya no tenía planeado agregar algo más, una Kushina completamente sonrojada le propinó una patada por debajo de la mesa para asegurarse de que no dijera más
— Himura-san, debo reconocer que la comida que se sirve es tal como la describió — Dijo una vez que se recuperó del comentario de Minato cambiando la conversación
— Me alegra que la disfrutes, pero por favor, llámame Takeshi
— Gracias por la oferta, pero ya que usted no se molestó en preguntarme cómo prefería que me llamara, optaré por seguir llamándolo de la forma apropiada — Nuevamente volvió a dejarlo sin palabras
— En ese caso, yo le debo una disculpa Uzumaki-san, también empecé a llamarla por su nombre sin preguntarle antes si era apropiado
— Hokage-sama, después de todo lo que hemos pasado, lo que más me sorprendió fue el tiempo que demoró en mostrar esa confianza — Kushina admitió que era entretenido ese juego de apariencias — Pero… Al final, el cómo llamarme, es una decidió suya y yo no podría siquiera atreverme a desafiarlo — Declaró queriendo expresar exactamente lo contrario
— Como siempre, su lealtad es admirable — Respondió llevándose un bocado de comida para ocultar una sonrisa maliciosa.
Y sólo bastó un intercambio de miradas para que un plan coordinado empezara a ejecutarse.
— Discúlpenme un momento, debo ir al baño — Anunció Kushina antes de levantarse para acercarse a uno de los meseros quien le indicó la dirección en la que se encontraba su objetivo
— Es curiosa la forma en la que un Hokage se dirige a su subordinada — Declaró Takeshi una vez que estuvieron solos — Cualquiera podría pensar que tiene intereses más allá de los laborales
— ¿Intereses como los suyos? — No le importaba lo que él respondiera, pues sabía que sus intenciones jamás serían iguales
— Tal vez, pero es difícil saberlo ya que no lo muestra claramente — Dijo levantando una ceja — Considero que cuando un hombre se interesa por una mujer, debe dejarlo cien por ciento claro y no andar con rodeos
— Aunque hay una gran diferencia entre dejar claro el interés y ser hostigante — Respondió — Un hombre también debería ser capaz de entender las sutiles señales negativas de una mujer
— Considero que si son sutiles, es porque no está cerrando del todo las posibilidades
— Y si fueran completamente claras y directas ¿las aceptaría?
— Tal vez pero ¿En dónde queda la magia del cortejo? ¿Acaso no hay mujeres por las que vale la pena ser persistente?
— Las hay, pero el ser persistente va de la mano con saberlas escuchar y respetar sus límites
— Me parece en vano tener esta conversación entre nosotros, en todo caso, deberíamos expresarlo al dichoso novio —
— Quizá tenga razón, pero lamentablemente no podemos seguir con esta conversación — Repentinamente Minato se puso de pie — En primer lugar porque la señorita Uzumaki se acerca y creo que sería impropio tratar el tema frente a ella — Explicó — Y en segundo lugar, porque yo también necesito hacer uso del baño — Dijo justo en el momento en el que ella estaba cerca de la mesa — Continúen disfrutando de sus alimentos, yo no tardaré — Dijo eso último como si se tratase de una advertencia
Caminó hacia el lado contrario del lugar, justo hacia donde había visto antes que Kushina se dirigió. A la mitad del camino, se observaba un pasillo señalado como la ruta hacia los sanitarios y en cuanto quedó fuera del rango de vista de la zona de comensales, recibió el esperado ataque.
— Tardaste — Lo acusó después de haberlo besado — ¿Dónde quedó el rayo amarillo de Konoha?
— A veces la situación requiere que vaya lento — Le dijo abrazándola
— Esta no es una de esas situaciones— Le dijo con una sonrisa — Así que date prisa, invoca un clon y vámonos de aquí — Exigió
— Yo tengo una mejor idea — Le dijo antes de volver a besarla transmitiendo su mensaje
— Pero… — Trataba de detenerlo pero como muchas otra veces, Minato estaba siendo muy persuasivo con sus acciones — No creo que quedemos satisfechos sólo con lo que podemos hacer aquí — Lo detuvo un momento para poder expresarse
— ¿Cómo puedes estar tan segura? — Susurró con ese tono de voz que le traía problemas para concentrarse — Sólo diré dos cosas antes de que terminemos la charla por ahora — Un escalofrío la recorrió cuando se dio cuenta que la determinación del rubio era definitivamente superior a la suya — En primer lugar ¿bajo qué circunstancias hemos quedado completamente satisfechos? — Ella apartó la mirada no queriendo darle la razón — Y en segundo lugar, hace unos minutos dijiste que no podrías desafiarme — Tomó su mentón con una mano para asegurarse de que lo viera a los ojos — Así que pienso comprobar que lo decías enserio — La expresión de sorpresa de la pelirroja lo hizo sonreír y estaba a punto de preparar su siguiente argumento, pero este no fue necesario, ya que ella se abalanzó para continuar con lo que ella misma había pausado.
Nuevamente con sus mentes sincronizadas, ella se ancló con sus piernas alrededor de la cadera de su novio, dejando que él soportara todo su peso mientras la llevaba a uno de los baños todo esto sin interrumpir ese beso necesitado por ambos.
Llegaron a la línea de lavamanos, pero contrario a lo que ella esperaba, la dejó de pie en el suelo y separándose un par de centímetros de ella. Volvió a abrazarla mientras besaba su cuello, disfrutando la calidez y estudiando su aroma. Poco a poco fue descendiendo mientras acariciaba su cuerpo como si la ropa que ella llevaba no existiera y lo hacía de una manera tan precisa que Kushina podía jurar que sentía su tacto como si este fuera directo.
Minato quedó hincado y después de mirarla desde abajo con una media sonrisa, comenzó a deshacerse del pantalón ninja el cual no llegó a tocar el piso debido a las vendas que sostenían los compartimientos donde ella guardaba su equipo. Volvió a mirarla y cuando ella notó que él no daba señales de ponerse de pie, su corazón empezó a golpear contra su pecho, en anticipación y cuando sintió su lengua recorrer la piel expuesta de sus piernas, esa pequeña parte en su mente que decía "no", cambió de parecer.
— … — Un suspiro llegó a los oídos del Namikaze quien en respuesta empezó a jugar con la ropa interior de la kunoichi que tenía entre sus manos — Minato — Cuando susurró su nombre, notó la inseguridad siendo apagada por la ansiedad
— Parece que estás lista — Declaró en respuesta a ese susurro pero una vez que retiró su ropa interior, sonrió al darse cuenta que no sólo la mente de Kushina estaba lista, sino que también su cuerpo respondía.
Comenzó un camino lento de besos en cada una de sus piernas y cuando llegó el momento, dejó que su aliento acariciara esa parte tan sensible y privada a la que sólo él tenía acceso. Los sentidos de la pelirroja estaba al máximo por ello es que la anticipación la hizo sujetarse de uno de los lavaderos de manos para poder mantener cierta estabilidad.
Minato considero la posibilidad de iniciar con su tarea de una forma con la que Kushina estaba más familiarizada, sin embargo, si querían darse prisa, lo mejor era ser más directos y con esa determinación, su lengua recorrió toda su entrada
— Aaahhh — Aunque mentalmente sabía lo que iba a hacer, era imposible estar preparada para el ataque, esa fue la razón por la que no pudo reprimir aquel gemido.
Él sonrió en satisfacción propia causada por su sonido favorito y el descubrimiento de lo placentero que podía ser esa nueva forma de conectar con Kushina. Continuó con su asalto acompañándola en la intensidad de sensaciones. No sabía como era para ella, pero para él, era como descubrirla nuevamente, había besado antes su cuerpo y creía tener identificada la esencia de Kushina Uzumaki, pero obviamente estaba equivocado. Cuando se acercó a esa zona, no sabía lo que probaría, ni siquiera se detuvo a pensar en si tenía expectativas, porque sinceramente no lo sabía, ¿agradable, tolerable, insípido? No lo pensó antes y en ese momento trataba de encontrar una palabra que lo definiera porque hasta la palabra "delicia" no era suficiente.
Lo hacía delicado porque era la forma en la que la trataba naturalmente, por instinto, pero esta vez, la suavidad de sus paredes lo inspiraba a hacerlo de esa forma. La había sentido con sus dedos, su miembro y ahora con su boca y cada una de esas ocasiones era diferente a la otra; mientras que con sus manos se sentía como una suave caricia recíproca, cuando su pene se adentraba en ella era una completa intrusión que lo invitaba a explorar más. Pero esta vez, no solo la sentía y afectaba con su tacto, con una misma acción, la acariciaba, la probaba e incluso algo tan simple como respirar, la estaba haciendo delirar.
Era gratificante hacerlo de esa forma, tenerla a su merced y ser él quien decidía cómo marchaba la situación. Esta vez no era como sus otros encuentros en los que ambos contribuían a hacer del momento más placentero, esta vez él tenía completamente el poder y eso también lo hacía estar al borde de la excitación.
Después de sus lamidas exploratorias, su lengua se enfocó en abrir sus labios para adentrarse más en ella, imitando un ritmo cadente de penetración.
— Mmmmm — Contrario a lo que esperó, ese gemido sonó un poco más callado.
Se separó un momento de ella para contemplarla y darse cuenta de la razón por la que sus sonidos habían cambiado.
La columna de Kushina estaba ligeramente arqueada para que su cadera quedara cercana a él, una de sus manos estaba apoyada en uno de los lavabos de manos mientras que la otra se aferraba a su boca para mantenerla amordazada.
— Déjame escucharte Kushina — Le pidió pero ella negó con la cabeza — Por favor — Pidió antes de regresar a su intimidad
— Mmm-nnn — Negó nuevamente con un gemido
— En ese caso, no me dejas otro opción — Sin previo aviso se puso de pie y después de contemplar brevemente su expresión de sorpresa y cierta frustración por no terminar su misión, la giró para que quedara de espaldas a el — Necesito oírte, querida — Le dijo susurrando en su oreja — Así que me mantendré cerca para escucharte claramente — Después de decir eso comenzó a regalarle besos a lo largo de su cuello mientras recargaba poco a poco su peso contra ella, haciendo que tuviera que inclinarse sobre el mueble donde estaba colocado el lavamanos
— Estamos tardando — Le dijo ella una vez que sintió que había recuperado su voz — Y le dijiste que no tardarías — Agregó refiriéndose a su acompañante non grato
— Que espere — Dijo mientras empezaba a despojarse de sus propia ropa por la parte inferior
— Deberías mandar un clon — Aconsejó antes de suspirar por las caricias que él le otorgaba
— Me tiene sin cuidado si coquetea con tu clon — Dijo en un tono molesto — Te tengo aquí sólo para mí — Y después de su declaración se introdujo en ella — No importa lo que él diga, soy el único que puede tenerte — Una segunda estocada vino después de que dijo eso.
— Aaahhh — Gimió sintiéndose abrumada por su penetración y sus palabras. Nunca lo había visto ni sentido actuar así, pero eso no implicaba que no lo estuviera disfrutando y mientras escuchaba sus sonidos guturales la realización llegó a ella.
En ese momento no estaban haciendo el amor, eso que estaban viviendo era puramente sexo, Minato Namikaze estaba poseyendo a Kushina Uzumaki y más que asustarle lo que él estaba haciendo, la abrumó el hecho de que al darse cuenta de lo que ocurría, el placer aumentó para ella.
Empezó a mover sus caderas para que el encuentro de sus intimidades ocurriera más a prisa y sabiendo lo que él quería, dejó de reprimir sus reacciones. Gimió cada que entraba en ella, pidió más cuando así lo quería y respondió a cada pregunta y petición que él hacía
— ¿Te gusta?
— Sí, me gusta
— A mi también me gustas
Con ambas manos sujetaba las de ella que en ese momento se aferraban a la superficie donde estaba tendida, de esa forma, se aseguraba que no volviera a tratar de callarse a sí misma.
— Abre más las piernas — Demandó y sumisamente obedeció, agradeciendo haberlo hecho, pues las sensaciones mejoraron.
— ¿Quieres que continúe lento?
— No… No sé
— ¿Qué tal así?
— Uuummm
— Aún no — Le dijo cuando la sintió impulsarse hacia él
— Minato… Ya no puedo…
— Sólo… un poco más
— Aaahhh… mierda — Espetó con esfuerzo por no perderse en el orgasmo — Minato termina dentro de mí — Suplicó
El rubio no necesito darle una respuesta, pues cumplió con su petición uniéndose ambos a ese placer como si fuera la primera vez.
Ni siquiera le dió tiempo de recuperarse completamente cuando se separó de él.
— Hablaremos de esto después, por ahora regresa y ayúdame a terminar con esa tediosa reunión — Como si fuera una escena completamente planeada cada uno empezó a limpiar cualquier rastro que delatara lo que ahí había pasado
— Te recuerdo que esa reunión fue tu idea — Dijo el rubio mientras volvía a vestirse y se aseguraba de que todo estuviera en orden.
— ¿Y vas a decir que te arrepientes de lo que provocó esa reunión? — Respondió cruzándose de brazos
— Definitivamente no — Y después de darle un fugaz beso, salió de ese baño.
En cuanto regresó a reunirse con Takeshi y "Kushina", ambos parecían comer tranquilamente y ya que ninguno mostraba señal alguna de disgusto, supuso que todo estaba en orden y pudo comprobarlo cuando Takeshi retomó una conversación sobre las actividades que se realizarían en el festival de la aldea sin intentar hacer alguna invitación, quizá porque Kushina ya las había rechazado antes de que él llegara o quizá porque finalmente había entendido las señales.
No tardaron en terminar sus alimentos y después de despedirse cordialmente de su anfitrión, se dirigieron a la posada donde se estaban hospedando, o eso pensó la Uzumaki hasta que el rubio comenzó a desviarse del camino.
— Quizá no lo recuerdes, pero la posada queda hacia allá — Dijo señalando con la mirada
— Lo sé, pero en este momento no vamos a la posada
— ¿...?
— Dijiste que nunca has tenido la oportunidad de visitar apropiadamente la Aldea del Té, así que consideré que éste podría ser el día que eso cambie
— Esperaba que recorriéramos la aldea mañana, en el festival
— Lo más probable es que el Señor Feudal quiera recorrerlo también y de ser así no podré librarme de ese recorrido — Dijo con una mueca — Aunque trataré de estar libre, al menos quiero asegurar que durante este viaje tendré un momento para estar sólo contigo
— Si mañana no quieres hacer ese recorrido formal, podría secuestrarte — Sugirió con una sonrisa
— Si lo hubieras pedido así cuando nos conocimos, te aseguro que nos habríamos ahorrado muchas discusiones
— ¡Prácticamente te pedí permiso para secuestrarte! — Exclamó
— Pero después de haberme amarrado y amordazado — Respondió
— Es una pena que no te haya gustado — Dijo con un pequeño puchero — Yo tenía más de una idea para divertirnos al repetirlo
— ¿Qué? — Preguntó dudando de que hubiera escuchado bien
— ¡Mira, esa licorería seguro tiene algo especial para Tsunade-sama! — Dijo caminando hacia el establecimiento — Se acerca su cumpleaños y quisiera regalarle algo
Antes de que Minato intentara retomar la conversación, ella ya había entrado al local y empezado una conversación con el dueño del local sobre las opciones para realizar su compra.
El Namikaze sonrió al decidir que no perdería tiempo tratando de confirmar las últimas palabras de Kushina. Por el momento se dedicaría a disfrutar del recorrido por la aldea, esperando pacientemente a que llegara el momento en el cual pudiera comprobar lo que estaba seguro había dicho la pelirroja.
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Espero que hayan disfrutado de esta parte de la lectura. Personalmente les puedo decir que el lemmon lo tenía pensado para el siguiente capítulo, pero cuando me di cuenta, ya estaba escribiéndolo. Espero cumpla con sus expectativas y les advierto que poco a poco Minato y Kushina irán experimentando en ese mundo ;)
Notas:
Las aldeas que menciono las estoy ubicando "geográficamente en el país del fuego" y como las únicas aliadas con Konoha. A excepción de Uzushiogakure, las otras dos sólo son mencionadas en capítulos de relleno, por lo que no den mucha importancia a ellas.
Enlistadas las aldeas, quedan de la siguiente forma:
Aldea fronteriza: se menciona en un relleno de la primera parte de Naruto
Aldea del té: También mencionada en capítulos de relleno pero como "país del té" pero debido a que estoy escribiendo sobre aldeas aliadas y establecidas en el país del fuego, decidí mejor nombrarlo como aldea
Uzushiogakure: Recientemente encontré que de acuerdo a lo descrito en manga y anime, no está cerca de Konoha, pero ya que mi historia inició como una aldea cercana, así la mantendré.
Aldea del Demonio: También se menciona como un país y es el que sale en la primera película de Naruto Shippuden y por si no quedó claro, la sacerdotisa es justamente la madre de Shion. Me pareció un lindo detalle que tanto la madre como la hija mostraran interés en un rubio de ojos azules ;)
