Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía
Solo para mayores de 18.
Yani, Sarai muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!
Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook
Julio, 2008. Cuatro años atrás.
—Siempre he creído que las mejores cosas llegan cuando menos las esperas.
Edward sonrió mientras miraba a Carlisle, el tipo se había convertido en uno de sus mejores amigos, además con esa sonrisa y esa rubia cabellera atraía fácilmente al género femenino, lo que creía, más o menos, que había pasado hoy.
—Me encanta tu optimismo, hoy vinieron cincuenta personas, a lo mejor la obra no tiene que cancelarse en este mes, o algo así.
—Tonterías, Edward —dijo el rubio, agitando la mano—, dale tiempo al público a que se acostumbre a que las historias no siempre tienen que ser felices, a la gente le gustan el cliché, pero no siempre tiene que ser así. También estamos los otros, a los que nos gustan más las cosas realistas.
—A lo mejor ya tienen suficiente con su realidad —comentó, restregándose una mano por la cara—. Dios sabe que yo tengo suficiente con la mía, creo que ya entiendo que no me gustaría ver un poco más de lo mismo en una obra de teatro.
—Sabes que no quieres decir eso. —Carlisle lo apuntó con los guiones que tenía enroscados en la mano.
—Ya no lo sé, hombre, creí… creí que era un buen guion pero no está resultando, desde enero estamos batallando y lo sabes.
Lo que lo tenía al borde, Edward sabía que se había pasado más allá de los números rojos, pero en su afán de no verse como un perdedor, invirtió más dinero, pagándole a los actores, a los del sonido, a todo el jodido mundo, de su propia bolsa.
—Así es el teatro, no todo es glamur y fantasía, dime si estar parado en un escenario no te hace sentir una mejor persona, capaz de expresar abiertamente las emociones, aunque sean las de otro, para mí, al menos, no existe sensación comparable a la de terminar la obra y recibir el aplauso del público, sin importar que esté conformado por nuestros familiares.
—Y… ahí tenemos nuestro primer problema —dijo Edward, riéndose entre dientes—, nuestra familia no debería ser nuestro único público.
Aunque Edward en algo mentía. Bella no había ido más que una sola vez a ver su nueva obra. No que pudiera reprocharle algo, ella tenía suficiente con Swan, con su hermano abriendo la sucursal Maya "que siempre soñó" en Cancún y tirando unos cuantos de miles de dólares a la basura. Eso la tenía sacando recursos de hasta debajo de las piedras, trabajando todo el tiempo en la compañía, mientras intentaba a su vez, impulsar la carrera de un adolescente que prometía ser un buen solista, pero que, precisamente por su corta edad, era un inmaduro de mierda.
—Edward… —reprochó su amigo.
—No lo sé, Carlisle, quizás me dejé seducir, no solo por la oportunidad de dedicarme de lleno al oficio que desde siempre me ha apasionado, sino sobre todo por la posibilidad de volverme famoso en esto. Una cosa es el teatro y otra muy distinta era mi grupo: codearse con cantantes famosos y abrir grandes espectáculos en estadios, ganar millones y de pronto… —suspiró sacudiendo la cabeza, en realidad con Aro nunca vio millones—. Al principio, quería con tanta fuerza ser reconocido, pero luego llegó el momento de solo parar.
—Llegó Bella, admítelo. —Edward sonrió, recordando el rostro de su mujer.
—Ella no tiene nada que ver con esto.
—De hecho, lo tiene que ver todo, Charlie nos presentó gracias a tu relación con ella. —Se cruzó de brazos, sentándose frente a él—. Debo admitir que al principio me molestaron dos cosas muy notorias de mi amigo, la primera, su necesidad de traer de vuelta a su hija, es algo… estúpido a mi parecer, ella es una adulta y vivía con su marido a unas cuantas horas de aquí, y su empecinamiento logró fastidiarme a tal grado que no quería leer tu guion. La segunda, las recomendaciones, sabes cuánto lo odio, pero cuando finalmente lo hice, leí tu obra, Edward —sonrió—, naciste para esto.
—Ahora solo explícaselo a las demás personas, no estamos llenando el lugar precisamente por mi gran "talento". —Carlisle se rio, poniéndose de pie y palmeándolo en el hombro.
—Necesitamos más publicidad, no te preocupes, me haré cargo.
Edward suspiró, recogiendo sus cosas y parte del vestuario para poder dirigirse a casa. Sabía que con los años aquella felicidad que sentía por haber estrenado su primera obra como productor estaba transmutando en cansancio, y ahora en franca desesperación, porque después de un año de probarse con obras, nadie parecía particularmente interesado.
Mientras conducía su pequeño, pero muy cómodo Mazda, Edward observó a las personas correr apresuradas, lejos de la lluvia. En parte, estaba encantado de no tener temor de estornudar y que quedara por ahí algún residuo de baba, y con temor de que la revista de moda lo señalara en su programa del fin de semana, como si los artistas no fueran seres humanos, deberían ser más condescendientes los reporteros. Sonriendo, sacudió la cabeza, al menos en eso estaba agradecido, ya no estaba bajo la lente de ninguna cámara. Solo tuvo un mal día, y para eso, estaba acudiendo al mejor remedio en casa: Bella.
—El martes estaré en esa playa, lista solo para castrarte, Emm, lo juro, si no te regresas conmigo, me encargaré de que seas desheredado, ¡ve alistando tus jodidas maletas! —colgó su esposa, masajeándose las sienes.
—¿Qué pasa ahora? —preguntó acercándose, pero Bella no levantó la mirada.
—Lo de siempre, Emmett, mujeres, viajes, Riviera Maya… ¿por qué no fui hija única? —Edward se rio, tirando de su mano, instándola a refugiarse en sus brazos.
—Estarás bien, Torpe, siempre logras sacar el barco adelante, si Swan no se ha hundido es gracias a ti. —Bella suspiró.
—¿Y a ti?, ¿cómo te fue? —El ligero entumecimiento que sufrió fue rápidamente encubierto, o eso esperaba.
—Bien, hoy fue diferente, llegó bastante gente. —Bella se separó, mirándolo.
—Si no me cuentas la verdad, ¿cómo quieres que me entere? Edward, estás… estás ocultándome las cosas, la obra no va bien, ¿verdad? —Por alguna razón eso lo hizo enfurecer, ¿era él quien estaba ocultándole cosas, en serio?
—Solo estoy haciendo lo que tú haces conmigo, ¿cuándo pensabas contarme de tu viaje? —Bella desvió la mirada.
—Es solo un día, iré por Emmett y lo arrastraré de vuelta, es todo, en cambio tú, ¿cuándo pensabas decirme que estás invirtiendo más dinero del que recibes en esa estúpida obra? Es nuestro dinero, Edward, y no parece importarte malgastarlo.
Justo las palabras de mierda que necesitaba en un día de mierda. Edward sintió que todo el color se drenaba de su rostro, y su sangre era remplazada por nada más que humillación y mera vergüenza.
—Lo siento, Edward, yo…
—No, está bien. —Sacudió la cabeza—. Soy un jodido idiota por creer que podía ser un productor, dilo, no sirvo para esto, no llego ni siquiera a los talones de la clase de marido que podías haber soñado, ¿te gustaría volver con Jacob?, ¿quizás con algún alto ejecutivo de la empresa? Dilo, Bella, solo… mierda.
—¿Qué tiene que ver Jacob en esta conversación? —Edward se pasó una mano por el cabello, ignorándola mientras pasaba a su lado—. Respóndeme.
—Bueno, viene al tema porque con él no estarías preocupada por dinero jamás. —Bella lo miró boquiabierta.
—Retráctate. —Edward se detuvo en su camino a la habitación, pero no dijo nada—. Edward, no lo voy a repetir, retráctate por eso que insinuaste.
Sabía mejor que nadie que había estropeado las cosas, su maldito día estaba ensuciando todo a su alrededor, a quién quería engañar, el único imbécil en todo esto era él y su complejo de inferioridad frente a una mujer todo negocios, a todas horas del día. Y, ¿por qué demonios estaba otra vez pensando que lo que les hacía falta era un bebé en medio de semejante drama? En realidad, era un misterio. Madre de Dios, aunque había desterrado esa idea a un rincón solitario de su mente, seguía volviendo, pero no lo había externado más en voz alta… quizás debería comenzar a hablar con Bella, justo como ella lo estaba pidiendo.
De todas maneras, no era como si últimamente hablara con Bella sobre eso. Ella ya tenía suficiente en su plato, y quizás no le agradaría escuchar que él solo quería sostener una parte de sí mismo y de ella cuando las cosas se pusieran así. Era un completo afeminado, ¿no?, casi no conversaba con sus amigos de estos temas, no conocía a nadie que anduviera por ahí diciendo que quería un hijo, al menos no era el caso de Carlisle.
—Lo siento, amor, no quise hablarte de ese modo —se disculpó, arrastrando los pies de vuelta a su mujer, y solo cuando se detuvo frente a ella, se dio cuenta de cuán cansada lucía también—. Lo siento, sé que nunca harías algo así, soy un imbécil.
—Está bien.
—Lo que pasa es que he estado pasando por mucho estrés. —Bella sonrió, dando un paso hacia él.
—Solo fue un mal día, lamento lo que dije de tu obra, he leído las reseñas y son geniales, perdón por no poder ir, es que yo… —Edward asintió, atrayéndola a sus brazos, enterrando el rostro en su cuello.
—Está bien, Bella, no necesitas ir todo el tiempo.
—Igual lo haré, saldremos adelante, te ayudaré con más dinero si es necesario.
—No quiero invertir más dinero en estupideces. —Ella negó.
—No son estupideces. ¿Quieres cenar conmigo?, hablaremos sobre ello. —Él sacudió la cabeza.
—No tengo hambre.
Bella suspiró, mirándolo antes de acariciarle los brazos de arriba abajo.
─¿Sabes algo? ─Edward parpadeó, negando—. Lo eres todo para mí.
Él era totalmente insuficiente para ella, lo sabía, un bastardo con un bolsillo vacío y un futuro incierto, y sin embargo, como si sus palabras fueran un bálsamo, se relajó, estrechándola con fuerza. Eso era todo lo que necesitaba escuchar. Y… quizás un bebé, o una cerveza.
Sacudió la cabeza.
Y mientras seguía abrazándola, con la nariz profundamente enterrada en el cuello de su mujer, sabía que haría bien en recordar esto. Mientras él tuviera a su esposa a su lado, era todo lo que necesitaba, nada más.
Hola, hola! Último capi del año, deseo lo mejor para ustedes, que todas sus metas se cumplan y estemos colmadas de salud, un abrazo para todas, mis mejores deseos!
Gracias por comentar: Adriana Molina, Gloria, LuAnKa, NarMaVeg, Vale. Potter, mejor dicho imposible, saludos!, NarMaVeg, Carlita16, miop, valentina delafuente, somas, Leah De Call, marme, Karla, Pichi, jajajaja rentado, nah, como crees mi Edward bebé, solo fue un buen esposito, Yoliki, angryc, rjnavajas, Tecupi, creo que la última opción, Lizdayanna, igualmente para ti, cariño, gracias!, Yenix304, como que cuando uno está enamorado cree que el otro va a cambiar, o como que ahí se va viendo sobre la marcha, pero eso es un gran error. Liliana Macias, si concuerdo contigo cariño! Pattinson, gracias por comentar!, Tata XOXO, saraipineda44, torrespera172, Lidia withlock, Adriu, como bien dices, hay que vivir nuestra propia vida.Camilla Fava, así es cariño, me lucí en cuanto a la sufridera jaja voy a cambiar el giro, verás (pero no en esta historia, jajaja) que tengas un excelente fin de año, tulgarita, Esal, Jupy, Injoa, gracias a ti cariño!
Y gracias también a todas las personas que siempre me han apoyado en esta y mis otras historias, es increíble que estemos cerrando otro año, así que les deseo todo lo mejor y nos seguimos leyendo.
