¿Bruce qué...?
¿Cómo acepto?
Esa era la pregunta que toda la familia de los murciélagos se preguntaban, más aún la pareja de petirrojos que desde que dijeron sobre su relación el patriarca de la familia Wayne se opuso rotundamente diciendo que en su mansión no permitiría tal tipo de relaciones, toda la discusión subió de tono hasta el primer como último y actual Robin y Alfred pensaban que el mercenario iba a saltar a la yugular del murciélago, o en el peor de los casos sacar sus pistolas y comenzar a disparar, pero todo quedó en el olvido al escuchar la fuerte, clara y firme voz del tercer petirrojo decir al patriarca:
-¡¿Si tú no aceptas mi relación con Jason, pues no tengo nada aquí que me detenga el irme de este lugar y no volveré a poner un pie en esta mansión ni mucho menos en la cueva?!-con eso dicho y una mirada llena de seriedad como firmeza, el menor tomo el brazo de su novio y arrastras salieron de la cueva haciéndose de oídos sordos ante las palabras de su padre adoptivo.
Como lo prometió aquel día, el joven declive tomó sus cosas y se mudó al departamento de Jason, como empezó a hacer patrullas por su cuenta o acompañado de los demás robins como de su pareja, cuando este no salía de misión con su equipo.
El primero en intervenir para hacer entrar en razón fue Dick y Damian, aunque este último solo fue a ver cómo su padre y el primer ex Robin tenían su pelea verbal que terminaría en física, pero para sorpresa hasta para el mismo demonio este salto en ayuda como en defensa de tanto el acróbata como de la pareja. Después de aquella discusión, y que el cirquero terminará con un labio roto como un próximo hematoma a formarse en su mejilla derecha fue atendido por el demonio Wayne Al'Ghul, mientras le regañaba por su estupidez como las agallas tontas de ser él quien iniciará la pelea física acertándole a Bruce un buen izquierdazo en el rostro.
El segundo que fue hablar con el Caballero de la noche fue nadie más ni menos que Alfred Pennyworth, el fiel mayordomo de la familia Wayne, que fue en abogacía de dos de los robins y sobre todo uno de sus favoritos, Jason. Cuando llegó era obvio para el hombre de mayor edad, que el murciélago estaba reacio a dar su brazo a torcer pero siguió insistiendo y dando a entre ciertos puntos como a invalidar muchos los de su amo, hasta que por fin dijo algo claro para el proclamado Batman y protector de Gotham City.
-Amo Bruce, debe entender que la relación del joven Tim y el joven Jason es normal, es más gracias al joven Tim y su paciencia como cariño lograron apaciguar la ira que tanto poseía el joven Jason. Además, joven Jason puede que antes halla querido muerto al chico pero ahora lo único que quiere es ver muerte a su única luz, que guiado todo su camino sin juzgarle nada ni verlo o tacharlo de criminal-le explicó con voz calma pero firme Alfred, mientras veía a su amo.
El cual estaba sentado en su silla frente a la computadora pero en lugar de ver a la máquina el hombre de mediana edad posaba su vista azulina en la vitrina que había a lo lejos, la que guardaba aquel traje de Robin que alguna vez perteneció a Jason. Como si el fiel mayordomo comprendiera lo que la mente perturbada del adulto pensara en esos instantes, y solo siguió dándole su apoyo como haciendo entrar en razón al patriarca de aquella disfuncional y rara familia.
Años más tarde, Bruce si tuvo sus molestias más por qué Tim desapareció por un tiempo como terminó su relación y compromiso con el mercenario todo a causa de una discusión con este mismo, quizo ir y encargarse de Jason pero se mantuvo al margen y lo hizo aún más al descubrir la verdad de todo y con ayuda de Alfred y Clark comprendió algo, que esa discusión solo era de la pareja y solo de ellos. Tuvo que esperar 5 años antes de ver devuelta a su tercer y segundo hijo juntos pero tampoco ellos solo sino que venían acompañados de su nieto, que se volvió en su concentrado al ser el primero luego sucedió descubrió la relación clandestina de su hijo mayor con su primogénito y a regañadientes acepto no sin antes darle un buen golpe al primer Robin, al enterarse de que la familia se agradaría un poquito más.
-Me sacaran mas canas de las que ya tengo...-murmuro hastiado y algo estrenado el viejo murcielago. Estaba sentado en la silla frente a la baticomputadora, pero no la estaba utilizando ni nada parecido, se estaba más avenaos las cienes al sentir una próxima jaqueca llegarle- Creo que, ya me estoy volviendo viejo para estas cosas-acepto con sinceridad.
-No puedo creer que el gran Batman, acepte su vejez incidente, ¿Dónde quedo aquel Playboy y galán de primera?-preguntó una voz femenina y casi ronroneante, junto a esta se podía escuchar el golpeteo suave y firme a la vez de un parte de botas con tacones, que cesaron al momento de llegar a donde estaba el hombre de mediana edad. La mujer enfadada en aquel traje negro pegado se recargó de un lado de aquella silla, que en esos instantes estaba sentados la vigilante de Gotham.
-¿Riddle te volvió a robar algo, y necesitas mi ayuda, Selina?-por más que sonara una pregunta, era una afirmación casi exacta de lo que creía que aquella mujer se halla en sus terrenos, hasta se pudo aventurar el creer que la esta misma dio un gesto de disgusto.
-Si y no-soltó con rapidez Kyle mientras se sentaba encima del panel de control de computadora, con las piernas cruzadas-, también vengo a pedirte un favor con unos papeles, hay un lindo gatito mojado que quiero dar techo y necesito de tu ayuda-mientras decía aquello le entregó una carpeta con la información que necesitaba-. Miau, parece que tu noviecito vino antes de lo planeado, mejor me voy antes que quiera morderme tu pulgoso-con eso dicho Catwoman se fue de la cueva.
-¿Qué hacia ella aquí, Bruce?-comentó con cierta molestia el hijo de Krypton. El murciélago solo mostró la carpeta sin necesidad de dar más palabras, con eso claro se dispuso a leer el contenido mientras que el hombre acero recogió una fotografía que sin fijarse había resbalado de la carpeta y caído al suelo- Espera, Bruce, ¿Piensas en adoptar otro niño?-le preguntó con curiosidad viendo la foto del infante en cuestión.
-No gracias suficiente tengo con tener cuatro hijos, ahora dos nietos y uno por nacer-dijo cansado y hasta con desganado y estrenado de la idea de tener otro hijo problemático, como lo fueron Jason y Damian-. Selina piensa adoptarlo, ya sabrás para que vino aquí-le explicó no del todo claro porque esperaba que el otro entendiera y no se equivocó porque el último hijo de Krypton lo hizo.
-¿Te parece si salimos a cenar esta noche? Yo invito-le preguntó con una sonrisa, que fue correspondida por el murciélago.
