Durante la noche de aquel atentado, Víctor llego con las ropas mojadas y algo sucio, los sirvientes le atendieron nada más ingreso por las puertas del castillo preguntando exaltados por su estado. El consejero Yakov fue uno de los primeros en llegar hasta él cuestionando a gritos donde había estado hasta tales horas, recalcando su inmadurez y falta de tacto contra su honorable madre, la zarina que estaba esperando justo un bebe y que había estado muy preocupada por él. No obstante, pese a todo lo que pudo haber sido, Víctor se disculpó sinceramente con el consejero, asegurando de todo corazón que no volvería a pasar. Todos los presentes observaron al zarévich con incredibilidad, pero al ver la propia expresión de Yakov, nadie dijo nada más al respecto. Víctor subió a su habitación reflexionando sobre muchas cosas,la historia de Yuuri y su cercanía a la muerte le habían dejado una profunda marca en su alma que le hizo cambiar bruscamente sus pensamientos e ideales, incluso su manera de ver aquel naciente sentimiento cambio por completo luego de ese día.
Así fue pasando el tiempo, casi tres años exactamente desde el primer encuentro entre el dios y príncipe. Ahora Víctor era un joven alfa de 16 años. La edad de verdad que había hecho maravillas con la belleza que de por si el alfa ya poseía, aumento en altura considerablemente al igual que empezó a perder sus rasgos infantiles, su voz había dejado de ser infantil aunque seguía siendo igual de cantarina que costumbre, su cabello plateado que llevaba por los hombros ahora estaba al tamaño de su espalda y acostumbraba a llevarlo en trenzas o en una cola de caballo alta. Sin poder evitarlo, el pequeño alfa estaba convirtiéndose en un hombre hecho y derecho que captaba las miradas por donde quiera que pasara. No había momento donde los hijos o hijas de algún noble que visitase el castillo suspirasen por él y pidiese a los dioses una oportunidad con el zarévich solamente por su esplendida belleza. Sin embargo, sus cambios físicos no fueron lo único que alcanzo. Había comenzado repensar sus ideales desde muy corta edad considerando su posición como heredero al trono de Rusia que no era algo que debía desestimar, aquella posición era muy codiciada por miles de personas, y luego de aquel accidente Víctor no dejo que las personas pudieran anticiparse a él. Mejoro notablemente en sus clases personales, comenzó a circundar los consejos de guerra y se dormía tarde estudiando algunos libros en la biblioteca del castillo, a su vez, pidió que Yuuri le enseñara más a fondo el arte de la espada y cualquier otro arte que pudiera enseñarle, con todo ello, en diversas ocasiones colapso por el sobreesfuerzo ganándose múltiples regaños por parte del omega, no obstante, a Víctor no le importaba, en su cabeza solo había una sola circulando que le incitaba a ser más fuerte. Su seguridad ya no solo le afectaba, esta estaba condicionada a la seguridad física y emocional de su familia, incluyendo con gran prioridad la del propio Yuuri. Luego de verlo empapado en lágrimas por su culpa hacía tres años, el alfa estaba determinado a no volver a caer en una emboscada de ese tipo, tenía que mejorar, prepararse, ser fuerte para cuidarse y para cuidar a aquellos que amaba, no podía dejar que nuevamente lo tomaran débil. Debía ser fuerte para proteger a quienes amara, y así poder guiar y proteger a su pueblo. Sin embargo, aun tenía una gran muralla que superar que incluso para el Víctor actual era omnipotente. El zar Alexei Nikiforov. Pese a que luego algunos años Víctor demostrase ser un genio en muchas cosas, el zar no había estado allí para observar que su hijo no era el inútil que había apodado luego de su derrota con el príncipe Otabek. Posterior al nacimiento de su tercer hijo, el Zar había decidió hacer una expedición por la conquista de nuevos territorios para el gran imperio ruso, por lo cual tenía cerca de un año y medio fuera del castillo dejando a su consejero principal a cargo de todo. Pese a ser alfa, Víctor no contaba con la edad y experiencia suficiente para estar a cargo de un imperio tan grande como lo era Rusia, además de ello, el zar aun no consideraba que su primogénito estuviese aun acto para gobernar. Al partir tan pronto en su expedición, Víctor no tuvo oportunidad de demostrarle los cambios que había obtenido desde que comenzó a practicar con Yuuri. Aunque esa circunstancia afectaba un poco el orgullo del zarévich, sinceramente este consideraba que era mejor para él no ser el encargado del trono en ausencia de su padre por ese momento, le encantaba la idea de ser el guía de ese pueblo tan maravillo con el que convivía muchas veces, pero también le encantaba ser libre mientras pudiera, hacer las cosas que quisiera y por supuesto, pasar tiempo con Yuuri. Pese a los tres años que habían transcurrido, la personalidad activa, juguetonay curiosa de Víctor no había mermado en lo absoluto, es más, había crecido con el tiempo. Frente al dios del hielo había perdido todo recato o miedo desde que no hubo secretos entre ellos respecto a sus orígenes, sin temor a ser juzgados, ambos fueron como querían ser, y Víctor no tuvo represalias de actuar como el mismo era, un joven atolondrado, jovial y con un alma pura y brillante.A Yuuri no le molestaba, desde el principio supo que Víctor siempre había actuado diferente a su edad, y verlo ser quien era le traía un gran sentimiento de alivio y felicidad en su alma. Por su parte, el zarévich se sorprendía cada cierto tiempo por algunos aspectos relacionados a la naturaleza omnipotente de Yuuri, y una de ellas aparte de la capacidad de este de controlar infinitas cosas, era el hecho que el omega no había envejecido ni un solo día desde que le conoció. Este le explico que los tiempos transcurrían diferentes en el mundo humano y en la dimensión de los dioses, aunque tenía casi 20 años en el mundo humano, en su mundo apenas había transcurrido un mes y diez días desde que se fue, solo ese tiempo había envejecido aunque hubiesen pasado ya dos décadas desde entonces. Víctor no supo como sentirse al respecto al momento de enterarse por primera vez, especialmente al notar que había algo de eso que a Yuuri le afectaba, este no le había dicho que exactamente pero el alfa estaba seguro que afectaba a su cuerpo. No obstante, cada vez que tenían la oportunidad de olvidarse de sus problemas, hacían lo que podían paseando, conversando o entrenando fuera la estación que fuera. Makkachin, que había crecido bastante en esos años, era fiel acompañante de ambos en sus compartir.
Por esa mañana, escapándose nuevamente de sus lecciones, Víctor recorrió el camino para llegar al lago del pueblo, ya se conocía el trayecto como la palma de su mano, y en algunas oportunidades prescindía del caballo, tal como en esa ocasión. Observo el cielo y admiro con alegría lo despejado que se encontraba, era un perfecto día soleado en el cual seguramente el dios del hielo estaría trabajando en algún lugar del bosque. Se adentro rápidamente a este buscando a Yuuri con la mirada, al caminar unos cuantos metros le diviso recogiendo ciertos frutos bastante concentrado. Una sonrisa burlona se asomo por el rostro del zarévich ruso, quien contuvo la respiración y ralentizo sus pasos a fin de sorprenderle, no obstante, justo a unos escasos centímetros de él, Yuuri se volteo mirándole divertido y frustrando sus planes de sorprenderlo.
— Buenos días Víctor, veo que estas muy juguetón hoy —le saludo Yuuri con una sonrisa divertida.
Aunque Víctor hubiese querido, estaba seguro que jamás podría sorprenderle, por alguna razón que no estaba clara aun para él, y que atribuía a los dones de Yuuri, este siempre sabía el momento exacto en que llegaba. No importara lo distraído que el dios se encontrara, siempre se volteaba en el momento justo saludándole con una dulce sonrisa.
— Buenos días Yuuri —correspondió el saludo.
— Hoy nuevamente te has escapado de tus lecciones ¿No es así? Víctor —el mencionado hizo una sonrisa burlona, el dios negó con su cabeza y le miro reprochador —. No es bueno, eres el futuro Zar, debes asistir a tus lecciones —Ante eso el Zarévich hizo un puchero inconforme.
— Pero Yuuuriiii, estaba muy aburrida la clase de Hoy —intento esquivarse.
— Nada de peros, debes poner interés en tus lecciones.
Si algo debía lamentar Víctor de que Yuuri supiera su verdadero titulo mobiliario, era que se había vuelto mucho más exigente y estricto respecto a sus escapadas, había comenzado a reñirle como en esa misma ocasión añadiendo la importancia de sus tareas para su futuro, y Víctor no desestimaba ello, pero había oportunidades en las que simplemente quería ver a Yuuri por todos los medios posibles.
— Esta vez no has venido acompañado de Mila —
— No, pronto vendrá de visita el príncipe Otabek, así que debe prepararse para recibir a su prometido aclaro con tono fastidiado.
Mila se había convertido en una hermosa niña de 11 años, que cuando tenía la oportunidad, hacia lo posible de acompañarles para jugar, pero la pequeña niña tal como en esa oportunidad, debía estar a la espera de la visita de su prometido o por el contrario debía prepararse para visitarle, y esto por orden de ambos monarcas, debía ser cada cierto tiempo. Por lo que ya no era tan seguidas las visitas de la pelirroja al hogar de Yuuri en compañía de Víctor. A la mera mención del prometido de su hermana, el dios del hielo notaba como Víctor hacia una mueca particular que debía admitir le causaba mucha risa, ya eran diversas ocasiones en las que la observaba y sentía el malestar del ruso al tener que dejar a su hermana menor con el joven que sus padres escogieron para ella, pero en ocasiones eso era inevitable, y no le quedaba de otra de intentar animarle cuando veía esa mueca en su rostro.
Alzo su mano encontrando pronto la mejilla de Víctor, el tacto suave capto la atención de este quien volteo de inmediato a mirarle, por un instante ambos se mantuvieron en silencio.
— Todo está bien Víctor —susurro suavemente, siendo su rostro adornado por una diminuta pero intima sonrisa.
De repente el color se acumulo por completo en el rostro del alfa quien se aparto de Yuuri como si su toque quemara, y parecía que así hubiese sido pues aun sentía arder el lugar donde el dios puso su mano, el omega por su lado miro asustado la reacción de Víctor, creyendo haber realizado un gesto erróneo a lo que quería en un principio.
— Oh, lo siento ¿Te he incomodado? ¿Acaso active tu celo o algo por el estilo? —pregunto preocupado Yuuri, Víctor se apresuro a aclarar lo que podía.
— No, no, descuida, no es nada de eso —respondió rápidamente, intentando calmar los temores del omega.
Ese tipo de preguntas ya eran normales en algunas ocasiones entre ellos. Víctor estaba al tanto que ya no era un niño, el consejero Yakov incluso le pidió ser cuidadoso al estar ya en la espera de su primer celo; estos no eran gratos para los alfas en primera instancia, especialmente a su edad que eran tan intensos. Así que como protección de su integridad y la de la corona que no debiese verse involucrada con un "bastardo", el médico real le ha recetado unas platas que debía morder en el momento de sentir los primeros síntomas del celo. Víctor al principio no quiso prestar atención de ello, pero luego de escuchar sobre los ataques de alfas contra omegas indefensos que se vieron marcados contra su voluntad, decidió cargar preventivamente con dichas plantas en su cinturón. Sabía que tratándose de él podría controlarse, pero algo en su interior a la medida que el tiempo pasaba le decía que era mejor no arriesgarse.
Sin embargo, aunque estaba seguro que no era su celo que había llegado ¿Qué era eso tan fuerte que sentía en su pecho? ¿Por qué se presentaba ahora con más fuerza que antes? Eran las palabras del joven alfa cuando la faz sonriente del omega hiciera que su corazón se acelerara. No tenía respuestas, a ciencia cierta estaba desorientado, no tenía ánimos de consultar con nadie que era lo que le ocurría, pero era extraño.
¿Que les ha parecido?
Víctor por fin ha crecido! Es un joven hecho y derecho de 16 añitos 3 3 Sigue siendo ilegal aun, pero ya no lo es tanto. Y como adolescente que es, es normal que comience a descubrir aspectos que antes no sentía, así que debemos observar como lentamente va tomando mucho más en cuenta a Yuuri.
¿Que creen que suceda en el próximo capitulo? Me gustaría leer sus teorías.
