xx
Capítulo 39
Servicio Especial (Parte 2)
No sabían en qué momento las cosas se habían salido de control. Hace unos momentos sentían vergüenza, ira y dolor por ser incapaces de hacer algo en contra pero ahora mismo, sus mentes habían sucumbido ante el placer y sus cuerpos eran los únicos que respondían.
Keith cerró sus ojos, sintiendo como su cuerpo parecía arder. Ha estado tanto tiempo encerrado sin tener ningún contacto o actividad sexual, cuando sintió la piel de Lync en sus manos fue como un detonante y no podía parar.
"Haaa…" Lync grita cerca de su oído, esa voz llena de lujuria solo le incentiva. Tomando las caderas del otro profundizando sus penetraciones.
"Hnn…" Keith besa la piel cerca de su cuello y Lync se estremece gimiendo dulcemente permitiéndole que siguiera besando y chupando su piel.
Lync se abraza al cuerpo del contrario, Keith lo sostiene y lo carga levantándose de ese sillón y yendo hasta la cama.
"Haa… ah…que…" la espalda de Lync cayó sobre el colchón, sus ojos llenos de agua y aturdidos, al sentir que Keith volvía a entrar en él, deja escapar un gemido bastante fuerte u placentero "Ooh…" la sensación fue diferente de las anteriores.
En las anteriores fueron dolorosas, no era algo que disfrutará completamente, es decir, solo su cuerpo lo disfrutaba pero su mente lo quería rechazar.
En este momento, era como si su cuerpo y sus emociones estuvieran de acuerdo. Quería esto, quería que Keith lo hiciera solo suyo, que lo reclamará como suyo y que lo marcara. Nunca se imaginó que algún día tendría esos pensamientos.
"Haa… lync…" Keith susurra su nombre dulcemente, mientras aumentaba sus estocadas, levantando los muslos del chico y golpeando su interior.
Lync tuerce su espalda por las estocadas, envolviendo sus piernas alrededor y atrayéndolo más.
Keith se cierne sobre él, moviendo sus caderas más rápido y profundo. La habitación se llenó con el sonido del choque húmedo de piel contra piel y de los jadeos desesperados de ambos.
Lync lo abraza del cuello, gimiendo y suplicando cerca de su oído "aahh… más… más… Keith…"
Keith sonríe frunciendo y yendo más fuerte, mientras mordía su cuello y chupaba su piel.
"Ooh…aah… allí" Lync puede ver las estrellas en sus ojos, su próstata era rozada tan deliciosamente que pronto llegaría al orgasmo.
"Gnnh… haa… se siente…increíble…" susurra Keith, al sentir como las paredes internas del menor apretaban su miembro como si lo succionara por más.
De pronto, Keith le coloca de lado y lo abraza de su abdomen haciéndole levantar una pierna para seguir cogiéndole. Tal posición hacia que Lync lo sintiera un poco más profundo, golpeando justamente en su punto.
"Oohh cielos…ah….ah!"
"Lync… ha…" jadeando, Keith le toma de u mandíbula haciéndole girar su cara para besarlo en los labios.
"ughhj…" Lync ahora un gemido, sintiendo la lengua ajena dentro de su boca y entonces comienza a correrse, sus gritos siendo ahogados por el beso profundo.
Keith continua moviendo sus caderas, al entiendo su mano, la que abrazaba el cuerpo de Lync llenarse del líquido caliente comienza a frotar el miembro del contrario y a acelerar sus movimientos.
Corta el beso, coloca a Lync en cuatro quien estaba jadeando por el reciente clímax. Sosteniendo sus caderas acelera su ritmo y sin previo aviso comienza a correrse en el interior, dejando salir sus gruñidos y gemidos por el orgasmo.
Al salir del interior del chico, puede ver como el líquido se desbordaba por sus muslos y le pareció una imagen muy adorable.
Keith se acuesta abrazando a Lync fuertemente, acariciando su cabeza suavemente "Lync… descansa…" susurra, acercando sus labios a los del otro para darle un tierno beso.
Lync cierra sus ojos sonrojado completamente, tratando de regular su respiración y de calmar los latidos de su corazón, no pensó demasiado y poco a poco se fue quedando dormido profundamente. Al igual que Keith, también durmió sin soltar a Lync de su abrazo.
xx
Lync seguía durmiendo, realmente está muy agotado.
Keith se despertó primero y tomo un baño, ahora solo estaba sentado en la cama mirando a su lado a Lync dormir, recordando lo que había hecho hace unas horas.
De hecho, mientras se bañaba tuvo una erección de solo recordarlo. Esta vez solo intentaba reflexionar.
Ciertamente ese Spectra era un maldito insensible y retorcido pervertido, de solo pensar en todas esas veces en las que se llevaban a Lync y luego lo regresaban lleno de moretones y fluidos corporales, le causaba tanta ira.
Se sentía celoso. No quería que ese sujeto volviera a tocar a Lync, y si debía aferrarse a él lo haría.
Lync se mueve, abre sus ojos despacio y observa a Keith. Se ruborizado apartando su rostro después de inmediatamente recordar lo que hicieron.
"…hm"
"Tranquilo…" Keith sonríe, fingirá que nada ha pasado solo para evitar que Lync sintiera vergüenza. "Ambos estábamos en una situación inevitable, yo… fui drogado, no podía deshacerme de aquello"
Lync se encoge de hombros sin mirarlo, aquello en realidad se había sentido diferente y debía admitir que le gustó, pero las palabras de Keith de alguna manera le hirieron. ¿Solo estaba drogado? Entonces… no fue su propia voluntad.
Bueno, ¿Qué esperaba? Que Keith fuera capaz de abrazarlo y besarlo naturalmente, eso es imposible. Entre ellos no existe nada parecido al amor, fueron enemigos en el pasado e indiferentes uno del otro.
Toda esta situación solo los acerco más debido a que compartían celda, nada más por eso debían estar juntos para ser fuertes.
Pero… terminar teniendo sexo era una cosa diferente. Lync no quería que sólo fuera sexo inducido, quería pensar que Keith lo hizo por sentir algún sentimiento hacia él, ¿O solo era el deseo de ser protegido por alguien y alejar a ese sujeto?
Ese sujeto llamado Spectra, al que nunca le ha visto la cara en realidad pero su voz es tan parecida a la de Keith.
"Tienes que limpiarte… te enfermarás" Keith le susurra "te ayudaré… si quieres"
Lync aún tenía sus mejillas ruborizadas, de todas formas asiente sin decir palabra alguna, no se sentía listo para hablar.
"Bien. Vamos" Keith sonríe, se levanta de la cama y Lync se sienta pero a la vez un agudo dolor recorre su cuerpo haciéndole quejarse.
"¿Te duele? Ven… te llevaré cargado, te ayudaré como en la celda ¿Bien?"
Lync vuelve a asentir, es tomado en los brazos de Keith y oculta su rostro avergonzado hasta llegar al baño.
En la celda, Keith usaba un trapo y el agua que pedía al guardia para lavarse. Toda la gastaba en limpiar a Lync, también pedía ungüento para los moretones y su parte inferior que a veces era tan maltratada provocándole fiebre.
Por supuesto los guardias no se negaron. Spectra les dijo que entregarán todo lo que pidiera para sanar al chico.
Durante el baño, Lync no pudo decirle nada a Keith, y Keith tampoco quería molestar al chico haciéndolo preocuparse demasiado. Todo aquello se hizo en silencio, un incómodo silencio hasta que escucharon la puerta abrirse y se trataba de un guardia.
"Hora de volver a su habitación" Dice el guardia.
Pero Keith no iba a soltarlo, se colocó delante de la tina y Lync por instinto se ocultó detrás de Keith.
"Si quieren llevárselo tendrán que hacerlo conmigo." Dice Keith firmemente.
"Bien. Informaré de esto al señor Spectra cuando vuelva." El guardia no usa la fuerza, simplemente se va.
"Ha…" Lync suspira "Gracias" finalmente habla.
"Debemos mantenernos juntos para ser fuertes." Menciona Keith tomando la toalla sin mirarlo.
Lync se había ruborizado por esa frase y quería golpearse a sí mismo por reaccionar de esa manera.
"Vamos" Keith lo ayuda a salir de la tina, lo arropa con la toalla y van a la habitación, hacía un poco de frío y la ropa de Lync no llevaba ropa, la única que tenía estaba en la otra habitación y solo eran harapos.
Las sabanas estaban sucias y sudorosas, Keith las quitó y solo quedó el colchón. Buscó en el armario y por suerte encontró un par de sábanas limpias, las cambió y dejó que Lync se quedara acostado arropado.
Lync solo lo miraba hacer todo, luego le dice "Descansa, dijiste que debemos ser fuertes y descansar ayudará mucho."
"Jum… sí" Keith sonríe, lo mira y se sienta en la orilla. "No sé qué pensar, más bien no he podido pensar con claridad…"
Lync asiente.
"Si hubiera una manera de saber dónde estamos…"
Entonces Lync tuvo una idea "Ese… sujeto… hacia mí, se ha portado amable pero a la vez es un pervertido" lo dice con sus mejillas ruborizándose "quiero decir que si… que si… yo me gano su confianza…"
Keith lo entiende "Sería peligroso."
"No importa, no… solo le sacaré información. No haré nada que me ponga en peligro como agredirlo o intentar escapar, solo… hablaré y luego te lo diré."
"Bien, debes ser cuidado." Keith notaba el miedo en la voz de Lync, bueno no sabía si era miedo o vergüenza, solamente le pareció lindo y le acarició la cabeza sin pensarlo, logrando entonces que la atmosfera fuera más incómoda. Apartó su mano y se acostó dándole la espalda.
Lync ocultó su rostro, suspirando. Odiaba sentir sus mejillas calentarse por algo tan insignificante.
xx
Continuará...
