Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.

Hola de nuevo, es viernes, así que aquí estoy con un capítulo más, esperando que sea de su agrado, muchas gracias por todo su apoyo, mi madre ya está repuesta, por fortuna, eso me desbloquea de mis obligaciones para con ella, y puedo volver a la actualización constante de cada semana, gracias por todo.

Mrs Malfoy: Muchas gracias por todos tus reviews y apoyo.

Nos leemos el próximo viernes. 💖

Gracias por todo; y cualquier cosa, no duden en decirme.✨


Lily sonrió cuando sintió las manos de Scorpius sujetarla de la cintura, para terminar rodeando con sus brazos su cuerpo, acercándola a él, se inclinó hacia su cuello, dejando un par de besos cortos, que provocaron que el sur de su cuerpo comenzara a palpitar.

—Quedamos que yo prepararía el desayuno –murmuró en el oído de la pelirroja.

—Lo sé –aceptó divertida, con los ojos cerrados.

—Entonces ¿qué haces en mi cocina? –Interrogó, atrapando la oreja de Lily entre sus labios –eres una chica mala ¿lo sabes?

—Creo que sí –rió nerviosa, la mano de su novio había hecho un descenso, introduciéndose entre sus pantaletas, masajeando su intimidad.

Cariño –susurró Lily –si continúas con eso, se quemará el desayuno.

Amor, en este momento, no me interesa tanto el desayuno.

La espalda de Lily quedó en el pilar junto a la pequeña barra, sus piernas enroscadas en la cadera del rubio, mientras éste la embestía de forma rápida, pero completamente placentera para la chica, los labios de él se posaron en su mentón al tiempo que sus manos estrujaban los pechos de la joven, que no pudo evitar echar la cabeza hacia atrás, ante el clímax.

— ¿Sabes algo? –Sonrió él, cuando terminó también –deberíamos ir a desayunar fuera.

—Buena idea, será mejor que tomemos una ducha primero –besó el pecho del rubio y soltó sus caderas.

—También hace mucho que no lo hacemos en la ducha ¿no?

—Nunca lo hemos hecho en la ducha, fue en la tina ¿tan mala memoria tienes? –se burló de él.

—Bueno, me refiero que era dentro del baño –se encogió de hombros.

—Si hacerlo dentro de un baño cuenta, en la fiesta de los padres de Sam, lo hicimos, te negaste a cerrar con llave la puerta.

—No me reproches, sabes bien que eso te excita mucho.

—Es verdad –sonrió.

—X—

A la hora en que se sentaron en un establecimiento, ya no podía contar como un desayuno, era la una de la tarde, y habían estado teniendo sexo por todas partes del apartamento de Lily, el único lugar virgen, por decirlo de alguna forma, era el balcón, y aunque la posibilidad de ser descubierta la excitaba, eso era ir demasiado lejos.

—Estaba muriendo de hambre, en serio –soltó agradecida con el primer trozo de pizza que llevó a su boca.

—Yo también ya tenía un poco de hambre, para ser honesto –aceptó el rubio –pero no me quejo, fue una mañana bastante productiva.

—La verdad, es que no puedo discutir eso –rió divertida —por cierto, hoy es el cumpleaños de papá –le recordó al rubio –tendremos una comida ¿tienes tiempo?

— ¿Tiempo? –Inquirió confundido.

—Para ir conmigo –sonrió –si tienes cosas que hacer, lo comprenderé.

—Bueno, me la pasaría echado en la cama, pensando en ti, así que, puedo ir contigo y besarte.

—Me agrada esa idea –se acercó a él y lo besó –te amo, Scorpius –acarició su mejilla.

—Y yo a ti, Potts –besó su cuello.

—Terminemos de comer –sonrió dulce la joven.

—X—

Todos se quedaron callados cuando la pareja apareció, aquello hizo que la chica entrecerrara los ojos, pero él se quedara completamente tranquilo, suspiró, estaba un poco paranoica últimamente, así que decidió relajarse cuando sintió a Scorpius acercarla un poco más contra él.

—Viniste, pensé que mi hermanita te enviaría a San Mungo en cuanto desaparecieron anoche –soltó Albus.

—Tú no me tienes tan contenta, así que mejor cállate ¿te parece? –soltó Lily.

—Uh, Malfoy, ¿qué pasó? ¿No es para que fuese muy feliz? ¿Ya dejaste de ser mujeriego y ya no sirves como hombre?

Lily se giró hasta la voz mordaz de su prima Rose, creyó que no asistiría, después de enterarse que ellos estaban saliendo, a pesar de la sonrisa y el rostro impasible, lo sintió tensarse, y apretarla un poco más fuerte.

—Ah, Rosie –soltó Lily con una sonrisa –creo que jamás en tu vida tendrás el privilegio de encontrar a alguien tan bueno en la cama como él.

—No queremos saber eso –soltó James, incómodo.

—Yo sólo estoy despejando las dudas de mi prima, y comprendo la mala vibra, ¿hace cuánto que no te acuestas con nadie, Rosie?

—No soy tan zorra como tú, prima, pero sin duda…

—Ya basta –intervino Elisheva un poco irritada –dejemos de hablar de eso, antes de que sus padres aparezcan y hagan algo al respecto.

—Tú no opines, no eres de la familia –soltó Rose.

—Quizás no de la tuya, pero de la Potter lo será –soltó Scorpius.

—Ah, lindo, vean, la defiende más que a su propia novia ¿no estará usándote para llegar a estar entre las piernas de la novia de tu hermano, Lily? –se burló.

—Agh, por Merlín –bufó Lily –iré con mi padre, quedarme aquí, sólo me hará más amargada con la vida.

Lily y Scorpius salieron al patio, donde los adultos estaban charlando, estos no dejaron de charlar aunque los vieron, siguieron hablando de alguna cuestión política, que a ninguno de los jóvenes les pareció importante como para prestar atención.

—Hola, papá –soltó Lily encantada.

—Cariño –fue hasta ella y le abrazó fuertemente, con una gran sonrisa –me alegra que se reconciliaran y estén aquí.

—A nosotros también nos alegra –soltó Lily y se alejó de su padre.

—Feliz cumpleaños, señor Potter –saludó Scorpius.

—Gracias, pasen, pónganse cómodos, la comida no tarda en estar lista.

—Bien.

—No volveremos dentro ¿o sí? –cuestionó Scorpius.

—No, ven –lo sujetó de la mano y lo llevó hasta la piscina.

—Buen lugar –soltó divertido.

—Lo es.

La chica eligió la silla que desde la perspectiva de los adultos no se veían, tampoco desde el salón, donde estaban los demás, se sentaron juntos, la chica echó la cabeza hacia atrás, para que el sol le pegara directo.

—Sin que te enfades, creo que sin duda Rose se quedó con ganas de follarte –soltó despreocupada.

—Y se seguirá quedando con las ganas –bufó –si es que esa es realmente la razón por la que se comporta así.

—Nunca se había comportado así conmigo, pero supongo que es por su enigmática enemistad, que no me interesa –abrió los ojos, y observó a su novio –ahora eres mío, y que el mundo arda si es necesario.

Se estiró hasta él, para besarlo, el contacto inició lento, pero aumentó en cuestión de segundos, la mano de la joven fue hasta la pierna de Scorpius, ascendiendo hasta su miembro aun sobre el pantalón, él gruñó ante el contacto.

—Estamos en casa de tus padres, en el patio, Lily –le recordó.

—No alcanzan a vernos –musitó, besando su cuello.

—No quiero que Albus o James me castren si llegan a salir.

—Bueno, no tendrían por qué, yo no los castraré a ellos, o a Sally, o le pondré un cinturón de castidad a Shev –se pegó más a él.

—Es cierto –admitió.

—Sólo, seamos discretos –sonrió traviesa la pelirroja.

—X—

Albus observó atento a su hermana y a su mejor amigo ingresar al comedor, ella estaba un poco acalorada, mientras que él caminaba un poco extraño, sin duda habían estado bastante ocupados en el jardín, y que nadie dijera nada, significaba que habían usado uno que otro hechizo.

—Quita esa cara –soltó James, divertido.

—Estuvieron revolcándose afuera –soltó –y a ti no te incomoda eso.

—Al, lo dices como si tú jamás te hubieses revolcado con la hija de alguien más, o la hermana de alguien más.

—Jamás –soltó enfadado.

—Ah, por favor –soltó divertido –bueno, yo lo hago con Shev, estamos por casarnos ¿Qué hay de malo que entre ellos dos exista algo sexual?

—Que Elisheva no es mi hermana, y no me interesa si se acuesta contigo o no, en cambio Lily…

—Déjala crecer un poco, ser feliz, no tienes que estar sobre ella sobreprotegiéndola –intentó calmarlo James.

—Claro, te recuerdo, que por ignorarla, y ser mente abierta, ese imbécil abusó de ella ¿no? –bramó furioso.

Todos voltearon a verlos cuando Albus golpeó la mesa con fuerza, se puso de pie, logrando que su hermano hiciera lo mismo, con un semblante tranquilo, o eso intentó.

—Es el cumpleaños de papá, así que mejor toma asiento –suspiró –hablaremos de ese tema en otra ocasión ¿estás de acuerdo?

—Ya basta ustedes dos –soltó Ginevra Potter, haciendo que sus hijos levantaran los hombros y agacharan un poco la cabeza.

—Perdón, mamá –se disculpó James –dime ¿puedo ayudarte en algo?

—Comportándote como un adulto y no como un crio, sí, ayudarás mucho, igual tú, Albus Severus Potter.

—Perdón, mamá –observó a su hermano, y después a Lily, que le sonreía como tonta a Scorpius.

La comida transcurrió tranquila, Scorpius charlaba con casi todos a la mesa, mientras Rose se comportaba porque sus padres estaban presentes, Lily aprovechó para interesarse un poco en la novia de su hermano, le habría gustado que Sally fuera, sería maravilloso tener a los novios y prometida en el mismo lugar.

—Oye, Alby –lo sujetó Lily del brazo –dime ¿por qué Sally no vino?

—No quiso venir –se encogió de hombros.

—Ya sé que te encanta mantener tu vida en privado, en comparación con Jamie y conmigo, pero, realmente adoré verte con él, te veías tan feliz, y… ahora ¿hay algo malo en nosotros? Por eso no quieres presentárnoslo de forma oficial ¿no es así?

—No me avergüenza ser gay y salir con Sally, si eso es lo que crees, Lily, es sólo que a papá no le agradará él.

—Él sólo quiere nuestra felicidad, al inicio, cuando se enteró de que entre Scor y yo, había algo, se comportó rudo con él, pero míralos ahora, se llevan bien.

—Sally no es una persona que ellos aprobarían, Lily, lo sé, y no es porque sea gay –le volvió a aclarar.

—Si él te hace feliz, Alby, yo te apoyaré sin importar nada –lo abrazó, haciendo que su hermano la estrujara demasiado fuerte, sintió un poco húmeda la parte superior de su cabeza.

¿Por qué Albus estaba tan convencido que Sallomon no sería alguien que aprobarían sus padres? Bueno, ella estaba segura de que de ser su caso con Scorpius, valía la pena luchar por él, entonces ¿qué pasaba realmente con la relación de su hermano?

—M—

Albus observó a su mejor amigo, estaba de pie, viendo por la ventana del despacho de su padre ¿por qué Scorpius estaba tan tranquilo en aquel sitio? Y ¿por qué Harry Potter no le decía que se marchara?

—Ah ¿dónde está el cobarde de James? Fue quien me dijo que nos veríamos aquí para charlar.

—Ah, fue por Teddy –soltó su padre tranquilo.

—Bien ¿qué hace Scorpius aquí? –interrogó incómodo.

Iban a tratar un asunto familiar, y no quería que su mejor amigo se enterara de algo tan íntimo como aquello, el chico se giró hasta él, se cruzó de brazos y se sentó en el alfeizar.

—Él ya está al tanto de la situación –informó Harry Potter.

—Yo no le dije nada –soltó defendiéndose.

—Lily lo puso al tanto de aquello.

—Pero, papá –soltó incrédulo –ella no…

—Me temo que todo en su mente se revolvió cuando le enseñé oclumancia, Albus.

—Pero mi padre ayudó con eso –informó Scorpius.

—Volviste a hablarle a tu padre ¿por ayudarla?

—Lily es la mujer que amo, Albus, creí que lo sabías, y realmente no hay nada que no haría por ella.

De la chimenea del despacho, salió Ted Lupin, seguido de James Sirius, observaron a los presentes y aunque al ahijado de Harry no le agradaba que Scorpius estuviese involucrado en aquello, pero no podía decir nada, había sido decisión de Lily contarle su pasado con Keller y decisión del patriarca Potter añadirlo a aquella cruzada.

—Aun es el cumpleaños de papá –soltó Albus.

—Ya lo sé, pero no es tan tonto como para no saber que lo único que te pone así de furioso es el tema de Lily, Albus –soltó James.

—Pensé que lo aclararíamos los dos solos, no que los meterías a todos ellos, después de todo…

—Te molesta que yo salga con tu hermana –aclaró Scorpius.

—Sabes por qué me molesta, Scorpius, te acuestas con todo el maldito mundo, ¿crees que realmente quiero eso para mi hermana?

—Por si no lo sabes, estoy intentando cambiar, ya no me acuesto con alguien que no sea ella ¿feliz?

—Pues no te creo…

—Lo lamento, Albus, pero mi relación sentimental y sexual, es con tu hermana, mientras eso esté bien, no me interesa nada más.

—Es bueno saberlo –bufó.

—Pues en realidad, estás aquí por él –soltó Harry –fue quien nos dijo que merecías estar al tanto de las cosas.

Albus se giró hasta su padre. —Al tanto de ¿qué cosas exactamente?

—Hemos visto a Sebastian Keller en Londres –soltó James.

—Más en específico, frente al trabajo muggle de Lily –complementó Ted –Scorpius, aunque tampoco me es muy agradable tenerle abordo, sugirió que tenerte en el anonimato podría ser aprovechado por parte de Keller, así que por eso estás aquí.

—Ah, pues gracias por eso –soltó enfadado.

—Scorpius descubrió que esa extraña atracción sexual que Lily sentía por el novio de su amiga muggle era un hechizo, no sabemos si por medio de amortentia, o qué clase de hechizo.

—Estamos hablando de Keller –soltó Albus –no piensen que conocen sus pasos, es magia oscura la que él usa.

—La perdición del ladrón lava cualquier hechizo –soltó Harry –la liberó a ella del encantamiento, pero no mostró nada en los amigos muggles de ella.

—Si Keller se ha dejado ver por ustedes ¿no creen que no lo ha hecho con ella? –elevó una ceja.

—No lo creo, no estaría tan… relajada –soltó Scorpius.

—Es Lily de quien hablamos –soltó James –en eso no había pensado –señaló a su hermano –nos tomó bastante saber que ese imbécil la abusaba ¿quién te dice que va a decirte ahora que él volvió a su vida?

—También la cuestión es –intervino Ted -¿de qué manera volvió? Fue bastante abierta al respecto con Scorpius, también se lo habría dicho a él, de habérsele presentado, habría tomado acciones, es una adulta ahora, no está desprotegida, y lo sabe.

—No, ella no lo sabe –soltó Scorpius, observando a su novia en el jardín, riendo tranquila con Elisheva.

—Se siente protegida por ti –soltó Ted –te ama, sólo vela cuando está contigo, se le nota a kilómetros.

—Verla contigo es algo que Sebastian no soportará de estar aquí, va a intentar acabar con lo suyo, Scorpius –soltó Harry –va a intentar ponerles en contra a como sea lugar.

—Eso explicaría por qué de la nada, explotamos y terminamos.

—Cierto –admitió Albus pensativo –necesitamos dar con él antes de que… -observó a su amigo, y se quedó callado.

—Antes de ¿qué, Albus? –cuestionó Harry.

—Piénsenlo, Sebastian es inteligente, sabe magia tenebrosa, está demente y obsesionado con Lily ¿no es cierto?

—Sí –aceptaron los demás presentes a unísono.

—Él sólo quiere dañarla ¿cómo lo harían ustedes?

Ted, Albus, James y Harry se giraron a Scorpius, que seguía pensando en cómo funcionaría la mente de Keller, se removió incómodo ante la mirada atenta de todos en él.

—Insinúan qué…

—Sebastian usará tu figura para acercarse a ella, sin duda –soltó James –qué mejor de hacerle sentir insegura y desprotegida que usando a la persona que ama para generar sus propias inseguridades, es malditamente inteligente, Albus.

—Por eso les dije que lo uniéramos –soltó orgulloso Scorpius.

—Creo que tengo una manera eficaz de llegar a su mente –informó Albus.

—Ah ¿cómo sería eso? –cuestionó Ted.

Albus se removió incómodo, observó a su mejor amigo y bajó la cabeza, murmuró algo, que nadie entendió, hasta que unos minutos después, se armó de valor, y suspiró, observando a su padre.

—Estoy saliendo con Sallomon.

Scorpius no entendió la razón por la cual Ted tuvo que sostener a James, y Harry Potter se levantó enfadado de su silla, la mirada del metamorfomago estaba de un negro peor que el carbón o azabache.

—Albus ¿perdiste un maldito tornillo? –Bramó enfadado James –te enfureces porque Keller hizo y ¿sales con su hermano?

—No son hermanos, son…

—Ya sabemos lo que son –bramó Harry enfadado, golpeando su escritorio con tanta fuerza, que los nudillos le sangraron.

—Papá…

—No –lo calló, levantando la mano –creo que deberíamos dejar las cosas aquí, Albus, y mejor vete, antes de que me hagas usar el obliviate contigo respecto a todo esto –los ojos esmeraldas del moreno mayor se posaron en los ojos casi idénticos a los suyos –jamás me he sentido tan decepcionado de ti, hasta este momento.

—Papá, Sally…

—Sally –negó enfadado –te recuerdo que Sally, es todo lo que Sebastian quería en el mundo ¿no es así?

—Lo sé, papá.

—Entonces quizá, es la razón por la que volvió ¿no lo crees? El idiota que destrozó su fantasía con Lily, saliendo con su hermano ¿no crees que eso lo atraería de nuevo, Albus? –Su padre avanzó hasta él –dime ¿no crees que tu aventura con su hermano, lo tomaría como una maldita amenaza? ¡Tan imbécil eres! –bramó frente a su hijo.

—Sally no es como Keller –soltó Scorpius, la mirada de todos fue hasta él, Albus agradeció el apoyo.

—Tú… tú no intervengas en esto –soltó James.

—No, sí lo haré, Sally…

— ¿Ha estado cerca de Lily? –lo cuestionó Harry.

—No, bueno, no mucho, sólo una vez, charlaron, pero no me aparté de ellos –soltó Albus, desesperado.

—Les gusta la magia tenebrosa, Albus ¿realmente eres tan idiota? –soltó Ted.

—Lo lamento, no era mi intención… enamorarme de él, sólo era un medio para saber si ese imbécil…

—Un medio ¿hace cuánto, Albus? –cuestionó su hermano.

—Hace tres años.

—Malditos tres años –negó su padre –malditos tres años, y nosotros pensando que Keller tenía apenas sólo unos meses aquí.

—Ahora comprendo por qué la vida de Lily ha sido una mierda desde hace tiempo –negó James.

—En serio lo lamento –soltó con la voz rota.

—Bueno, explícale a tu hermana, que mientras ella pasó un infierno, tú decidiste encamarte con el hermano del monstruo que destrozó su vida –se burló Ted.

—Deberíamos calmarnos un poco –soltó Scorpius –lo que pasó con Lily fue hace ya un tiempo, la relación de Albus y Sally es actual, y…

—Tú no te metas en esto, Scorpius –pidió Harry Potter –levantando una mano, para evitar que el rubio se acercara a ellos.

—Papá, lo lamento ¿de acuerdo? –soltó Albus.

—Que lo sientas, no soluciona nada, tuviste al hermano de Keller cerca de la familia ¿qué esperabas que pasara? –Se burló –te creíste lo suficientemente listo como para dominar la situación ¿no es así? –Albus se quedó callado –entonces dime ¿este escenario era factible desde tu punto de vista, hijo?

—No –admitió –creí que con Sally, podría saber si Keller podía volver o donde estaba.

—Tres años, tienes una relación de tres años con ese chico ¿alguna vez tuviste un poco de información sobre Sebastian? –interrogó James.

—No –admitió.

—Pero él sí de tu familia, supongo ¿no es así? –se burló Ted.

—Esta charla continuará, pero sin duda no contigo, Albus, así que mejor largo de mi oficina –Harry observó a Scorpius –y tú no le informarás nada más de lo que se ha tratado con él ¿bien?

—Pero…

—No te preocupes, Scorpius –soltó Albus, que dio media vuelta y se alejó.

Todos se quedaron callados por un momento, el rubio no quiso volver a intentar defender a su mejor amigo, por muchas ganas que tenía de hacerlo, sin embargo, intervenir en su favor, significaría perder el poco apoyo que tenía para ser parte de aquél grupo.

—Esperamos que esto no llegará hasta los oídos de Keller –soltó James –lo lamento, papá, yo no tenía idea de qué tan imbécil se había vuelto Albus.

—No te preocupes, James –soltó Harry, un poco más tranquilo –ojalá tenga un poco de prudencia y decida terminar con esa relación.

—No lo hará –soltó Ted –ha tenido mucho tiempo para hacerlo, pero sigue ahí, no quiero ni siquiera plantear la idea, pero supongamos que él también está bajo alguna clase de hechizo.

—Pues si Albus lo está, supongo que yo igual –masculló enfadado Scorpius –también he convivido con Sally por tres años.

—No dudes que estés bajo alguna clase de lobotomía –admitió el patriarca Potter –deberías pedirle a tu padre ayuda con eso.

—En verdad, sé que lo que ocurrió con Lily… es malo, pero, no significa que Sally esté o sea como Keller ¿o sí?

—Son hermanos ¿en serio crees que no son iguales o parecidos? –se burló Ted.

—No –contestó en tono enfadado, el metamorfo le empezaba a hartar.

—Claro –negó y su cabello cambió de negro a verde.

—Tú eres el claro ejemplo ¿no es así, señor Potter?

Todos se quedaron callados, y fue turno de James de detener a Teddy, que se puso de pie e intentó golpear al rubio, estaba bastante enfadado, y lo único que pudo hacer el heredero Malfoy fue sonreírle con desdén.

—Eres un bastardo –bramó Ted –pero al fin, como dice Rosie, posiblemente…

—Basta, Ted –lo detuvo Harry –él tiene razón, ciertamente, tu abuela es el claro ejemplo de que no siempre se tiene que estar podrido así se venga de una familia podrida, ella y Sirius –se encogió de hombros un poco irritado y observó al rubio –aun así ¿estás dispuesto a meter las manos al fuego por Sallomon? –enarcó una ceja.

Scorpius retrocedió, si bien habían sido cercanos, no lo eran tanto, Albus siempre guardó cierta distancia respecto a su relación, y ahora entendía que lo que en realidad quería el moreno, era mantener al margen a Sallomon de su vida familiar, de la vida de Lily.

—X—

Lily detuvo a su hermano Albus, éste se soltó de forma brusca, disculpándose cuando se dio cuenta de que era ella, estaba bastante extraño, así que la joven frunció el ceño, suponía que había discutido con James, sobre lo que le había hecho ponerse de pie furioso a la hora de la comida.

—James no siempre tiene la razón, ni la última palabra ¿lo sabes?

—Ah, en esta ocasión, sí, la tiene –soltó enfadado, con él mismo.

—Todo va desde el lado en que le mires, Alby –sonrió.

—James siempre lo ve desde el lado más sensato ¿no? Por eso es tu favorito, por eso siempre le cuentas las cosas a él, no a mí.

—Eso no es cierto, Albus –se defendió.

—Lily –sonrió –dime, ¿hay algo que él no sepa de ti? Eres tan explícita con él sobre tu vida.

—Eso es cierto, pero es mi hermano, él no me juzga.

—Ah ¿yo sí?

—Tú siempre has sido más independiente de esta familia, Al, lo único cercano que tienes realmente, es Scorpius, y Sally.

—Ya veo –sonrió –y yo creyendo que era demasiado sobreprotector contigo, cuando en realidad, nunca ha sido así.

—La razón por la que le cuento todo a James, es porque está lejos, Al, necesita un vínculo aquí, a casa, y papá y mamá no se lo dan, tú, como ya dije, eres muy escueto en los detalles, yo soy explícita, por eso acude a mí, pero… desde Josh, quiero pensar que hay un vínculo más cercano, y más fuerte contigo, una cosa es que le escriba, y otra cosa es la cercanía –lo abrazó.

Albus sonrió, sabía que aun así, James seguía siendo el favorito de su hermana, sin embargo, estaba haciendo todo aquello, para demostrarle que aunque sea un poco, lo prefería en algunas circunstancias, y eso no ayudó con su culpabilidad, por acercarla a las garras de Keller de nuevo.

—Voy a terminar con Sally –le confesó.

—No –negó –ni siquiera te atrevas a hacer eso, Al, estás enamorado de él, Sally lo está de ti ¿por qué arruinar las cosas?

—Porque él no es para mí, Lily, a veces, nos enamoramos de personas equivocadas ¿no es así?

— ¿Lo dices por Scorpius? –musitó.

—No, lo digo por Josh.

—En eso tienes razón, sin embargo, creo que tú y él son el uno para el otro, no termines con él sólo si papá cree que no es el adecuado para ti, yo lo creo, y tú lo crees, y que eso te baste.