Rurouni Kenshin y sus personajes son propiedad de Watsuki Nobuhiro y Shueisha.
Género: Romance.
Rating: T (+16)
Capítulo relacionado: ninguno.
Advertencia: no.
Palabras:648
#41.- Detalles
Okina llevaba un par de meses observándolos, sorbiendo té y preguntándose cuándo se decidiría aquel idiota a dar el paso que, para todos, era obvio que acabaría dando. Los observaba mientras entrenaban, mientras compartían un té a media tarde, mientras Aoshi fingía meditar y Misao se empeñaba en hablarle.
Okina era viejo y, tal vez por ello, tendía a fijarse en los pequeños detalles que rodeaban a una relación. La de sus dos protegidos hacía ya tiempo que había dejado de ser unidireccional. La energía de Aoshi cuando Misao estaba cerca era tranquila y acogedora, tan opuesta a su habitual aura oscura y solitaria. Misao se había ganado el privilegio de entrar en el corazón de un hombre que detestaba relacionarse socialmente con mujeres.
También estaban todos aquellos gestos compartidos. El modo en el que Aoshi le acomodaba un mechón tras la oreja dibujando su perfil como si fuera casual. El roce entre sus dedos al tomar una taza de té que siempre iniciaba Aoshi y alargaba Misao. La manera en la que se detenían frente al shoji de Aoshi antes de desearse un buen descanso mutuamente y el esperar silencioso del ninja hasta que ella entraba a su cuarto y cerraba su shoji, el par de minutos que Aoshi permanecía inmóvil antes de meterse en su propio cuarto, como si tratase de lograr reunir valor para asaltarla en su futón o invitarla al suyo. Por no hablar del tiempo que pasaban perdidos en la mirada del otro.
Okina deseaba que Aoshi diese el paso de una maldita vez, que acabase al fin con aquel punto muerto que no los llevaba a ningún lado, que se perdonase a sí mismo y se concediera el permiso para ser feliz de una vez, porque ya se había castigado lo suficiente.
Okina intentaba ayudarle a dar algún paso, empujando a Aoshi a hacer cosas con ella, pequeños viajes, misiones tontas, incluso acompañarla al mercado a comprar. Cuando regresaban siempre veía como a Aoshi le costaba apartarse de su lado, como si al hacerlo le faltase el aire, pero al final se alejaba y se encerraba a meditar como si tuviese que expiar algún terrible pecado. Si supiese que serviría de algo, Okina, le gritaría que se dejase de estupideces y se lanzase de una vez, sin embargo, era consciente de que, de hacerlo, lograría el efecto contrario y le apartaría irremediablemente. Aquel idiota necesitaba tiempo para entender que amarla no era nada malo, que tenía derecho a seguir adelante con su vida, que podía perdonarse a sí mismo.
Y ahí iban de nuevo caminando juntos por el pasillo rumbo a sus dormitorios, en silencio, muy cerca, pero sin llegar ni a rozarse. Una sonrisa, una breve risa en respuesta a alguna frase que, desde la distancia, no alcanzó a escuchar y el momento de despedirse.
El suave y tímido balanceo de Misao sobre sus talones, la mano de Aoshi rozando su mejilla con cariño, el intercambio de miradas, los segundos en silencio... ¡Cómo deseaba gritarles que se besaran de una maldita vez!
Silencio. Asentimiento. Sonrisa. Gesto suave con la mano. Espera. Misao cerrando el shoji, Aoshi plantado frente al suyo como un idiota.
Okina suspiró. Otra noche más con un sinfín de detalles, pero ni un sólo avance.
El shoji de Misao abriéndose de nuevo y ella asomando la cabeza tímidamente, un susurro. Okina esperó en silencio, pegándose a la pared del corredor asegurándose de quedar oculto entre las sombras. Aoshi miró alrededor comprobando que no había nadie allí mirándoles, su mirada se detuvo sobre él que trató de no respirar preguntándose si le estaba viendo o no.
Otro susurro, la atención de Aoshi regresando a ella. Un asentimiento y pasos hasta el shoji abierto. Los brazos de Misao enredándose en su cintura y las sombras de la habitación de la Okashira engulléndolos.
Okina reprimió las ganas de gritar un aleluya.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Siento que sea tan cortito, se me ocurrió mientras volvía del trabajo en el autobús, y me apeteció mucho escribirlo, también tenía ganas de escribir algo sin diálogos para variar un poco.
No sé porque, pero me gusta plasmar la relación de ambos a través de los ojos de otro, ya lo hice con Kaoru una vez y seguro que volveré a hacerlo con algún otro personaje en el futuro. Hace unos días me preguntaba si hay algún capítulo del manga o el anime del que os gustaría que escribiera, o algún shot de los que están aquí (o los pocos que tengo fuera) que quisierais que tuviese continuación. Llevo mucho tiempo escribiendo cositas para esta colección y creo que nunca os he preguntado por ello, así que usad el espacio de los review para contestar, o enviadme un DM si os da vergüenza.
Gracias a todos por leerme. Un abrazo
º º º
Missao: ¡Hola! ¡Un placer que me leas! Un abrazo.
Serena Tsukino Chiba: ¡Hola! Estos dos si no se robasen besos no serían ellos, al menos en mis fics jejeje. Un abrazo.
