Capítulos restantes: 0

¡Hemos llegado señores! ¡Hemos llegado al conteo de 0 para darle fin a esta gran historia! Gracias a todos por siempre estar y seguir mi historia, me habría encantado saber mas de que sentían a la hora de leer, pero bue, no todo se puede, ¿Verdad? Un saludo grande a todos y nos vemos abajito. ¡Chaito!

''Hay decisiones difíciles en esta vida, que si tienes el valor y las agallas de tomarlos correctamente, entonces puedes considerarte un Dios.''-. Eva la Diosa del Tiempo

-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-

La caída de Noxus.

Capítulo Final: La ultima alegría. Adiós Runaterra

-Mamí…-

-¿Si mi cielo?-

-¿Cómo era Papá?-

-…-

-¿Mamá?- Dijo el pequeño Yordle.

-Bueno…- Esta nerviosa, no encontraba las palabras correctas. –Tu padre… Tu padre era…-

*No puedo recordarlo…* Pensó Tristana mientras mordía su labio inferior.

/Tiempo actual/

El sol empezó a salir, las lluvias habían desaparecido, el olor a sangre y muerte había desaparecido, todo aquello por lo que habían pasado nuestros héroes parecía haber sido una simple pesadilla. Con la muerte de Darius en nuestras manos, aquella pesadumbre en el ambiente había desaparecido por completo, aquellos gritos de desesperación por parte de los ciudadanos de Noxus había sido reemplazada con gritos de júbilo, aclamaciones de libertad y muchas risas, risas que después eran reemplazadas por lloriqueos de mucha felicidad. La armada de Barbaros que había creado Darius habían desaparecido, como si se hubieran esfumado en el aire; el aire se torno fresco y agradable después de eso.

La paz que se había creado se podia sentir por todos lados, en Demacia, los ciudadanos se levantaron de repente de sus camas y fijaron su vista al cielo, no veían nada en especial, pero eso los alegro demasiado de alguna forma, ya que empezaron a festejar con bombos y platillos, los soldados lanzaron sus cascos al cielo y gritaron de alegría y el rey, mirando por su balcon, respiro profundamente y después exhalo tranquilidad de sus ya debilitados huesos. En Fornost, los Yordles detuvieron repentinamente su paso y fijaron, al igual que los ciudadanos en Demacia, la vista al cielo; obtuvieron el mismo resultado, nada en especial en el cielo, pero empezaron a festejar, al igual que los soldados. El clon de Eva estaba terminando de cambiarle el pañal a David cuando escucho el festejo de los ciudadanos, David se asusto por el ruido a lo cual el clon respondio con un alzamiento en sus delicados brazos:

-No llores, tu padre acaba de hacer historia…- Se acordó justo lo que había pasado. -Tu padrino, Jake el debilucho, hizo historia también… Por lo que deberías estar feliz. –

David logro captar lo que dijo su Nana provocando, así pues, que dejara de llorar para después empezar a reírse, Eva se limito a sonreir levemente y a mirar el horizonte por la ventana del cuartel.

Gritos de victoria se escucharon en Noxus, mas que nada en donde se dio batalla, los soldados habían empezado a festejar aun después de haber rendido respetos a los fallecidos en combate, mas que nada su segundo líder, Jake. Los héroes se encontraban en silencio mientras seguían mirando el ya destruido castillo de Darius, recordando a su amigo y compañero. Eva fue a los escombros y entre ellos saco un casco de plata, esta dañado por los golpes pero seguia estando en su forma original, era el casco del fallecido Jake, lo trajo hasta sus amigos y Riven lo recibió primero antes que Andrew, no pudieron evitar verla con curiosidad:

-No se ustedes, pero yo le voy a hacer un enterramiento digno… Aun si no hay cuerpo que ocupe el ataud. – Ella abrazo tristemente el casco y lo apreto con fuerza contra su pecho. -Y lo vamos a enterrar aquí, en Noxus. -

-Eso es lo mas bello que puedes hacer por tu amigo, Riven. – Dijo Eva mirándola mientras asentia. -Pero, por respeto a los familiares que lo perdieron, será mejor que lo enterremos en Fornost, donde pertenece. – Se acerco y apoyo sus manos en los hombros de la espadachina.

-Eva, Jake fue de nuestra familia si, pero cuando llego a este mundo Noxus lo acogio y no nosotros, eso lo hicimos después. – Dijo Tristana tranquilamente mientras observaba a Riven quien la estaba viendo atentamente. -Yo creo que seria correcto si lo entierran en donde en VERDAD pertenece. Aquí en Noxus. –

La diosa fijo su mirada a la Artillera y después solto los hombros de la espadachina, Tristana sonrio por ello, Andrew se limito a mirar inexpresivamente la situacion. Se quedaron en silencio después de ello, Katarina le palmeaba la espalda a Riven quien aun seguia pegada al casco y lloraba en silencio. Tristana no pudo evitar acordarse de Lulu haciendo que baje la mirada al suelo:

-No se como le vamos a explicar a Lulu cuando sepa lo que paso con Jake. – Los chicos pusieron su atención a ella en cuanto dijo eso.

-Algo se nos va a ocurrir Ma'… Cierto es que no lo va a tomar bien en cuanto se lo digan. – Heather se había sacado los brazos robóticos Hextech en cuanto apoyo su mano en el hombro de su madre.

-Menos siendo que ellos dos se amaban…- Acoto Rumble quien había bajado del robot de un salto. -Lo que va a sufrir esa chica a partir de ahora…-

-Mientras se sepa, mejor. Total, la estaremos apoyando en todo momento, ¿No es asi Andrew? – Dijo Tristana mientras miraba a su pareja, noto que no respondia lo cual la hizo extrañarse. -¿Andrew?-

-…- Estaba mirando el suelo sin expresión alguna, Eva lo miro con el seño fruncido, los otros intercambiaban miradas entre sí.

-¡Andrew!- Dijo Rumble levantando la voz, el termino de reaccionar con sorpresa.

-Eh, ¡Que! ¡Oh si-si-si perdón Princesa, me gustan los gatos a mi tambien!- Se rio nerviosamente por la vergüenza.

La Princesa Elizabeth parpadeo varias veces y después empezo a reírse con la mano tapando su boca, Rumble le siguió y después Heather, Tristana y Eva estaban serias ante el comportamiento de Andrew:

-¡Sabia que estabas vivo aun Pie Grande! Ya pensé que esta Guerra te habia cambiado. – Dijo Rumble dandole un pequeño golpe en la cintura. -¿Tu que dices Tristana?-

-Eh, si-¡Si! Claro, ya pensábamos que te… Habíamos perdido. – Lo último lo dijo con un poco de nervios mientras intercambiaba miradas con Eva.

Andrew no hizo mas que reírse nerviosamente y volver a su mirada fría e inexpresiva mientras ponía su atención al suelo, Heather no tardo en darse cuenta de esto y toco el brazo de su madre:

-¿Qué le pasa a Papá?- Hizo una seña con su cabeza mientras decía esto.

-Nada… De lo que te tengas que preocupar Pichoncita.- Dijo Tristana jugueteando con el cabello de Heather. –El solo está en shock por la batalla, ten en cuenta que el se peleo con nada más y nada menos que Darius, ¿Recuerdas?- Ondeo sus manos enfatizando aquel gran acontecimiento, como si fuera una hazaña.

-Si, pero…- Dijo Heather dudativa mientras miraba a su padre de re ojo. –Es raro verlo de esa forma. –

-Tu tranquila mi cielo, el solo necesita descansar… TODOS necesitamos descansar.- Le agarro la mejilla juguetonamente y le dio un suave, pero inofensivo golpecito.

-Oh, en ese caso…- Dijo Heather llevándose el dedo índice y el pulgar a la boca, haciendo un silbido. -¡Caitlyn, Jayce, pueden venir un segundo!-

Desde la multitud de soldados llegaron dos personas, un hombre de 1.97 metros de altura con un martillo metalico gigante entre sus manos y después una mujer de 1.65 metros de altura con un Rifle entre sus manos, corriendo hasta su posición:

-¿Niña?- Dijo la Mujer con sombrero grande.

-Heather, ¿Qué pasa?- Dijo el hombre con el Martillo y de forma tranquila.

-Nada importante, solo quiero presentarles a mi familia. – Agarro la mano de ambos sujetos y los llevo hasta su madre, Tristana estaba sorprendida. –Jayce, Caitlyn, ella es mi madre Tristana, la Artillera de Fornost. –

-Mucho gusto Jayce, es un placer conocerlo. – Dijo Tristana extendiendo la mano hacia Jayce.

-Oh, el gusto y placer de conocerla es mio, señora. – Dijo Jayce dejando el arma en el suelo y estrechando la mano de Tristana con ambas muñecas.

-Mucho gusto señora. – Dijo Caitlyn estrechándole la mano.

-Oigan chicos, no soy tan vieja como parezco, aunque les agradezco la educación. –Dijo la Artillera con un poco de vergüenza, después giro a su hija. – ¿Jayce es tu novio hija?-

Jayce se sorprendió por aquella acotación y Caitlyn se limito a hacer un ruido gracioso con la boca mientras se aguantaba la risa.

-¡Mamá no!- Dijo Heather con furia, después se acerco a ella con la mano puesta a un costado de su rostro en secreto. –Algun dia si. – Le guiño el ojo.

Tristana se rio ante aquella acotación, Jayce y Cait se miraron entre si extrañados por la situación y después la Sheriff prosiguió a hacer un encogimiento de hombros:

-¿Y para que nos llamaste Heather?- Dijo Caitlyn agarrando su arma de vuelta y poniéndosela en su hombro.

-Necesitaria que nos lleven en el Helicoptero Hextech a casa.-

-¿Eh?- Dijo Tristana arqueando una ceja.

-No tengo problema Heather, pero… ¿Qué hay de los soldados?-

-De eso yo me encargo, ustedes por favor llévenlos a sus respectivos hogares.- Acoto Eva, poniéndose al lado de Heather. –Disparare una bengala para que encuentres el hogar de la Princesa de Mogotroll.-

-¿Tienes una bengala?- Dijo Jayce extrañado.

-…-

Eva miro seriamente a Jayce por unos minutos, alzo su brazo al cielo poniendo el dedo índice y pulgar en forma de L para después disparar una pequeña bola de fuego que iba cayendo lentamente hacia el suelo mientras se hacia cenizas:

-Eso responde a tu pregunta, ¿Verdad?- Dijo inexpresivamente Eva mientras cruzaba sus brazos molesta.

-Bueno…- Habia caído un pájaro chamuscado a los pies de Heather provocando que las plumas echaran vuelo por todas partes, para despues exaltarse mientras los otros miraban sorprendidos al bicho volador y Jayce. – Si, si lo responde. –

/Unos momentos después/Ojos de Heather/

El Helicoptero Hextech estaba a unos kilómetros por lo que nos tocaba caminar hasta la entrada, Papá estaba raro y seguía estando raro, no habia hablado desde que el Tio Rumble le hizo ese comentario, parecía una maquina; algo que podría esperar de Eva, pero hasta ella esta mas viva que el. El Tio Rumble, además de preguntarme como estaba, me pregunto que era lo que estaba haciendo con sus brazos roboticos Hextech, le explique sinceramente que los necesitaba para una misión en Piltover y después de que Jayce terminara de hacerle los últimos ajustes, empece a entrenar con el. Esa maldita cosa era pesada en un principio, se me hacia muy difícil moverme con esos brazos hasta que, bueno, después de usarlo cotidianamente para prácticamente todo hasta para el entrenamiento, termine por acostumbrarme. Pero después de aquella pregunta, el se puso a charlar con Jayce acerca de un monton de cosas científicas, armas, Hextech, Hextech, mas Hextech y aun mas Hextech… Literalmente no paraban de hablar de aquella marca, y no eran los únicos, se le habia sumado un profesor con pinta de chiflado llamado Heimerdinger; era una conversación de ñoños, algo que no me molestaba pero me hacia incomodar.

En el camino encontramos a la Tia Poppy, mi mamá fue la primera en divisarla a lo lejos, corrimos hasta ella para encontrar que ella estaba inconsciente en el suelo junto a su martillo, gracias a Dios ella no se encontraba grave, pero tenia algunos golpes de la batalla que libro hacia ya unas horas antes. Eva se encargo de sanarla completamente haciendo que ella se despierte al simple contacto de la voz de mi madre:

-¿Tristana?- Dijo somnolienta, se sobo los ojos mientras se reincorporaba sobre ella misma. -¿Qué fue lo que paso?- Ella se acordó que era lo que habia pasado hace unos momentos atrás, haciendo poner sus ojos como platos y mirara con preocupación a Mamá. -¡¿Perdimos?!-

-No, And…- Ella miro a Papá, el, por alguna razón, estaba mirandola con el seño fruncido. –Jake, puso fin a la batalla, derroto a Darius. – Sonrio después de ello.

-¡¿El?! ¡Guau, no lo puedo creer! ¿¡Jake, la cabeza del grupo?! ¡Es impresionante! – Se emociono en cuanto supo la noticia, Tristana estaba contenta por su reacción, Poppy trataba de ubicarlo entre el grupo pero no lo encontraba, miro a mi Madre con una ceja arqueada. -¿Y Jake?-

Mi madre la miro por unos segundos y después bajo la cabeza tristemente, la Tia se dio cuenta que fue lo que paso y bajo la mirada también con tristeza:

-Oh… Una vida por otra, ¿Verdad?- Dijo Poppy mientras seguía mirando el suelo tristemente, Mamá asintio en respuesta a ello, la tia meneo la cabeza hacia los lados. –Jake…-

-Dio una gran batalla eso seguro, pero su destino fue tristemente otro. – Dijo Eva con la mirada baja.

-Como todo el hombre que era…- Respondio Poppy, después puso sus ojos como plato y miro hacia donde estaba Eva. -¡¿Eva?! ¡¿Qué haces aquí?!-

-Vine a acompañar a alguien. – Fijo su mirada en mi, Poppy hizo lo mismo.

–Enana… No entiendo, ¿Qué hacen aquí? ¿No deberían estar en Fornost?- La tia se echo para atrás en cuanto me volvió a ver. –Guau, cambiaste Heather, me cuesta reconocerte con todos esos musculos. –

Me avergoncé ante ello llevándome la mano a la nuca mientras me reia, era cierto que me habia desarrollado mas que la ultima vez, pero igual me daba vergüenza que me dijeran eso:

-Tampoco tengo muchos… Pero, de todas formas, si no hubiéramos venido, tal vez Papá y Mamá no la contaban.- Respondi llevándome las manos a la cintura, Poppy miro a Tristana y ella asintio dándome la razón.

Ella nos sonrio a Eva y a mi y después busco entre el grupo, posiblemente, a la Tia Lulu:

-¿Lulu no esta con ustedes?- Eso lo responde fácilmente.

-Aun no, ella esta mas al frente aunque…- Tristana hizo una pausa. –Temo lo peor, por alguna razón. –

-Lulu entreno muy duro para la batalla, dudo que haya caído en batalla tan facilmente. – Dijo Papá, nos tomo a todos por sorpresa. –Puede ser que este inconsciente. –

Intercambiamos miradas entre todos en el grupo, y asentimos al mismo tiempo, en cuanto comenzamos la caminata hasta donde estaba el Helicoptero, un gato grande con armadura y cuchillas llamo la atención de Papá quien se dio la vuelta en cuanto escucho su nombre, aquella criatura le pidió charlar con el. Queria acompañar a papá pero a la vez quería saber como estaba la Tia Lulu, Eva se dio cuenta ello y, al momento de conectar miradas ella asintio al momento de ver hacia donde se dirigía Andrew, corri hasta el:

-¡Pa', alto! – Dije mientras me detenia al frente suyo, el gran gato blanco me miro curiosamente. -¿Te puedo acompañar?-

-…- El seguía teniendo esa mirada tan fría como gélida en su rostro, pero después sonrio levemente. –Claro Heather, ven.- Me ofreció su mano.

Aun si estaba grande como para este tipo de temas, estaba contenta por estar agarrando la mano de mi Padre, por alguna razón me hacia sentir una niña pequeña nuevamente, el gato blanco miro curiosamente a Andrew y a mi, después de ello, sonrio al frente; aquello me pareció raro. ¿Qué clase de relación tiene este tipo con mi Padre?

Al frente nuestro, entre medio de todos los soldados que estaban caminando hacia el frente, se encontraba una mujer mestiza con rayas o tatuajes en su cuerpo, unas ropas echas, posiblemente, por la misma selva y a su lado se encontraban unos humanos gatunos muy raros de casi la misma altura de ella (Un poquito menos tal vez, supongo que será la madre) esperándonos, note que ella me miraba con curiosidad igual que el gran gato blanco, con la única diferencia que ella me miraba con una sonrisa tierna, como si fuera Tristana; los humanos gatunos estaban mirando con la misma curiosidad que su madre, posiblemente.

-Hijo…- La mujer se apresuro a abrazar a Andrew en cuanto estuvimos lo suficientemente cerca, parecía estar llorando de la alegría, le solte la mano.

-¡Hermano Kev!- Dijeron los humanos gatunos mientras esperaban impacientemente a que su madre dejara de abrazar a Papá.

Andrew habia empezado a temblar, seria la primera y espero ultima vez que veo Papá llorar de esa forma, ya lo habia visto llorar antes pero no era comparado a esto, el estaba siendo victima de algo muy doloroso y la única manta reconfortante que estaba teniendo en este momento, era de la supuesta madre de él. Ella estaba haciéndole círculos en la espalda como consuelo mientras el gran gato le palmeaba suavemente la espalda, los niños lo observaban con una triste sonrisa, estaban alegres de verlo al parecer; ante toda esta situación lo único que atine a hacer es observar, sentía las profundas ganas de darle un abrazo pero sentía que, ahora mismo, no me correspondía hacerlo.

-Oh mi hijo, tanto dolor en tu corazón albergas y no eres capaz de darle un abrazo a tu madre.- Dijo con aquella profunda voz, Andrew se dio cuenta de ello y la abrazo con toda la fuerza que haber tenia.

Seguia observando la situación, por una parte sentía que estaba estorbando, pero por otra parte sentía que era mejor no decir y/o hacer nada, asi que espere a que la situación con mi padre se tranquilice.

En cuanto la situación se calmo, Andrew miro a su madre (posiblemente adoptiva, según mis sospechas) y después miro a sus hermanos quienes se abalanzaron a él para darle un abrazo el los recibió con alegría esta vez:

-Mor'de, Mu'tu, Ukilina…- Ponia la mano en la cabeza de cada uno mientras los nombraba. –Cuanto han crecido, me es difícil reconocerlos.-

-¡Habla por ti, estas hecho polvo, viejo!- Dijo Mor'de mientras se reia.

El aspecto de Mor'de era de, como habia dicho antes, de un niño con orejas de gato, tenia la piel café igual que su madre y ropajes hecho por la selva, a diferencia de su progenitora el no tenia tatuajes en su cuerpo y su pelo no era largo sino corto de un lado y del otro un poco largo, Mu'tu también tenia esta característica, solo que el si tiene tatuajes pero únicamente en el rostro, en donde tiene una cruz blanca justamente en el centro.

-Tu barba te queda espectacular hermano Kev, pareces todo un guerrero, oye Pa', ¿Crees que llegue a tener la barba igual que hermano Kev?- Dijo Mu'tu dirigiendo su atención a su padre quien le asentía afirmativamente.

-Claro campeón, solo es cuestión de tiempo… Despues de ello te vas a parecer a tu viejo con las rastas que te voy a hacer. – Dijo con orgullo mientras cruzaba sus brazos.

-Rengar, no. El pelo que tiene ahora le queda bien.- Respondio la madre de Andrew mientras miraba con el seño fruncido a Rengar.

-¡Vamos mujer! ¡No me lo dejaste hacer con Mor'de y ahora con Mu'tu! Eso es injusto. – Dijo Rengar con los brazos cruzados.

Toda esta situación parecía como si fuera en casa, en donde Andrew discute con Tristana por una tontera del entrenamiento y ella lo niega completamente, aquello me hizo gracia y me hizo sentir nostálgica por alguna razón:

-Hermano Andrew, ¿Quién es esa chica con la que andas?- Dijo Ukilina mientras le agarraba la mano con delicadeza, los chicos pusieron su atención a mi, la madre y el padre estaban sonriéndome cálidamente.

-¿Qué no es obvio Ukilina? Es esa tal Tristana del que hablaba antes que se fuera, ¿Te acuerdas?- Dijo Mor'de mientras la miraba a ella y me señalaba a mi, a lo que su madre respondió con un golpe en la mano. -¡Au, y eso porque!-

-No se señala a la gente.- Dijo con un dedo levantado mientras lo miraba seriamente.

-Ah…- No sabia que decir en ese momento.

-Chicos, Ma', Pa'... Quiero presentarles a…- Me hizo una señal para que viniera, a lo que respondi tímidamente con un asentimiento mientras movia los dedos de arriba hacia abajo. –Heather, es mi hija, mi hija adoptiva por excelencia.-

-…- Todo estaban sorprendidos.

-Em… ¿Qué tal?- Me rei nerviosamente mientras meneaba la mano hacia los lados con una sonrisa.

-…- Ukilina se puso al frente mio y empezo a olerme de pies a cabeza, ella tenia la misma estatura que yo. Me sentía incomoda con aquello aunque no me atrevi a decir algo. –Es una Yordle, una bella Yordle, ¡Me agrada!-

-Hijo, jure que ella era tu pareja, aunque tampoco estoy decepcionada, ¡Que linda hija tienes!- Dijo la madre mientras se acerco a agarrar mi rostro con ambas manos haciendo que se deformara. –Ha de tener un monton de fuerza. –

-Puedes apostar que si, tendrías que haberla visto en combate, era una diva con 2 pares musculos metalicos.-

-Si Mamá mira estos bíceps.- Dijo Mun'tu mientras tocaba con suavidad el musculo. –Creo que podría arrancarte la cabeza de un puñetazo.-

-Tambien tiene muy buenas piernas, me imagino que con ellas rompes hasta una montaña entera.- Mor'de era bastante educado al parecer, no se atrevió a tocar mis piernas como lo hizo su hermano tocando mis bíceps, pero si las indico con su dedo índice mientras miraba a su hermana.

Estaba incomoda de que estuvieran tan interesados en mi aspecto físico, no estaba, quiero decir, no estoy acostumbrada a ese tipo de contacto fisico mas que los abrazos y besos, algo fuera de ese contexto es incomodo para a mí en todo sentido de la palabra:

-Lo mas seguro es que debe tener a un monton de tarados tras ella. – Codeo Rengar a Andrew mientras le sonreía pícaramente. –Lo mas seguro es que tendras que estar constantemente atrás de ella para lanzar a los aires a sus pretendientes.-

*Les va a parecer raro, pero no es asi. No soy iman de tarados, soy iman de gente que les gusta morirse. Si hubiera un tarado por allí, lo volveria cuerdo a palos… Aunque lo dudo.* Pense mientras miraba de reojo a Rengar mientras la madre seguía apretando mis cachetes suavemente.

-No lo creo…- Dijo Papá mientras meneaba la cabeza a los lados. –Si bien ella misma es capaz de hacerlo sola, yo creo que ella puede ser libre de estar con quien quiera…-

Lo mire de reojo y no pude evitar sonreir, aunque no podía gesticularlo por el agarre de su madre, sentí mucha felicidad cuando dijo eso:

-Eso sí, no me traigas a un maldito ratero porque lo saco a las patadas de la casa.- Me dijo con el índice levantado.

El encanto de él se fue al suelo, mi cara de enojo se hizo notar tranquilamente a comparación de mi sonrisa, cruce mis brazos con disgusto:

-Cimi si fueru malu.- Dije con la boca llena por el agarre de la madre de Andrew.

-¿Qué?- Arqueo una ceja ante ello.

Baje el agarre delicadamente para no ofenderla, a este punto los niños y ella se alejaron un poco para que pudiera decir disgustada: -Como si fuese algo malo. ¿Qué tal si fuese alguien que necesita ayuda o alguien que tiene la intención de cambiar?-

-Oh, en ese caso, le abro las puertas de casa y lo invito a pasar…- Rengar se quedo viéndolo mientras seguía con los brazos cruzados y sonriente, estaba atenta a lo que iba a decir. –A pasar afuera.-

Rengar empezo a reir mientras seguía con los brazos cruzados y miraba hacia arriba, los chicos y su mamá le siguieron, yo no pude evitar soltar una pequeña carcajada y después hacer puchero, aquello habia sido gracioso aun si me molestaba:

-Te quiero hijita, puedes traer a quien quieras. – Dijo Andrew sonriendo mientras ponía sus manos en su cintura.

No lo decía irónicamente, por lo que le devolví la sonrisa y fui hasta el con los brazos cruzados aun, en cuanto noto cuales eran mis intenciones se bajo a mi altura y me recibió en brazos, le devolví el abrazo:

-Tambien te quiero, y tranquilo, no traeré a un ratero, traeré a un lindo hombre que sepa apreciarme.-

-Lo saco a patadas a el también.- Dijo mientras se reia.

Esta vez no pude evitar reir por aquel comentario, todos se unieron a ello, era una risa multiple en ese momento, parecíamos sacado del mismo manicomio, pero no nos importaba. Era lindo sentir esta unión con Papá, es difícil de explicar, pero viéndolo mientras se rie me hace sentir contenta, en paz, con seguridad incluso; aquella unión que no pude tener con mi padre biológico en su momento ahora lo estoy teniendo, pero con mi padre adoptivo. No. El no es mi padre adoptivo, el es mi padre. Mi padre biológico esta atrapado en el pasado junto con mi madre, aquella madre que cantaba de maravilla y que, gracias a la practica, pude heredar su canto. Mis padres actuales son los reales, los que me importan.

Esta familia es imperfecta, eso lo se muy bien, pero es la que me acogió cuando estaba en una lucha Psicologica muy grande contra mi misma, fue la única que me dio la oportunidad de recordar como se siente tener el amor de una madre y la protección de un padre. Mis padres del pasado no los olvide, pero puedo vivir sin ellos… ¿Qué estoy diciendo? Estan constantemente a mi cuidado, dándome abrazos, besos y mimos en el mas alla, viendo como voy creciendo y aprendiendo de la vida.

/Un tiempo después/En Fornost/

Cada aniversario de sus muertes voy acompañado de mis padres actuales a darle flores a sus tumbas, rezo por ellos que sigan en paz y sigo viviendo mi vida, agarrado de la mano (Aun a mis 18 años de edad) con mis padres uno de cada lado, mientras cargo a mi hermanito en la espalda en una mochila de bebe, caminando con rumbo hacia el frente, viendo hacia el futuro, respirando el presente y recordando con nostalgia el pasado, agradeciendo de todo corazón la vida que se me otorgo y a la oportunidad que tuve de enmendar las cosas.

"La vida está llena de desafíos, si no las tomas, ¿Cómo piensas enfrentarlas en el futuro?". Heather el escudo de Piltover y la mano derecha de Fornost, momentos antes de ser asesinada en combate contra un poderoso desertor.

/Tiempo Actual/Ojos de Andrew/

-¿Pa'? ¿Te sientes bien?- El llamado de Heather exploto mi burbuja de pensamiento.

-¿Eh? ¿Qué?- Dije parpadeando varias veces y después poniendo mi mano en la sien por la repentina migraña.

Estabamos caminando de vuelta hacia donde estaban los chicos, estaban lejos, pero no nos estaba costando llegar hasta ellos. Para cuando entre en razón me di cuenta que estaba agarrado de la mano con Heather quien estaba pegada a ella con su cuerpo, estaba mirándome preocupada:

-Estuviste actuando extraño desde que termino la batalla, ¿Hay algo que me quieras contar? Juro que no se lo dire a nadie.- Dijo mientras apretaba su agarre preocupada.

-…- La miraba atentamente.

Recorde que fue lo que estaba pensando, ha de haber sido una visión del futuro, o la misma guerra que me dejo pensamientos grotescos al estar yo, en un estado de calma total ahora que la batalla termino. Vi a Heather siendo atravesada por una espada después de que su cuello se hubiera roto a manos de alguien que no llego a distinguir, pero que parece familiar. ¿Cómo le explico eso a mi hija?

-Sigo…- Piensa en algo rápido. –Sigo viendo la muerte de Darius ante mis ojos… Yo no lo atravesé ni nada por el estilo, pero por alguna razón me afecta mucho... No se por qué.-

-¿Se suicido?- Dijo en un tono calmo pero serio.

-No se si llamarlo suicidio…- La mire atentamente a los ojos mientras hacia una pausa. –Mas bien pareció justicia celestial.-

-¿Justicia celestial?- Fruncio el seño ante aquello.

-Si, Justicia celestial o Divina, como le quieras llamar…- Hice una pausa. –El propio poder que le habia dado para ser casi imbatible, termino por matarlo.-

-Oh…- Penso cuidadosamente lo que iba a decir. –Tu… No lo querías matar, ¿Verdad? ¿Aun si se lo merecía?-

-De alguna u otra forma tenia que hacerlo, pero no…- Menee la cabeza a los lados mientras miraba el suelo. –No quería hacerlo… Por alguna razón me sentía identificado con él, ver sus ojos (Que eran totalmente blancos por el exceso de la droga) me hacia pensar que necesitaba una segunda oportunidad…-

-…- Me miro atentamente.

-Una segunda oportunidad que rechazo sin chistar, sin pensarlo siquiera dos veces.- Decia mientras miraba molesto el piso, ella noto esto y me miro preocupada. –De ahí aprendi que hay personas que no quieren ser salvadas, aun si les extiendes la mano.-

Ella se detuvo en seco provocando que me detuviera también, la mire extrañado, ella me miro por unos segundos y dijo:

-¿Ahora entiendes lo que paso con mi compañero que eligio morirse?- Hizo una pausa corta. –¿Y del por que tome la decisión de dejarlo morir?-

Habia olvidado ese tema, pero en cuanto las memorias volvieron a mi, asentí lentamente en aprobación con lo que decía, tenia razón:

-Darius no quiso ser salvado, por lo cual eligio morir en combate.- Ella me regalo una sonrisa calida. –No puedes salvar a todo el mundo Papá…- Ella miro para un costado avergonzada. –Tampoco pretendas hacerlo.-

La mire por un rato atentamente, mire mi mano derecha por un mili segundo y después le acaricie la cabeza mientras sonreía:

-Cuanto haz aprendido sola…- Aumente la intensidad de la caricia. –Estoy orgulloso de ti.-

Al ser una Yordle mimosa, ella relaja o bien, recibe con mucho gusto cualquier tipo de mimo que se le de, como si se tratara de un perro al que le gusta que lo acaricien. Despues de ello, continuamos con la caminata, esta vez sin que ella me agarrara la mano, en cuanto notamos conmocion mas adelante, específicamente donde estaban los chicos, le di la orden a Heather para que se lanzara a mi espalda para que pudiera echar carrera hasta donde estaban los chicos.

La razón por la que los chicos habían reaccionado de esa manera era muy simple, en el suelo de tierra se encuentra una Lulu sin vida, tenia la mirada hacia arriba, como si hubiera estado agonizando antes de dar el ultimo respiro. Tenia sangre seca en la boca, la cual se encontraba abierta, y su X que marcaba aquel poder que la ayudaba en combate no se hallaba en su rostro. Heather se llevo la mano a la boca y miro con terror aquella escena mientras se bajaba de mi, Poppy la recibió en brazos, Tristana tenia la mano por atrás de la cabeza de la Hechizera mientras la miraba con tristeza, Rumble la miro inexpresivamente, Elizabeth miro hacia otro lado, Eva tenia la mirada triste, Riven estaba con lagrimas en sus ojos mientras usaba el casco de Jake como consuelo y yo, bueno, no podía creer lo que estaba viendo. Tristana en cuanto me vio llegar se quedo viéndome por unos segundos y meneo la cabeza a los lados mientras tenia los ojos cerrados; se me hizo un nudo en la garganta:

-¿Cuál fue la causa?- Atine a decir eso, me costaba hablar.

-…- Eva me miro y después miro al suelo con los ojos cerrados. –Quemadura interna por el posible uso excesivo de su magia… Ocasionando que sus órganos vitales se hicieran cenizas en el acto.-

Se hizo un ahogo en las voces de los soldados, aquello era simplemente inaudito y asqueroso y, por supuesto, difícil de creer:

-Le dije que si usaba mas de su poder le terminaría perjudicando…- Dijo Eva meneando la cabeza a los lados. -¿Por qué no me escucho?-

-Dime que la puedes traer a la vida…- Dije mirandola seriamente.

-No voy a hacer eso…- Hizo una pausa y después fijo su mirada en Lulu. –Lo hecho, echo esta.-

-Andrew, no puedes pedir traer a la vida a alguien quien lucho con…-

Me aleje del grupo a pisotones mientras aguantaba las ganas de gritar y de llorar, los soldados abrieron paso:

-Andrew…- Dijo Tristana mientras me seguía con la mirada, habia pegado un grito fuertemente haciendo que se estremezca.

Me saque la pechera y la tire con fuerza al suelo mientras le empece a dar golpes a la misma una y otra vez hasta que mis nudillos empezaron a sangrar. Tenia lagrimas cayendo por el rostro mientras le seguía dando golpes a la pechera:

-¡Maldita sea! ¡¿Por qué?!- Gemia del dolor mientras seguía lloviendo a golpes la armadura. -¡¿Por qué no yo?! ¡¿Por qué ella?!-

Los soldados intercambiaron miradas entre ellos mientras me veian tristemente, mis compañeros no sabían que decir en ese momento por lo que les tocaba mirar mientras me sacaba la piel de los nudillos a golpes y lloraba en voz alta. Heather salió de entre la multitud y me abrazo desde atrás mientras palmeaba suavemente mi espalda para consolarme, Tristana apretó los puños mientras temblaba y comenzó a llorar mientras dejaba suavemente la cabeza de su difunta amiga en el suelo y llevaba ambas manos a su rostro, Poppy fue a consolarla dandole un fuerte abrazo a la altura de ella, miro de reojo a Rumble quien le esquivaba la mirada mientras miraba con cara de poker, la Princesa Elizabeth le ofreció el pañuelo a Poppy para que se lo diera a su amiga y ella la acepto.

Un silencio triste se hizo en ese momento, nadie decía nada, nadie acotaba nada, solo se limitaban a observar la situación, los soldados miraron al suelo mientras tenían sus cascos en sus manos. Cerramos los ojos de la hechizera y, con la ayuda de la maquina de Rumble, cavamos una tumba en la que depositamos el cuerpo cuidadosamente junto con su baston y después tapamos la tumba. La superficie del terreno seguía siendo de tierra, pero se notaba a simple vista la alteración de la excavación. Lo miramos por unos minutos y después de ello, Eva hizo aparecer una lapida que en ella se podía leer lo siguiente:

"El peor dolor que uno puede sentir, es el de no poder ser capaz de hacer algo, aun sabiendo que si podemos hacerlo". Lulu la Hechizera, momentos después de haber caído en combate.

-Recuerdo cuando me dijo eso, simplemente no podía estar mas que orgullosa.- Dijo Eva mientras miraba tristemente al mismo tiempo que colocaba la lapida.

-…- La miramos atenta.

-Desde ahí supe que tenia que hacer el entrenamiento junto con Andrew.- Nos miro atentamente con la misma expresión.

Tristana puso el sombrero de Lulu en la lapida y después se alejo de ella. Riven dio un paso al frente mientras tenia el casco de Jake en sus manos y lo abrazaba fuertemente, pusimos nuestra atención en ella:

-Creo que… Creo que ella merece esto más que nosotras.- Dijo tristemente mientras miraba el casco y la tumba. –De todos modos, creo que habría querido un ultimo recuerdo de Jake.-

Apoyo el casco de Jake al lado del sombrero de Lulu y después dio un paso hacia atrás, Katarina apoyo su mano en su hombro mientras le sonreía:

-Bueno, parece que tendre que abrir el paraguas para parar esta inmensa lluvia.- Dijo Eva haciendo aparecer un paraguas y lo abria.

Todos miramos el cielo y no estaba en condiciones de que lloviera, la miramos extrañada y Heather dijo:

-Pero Eva, no está lloviendo.- Arqueo una ceja ante ello.

-Claro que si.- Dijo Eva mirando hacia el cielo mientras unas lagrimas iban cayendo por sus ojos, no se notaba mucho por la sombra del paraguas.

-…- Heather la miro tristemente y le agarro la mano.

Despues de un buen rato, di el primer paso hacia la salida del coliseo mientras todos me miraban, me siguieron el paso en cuanto estaba llegando al final. Afuera se encontraba aquel Helicoptero del que tanto estaban hablando, era bastante grande, lo suficiente como para que cupiéramos los nueve… Quiero decir, los cinco:

-¿No vienes Riven?- Dije mirandola con sorpresa. Tristana y los chicos la miraron atentamente.

-Me encantaría…- Miro por detrás de su hombro a Katarina y a Heimerdinger. –Pero tenemos trabajo que hacer en Noxus.-

-¿No viene Doctor?- Dijo Tristana.

-Me temo que no femenina Tristana, hay cosas interesantes que investigar por esta zona, es el propósito, deseo y anhelo que tengo por estar aquí.- Dijo Heimerdinger acomodándose los quebrados lentes con la punta del dedo. –Ademas, quiero ver como estas dos femeninas reconstruyen el sentimentalismo moral de los sujetos de esta Nacion.-

-¡¿Sujetos?!- Arquee una ceja de enojo por aquella acotación, Tristana me detuvo con su mano.

-Es su forma de hablar cariño.- Dijo en voz baja mientras palmeaba con su mano mi pierna. –No te molestes con él, está bien Doctor, como usted quiera, ustedes están siempre bienvenidos en casa.- Ondeo la mano en forma de saludo.

-No la visitare, estare ocupado haciendo Ciencia.- Aquello ultimo lo acentuó levantando su dedo índice con un pequeño saltito.

-Eh, si… Como quiera…Que lengua floja por dios.- Ella refunfuño mientras giraba los ojos y entraba en el Helicoptero, le siguieron Elizabeth, Heather, Rumble quien saludo al doctor alegremente, Jayce y Caitlyn.

Cuando los vi subirse por detrás de mi hombro voltee la mirada a Riven quien me miraba con una sonrisa triste:

-Supongo que ya no tendre a la mejor espadachina protegiéndome la espalda…- Le dije mientras le sonreía y ponía mi mano en su hombro, ella trataba de aguantar las ganas de llorar. –Ha sido un placer conocerte Riven.- Palmee su hombro suavemente.

Ella no resistió la tentación de abrazarme, me abrazaba con fuerza y me apretaba lenta, y proporcionalmente. Tenia los brazos a los costados, era la primera vez que Riven me abrazaba, desde que le dije que no se acercara a mi el primer dia, no se atrevió a hacer contacto físico conmigo, por lo que me tomo por sorpresa aquella reacción suya. Mis brazos la envolvieron lentamente hasta rodearla por completo, me di cuenta que ella era mas pequeña que yo por lo que me llegaba al centro del pecho, le empece a acariciar la cabeza como si se tratara de mi hija su reacción fue apretar con mas fuerza el agarre:

-Je… Esta es la primera vez en meses que estamos asi de cerca…- Dije en un tono burlon. –La ultima vez estabas abrazando mi brazo.-

-La ultima vez estabas agarrándome del cuello mientras me levantabas en el aire.- Dijo entre cortado por la tristeza y a la vez se reia.

-…- Le di un beso en la cabeza y jugué con su cabello. –Te voy a extrañar Riven…- Empece a respirar profundamente mientras proporcionalmente me iba entristeciendo. –Gracias por habernos apoyado…-

-Gracias por haberme aceptado en tu equipo, siempre recordare eso…- Decia Riven mientras apretaba con mas fuerza. -¿P-puedo preguntarle algo señor?-

La separe de mi agarrándola de los hombros suavemente, ella prosiguió en cuanto puse mi atención hacia ella:

-¿Qué cree que me deparara el destino ahora?- Se sobo los ojos con las manos mientras miraba por detrás suyo y a los alrededores. –Tanto como Katarina y yo tenemos pasado aquí, y las personas lo saben.-

Mire a Katarina quien hizo contacto visual conmigo y a Heimerdinger quien estaba analizando todo lo que lo rodeaba con un anotador en mano, mire a Riven de vuelta y dije:

-¿Sabes cuanto tiempo me tardo conseguir que las personas en Fornost me amara?-

-…- Ella estaba atenta.

Le susurre al oído, ella puso los ojos como platos y volvió la mirada hacia mi quien asentía afirmando ese hecho:

-¿Tan poco?- Al parecer Katarina habia escuchado lo que dije, ya que se sorprendió, Riven seguía sin creerlo.

-No fue fácil, pero si, solo necesite confianza en mi mismo.- Le señale el centro del pecho. –Algo que tu tienes.-

Ella quedo sorprendida del comentario, aunque su expresión fue cambiando proporcionalmente a una sonrisa determinada, después de ello asintio:

-Lo hare, hare de Noxus la capital con mayor numero de personas dispuestas a pelear por sus amigos.- Inflo el pecho de orgullo y después solto el aire, después de ello, alargo la mano hacia a mi. –Empezando con Fornost… La tierra que supo aceptar mis errores y me hizo convertir en una persona nueva.-

La mire por unos segundos y estreche mi mano con la suya, Katarina apoyo su mano en su hombro acompañándola en este momento, yo la mire por unos segundos y después deje de estrechar manos con Riven:

-¿Qué se siente haber ayudado a las personas en vez de matarlas?- Dije con picardia.

-Bastante raro si me lo preguntas… Pero se siente calido…- Hizo una pausa. –Tal vez me acostumbre.-

Hice una pausa leve: -Se te vienen un monton de cambios, ¿Crees que la "Daga de Noxus" pueda enfrentarlos?-

Ella se quedo pensando aquella pregunta mientras hacia una mueca y después me miro para responder con un encogimiento de brazos:

-El tiempo lo dira Andrew, el tiempo lo dira.- Sonrio.

Me quede observándola por unos minutos recordando las pocas cosas que pasamos juntos pero que eran importantes para a mi, hasta que le di un golpecito con la punta del dedo medio en la frente:

-Fue un placer pelear a tu lado Katarina…- Hice una pausa mientras me llevaba la mano a la nuca. –Y perdón por golpearte.-

-Bueno, no tengo contusiones graves y las heridas me las curo esa tal Eva, asi que estas perdonado.-Arrugo el rostro mientras pensaba. –Y también aquella Princesa Elizabeth… Dile de mi parte que lo siento… Por lo que le dije.-

Asenti y después mire a ese Doctor que seguía en su mundo, Riven noto esto y me dijo que ni le haga caso, que no lo salude; a lo que respondi con un encogimiento de hombros. Subi al Helicoptero y antes de sentarme en el asiento, mire hacia atrás por ultima vez… Riven, Katarina y los soldados estaban allí junto con Eva; Mama Nidalee y los chicos ya se habían ido al parecer, ya que no los vi por ningún lado. A lo lejos vi dos siluetas, una grande y otra pequeña que estaban observándonos mientras tenían agarrados sus manos…

Parpadee varias veces y sacudi la cabeza, habían desaparecido repentinamente, juraba haber reconocido aquellas siluetas, aunque al mismo tiempo me decía a mi mismo que era el cansancio lo que estaba provocando ver cosas, no fue hasta hace un rato que senti una sensación calida y fría en mi cuello y en mi cintura que hicieron estremecer mi cuerpo por un segundo, era como si fuera un abrazo, un abrazo del mas allá tal vez. Era una sensación agridulce lo que aquello me producia, pero me hacia sentir bien, seguro si le podría decir… Como si alguien estuviera cuidándome desde lo lejos… Reconozco estas sensaciones, pero no me acuerdo bien del nombre de aquellos dos individuos, pero lo mas seguro es que habran sido gente importante para nosotros, para mi incluso. Termine por sentarme en el gran Helicoptero, era cómodo y bastante espacioso, algo que pensé que no iba a ser; alzo vuelo en cuanto las hélices alcanzaron su respectiva velocidad y en un momento ya nos encontrábamos surcando los aires.

Me quede pensando en aquella sensación mientras miraba al frente, adelante mio se encontraba Poppy sentada de piernas abiertas mientras estaba apoyada con la pared de la cabina de pasajeros, al lado mio estaba Tristana quien estaba apoyada en el respaldar del asiento con los ojos cerrados mientras respiraba suavemente, parecía estar dormida. Del lado contrario estaba la Princesa Elizabeth quien estaba dormida también, en el frente de todo se encontraba Heather charlando con sus amigos y Rumble… ¿Rumble?

-Rumble, ¿Y tu robot?-

-¿Mi robot? Mi robot esta…- Se habia señalado el bolsillo y en cuanto estaba por terminar la acción se congelo.

/Ojos de Eva/

-¿De quien es este robot señorita?- Dijo un soldado mientras me señalaba el robot de Rumble.

-Que imbécil…- Frunci el ceño en cuanto fije la mirada a la maquina.

/Ojos de Andrew/

-¿Cómo que el robot lo dejaste?- Dije mientras trataba de no levantar la voz asi no despertaba a las chicas.

-Pense que lo habia guardado…-

-¿Cómo rayos guardas un robot…?- La voz de Eva habia sonado en mi cabeza, estaba llamándome. –Aguarda un segundo…- Junte mis manos rápidamente e hice las respiraciones para concentrarme.

Rumble habia fijado su mirada en mi con curiosidad mientras hablaba mentalmente con Eva, ella me explico que envió el robot para Fornost y que me estaba avisando de ello:

-Eva envio el robot para Fornost, asi que no te preocupes.- Dije separando mis manos y me paraba al frente de Rumble. –Eso si…-

Le propine una bofetada en la nuca haciendo que el respondiera con un quejido mientras se llevaba una mano a la zona afectada preguntando por que hice eso:

-De parte de Eva.-

-¿Un simple "Ten más cuidado la próxima vez" no bastaba?- Dijo mientras se quejaba por el dolor, al parecer lo bofetee con fuerza.

Encogi los hombros ante eso y me sente en mi asiento, las chicas no se habían despertado aun con el barullo que se armo por el robot de Rumble, aunque estaba tranquilo por ello. La cabina de pasajeros era lo bastante grande como para que quepan mas soldados en ella, aun si ellos tenían que viajar parados. Estaba cubierto de metal y la forma de la misma era un prisma, notable, pero mediano; lo cual explicaría el porqué del espacio que tiene por dentro. El lugar no parecía moverse a pesar de estar volando por el cielo, los asientos hechos de lana y plumas en el cual nos encontrábamos eran cómodos, por lo que te invitaba a dormir todo el viaje o bien, una pequeña siesta; algo por la que las chicas aprovecharon.

Me relaje en el asiento y respire profundamente. Lo que habia pasado hoy, mejor dicho, estos días, están pasando por mi cabeza como si fueran recuerdos, recuerdos que parecen fragmentos, fragmentos que pasan rápido a medida que me relajo en mi asiento; estos fragmentos tienen sonido, un sonido fuerte y horrible, te aturde y te hace temblar. Aquellos gritos de tus enemigos siendo atravesados por las cuchillas a quienes las desenfundaste de tu ya ensangrentada armadura, sangre que derramaste de los cuellos de tus enemigos, ellos gritan como si fueran cerdos en un matadero. La imagen de Lulu pasa por mi cabeza, varios recuerdos hermosos de ella y yo empiezan a mostrarse como si fuera una cinta antigua, una cinta antigua que tiene sonido.

Recuerdo cuando la defendi del maldito gordo ese del bar, la vez que la rescate del callejón que consideraba su hogar, sus abrazos llenos de amor y gratitud quienes me llenaban de felicidad y esperanza, su irrompible sonrisa, aquella sonrisa que en sus ojos mostraban cicatrices de un pasado sombrio, doloroso y a la vez, desesperanzador; que fueron reemplazadas con buenos recuerdos del presente, su presente. Recuerdo la vez que dormir con ella porque tenía un miedo incomprensible a los truenos, y por supuesto, lo mas importante, recuerdo cuando decidió cambiar. Aquel cambio que la llevo a su propia muerte… Una muerte que podría haber evitado…

La cinta termino bruscamente con sonido blanco, dejando por ultima vez, la imagen de ella decidiendo hacernos tiempo para pelear contra esa Leblanc mientras iba pasando lentamente hacia una imagen de ella. Ahora mismo la estoy viendo, ella me esta sonriendo como si hubiera esperado mi llegada. Aquella cinta que reproducía los recuerdos que tuve con ella fue reemplazada con un sueño, un sueño en donde me encuentro con ella en un lugar en blanco, la nada total.

Quiero decir algo, pero mis palabras no salen, intento acercarme, pero algo me lo impide. Ella se acerca y me mira fijamente con aquella bella sonrisa:

-No fue tu culpa…- Dice ella, haciéndome sentir mal de repente. –Quiero que lo sepas nada mas.-

-…- Queria decirle que no pude salvarla, pero mis palabras no salian de mi boca.

-Todo lo que hiciste por mi desde el inicio es prueba de ello…- Se puso al lado mio y agarro mi mano dando pie para empezar a caminar. –Lo que yo hice, mas que un placer fue una decisión. Una decisión que tome con mucho gusto.-

-…- La culpa me invadía mas que las palabras que trataba de sacar al aire.

-Por muchos años pensaba que era una persona bastante débil…- Ella se reia de aquella acotación. –Hasta pensaba que los mosquitos y las cucarachas, amén de otros bichos también, eran algo por el cual debía temer… Hasta que usted me demostró lo contrario señor Andrew.-

-…-

-Usted me demostró que lo mas espeluznante o terrorífico que uno podía llegar a experimentar en su vida, es su propia persona siendo artífice de aquello a lo que nos impide avanzar…- Fijo su mirada a mí, estaba sonriendo levemente. –El miedo a cambiar.-

-…-

*¿Yo? Es imposible haberte demostrado eso… Tu eres la que me está demostrando ahora tratar de no tener miedo al cambio, al cambio de creer que ya nunca vas a estar con nosotros.* Pensaba mientras la miraba atentamente.

Lulu se detuvo en el lugar mientras miraba al frente, la mire con curiosidad mientras esperaba a que ella hiciera algo. Ella voltea a verme:

-Andrew, gracias por todo lo que hiciste, por mi, por los chicos, por todos…- Ella se llevo ambas manos a su pecho mientras cerraba sus ojos con una sonrisa. –Mereces lo mejor señor Andrew, asi que deje de sufrir… Jake cuidara de mi a partir de ahora.-

Ella miro para un costado, le segui con la mirada y al frente nuestro se encontraba Jake quien estaba sin su armadura, estaba vestido con una camisa y pantalones jeans, algo que usaría normalmente:

-…- Siguio mirando a Jake hasta que su mirada coincidió con la mia. –Antes que me vaya señor Andrew, quisiera hacerle una pregunta…-

-…- Estaba atento a lo que iba a decir.

-¿Cuál es la eternidad que usted desea?- Se quedo con las manos puestas en el pecho por un rato y después las bajo a los costados. –Aférrese aquella eternidad si la llega a encontrar, después de todo…-

Ella se fue hacia Jake y en cuanto agarro su mano ambos giraron a verme y dijeron al mismo tiempo:

"Esta es la eternidad que siempre quisimos"

Lagrimas empezaron a caer por mi rostro, trataba de pronunciar el nombre de Lulu pero las palabras no salian, era como si mis cuerdas vocales hubieran dejado de funcionar en ese momento.

Ellos desaparecieron…

Lulu y Jake al parecer ya encontraron el descanso eterno…

Me siento vacio…

/Ojos de Tristana/

La princesa Elizabeth, Poppy, Rumble y yo estábamos viendo a Andrew como lloraba despacio mientras seguía durmiendo, temblaba como una hoja y sus brazos estaban cruzados al mismo tiempo que tenia la cabeza agachada, permitiéndole a su pelo cubrir parte de su rostro que, lo más seguro, estaba lleno de lagrimas. Fijaron su mirada en mí expectantes a lo que iba a hacer a continuación, lo único que se me ocurrió fue acostarme en su muslo mientras lento, pero preciso, desenrollaba sus brazos y agarraba su mano derecha y la empezaba a acariciar suavemente; los chicos estaban observando la situación con pena, pena por ver a su mejor amigo/compañero estar sufriendo.

*Como debes de estar sufriendo...* Pensé mientras lo miraba con tristeza.

-Tristana…- Dijo Andrew susurrando, parecía estar despertándose.

-Tranquilo, estoy aquí cariño…- Seguía acariciando su mano. –Puedes volverte a dormir si quieres, no me separare de ti.-

-Tristana…- Dijo Andrew susurrando en voz aun más baja mientras iba cerrando su mano.

-…- Lo vi con cierta preocupación, los chicos intercambiaban miradas entre sí. -¿Andrew?-

Andrew empezó a hacer una respiración escalofriante mientras me miraba atentamente aun con los ojos cerrados, como si se tratara de un depredador viendo a su presa, al mismo tiempo que él iba cerrando su mano con la mía, Poppy empezó a levantarse lentamente mientras no quitaba la mirada de Andrew:

-¿Cariño…?- Decia mientras temblaba por el miedo.

Por alguna razón sentía terror, como si de verdad se tratara de un depredador con su presa, concentre la mirada en sus ojos, aun seguían cerrados pero parecían tener la intención de abrirse:

-¿Hermano?- Dijo Rumble con la misma preocupación que Poppy mientras se levantaba lentamente.

El sonido de sus cuerdas vocales junto con la posición de su boca hacía producir un pequeño, pero bastante claro, gruñido; un gruñido que proporcionalmente se hacía más fuerte.

En la inmensa oscuridad de su rostro, más que nada por la sombra que producía la luz de la cabina, se podía notar que sus ojos estaban abriéndose muy lentamente, como si se tratara de alguna especie de sonambulismo o bien, como si se tratara de un muerto viviente. Sus dientes empezaron a mostrarse a medida que el gruñido iba haciéndose más fuerte, todo su cuerpo empezó a temblar, no por que tuviera miedo o tristeza, sino porque estaba enojándose. En un momento dejo de temblar y se quedo viéndome fijamente con los ojos cerrados, después unos segundos infernales, abrió sus ojos completamente dando a conocer el cambio de color que tenia… Unos ojos brillantes carmesí… Iguales a los que tenían los Barbaros…

Empezo a gritar desaforadamente haciendo aturdir a los chicos quienes se estaban tapando los oídos con sus manos, después de que el grito cedió me miro mientras respiraba agitadamente y me observaba con claras intenciones de atacar, en vez de eso, agarro mi mano y me tiro a un costado; contra la pared metálica de la cabina mientras gritaba de enojo.

Recibi el golpe y quede aturdida por unos instantes, hice uso de mi cuerpo para ponerme boca arriba mientras trataba de observar la situación, los chicos parecían estar combatiendo a Andrew o al menos estimo yo ya que el aturdimiento dejo mi vista completamente borrosa y que, proporcionalmente, estaba recuperando su forma normal. En efecto, los chicos estaban dandole pelea haciendo mover de un lado a otro la cabina dificultando la batalla a mis compañeros, vi una silueta acercarse a mi y después sentí un leve pero constante golpeteo en mi mejilla, haciendo que mi concentración volviera a mi junto con la vista, era Rumble que tenia su rifle de protones, como asi le gusta llamarlo, puesta en su hombro mientras me da la mano y al mismo tiempo mira por detrás suyo por si Andrew decide atacar:

-¡Levántate de una vez! ¡Pie Grande perdió el control!- Decia de forma despectiva a Andrew, aunque era su forma "cariñosa" de llamarlo algunas veces.

Fije mi mirada a Andrew, el estaba tratando de asestar un golpe a Poppy y a Elizabeth pero debido a que su peso no ayudaba mucho a su equilibrio, además de que la cabina se tambaleaba con fuerza, se le dificultaba poder mantenerse de pie y contra-atacar, en cuanto tuvo la oportunidad dio un golpe de gracia a Poppy y a la Princesa con ambos puños haciéndolas chocar contra la pared de la cabina, provocando que la misma se tambaleara al contacto de ambas cabezas y dejándolas inconscientes mientras rugia con fuerza. Fijo su mirada a Rumble y a mi por unos segundos, y empezó a caminar hasta nosotros a pisotones, Rumble temblaba mientras le advertía a Andrew que no diera un paso mas con el arma apuntándole a sus extremidades con la intención de inhabilitar sus ataques, por el otro lado yo, intentaba buscar mi arma por todos los lados posibles de la cabina. Cuando Andrew se encontraba a unos metros de nosotros Rumble disparo la primera bala de plasma hacia el hombro de él ocasionando que agarrara su hombro y cayera al suelo de rodillas; no hubo quejidos de por medio y la herida provocada por el arma dejo un pequeño hueco sangrante.

Rumble estaba respirando agitadamente mientras iba bajando el arma mientras que yo me encargaba de observarlo atentamente por si decidiera hacer algo. Note que Andrew estaba levantando la cabeza mientras seguía en la misma posición, golpee a Rumble para que se pusiera atento y el volvió a apuntarlo mientras temblaba, su largo pelo seguía tapándole parte del rostro haciendo que solo muestre su nariz y boca, mostro los dientes y después de ello, se levanto mientras su herida iba cicatrizando al frente nuestro; el empezo a gruñir progresivamente mientras apretaba sus dientes con fuerza.

Rumble volvió a disparar, pero esta vez pudo esquivar el ataque, se abalanzo contra nosotros desarmando a Rumble y dandole un puñetazo en el rostro dejándolo inconsciente haciendo que el arma quedara a mi lado, se lanzo encima mio en cuanto pudo acomodarse, junte ambas piernas y le di una patada doble en el rostro frenando su ataque dándome suficiente tiempo para agarrar el arma de plasma y usarlo como palanca para mantener distancia entre Andrew y yo.

Estabamos forcejeando uno con otro, Andrew estaba poniendo la mayor fuerza posible en su empuje para tratar de llegar hacia mi mientras que yo no se lo permitia haciendo palanca con mis piernas que estaban apoyadas en su pecho, el tenia su boca puesta en el centro del arma, parecía tener la intención de morderme el cuello, como si fuera una especie de animal.

Por primera vez, en mi relación con Andrew, sentía miedo de él, miedo a que me matase y haga lo mismo con los chicos, con David. Al que tenia en frente no era Andrew, era otra persona, estoy segura de ello, el nunca haría esto bajo ningún concepto. Aun me acuerdo de la vez que peleamos, bueno… Que lo ataque estando poseída del odio de mi pasado, recuerdo esa mirada de miedo en sus ojos, aquella mirada que denotaba tristeza y sorpresa, tristeza por que tenia que defenderse de alguien a quien el ama y sorpresa, por que aquel enemigo suyo es su propia pareja:

*Asi que así te sentiste en ese momento… Me imagino el sufrimiento por el que te hice pasar ya que… Tambien estoy sintiendo ese sufrimiento.* Pensaba mientras forcejaba con todas mis fuerzas.

-¡Andrew por favor vuelve en si maldita sea!- Le gritaba aterrorizada.

El seguía rugiendo como si aquello no le importara mientras seguía tratando de llegar a mi cuello. Empece a recordar la vez que nos conocimos por primera vez: Tenia miedo en ese entonces, no confiaba en los humanos después de lo que nos hicieron, pero el fue diferente, se veía diferente, actuaba de forma diferente y, como si fuera poco, tenia miedo de mi, de una criatura como yo. Al principio pretendía ser amable solo para sacarle información, sentía mucho odio hacia el tanto que lo envie con Poppy porque sabía que le iba a dar una zarandeada en cuanto lo viera, me impresiono como esquivaba sus ataques tan precisamente, pensaba que iba a ser una amenaza por lo que habia preparado mi cañon para darle un disparo de gracia por si intentaba matar a mi amiga… No fue el caso… En cuanto note que no quería atacar a Poppy y que ella lograra derribarlo ahí fue, ahí mismo en ese momento, fue cuando me di cuenta que no iba a ser una amenaza para nuestro pueblo y que, por sobre todas las cosas, era una persona que también sufria al igual que nosotros. Jure en ese momento no volver a pensar mal de él, por lo que me termine enamorando, enamorando de un humano, aquello que jure odiar con mi vida.

Aquellos recuerdos me invadían, como si fueran fotos que se podían ver, haciendo caer lagrimas por mi rostro mientras seguía forcejeando con Andrew:

-¡Lo siento Andrew! ¡Lo siento por aquellas veces en la que te odiado sin siquiera conocerte!- Decia mientras gritaba fuertemente. - ¡Siempre haz sido la luz que ilumina mi vida Andrew! ¡Siempre haz estado conmigo hasta en los peores momentos!-

Queria devuelta a Andrew, a como era antes de convertirse en esto:

-¡Por favor vuelve Andrew! ¡No quiero perderte otra vez, no más!- Lo miraba con tristeza, podía sentir las lagrimas en mis mejillas. -¡POR FAVOR!-

Cuando sentí que mis fuerzas se iban, deje de hacer fuerza, pensé por ultima vez en los niños y en mis amigos y… Bueno, decidi cerrar los ojos.

….

..

.

No entiendo por que no siento mi yugular siendo atravesado por los dientes de Andrew, mas que sentir eso, estoy empezando a sentir un goteo arriba mio, un goteo que caia a mi mejilla, pensé que era la saliva de él, pero no fue así. El estaba llorando, su agarre no se sintió tan fuerte como antes, es mas, mis brazos ya no temblaban de la excesiva fuerza que le estaba poniendo, podía ver su rostro con claridad ahora mientras tenia el arma de protones de Rumble aun en su boca, sus ojos no habían cambiado de color pero estaba llorando a pesar de eso, su expresión parecía relajada y triste.

*Andrew…* Pense mientras lo miraba atentamente.

La compuerta se habia abierto bruscamente, ambos miramos para ese lado y notamos que estaban Jayce, Caitlyn y Heather viendo lo que estaba pasando, Jayce tenia su martillo a quien lo agarraba horizontalmente como si fuera un rifle apuntando a Andrew, a Caitlyn con su rifle haciendo lo mismo y a Heather con sus manos puestas en la puerta:

-¡Cuidado!- Grito Jayce mientras disparo unos cables eléctricos hacia Andrew.

Andrew recibió el choque de electricidad y respondió gritando de dolor como si aun fuese un monstruo, su grito era doloroso de escuchar, a Heather pareció afectarle también ya que se estremecía con solo oírlo, atine a gritar:

-¡Alto! ¡Lo lastiman!- Caitlyn me habia alejado de él aunque trataba de zafarme. -¡Sueltame!-

Me solte del agarre y fui hasta Andrew, el choque electrico habia terminado para cuando llegue a recibir su cabeza en mis brazos, tenia quemaduras leves por la electricidad, mi enojo se hizo notar al instante:

-¡Que rayos les pasa, casi lo matan!- Dije sosteniendo su inconsciente cabeza, Heather se habia acercado hasta a mi.

-¿Te encuentras bien Mamá?- Dijo apoyando su mano en mi hombro a la misma altura que la mia.

-¡No, por supuesto que no! ¡Tus amigos casi matan a tu padre!- Mi expresión lo decía claramente, estaba furiosa.

-Señora, estas ondas eléctricas solo debilitan al agresor, no lo lastiman gravemente.- Decía Jayce mientras guardaba su martillo en su espalda.

-Además, si hubiéramos querido matarlo, ya le hubiera volado la cabeza de un disparo.- Dijo despectivamente Caitlyn.

-Chicos, no ayudan…- Dijo Heather llevándose el dedo índice y el pulgar al tabique.

-¡No quiero que se acerquen más! ¡¿Oyeron?! ¡ALEJENSE!- Lleve la cabeza de Andrew hacia mí.

Caitlyn y Jayce pusieron sus manos a la altura de sus hombros mientras se alejaban, Heather miraba a Andrew y a mi al mismo tiempo con cierta preocupación.

El viaje de vuelta a casa habia terminado, los soldados del Rey de Mogotroll habían llegado sanos y salvos a sus respectivos hogares, la Princesa insistió en quedarse con nosotros en Fornost por la situación que se genero dentro de la cabina, pero nos negamos rotundamente clamando que podíamos resolverlo; el Rey nunca supo lo que paso con nosotros y con la otra tropa de refuerzo que se suponía que tenia que estar con nosotros el dia que combatimos.

Andrew habia vuelto a la normalidad… Exceptuando por sus ojos brillantes carmesí, no recordaba de lo sucedido en la cabina, le contamos a Eva lo sucedido y ella no supo que decir mas que vaya a hablar con ella al subconsciente, por alguna razón, sabia lo que me iba a decir pero al mismo tiempo no quería que ella lo confirmara; los chicos dejaron todo en mis manos, deseando que podamos con Eva resolver este problema por si vuelve a suceder, entre tanto, Heather lo tiene vigilado con la excusa de "Recuperar tiempo perdido".

Habia llegado de vuelta a mi subconsciente, aquel lugar que no pensé que iba a volver en mucho tiempo, era un lugar vacio y luminoso con un tenue Violeta oscuro, Eva estaba sentada en el suelo del mismo de forma india mientras miraba pensativa hacia el frente, tenia el ceño fruncido:

-Así que… Los ataco… Así sin más, ¿Verdad?- Me miro por el rabillo del ojo.

-Si.-

-…- Ella cerró su puño con fuerza haciéndolo sonar. -¿Sabes lo que esto significa verdad?-

-…-

-Creo que es tiempo de hacerlo Tristana...-

-No lo voy a hacer.- Dije interrumpiéndola mientras la miraba seria.

-¿Y qué sugieres? ¿Hmm? ¿Qué vaya y mate a tu hijo? ¿A Heather? ¿A todos? Yo te advertí Tristana, yo te advertí que esto iba a suceder…-

-Pensare en algo.- Dije volviéndola a interrumpir mientras fruncia el seño para otro lado.

-Oh claro, ¿En que? No hay nada en que pensar Tristana, Andrew es un peligro y debe ser eliminado a toda costa.-

- ¿Cómo te atreves? ¿Así agradeces su hospitalidad y la ayuda que te dio sacándote del templo?- Yo la mire con los ojos llorosos, aquello que dijo me dolió.

-¿Te piensas que para a mi es fácil?- Decía ella con los ojos llorosos también y con la voz quebrándose. –Gracias a él he logrado entender al mundo, a los humanos más que nada, de no ser por el ya lo habría asesinado el primer día que me entere que era una amenaza para el mundo. –Hizo un puchero triste. -Pero por su culpa me olvide de lo más importante, y es el tener el papel de Guardiana del Tiempo.-

-Eva…- Dije entre dientes.

-Ya hemos hablado de esto, ¿No te acuerdas?-

/Meses atrás/

-¡¿Quién?!-

-¡Andrew! ¡Tengo que matar a Andrew maldita sea!-

-…-

Me quede sin habla, no sabía que decir en ese momento, simplemente no pude. Empece a reirme proporcionalmente mientras temblaba al mismo tiempo, Eva no entendía por que lo que hacia, pero esa era la única reacción que tenia en ese momento, ya que no sabia si se trataba de una broma:

-B-buen chiste Eva, casi caigo.- Seguia temblando mientras sonreía forzosamente.

-…- Ella arqueo una ceja ante ello.

Una buena parte de mi quería pensar que se trataba de una jugarreta por parte de ella, pero otra parte de mi decía… Que lo que estaba diciendo Eva, era totalmente enserio:

-Eva…- Me puse triste. –Dime que no hablas enserio.-

-…- El silencio fue su mejor opción.

Un enojo creció en ese momento, fue un enojo mezclado con tristeza, tristeza por que me siento traicionada y enojo, porque se trata de Andrew de quien estamos hablando, el padre de mis hijos y la persona que salvo a Eva en su momento cuando estaba atrapada en el templo:

-E…-

-Antes que me digas que soy una traidora…- Dijo interrumpiéndome, estaba furiosa pero decidi escucharla. –Quiero decirte que esto, todo lo que esta pasando, es por mi culpa.-

-…- Estaba sorprendida, no esperaba eso.

-Yo fui quien trajo a Andrew a este mundo en primer lugar, en mi sueño eterno solo pensaba que estaba trayendo a un humano con capacidades mayores y no a alguien que me sacaría de aquella situacion…- Hizo una pausa, se acomodo llevándose las rodillas al pecho. –Mas que una situación, era un destino cruel que se me habia dado por no cumplir las reglas antes… Y aun asi, volvi a fallar.-

Empezo a temblar mientras respiraba pesadamente, yo me quede viéndola con enojo y a la vez con lastima. Era la primera vez que veía a Eva llorar, normalmente hubiera pensado cualquiera que ella no tiene sentimientos por la forma en como actúa, pero verla en el estado que está más las cosas que hizo por nosotros, por mi; me hace pensar que es tan humana como nosotros como para hacerte cambiar de opinion. Eva logro calmarse un poco y después prosiguió a contar:

-El daño que causo Andrew a este mundo, aun si es pequeño, es mortal. – Se sobo los ojos con su vestido y prosiguió. –Como él es de otra dimensión alterna a la nuestra o, "de otro mundo", su presencia aquí ha creado una fractura en el tiempo ocasionando que la línea temporal de la Tierra se haya cortado a la mitad, provocando consigo, que la Tierra gire más rápido de lo previsto a través del tiempo creando una paradoja temporal en la que los Días pasen como Semanas, las Semanas como Meses, los Meses como Años y, bueno, los Años como Décadas.-

-…- Estaba tratando de entender lo que me decía, ella lo noto.

-Te lo pondré de esta manera… ¿Acaso no haz notado que después de la disque muerte de Andrew, en exactamente 1 año, todos y cada uno de nosotros tuvo cambios físicos y Psicologicos? -

Hice muecas mientras recordaba el dia que Andrew cayo por el puente colgante y todos los acontecimientos pasados después de eso, recordé que el Fisico de Poppy habia aumentado, casi de repente, al otro dia que fue vísperas de año nuevo (después de navidad) al igual que los otros chicos.

-Alto-alto, ¿Acaso me estás diciendo que tenemos 10 años más de los que teníamos antes?- Dije con el ceño fruncido.

-En Fisico, tu cerebro cree que haz crecido 10 años mas pero sigues teniendo la misma edad que siempre, pero teóricamente (Aunque esta mal dicho) si, efectivamente tendrías 10 años más que antes.-

-…- Mi cabeza me empezo a doler, no entendía nada. –No entiendo…-

-…- Se llevo la mano al rostro. –Mira, el universo esta girando mas rápido de lo que debería, eso significa que la edad de la Tierra puede llegar a su fin aun mas rápido de lo que se supone.-

-¿Qué pasara cuando la Tierra llegue a su fin, cumpla todos sus años?-

-…- Ella se paro y, con una mirada seria puesta en su rostro, puso sus manos en mi cabeza. –No te va a gustar lo que te voy a mostrar.-

Senti una sensación calida en mi cabeza y, de un momento para otro, empece a sentir un terrible dolor de cabeza ocasionando ver un monton de fragmentos de lo que podía pensar que eran recuerdos, mas que recuerdos, visiones. Estas visiones mostraban a un monton de personas gritando al son de los vientos la palabra "Oleada", quienes venían con números agregados: 1; 2; 3 y 4.

La primera oleada consistía de Olas grandes de agua destruyendo todo a su paso, gente ahogándose y viviendas destruyéndose. La segunda Oleada consistía en pequeños terremotos en distintos lugares de Runaterra, lugares específicos: Shurima ocasionando una destrucción total de las pirámides, Piltover destruyendo los edificios encargados de llevar las comidas a los distintos lugares del mundo, Demacia destrozando en simples pares el castillo, y por ultimo Fornost creando una grieta en el medio del pueblo separando ambos lados del mismo.

La tercera Oleada era fuertes oleadas de calor ocasionando la sequia de los ríos, quemaduras graves en quienes eran expuestos al calor solar y el derretimiento de casi todas los edificios y zonas glaciales (como Freljord).

Y por último, la cuarta y última oleada, una erupción volcánica salida del mismo suelo ocasionando la extinción completa de los seres vivos, provocando una explosión cósmica de todos los planetas habidos y por haber en el sistema solar. Dejando a Eva en un estado criogénico mientras volaba por el universo en posición fetal y sin rastros de vida.

Las visiones habían terminado, estaba gritando al momento de volver en sí, se sentía como si todo aquello hubiera sido una simple pesadilla, una pesadilla que mostraba el destino de nuestras vidas si no hacíamos algo con respecto a Andrew. Empece a llorar con ambas manos puestas en la cara, en cuanto Eva se hizo hacia atrás permitiéndome caer al suelo de rodillas, lo que habia visto no solo fue horrible y triste, sino que también me rompia el corazón pensar que, además de que Eva tenia razón con lo que dijo, también me daba rabia pensar que Andrew es la causa de todo esto injustamente.

/Tiempo actual/

Estaba llorando con ambas manos puestas al rostro mientras estaba parada, no quería pensar de nuevo en aquella visión y tampoco quería pensar en matar a Andrew, Eva se paro a abrazarme pero la empuje fuera de mi alcance con furia:

-¡No me toques! ¡Si sabias que esto iba a pasar por que lo trajiste a nuestras vidas en primer lugar!- Estaba temblando con rabia mientras apretaba los dientes y las lagrimas caían. -¡¿Por qué lo trajiste?!-

Ella miro hacia un costado mientras tenia una mirada triste:

-No lo se…- Apretaba los puños al decir eso. –No lo se.-

-¡¿Pensabas que iba a resolver los problemas que no pudiste solucionar tu?! ¡¿Qué estarías libre de todo prejuicio después de haberlo usado de esa forma?!- Seguia gritando adolorida.

-No.-

-Eso pensé…- Mire el suelo, después de ello me di la vuelta y empece a caminar a la salida que imagine para salir del subconsciente. –Al fin y al cabo es siempre lo mismo…-

Sentí su mirada en mí: -Somos herramientas del destino de los demás pero no de nosotros mismos.-

-…- Seguía observándome atentamente.

-¿Cómo no me di cuenta antes…?- Abrí la puerta y entre.

Había vuelto a la realidad, me encontraba en la colina cerca de casa, estaba sin expresión, me sobe los ojos y me di cuenta que tenia lagañas en mis ojos, ha de haber sido por el llanto en el subconsciente. Mire a mi casa, al cuartel, vi a los chicos jugando con Andrew y me creció una sonrisa, Heather seguía vigilándolo de cerca pero aprovechaba a pasar tiempo con él y con su hermano, David parecía pasarlo bien aun si él no entendía la mitad de las cosas siendo que él es un bebe. Aquella imagen la veía como esperanza, esperanza que siento por que Andrew se recupere de esto y que Eva pueda revertir el problema que causo al traerlo a nuestro mundo. Empecé a caminar hacia ellos mientras pensaba:

*Aun si todo parece que se va a venir abajo, pienso en Andrew y en los niños, después toda aquella negatividad que tenia por la desesperanza de que todo no volviese a la normalidad, se disuelve en un polvo cósmico deseando personalmente que no vuelva nunca más. Yo se que Andrew se va a recuperar de todo esto, porque si hay algo que la vida me enseño es nunca a rendirme, menos a rendirme por alguien que siempre estuvo y siempre lo estará. Tengo que sonreír y tener la frente en alto, marchar al son de mis pasos y de mi canto, un canto alegre que muestra mi esperanza por tener al viejo Andrew siendo el padre de mis hijos*. Pensaba mientras empezaba a saltar de la alegría a la vez que cantaba la marcha de Fornost.

*Sera un adiós por ahora chicos, pero sé que volveré, y cuando vuelva, estaré lista para enfrentar a lo que sea.* Pensé mientras llegaba saltando a donde estaban los chicos.

Fin.

-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-

¡Nos vemos en el epilogo!