Tenía unos días aquí, Naruto nos dió un buen espacio en donde estar, pero luego Natsuya me hizo perdirle otro apartamento para cuando venga su esposo.
Niña estupida ¿Acaso cuando crecen no les gusta estar con sus mamás?
Naruto me comentó que Boruto le había hablado de mi, de su encuentro y que el niño se veía algo fantaseado conmigo.
No puedo creerlo, le gusto a ese rubio.
Lo peor es que Naruto me pidió que no rompiese los sentimientos de su hijo ¿Acaso está mal de la cabeza?
Me reuniré con él hoy, tengo que decirle la verdad, me dijeron que es un chico inteligente.
Caminé una cuadras y vi al chico de cabello rubio sentado junto a alguien, no distingui bien quien era.
— ¿Desde cuando no ves a tu padre, dattebasa?
— Eso no importa ya— dijo aquella persona.
Era un chica, me acerqué a ellos.
No es extraño para mi que Naruto me haya pedido que pase tiempo con su hijo y con sus amigos para pasar desapercibida en la aldea, ya que parecía una joven adolescente igual a ellos, ¿Pero cuidar los sentimientos de Boruto? Creo que se lo olvidó que soy mas vieja que él.
Mientras mas avanzaba veía con mejor claridad a la chica que está en frente de él, cabello negro, ojos igual de negro o mas profundos, tenía unos lentes rojos, su expresión serena y fría.
Definitivamente, es la hija de Sasuke.
— Si quieres te ayudo a encontrarlo— le sugirió Boruto.
— ¿Encontrar a quien?— pregunté.
Ellos me miraron.
— Oh... Keke-chan, que bueno verte— dijo el rubio sonriéndome— ella es Sarada— dijo apuntando a la chica.
Ella me miró de manera fría a través de sus lentes.
— Un gusto— dijo la chica.
Ese tono de voz, definitivamente es hija de Sasuke.
Me senté con ellos.
— Y... ¿A quien iban a buscar?
— Al papá de Sarada— mencionó Boruto— ella tiene mucho sin verlo, creo que ya no lo recuerda.
La chica no dijo nada, pero su expresión cambió.
— Mi madre nisiquiera me quiere hablar de él— mencionó ella.
Sasuke, te daré doble paliza por lastimar a Sakura y a tu hija.
— Keke-chan, hay que buscarlo, para que Sarada le haga todas las preguntas que quiera— el rubio se paró.
Al parecer Sarada es muy importante para él.
No puedo dejar que ellos vayan tras él.
— Yo puedo responder todas las preguntas que ella tenga.
Ambos me miraron estupefactos.
— ¿Cómo? ¿Conoces a mi padre?— ella clavó esa mirada negra en mí, me puso algo nerviosa.
Era como tener a Sasuke de 12 años otra vez, versión femenina.
— Oh, cierto, mi padre me hablaba de tí, pero te ves muy joven— comentó Boruto.
— ¿Tu eres la Keke-chan que mencionaba mi madres, la de su equipo?— Sarada preguntaba aún sorprendida.
Yo suspiré pesadamente.
— Si, soy yo, me veo joven por un jutsu, en realidad soy mas vieja que sus padres.
Ambos chicos abrieron sus bocas, sorprendidos.
— ¡Eso es genial dattebasa! Quiero aprender ese jutsu— gritó Boruto.
Sarada lo golpeó en la cabeza.
— No grites, aveces eres una gran molestia.
Por Dios, aquí habrá amor, son las palabras que Sasuke le decía a Sakura.
Ya no tenía que preocuparme por el rubio, Sarada se encargaría de él.
Ella me penetraba con la mirada, pero luego un rubor apareció en sus mejillas.
— ¿Como es mi papá?
— ¿Físicamente?— le respondi.
— No, ya lo he visto en una foto, es como es su comportamiento, su actitud, él.
— Veamos...— dije tomándome la barbilla, incluso el rubio me miraba espectante— cuando tenía tu edad era el más sobresaliente, con las mejores notas y el más popular con las chicas. Nosotros caímos en el mismo equipo, él era una persona fría y casi no hablaba, hasta que gané la prueba de nuestro sensei primero que él, entonces comenzó a perseguime.
Sarada me miraba muy concentrada, igual Boruto.
— Era un chico hostil, le gustaba pelear con Naruto e ignorar a Sakura, pero eso no pasaba conmigo, nosotros nos retábamos con la mirada la mayoría de tiempo, el intentando descubrir cómo gane.
— De seguro eres tan genial como el tonto de mi padre— meciono Boruto.
— Humm, no se, tu papá tiene a un zorro con él.
— ¿Mi padre y tú tenían algo?— la pregunta de Sarada me descolocó.
— No,solo éramos amigos.
Ambos pusieron una cara extraña.
— Luego me fui de la aldea, y cuando volví ya estaban ustedes dos— dije apuntándolos— eran unos bebés, peleaban mucho— les conte.
— Ella siempre ha sido una amargada.
— El siempre ha sido una molestia.
Ambos se miraron desafiantes.
— Sasuke siempre fue cercano a mi de alguna manera extraña, no teníamos que estar siempre juntos para conectar, aunque con Sakura y Naruto también tenía una relación especial, incluso llegaría a decir que Sasuke los considera como su familia, bueno, son su familia.
La chica me miró extrañanda, como analizando algo, Boruto solo me miraba para que continuara.
— Luego me fui de nuevo, yo ya tenía otro hogar, aunque algunas circunstancias me llevaron a volver, y aquí estoy 12 años después hablando con los hijos de mis mejores amigos.
Les di una pequeña sonrisa.
No sonreía mucho, pero ver a estos niños, tan parecidos a mis amigos, me hace feliz.
