En prisión un hombre solo veía los barrotes como lamentaba mucho su suerte aún no comprendía como es que se dejo llevar por el coraje en vez de planear las cosas, para su suerte tenia que haberle hecho caso a su padre hace años atrás y más a su advertencia de no obsesionarse con alguien que pudiese destruirlo como lo hizo el azabache con el. Se dejo llevar por esos sentimientos que tuvo al verlo por primera vez al verlo en el puente ese día, lucía tan hermoso y a la vez triste como molestó, decepcionado de la vida, por eso se acercó para saber de ese personaje misterioso que no había visto antes.

Por ser la primera vez que lo veía, creyó que vendría de alguno de los distritos del muro de shingashina, por su apariencia y su forma de vestir, hasta que noto que usaba el traje de la policía militar sin contar que al ver el símbolo de las alas de la libertad comprendió que pertenecía a la legión, a ese escuadrón que luchaba por salir de los muros que los mantenían seguros del exterior y de esas personas que la odiaban, no de los titanes como tal. Sabia el secreto que su padre mismo le contó para que no creyera en tonterías, menos pensara un día en ser libre cuando eso no era ni posible por el tipo de vida que llevaban tan cómodo que le parecía a él un poco anticuado y molestó, ya resignado a esa vida, en cambio ese chico lucía muy diferente, era un misterio para el como un enema que quería descubrir.

Ahora solo pensaba en que momento se dejo llevar, pero, hasta el mismo sabía que fue al escucharlo hablar como seguir viéndolo en ese puente pasar, el hecho de que por unos segundos hablarán aunque sea de cosas triviales por solo unos segundo y que hubiese aceptado su regalo al darle ese libro que de niño lo fascinaba antes de saber esa verdad por lo menos al principio quería ayudarlo a que su semblante cambiará y al final al enterarse quien era cuando ese sujeto apareció para informarle la situación por pedido de su padre, cambio un poco las cosas.

Vio al azabache como un mercenario, un simple ladrón y saber que su madre fue solo una simple prostituta le hizo pensar que era alguien que no valía la pena, porque tal vez era igual que ella, de solo pensar como fue su vida o lo que hizo para sobrevivir en ese lugar tan horrible que solo una vez bajo a ver y eso que escondió su identidad por su precaución al saber que lidiaría con personas que no era de fiar más bien eran solo personas que encontraron la vía más fácil para conseguir dinero.

Tal vez se obsesionó un poco más al saber que tenía una relación muy cercana con un tipo que se le veía siempre abajo, alguien que le dieron una descripción detallada como un retrato dibujado y para ser solo un compañero, no supo porque le molestó y más cuando le insinuaron que también había salido de ese agujero con una jovencita menor la cual se unió con ellos a la legión como un trabajo que debieron haber realizado pero que al final fallo por ese comandante y saber que estaba muerto ese joven lo alegro.

Ver ese retrato de ese chico, más el rumor que le sugiero sobre ellos, que eran pareja y una muy cercana, lo hizo sentir muy contento de que muriese y ver que estaba solo lo ayudaba un poco pero al final perdió la cordura ese día que lo mando llamar al saber que su padre pensaba comprometerlo como casarlo con una joven bonita y linda que a su parecer no era de su gusto, creyendo que se merecía a alguien mejor y porque también no quería ser cercano o pariente del padre de ella, se notaba que solo era un interesado como no quería a su hija y solo pensaba que posiblemente el también era un peón solamente de su padre, uno más del juego. Casarse no era algo que quería, menos en ese momento que no le encontraba ningún significado hacerlo, si le daban un solo motivo lo haría pero ese chico de cabellos azabaches siempre se le aparecía en la mente, su manera tan fría de ser y al hablar, como esa seriedad que tenía siempre y la cautela en hablar, hasta que recordaba al sujeto del retrato y una ira aparecía como imaginarse que ellos dos tuvieron algo que ver en algún momento, preguntándose si por eso tenía esa mirada triste al estar en el puente, tal vez recordaba a su pareja sentimental o ese chico por el cual sentía algo.

Pensaba que posiblemente eran amigos, colegas y compañeros cercanos que estuvieron juntos al crecer, pero, su mente le jugaba otra cosa y al final termino por hacer algo que el mismo odiaba de su padre, algo que su mismo padre hacia cuando se le venía en gana y al final lo hizo, al final tuvo lo que quería, tuvo aunque sea por esa vez al azabache.

Tenerlo entre sus brazos, debajo suyo y hacerlo suyo por esa ocasión fue de algo que no se arrepiente en absoluto aunque al ver su mirada llena de odio como de ira solo lo insisto a seguir como escucharlo maldecir lo una y otra vez al haber estado dentro suyo como esa lágrimas que tenia cuando llegó y dejarlo en ese estado fue algo de lo que no sentía ni el más mínimo remordimiento, s ni siquiera cuando se fue de ahí dejándolo en ese estado y ese fue un error, porque debió haberlo llevado a alguna habitación para encerrarlo y tenerlo siempre con el.

Se escapó de sus manos, ese día no lo volvió ver no hasta que el ya casado con esa chica que le parecía cada día más molesta como su actitud lo tenía harto de alguna manera solo la quería ver muerta o desaparecería y eso resultaría un poco misterioso y harían preguntas como investigarían, mejor se ahorran el trabajo como solo tenerla ahí en casa o con sus molestas amigas. Lo vio al lado del comandante de la legión como su perrito guardián en una fiesta donde asistió, hablaban con otros tipos con los que no se llevan y al verlo notó su mirada algo sombría como a la vez más hostil y Ra difícil saber que pensaba más al verse de nuevo, conectando sus miradas como la primera vez que se vieron.

Fue tonto pensar que tal vez tenía un chance.

Flash back.

Caminaba con su esposa para aparentar aunque parecía que ella disfrutaba de creer que el la quería de algún modo era molestó fingir ser algo mientras solo pensaba en llegar en casa y dormirse para dejar la farsa de esa noche donde así era con esa gente que al tener dinero se creían la gran cosa, era molestó pero a fingir muchos de ahí por lo que les convenía.

-Mi querido Bastian ven aquí un momento-un simple noble que hablan con alguien más.

Tuvo que ir ignorando un poco a los otros que no reconoció por estar más ocupado en el.

-Te quiero presentar a Erwin Smith-muy cínico para mi gusto.-El nuevo comandante de la legión de reconocimiento.

-Es un placer-estrechando su mano.

-Igualmente-devolvió el saludo.

-Ella es mi esposa (el nombre que ustedes quieran)-presentándola.-No tenemos mucho de habernos casado.

-Es muy bella-siendo honesto como cortes.

-Erwin acaba de presentar un nuevo escuadrón en sus tropas como a la vez dice ser más eficiente-solo incrédulo.-¡No crees que es algo increíble que ahora pueda ser posible que hasta haya un equipo de élite en sus tropas como nosotros tenemos uno!.

-Mi querido Sr. span (El nombre que gusten) p/spanor eso mismo quisiera presentarle al nuevo capitán que dirigirá ese escuadrón-para verlo acercarse.-El es Rivaille y es unos de los mejores como a la vez ha sido el único que tienen un récord en matar más titanes como el capitán Mike.

-U-Un gusto-reconociéndolo con miedo.

-El mío también-serio como siempre.

Verlo ante el y escuchar su voz fue algo que no creyó ni en sus más locos sueños, por fin lo veía pero estaba muy cambiado y su esposa solo se acercó para saludarlo correctamente alegando el azabache que no estaba acostumbrado a ese tipo de formalidades y ella solo sonriendo muy ingenuamente.

Fin del Flash back.

Nunca supo que es lo que estaba pensando sobre el y ahora tenía una idea más clara, desde que su padre falleció dejándolo como conde tuvo que asumir muchas responsabilidades como el trabajo que el realizaba al tener que estar al lado del verdadero rey y siendo su recadero que en su lo bendición mucho, lo admitía con sinceridad y por querer distraerse iba a esos burdeles buscando a chicos jóvenes que se asemejaran un poco a la imagen del azabache porque estar con su esposa le era muy repugnante y el no sabía dónde ir a ver al azabache porque no vivía o dormía en la sede y ese comandante nunca decía algo más de él y más porque el tipo que le daba la información a su padre había muerto de manera sospechosa en el subterráneo, bueno en la ciudad subterránea por algunos matones de ahí que lo confundieron con una rata.

Por eso quería saber dónde estaba el azabache para solo verlo o tener una ligera idea de que es lo que sentía por el.

Al final el azabache no sentía lo mismo por el solo era odio y como un tonto creyó que le daría una oportunidad, pero, al final se la dio a ese chico titán, para el era un poco increíble y seguía sin creer porque a ese chico, porque a ese sujeto que era un monstruo y que al final moriría le dio una oportunidad de estar con él y con ese beso que el mismo presenció le daba a entender que solo a él amaba más al ver una sonrisa que nunca vio en el en ningún momento y ese brillo que tenía al corresponderle.

Preguntándose porque la no solo acabó con su vida, tal vez no lo hizo porque al final le gustó un poco ese chico y ahora sentía unas gana de solo matarlo por eso hizo eso, no pensó y actuó por rabia, por enojo y fue impulsivo algo que nunca fue parte de el.

-Hey-un guardia se acercó pegando en los barrotes.-Tienes visita.

Alzó la vista encontrándose con esa mujer que era su esposa que lo miraba muy diferente como con una sonrisa arrogante.

-Mírate-sintiendo pena.-¡Al gran Bastián aquí metido en una celda y con esa apariencia de un mediocre!.

-¿Que quieres?-sin seguir siendo amable.

-Ver la hombre que una vez fue mi marido-sonando sincera.-No te reclamaré nada porque no vale la pena humillante ante ti. Vine a decirte que el simple hecho de que estés aquí es por mi, porque yo les di todas pruebas para verte aquí pudriéndote en esta celda.

-Y con eso que querías obtener-no lo entendía.

-Verte acabado por todo lo que me hiciste-con una mirada fría.-Aunque no creo que tú mismo acabarlas aquí en tu descuido. ¡Dime qué se siente que el hombre por el cual siempre has estado obsesionado no te quiera ni un poco y sienta odio por ti haya acaso por hacer que te encuentres en esta situación!.

-Perra-para el era eso.

-Me vine a despedir de ti-mandándole un beso.-A partir de ahora solo soy la viuda del conde y podré casarme con alguien que yo quiera en compensación al daño causado por ustedes.

¡Adiós mi querido esposo!.

Para irse de ahí sin decir palabra alguna sobre el niño que tenía porque sabía que el azabache se haría cargo de el más tarde.

Una vez que se fue solo jalo la cadena que lo tenían apresado como lo estoy por verla, pero, tenía razón, el estaba ahí por culpa de su obsesión con el azabache y esa fue su perdición, misma que su padre le advirtió que podrían destruirlo.

Ahora esperaba pudrirse en prisión como algunos otros más que estaban ahí encarcelados.

Aquí acaba el capítulo de hoy.

Más tarde o mañana subo el siguiente capítulo.

Besitos :3:3:3:3:3:3