Soy el bálsamo, para tus heridas.

Podría ser excesivo para Damian, pero él tenía la cuenta exacta no sólo de los días, semanas y meses que Dick pasó desaparecido sino también las horas, minutos y segundos, y lo mismo pasaba con el estar esperando a que su chico acróbata se despertara de su sueño, el que volviera a ver sus ojos cobalto y sentir el calor de sus abrazos como el cariño incondicional reflejado en esos iris azules. No podía rendirse había llegado lejos para encontrarlo y salvarlo, tuvo que evadir a su familia, a las aves de presa y a Alfred mismo para poder ir a rescatarlo de ese monstruo, y a él no le importo mancharse las manos de sangre de aquel monstruo aún más por qué el demonio no quería que el mercenario cargará con sangre asquerosa en sus manos, desde hacía años aquel que era su segundo hermano adoptivo mayor había dejado de matar desde que formó su familia y sentó cabeza con Tim pero eso no impedía que los hiriera con balazos limpios, claro está.

Habían veces que Damian se alejaba del lado del mayor para poder pasar tiempo con su hija Mary, y tranquilizarla y darle vagas esperanzas sobre su papá y de paso creerse sus palabras, como darse animos. Había aceptado la idea de Todd de dejarle la pequeña niña a su cuidado de la familia para que la pequeña no estuviera sola, y que está tuviera compañía de sus primos para alegrarse un poco.

Cuando la noticia que Dick había vuelto al mundo de los vivos con sus cinco sentidos intactos, Damian se alegro muchísimo y no tardó en intentar abrazar a su esposo pero no lo hizo al ver que el mayor se mostraba reticente al contacto físico de él, en cualquiera de la formas hasta el rozar sus manos el mayor lo evitaba. El ex asesino comprendía porque se sentía así, había tenido el suficiente tiempo para reflexionar como el otro reaccionaria después de aquella experiencia y allí estaba la más acertada que había te nido, solo dio un respiro profundo y trató de estar allí con el gitano siempre respetando el no tocarlo tratando de ganarse su confianza; aunque había algo que le alegraba y en parte lo ponía celoso un poco era que Dick aceptaba los abrazos de su pequeña hija, pero de allí nadie más podía tocarlo porque le entraba en crisis donde no diferenciaba la realidad con su trauma, y tocaron que cederlo tres ocasiones que pasó.

Antes de que Dick fuera dado de alta, Damian tomó sus cosas y se mudó a la habitación de huéspedes. Cuando el acróbata regreso al hogar las cosas estaban en un tensión horrible y palpable entre ambos adultos, pero siempre trataban de disimularlo por su pequeña Mary y aunque la niña ya había captado la distancia de ambos adultos o mejor dicho la distancia que ponía su papá con su padre, y la pequeña intento una y otra vez que ellos pasaran al menos un par de minutos juntos, pero estos se repelían.

-¡Me quedaré con el tío Jason y el tío Tim, todo el ciclo escolar hasta que arreglen sus problemas!-le dijo sería la pequeña pelinegro mientras alejaba su cena que ni si quiera la había tocado, para luego levantarse de la mesa e irse a su habitación y encerrarse en completo silencio.

Los dos adultos se miraron entre sí, Damian fue quien se levanto haciendo solo una seña para dar a entender al otro que se haría cargo, mientras Dick daba un suspiro y también perdía el apetito en esos momentos, miro a Titus antes de lava trae de la mesa con su plato y dejar lo que quedaba de su cena en el palto del enorme Gran Danés, ya anciano, para luego irse a lavar su plato como cubiertos y se preguntaba internamente si esto era el inicio del fin de todo en su pequeña familia. Por otro parte el demonio Wayne, entró en el cuarto de su primogénita para encontrarse con que esta estaba guardando su ropa en una de sus maletas, mostrando que estaba decidida a cumplir su palabra.

-Padre, si vienes a pedirme que reconsidere lo que haré, pues lamento decírtelo pero, estás perdiendo tu tiempo-le dijo con seriedad sin dejar de acomodar las mudas de ropa en el equipaje de forma ordena y pulcra. El adulto no le llevó la contraria a su hija ni nada, es más se mantuvo en silencio mientras se acercaba a donde la pequeña pelinegra y le quedaba con su equipaje dejando sorprendida a la menor que le miro sin creer lo que pasaba-. No, ¿No está molestos padre?-le preguntó la niña con curiosidad y aún digiriendo lo que pasaba.

-No, Mary-le dijo Damian directo y mostrando su rostro sereno, casi indiferente. La pequeña Mary, le sigue mirando parpadeando de forma cómica y toma él brazo de su padre para detenerlo y captar su atención, el cual pego su vista jade en los preciosos verde tóxico de su hija, que aún está prendida en su brazo-. Cariño, recuerdas que te dije que hay que tenerle paciencia a tu papá, quizás dentro de unos meses o un año el volverá al ser el de antes, solo se paciente-le pidió mientras le acariciaba la cabeza con cariño.

-Y, ¿Qué pasará si papá, no vuelve a ser el mismo? Ustedes, ¿Se separaran?-preguntó con preocupación la menor y se podía notar como un par de lágrimas se formaban en sus ojos verdes. Damian la abrazo para calmar y decirle palabras de consuelo, palabras que el comenzaba a pederles esperanza por esos largos 8 meses que estaban conviviendo con Dick.

Cuando la mañana dio su inicio, Mary ya había bajado las escaleras con sus maletas para esperar a que la fueran a traer mientras que sus padres se mantenían en un silencio sepulcral, y cuando los tíos favoritos de la pequeña Mary llegaron esta no tardó en tomar sus maletas y subirlas al auto con ayuda de Jason; mientras Dick y Damian miraban como la pequeña se iba y mostraba en su rostro total sereno una pequeña sonrisa mientras se despedía con un ademán pero, en sus ojos estaban reflejando su tristeza, la cual no pasó desapercibida por la familia Todd-Drake, como de los padres de la niña.

Había pasado dos meses desde que Mary se había ido con Jason y Tim, dos meses donde la pareja estaban viviendo solos en aquella casa, y dos meses donde se quedó a demostrar que los esfuerzos del menor solo eran un fracaso tras fracaso, y en contra de todo lo que pensaba los demás, Damian estaba rindiéndose y comenzaba a aceptando el hecho que quizás su matrimonio se quedaría así estancado. No es que le molestara no poder tener relaciones con Dick, lo respetaba pero le dolía no poder ni siquiera tomar su mano o darle un beso pequeño beso en esta. Por otro lado, el acróbata también sufría en silencio a veces peleaba contra sus recuerdos pero siempre terminaba cediendo a ellos y lastimaba a Damian tanto verbal como físico, pero sin querer también le hería los sentimientos al demonio, que pasaba todo el tiempo de la noche y madrugada fuera patrullando y resolviendo casos.

-Voy a salir a patrullar-con eso dicho Damian solo le mando una mirada como media sonrisa, antes de irse por la puerta de la casa.

Dick tenía prohibido patrullar como le fue decomisado su traje de Nightwing, así que solo se quedó triste viendo como el otro partía a cumplir con su deber, el gitano solo dio un suspiro lleno de agonía y tristeza en ambas partes, y decidió quedarse despierto esperándolo sin embargo cuando el reloj marco las tres de la madrugada el chico se fue a dormir al cuarto principal, pero solo fue un corito tiempo el que dormía porque cada cierto tiempo se despertaba por las pesadillas que lo acosaban; hasta que se quedo despierto sentado en la cama y abrazándose las piernas pensando y reflexionando su vida hasta ahora, no supo cómo pero tuvo el valor suficiente para levantarse y encaminarse al cuarto que estaba ocupando el demonio Al'Ghul en esos momentos donde se acostó a dormir abrazando la almohada del menor, aspirando aquel aroma que tanto extrañaba.

Damian no tardó en arribar a la casa y a pasos lentos se fue de forma directa y casada a su habitación temporal, y cuando encendió la luz se encontró con que Dick estaba durmiendo felizmente en su cama pero, cuando él pensaba en irse del lugar y dormir en el sofá de la sala fue detenido por la voz tan familiar y conocida por él, miro al chico ahora despierto. Damian solo sonrió antes de cambiarse de ropa adolorido, cansado y mostrando sus nuevos vendajes para acostarse al otro lado de la cama, pero siempre dándole su espacio al acróbata, el cual temeroso alargó su mano tomando la ajena con nerviosismo de ser rechazado por sus constante peleas con el otro, pero todo quedó ignorado al momento que Damian correspondió el gesto y enredo sus dedos con los del contrario para regalarle una sonrisa.

Después de aquel día donde su relación por fin dio un pequeño paso, derrumbó las dudas de cada uno y fue suficiente para aferrarse con más decisión a estar juntos, aunque el demonio solo se permitía tomarle de la mano y mínimo y con mucha suerte dejarle acariciarle la mejilla.

Mary al saber el progresó de sus padres regreso con ellos, y también trató de ayudar a la pareja, siendo intermediaria de su padre para darle un que otro beso cariñoso en la mejilla a su papá o un abrazo pero estos se fueron disipando con el tiempo cuando Dick le permitió al demonio el besarlo, y para Damian le sabía gloria pura el poder besarlo y abrazarlo de nueva cuenta. El tema del sexo fue más difícil, y aún más para el demonio pasar casi dos años en abstinencia pero con tal de ver a su pareja cómodo tuvo que morderse la lengua y esperar hasta que el mayor por fin se dejó. A veces los recuerdos lo atacaban Dick los ignoro y solo se enfocó en aquel chico de ojos jade, y las cosas se pusieron aún mejor cuando esté descubrió que esperaba a su segundo hijo, ese día lloro de la pura alegría que le dio al saber que rompió con las expectativas de los médicos y tendría un bebé, claro que Damian era más protector con él y un poco quisquilloso por el miedo de lo que pudiera pasar en su embarazo y las posibles secuelas físicas que le debieron quedar al acróbata pero, estas fueron olvidadas cuando el pequeño nació sano y fuerte.

-Oye, Dami-llamo Dick mientras cargaba al bebé y le daba su biberón. El pequeño ya tenía un mes, y aún no tenía un nombre en sí porque ambos padres estaban indecisos y Bruce estaba al pendiente que su hijo no le metiera el nombre de Ra's-, ¿Cómo lo llamaremos al final?-preguntó.

Damian solo se sentó en el sofá de la sala de estar e hizo un ademán para que el otro se acercara, el cual aceptó sin rechistar y de un rápido movimiento el demonio sentó a su esposo en su regazo, Dick apoyó su cabeza en el hombro derecho mientras seguía al pendiente del pequeño bebé que de forma tranquila tomaba su leche y sus pequeñas manitas tomaban el biberón como la mano de su papá, el mayor le dio un beso en la frente al acróbata y dijo:

-Thomas-inicio diciendo, captando la atención del menor-, Thomas John Wayne-le aclaró con una sonrisa. El menor acepto el nombre aún más alegre al saber que el segundo nombre del pequeño, era el de su padre biológico.