*Quisiera, pero yo no escribí Orgullo y Prejuicio, Jane Austen si*

Capitulo 42

A Henry Fitzwilliam Conde de Matlock le costó todo su aplomo para no reaccionar a la voz de su cuñado, no era posible, no podía creerlo, no había forma de que su cuñado pudiera saber sus planes, fue en ese momento que registro la voz de su hijo menor.

- Se lo advierto querida tía que si no quiere terminar la noche como el hazmerreír de Londres lo mejor será que no diga una sola palabra

- Como te atreves, no estoy en la costumbre de ser humillada de esta forma

- Precisamente por eso se lo advierto por ultima vez un sola palabra de su parte y pierde Rosings es la última vez que se lo digo

- ¡¿Richard que significa todo esto?!

- Por el momento sonríe como si esto fuera lo que ibas a anunciar querido padre, una vez que el set termine, tú, mi querida tía, Malcom y yo vamos a tener una muy seria charla, solo toma en cuenta que de ello pende el futuro de nuestro nombre.

Henry no sabía como contestar a esto, no cabía en su mente como era que su cuñado lo había podido vencer en su propio juego, después de todo George no era un hombre de subterfugios, pero se negaba rotundamente a darle el más mínimo crédito a sus hijos, no si alguien lo había derrotado debería se George.

Catherine de Bourgh no sabía que hacer, observaba a la pareja que había sido anunciada como los Darcy y sentía unas ganas de gritar a los cuatro vientos que esto era intolerable, era su hija quien debía ser la Sra. Darcy, dejando de lado si era adecuada o no, Pemberley era suyo y de nadie más y si para eso tenia que deshacerse de su cuñado, su hermano y su sobrino no importaba, pero Rosings, no nadie podía quitarle Rosings, jugaría su juego por el momento pero nadie la vencería, ella era una Dama y jugaba las cartas cerca de ella, pero ¡OH! Ella sabía que tenía que haber hecho todo ella, esto pasa por haber confiado en el idiota de su hermano.

Del otro lado del salón de baile tanto George Darcy como Malcom Fitzwilliam sabían que habían ganado la primera ronda, pero no el juego, eso vendría durante la charla después de este set, Mientras George, William y Elizabeth acaparaban la atención Malcom, Richard y Gardiner se encargarían de dejarle en claro a sus cuñados lo que les costaría que los desafiaran, en un principio había contemplado ser él quien los enfrentara, pero para ser sinceros el no quería dedicarles más atención, había tenido que vivir al filo de la navaja por los últimos años, ya no más, además sabía que sería peor para los orgullosos de sus cuñados ser llamados al banquillo por sus dos jóvenes sobrinos y un comerciante, esa sería la mejor parte de su venganza, el hacerles saber que ellos no merecían ni un segundo más su atención, él estaría donde debía, al lado del futuro de su propia casa.

Estaba tan orgulloso de su hijo, verlo bailar con su esposa dejando en claro el amor que le tiene y ella a él, esa sola razón tendría a todo Londres deseoso de saber quien era ella, de donde venia y porque nadie sabía de la boda hasta a este momento, todo estaba planeado para mantener el foco de atención en los Darcy dejando a los Fitzwilliam libres para lidiar con el Conde y su Señoría de Bourgh.

Por fin el set terminó con las parejas dirigiéndose al comedor, George vio a su hijo dirigirse hacia él.

- ¿Nos acompañas a comedor Padre?

- Claro que si mis hijos, nos espera un bombardeo de preguntas, mejor hacerles frente unido, y mientras más entretengamos a la audiencia mejor

- ¿Pudiste notar alguna reacción de parte de mis tíos?

- No, pero no me extraña, si algo saben ellos es fingir.

Richard tomó del brazo a su tía confiando que su padre los seguiría, cuando por fin encontró la mirada de su hermano, había llegado el momento.

- ¡Explíquense, que está pasando!, Dijo Henry Fitzwilliam expresando toda la furia que reprimió en el momento del anuncio de su cuñado, anuncio que echaba por tierra todos sus planes.

- Pasa querido Padre que mi tío George ha asegurado el futuro de los Darcy, un futuro en el que ni tú ni mi tía podrán poner sus manos en ninguna de sus propiedades aún si todos los Darcy fallecieran mañana, explicó Malcom

- Supongo que lo que realmente quieres saber es cómo se enteró él de todo, veras todo empezó cuando mi primo partió a su viaje por Europa, mi tío se dirigió a tu casa para no sentirse solo y ahí tubo la fortuna de escuchar una plática entre tú y nuestra tía, y doy gracias a Dios por ello no quiero pensar lo que sería la vida de mi pobre primo bajo el dominio de ustedes dos, desde ese momento se ha dedicado a proteger su hogar y patrimonio de nunca caer en manos de ningunos de ustedes dos, o es que nunca pensaste que era sospechoso que en un momento tienes urgente necesidad de solventar tu estilo de vida debido a la enorme deuda que has adquirido y que por el negligente manejo de tu estado no puedes costear y de la nada sale un hombre que te ofrece lo que necesitas y más, claro que no, en tu forma de pensar todos solo viven para servirte, ¡¿Por qué seria extraño que alguien más resolviera tus problemas?!, continuó Richard sin prevenir el sarcasmo en su vos

- Los más importante que tienes que saber es que si no cumples con lo que te vamos a pedir entonces mañana los periódicos no reportarán la sorprendente aparición de la nueva pareja de Londres, sino tu ingreso al Marshalsea, con todos las propiedades perdidas para nuestra familia y dejándonos solo con un inservible titulo nobiliario que nadie respetaría, continuó Malcom

- Y nos creas que nos hemos olvidado de ti querida tía, aunque Rosings no puede ser tomado de la misma forma aunque mi padre también lo puso como garantía, bastará con que el tío George reporte a la chancillería que no cree apropiado que tú sigas siendo guardián de Anne para que una investigación de ellos te deje al descubierto, sabemos que al igual que mi padre has dejado el estado de mi prima en la ruina, y supongo que eso es lo último que tu quieres que se sepa, después de todo te encanta hacer alarde de lo capas que eres para manejar los asuntos del estado sin necesidad de un hombre, esta vez fue Richard quien habló

Parecía que los hermanos habían practicado su discurso pensó para sus adentros el Sr. Gardiner que hasta ese momento había sido un observador silencioso de la escena

- Y no pienses que por ser el préstamo dado a ti por un simple comerciante no procederá su caso en la corte, ya que como ya te habrás dado cuenta ese préstamo te fue hecho con el objetivo de que pudieras ser procesado por su incumplimiento, ya que aunque es un comerciante quien lo ofreció , el que te dio el dinero es un caballero, no de mucho renombre pero con la suficiente influencia como para llevarte hasta las ultimas consecuencias

Los hermanos se miraron entre sí, miradas cargadas de reproche uno pensando que si no fuera por la desesperación de la una, y la otra pensando en la estupidez del otro no estarían en esa situación, pero ambos entendiendo que si George había tenido tres años para prepararse entonces está no podía ser la única forma de evitar los planes de ambos hermanos, después de lo que pareció una eternidad en Conde respondió

- Y bien entonces déjenme oír que es lo que mi querido cuñado quiere de nosotros

Antes que nada Gracias

Gracias a todos los que continúan siguiendo esta historia, por su paciencia y fe en mi palabra, saben que no tengo intención de abandonar mi historia, primero por el amor que le tengo a Orgullo y Prejuicio y segundo por la confianza depositada en mi por ustedes, reitero que aunque no me es posible de momento actualizar con regularidad la historia será finalizada, nuevamente gracias a todos y esperen por el próximo capítulo

Atte: Airam