Capítulo 35
Azize entró en su casa apurada, soltó su cabello y se dirigió a la cocina. Mamá Hasibe estaba con los niños. Los besó con ternura y los preparó para salir, su abuela los llevaría a pasear y eso le daría un buen rato de tranquilidad a ella para ordenar algunas cosas que tenía abandonadas desde hacía tiempo…
-Cevdet tuvo que salir…- dijo Hasibe luego de besar su mejilla antes de irse.
-¿En serio? - le dijo Azize, algo desilusionada, tenía cosas que hacer, pero creyó que Cevdet la acompañaría.
Las cosas entre ellos estaban maravillosamente bien y ella estaba disfrutando mucho de su compañía. Pero no podía culparlo, quizá había tenido que hacer algún trámite y luego volvería…
Terminó de limpiar un poco a cocina y cuando subió las escaleras para irse a su habitación y comenzar con lo que había planeado ordenar, se dio cuenta de que su habitación estaba a oscuras, y eso era raro, porque ella siempre dejaba la cortina abierta, para que entrara la luz natural…
Se preguntó si mamá Hasibe había cerrado la cortina por algo y cuando entró, dispuesta a abrir todo, sintió un par de manos en su cintura que la atrapaban y un cuerpo cálido tras el suyo.
Jadeó por la sorpresa y cerró los ojos cuando sintió la nariz de Cevdet perdida en su cuello…
-Tardaste una eternidad…- le dijo y ella sonrió.
-No sabía que estabas, sino hubiese venido enseguida…- dijo con la voz entrecortada por las sensaciones que él le hacía sentir.
-Por supuesto, pero quería sorprenderte…
-Lo hiciste…- dijo ella y giró en redondo para permitir que él atrapara sus labios en un beso largo e intenso…
Cevdet la empujó hacia la cama y ella lanzó una risita divertida cuando se cayeron uno sobre el otro.
Ella quedó debajo de él y sintió cuan estimulado estaba antes de que él se incorporara un poco para no pesarle.
-Este parece uno de esos reencuentros de cuando vuelves del frente…
-Estuvimos como… varias horas separados…- dijo él sonriendo y ella levantó la cabeza y besó sus labios.
Cevdet se quedó mirándola un momento y ella sonrió.
-¿Qué? - le dijo sintiéndose algo inhibida por su mirada.
-Ven…- le dijo y la ayudó a levantarse.
-¿Qué pasa? - dijo cuando él la tomó de la mano y la llevó frente al espejo.
-Quiero mostrarte algo…- le dijo y se paró tras ella.
Azize lo miró a través del espejo y él asomó su cabeza por sobre su hombro. Ambos sonrieron y él deslizó el vestido de ella hacia abajo, dejándola desnuda. Sus manos se posaron en la cintura de ella y comenzó a besar sus hombros, mientras ella lo miraba por el espejo.
Las manos de Cevdet se movieron hacia su vientre y Azize cerró los ojos. Sin embargo, volvió a abrirlos, conciente de que él quería que lo observara.
Sintió el cuerpo de Cevdet cálido sobre su espalda y se preguntó cuando se había quitado la ropa él, porque no lo recordaba.
Cevdet corrió su cabello largo hacia un costado y comenzó a besar su cuello. Azize suspiró al principio, pero al final se enfocó en mirarlo y se mordió el labio cuando sintió sus manos ascendiendo hasta llegar a su pecho y estimularlo exactamente como ella necesitaba…
Azize soltó un jadeo cuando él la rozó con su erección y Cevdet la miró por el reflejo.
-Siento que nunca tendré suficiente de ti…- le dijo al oído, sin abandonar sus ojos en el reflejo y ella sonrió.
-Mmmm… suena prometedor…
-Así es…- dijo él y mordisqueó su hombro.
-Te amo, mi Capitán…- le dijo ella y él sonrió.
-Yo te amo más…- le dijo él y la hizo girar para quedar frente a él y ella sonrió- ¿has visto lo hermoso que es nuestro amor?
-¿Reflejado en el espejo? Mucho… muchísimo…
-Me alegra…- dijo y besó sus labios y la tomó de las manos.
-Cevdet…
-Dime, cariño…
-Te necesito… ahora mismo…- dijo para apurarlo, él parecía quererse tomar todo el tiempo del mundo.
Cevdet se sentó en la cama y la atrajo a su lado. Acarició su piel con ambas manos mientras la hacía descender sobre él.
Azize cerró los ojos y sonrió al sentir su calidez. Cevdet la tomó suavemente del cabello y besó sus labios. Luego comenzó a moverse, mirándola a los ojos y observando cada gesto de ella…
Se tomaron su tiempo para hacer el amor y al terminar se quedaron un buen rato en la misma posición, conectados y entrelazando sus dedos… besándose dulcemente…
Luego se recostaron en la cama, sin dejar de abrazarse y él acarició su brazo como al descuido…
-Mi vida… en unos días me tocará irme al frente…
-Me imaginaba…- dijo ella con algo de tristeza.
-Pero quiero que sepas, que cada vez que me voy…- dijo y la miró a los ojos de cerca- estoy más convencido de que volveré a ti… a mis hijos… porque tú eres mi lugar en el mundo… sin ti no podría hacer nada de lo que hago… no podría ser quien soy…
-Cevdet… tú también eres mi lugar en el mundo… tú y mis hijos…
-Por supuesto…- dijo él y la besó con ternura.
-¿Qué tal si preparamos algo de comer? Estoy hambrienta…- dijo Azize y él sonrió.
-Hagámoslo… pero primero debemos vestirnos porque mi madre podría volver con los niños…- dijo Cevdet y ella rio a carcajadas…
-¿Acaso crees que bajaría así, como vine al mundo, a cocinar, capitán Cevdet?
-Se que no… aunque sería un deleite para la vista…- dijo y ella lo golpeó en el hombro.
-Bueno… ya hemos estado en la cocina con poca ropa…- dijo y se tapó la cara con las manos, esos comentarios la divertían, pero también la avergonzaban.
-Y también en el living… y en toda la casa…- dijo él alzando las cejas y ella se acurrucó en sus brazos.
-No me hagas recordar todo eso…
-¿Por qué no? - dijo él divertido.
-Porque me dan ganas de seguir en tus brazos y realmente estoy hambrienta…
-¿Y si nos tomamos un rato más de pasión antes de comer? - le dijo y ella pensó en negarse, pero no pudo resistirse a la mirada pícara de él.
-Mmmmm… de acuerdo, pero que no sea un rato tan largo…- le dijo ella y sintió que él comenzaba a besar cada centímetro de su piel…
Quedaron extenuados cuando todo terminó otra vez y Cevdet se quedó medio dormido.
Azize se desprendió suavemente de sus brazos y se quedó mirándolo mientras se vestía. Bajó las escaleras y se puso a cocinar. Pellizcó un trozo de pan y se sorprendió cuando, un rato después, lo sintió detrás de ella, besando su cuello…
-Mmmmm… Cevdet… ¿otra vez? - le preguntó cuando sintió las caricias lánguidas de él.
-Intento aprovechar el tiempo y guardar memorias para cuando esté lejos, echándote de menos…
-Entiendo…- dijo ella y cerró los ojos suspirando cuando escucharon la puerta y él debió abandonar lo que hacía…
-¿Cómo están hijos? - dijo mamá Hasibe al verlos y Ali Kemal corrió a abrazar a su padre.
-Estamos bien, madre…- dijo Azize recibiendo en sus brazos a Yildiz.
-Me alegra… ¿pudiste ordenar todo aquello que querías ordenar? - dijo y la vio algo nerviosa antes de contestar.
-De hecho… estuvimos… hablando con Cevdet y se nos pasó el tiempo…- dijo con algo de torpeza y Cevdet bajó la vista.
-Hablando… sí, entiendo…- dijo mamá Hasibe y sacudió la cabeza.
-Madre… siéntate un rato… te ves cansada…- le dijo Cevdet.
-No tan cansada como ustedes…- dijo la mujer y Azize miró a Cevdet con incomodidad- me llenarán la casa de nietos…- agregó y Cevdet sofocó una carcajada…
Bueno, esto sigue con romance... espero que les siga gustando! Gracias por leer, nos vemos en el próximo!
