Clarke se despertó temprano maldiciendo el sonido de la alarma. Se agarró fuerte a las sábanas cerrando los ojos para que la claridad no la molestase, volviendo a quedarse dormida. Extendió la mano para apagar aquellla ruidosa molesta por segunda vez y se sentó en la cama intentando despejarse de la somnolencia que le rondaba. Blasfemó de nuevo cuando descubrió que los ojos se le cerraban otra vez y recordó el motivo de aquel sueño mañanero. Y sin querer, sonrió. Esta vez no eran las horas entre apuntes la causa de su desvelo.
03:01
Lexa: Pero vamos a ver Griffin, estoy pidiendo tu ayuda en un tema bastante trascendental
Clarke: ¿Trascendental? ¿Que tu sobrina quiera ver tu serie ahora es realmente tan trascendental?
Lexa: Clarke
Clarke: Lexa
Lexa: ...son las 3 de la mañana
Clarke: Lo eran la última vez que consulte el reloj. Si.
Lexa: Qué elocuente Griffin
Clarke: ¿Qué hace una cría de 5 años despierta a estas horas?
Lexa: Sus padres se fueron a cenar y Marc está dormido, solo queda este pequeño demonio... Clarke no se le acaba la batería. Por favor. Sácame de aquí.
Clarke: Lo siento, Woods. Cuestión de genética.
Clarke: Y un poco de karma también, no voy a engañarte.
Lexa: Pero es una cuestión de vida o muerte, Rachel va a matarme...y Anya. No te olvides de Ana, mañana volvemos al rodaje, ¿no se supone que eso es a lo que os dedicáis los médicos?
Clarke no dejaba de reír imaginando a Lexa Woods de niñera y con la pequeña dictadora de su sobrina tironeando de ella. Se moría de ganas de volver a verla, de descubrirla en las mil facetas que le iba revelando sin prisas, tan solo agarrándola de la mano y quitándole la venda de los ojos poco a poco, sabiendo que lo que iba viendo le gustaba cada vez más. Como un regalo a medio abrir. Como esa bolsa llena de tus caramelos favoritos. Como la caja de galletas de la abuela.
Clarke: Primera noticia Woods. Acuéstala y léele un cuento
Clarke: En las pelis funciona
Lexa: ...en las pelis
Lexa: Ya. ¿Cómo no se me había ocurrido?
Lexa: Ah, ya, quizás porque con esta niña nada sirve.
Lexa: ¿No querrás por casualidad especializarte en Pediatría no?
Clarke: Creo que aún me quedan unos años para eso, además ahora mismo estoy con la trasmisión de enfermedades sexuales.
Clarke: Así que... no gracias.
Lexa: ¿Y no hay ningún tipo de sedación para niños de 5 años que deberían estar en la cama desde hace 4 horas? Algo inofensivo. Algo que pueda mezclar con el colacao. ¿Dormidina? ¿Tila? ¿Manzanilla?
Clarke: Creo que no, Lex
Clarke: Y creo que no es así como funciona
Lexa: Joder
Clarke: ¿Cómo te dormías tú de pequeña?
Lexa: ¿Yo? Era una niña angelical.
Clarke: Lo acabas de responder todo.
Lexa: ¿Eso es que no vas a ayudarme?
Clarke: Eso es un: es tarde y mañana tengo clases. Nadie tiene la culpa de que tengas una terrorista a tu imagen y semejanza.
Lexa: Estás disfrutando de lo lindo, ¿verdad, Griffin?
Clarke: Ni te imaginas cuanto, Woods.
Lexa: Puedo imaginarmelo... y me entran aún más ganas de tenerte delante. Dime qué te veré mañana.
Clarke: Mañana tengo clases y tengo que seguir preparando los parciales.
Lexa: Venga, Clarke... hazlo por Louis y por Marc.
Clarke: ¿Solo por ellos?
Lexa: Y quizás por mí. Pero un poco menos.
Clarke: Tendré que pensarmelo. Aún me debes una.
Abrió el archivo que le había adjuntado la actriz y tuvo que taparse la boca para no romper el silencio de la casa que compartía con sus compañeras. Era una imagen de tía y sobrina haciéndole morritos con aquel verde inundando la pantalla. Al lado estaba Marc profundamente dormido.
Clarke: Eso es chantaje, sabes que Louis es realmente convincente
Lexa: Lo sé, por eso es mi viva imagen
Lexa: Vas a venir, solo que aún no lo sabes porque estás demasiado ocupada haciendo la durita Griffin
Clarke: Si tan convencida estás, ya veremos mañana.
Pasaron unos minutos hasta que la respuesta de las Woods llegó en forma de audio. Lo reprodujo, negando sonriente con la cabeza.
- Fiiffin, tita Lexa dice que no vas a venir mañana y tengo que convencerte...espera...
Escuchó la voz de Lexa sin conseguir entenderla ya que estaba hablando muy flojito hacia su sobrina.
- ¿No puedo decirlo? ¿Qué? No me entero... ¡Tita si tú también la llamas Fiffin!
- Es Griffin, Louis.
- Ah...bueno, Fiffin puedes venir, veremos a tita Lex vestida de guerrera, yo también quiero pero mamá dice que no puedo montar a Raccon todavía.
- Eso es porque eres muy pequeña.
-¡No soy pequeña! Puedes venir y podremos operar juntas. O mejor - elevó la voz contra el altavoz - ¡si vienes tita Lexa puede montarnos a las dos en Raccoon! Una vez me dió un paseo con ella y yo conducía, ¿a qué si tita?
- Si, Louis, si - reconoció el cansancio en la voz de la actriz.
- Díselo tita - acercó el teléfono a la aludida.
- Es la mejor jinete que has conocido en tu vida, Clarke.
- Venga, tita, ahora dile a Fiffin que venga mañana - aquella pequeña aprendía demasiado rápido las malas artes de su tía paterna.
- Griffin, ya estás escuchando a Louis, tienes que venir - escuchó como la sobrina de la actriz se removía inquieta a su lado - sisi, os montaré a las dos en Raccoon, ¿qué dices? ¿cómo vas a negarte a los deseos de una niña de 5 años? Si va a ser increíble, Griffin.
- ¡Eso! ¡Va a ser increíble Fiffin! - se hizo el silencio pero aquella criatura no parecía dispuesta a dejar el audio, quizás buscando más motivos para convencerla - Después papá dice que podremos jugar con él, todos.
-¿Tú? Pero si no harías un touchdown ni aunque jugarás tú sola.
- ¡Mentira! No escuches a la tita Lex, Fiffin. Papá siempre me deja pasarla ¿vale? - intuyó la chulería en la pequeña de la Woods y una mueca divertida se formó en su cara imaginando la cara de Lexa - Voy a ser la mejor quarterbarck de la costa.
- ¿Mejor que tu padre?
- Muuuuuucho mejor, tita. Y Marc será mi corredor. Tú puedes ser pateadora.
- ¿Pateadora, Louis? ¿En serio?
- ...es que papá dice que eres demasiado lenta...
-¿Qué papá dice qué? - la voz de Lexa sonó elevándose en el audio.
- No te enfades, tita...¡serás mi placadora!
-¿Ahora placadora?
-...es que papa dice que podrías romper una pared de lo cabezota que eres...
- Louis, dame el móvil ahora mismo.
- ¡Fiffin! ¡No te olvides mañana! ¡Ganaremos la Superbowl!
- Dame eso, Louis Woods.
- ¡Fiffin va a ser increíble!
Clarke: No ha sido de tus mejores intervenciones Woods
Lexa: Bueno, no ha sido como me imaginaba
Clarke: Louis está dispuesta a destrozarte las oportunidades
Lexa: Ni de coña, Griffin. Sabes que los Woods apostamos tres y nos ganamos cuatro.
Clarke: ¿A pesar de la pequeña saboteadora?
Lexa: INCLUSO CON la pequeña saboteadora. Me rindo, voy a la segunda temporada episodio 4 por petición expresa de la jefa.
Clarke: Antes molabas, Woods.
Lexa: Seguro, después llegaste tú.
Esas tres palabras sirvieron para voltear y provocar un salto triple mortal en su estómago. Es que vaya facilidad para hacerle sonreír la de aquella chica y qué difícil no dejarse llevar cuando se mostraba de esa forma.
Clarke: Buenas noches Woods.
Lexa: Hasta mañana "Fiffin".
Contra todo pronóstico, entre cafés y apuntes consiguió llegar a la última hora viva. Se había recogido el pelo rubio en un moño descuidado para despejarse la cara y ese día había decidido usar sus gafas de vista. Se le cansaba la vista demasiado en épocas de exámenes, entre folios y pantallas de ordenador, por lo que un compañero del hospital de su madre le había recomendado su uso en estos periodos intensivos. Abby siempre le decía que debería ponérselas más, que le daban un aire muy interesante. Jake que aún con aquellas lentes seguían siendo sus ojos preferidos del universo entero. Los recuerdos le provocaron una punzada de nostalgia y tristeza que le resultaba demasiado habitual. Intento ignorar el sufrimiento cogiendo su móvil, decidida a molestar a su entretenimiento favorito.
Clarke: En la escala Woods
Clarke: ¿Cómo de insoportable se hace la espera hasta verme?
Volvió a sonreír dejando los libros sobre el pupitre cuando para alegría de todos los estudiantes de Medicina de aquel curso, apareció el delegado anunciando que ese día se suspendía la clase. El profesor titular de la facultad no había podido asistir, por lo que la lección se aplazaba hasta el próximo día, dejándoles las indicaciones de la práctica en la plataforma virtual. La rubia decidió aprovechar el resto de la mañana en la biblioteca adelantando trabajos y poniéndose al día con los pocos parciales que le enfrascada en un párrafo sobre compuestos químicos que se le había atragantado cuando la pantalla de su móvil se iluminó. Lo cogió con ganas sabiendo de quién se trataba.
Lexa: Tampoco es para tanto, rubia
Lexa: Quizás solo esté planeando tu próximo secuestro
Lexa: Pero por el bien de Louis, a esas edades un trauma puede ser irreversible
Lexa: Para serte sincera, yo no he pensado ni una vez en eso
Clarke: Cuéntaselo a otra
Lexa:¿Estás segura? Seguro que hay más de una a la que le encantaría oírme
Clarke: Y de dos
Lexa: ¿Eso es un Lexa me muero porque vengas y me lleves contigo pero me encanta hacerme de rogar?
Lexa: Porque podría hacerlo
Lexa: Lo de llevarte conmigo
Lexa: Y lo de seguir rogándote
Lexa: ...pero no está bonito que me tengas rogándote, son los deseos de una pobre niña de cinco años
Clarke: Jajajaja Lexa, pobre y el nombre de tu sobrina no pueden ir juntas en la misma frase
Clarke: Lo que no está bonito es que uses a una niña de cinco años para tus propósitos
Clarke: Déjame terminar por lo menos este tema y después veremos.
Lexa: ¿Tan complicado es? Vamos Griffin, me apuesto lo que quieras a que ya le has dado 3 vueltas mínimo.
Clarke: 1. Es de las asignaturas más complicadas de la carrera.
Lexa: Para ti todas lo son.
Clarke: 2. Es la primera vuelta que le doy, por lo que no es tan sencillo.
Lexa: Está bien.
Dejó pasar unos minutos de cortesía, estaba empezando a conocerla demasiado bien como para no saber lo que vendría a continuación. La intensidad por obra y gracia de Alexandra Woods.
Lexa: ¿Cuántos minutos más necesitas?
Clarke: No sé, dímelo tú
Clarke: Eres el genio y figura de las estadísticas
Lexa: Lo has clavado, Griffin.
Lexa: Seguro que 20 minutos más. Y 10 de cortesia porque soy así de buena persona.
Clarke: Puede ser.
Lexa: ¿Demasiada intensidad Woods?
Lexa: Joder, bastante. Hasta yo me estoy agobiando por ti.
Lexa: Te dejo con tu increíble mundo universitario.
Clarke rió. Tenía tantas ganas de verla como la actriz a ella pero le encantaba ese tira y afloja que mantenían desde el principio, le encantaba ver como Lexa se convertía y se iba descubriendo como lo que nunca había sido. Pero no le reconocería que se moría por verla aparecer por la puerta de aquella biblioteca para llevarla con ella. Podría reconocerle a cualquiera que le encantaba ver como la buscaba una y otra vez, porque parecía que la actriz todavía no se daba cuenta del poder que tenía sobre ella. Podría reconocerselo a cualquiera con una facilidad asombrosa, pero no a Lexa.
Al mismo tiempo a ella misma le encantaba descubrirse a si misma con Lexa. Con ella la palabra intensidad tenía nuevos significados. Era el equivalente a momentos de risas, de besos y de ropa desordenada en su cuarto. Intensidad era la manera que tenía de mirarla y de acorrarla contra su cuerpo. Intensidad era lo que le producía en su pecho cada vez que sentía el fin del mundo en el lugar exacto donde sus labios se rozaban. Intensidad era tocarla y que las paredes resonasen con el sonido de los gemidos de Lexa. Intensidad era, esta vez, lo que sentía cada vez que se volvía a encontrar con ella. Le gustaba comparar la intensidad de aquella mujer con el hecho inmutable de saber que siempre hay estrellas en el universo. Junto al otro hecho innegable de que también existen multitud de ellas, hay algunas no se ven, otras pasan fugaces y otras que consiguen deslumbrar demasiado. Pero resultaba que Lexa Woods brillaba y sonaba diferente, que Lexa Woods la hacía sonreír como si conspirara junto a todo el universo para ello y eso era algo en lo que las demás estrellas estaban a años luz.
En el mundo que estaban creando, para la rubia la palabra agobio no tenía nada que ver con lo que le producía cuando le demostraba que estaba ahí para ella. Donde antes cualquiera de las dos hubieran salido a correr ahora conseguían mirarse a los ojos y desearse como nunca antes. Y es que nunca antes nadie para ninguna de las dos. Quizás eso era lo que hacía que la estudiante se pasara los días sin dormir y colgada de la locura que le despertaba aquella mujer. Lo que le hacía ahora tener el móvil entre las manos sabiendo lo que sucedería y esperándolo con ansía, sonriéndole a una pantalla que antes le provacaba cansancio y dejadez.
2 minutos. Y 3,2,...
Lexa: Pero seguro que en tu vida has hecho novillos, empollona.
Clarke: Te equivocas, te recuerdo que tuve a Raven Reyes de compañera durante toda la secundaria.
Lexa: Entonces lo que te van son las malas influencias, ¿puedo convertirme en una de ellas?
Clarke: Ya lo eres
Lexa: ¿Tan fácil y tan rápido?
Clarke: Se te dan bien las cosas rápidas
Lexa: ¿Qué?
Clarke: Tengo que estudiar, comandante
Lexa: ¿Qué estas insinuando Clarke Griffin?
Clarke: Hablamos luego
Lexa: No, no, no, no hagas eso, explícame a qué cosas rápidas te refieres
Cerró la conversación con un gesto de victoria en el rostro, volviendo feliz su vista hacia sus apuntes. Si consiguiera memorizar aquel maldito párrafo quizás podría acercarse a su casa, cambiarse e ir al set a ver a sus amigas desaparecidas y, probablemente, muy pronto flamantemente elegidas trabajadoras del año. Y saludar a Louis Woods. Esa niña era realmente convincente. Y tal vez ser un poco educada y saludar a su tía, Lexa Woods. Podría ser.
Veinticinco minutos más tarde y a pesar de las pocas horas de sueño conseguía deshacerse de aquellos folios que se le habían atascado y decidió seguir adelantando trabajo. Notó un aroma familiar en el aire y todos sus sentidos se pusieron en alerta anticipándose. Miró a ambos lados, hacia atrás y hacia delante, pero a esa hora eran pocos los estudiantes que quedaban en la sala y no había nadie en el lugar que ella había ocupado. Negó con la cabeza y se centró de nuevo en aquel temario.
Al cabo de 5 minutos, volvió a reconocer aquel perfume tan característico en el aire. Echó un rápido vistazo. Nada. Estaba perdiendo la cabeza por la actriz porque ya hasta sus sentidos estaban en continua alerta e imaginándose cosas. Miró debajo de la mesa, cuando notó como alguien retiraba la silla de al lado sentándose ágil y rápidamente.
- Vaya, Griffin, te he dado tiempo de más y parece que no avanzas, a ver si no va a ser problema de las estadísticas si no que te estás volviendo algo lenta...- la voz de Lexa susurrando a su lado la sobresaltó haciendo que se chocará contra la mesa al intentar levantar la cabeza - eh, tranquila, fiera, no te puedes poner tan nerviosa cada vez que me veas.
- Lexa Woods, ¿qué haces tú aquí? - le susurró irritada por el golpe que se había llevado en la cabeza. La observó a través de las gafas para comprobar que seguramente se había escapado del rodaje. Iba vestida de manera casual pero todavía llevaba el pelo recogido como Heda, le encantaba la forma en que le sentaba aquel arreglo, pero ahora mismo le dolía demasiado la cabeza.
- Jo-der Griffin - acentuó las sílabas de sus palabras completamente boquiabierta cuando salió de debajo de la mesa- estás jodidamente impresionante. Esas gafas te dan un toque...
- ¿De estudiante, tal vez? Porque es lo que soy - restregó su mano contra su cabeza visiblemente molesta por el golpe.
- No era la palabra que buscaba, pero si lo hubiera imaginado no me habría salido tan bien - se giró más en la mesa para observarla de más cerca - Joder, es que estás realmente guapa con esas gafas. ¿Por qué no te la pones más a menudo? Si lo llego a saber, no te hubiera dado los diez minutos de cortesía.
Lexa aguardó una respuesta que no llegó y la miró con absoluta adoración. Si creía que Clarke no podía mejorar más de lo terrenalmente posible, ella daba un paso más descolocándola nuevamente. Eran unas simples gafas y un moño mal hecho y su cuerpo ya abía reaccionado de una forma animal imaginándola de muchas formas. Y en todas ellas tan solo tenía que mirarla a través de esos cristales.
- Eh, no te preocupes, sigues siendo mis ojos preferidos - la estudiante la miró de una forma que no supo descifrar, lo que provocó que su sonrisa se esfumase y empezara a preocuparse -¿Estás bien Clarke?
La miró con un gesto de alerta mientras le retiraba la mano de su pelo para inspeccionar los posibles daños.
- No ha sido nada, Griffin. No seas quejica, ni una triste gota de sangre tienes.
- ¿Pero cómo sabías dónde estaba? - bajó la voz mientras la golpeaba en el hombro, ante lo que la actriz rió.
Llegó a las 7 de la mañana al set cuando se dirigió directamente a por el segundo café del día. Louis no se había conseguido dormir hasta bien entrado el capítulo y le pesaban los párpados por encima de sus posibilidades. Se dirigió hasta la cafetera donde charlaba Anya junto a Octavia y Raven que le sonrieron cuando la vieron acercarse.
- ¿Todo bien comandante? - le preguntó Raven con una falsa sonrisilla en la cara.
- Si, ¿todo bien, Lex? Tienes cara de no haber pegado ojo en dos noches - esta vez fue Anya la que tomó la palabra.
- Pues Clarke tenía una cara similar esta mañana. Esos apuntes la traen realmente de cabeza, estuvo anoche en casa y por lo visto su nuevo temario le parece demasiado divertido - concluyó Octavia entrando en el juego por primera vez.
- Si, eh...anoche no dejaba dormir a nadie con sus carcajadas, vamos a tener que hablar seriamente con ella de sus nuevos hábitos de estudio - Lexa las miró mientras se apoyaba en la mesa, bebiendo tranquilamente de su taza.
- Estáis todas fascinantemente graciosas esta mañana. Da gusto tener un equipo tan compenetrado - se cruzó despacio de brazos mientras las miraba alternativamente a las tres - y para vuestra información no tengo nada que ver con los hábitos de vuestra amiga. Anya, Louis me tuvo hasta las 4 despierta.
- Ah, esa pequeña niña del demonio, algo me comentó Rachel - miró su móvil verificando los horarios.
- Estarán aquí sobre las 2, supongo que estarán intentando agotarla de alguna manera para que no revolucione el set entero - miró a las amigas de Clarke que la miraban esperando su pregunta - ¿y Clarke?
- ¿Qué pasa con Clarke, Lexa? - aquella latina había descubierto pronto lo divertido que era poner en aprietos a la actriz.
- Dijo que a lo mejor vendría, ¿no? - fingió un desinterés que no sentía para no darles el gusto a aquellas tres mujeres.
- Está en clase - confirmó Octavia queriendo seguir su desinterés - no nos ha comentado nada.
- Nada de nada de hecho, desayunó y se fue a su lugar preferido del mundo.
- Vaya, comandante, creo que vas dos pasos por detrás.
- Louis quería que viniera. Es culpa de ella - se encogió de hombros mientras sus acompañantes se reían.
- Louis...ya, ¿no te han dicho que está muy feo usar a tu sobrina? - preguntó Anya.
- Si, alguna en las últimas 24 horas. Yo...
- Deberías ir a buscarla, Woods - le interrumpió Raven - seguro que se muere de ganas por venir pero su alto nivel de responsabilidad no le permitiría...
- ...reconocer que se muere por venir y dejar de lado sus estudios, altamente complicado para Clarke Griffin - concluyó Octavia riendo mientras chocaba su mano con su amiga.
- Esa es mi chica - Lexa las miraba como si le acabaran de proponer el plan más absurdo del mundo - Lexa, tienes que ir a por ella.
- Si conozco algo a Griffin...creo que es tú única opción ahora mismo Woods - Anya le pasó una mano por su hombro uniéndose a la diversión.
- Pero...
-Ni peros ni peras, que tienes al olmo seco Alexandra. Hazlo por el bien de todos, tú estarás insoportable si no consigues que esa chica venga y ella está deseando que tú lo hagas.
- Eso sería agobiarla. Además no escomo si hubieramos quedado ni nada por el estilo. Ya os he dicho que es cosa de Louis.
- ¿En serio? ¿Tú? ¿A Griffin? Qué equivocada estás, comandante - volvió a contestar Raven.
- ¿Entonces debería...? - carraspeó avergonzada pero volvió a retomar la voz confidente - ya sabéis, por Louis.
- Sin duda - confirmó de nuevo la morena - búscala en la facultad, andará en alguna clase. O en la biblioteca. Esa pequeña ratita no sale de allí.
- Woods, sé una mujer - dijo Anya.
- Comandante, no nos decepciones - bromeó Octavia.
- ¿Pero en qué momento ha ocurrido esta trialianza? - preguntó desconcertada mientras las mujeres reían preparándose cada una para afrontar la mañana de trabajo.
- ¿Molesto? Si quieres puedo irme, hablo en serio Clarke, no quiero agobiarte ni...- Lexa la miró esta vez de una forma nueva. A la rubia le pareció intuir miedo en su mirada y la calidez de la voz suave de la castaña hizo que se le pasara la rabia por el golpe -...es que tenía muchísimas ganas de verte, Griffin. Muchísimas.
Le apartó un mechón de pelo rubio mientras le acariciaba la mejilla. La estudiante se dejó hacer mientras depositaba su cabeza en la palma de su mano mientras no decía nada, solo la observaba en silencio.
- Estás tan preciosa con esas gafas... pero tienes razón, ha sido un error, no debería presentarme sin avisar e interrumpiendo tu tiempo de estudio...yo, tengo que irme, Clarke, tengo que llegar al rodaje y...- empezó a levantarse, cuando sintió como la mano de Clarke la sentaba de nuevo en la silla y la atraía hacia ella para fundir sus labios contra los suyos. Se besaron de forma muy dulce, sin querer hacer ruido para no molestar a los pocos estudiantes que quedaban allí y perdiéndose en el tacto de sus bocas juntas. La estudiante delineó con sus labios los de Lexa, sonriéndole en el proceso y quedándose apoyada a ella frente a frente.
- Si cada vez que te moleste vas a reaccionar asi...pienso hacerlo más a menudo. Es un aviso - le respondió mientras la agarraba de las mejillas una vez más para volver a besarla. Esa novedosa forma de sentir los labios de Clarke contra los suyos le erizó la piel, sintiéndola de forma lenta y suave, sin prisas y recreándose en su suavidad.
- Eres especialista en eso, Woods. Yo también tenía muchísimas ganas de verte.
Observó como Lexa sonreía, confirmando que era eso exactamente lo que necesitaba escuchar mientras pasaba su brazo alrededor de su cuello para atraerla aún más, necesitaba notarla más cerca. El beso empezó a subir de intensidad cuando Clarke la agarró de las solapas de su chaqueta para profundizar más dentro de su boca, pidiéndole permiso para entrar, jugando con su lengua y delineando con ella las curvas de su sonrisa.
- Clarke, para, vas a matarme - se alejó de ella tomando aire, notando como el calor la invadía en cada punto de su cuerpo y le susurró muy bajo - Vente conmigo.
- Tienes que trabajar, Woods y yo tengo que estudiar, no te lo creerás...pero las gafas no son para tu goce personal- contestó divertida mientras empezaba a delinear con su pulgar su boca entreabierta.
- Podría recompensarte luego
- Esa ya me la sé.
- Me manda Louis.- lo intentó de nuevo.
- Esa también me la sé. No van a convencerme las estrategias de una mini Lexa, conozco las de su tía y me las sé todas - bajó la mano el borde de su camiseta, acercándose intencionadamente al límite de su escote.
- Clarke..- susurró bajando la mirada de nuevo a sus labios y se acerco para morder su labio, si Clarke no lo remediaba se convertiría pronto en pasto de sus propias cenizas, esta la miraba divertida con la situación - ...el rodaje de hoy será corto y terminaremos pronto, no sé cuándo porque la familia Woods está en la ciudad...pero me gustaría que vinieras a mi casa.
- Lex, tienes formas mucho más sutiles y encantadoras de decirme que quieres llevarme a tucama - introdujo un dedo rozando la carne de debajo del sujetador mientras Lexa la besaba de nuevo olvidándose que estaban en medio de una biblioteca pública.
- Lo sé, lo sé, pero ahora no se me ocurre ninguna. No sé qué me haces Clarke Griffin, pero me vuelves loca - la miró directamente a los ojos, necesitaba decírselo y que la creyera, porque lo que estaba sintiendo era un nunca antes y con nadie de dimensiones colosales - y te necesito conmigo allí, porque necesito saber que acabaré y podré besarte toda la noche.
- Sigue.
- Joder - carraspeó, volviendo a bajar el volumen de su voz - yo nunca antes...por favor, Clarke, me estoy haciendo adicta a rogarte pero volvería a venir mil veces y a implorarte mil más que por favor aceptes mi invitación. Me gusta demasiado besarte como para no seguir intentándolo.
La sonrisa de la rubia en ese momento se ensanchó de tal forma que no pudo evitar reclinarse de nuevo en la silla buscando besarla.
- Está bien, Woods, pero haz que merezca la pena - se levantó, dejándola con las ganas mientras la miraba sugerentemente por encima de las gafas, recogiendo sus cosas
.- Contigo siempre la merece Griffin - le pasó un brazo por el hombro mientras andaban hacia la salida, besando su pelo y su mejilla. Lexa había vuelto una vez más a apostar y a llevarse el premio del día cuando vió como la rubia entrelazaba la mano que caía por su hombro con la suya.
- ¿Qué es eso del partido Woods? - le preguntó mientras se montaba en el asiento del copiloto .
- ¿Qué? - la pilló totalmente en fuera de juego.
- Louis dijó que jugaráis después del rodaje.
-Louis dice muchas cosas, tiene cinco años y una imaginación desbordante - de repente cayó en la cuenta riendo - ¿te refieres a lo de su engatusador audio de Whataspp? - Clarke asintió mientras dejaba su cabeza en su hombro - Clarke Griffin, es que no me puedo creer que en serio no vayas a leerte ninguna entrevista.
- ¿Qué debería saber ahora, doña sabelotodo?
- Joder, cuando la gente se conoce, ya sabes... - carraspeó disimulando la incomodidad de pronunciar esas palabras en voz alta mientras ojeaba como Clarke sonreía maliciosa a su lado -lo que quiero decir es que estamos en pleno , ¿vale?
- Si, hasta ahí tengo bastante clara la teoría.
-...basta con echar un rápido vistazo en la red para intentar descubrir qué le gusta a la persona qué le gusta - volvió a sonreír, la actriz estaba tan ocupada en su discurso que esta vez no se dió cuenta de lo que se le acababa de escapar - y tú, Clarke Griffin, lo tienes más fácil que nadie y no lo aprovechas. Me sorprendes.-
- Insisto, todo esto está muy bien, pero no sé qué tiene que ver con que tu sobrina de cinco años quiera jugar al fútbol americano.
- Joder, Clarke, porque su padre, es decir mi hermano mayor, es el quarterback titular de los 49ers de San Francisco. De hecho, está a punto de batir el récord de pases de TD de toda la historia de la NFL y su hija es la mayor fanática del mundo de los 49ers, de su padre y de toda la NFL en general.
Tiró del freno de mano aparcando en su plaza del set. Clarke la miraba asombrada.
- ¿Tu hermano es Marc Woods? ¿Marc Woods de los niners?
- Si, mi hermano es Marc Woods de los jodidos niners, te lo acabo de decir, ¿qué pasa? ¿ahora eres fan de la liga norteamericana? ¿o solo te estás quedando conmigo? - la miraba sin entender nada, mientras la rubia rompía a reír de forma muy escandalosa.
- Tienes que estar de coña, Woods - la cara de sorpresa de Lexa le producía aún más risa, haciendo que se le saltaran las lágrimas - Me estás diciendo que tu hermano es el Mapache W de los niners. Me tomas el pelo definitivamente.
- Pues...creo que no, hasta donde yo sé mi hermano mayor sigue siendo el quarterback favorito de media América. Él y su estúpido mote. De hecho esta temporada se ha pintado esas rayas negras en los ojos para los partidos por Heda. Es imposible que no lo supieras.
- No soy muy seguidora del fútbol, pero mi familia entera es forofa de los niners... y Raven Reyes ha comentado siempre lo bien que le quedan las mallas de licra al Woods del SF. Quizás hasta te nombrase a ti, ella seguro que lo sabe. No sé Lexa, ella siempre habla demasiado y la mayoría del tiempo desconecto por el bien de mi salud mental, pero siendo tan fan de ambos hermanos seguro.
- ¿Pero por qué te hace tanta gracia? - se contagió de la risa de la estudiante perdiéndose en la felicidad que irradiaba ahora mismo.
-... yo que sé Lexa, no deja de sorprenderme todo este tipo de coincidencias. Esto es una puta locura . No me puedo creer que seas la hermana del mismísimo culo de acero - estalló en una nueva carcajada al ver la cara de asco que puso la hermana del famoso quartebark ante el mote que Raven y Octavia le habían puesto a su hermano mayor.
Iba a besarla porque le encantaba ver aquella expresión de niña pequeña cuando unos ruidos en la ventanilla de Lexa las sobresaltó. Notó como abrían su puerta lateral mientras Louis trepaba rápidamente para sentarse en el regazo de Clarke.
- Me alegro que os vaya tan bien, pero si mi querida representada no está en cinco minutos en maquillaje tal vez a la que no le va a ir tan bien es a mi salud cardiaca - Anya hizo su aparición estelar de siempre con una divertida Octavia detrás de ella que le guiñó un ojo a Clarke.
- ¡Fiffin! ¡Sabía que vendrías! - dijo convencida Louis mientras chocaba los cinco con su tía que la miraba igual de chulesca, sabiendo que una vez más se habían salido con la suya.
