Creo que no ha todo el mundo le aparece el capitulo, así que lo vuelvo a subir, solo eso.
Los momentos que siguieron a su despertar en esa habitación desconocida fueron confusos, empezando por asimilar que Adrien lucia mayor, tal vez no tanto como le había parecido al principio, pero si más de lo que era antes de aceptar la akumatización, en cuanto él la ayudo a llevar su mano hasta el rostro masculino una gran opresión se instalo en su pecho, que había pasado? quería saber cuanto tiempo estuvo inconsciente y por que no estaba en su habitación, pero no lograba que su voz saliera y sin poderlo evitar empezó a respirar con dificultad, entrando en pánico, lo que, claro está, alerto al rubio
- Tranquila - se apresuro a decirle él - por favor, todo está bien te lo juro.
- Cu…cu…a…an
- No te esfuerces, te explicare todo - se apresuro a cortar él - pero primero debe revisarte la dar Chang - vio la preocupación del chico y quiso controlarse, y entonces escucho el BIP BIP de sus aretes y se sorprendió
- Ti…
Pero antes de que pudiera decir el nombre de su kwami está salió de los aretes y fue atrapada por el joven.
- Tikki! Estás bien? - le pregunto el chico al pequeño ser mientras Plagg se apresuraba a observar a su compañera
- Si, sólo cansada - dijo la pequeña moteada y escuchar su voz la dio algo de tranquilidad, y el chico debió notarlo por que se apresuro a dejar al ser de la creación sobre su pecho y pronto el pequeño gato se unió.
- Estás más tranquila? - se apresuro a preguntarle él en un tono preocupado, solo pudo dar un ligero asentimiento, aunque aún estaba confundida. - Bien, traeré algo para Tikki, y veré por que no ha llegado la dra.
Pero en cuanto él empezó a alejarse algo en ella estallo, un temor terrible de que no regresará, de no volverlo a ver, y sin saber de donde tuvo la fuerza extendió la mano y sujeto la muñeca del rubio, que la vio preocupado.
- No…- quiso decirle que no se fuera, que no la dejara, pero hablar le costaba un gran esfuerzo
- Está bien, no iré a ningún lado - aún así él pareció entenderla - solo a la puerta - le dijo señalando a un lado y ella logro inclinar un poco la cabeza.
Sintió como él se movía despacio, cuidando de no salir de su campo de visión y hablando con ella
- Aquí estoy, solo pediré que traigan algo para Tikki - dijo mientras llegaba a la puerta, y en cuanto la abrió le dirigió una sonrisa tranquilizara mientras sacaba la cabeza, escucho movimiento afuera y el claro "necesitamos galletas" de su… aún debía considerarlo su novio? y luego unos pasos que se alejaban, no dejo de observar en ningún momento la espalda de su compañero de batallas, lo vio removerse incomodo y escucho una exclamación y algo caer. Y si antes creyó escuchar movimiento no había sido nada comparado con lo que escucho, pasos ir y venir, y voces. Y tras verlo decir muchas veces "de acuerdo" y "si lo antes posible" volvió a cerrar la puerta y se giro a verla tomando una respiración.
- Lo siento - se disculpo regresando a un lado de la cama y dejándose caer a la altura de sus hombros. - Se que quieres respuestas, solo quiero primero asegurarme de que estás bien, la dra. no tarda en llegar.
Logro asentir y se esforzó por volver a tomar la mano del chico, quien no la dejaba de mirar pareciendo aturdido. No supo cuanto tiempo se quedaron así, tomados de la mano y mirándose, hasta que un toque en la puerta los saco de sus pensamientos y antes de que Adrien pudiera contestar o levantarse está se abrió y por ella entro una mujer claramente de origen chino, de una edad difícil de definir que la miro con los ojos abiertos.
Y como él había dicho la dra. llego en un momento, y tras una larga revisión indico que todo está en orden, que solo sería cosa de tomar tiempo y calma para ir recuperando su fuerza y sentirse poco a poco más ella, le dejo tomar una infusión y dio algunas indicaciones sobre el ritmo al que podría ir retomando todo poco a poco. Tras la salida de la doctora sintió la mirada del rubio sobre ella y no pudo dejar de observarlo para asimilar los cambios.
- Muchas preguntas verdad princess? - le dijo con ternura y ella asintió
- Bien responderé todas, pero primero la infusión.
Y entonces una mujer mayor, de aspecto amable entro a la habitación, dejando en una mesita la infusión que tenía un olor más bien fuerte, fruta picada y un caldo. La vio abrazar al rubio con cariño y la miro emocionada, no supo que hacer, al menos tenía la excusa de que no podía decir nada y no fue necesario, la mujer se apresuro a ayudarle al rubio a colocarla un poco sentada y se apresuro a decir que iría a preparar algo de desayuno y atender a sus amigos, aunque no sabía a quien se refería.
- Luka y Kagami llegaron anoche - le dijo el rubio ante su confusión al tiempo que la ayudaba a dar un sorbo a la bebida, le costo pasarlo pero poco a poco pudo dar pequeños tragos, y debía ser alguna bebida de medicina oriental por que empezó a sentir un grato alivio en la garganta, los kwamis se habían instalado también en la cama, al otro lado, y sintió mucha ternura cuando vio al pequeño gato rondar a Tikki.
- Donde? - logro preguntar después de un tiempo, vio al chico incomodo así que lo dejo tomar su tiempo
- Era complicado estar en Paris - dijo al fin - así que decidimos trasladarte a un lugar a las afueras.
- Mis papás? - le pregunto con angustia.
- Si claro, ellos estuvieron de acuerdo - le aseguro
- Saben que yo… - pregunto confundida y lo vio removerse
- Si, no pude mentirles - le dijo en tono de disculpa y ella solo asintió.
- Donde están? - le pregunto
- Hace poco al fin aceptaron hacer un viaje para visitar algunos lugares de China, me mataran por haberlos convencido de hacerlo - le dijo luciendo triste.
- No podías saberlo - le dijo intentando darle apoyo.
- Supongo que no, pensé que era buena idea - lo vio encogerse de hombros
- Cuanto tiempo? - no pudo terminar la pregunta, pero por la forma en que cerro los ojos con dolor supo que él había entendido la pregunta.
- Poco más de tres años - dijo al fin él abriendo los ojos cuando escucho su exclamación sorprendida - Lo siento, de verdad intente todo lo que pude - le dijo y quiso tener todas sus fuerzas para acercarse a abrazarlo, pero todo lo que pudo fue tomar su mano
- No fue tu culpa - cada vez lograba decir frases más largas sin tanto dolor, pero esa simple frase pareció activar algo en el chico a su lado, que se levanto tomando su cabello
- Lo fue! - dijo torturado y sin verla siguió hablando - O me dirás que no fue por mi que intentaste curar ese prodigio! o que no quisiste evitar que me enfrentará a mi padre! - y parecía como si un dique se hubiera roto por que él continuo hablando - Yo estaba ahí, debí evitarlo - y conforme hablaba empezó a levantar la voz, quiso acercarse a él y decir algo, pero estaba tan sorprendida por el arranque que no lograba decir nada - Él me utilizo, entiendes, uso tus sentimientos por mi para tenderte la trampa!
Pareció que el tono de su voz alerto a sus amigos, por que un momento después estaban con ellos. No pudo evitar una expresión sorprendida, y de repente se encontró rodeada por los brazos de su amiga mientras Luka alejaba unos pasos al rubio para tranquilizarlo
- Ohhhh Marinette - le dijo la japonesa que no había cambiado casi nada - Si no estuviera tan feliz te mataría ahora mismo!
- Kagami? - dijo emocionada y luego vio al chico al que había dejado encargado de cuidar a su kwami - Luka - susurro
Y pronto el mencionado estaba a un lado de ella, tomando con cariño su mano
- Bienvenida petite - le dijo con emoción - no vuelvas a hacer algo así nunca.
- Lo siento - dijo con lagrimas en los ojos y volteo a ver al rubio que lucia apenado por haber perdido el control - de verdad lo siento.
Y entonces el chico rubio se acerco a ella y se permitió abrazarla, algo que había evitado durante todas esas horas que llevaba despierta, y por primera vez se sintió tranquila y segura, así que con las fuerzas que había ido recuperando se sujeto a él al tiempo que por fin se permitía llorar
- Te vi tantas veces - le dijo al chico mientras lo sujetaba - soñaba contigo, pero luego todo desaparecía, y la soledad, quise desaparecer, lo siento…
- No iré a ningún lado, no mientras me quieras aquí - le escucho y siguieron abrazados.
No fue consciente en que momento sus amigos los dejaron solos, solo podía pensar en la chica que abrazaba, en la sensación de sentirla aferrarse a él, ella había vuelto! y se sentía tan feliz como aterrado, también estaba la noticia de su madre, Luka le dijo que Nahalie había intentado hablar con él, al parecer su madre aún no despertaba, pero había cambios en sus signos, razón por la cual la dra Chang había salido directo a la mansión. Quería saber sobre su madre, claro, pero pensar en ver a su padre después de tanto tiempo lo incomodaba, además de que se negaba a alejarse de Marinette ahora que por fin la tenía con él.
Noto que la chica soltaba su agarre y tuvo un momento de temor, pero cuando se movió para acomodarla en la cama y la vio removerse intentando girarse se pudo sentir tranquilo, solo se había dormido, así que la ayudo a acomodarse y cuando se levantaba ella lo sujeto nuevamente con un suave "no te vayas".
Tuvo un momento de duda, había evitado la cercanía con la chica debido a la culpa que lo inundaba, pero sentirla de nuevo y que ella le pidiera estar cerca, aún después de todo lo que había pasado, aún sin saber todo lo que había pasado mientras ella estaba inconsciente, y por lo que ella había logrado decir no era como que hubiera estado inconsciente del todo, pero decidiendo que ya tendrían tiempo para eso más adelante, decidió que por ese momento solo quería estar con ella, así que recostándose se acomodo de tal manera que la cabeza de la azabache quedara recargada en el hueco de su hombro, la sintió inhalar con fuerza, y dejar salir un suspiro, se removió un poco para quedar totalmente pegada a él, lo que lo hizo contener un momento la respiración. Cuanto había extrañado sentirla así y luego escucho un suave murmullo
- Buenas noches Adrien, descansa.
Tardo en contestar, pues tuvo que hacer un gran esfuerzo para no soltarse a llorar de nuevo, pero al final se recompuso lo suficiente para contestar
- Buenas noches princess, aquí voy a estar.
Y entonces poco a poco cayó en un sueño tranquilo acompañado por la suave respiración de la azabache, y por primera vez en tres años no tuvo sueños o pesadillas, por primera vez en mucho tiempo todo volvía a estar en calma en su alma.
Los siguientes días fueron una locura, al día siguiente por la tarde, como si de un huracán se tratara apareció Alya, quien ni siquiera se detuvo a tocar la puerta, entro en la habitación y se detuvo de golpe al verla sentada mientras Luka le contaba sobre lo que había estado haciendo.
- No lo podía creer - escucho que la chica, que lucia mayor, decía en un susurro, vio sus ojos llenarse de lagrimas y luego la aplasto en un fuerte abrazo que la dejo casi sin aire.
- Alya - dijo con emoción mientras devolvía el abrazo - ohhh Alya, cuanto lo siento
- Y deberías, en que estabas pensando - le reclamo la otra sin soltarla
Vio de reojo a Nino entrar por la puerta acompañado de Adrien quien parecía bastante serio.
- Nena, no crees que le puedes reclamar después - dijo el chico mientras se acercaba a la cama y abrazaba a ambas chicas
- Claro que no, me he guardado este regaño por bastante tiempo - exclamo la chica de lentes mientras se separaba sin soltarla de los hombros - debiste decirme, advertirme, dejarme algo más que una maldita disculpa
- De verdad lo siento - le dijo bajando la mirada.
- No has empezado a sentirlo de verdad, en cuanto puedas salir de esta cama tendrás mucho que compensar - le dijo mientras le daba otro abrazo soltando lagrimas silenciosas.
Después de algunos momentos la libero del abrazo y entonces los chicos se disculparon y las dejaron a solas.
- Te ves muy bien - le dijo al fin observando todos los cambios que se habían desarrollado en su amiga
- Tú no luces mal para alguien que estuvo en coma
- Al parecer no fue un coma normal - le dijo encogiendo los hombros
- Supongo que no, pero ya sabes de lo que hablo - y entonces la miro con seriedad - intente proteger tu identidad cuanto me fue posible.
- Gracias - le dijo tomando su mano y apretándola con fuerza - no sabes cuanto te agradezco todo, aún no tengo claro que ha pasado en estos años, pero por lo que he ido reconstruyendo se que estuviste apoyando en todo, muchas gracias.
- No tienes nada que agradecer - la de lentes dejo salir un suspiro - hubiera querido hacer más, pero estábamos todos tan perdidos.
- Adrien no me ha querido decir mucho de nada - le dijo sabiendo que su amiga era una fuente de información - solo se de mis padres, de que él organizo trasladarme a donde sea que estamos, pero no ha querido mencionar ni a su padre, ni a su madre, incluso al maestro Fu
- Honestamente - le dijo la otra mirando hacia la ventana desde donde se veía un cielo despejado con los tonos rosados del atardecer - no lo culpo, fue duro para todos, pero para él fue…
- No puedo ni siquiera imaginar que habría hecho en su lugar - dijo con pesar
- Supongo que por eso fue él quien tuvo que pasarlo, no creo que nadie más hubiera podido actuar como él lo hizo.
Fue su amiga quien le ayudo a escoger algo diferente de ropa, y a arreglar su cabello, lo que la hizo sentir cada vez más ella misma, mientras le contaba de algunos compañeros y noticias en general. Por la noche todos se acomodaron en la habitación para tomar una merienda juntos, Luka Y Kagami se disculparon por que tendrían que salir al día siguiente a primera hora del día, y no pudo dejar de notar que había un lazo importante entre ellos aunque no los había visto tener contacto entre ellos. Y antes de que todos se retirarán a descansar recibieron el aviso de que sus padres estaban ya tomando un avión para regresar a Francia, se sintió temerosa ante eso, estarían enfadados o dolidos con ella por todo lo que les había ocultado.
Salió de sus pensamientos cuando todos se retiraron a descansar y noto que su compañero se había quedado sentado en una de las sillas de la pequeña sala sumido en sus pensamientos, mientras que los kwamis que se habían mantenido ocultos, aunque todos sabían de ellos, salieron y se colocaron en la cama a comer mientras los observaban en silencio.
- Adrien? - lo llamo con temor, tal vez tras un día la emoción de su despertar se había terminado y había llegado el momento de hablar sobre su situación
- Princess - brinco él ante su voz - lo siento, estaba pensando en varias cosas
- Lo lamento - se disculpo, durante el día el chico casi no se había alejado de su lado, aunque no habían hablado mucho, y ahora no sabía muy bien que decir, era raro, él lucia mayor, mientras ella aún se sentía una chica de solo 17 años
- No, yo lo siento - lo vio tomar aire y ponerse de pie - es solo que mi padre contacto a Nino.
- Tu madre? - le pregunto, tenía la esperanza de que recibieran la noticia de que Emilie Agreste había despertado por fin.
- Aún no despierta, pero la dra. Chang cree que lo hará en cualquier momento
- Esa es una buena noticia - dijo contenta
- No están seguros de como estará después de tanto tiempo - le dijo mientras se ponía en cuclillas a su lado
- Supongo que deberás ir pronto - le dijo sin saber que más decir
- No, no pienso irme - el tono decidido la sorprendió
- Debes ir a ver a tu madre - le dijo ella.
Lo vio tomar aire y negar, y entonces la miro y sonrío
- La casa está bastante llena está noche - le dijo él como si se disculpara
- Ya lo creo, ha sido un día largo - confirmo ella
- Espero que no te incomode si me quedo en el sofá - dijo mientras señalaba en mueble - la habitación de invitados y la sala están ocupados, y preferiría no estar en la planta baja si necesitas algo - dijo apenado
- Y tu habitación? - pregunto ella confundida, lo que hizo que se removiera incomodo
- No tiene - intervino de repente el kwami de la destrucción
- Plagg! - exclamo apenado el chico
- Como que no tienes? - dijo ella totalmente sorprendida
Pero él no contesto, se quedo ahí totalmente sonrojado, lo que lo hizo lucir un poco como el chico de hacía tres años, y entonces ella miro el sofá y se sintió terriblemente mortificada
- Dime que no has dormido en ese sofá durante tres años - le dijo en voz baja
- No, claro que no - se apresuro a decir el rubio
- No, los primeros meses paso la noche en tu terraza, hasta que tus padres lo descubrieron, y luego en tu diván - dijo el gato negro hasta que un "Cállate Plagg" de parte del rubio lo hizo guardar silencio.
Estaba sorprendida, y no pudo evitar que algunas lagrimas salieran de sus ojos
- No Marinette, no llores por favor - le dijo él acercándose a la cama y limpiando sus mejillas - es sólo que la idea de que despertarás, o que surgiera algo y no estar ahí me era insoportable.
- De verdad lo siento - le dijo ella - no pensé que esto pasaría, yo creía que podría arreglarlo.
- Y lo hiciste - le dijo tomando su rostro para verla a los ojos - lo hiciste, y no importa lo que pase con mi madre, nada habrá sido tu culpa, como tampoco lo fueron las decisiones de mi padre.
- Tampoco la tuya - le contesto tomando sus manos - pero no quiero que duermas en el sofá.
- Claro, no te apures, yo estaré abajo - dijo él intentando que no se notaran sus sentimientos mientras se ponía de pie - si necesitas cualquier cosa …
Coloco sus dedos sobre sus labios y lo vio agitarse ante el contacto
- Me refiero a que prefiero que te quedes a mi lado, como anoche - y sintió su rostro arder
- Princess - le dijo mientras tomaba su mano y le daba un suave beso - no quiero que te sientas incomoda.
- Es extraño - acepto - por que eres tú, pero luces diferente, y una parte de mi pensaba que habrían pasado solo algunas horas - y luego deslizo la mano por su quijada - no pensé que pudieras ser más guapo - dijo casi para si misma.
El rubio se sonrojo y le dio un ligero beso en la palma de la mano. Se sintió repentinamente tímida así que solo se acomodo para hacerle espacio y cuando él estuvo recostado a su lado no pudo evitar llenarse los pulmones de su aroma y cerrar los ojos feliz, ya casi erradicado el temor de encontrarse de nuevo en ese espacio vacío.
Tal como la dra. había dicho poco a poco se fue sintiendo más fuerte, al tercer día había insistido en sentarse en la sala con Alya a un lado y Adrien del otro, mientras Nino los veía divertido, no había podido ignorar el hecho de que los kwamis se ocultaban a pesar de la revelación de identidades y cuando pregunto todos solo se encogieron de hombros diciendo que era la costumbre.
- Alya por favor - le suplico a su amiga al cuarto día
- No ni hablar - se negó la otra con los brazos cruzados - tienes idea de lo que hará conmigo Adrien si te ruedas por las escaleras.
- No me pasará nada, mira, ya puedo caminar sin agotarme - insistió ella mientras daba pasos seguros por la habitación, desde su ventana podía ver parte del paisaje, y ahora sabía que estaban en alguna zona boscosa y quería salir a tomar aire.
- Bien, pues entonces espera hasta que regrese el paranoico de Agreste y que él te baje
- Estoy cansada de ser tratada como si me fuera a romper - dijo dejándose caer en el sillón y provocando que su amiga corriera a sujetarla - VES! - exclamo con un resoplido
- Lo lamento - dijo la otra con una sonrisa torcida - hablaré con él de acuerdo, pero creo que tendrás que hacer algo drástico para que reaccione - y le lanzo una mirada descarada por lo que se sonrojo
- Alya! - le dijo y con un encogimiento de hombros - De verdad que no sé que voy a hacer, sabes que ni siquiera me ha besado?
- Pero si apenas y se despega de tu lado - dijo la otra que entendía un poco la frustración de su amiga.
Y sin poder decir nada más volvió a ponerse de pie y camino hacia la ventana, en donde una hermosa vista llena de árboles la recibió
- A donde dices que fueron? - le pregunto inquieta, hacía un par de horas los chicos habían dicho que saldrían sin dar más detalles, era la primera vez que el rubio estaba lejos por tanto tiempo.
- Ya te dije, tenían que recoger algo importante
Pero antes de que ella preguntará algo más escucharon pasos en la planta baja que subieron rápidamente las escaleras y antes de que pudiera reaccionar se encontró sumergida en un abrazo con sus padres. No supo cuanto tiempo lloró en los brazos de ellos, cuando al fin se separaron estaban solos.
- Lo lamento tanto - dijo entre sollozos - nunca quise lastimarlos.
Pero su madre solo la abrazo y acaricio su cabello mientras le susurraba que todo estaba bien, que no tenía nada por que disculparse mientras su padre le aseguraba que estaban orgullosos de ella.
Pasaron horas platicando y dejando que ambos le dieran mimos y abrazos, pero no pudo ignorar el ver que estaban cansados, así que insistió que después de tremendo viaje deberían ir a descansar.
En los días que siguieron descubrió que sus padres y Adrien tenían una excelente relación, prácticamente lo trataban como a ella, y él parecía tan cómodo y tranquilo con ellos, sus amigos se habían tenido que ir ya, pues tenían sus estudios y pendientes, pero habían prometido regresar pronto.
Y sus padres no tardaron en decirle que también se ausentarían unos días para atender la panadería, que habían dejado a cargo de su abuelo y un ayudante, los tranquilizo tanto como pudo, incluso menciono que tal vez pronto ella podría volver a Paris, pero tres voces negaron, diciendo que hasta que la dra Chang no lo autorizará no haría un esfuerzo como ese, a lo que solo suspiro resignada.
Después de una semana y media ella se sentía casi en plena forma, Tikki había dicho que tal vez en unos días podrían probar a transformarse, claro a solas, ya que si bien Adrien se había relajado bastante en cuanto a sus precauciones, seguía ansioso con la idea de que bajara las escaleras, a que permaneciera sola mientras se duchaba, por lo que siempre era acompañada por madame Bonner o madame Lechamp, y aunque al igual que la primer noche él dormía con ella todas las noches, incluso sus papás no habían puesto ninguna objeción, él limitaba su contacto a suaves besos en los labios, manos y su frente, abrazarla mientras dormía y… ya.
Por eso, cuando esa noche despertó se sintió desorientada, no era la primera vez que despertaba a mitad de la noche, pero si la primera vez que se encontraba sola, le tranquilizo ver a los kwamis dormidos cómodamente en el sofá, Plagg tomando con una mano la manita de Tikki y con la otra un queso, pero sin Adrian se sintió inquieta, tal vez él no era el único paranoico, aunque nunca lo admitiría en voz alta.
Se puso de pie con cuidado de no despertar a los seres mágicos, se asomo a la sala pensando que tal vez lo encontraría ahí, pero nada, la casa era acogedora, y era la primera vez que estaban solos, lo que la hizo sentir extraña, no estaba segura de si debía considerarla su casa, pero le gustaba bastante, sabía que no encontraría a su novio en la otra habitación, ya que era la que generalmente ocupaban sus padres, y por lo que había entendido él nunca la uso, así que tomando una fuerte respiración se acerco a las escaleras, y con un gesto decidido las bajo.
La planta baja era pequeña y acogedora al igual que el resto, vio una cocina abierta bastante bien equipada y sonrío pensando que sin duda el ex modelo disfrutaba de ya no estar sometido a la dieta de su adolescencia, y entonces las grandes ventanas del fondo llamaron su atención.
Se dirigió hacia ellas casi sin aliento, descubriendo que en realidad eran puertas de cristal que debían de permitir abrir casi en su totalidad la pared, noto que una estaba ligeramente abierta y entonces salió, aún sin poder creer lo que sus ojos veían recorrió el camino de tierra pero en cuanto sus pies tocaron la madera se quedo de pie, quieta, sin poder contener las lagrimas que inundaron sus ojos exclamo maravillada, y como si su presencia lo hubiera alertado vio a Adrien girar en su dirección.
Lo vio quedarse sorprendido y entonces recordó las palabras de su amiga, "hacer algo drástico", así que tomando aire y sin permitirse pensar mucho en lo que hacia caminó a paso rápido, hasta que al llegar al final, con un movimiento rápido se sentó, vio que el chico daba un par de brazadas, pero no lo espero, simplemente se dejo caer. Antes de lo que esperaba un par de brazos la sujetaron y la hicieron salir a flote, tomo una gran bocanada de aire y no pudo evitar exclamar
- Diablos Adrien, el agua está helada! - lo vio con los ojos abiertos y una cara de espanto que la desarmo, y entonces lo beso, lo beso como no lo había hecho en tanto tiempo que sintió algo caliente recorrerla y se olvido por un momento de todo lo demás.
- Estás completamente loca - le dijo él cuando terminaron con el beso juntando sus frentes. - y de verdad que acabaras por matarme de un susto.
Y entonces la volvió a besar mientras la abrazaba con más fuerza, como si la sorpresa hubiera acabado con todas las precauciones. Sintió las manos del chico bajar a su cintura y levantarla más, lo que la hizo tiritar al sentir el aire en la espalda.
- Es tal como lo recordabas? - le pregunto mientras avanzaba la corta distancia que los separaba del muelle.
- No - le dijo ella con una sonrisa sin dejar de mirarlo, y cuando vio la desilusión en sus ojos lo beso, más profundo, pero se separo para continuar - es más hermoso, más mágico.
- De verdad? - le pregunto contento mientras la levantaba para sacarla del agua.
Y ahí sentada en el muelle, tiritando de frío extendió los brazos al tiempo que él salía del agua y se acomodaba a un lado de ella.
- Ahora estamos juntos
FIN
Ohhhhh, pues aquí está el fin de esto que inicio en agosto, INCREIBLE! en agosto!
Muchas gracias a todos los que me acompañaron en este camino, a todos los que me han dado su apoyo y reviews, Y por supuesto ya estoy trabajando en el extra que tal vez agregue como epilogo, aunque no quiero estropear mi cierre en el capitulo 40, jajajaja
Tengo en la mente el extra final Adrianette, obviamente, y uno en donde puede quedar también resuelto todo el tema de Emilie y eso, pero de este ultimo no estoy segura de quererlo escribir, como que me da miedo, je, ya saben la parte de las batallas y eso no es mi fuerte. En fin, veré si ya terminado me enamora o sólo subo de esta linea el extra final.
Un abrazo!
uffff
