Capítulo 36
Cevdet se bajó de caballo con ganas de ver a su familia. Hacía tres semanas que no los veía y como siempre, los había echado de menos.
Al entrar vio a su madre jugando con los niños y Ali Kemal corrió a abrazarlo. Lo levantó contento mientras escuchaba las cosas que el niño le decía y luego besó la mano de su madre y tomó a Yildiz en sus brazos…
-¿Cómo han estado, madre?- le preguntó a mamá Hasibe cuando logró que Ali Kemal se callara un momento.
-Muy bien hijo… los niños siguen creciendo y yo estoy mejor de mis piernas…
-¿Y Azize?- preguntó porque era a la única que su madre no había nombrado.
-Esa muchacha…- dijo y suspiró- se la pasa todo el día trabajando cuando tú te vas… es claro que le cuesta estar aquí sin ti…- dijo con pesar la mujer.
-¿Está trabajando ahora?- le preguntó.
-Sí… antes se iba después del mediodía, ahora se va casi al amanecer y hay días en que no vuelve a dormir… me tiene preocupada, la veo pálida…
-No te preocupes, madre… hablaré con ella… me quedaré unos días para que se reponga…
Cevdet salió hacia el hospital y no la encontró enseguida. Estaba haciendo sus rondas con Sehra y él tuvo que esperarla.
Cuando ella lo vio corrió a abrazarlo, parecía una niña cuando lo veía en cada reencuentro y no le importaba quien la viera abrazándolo con amor y llorando…
Cevdet la apretó entre sus brazos y cuando la miró de cerca, sabiendo que no podría besarla allí mismo porque no era apropiado, ella sonrió con los ojos húmedos.
-Pensé que tardarías un poco más en volver… fue una linda sorpresa…- le dijo y acarició su barba.
-Bueno, vine lo antes que pude… te echaba de menos…
-¿Fuiste a casa?
-Sí… creí que te encontraría ahí…
-Es que he tenido días con mucho trabajo…
-Claro… mi madre me ha dicho que está preocupada por ti…
-Tú sabes como es ella… entiendo que a veces la dejo a cargo de los niños y quizá le resulta una tarea pesada andar corriendo tras ellos…
-Mi vida… mi madre no se quejó de eso, sino de que no te ve bien…
-Estoy bien…- dijo e inspiró hondo, haciendo una mueca con la nariz
-¿Estás segura? ¿por qué no te tomas el día? - le dijo y la tomó de los hombros cuando la vio ponerse blanca como un papel.
-Cevdet… no puedo…- dijo respirando con dificultad.
-¿Cómo no? No te sientes bien, Azize… tómate el día…- insistió y cuando vio pasar a Sehra la llamó.
-Azize… ¿no te sientes bien?- dijo la joven algo preocupada.
-Estoy bien… es solo que no desayuné hoy, estaba apurada y algo molesta del estómago… tomaré algo y se me pasará…- dijo y miró a Sehra buscando su apoyo.
-Yo creo que deberías irte a casa, yo puedo hacerme cargo…- dijo la enfermera y Cevdet asintió, agradecido.
-Estoy bien… ya te dije...
-Azize…- dijo Cevdet y la tomó de los hombros- ¿acaso no estás contenta de verme=- le dijo y luego le habló al oído- tienes la excusa perfecta para huir a casa conmigo…
Azize asintió y sonrió. Todavía no se sentía bien y pensó que le haría bien tomar un poco de aire y un buen desayuno en casa…
Caminaron despacio hacia la casa, él la llevaba abrazada por los hombros y la notaba algo débil…
-¿Estás bien? - le preguntó cuando todavía faltaba un buen trecho para llegar.
-Bien… sí… seguramente tengo la presión un poco baja… últimamente me ha pasado…
-¿Te has estado sintiendo mal?
-Un poco…
-Pero… Azize… trabajas en un hospital ¿no se te ocurrió consultar?
-No consulté porque sé perfectamente lo que pasa… no puedo hacer nada, la presión baja es molesta pero no puede resolverse…
-Entonces debes cuidarte un poco, mi madre dice que no descansas, que sales al amanecer y a veces no vuelves a dormir… ¿es eso cierto?
-Tu madre…
-¿Es eso cierto, Azize? - dijo y ella lo miró sintiéndose culpable.
-Es así, te dije que he tenido mucho trabajo…
-Pues deberás aprender a delegar, como cuando Yildiz recién había nacido…
-No es tan fácil…- dijo y se detuvo y él la miró.
-Deberás hacerlo…- dijo y la levantó en sus brazos para llevarla hasta la casa.
Azize se rio pero se sintió aliviada de que él la llevara porque realmente no se sentía bien.
Llegaron riendo a la casa y mamá Hasibe se sintió aliviada de ver a su nuera un poco mejor…
Cevdet le preparó algo para que comiera y se entretuvieron con los niños un buen rato…
Luego almorzaron todos juntos y mamá Hasibe se llevó a los niños a dormir la siesta…
-¿Quieres que salgamos a pasear un poco? Podríamos ir a la playa… caminar un poco, charlar, hace siglos que no lo hacemos…- dijo Cevdet.
-O podríamos quedarnos en casa a dormir la siesta…- dijo y sonrió con picardía.
-Como quieras…- dijo y entrelazó sus dedos con los de ella.
Subieron las escaleras tomados de la mano y ella se recostó en la cama, él aflojó unos botones de su camisa y la tomó entre sus brazos…
-Descansa…- le dijo y ambos se fueron quedando dormidos.
Durmieron un par de horas y cuando Azize abrió los ojos, vio que él la miraba de cerca, su mirada era cálida, llena de amor, como siempre…
-¿Dormimos mucho? - preguntó y él sonrió.
-Un buen rato… me alegra que descansaras… lo necesitabas- dijo acariciando su cara con suavidad.
-Cevdet…
-Dime, mi vida…
-Algo no anda bien…- dijo y llevó sus manos a su estómago.
-¿Te sientes mal?- dijo y la vio levantarse y salir corriendo hacia el baño.
La escuchó vomitar y se quedó cerca, por si ella necesitaba su ayuda. Un rato después salió y él la vio muy pálida…
-¿Te sientes mejor?
-Sí… seguro que comí muy rápido porque tenía hambre…- dijo y arrastró los pies hasta llegar a su cama.
-¿Quieres que te acompañe al hospital? ¿o le pido al médico que venga a verte?
-No hace falta… prepárame un té de hierbas... estaré bien pronto…
-¿Estás segura?
-Lo estoy…- dijo y trató de sonreír.
Cevdet bajó las escaleras y fue directo a la cocina a cumplir con la tarea que ella le había pedido.
Azize se recostó y suspiró. Una idea andaba dando vueltas en su cabeza y no podía quitársela.
Sacó cuentas, entrecerró los ojos y supo, aún sin confirmarlo, que sus sospechas podrían ser ciertas…
-Estoy embarazada…- dijo para sí misma y sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas.
A los pocos minutos, llegó Cevdet con el té y la encontró un poco más repuesta. Se sentó a su lado y se quedó con ella mientras lo tomaba La miró con desconcierto cuando la vio sonreír varias veces mientras él la miraba preocupado.
Azize pensó en decirle sus sospechas, pero supo que si no eran ciertas, lo ilusionaría en vano y no quería eso, ahora tenía que enfocarse en cuidarse y confirmar su embarazo para poder contárselo…
Bueno, parece que según cree Azize, Hilal está en camino. Espero que les siga gustando esta historia, nos vemos en el próximo capítulo! Gracias por leer!
