Para Jacque-kari, ¡feliz cumpleaños!
Enredado en las palabras
Toská (ruso): es un sentimiento de sufrimiento espiritual sin una causa particular. En un nivel menos doloroso se refiere a un confuso dolor del alma... a una vaga ansiedad, a la nostalgia, al anhelo amoroso. Propuesta por LeCielVAN
40.
El cielo oscuro era diferente en Shimane. Se sentía diferente lejos de toda la cacofonía de la ciudad, del frío pavimento y la jungla gris. Allí, en ese punto perdido en el mapa, parecía que el cielo no era más que un tejido brillante. Le daba la sensación que, si se estiraba lo suficiente, podía alcanzar la luna con sus dedos o pellizcar una estrella. La casa de su abuela era un lugar especialmente ideal, uno de los lujos que resistían el paso del tiempo y la urbanización en la villa en la que vivía. Era un fragmento del pasado en la modernidad.
—Cuando Takeru dijo que quería traer a alguien a celebrar Año Nuevo con nosotros, pensé que vendría a decir que estaba comprometido y que iba a casarse —comentó Yamato.
—Estoy segura que esa era su intención —La diversión de Hikari era notoria en sus palabras. No la había visto llegar pero sus pasos ligeros eran distintivos, diferentes a los del resto de los habitantes de la casa.
Hizo un gesto de acuerdo, silencioso como la noche calmada, y sintió que una sonrisa se asomaba en rostro. —Posiblemente —admitió.
Takeru siempre había tenido facilidad para inventarse historias, para contarlas. Para vivirlas. Sus ojos, limpios como un cielo sin nubes, te invitaban a confiar en él. Su sonrisa escondía la travesura. Le gustaba proponer imposibilidades para ver quién creía en ellas. Le gustaba hacer que la gente creyese, dar giros a las tramas y el arte de jugar con ideas.
—Pero no vamos a casarnos ni a comprometernos —aclaró Hikari—. Espero no decepcionar a Hiroaki-san.
Su padre, por supuesto, había pensado exactamente lo mismo que Yamato.
—Mi madre sí se decepcionaría —aseguró. Con Ishida Hiroaki, uno nunca podía estar seguro. La expresión del sentimiento no llegaba con naturalidad para ninguno en su familia. Excepto, desde luego, para Takeru. Yamato sentía que solo podía expresarse bien con música—. Ella te adora. Papá lo olvidará todo mañana.
La sonrisa de Hikari era pura alegría.
Se preguntó si ella le había hecho alguna insinuación similar a Taichi, haciendo gala de su cara de ángel, si su amigo también había pensado, de repente, que el tiempo era cruel en su constancia, que no se había detenido para ninguno de ellos. Que sus hermanitos en cualquier momento, en cualquier instante, los dejarían atrás finalmente.
Taichi, sin ninguna duda, le diría que estaba siendo dramático. Absurdo. Y no podría decirle que no.
—¿Estás segura de querer pasar tus vacaciones de invierno con nosotros? —dudó, en cambio, para alejar las ideas nostálgicas que llegaban de ninguna parte—. Sé que tu hermano pensaba volver a Japón para la fecha. Aquí no vamos a tener mucho que hacer después de Año Nuevo... Solo seremos nosotros prácticamente.
Hikari se quedó en silencio por un momento.
—Takeru me lo pidió —respondió, al final. Suave y serena, tan tranquila como una estrella en fuga. Él sabía por qué Takeru había pedido la compañía, lo imaginaba al menos. A pesar de su excelente salud, Kinu no gozaba la vitalidad de antaño y Hiroaki se pasaba el tiempo en Shimane revisitando su niñez, a sus recuerdos. Y Yamato había dejado de ser interesante—. No podía decirle que no. Pasaré tiempo con Taichi la próxima vez.
Era muy curioso, se dio cuenta.
Los dos tenían debilidades por las mismas personas.
—Pero Takeru me prometió que me acompañaría a tomar fotos —le dijo ella—. Hay muchos lugares aquí que son famosos y que quiero conocer. Y con ustedes actuando como modelos para mi proyecto-
El plural no se le escapó.
Hikari también engañaba con la fragilidad que era simple apariencia. A ella, no obstante, podrías creerle todo si no tenías cuidado. Yamato alcanzó a ver una sonrisa divertida curvando sus labios finos.
—¿Modelos? —repitió.
—Necesitaba dos modelos y Takeru dijo que no habría ningún problema —explicó con un brillo delator de sus ojos—. Además que hiciste sesiones de fotos con tu banda y ya tienes experiencia... Creo que será divertido.
