— ¿Enserio me viste pequeño, dattebasa?

— Si.

El se quedó pensando un poco.

— ¿Quieres salir con nosotros mañana? Iremos a pescar— el chico me regaló una sonrisa.

Lo pensé un poco, Naruto me había dicho que me avisaba cuando nos juntaríamos con Sasuke, también dijo que Sasuke sabe como viajar en el tiempo de alguna forma.

Mientras tanto no tengo nada que hacer.

— Está bien.

— Iré a visitar a Mitsuki, ¿Quieren venir?

— Adelántate, le quiero preguntar algo a Keke-chan— escuché a la pelinegra decir.

¿Algo que decirme?

El chico solo asintió y se marchó, dejándome sola con la pequeña Uchiha. Me miró a los ojos.

— ¿Y bien?

— ¿Mi padre alguna vez amó a mi mamá?— ella miraba hacía abajo, apretando sus puños sobre sus piernas.

Que pregunta tan complicada.

— Claro que sí, por algo se casaron.

— Es que...— la chica suspiró— no tengo muchos recuerdos de él, pero si recuerdo que nunca estaba en casa, mi mamá lloraba aveces y yo no podía hacer nada por ella. Cuando se divorciaron yo tenía 7 años, luego de ese momento no lo he vuelto a ver, aveces le pregunto a mi mamá cuando volverá y siempre me responde lo mismo " tú papá esta en una importante misión, cuando la termine vendrá a verte"— citó las palabras que le decía Sakura.

Yo no supe que hacer o qué decirle a ella, se veía claramente que tenía algún tipo de resentimiento contra su padre, pero al mismo tiempo lo amaba y por eso le dolía su ausencia.

— Siento que realmente no tengo una familia— finalizó.

Lágrimas salían pesadamente de sus ojos.

— Sarada... Sasuke es, un tanto complicado— ella me miró, limpio sus lágrimas— estoy segura de que el te quiere, cuando eras una bebe su mirada cambiaba contigo, todo rastro de oscuridad se desvanecía. Estoy segura de que todo esto tiene una buena explicación.

— ¿Eso crees?— senti que la chica quería obtener un rastro de esperanza en mí.

— Si, te prometo que haré que vuelva a tí.

Ella se sorprendió.

— ¿Enserio? ¿Cómo harás eso?

— Le daré una paliza— dije encogiéndome de hombros.

Ella rió.

Bueno, almenos la hice sonreír.

— No creo que puedas, mi padre es muy fuerte, es un Uchiha.

— Si que puedo, ya verás, no me culpes si te lo traigo con un ojo morado.

Sarada soltó una fuerte carcajada.

— Me agradas, Keke-chan, gracias por responder a mis preguntas, aunque tengo una más.

La miré.

— ¿Que tanto te gusta el? Y no me digas que no te gusta, se te nota en la cara.

Yo me puse un poco nerviosa, su mirada es igual a la de él.

— Tu padre es un idiota, no me gustan los idiotas— dije cruzándome de brazos.

Ella se paró y se colocó frente a mi con una sonrisa ladina.

— ¿Ya te puedo llamar madrastra acaso?

Ok, se está burlando de mí.

— Ya quisieras.

— Tienes que arreglar ese jutsu, mi padre parecerá un pedofilo— soltó una gran carcajada.

No es gracioso para mí.

Empuje a la chica suavemente.

— Ya déjame— dije cruzándome de brazos y retirando la mirada.

— Se que tuvieron algo, tus ojos se iluminan cada vez que dices "Sasuke"

— No es cierto.

— ¿Que te impidió quedarte con él? Estoy segura que algo pasó para que él termine con mi mamá.

Básicamente fuiste tú la 2da vez que nos encontramos.

— No paso nada entre nosotros, Sakura siempre lo amó, Sarada, y me sorprende que se hayan dejado.

Ella pensó un poco.

— Mi mamá está más feliz ahora.

¿Sakura feliz sin Sasuke? Eso tendría yo que verlo.

— Ya me voy ¿Vienes? Mitsuki vive solo, podemos hacer lo que queramos en su casa.

— No, yo iré a visitar a alguien.

La chica se despidió y se fue.

Bien, creo que es hora de visitar a mi amiga.