Hola a todos! Antes que nada les quiero pedir perdón por mi ausencia durante todos estos meses, estuve muy ocupado con el trabajo y otras cosas que hicieron que no pueda sentarme a escribir como quisiese. Sin embargo, como ya les dije anteriormente, no tengo intenciones de no terminar esta historia, por lo que nunca duden de que a pesar de que me lleve un tiempo, siga actualizando el fic.

Agradezco como siempre a todos los que se toman el tiempo de leer esta historia, ya son más de 56 mil visitas y muchísima cantidad de followers y favoritos! nunca me imaginé esto al momento de empezar a escribir este fic ya hace varios años, por lo que estoy totalmente agradecido con todos ustedes y espero no defraudarlos!

Gracias a s3b4s.s, guidonani y a MirutyUchiha por sus reviews, y como siempre a ti Angron11, por seguir apoyando este fic!

Finalmente, quiero desearles a todos, aunque algo tarde, que tengan un muy buen año! Sin más que decir, acá les dejo el nuevo capítulo!


Capitulo XXVIII: La Rebelión de las Sombras.

Transcurrían las altas horas de la noche en Konohagakure, tanto la mayoría de los aldeanos como de los Shinobis se encontraban durmiendo en sus hogares, sin embargo un joven de cabello rubio se hallaba observando el techo de su habitación, acostado en su cama con una joven pelirrosa durmiendo desnuda sobre su pecho. La sonrisa risueña en el rostro de Naruto era evidente, minutos antes había culminado un momento muy importante en la relación con su novia, ya que habían hecho el amor por primera vez. Finalmente habían dejado fluir todo el deseo y la pasión que ambos acumulaban durante todos aquellos meses desde que se habían reencontrado. El rubio aumentaba su sonrisa mientras observaba de reojo como Sakura se encontraba dormida profundamente con su rostro encima suyo, por lo que comenzó a acariciar su hermoso cabello rosado y se percató acerca de como aquella acción había logrado sacarle una sonrisa a la Haruno mientras dormía. Por su mente comenzaron a pasar numerosos recuerdos... El día que había logrado rescatarla de la prisión de Orochimaru, el momento en que ambos se confesaron sus sentimientos, su primer beso y finalmente esa misma noche, sin duda alguna había sido un sueño cumplido para ambos. Intentó ceder ante el sueño de Morfeo, pero de repente algo interrumpió su calma, por lo que abrió sus ojos nuevamente, mostrando un semblante algo preocupado...

- Uno de mis clones desapareció... Maldición, parece que finalmente han comenzado a moverse... - Maldijo en sus pensamientos, mientras recordaba una conversación que había tenido con su amigo Sai hacía unas semanas.

Flashback.

Era pasado el mediodía en el Campo de Entrenamiento número siete de Konohagakure. Allí se encontraba un shinobi pelirrubio meditando en el centro de lo que antes era un área de vegetación, pero que ahora solo era un enorme cráter debido al entrenamiento que había llevado a cabo el Uzumaki, quien había entrado en Modo Sennin mientras meditaba, comenzando a sentir las presencias de varios individuos en la zona, como la de Sakura, quien se hallaba entrenando a unos pocos metros, la de la Hokage, quien se encontraba en su oficina, pero lo que le llamó la atención era que Sai se encontraba escondido entre los árboles a unos pocos metros de donde estaba, por lo que prácticamente en un parpadeo desapareció de donde se encontraba, para luego aparecer frente al shinobi de piel pálida, quien se hallaba con un semblante más serio de lo que acostumbraba.

- ¿Sucedió algo Sai? - Preguntó el rubio, observando seriamente a su amigo.

- Finalmente notaste mi presencia, siento aparecerme así Naruto, pero no puedo dejar que los otros Anbu de Raiz me encuentren hablando contigo en este momento... - Respondió el pelinegro, observando al Uzumaki – He venido a avisarte que Danzou aún no se ha olvidado de la situación de Sakura-san... Sigue molesto por el perdón que le otorgó Tsunade-sama y el Concejo, además las cosas en Raiz están más movidas que de costumbre, por lo que creo que no tardaran en comenzar a moverse... - Susurró en voz baja, mientras seguía atento para que nadie notara su presencia en el lugar.

- ¿Comenzaran a moverse? - Preguntó nuevamente el Jinchuuriki, manteniendo su mirada seria.

- Sí... Al parecer finalmente Danzou se decidió a llevar a cabo el golpe de estado a Tsunade-sama... Sus movimientos ya son inminentes, por lo que deberás mantener tu guardia alta, ya que no dudo que uno de los tantos objetivos que tendrán será asesinar a Sakura-san, ya que aún la consideran una traidora... - Contestó el shinobi – Te avisaré si logro conseguir algo más de información, igualmente ya avisé a Hokage-sama, pero quería decírtelo personalmente a ti para que estés atento en todo momento... - Agregó, intentando sonreirle al rubio.

- Te lo agradezco amigo, no te preocupes, no dejaré que se salgan con la suya y mucho menos dejaré que le pongan una mano encima a Sakura-chan... - Respondió Naruto, devolviendo la sonrisa al pelinegro, quien rápidamente desapareció del lugar – Danzou... - Susurró para si mismo, mientras apretaba sus puños con fuerza.

Fin del Flashback.

- Ese maldito... Por más de que pasen los años, él sigue insistiendo con su hambre de poder a pesar de ser una de las causas principales de todos los males que sufrió Konoha... Debo ir a la Torre Hokage para advertirle a la vieja... - Se dijo así mismo, cuando de repente otro de los clones que mantenía activo en las cercanías del departamento desapareció, otorgándole información acerca del peligro inminente que existía, ya que aquel había visto a varios Anbus de la Raiz en las inmediaciones de su hogar. Antes de despertar a Sakura, decidió tomar un kunai de tres puntas que guardaba sobre la mesa de luz al lado de la cama, cuando en ese instante otro kunai ajeno rompió el vidrio desde afuera de la habitación, por lo que logró reaccionar rápidamente y lo atrapó en el aire, evitando que el mismo lastime a la pelirrosa que se había despertado por el ruido del vidrio roto, y lanzó el kunai que había tomado recientemente hacía afuera cubierto por chakra futton, clavándoselo en el pecho y atravesando al Anbu enemigo, hiriéndolo de gravedad y dejándolo fuera de combate.

- ¿¡Qué sucede Naruto!? - Preguntó Sakura exaltada, sentándose sobre la cama y cubriendo su cuerpo desnudo con las sabanas.

- Son los Anbus de Danzou, vístete lo más rápido que puedas Sakura-chan, debemos ir con Tsunade – Respondió el rubio, mientras terminaba de vestirse sin bajar la guardia, ya que en cualquier instante otro shinobi podría aparecerse en el lugar.

- Esta no es la forma en la que imaginaba despertarme luego de nuestra primera vez... - Comentó la pelirrosada con algo de mal humor mientras se vestía, causando que su novio suelte una pequeña carcajada.

- Tienes razón... Mis planes de despertarte con el desayuno en la cama se fueron a la basura... - Agregó el rubio con una sonrisa, mientras le alcanzaba su bolso ninja a la pelirrosa.

- Será para la próxima... - Susurró la Haruno sonrojada, pensando en lo que sería su próxima vez intimando con su novio – Aunque aún así, Danzou y sus Anbus pagarán el haberme privado de ese despertar... - Agregó, para luego terminar de vestirse e ir hacia la sala del departamento junto con el rubio, cuando de repente otro Anbu logró destruir la puerta y se adentró en el lugar, quedando frente a ambos shinobis – No solo arruinaron nuestro despertar, sino que también destruyen nuestra casa... - Susurró la pelirrosa con un aura oscura, mientras terminaba de ajustarse sus guantes, con un semblante que causaba miedo incluso en su novio - ¡Shanaroooo! - Exclamó, lanzándose a una gran velocidad hacia el ambu, dándole un golpe de puño limpio en el rostro al shinobi de la Raiz, destruyéndole la máscara y lanzándolo hacía afuera del departamento totalmente noqueado, ante la mirada estupefacta del Uzumaki.

- Recuérdame no hacerte enojar nunca Sakura-chan... - Musitó el Jinchuuriki con una gota en su nuca, mientras que observaba a su novia, quien aún tenía una vena marcada en su frente.

Luego de aquel episodio, ambos shinobis partieron rumbo hacia la Torre Hokage. En el cámino pudieron ver como ya los Jounin comenzaban a movilizarse para repeler el ataque de los shinobis leales a Danzou. Al estar a pocos metros del lugar, pudieron observar como la Godaime se hallaba de pie en el balcón de la Torre, por lo que aceleraron rápidamente el paso y en pocos segundos se presentaron frente a ella, quien se encontraba con Shizune, Sai y Shikamaru a su lado.

- ¡Shikamaru, informame de la situación! – Ordenó la Hokage, sin dejar de observar hacia la aldea.

- Las fuerzas de la Raiz comenzaron a moverse, están atacando puntos claves de la ciudad, pero aún no hay señales de Danzou, Homura y Koharu – Informó el Nara, observando hacia donde se encontraba la Hokage.

- Esas escorias deben estar escondiéndose... - Susurró el rubio.

- Seguramente ellos tres se deben estar resguardando en la base de Raiz... - Agregó Sai, quien se encontraba sin su uniforme de Raiz.

- Por más que repeliéramos el ataque, esta situación no terminará si no acabamos con Danzou y esos dos... - Comentó la Hokage, cerrando sus ojos mientras ideaba el plan que deberían seguir.

- ¿Donde están Jiraiya y Kakashi-sensei? - Preguntó el Uzumaki, siendo observado por Shizune.

- Jiraiya-sama y Kakashi-san se encuentran realizando misiones fuera de la aldea... - Respondió la mano derecha de la Hokage.

- ¡Naruto! Irás junto a Shikamaru y Sai a buscar a Neji. Su grupo se infiltrará en la base de Raiz y deberán reducir a Danzou, Koharu y Homura... Si no pueden apresarlos, podrán acabarlos – Ordenó la Hokage, logrando el asentimiento de los tres shinobis – Sakura y Shizune, ustedes se quedarán aquí conmigo para defender la Torre. ¡Anbu! - Exclamó, y en un instante se hizo presente un shinobi de sus fuerzas especiales – Ubica a Inoichi Yamanaka y a Shikaku Nara y escóltalos hasta aquí, junto a ellos instalaremos nuestra base de operaciones y procederemos a iniciar el protocolo de defensa y evacuación de los civiles. - Señaló la Godaime, por lo que el Anbu se retiró del lugar para cumplir con su misión.

- Bien, Shikamaru, Sai, partamos a buscar a Neji para terminar con esto rápido – Comentó el Jinchuuriki, observando a sus dos amigos, quienes asintieron.

- Ten cuidado Naruto... - Susurró la pelirrosa, para luego darle un beso en los labios a su novio.

- Tranquila Sakura-chan, tú protege a la vieja... ¡Volveremos para el desayuno! - Exclamó el rubio, para luego comenzar a saltar de edificio en edificio, en dirección a la ubicación del Hyuga.

Los tres shinobis se dirigieron hacia la zona residencial de los clanes, donde se encontraba la Mansión Hyuga, para reunirse con el Jounin. Al llegar, observaron a varios Hyuga enfrentarse a los shinobis de Raiz, en el medio del dojo central de la mansión, se encontraba Neji, rodeado por cinco Anbus, quienes se lanzaron a atacarlo, pero fueron repelidos por una de las técnicas del Hyuga, dejándolos fuera de combate. Allí Naruto, Sai y Shikamaru se acercaron y le informaron respecto de la misión que tenían, por lo que al poco tiempo los cuatro se retiraron del lugar y se dirigieron hacia el lugar en donde estaba ubicada la base de la Raiz gracias a las indicaciones del shinobi pelinegro.

Mientras tanto, a varios kilómetros de Konohagakure, en un lugar devastado cubierto de escombros y árboles incendiados, se encontraba un shinobi pelinegro con gran parte de sus ropas destruidas y muy debilitado en frente de otro shinobi pelinegro, a quien también se le notaba el cansancio en su cuerpo, pero a diferencia del otro, contaba con unas pupilas muy alargadas, similares a las de una serpiente.

- Estoy ansioso por probar mi nuevo poder, Itachi-kun... - Susurró el pelinegro activando el Sharingan, con una sonrisa macabra y con la voz inconfundible del Sannin Serpiente.

- Maldición... ¿Por qué Sasuke?... No sé que hacer... Aún tengo la energía suficiente para volver a invocar a Susanoo y sellarlo con la espada de Totsuka, pero... Si hago eso, acabaré con Orochimaru, pero también sentenciaré a Sasuke al genjutsu eterno... - Musitó el Uchiha para sí mismo, pensando que hacer frente a Orochimaru.

- Terminemos con esto Itachi-kun, cumpliré con mi parte del trato con Sasuke-kun y te eliminaré – Comentó el Sannin, comenzando a caminar lentamente hacia el Uchiha mayor, quien aún se encontraba observándolo desde el piso, hasta que de repente frenó y sintió un enorme dolor en todo el cuerpo, cayendo hacia el suelo y vomitando sangre – Al parecer aún tengo que acostumbrarme a este cuerpo, además Sasuke-kun se encontraba muy debilitado al momento del cambio... - Se dijo a sí mismo, para luego volver a ponerse de pie, observando fijamente al Uchiha, hasta que de repente apareció Kabuto a su lado en una nube de humo.

- Orochimaru-sama, veo que finalmente logró dar el gran paso para comenzar con su plan... - Susurró para sus adentros, mientras ayudaba al Sannin a mantenerse de pie.

- Itachi-kun, al parecer tendré que cumplir mi trato dentro de un tiempo... Cuando volvamos a vernos te aseguro que acabaré contigo y cumpliré mi deuda con Sasuke-kun. Hasta entonces vive con remordimiento por como termino tu querido hermano menor... - Comentó, observando al Uchiha sin dejar de sonreír, mientras Itachi se encontraba paralizado – Vayámonos, Kabuto – Ordenó, para luego desaparecer en una nube de humo junto a su secuaz, dejando solo al pelinegro, quien gritó de rabia y dio un fuerte golpe hacia el suelo.

- Maldición Sasuke... ¡Maldición! - Exclamó para si mismo el Uchiha, comenzando a llorar mientras observaba el lugar en el que se encontraba el Sannin antes de retirarse – Fui débil... Mis acciones fueron las que llevaron a esto, no fui capaz de salvar a mi hermano... Lo siento mamá, papá... soy débil... - Susurró para sí mismo mientras que comenzó a darle puñetazos al suelo hasta hacer sangrar sus nudillos – Debo regresar a Konohagakure y hablar con Jiraiya-sama acerca de esto, deben saber el poder que ahora posee esa maldita serpiente, si me apuro quizás podré llegar allí en dos horas... - Musitó, para luego ponerse de pie y limpiarse las lágrimas de sus ojos.

Así el mayor de los Uchiha se retiró del lugar en dirección a Konohagakure a gran velocidad a pesar de que se encontraba en pésimas condiciones de salud, dejando atrás aquel escenario en ruinas que una vez supo ser el Templo secreto de su familia.

Al mismo tiempo, a unos pocos kilómetros en las afueras de Konoha, se encontraba el grupo que formaban Naruto, Shikamaru, Sai y Neji. Los cuatro shinobis se hallaban saltando velozmente de árbol a árbol, en dirección al lugar en donde se encontraba la base de Raiz.

- Ya estamos cerca, el lugar se encuentra en dos kilómetros en esta dirección – Indicó el pelinegro, quien era el que avanzaba al frente del grupo, mientras observaba a sus tres compañeros.

- ¿Con qué nos encontraremos al llegar allí Sai? - Preguntó Shikamaru seriamente.

- Seguramente tanto Danzou como Homura y Koharu estén refugiados en el lugar, escoltados por varios Anbus, aunque no creo que sean muchos, ya que la mayoría estarán centrados en el ataque... - Respondió Sai – Lo mejor será escabullirnos en la guarida sin que nadie nos vea para ir eliminándolos sigilosamente – Agregó.

- Estoy de acuerdo con eso, a pesar de que quizás no sean muchos, nosotros solo somos cuatro, por lo que lo seguramente nos encontremos en inferioridad numérica – Comentó Naruto, dándole la razón a Sai – Además, más allá de que esos tres viejos se estén refugiando allí, no debemos subestimarlos... No por nada llegaron a ocupar un alto rango en la aldea – Señaló el Uzumaki, observando a Shikamaru.

- Tienes razón Naruto, Koharu Utatane y Homura Mitokado fueron alumnos del Nidaime Hokage y compañeros de equipo del Sandaime, los cuatro formaron uno de los equipos más peligrosos de la Primera Guerra. Danzou también tuvo una participación importante en ella, y posteriormente siempre fue candidato a ser Hokage... Más allá de sus edades, los tres seguramente son muy poderosos... - Informó el joven Nara, sin dejar de saltar a gran velocidad.

- Recuerdo que cuando aún vivía Sandaime-sama, Hiashi-sama siempre hablaba acerca de que el shinobi más fuerte luego del Hokage era Danzou, sin embargo, pasaron varios años en los que nadie lo vio volver a luchar enserio... - Agregó el Hyuga.

- Danzou es el más extremista y el que más influencia tiene de los tres... Según Jiraiya-sensei, siempre le ha hecho la vida imposible a Hiruzen-sama, además de que ha estado implicado en varios de los eventos más oscuros de la historia de la aldea, como la traición de Orochimaru, el último ataque de Otogakure e incluso en la Masacre del Clan Uchiha... - Comentó el rubio, siendo observado atentamente por sus tres compañeros luego de haber mencionado aquel último evento.

- Pero Naruto, el que llevo a cabo esa masacre fue Itachi Uchiha... - Susurró Neji, a lo que Naruto asintió.

- Sí, el fue quien lo hizo, pero lo que nunca salió a la luz fue que él solo fue el ejecutor de un plan realizado por esos tres ancianos – Respondió, sorprendiendo a Sai y al Hyuga, aunque Shikamaru se quedó pensativo.

- Eso tiene mucho sentido si analizamos el momento político de la aldea cuando sucedió la masacre... En esa época, luego del ataque del Kyuubi y de la muerte del Yondaime, el Clan Uchiha fue puesto en el punto de mira debido a que muchos creyeron que había sido un Uchiha el que había invocado al Bijuu en la aldea... Un golpe de estado en contra del Hokage y del Consejo por parte del clan era inminente, sin embargo aquello llevaba la palabra fracaso desde un principio, debido a que a pesar de que los Uchiha eran muy fuertes, no tenían posibilidades en contra de las fuerzas de los demás clanes juntos. Por eso fue que el Sandaime siempre intento negociar con ellos, hasta que de un día para el otro sucedió la masacre. Sabiendo como manejó la Raiz, no me extrañaría que Danzou sea quien organizo aquello, después de todo según mi padre, en ese momento el Consejo también llevaba una relación muy tensa con el Hokage debido a su posición pacífica ante la sublevación de los Uchiha... - Explicó el Nara, comenzando a atar cabos acerca de uno de los episodios más trágicos de la historia de Konoha.

- Llegamos, estén atentos, nos encontramos solo a doscientos metros del lugar, lo más probable es que ya desde aquí en adelante se encuentren los otros miembros de Raiz – Comentó Sai, por lo que todos pararon la marcha y se escondieron entre los arbustos.

Así los cuatro comenzaron a recorrer la zona con precaución, eliminando de a poco a los shinobis de Raiz que se encontraban en los alrededores de la guarida, pudiéndolos ubicar con gran facilidad gracias al Byakugan de Neji. Luego de unos minutos, acabaron con todos los que se encontraban fuera del lugar, pero al llegar en donde se encontraba la guarida en cuestión, notaron que desde fuera parecía ser una simple vivienda. Sin embargo, nuevamente gracias al Doujutsu del Hyuga, descubrieron que la base de operaciones del lugar se encontraba bajo tierra, debajo de aquella casa. También Neji observó que dentro habían pasillos muy extensos, por lo que estimo que aquella guarida subterránea tendría aproximadamente unos quinientos metros cuadrados. Dentro descubrió que habían cerca de veinte shinobis de Raiz, y al final de uno de los pasillos más grandes, pudo divisar que se encontraban tres individuos separados del resto, por lo que dedujo que aquellos serían Danzou, Shimura y Koharu. Luego de analizar todo aquello, los cuatro se adentraron en la guarida, en donde aún siendo sigilosos, lograron eliminar a ocho de los veinte shinobis que se encontraban en el lugar. Pero al llegar a la zona de los pasillos ya no les fue posible esconderse, por lo que fueron atacados directamente por aquellos Anbus de Raiz. Durante varios minutos se encontraron chocando los aceros de sus kunais frente a los Tantos de aquellos Shinobis. El lugar era muy estrecho, por lo que realizar ninjutsu allí era difícil, ya que las técnicas que cualquiera hiciera, podrían alcanzar a cualquiera de su grupo, por lo que tanto los de Raiz, como los Jounins leales a la Hokage se enfrentaron utilizando solo taijutsu. Debido a ello, y gracias a las habilidades tanto de Neji como de Naruto, no les fue difícil acabar rápidamente con la mitad de los enemigos, por lo que luego los seis shinobis de Raiz restantes se reagruparon, quedándose en fila, uno de tras del otro frente al grupo de Naruto, hasta que el que se encontraba al frente de todos lanzó un jutsu katon de muy alto nivel, creando una gran llamarada que se iba adentrando en el pasillo hacia la dirección de los Jounins, quienes no tenían donde escapar, por lo que Shikamaru se puso al frente y comenzó a realizar sellos a alta velocidad, creando un muro de agua que logró suprimir el fuego, causando una gran nube de vapor que se extendió por todo el lugar. Aquello fue aprovechado por el Uzumaki y por Sai, quienes se adentraron en aquella nube, acabando con los Anbus de Raiz restantes mediante el Tanto del pelinegro y el Rasengan de Naruto. Cuando finalmente la nube de vapor se disipó, los dos shinobis restantes pudieron observar a aquellos dos de pie adelante del cuerpo de los seis anbus en el suelo, por lo que siguieron adentrándose en la guarida, hasta llegar al final del pasillo, en donde se encontraba un gran salón que parecía ser un dojo con sus tres objetivos parados en el centro de la habitación.

- Finalmente llegaron... Tus shinobis no fueron de mucha ayuda Danzou... - Susurró Koharu con tranquilidad.

- Aún así, ellos no se comparan con nosotros. ¿A quiénes tenemos aquí? El traidor, el hijo de aquella molestia del Consejo, un Hyuga del Boke y al Jinchuuriki, esto será interesante... - Comentó el líder de Raiz, con una sonrisa maquiavélica, mientras que comenzaba a quitarse la venda de su brazo derecho, dejando al descubierto el comienzo de su brazo en donde llevaba varios brazaletes de sellado, llamando la atención del Jinchuuriki.

- Veo que te tomarás realmente enserio esta batalla Danzou – Agregó Homura con una sonrisa confiada al ver la acción del Shimura, al mismo tiempo en que Neji se paralizó, llamando la atención de Naruto.

- ¿Qué te sucede Neji? - Preguntó el rubio, observando la parálisis de su amigo.

- Sabía que algo andaba mal al ver a Danzou con el Byakugan, ya que no podía observar bien su brazo, pero esto... - Susurró nerviosamente, al momento en que Danzou se quitó los brazaletes y dejó al descubierto su hombro y su brazo derecho al completo, sorprendiendo a los cuatro shinobis de Konoha.

- No puede ser... - Musitó el Nara totalmente sorprendido por lo que veían sus ojos.

- Maldito... ¿Cómo pudiste? - Preguntó el rubio con rabia al observar los diez sharingan que tenía implantados Danzou en su brazo y el rostro de Hashirama Senjuu en su hombro derecho.

- Todo esto se lo debo a Orochimaru, quien me ayudo a tener este poder ya hace varios años antes de que nos traicionara... luego de aquella fatídica noche... Estos sharingans pertenecieron a los Uchiha traidores de nuestra aldea, decidí darles un uso acorde a los intereses de Konohagakure... No suelo mostrar esto a muchas personas, por lo que deben sentirse realmente halagados, aunque nadie que haya descubierto mi secreto fue tan fuerte como para sobrevivir después, aunque esto no es todo... - Comentó, mientras se deshacía del vendaje de su ojo derecho ante la atenta mirada de los cuatro, para descubrir finalmente otro de sus Sharingan – También poseo el Sharingan más fuerte que vio la historia del Clan Uchiha... El Sharingan de Shisui Uchiha... Esta será su tumba, libraré a Konohagakure de basuras como ustedes, y luego iré a terminar con el trabajo de mis súbditos y eliminaré a ese intento de Hokage para proclamarme como el Rokudaime y poner a la aldea en el lugar que se merece... Aunque antes me ocuparé de la traidora de tu novia, Naruto-kun... - Agregó muy confiado, observando la rabia del Uzumaki.


Hasta acá llegamos por hoy! El próximo capítulo estará lleno de acción ninja como la que nos gusta! Espero que les haya gustado y nuevamente les agradezco a todos por seguir dandole un poco de su tiempo a este fic! Espero sus reviews como siempre! Saludos a todos y nos leeremos en la próxima!