"Pelea entre dos"
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El primero en atacar fue Bakugou, lanzando una explosión de ambas manos, a lo que Todoroki usó su lado derecho, creando una barrera de hielo, imposibilitando la entrada de la explosión. Pudo sentir partículas de calor traspasar su barrera.
—Es todo lo que tienes?!— Lo provocó sarcásticamente.
Bakugou respondió con un rugido encolerizado.
—Muestra tu cara, bastardo!— Empezó a destruir la barrera con explosiones. —Para poderle prender fuego—
Todoroki esperó, similar a cuando lo esperó cuando pelearon en el festival deportivo, aguardó paciente verle la cara de rabia a Bakugou. Saboreaba ver su cara encolerizada.
Un agujero apareció en medio de la barrera de hielo, dejándolo entrever una cara muy molesta de Bakugou, hasta parecía que sus orejas brotaba humo.
—Ja! Bastardo— Carcajeó sarcástico, tronándose los dedos de la mano. —Piensas que con una estúpida barrera podrás bloquearme?—
—No— Emitió en una risita superior. —Ven a mí con todo lo que tienes— Repitió la frase que le hizo latir su corazón con locura que emergió de la boca de Midoriya en su enfrentamiento. Esa frase sincera que fue una de las detonantes que derritió su helado corazón.
Bakugou se rió entre dientes, ocasionando una serie de explosiones en su dirección, sin embargo, en un intento por bloquear su ataque con su lado derecho, Bakugou lo jaló de los cabellos y lo lanzó, estrellando su rostro contra el pavimento.
—¡Idiota!— Gritó mientras lo lanzaba.
Todoroki tosió, sintiendo que un líquido espeso goteaba de su nariz; molesto, congeló el suelo que pisaba el chico explosivo, a cuestas del dolor que sentía dentro suyo, se puso de pie, respirando profundo.
Bakugou aterrizó un puñetazo en la cara de Todoroki, en eso él encendió su lado izquierdo, lanzándole un camino de flamas incandescentes en su dirección, provocando que Bakugou retrocediera, siendo propulsado por sus explosiones.
—No debí dejarte a Midoriya!— Gritó Todoroki, lanzando una serie de caminos de fuego a su alrededor.
Bakugou le llegó por arriba, entrando por una abertura que él dejó al descubierto, dándole otro puñetazo y otro en el rostro, después lanzándolo contra el pavimento estampando su rostro nuevamente.
—Eres un asco en combate— Se burló triunfal.
Todoroki le quemó la mano con sus flamas, forzándolo a retirarse de su cercanía.
—¡No he terminado contigo!— Lo refirió con notable furia.
Bakugou rugió, regresando a su lado, incrustando un golpe en la boca del estómago de Todoroki, que salió disparado hacia atrás, creando una barrera de hielo que lo atrapara al aterrizar.
Molesto, irradió un camino de fuego atemorizante, flagelando parte del pavimento con las efervescencias del oxígeno, provocando una explosión en dirección de Bakugou, que al notarlo se cubrió el rostro, saliendo volando contra la pared de cemento que protegía las casas de la zona.
Todoroki corrió hacia donde estaba Bakugou, reponiéndose del golpe, metiendo un golpe en su mejilla, paulatinamente congelándole el brazo contra el pavimento.
—¡Ah! ¡Bastardo!— Gritó furioso, inhalando aire abriendo el puente de la nariz, como si se tratara de un toro.
—Crees que con esto me derrotarás?— Desató una explosión dirigida a su rostro, haciéndolo volar por los aires, estrellando su espalda contra el otro extremo de la pared de cemento, de modo que ambos se estaban viendo de frente. —Ingenuo estúpido!—
—Mira quién lo dice?— Inquirió Todoroki, tosiendo un poco. —La persona que lastimó a Midoriya—
Los ojos de Bakugou se inyectaron en furia, desatando en su aura una burbuja asesina con sus instintos primitivos resurgiendo en su postura.
No se trataba de una persona consiente, sino de una bestia en plena calle.
Todoroki pensó que había tocado un nervio en el chico explosivo muy peligroso; rápidamente él tragó saliva, tratando de que su miedo no fuera visible frente a Bakugou, porque si no, sería agraviante para su seguridad verse vulnerable.
—Tienes muchos deseos de morir, eh?— Bakugou se rió entre dientes en una voz casi fantasmagórica, mandando señales de escalofríos por la espina dorsal del chico bicromático.
—Ese no serás tu?— Insinuó, empleando la mejor cantidad de energía en su voz. —Hablas mucho para decir muy poco—
—Eres muy ingenuo al pensar que tendrás al nerd contigo— Mostró sus dientes en una sonrisa malévola; Todoroki pestañeó ante tal escenario con miedo.
—Supongo que tienes miedo tu, no es así?— Ironizó. —Proyectas tus miedos en mi, eh Bakugou?—
—Estás temblando, bastardo— Remarcó Bakugou en superioridad, sin borrar aquella sonrisa emplastada en su rostro.
Todoroki no estaba consciente de que su lado derecho temblaba por los escalofríos, ni a consciencia clara le hubiese prestado atención a semejante detalle, cuando Midoriya se veía involucrado.
—Si tantas ganas tienes de mandar mi cara al infinito— Lo provocó. —Por qué no lo haces de una vez?—
—Ja!— Bakugou se rió macabramente, retorciendo el ceño de sus cejas; de repente, se propulsó con una serie de explosiones hacia él, quien se ancló al suelo, creando una rampa de hielo, de la cual se deslizó sintiendo el calor de las explosiones rozarle la cara, y el a aire violento con el cual Bakugou le pasó por encima, percatándose a los dos segundos que le pasaba por arriba.
Todoroki se paró de sopetón, formando bolas de fuego en su mano y tirándoselas a Bakugou, quien se propulsaba de regreso hacia él con mayor velocidad que el ataque anterior.
—¡Bastardo!— Gruñó.
Todoroki tensó la quijada, volviéndose a deslizar por el pavimento con una rampa de hielo, tomando la pantorrilla de Bakugou con su mano izquierda por debajo, oyendo como éste gruñía salvajemente al ser llevado por el aire deslizándose colina bajo, en un tumulto de hielo que Todoroki iba creando con agilidad.
Lo lanzó contra una barricada de hielo empleando cada onza de fuerza que pudiera existir en su brazo, viendo a Bakugou volando hasta estamparse contra la barricada, sin embargo, no salió lastimado, puesto a que este aterrizó con ambos pies en una posición casi perfecta.
—Crees que con esto me derrotarás?— Alardeó pretencioso.
—Haré lo que esté en mis manos para quedarme con Midoriya— Declaró entre bocanadas de aire.
Esto pareció irritarle a su contrincante explosivo, quien reaccionó con un bufido crispado, seguido de un grito rabioso.
—¡No entiendes nada!—
Todoroki se puso en pausa, frunciendo las cejas en confusión.
—Qué es lo que no entiendo?— Se atrevió a preguntar, deteniendo el combate. Bakugou detuvo su posición de pelea, poniéndose en el piso con ambos pies.
—¡No entiendes que yo también amo al nerd!— Reveló, en un instante alcanzó a percibir que su voz salió cortada.
—No parece—
—Yo quiero que Deku se quede conmigo— Irrumpió en tono gutural. —Acaso está mal que yo lo ame?—Dio un paso adelante, tomando aire. —Estos sentimientos no los puedo detener, idiota!—
—Y cómo te justificas por lo que hiciste ayer?— Todoroki exigió saber.
Bakugou puso una mano en su pecho, aferrándose a su suéter de una pieza.
—¡Estaba celoso!— Confesó dolido. —Esas cosas estúpidas que les pasa a las chicas—
—Celoso, dices?— Todoroki se rió pretencioso. —Yo también he estado celoso de ti, celoso de cómo a Midoriya le brillan los ojos cada vez que te ve pasar y cómo habla de ti con admiración; pero no por eso le haría daño—
Bakugou rechinó los dientes, bajando la cabeza, acaso lucía arrepentido? Todoroki se acercó un poco, llevándose la mirada evasiva del chico explosivo.
—Cállate! Cállate de una vez, imbécil!— Ordenó, sacudiendo el otro brazo. —Tuve miedo, de acuerdo? Tuve miedo de que Deku se fijara en ti—
Miedo?
Si Todoroki vivía con el miedo a diario de que Midoriya se fuera corriendo a los brazos de Bakugou, pero no se puso a pensar de que el miedo y el odio que ambos sentían por el otro era mutuo. Ambos tenían miedo del otro; miedo de sus capacidades, de qué puesto tenían en el corazón de Midoriya.
Ambos amaban a la misma persona y harían cualquier cosa por él.
—Midoriya se fijó en ti!— Lo señaló resentido. —Él nunca… nunca se fijó en mi— Agregó a lo bajo.
—Yo…— Se trabó, aferrándose con ahínco a su suéter. —¡Yo tuve la culpa de que Deku esté triste!— Alzó la vista con los ojos llenos de dolor, siendo así que Todoroki abrió la boca ligeramente del impacto de verle de esa manera. —¡Yo arruine las cosas por mis malditos celos! ¡Yo destruí nuestra relación! ¡Yo tengo la culpa de todo!— Pescó unos caminos de lágrimas escapándose en la orilla de sus ojos, pero estas se rehusaban a salírsele.
—Con justa razón no te dejaré a Midoriya— Irrumpió Todoroki decisivo. —Siempre arruinas todo, Bakugou, siempre destruyes todo lo que tocas—
—Y tú, qué?— Apuntó. —Tú le hiciste una cicatriz a Deku que jamás se irá de su mano, imbécil!—
A esto, Todoroki se heló en seco, sus sentidos se congelaron, menos sus oídos atentos de esa declaración.
Era verdad, él también lastimó a Midoriya, a la persona que profanaba amar con fuerza.
—Admito mi culpa— Confesó en remordimiento, moviendo la cabeza en negación.
—Debería de darte vergüenza!— Gruñó Bakugou, quitándose la mano del suéter. —No declares cosas cuando tu también tuviste que ver—
—Yo no le volvería a hacer daño a Midoriya— Juró Todoroki en gesto sombrío, observando su mano con seriedad. —Yo no soy tu, Bakugou— Remarcó.
—Ya me tienes harto con tu cinismo— Se quejó.
—Protegeré a Midoriya de ti!—
—Yo protegeré a Deku de personas estúpidas como tú!— Lo refirió el chico explosivo, sonriendo prepotente; del mismo modo, se abalanzó en una corrida violenta hacia su posición, como una bestia salvaje.
Justo en ese instante, el celular de Todoroki vibró desde el bolsillo del pantalón, y antes de que Bakugou llegara a él, sacó el celular, viendo con el gesto helado de quién provenía el mensaje.
Era un mensaje de ayuda.
Puso su mano en alto, reteniendo a Bakugou.
—Aguarda!— Exigió sin verle a los ojos.
—A mi no me digas—
—Es Midoriya!— Interrumpió consternado. —Está pidiendo ayuda— Ambos empalidecieron en segundos, sin saber realmente cómo reaccionar ante la pronta tragedia que les esperaba.
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P.D. Nos estamos acercando al final.
