Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.
Hola otro viernes más, otro capítulo nuevo, espero que la historia esté siendo de su agrado, muchas gracias por todo, por sus favoritos, reviews, follows, todo el apoyo que me brindan con esta historia, bueno, sin más.
Mrs Malfoy: Muchas gracias por tu review y apoyo.
Nos leemos el próximo viernes. 💖
Gracias por todo; y cualquier cosa, no duden en decirme.✨
Scorpius estaba serio, observando a su novia, que miraba el techo sin prestar atención a nada, aquello incrementaba sus reservas sobre si Keller estaba en contacto o no con ella, y sacar al tema a ese tipo, podía ser contraproducente, no quería alterar su paz.
—Estás seria –musitó.
—Lo lamento –sacudió la cabeza, volviendo a la realidad.
—Dime ¿qué ocurre? ¿Qué tanto piensas?
—Es Albus –suspiró –eres su mejor amigo, dime ¿por qué terminaría con Sally? Estoy segura de que ambos están enamorados.
—Bueno, a veces, el amor no es suficiente, Lily.
La joven levantó la vista hasta él, se levantó de su lado, sentándose de tal forma, que quedaron frente a frente, así que él se incorporó también, acercándose más a ella.
—A veces, tiene que serlo ¿no?
—Sé lo romántica que eres, Lily, pero, a veces terminar una relación es lo más sano, para ambas partes.
—Pero ¿qué había mal en ellos? No creo que tuviesen una relación tóxica, bueno –hizo un mohín –a veces creo que nosotros la tenemos, y míranos, estamos juntos ¿te gustaría que termináramos sólo así, sin intentar?
—Es que ¿quién te dijo que ellos no lo han intentado ya antes? –Negó –Lily, las relaciones son complicadas, y no hay nada que intentar cuando se vive de forma que te perjudica, ponerle fin, es lo mejor, nada de suavemente, la vida es así, se tiene que cortar de raíz.
Ella frunció el cejo, y lo observó. —Esas son palabras de James.
—Bueno, charlamos un poco en…
—No, no, no –lo señaló enfadada –esas literalmente son palabras de James, no lo dices porque has convivido mucho con él, apenas si se conocen, apenas si se hablan.
La pelirroja se puso de pie, se colocó sus pantalones, ya que estaba en bragas, se puso un suéter sobre su playera de tirantes, sus tenis y salió rumbo a la chimenea, el rubio siguió su ejemplo, la siguió por la chimenea, hasta el apartamento que el mayor de la estirpe Potter rentaba con su prometida, en lo que la boda ocurría.
—Hola, Lily –sonrió Shev.
—Hola –le sonrió –dime ¿dónde está el futuro eunuco? –soltó enfadada.
—No sé a quién te refieres –comentó confundida la pelirroja de ojos azules, poniéndose de pie.
—De tu prometido ¿dónde está ese imbécil? –soltó enfadada.
—Salió, fue con Ted, sino me equivoco ¿ocurrió algo?
—Sí, tienes tiempo, de pensarlo bien, si te quieres casar con él, Shev, porque en serio te lo digo, será un eunuco cuando vuelvas a verlo.
Elisheva observó a Scorpius que estaba sorprendido por las palabras de su novia, se encogió de hombros, y elevó las cejas, incitándola a que le dijera el verdadero paradero de James, pero la joven se limitó a encogerse de hombros, confirmando que estaba con Ted.
—X—
Ted y James reían a carcajadas cuando Lily apareció en la chimenea, ninguno se inmutó ante su llegada, pero al verla enfadada, toda la diversión se les quitó de inmediato.
— ¿Pasó algo malo? –cuestionó James preocupado.
—Dime ¿puedo saber por qué mi novio repite tus palabras, James? –frunció el ceño.
—No lo sé, ¿algún fetiche extraño? –enarcó una ceja, observando a su mejor amigo, que río por lo bajo.
—No, mejor dime ¿por qué te opondrías tú, a la relación de Albus y Sally? –se acercó a él.
James apretó la quijada, visiblemente enfadado, una simple pregunta, le había puesto de aquel genio, que rara la vez se veía en el vástago mayor de Harry Potter, se acomodó un poco, para intentar verse despreocupado, pero no le funcionó.
—Agradece que me agrada tu novio –soltó.
—Agradecerte, mis pelotas que no tengo –bramó –tú no eres nadie, para meterse en la relación de alguien, y más, si nadie se ha opuesto en nada, en tu compromiso ¿lo entiendes?
—Mi compromiso con Shev, no tiene nada que ver contigo o él.
—Pues tampoco su relación con Sally, tiene que ver nada con nosotros, estoy bastante decepcionada de ti, James.
El castaño se puso de pie, avanzó hasta su hermana, pero ésta le dio un fuerte manotazo cuando la sujetó del brazo, la mirada fiera y su respiración agitada eran claro indicador, que si sus siguientes palabras le disgustaban, terminaría siendo alguna clase de eunuco.
—Me importa un bledo, si te decepcionas de mí, o no, Lily, para ser honesto –aceptó, los ojos de Lily y Ted se abrieron todo lo que se podía, ante las palabras de James.
—Bien, dile a Shev que se consiga una nueva dama de honor, y consíguete nuevos hermanos, claro que te importará un bledo ¿no? –Se burló –sé lo prometí a Albus, voy a apoyar su relación con Sally, sobre ti, sobre papá, sobre la comunidad mágica, y no, no lo voy a decepcionar por ti, ni por nadie ¿te queda claro?
—No estarías en ese plan si…
—James –soltó Ted, cauteloso.
—Que te vaya muy bien, pero dicen que a los imbéciles siempre les va bien, que te den, James, ojalá Shev encontrara a alguien mejor que tú, porque no mereces la pena –escupió a sus pies y se dio media vuelta.
—M—
Sallomon se puso de pie en cuanto vio a la pelirroja, que se acercó a él, estaba agitada, así que había caminado o corrido algún tramo, le sonrió y la besó en la mejilla, con una sonrisa gentil.
—Lo lamento, en serio –se disculpó Lily –se me hizo tarde, y me bajé en la parada equivocada –se burló de sí misma.
—Me sorprendió que me pidieras que nos viéramos, Albus me prohibió de forma tajante que me acercara de nuevo a alguien de su familia.
—Lo sé, hasta donde tengo entendido, mi padre y mi he… –hizo un mohín –el imbécil de James, se opusieron a su relación –negó –Albus lo negará, pero, siempre ha vivido buscando la constante aprobación de papá, y bueno, nunca antes había dicho sus preferencias.
—Es comunidad mágica, Lily –soltó incrédulo –no hay dicho…
—Lo sé, pero, papá es mestizo –se encogió de hombros –creo que esa parte muggle le gana todavía.
—Lo supongo –suspiró.
—Alby no la ha estado pasando para nada bien –aceptó –él te ama, Sally, en verdad, no importa si tenemos que cambiar de apellido, y dejar a la familia, yo voy a apoyarlos.
—Estás siendo muy drástica, Lily ¿no lo crees?
—Para nada –sonrió –ellos son los drásticos al respecto, yo sólo quiero que mi hermano sea feliz, y si lo es contigo…
—Gracioso, pensé que mi hermano era el único en desvivirse de esa forma –sonrió –me recuerdas mucho a él, la verdad.
—Bueno, tiene que ser una persona asombrosa si se parece un poco a ti –sonrió –y si te apoya de forma incondicional.
—Lo hace –aceptó Sally –en realidad, no nos frecuentamos mucho, pero… cuando le dije que quería proponerle matrimonio a mi novio, quiso venir.
—Me alegro que viniera a apoyarte –sonrió –la familia debería ser así de unida, no como –se señaló –la mía, ya sabes, somos un caos, quizás los traumas de papá –intentó bromear.
—Se enfadó mucho, cuando le dije que Albus y yo terminamos, pero terminó aceptándolo.
—No, no, tú tienes que ir a buscar a mi hermano, decirle que hablé contigo, es más, si quieres, tu hermano y yo, podemos ser tu respaldo, no lo sé, llevar pancartas, algún hechizo, aves, mariposas saliendo en el fondo, mientras le propones matrimonio –sonrió.
—Él lo dejó muy en claro, Lily, no me quiere cerca de él, ni de ti, ni de nadie más.
—Déjame hablar con él entonces, quizá puedo hacerlo entrar en razón, y… cuando te busque… le dices lo que sientes por él.
—Mi hermano también insistió en que debería hablar con él, en serio quiero hacerlo, pero tengo miedo a su reacción.
—Mi novio estará fuera por trabajo estos días –informó Lily –yo pediré unos días, así que… si quieres venir a mi casa, podemos buscar una manera de que se solucionen las cosas entre tú y Albus –sonrió encantadora, buscó un papel en su bolsa y sacó un bolígrafo, escribió su dirección –mira, si tu hermano está interesado, pueden venir los dos, tres cabezas son mejor que una –soltó emocionada y le dio el papel –pueden usar la red flu, pero –sujetó la mano del chico –mi apartamento está protegido, sólo algunas personas pueden aparecerse ahí ¿cómo se llama tu hermano?
—Stan –informó tranquilo.
—Bien, entonces, los estaré esperando –se puso de pie –por favor, no te des por vencido con Al, te ama, lo sé.
—Gracias, Lily –sonrió al ver la dirección en el papel –le diré a mi hermano, sin duda le encantara esto –se puso de pie, la abrazó y besó en la mejilla.
—M—
Ted negó enfadado, no estaba para nada de acuerdo que Scorpius fuese elegido para ir de misión con él, no cuando ya estaba claro que Keller había vuelto a Londres, sin embargo, el rubio había aceptado con una enorme sonrisa, y a Harry Potter no parecía importarle nada más.
—Esto huele a nepotismo hasta el otro continente, padrino –soltó Ted.
—Cállate, eres mi ahijado, y también irás –soltó.
—Yo he probado mi capacidad en misiones ¿lo olvidas?
—Él estará ahí como apoyo, sólo eso ¿bien?
—No, ¿y Lily?
—No te preocupes por eso –soltó Scorpius divertido –usé el encantamiento fidelio con su apartamento, no hay forma de que Sebastian dé con ese lugar, además, Lily lo protegió, sólo yo y ella podemos aparecernos en el lugar, y, por si fuera poco, cuando le pedí a Kelly que conectara la chimenea de Lily a la red flu, le pedí que sólo pudiese verla la gente que ella quisiera que la encontrara.
—Bueno, en ese caso, sí has tomado más precauciones de las que pensé que alguien con un chícharo de cerebro haría.
—Gracias, viniendo de ti, primo, eso es un cumplido –sonrió.
—Olvida nuestro parentesco, por favor –bramó Ted.
—M—
Lily sonrió cuando su novio hizo hacia adelante su cabello, para poder besar su espalda, lo observó sobre su hombro, la siguiente mañana se iría a un lugar alejado, por causas de trabajo, sabía que no podía decirle nada, no había mucha diferencia entre ser inefable y auror en aquellos temas.
Cerró los ojos y gimió cuando lo sintió en su interior, el peso de sus caderas sobre su cuerpo, el olor a su colonia, iba a extrañarlo mucho esa semana que estaría fuera.
El joven se dejó caer a su lado cuando llegó al clímax, ella sonrió y se acurrucó a su lado, él no opuso resistencia alguna, besó la parte superior de su cabeza.
—Realmente no quiero ir, quiero quedarme contigo –murmuró él.
—Hablando de eso –suspiró, jugando con un mechón pelirrojo, intentando no sonar desesperada.
—Ajá –la animó.
—No quiero que sientas que te estoy presionando de alguna forma –le observó dudosa –pero… no, mejor, olvídalo –sonrió.
—Lily ¿estás segura? Sabes que…
—No, era una tontería –sonrió, besándolo –lo mejor será dormir, mañana tienes que irte temprano.
—Para ser honesto, no me molestaría ir desvelado, será una semana lejos de ti, Potts –se subió sobre ella, la joven sonrió.
—Irás con Lupin –soltó incómoda –no será para nada fácil para ti, y menos porque… ya sabes.
—Te peleaste con tu hermano James, y Ted es su mejor amigo, así que lo tomará en mi contra, y me hará ver mi suerte –repitió las palabras de Lily.
—Pues aunque lo dudes, Ted a veces parece un crío en esos aspectos.
—No lo dudo, pero aunque es mi oportunidad de echarlo a mi bolsa, por qué sé que es una persona importante en tu vida, prefiero una y mil veces, estar dentro de ti –ella negó.
—Bien –lo besó –tenemos que hacer que valga la pena, será una semana.
—Cariño –sonrió el rubio –sin temor, dime ¿cuándo no ha valido la pena estando conmigo?
—Siempre –admitió.
—X—
Se despertó sobresaltada, observó a su alrededor, la luz del sol se filtraba por la ventana, se tranquilizó un poco, observó el reloj en el lado contrario de la cama, Scorpius se había marchado hacía bastante, ya que eran las nueve de la mañana.
Bostezó, se sentó sobre la cama y con su varita hizo que su bata cruzará la habitación para cubrirse, seguía desnuda, y sería mejor tomar una ducha, había invitado a Sally a su casa y al hermano de este, no podía ir por ahí desnuda y con rastros de fluidos de ella y Scorpius en el cuerpo.
Desayunó tranquila, viendo las noticias, pero al no tener mínimo interés sobre lo que pasaba con los muggles, decidió cambiar de canal, una tonta película de comedia romántica fue la mejor opción,
desde que las cosas con Scorpius habían vuelto al buen camino, se sentía de ese modo, cursi y un poco tonta, no entendía cómo es que se había enamorado de él, y cierta parte de ella le hacía pensar que no era más que el buen sexo, él tenía razón de forma parcial, no es que fuese el primero en interesarse en ella y su placer, era él, al primer hombre al que ella no oponía resistencia alguna, a los demás, siempre les encontraba un pero, se sentía incómoda en el aspecto sexual, no quería ser liberal, con ninguno de ellos, posiblemente era el recuerdo de Sebastian y todo lo que le había obligado a hacer.
Pero con Scorpius era diferente, siempre todo era diferente, no comprendía cómo es que nunca se dio cuenta de que él estaba enamorado de ella, había sido cruel con él, demasiado fría, diciéndole que simplemente no era capaz de amar, que jamás sabría cómo se sentía ser rechazado por el amor de tu vida, y lo sabía, lo hería con esa actitud, no lo culpaba por mantenerse alejado de forma sentimental.
Observó el reloj cuando la película terminó, con los protagonistas casados, y un beso totalmente cursi, sonrió, el reloj marcaban las dos de la tarde, suspiró y se puso de pie, debería suponer que Sally y su hermano no irían, quizás no la tomó en serio, no podía involucrarse más, se quedaría al margen, no quería pelearse con el único hermano que le quedaba, y conociendo a Albus, éste sería más despiadado al expresarse respecto a entrometerse en cosas que realmente no eran de su incumbencia.
—M—
Harry Potter observó a su primogénito, estaba furioso, según sus palabras, jamás perdonaría a Albus por poner a Lily en su contra, tampoco estaba muy feliz con Ted por no permitirle decirle a Lily sobre porque jamás apoyaría la relación de su hermano con Sallomon, era increíble que el más listo de ellos, cayera en su propio plan.
—Deberías tranquilizarme, James, Ted tiene razón, no podemos poner a Lily en un estado paranoico, esto es nuestro asunto ahora.
—Sí, pero ¿En serio Scorpius Malfoy? Papá, estás confiando de nuevo demasiado en un tipo que está muy cerca de ella
—Tu hermana está enamorada de él, tienes que aceptarlo, además, él sabe que su relación puede terminar si no atrapamos a Keller, o si Lily se entera de la misión a la cual fue.
—No es una misión, todo esto está siendo extraoficial, y realmente me sorprende, jamás usas las influencias de haber salvado al mundo, o, en su caso, que tú mejor amiga sea la ministra de magia.
—Por alguno de ustedes, por tu madre, usaría todo los beneficios que mi nombre pudiese traer.
—Te ablandarse, te estás volviendo viejo, papá –se burló James –eres como un abuelo.
—Bueno, pues…
El moreno se detuvo a mitad de su frase, observó al chico castaño al otro lado de su oficina, estaba tan tranquilo, en comparación a como estaba hacia unos minutos, los ojos avellana se posaron en los esmeraldas, y le regaló una sonrisa torcida.
—No puedo, no lo creo –sonrió alegre.
—Shev me lo informó esta mañana, eres la primera persona a quien se lo digo.
—Oh, James –se puso de pie y avanzó hasta su hijo y lo abrazo contento.
—Estoy esperando que Lily me perdone cuando se lo diga –sonrió.
—No creo que el enfado le dure mucho, para ser honestos, pero ¿Cuándo le dirás a tu madre?
—Quería que los reunieras, para informarles a todos.
—Claro, para que Lily venga ¿No? Creo que será mejor que le digas a tu madre que convoque la reunión, si está enfadada contigo por oponerte a esa relación no dudo que Albus le dijera mis palabras también.
—M—
Luna puso los ojos en blanco, la hermosa letra de su madre en aquel trozo de pergamino indicaba que la quería en casa para una reunión familiar, suponía que su padre o James le habían pedido que la citarán, y solo por ser su madre quien se lo solicitaba, tomó sus cosas y usó la red flu para llegar a la residencia de sus padres.
Ginny avanzó hasta su hija y la abrazó alegre, observó sobre el hombro de su madre, James estaba sentado sobre el brazo del sofá, Elisheva estaba junto a él, a su lado, estaba Harry Potter, y al otro lado Molly Weasley, el abuelo Arthur estaba sentado en el sofá mediano, y el lugar vacío indicaba que su madre había estado sentada ahí, Albus estaba en el individual, Lily saludo a sus abuelos y a Elisheva, para dirigirse a Albus.
James suspiró, liberando su frustración, nunca había peleado de esa forma con su hermana, y no le agradaba, de estar en la situación normal, ella habría sido la primera persona notificada sobre las buenas noticias de ese día.
—Bueno, ya que estamos todos –sonrió James –le pedí a mamá que los citara aquí, porque Shev y yo tenemos una gran noticia que comunicarles.
Como nadie dijo nada, se quedaron callados a la expectativa, él suspiró, se puso de pie y observó a todos los presentes.
—Shev está embarazada –sonrió.
Las dos pelirrojas mayores chillaron completamente felices, fueron hasta el joven compromiso y los abrazaron, felicitándolos y desearon lo mejor en esa nueva etapa de su vida, el mayor de los vástagos se giró hasta sus hermanos, que estaban tranquilos en su lugar.
—Claro ¿Ustedes no piensan decir nada? –sonrió James.
—Ah, felicidades –contestó Albus, fingiendo una sonrisa amable.
—Ah, Shev, felicidades, ojalá el bebé tenga otros genes de la familia, es una lástima que sea James Sirius la otra parte de esa cadena genética, bueno, me tengo que ir, tengo cosas que hacer.
Fue hasta su futura cuñada y le abrazó cariñosamente, estaba feliz, pero tenía que mostrarse firme en la decisión que había tomado respecto a James y su padre, mientras ellos no aceptarán la relación de Albus y Sally, ella seguiría con esa actitud.
—Te verás hermosa en tu boda ¿Se te notará? –la interrogó.
—No –negó con una sonrisa brillante Shev.
—Mejor –apretó sus manos y se alejó –los veré después, abuelos, igual a ti, mamá, Al.
—Lily –pidió James, pero la pelirroja lo ignoró, avanzó hasta la chimenea y se marchó de ahí.
Habían pasado dos días desde que Scorpius se había marcado, ni Sally ni su hermano habían ido a verla, la relación con su padre y su hermano mayor seguía igual, sin contar con lo impotente que se sentía respecto a no poder a nadie, extrañaba a su novio, de una manera en la que jamás había echado de menos a alguien, ni de su propia familia, ni de sus relaciones amorosas ¿Qué había hecho Scorpius Malfoy para adentrarse de esa forma debajo de su piel?
—Te ves extraña –murmuró Lucy.
—Estoy extrañando a Scorpius más de lo que debería, y aunque eso aumentará su ego más de lo que ya ha incrementado desde que estamos juntos, sigo sintiéndome extraña en la relación.
—No sé cómo ayudarte si no eres del todo honesta conmigo, Lily, no sé qué rayos pase en su relación, digo, si es que hablan en algún momento, ya sabes, creo que la pasan más en la cama que siendo una pareja.
—Sí hablamos, bastante, de hecho, pero siempre es el mismo tema –levantó la vista hasta su mejor amiga –yo, no sé cuál es su color favorito, su postre, nada, y se pone histérico cuando intento… preguntarle, no sé cómo llegar hasta él.
—Normalmente, los mujeriegos son personas muy rotas Lily, hay gente, como yo, que creemos que esa clase de hombres realmente nunca cambia, y eso de que fantasees con la idea de que lo hará por ti, creo que es lo peor que puede existir, el auto engaño es bastante malo.
—El auto engaño es la excusa para seguir en una relación tóxica, lo sé.
—Entonces, has algo al respecto, manéjalo a él, así como lo hace contigo.
—Eso suena bastante… algo que yo no haría jamás, y menos con alguien a quien amo.
—Dime ¿Qué tanto quieres conocerlo? –sonrió –le gusta el sexo, más de lo que debería gustarle a una persona, así que, juega con él –Lily frunció el cejo sin entender –ya sabes, juegos sexuales, crema batida, chocolate, fresas, él tendrá que elegir que ponerte, y sabrás que le gusta, al menos al momento de jugar –se encogió de hombros –aunque, el secreto está en observarlo con atención, así sé que adoras el té con toda tu alma, la leche extra contigo nunca tiene límite –rió –las personas no siempre hablan de sus gustos, Lily, pero, siempre los muestran, siempre hacemos lo que nos gusta, y está en nuestra capacidad hacer, que cantidad de azúcar ponerle al café, que pide si té o batidos, todo está ahí, solo prestarle atención.
El corazón de Lily latió rápido y se encogió, al mismo tiempo, en un sentimiento de culpabilidad, esa era la razón por la cual, Kelly lo conocía mejor que nadie.
—M—
Kelly levantó la vista cuando notó que al alguien estaba de pie frente a su escritorio, puso mala cara cuando se encontró con Lily, intento ignorarla, pero mejor se puso de pie para alejarse, o terminaría golpeándola otra vez, o al menos intentándolo.
—No, espera, Kelly, por favor, necesito tu ayuda.
—Pues no me interesa, no pienso ayudarte en nada.
—Ya sé que me detestas, en serio, si hubiese algo que pudiera hacer para que él.
—Desaparece de su vida, eso puedes hacer, para que él sea feliz.
—Lo amo, y sé que comprendes lo complicado que es dejar de hacerlo ¿No es así? Kelly, está bien, yo no sentía nada por el al inicio, pero ahora, las cosas son diferentes.
—Lo dudo ¿Qué color le gusta? ¿Cuál es su comida favorita o su equipo de quidditch por el que apuesta en todas las temporadas?
—No lo sé –aceptó —Pero él no ha querido decirme tampoco nada sobre él, por eso vine, para que me ayudes.
—Y acudes a alguien que te detesta y haría todo porque él te deje –se burló –eres tan estúpida como pensé que eres.
—Bien, no me ayudes entonces, pero entérate de algo, lo amo, amo a Scorpius Malfoy como jamás lo amara alguien más, incluso tú.
La pelirroja se dio media vuelta y se detuvo cuando Kelly suspiró en resignación, la detuvo con un simple "está bien".
—Su color favorito es el rojo, le gusta la vainilla, más que el chocolate, no le gusta el té, prefiere el café, pero tampoco es su bebida favorita, el whisky de fuego, es su bebida alcohólica favorita, odia a tu prima Rose por alguna razón desconocida, y es el mejor amigo de Jarvis Whisp, aunque tú hermano no lo soporte e incluso al mismo Scorpius le desagradaba en demasía, eso cambio en su cuarto año en Hogwarts, para ser honestas, nadie entiende su amistad.
—Jarvis es genial.
—Sí, lo supongo –soltó mordaz.
—Lo conoces muy bien, al parecer.
—He estado enamorada de él desde que lo conocí, pero él jamás se ha interesado en nadie que no seas tú, y tampoco lo entiendo, el merece a alguien que le haga feliz.
—Quiero creer que yo lo hago feliz, de la misma forma en que él me hace feliz.
—Yo lo dudo –le dedico una mirada dura –yo sé todas esas cosas de él por observarlo –negó –tú tienes dos semanas enamora de él, y no sabes algo tan básico como eso, a ti te gusta el sexo con él, y eso es lo que te hace creer que lo amas, pero no, Potter, y vas a romperle el corazón al final, lo sé.
—Eso jamás pasará, Kelly, y aunque me encanta el sexo con él, lo que siento por él es real, y va más allá de su hermoso rostro, su buen cuerpo o sus maravillosas habilidades en el sexo.
—Lo dudo.
—Gracias por ayudarme un poco.
—Te sorprendería, Potter, pero sólo quiero que él sea feliz.
—Yo también quiero eso, Kelly –soltó, ofendida por que se creyera la única que buscaba el bien para él.
—Seguiré dudando eso, pero, al menos, por esta pequeña muestra de interés, comenzaré a darte el beneficio de la duda, y es todo lo que haré por ti, si lo quieres, demuéstralo de otra forma.
