Capítulo 30

"Entonces quedamos sobre esa hora." afirmó Asuna mientras hablaba con Leona en la clase.

"Sí." asintió Leona.

"La última clase, por fin." se dijo Yuna para sí misma, estirando los brazos, entonces la puerta del aula se abrió.

"Buenos días, clase." saludó Negi, sonriendo mientras entraba.

"¡Buenos días, profesor Negi!" gritó la clase mientras se iban a sus respectivos asientos.

"Abrir el libro por la página treinta y dos." pidió Negi mientras sacaba su libro de la cartera, lo ponía encima de la mesa y lo abría. "Bien, ¿quién quiere traducir el párrafo?" preguntó mirando a la clase, pero nadie levantó la mano. "Tendré que elegir yo… Veamos… Eh… ¡Asuna!"

"¿Por qué casi siempre me eliges a mí? ¡Es que no hay nadie más!" exclamó Asuna con una mirada molesta.

"¿Qué ocurre Asuna? ¿No sabes leerlo? Bueno, es normal, pero no te preocupes lo leeré yo por ti." sonrió Ayaka haciendo una mueca burlesca.

"¿Qué has dicho? No hace falta que lo leas, lo haré yo." gruñó Asuna, se levantó de su asiento con el libro y empezó a leer. "Veamos… 'Yuko vio un campo… Almorzaba mariposas y flores del lugar… Vio que salía entonces… Eh… Una especie de… Pavo'".

"Asuna, has mejorado un poco, ¡seguro que pronto sabrás decirlo bien!" sonrió Negi, animándola.

"Sí, claro…" dijo Asuna sentándose en su asiento.

"Sería un milagro si eso ocurriera." se escuchó a Ayaka mientras se pasaba un mechón de su cabello detrás de la oreja, una vena de enfado apareció en la parte superior de la cabeza de Asuna, golpeó la mesa con la mano y fue hacia el asiento de Ayaka.

"¿Qué has dicho, asaltacunas?"

"¿Cómo? ¿Qué has dicho, Asuna? No te he entendido bien." dijo Ayaka, levantándose de su asiento, inclinándose a ella y poniéndose una mano detrás de su oreja para escucharla de nuevo.

"¡ASALTACUNAS!" gritó Asuna, Ayaka se apartó rápidamente por el grito.

"Serás… ¡Al menos no me gustan los vejestorios! ¡Tienes muy mal gusto para los hombres!" gritó Ayaka, señalándola con el dedo índice.

"¡¿Perdona?!"

"¡No pelearos aquí!" pidió Negi acercándose a ellas ya que empezaron a discutir.

"¡Apuesto mi almuerzo! ¡Voy con Asuna!" exclamó Yuna, levantando la mano.

"¿Tu almuerzo? ¡Entonces yo también quiero apostar! ¡Apuesto mis bollos de Chao! ¡Voy con Iinchou!" exclamó Fuka sonriendo.

"Siempre están igual, no sé porque vengo." susurró Chisame, cruzando los brazos bajo su pecho.

"No sé qué le ves al profesor Takamichi, no es nada atractivo." suspiró Ayaka.

"¡Muy bien! Se acabó, ¡Tú lo has querido Iinchou!" exclamó Asuna con una expresión molesta mientras se preparaba para dar una de sus famosas patadas. Golpeándolo con tanta fuerza

"¡Ven cuando quieras Asuna!" provocó Ayaka, preparándose para detener el golpe, Asuna saltó para darle, pero Ayaka lo esquivó segundos antes y Asuna acabó golpeando el asiento de Ayaka con tanta fuerza que hizo que saliera volando hacia la pared del fondo de la clase causando un fuerte ruido, una sombra cubrió la mirada de Leona al ver que casi golpea a Evangeline.

"¿Qué pasa?" preguntó Evangeline somnolienta. "Ya están otra vez." suspiró mirándolas.

"Es el número diez en esta semana, ama." respondió Chachamaru con simpleza.

"A faltado poco para que el asiento te diera Eva." añadió Satomi, mirándola.

"Entonces me hubiera ocupado personalmente de que no volviera a ocurrir."

"¡Mi asiento! ¡Cómo te atreves, Asuna!" se escuchó a Ayaka quejarse.

"¡Por favor, parar!" pidió Negi, intentando separarlas.

"Pobre Negi, siempre le interrumpimos la clase."

"Tienes razón Konoka, pero así no nos pone deberes y la clase se pasa muy rápido." sonrió ampliamente Makie.

"Exacto." afirmó Haruna ajustándose con el dedo índice las gafas.

"Y así van los exámenes después." añadió Yue, cerrando los ojos.

"Ah… ¡Qué precioso día hace!" sonrió Makie mirando hacia una de las ventanas.

"Eso, disimula…"

"Yo solo espero que no venga el profesor Nitta por el escándalo que estamos haciendo, no quiero dar vueltas por la pista del patio como castigo."

"No lo nombres Misa, ¡es capaz de aparecer por la puerta!" exclamó preocupada Kugimiya.

"¡Iinchou! ¡Asuna!"

"¿Ah? ¡Lo siento profesor Negi!" se disculpó Ayaka. "¡No tendría que haberme dejado llevar por sus provocaciones!"

"Ya estamos de nuevo…" murmuró Asuna.

"¿Has dicho algo, Asuna?

"No, nada." suspiró Asuna volviendo a su asiento mientras Ayaka cogía el suyo, poniéndolo en su sitio, y se sentó, a continuación, sonó el timbre indicando el final de la clase.

"¿Ya termino la clase? Ah… Que se le va a hacer, podéis iros, recordar estudiar al menos lo que hemos hecho hoy."

"¡SI!" exclamó la clase.

"¡Fin de semana!"

"¡Por fin!"

"¡Diversión!

"¡Alegría!"

"¡Lunes fiesta!"

"¡Y martes fiesta también!"

"Más quisieras Makie… El martes no es festivo." rectificó Yue mientras la mayoría de las estudiantes salieron corriendo del aula.

"¿No pueden salir por la puerta con normalidad? Parecía una estampida." dijo Chisame sin más, dejando el aula.

"Cualquiera se llevaría una mala impresión de nosotros." comentó Yue.

"¿Lo dices por la clase de Negi? Es todo lo contrario a las clases del profesor Nitta." río Haruna dejando el aula con Yue y Nodoka.

"Vamos Konoka, Setsuna." dijo Asuna cogiendo la mochila de encima de la mesa.

"Sí." asintió Konoka. "¿Vienes con nosotras, Negi?"

"Está bien." respondió Negi, cogió sus cosas y se fue con ellas.

"Por fin acabó la clase." dijo Evangeline, levantándose de su asiento.

"Pero si has estado durmiendo…" pensó Leona mirando a Evangeline con una mirada inexpresiva.

"Vámonos."

"Ah, yo no puedo, tengo algo importante que hacer."

"¿Algo importante? ¿Cómo qué?" preguntó Evangeline, alzando una ceja, mirando a Leona.

"Tengo que ir a un sitio…" respondió Leona nerviosa, rascándose la mejilla con el dedo índice.

"¿Y el entrenamiento?"

"Lo siento, no voy a poder ir… Nos vemos."

"Que no vas a... ¡Niña, espera!" exclamó Evangeline viendo a Leona marcharse corriendo del aula. "¿Qué le pasa?"

"Al parecer debe estar ocupada con algo importante, ama."

"¿Ocupada?" la miró Evangeline. "¿Demasiado ocupada como para pasar de mi entrenamiento?"

"Sí." asintió Chachamaru.

"Nunca se había saltado ningún entrenamiento, ¿qué podría ser más importante que yo? Soy su maestra, ¡soy lo primero en su ranking!"

"Ama, no se sulfure."

"Tsk, volvamos a casa."

"Disculpe ama, tengo que hacerme una revisión en la universidad."

"Ah, está bien, te veré entonces."

"Disculpe ama, pero Satomi me pidió que viniera esta vez."

"¿Eh? Para que querrá que vaya." suspiró Evangeline. "Está bien, iré contigo."

Mientras tanto, Leona había ido a uno de los clubs en el que estaba apuntada.

"Satsuki." la llamó Leona mientras entraba por la puerta del club de cocina.

"Oh, ya llegaste Leona, podemos empezar entonces." sonrió Satsuki, mientras, en la cabaña de Evangeline, estaban preparando una fiesta sorpresa.

"¿Creéis que le gustará?" preguntó Asuna mientras preparaba el comedor con Konoka, Setsuna y Negi.

"Seguro." sonrió Konoka.

"No las tengo todas." suspiró Asuna.

"No os preocupéis, si no le gusta, está la opción de que os haga picadillo y luego reparta vuestros restos a los cuervos, ke, ke, ke." sonrió Chachazero maliciosamente.

"¡Eso no lo digas ni en broma Chachazero!"

"¿Los cuervos comen restos humanos?" preguntó Konoka, ladeando la cabeza levemente.

"No le des importancia a lo que dice, Konoka." respondió Setsuna, cerrando los ojos.

"No creo que lo haga Asuna." dijo Negi mientras colocaba los platos que tenía en las manos sobre la mesa. "De todas formas, me parece una buena idea."

"¿Lo de los cuervos?" preguntó Chachazero inocentemente.

"No, me refería a la fiesta sorpresa de la maestra."

"Sí." asintió Setsuna. "¿Tenemos suficiente tiempo hasta que venga, Asuna?" preguntó Setsuna, mirándola.

"No te preocupes, tenemos tiempo hasta que Chachamaru regrese con ella y tardarán en venir."

/Grace of Destiny/

"Hemos estado más tiempo del que normalmente solemos estar allí." suspiró Evangeline mientras iba caminando al lado de Chachamaru y Satomi por una de las calles de Mahora, ya había anochecido y las farolas iluminaban el lugar.

"Lo siento Eva, me llevó más tiempo del que tenía previsto y se me hizo tarde." respondió Satomi.

"Por cierto, Satomi… ¿Por qué vienes con nosotras?" preguntó Evangeline, alzando una ceja, mirándola con curiosidad.

"Me dejé una cosa la última vez que estuve."

"Ah…"

Estuvieron caminando un rato hasta que llegaron a la cabaña, entonces Evangeline abrió la puerta.

"¡Sorpresa!"

"Qué demonios-"

"Feliz cumpleaños Eva-chan." sonrió Asuna.

"¡Felicidades maestra!" exclamó Negi.

"¡¿Ah?! ¡No es mi cumpleaños! ¡Y aunque lo hubiera sido tampoco os habría pedido celebrarlo! Es algo que deje de hacerlo hace tiempo y voy a seguir haciéndolo."

"Vamos Eva-chan, no seas así, en el fondo sé que piensas lo contrario."

"Hmph, dudo que me conozcas tan bien como para saber lo que pienso, por cierto… ¿Vosotras lo sabíais?" preguntó Evangeline, mirando de reojo a Satomi y Chachamaru.

"Perdóneme ama, era una sorpresa, asumiré el castigo que quiera ponerme."

"Olvídalo, no voy a hacerlo solo por eso."

"Fui yo la quien les dijo que me ayudaran a hacerlo, pero como no sabía cuándo era…" añadió Leona.

"Vamos, vamos, ya que estamos aquí y está todo organizado, ¡celebrémoslo!" exclamó animada Haruna, sonriendo ampliamente.

"Tiene razón." asintió Kazumi.

"Saotome…" recalcó Evangeline con una vena de enfado en la parte superior de su sien. "Cómo es que tú también estas aquí."

"¡La gran Paru-sama no puede perderse ninguna celebración! ¡Sería como un sacrilegio!"

"Paru…" sonrió Asuna nerviosamente.

"Que hacemos, ama." dijo Chachamaru mirándola, esperando una respuesta.

"Está bien." resopló Evangeline resignada.

"¡Genial! ¡Podemos empezar entonces!" exclamó Haruna animada, la fiesta fue avanzando mientras comían y se divertían.

"¡Saquemos el pastel!" pidió Kazumi, Negi, Chachamaru y Leona fueron a la cocina a buscarlo.

"¿No se las habréis puesto de esas velas que por más que uno sople se encienden solas, no? No habréis sido capaces, porque si es así, yo cojo y me voy antes de que acabemos todos bajo una ventisca." murmuró Asuna mirando a Haruna, seguidamente entraron con el pastel, era de nata y crema con fresas por encima, aparte, tenía una gran cantidad de velas.

"Madre mía… ¿Es que no había números? ¡Hubiera sido más fácil!" exclamó Asuna mirándolo.

"Tienes razón, pero pensé en que sería más divertido así." respondió Haruna con un brillo en sus gafas.

"Parece una hoguera…" murmuró Yue.

"¿Pretendéis que las apague todas?"

"Seiscientos diecisiete, para ser exactos."

"Gracias por recordarme la edad que tengo, Chachamaru."

"No hay de qué, ama."

"¿Las apagamos entre todos?" sugirió Konoka.

"Será lo mejor." afirmó Setsuna.

"Pero antes, ¡cantémosle a Eva!" exclamó Haruna, sonriendo ampliamente.

"Podéis ahorrároslo." respondió Evangeline, cerrando los ojos.

"Eeeeh…" se quejó Haruna haciendo un mohín, mirándola, una vena de enfado apareció en la sien de Evangeline.

"Vamos, no es lo mismo."

"Muy bien… ¡Canta esa estúpida canción si tanto lo deseas!" gritó Evangeline, mirándola seriamente.

"¡Bien!" sonrió Haruna, cuando terminaron de cantarle la canción de cumpleaños, soplaron entre todos, las velas y se repartieron el pastel.

"Esto está muy bueno." comentó Asuna mientras cogía otro trozo de su plato. "¿Lo hiciste tu Leona?

"Me ayudó Satsuki esta tarde."

"Cada vez mejoras más, si nunca encuentras tu amor ideal, estaré encantada de ser tu pareja." comentó Haruna sonriendo, haciendole un guiño.

"¿Eh?" parpadeó Leona en confusión.

"¡Paru!"

"Es broma." sonrió Haruna, agitando la mano.

"Antes de seguir con la fiesta, me gustaría que nos hiciéramos una foto."

"¡Buena idea Kazumi!" sonrió Konoka, juntando las manos.

"¿Una foto?" preguntó Evangeline, alzando una ceja. "Yo paso."

"Eeeeh…" se escuchó a Haruna detrás de Evangeline.

"Saotome… Tienes suerte de no haberme conocido siglos atrás, te aseguro que te hubieras arrepentido." dijo Evangeline sin girarse a ella con una expresión seria. "Pero aun así estas tentándome."

"¡Nunca es tarde para volver a ser como antes, ama!" exclamó Chachazero, después de hacerse la foto, continuaron con la fiesta.

"Creo que ahora es un buen momento para dárselo …" murmuró Leona mientras cogía un vaso de la mesa.

"¿Le vas a regalar algo al ama?" preguntó Chachazero detrás de ella.

"¡Ah!" se sobresaltó Leona, girándose para mirarla. "Sí."

"¿Y qué vas a regalarle? Tu virginidad, ke, ke, ke."

"Mi que-" Leona se sonrojó furiosamente. "¡No!"

"Teniendo en cuenta de que el ama es un vampiro, no sería mala idea, ke, ke, ke." se rio Chachazero,

"¿Qué quieres decir con eso?"

"¿No lo sabes? Ke, ke, ke."

"Olvídalo." Leona se bebió rápidamente un vaso pensando que era el suyo, y se marchó mientras Negi fue a beber algo.

"Ahg… Que fuerte estaba ese zumo…" pensó Leona.

"¿Qué le pasa?" preguntó Negi mirando a Chachazero.

"Nada, es tan fácil de persuadir, ke, ke, ke."

"¿Qué hace el vino de la maestra aquí?" preguntó Negi dándose cuenta de que estaba la botella encima de la mesa, mientras Haruna y Kazumi estaban cantando con unos micrófonos una canción, gracias al equipo que les había dejado Satomi.

"¡Vamos todos juntos a Hawái~!"

"Ugh… Cómo no se callen, yo misma les haré callar haciéndoles pasar por una ventisca." las miró Evangeline.

"Vamos, Eva-chan." la miró Asuna con una risa nerviosa.

"Maestra…"

"Que quieres discípulo."

"¿Tú has puesto en la mesa esto?" preguntó Negi mostrándole la botella de vino.

"¿Ah? ¡¿Ya me habéis vuelto a coger el vino, niñas?!" exclamó Evangeline mirando a Yue y a Ku Fei.

"Pero si ponía que llevaba zumo…"

"¡Ya os dije que también lleva otras cosas!"

"¿Por qué no pusiste nada para evitar que alguien lo haga?" preguntó Asuna, alzando una ceja.

"Porque nadie se atrevería a hacerlo sabiendo quien soy."

"Tiene lógica." dijo Asuna, alzando la mirada al techo. "Debe ser el motivo del porque Paru y Kazumi están tan alegres cantando…"

"Entonces la niña cogió el vaso que tenía." añadió Chachazero encima de la cabeza de Chachamaru.

"¿Eh?"

"¡Muchas gracias!" gritó Haruna cuando terminó la canción. "¿Algún voluntario para seguir?"

"¡Yo!" exclamó Leona levantando la mano, yendo hacia ellas.

"¡Muy bien! ¡Ese es el espíritu!" sonrió Haruna, dándole el micrófono. "¡Cuando quieras!"

"No puede ser, ella también." dijo Asuna con una mirada inexpresiva mientras empezó a sonar la melodía siguiente, Leona empezó a cantar.

Avanzaré hacia el futuro

Sigo caminando en esta oscuridad que parece no tener fin

A veces tengo la sensación de que el hilo que nos une se cortara y nos separara

La desesperación y el miedo parecen desaparecer cuando tú estás,

Es algo que arde en mi interior desde que te encontré

Déjame estar en la eternidad junto a ti

Eres lo único que me sostiene entre la vida y la muerte

No importa lo difícil que pueda ser, tendré que seguir avanzando y que creer mí misma

Aunque no pueda volver a ser quien era, miraré hacia el futuro

La mirada refleja la tristeza y la soledad

Como aquella noche oscura sin la luz de la luna,

Lo único que hay es oscuridad

Me pregunto cuando todo acabara

Este dolor se apodera cada vez más en mi interior

Lo único que hay es oscuridad

Eres tú por la cual sigo adelante, aunque a veces tropiece

Siempre lo intento hasta el límite

Eres quien siempre hace que me levante de nuevo, aunque sea difícil

Seguía buscándote sin saber si te encontraría en este mundo

Que a veces hace que me detenga

Herida, atrapada y aun así sigo, deambulando por este mundo

Preguntándome si algún día lograré deshacerme de mi pasado

No puedo confesarte lo que siento, y sé que es algo que siempre lamentaré

La mirada refleja la tristeza y el miedo

Lo único que hay es oscuridad

Como aquella noche oscura sin la luz de la luna

Lo único que hay es oscuridad

Lo único que hay es oscuridad

Desesperación

Tristeza

Soledad

Miedo

No me corromperé mientras sostenga tu mano (¿Puedes escucharme desde el abismo?)

Desesperación

Tristeza

Dolor

Miedo

Todo me va consumiendo cada vez más desde lo más profundo de mi alma

Tus palabras están grabadas en mi alma como el fuego;

'No importa lo difícil que pueda ser, sigue adelante, aunque todo esté en contra,

no te rindas y avanza hacia el futuro'

Encontré un motivo para vivir; eres tú, mi vida es tuya

Aunque el mundo cambie, siempre te seguiré

Eres lo único que me sostiene entre la vida y la muerte

Este dolor se apodera cada vez más en mi interior

No me importa si es difícil o salgo herida

Eres la razón por la cual siempre me levanto

Eres tú quien me ayuda a no caer en la oscuridad por completo

No me importa el tiempo que tardes yo siempre te esperaré

Eres tú la razón del porque todavía continuo, eres tú, quien hace que siempre me levante

"¡Muy bien Leona!" gritó Haruna cuando terminó de cantar.

"Gracias, esta canción se la dedico a alguien especial-"

"¡Ah!" interrumpió Asuna. "¡Muy bien, Leona! ¿Alguien más quiere cantar?" preguntó Asuna mirando a los demás, nerviosa.

"Yo voy a ir tirando." dijo Satomi mirando la hora en su reloj de muñeca. "Empieza a ser tarde."

"¡Eh! ¡Podemos quedarnos más tiempo!"

"Saotome, te recuerdo que tenemos examen del profesor Nitta."

"Pero eso es en cuatro días."

"Ahora son tres, además, ¿no tienes que entregar el manga que estás haciendo?"

"¿Eh? ¡Maldición!"

"Nosotros también nos vamos maestra." la miró Negi, mientras los demás iban hacia la puerta.

"Está bien." asintió Evangeline viendo cómo se despedían de ella. "Por fin tenemos tranquilidad." suspiró cuando todos se fueron.

"A mí me ha parecido que disfrutabais, ama." sonrió levemente Chachamaru mientras cerraba la puerta.

"Puedes descansar Chachamaru." comentó Evangeline. "Niña." la miró.

"¿Eh?" parpadeó Leona, sentada en el sofá, somnolienta.

"Si estas cansada, vete a dormir." dijo Evangeline cruzando los brazos bajo su pecho, Leona se levantó del sofá.

"Eso mismo digo yo, ¡Eva, a la cama!" exclamó Leona señalando la escalera, seguidamente se desplomó en el suelo, quedando dormida.

"Chachamaru… Llévala a su habitación." suspiró Evangeline.

"Entendido, ama." respondió Chachamaru, cogió a Leona y la llevó a su habitación.

"Eva…" gimió Leona dormida mientras se abrazaba a Chachamaru.

"Lo siento, pero no soy el ama." respondió Chachamaru mientras la dejaba en la cama, le quitó los zapatos y la tapó con las sabanas.

"Te quiero…" murmuró Leona, dándose la vuelta, Chachamaru parpadeó varias veces, confundida, y se fue de la habitación.

A la mañana siguiente, Leona despertó mirando confundida a su alrededor.

"¿Por qué estoy en la habitación? ¿Por qué estoy vestida con la ropa? ¿Qué hora es? Mi cabeza… Que llevaría el maldito zumo." se quejó Leona poniéndose la mano encima de la cabeza, se levantó y fue al comedor.

"Buenos días, Leona."

"Buenos días, Chachamaru."

"Supongo que no recuerdas nada." la miró Evangeline sentada en el sofá, apoyando el codo en el brazo del sofá y recostando la mejilla en su puño.

"¿Eh? No…"

"Al parecer te confundiste de vaso y tomaste el de otra persona, vino para ser exactos, después te pusiste a cantar y al final te desmayaste, Chachamaru tuvo que llevarte a tu habitación."

"Ah…"

"Qué tienes que decir en tu defensa." añadió Chachazero.

"Lo siento."

"Denegado, treinta latigazos como castigo."

"¡¿Cómo?!"

"Chachazero, déjalo, aun así, ponerte ebria solo por tomar un vaso, tienes muy poco aguante."

"Usted perdone." murmuró Leona, estrechando la mirada. "¡Ah! Ahora vengo."

"¿Dónde va?" se preguntó Evangeline viéndola subir por las escaleras.

"Mejor tarde que nunca…" pensó Leona cogiendo el regalo que había guardado en el armario de su habitación.

"¿Quiere más té, ama?"

"No, gracias Chachamaru."

"Sigo pensando que castigarle con latigazos hubiera estado bien."

"Chachazero, suficiente.

"La vida en este lugar no le está sentando bien, ama." comentó Chachazero, una vena de enfado apareció en la parte superior de la cabeza de Evangeline.

"Maestra."

"¿Qué?" preguntó Evangeline viendo a Leona que estaba de pie, mirándola fijamente.

"Yo…" susurró Leona nerviosa con un leve sonrojo.

"¿Qué pasa?" la miró Evangeline, alzando una ceja. "¿Qué llevas ahí?" preguntó, viendo que tenía algo detrás de ella.

"Bueno, yo…"

"Tú, ¿qué?"

"…"

"¡Discípula! ¡Dilo de una vez!"

"¡Esto es para ti!" exclamó Leona yendo hacia ella, mostrándole el regalo.

"¿Eh?"

"Quería dártelo ayer, pero al final no pude…" murmuró Leona, sentándose a su lado, Evangeline la miró fijamente durante unos segundos.

"Como siga sin decirme nada, me va a dar algo." pensó Leona, Evangeline miró el regalo y lo empezó a abrir.

"¿Un peluche?" lo miró Evangeline, alzando una ceja.

"Es un peluche de un Koala, te está llamando perezosa indirectamente, ama, ke, ke, ke."

"¡No!" respondió Leona rápidamente. "Bueno… Pensé que te gustaría ya que tienes tantos… Pero si no te gusta, está bien, puedes tirarlo." la miró nerviosa.

"Idiota." suspiró Evangeline. "No he dicho que no lo quiera."

"Yo ya le dije a la niña que era mejor que le diera su virginidad, ama." comentó Chachazero, Leona se sonrojo de repente.

"¡Y yo para que la quiero!"

"No me pregunte a mí, ama, pregúnteselo usted misma, ya sabrá qué es lo que quiere hacer con ella."

"Chachamaru. Llévatela." ordenó Evangeline con veneno en su voz.

"Entendido, ama." respondió Chachamaru, cogió a Chachazero y se la llevó al piso de arriba.

"En cuanto a ti, niña."

"¿Q-qué?" preguntó Leona nerviosa, aun sonrojada.

"Gracias por el regalo." suspiró Evangeline con los ojos cerrados. "Por cierto."

"¿Qué?" preguntó Leona más relajada.

"Mi cumpleaños es el veinte de junio."


Fin del capítulo 30.

Al final pudieron hacer el cumpleaños, la letra de la canción que canta Leona es inventada, me tomó un tiempo escribirla xd, (me inspiré mientras escuchaba la canción del opening de the promised neverland)

Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.

También, gracias por los review que he recibido :)