Resumen: Cuando se convierten en adultos, las vidas de nuestros héroes se han vuelto muy complicadas, y para nada son como ellos lo habían soñado. Pero nunca es demasiado tarde para arreglar las cosas. Spoilers tercera temporada.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de todo lo que ha aparecido en la tercera temporada

EL MURO QUE NOS SEPARA

CAPÍTULO 28

Apartamento de Marinette

La mañana siguiente

Tanto Adrien como Marinette despertaron de golpe a media mañana por culpa del constante sonido del teléfono celular del chico, el cual sonaba constantemente como si lo estuvieran buscando desesperadamente. Adrien gruñó mientras que extendía la mano a la mesita de noche, donde había dejado el aparato la noche anterior cuando le estorbó en su bolsillo para dormir.

Tras ver a Marinette, quien arrugó la nariz y volvió a dejarse caer sobre su pecho, Adrien sonrió y miró la pantalla. Era de la oficina, así que respondió.

-¿Salut?-

-Lamento mucho molestarlo, monsieur Agreste- escuchó la voz de Sabrina- pero lo estoy buscando para la firma de unos documentos-

-Oh…- dijo el chico, pensando en una excusa- estoy un poco enfermo, por eso decidí quedarme en casa. Coff…cofff…-

-Lo siento mucho, monsieur Agreste. ¿Necesita que envíe algún medicamento a su casa?-

-No es necesario, anoche pasé a comprar algo antes de llegar a casa- dijo él haciendo su mejor voz de enfermo- ah, y antes de que se me olvide, le pedí a mademoiselle Dupain-Cheng que no se presentara en su oficina el día de hoy. Supe que anoche un akuma la atacó, y supuse que necesitaría tomarse un día o dos para recuperarse-

-Entendido, monsieur- dijo Sabrina seriamente- en ese caso, me encargaré de posponer todas sus reuniones para mañana-

-Coff…coff…, gracias, Sabrina- dijo el chico antes de colgar y dejar el teléfono en la mesita de noche.

Adrién volvió a mirar a la chica, quien parecía que se había vuelto a dormir. Cuando se acomodó de nuevo, hundiéndose bajo las mantas, Marinette abrió los ojos hacia él, apenas consciente de lo que había pasado.

-Mmm… ¿quién era?- dijo ella en voz baja.

-Sabrina- dijo Adrien, volviéndose a acurrucar a su lado, hundiendo su rostro entre su cuello y su hombro- supongo que Chloé quería saber porqué es media mañana y no he llegado a la oficina-

-Oh no- dijo Marinette en tono de broma, llevándose una mano a la boca- falté a mi trabajo el día de hoy. ¿Qué dirá mi jefe?-

-No te preocupes, tu jefe es un tipo de lo más simpático- dijo el chico sin dejar de sonreír- supuso que estarías traumatizada después de que el akuma te secuestró anoche, y te dio un par de días para que pudieras recuperarte-

-Muchas gracias, monsieur Agreste. Fue muy comprensivo de su parte-

-Es un placer ayudar a mi mejor diseñadora, mademoiselle Dupain-Cheng-

-¿No crees que va a sospechar que estamos juntos?- dijo ella.

-Solamente tengo que recordar que se supone que estoy enfermo, y supongo que estaremos bien- dijo Adrien con una leve sonrisa.

El chico besó la frente de Marinette y cerró los ojos otra vez. Los dos estaban aún cansados después de todo lo sucedido la noche anterior, y se podían beneficiar de un par de horas más de sueño.

-Estaba pensando, ma lady…- dijo él de pronto.

-Mmm…- gruñó ella, abrazándolo como si se tratara de una almohada- ¿podemos hablar de esto en otro momento?-

Adrien rió en voz baja, abrazándola de regreso. ¡Se sentía tan bien estar con ella!

-De acuerdo- susurró él- aunque estaba pensando que…-

-Shh…- dijo, tomando una almohada con los ojos cerrados y poniéndola sobre la cara de Adrien con extraordinaria precisión- ¡menos hablar y más dormir!-

El chico volvió a reír, pero no dijo nada más, solo se conformó con abrazarla contra él y presionar sus labios en la frente de Marinette antes de quedarse dormido también.

x-x-x

Apartamento de Luka

Esa tarde

Kagami ya había tenido un par de semanas bastante desagradables, fuera del hecho de que su relación con Adrien había terminado. Su madre llevaba todo ese tiempo hospitaliza y en coma, sin dar ninguna señal de mejorar pronto. También la familia Tsurugi había llegado a París, haciendo que la situación de la chica empeorara exponencialmente.

Cerró los ojos, intentando olvidar el feo incidente con su tío. Como había escuchado a Marinette decir una vez, una de las mejores maneras de hacer que una mala situación mejore es ayudar a alguien que esté pasando por algo similar, e imaginó que esa persona sería, en su caso, Luka Couffaine.

El chico había sido akumatizado la noche anterior, casi lastimó a Marinette y había atacado a Alya y a ella misma, y quien sabe si a Adrien también. Incluso lo había acompañado a su casa, y a pesar de que no se había quedado mucho tiempo, se aseguro de que estuviera un poco más calmado, aunque sabía que su corazón tomaría un poco más de tiempo en mejorar.

Cerró los ojos mientras que se puso el dedo índice en los labios. Ese beso había sido un grave error. ¿En qué habían estado pensando los dos? Ambos estaban aún heridos por lo sucedido con sus respectivas parejas, sin mencionar que Luka ni siquiera había podido arreglar las cosas con Marinette, así que no había sido nada inteligente hacer eso.

Sacudió la cabeza antes de continuar la marcha. Lo que no sabía era si Luka estaba bien, pero Kagami se imaginaba que se estaría sintiendo terrible después de todo lo que había sucedido.

La japonesa subió hacia el apartamento de Luka con sentimientos encontrados. El chico debería estar sufriendo igual, si no es que más que ella; pero también era el apartamento donde todos sus problemas habían comenzado. Donde ambos habían cometido un error que les costó sus respectivas relaciones.

Kagami se detuvo en la entrada y respiró hondo antes de llamar a la puerta. Detrás de ella escuchó un par de golpes, y la puerta se abrió revelando al chico con una expresión esperanzada, que se transformó a una decepcionada cuando vio de quien se trataba.

-Ah, eres tú- dijo Luka con una expresión decepcionada.

-Sí, soy yo- dijo Kagami, sintiendo de inmediato que Luka había estado esperando a alguien más- estaba un poco preocupada por ti después de lo de ayer-

El chico sonrió levemente y abrió la puerta, dejando pasar a la japonesa. La sala estaba tan ordenada como siempre. Una parte de Kagami esperaba ver cierto desorden, pero quizá para Luka la manera de dejar escapar su estrés era ordenando su casa.

-No alcancé a decirte anoche… que lamento mucho lo que hice cuando estuve akumatizado- dijo Luka cabizbajo- créeme que jamás pensaría en lastimarte, o a Alya-

Kagami asintió, y estuvo a punto de decir "pero al parecer a Adrien sí", pero se lo pensó mejor. No quería poner más sal en la herida. Además, Adrien y Luka siempre habían sido amigos, y tenía la esperanza que pudieran volver a serlo.

-Nos diste un susto- dijo Kagami- tengo la impresión de que esta versión akumatizada tuya fue mucho más agresiva que… que antes-

Luka asintió, sobre todo después de ver el video sobre lo que había hecho cuando estuvo akumatizado.

-Farfalla es… diferente a Papillon- comenzó a decir pensativo- yo estaba triste por la manera en la que pasaron las cosas con… con Marinette. Pero Farfalla me habló, dentro de mi cabeza. Me dijo cosas horribles, como que tú habías ayudado a Adrien a emborracharme, que todo había sido una conspiración…-

Kagami frunció el entrecejo mientras escuchaba eso. Farfalla sonaba horrible, mucho peor que el Papillon original. No sabía quien podía ser esa horrible mujer, pero estaba claro que tenían que cuidarse de ella.

-Sabes bien que no somos responsables de lo que hacemos cuando estamos akumatizados- dijo Kagami finalmente.

-Lo sé- dijo él- eso no lo hace menos… fui irresponsable en haberme enojado así. Pude haber lastimado a Marinette-

La chica sonrió levemente. Ella se sentía igual de derrotada que él desde hacía tres semanas.

-Bueno, por mi parte, estoy aliviada de que las cosas terminaron así- dijo Kagami- si las cosas hubieran seguido adelante como si nada, creo que ninguno de nosotros seríamos felices-

Ante ese comentario, Luka frunció el entrecejo, pensando en que él sí habría estado feliz, estando siempre al lado de Marinette.

-¿Sucede algo?-

-No estoy de acuerdo contigo- dijo Luka- todo habría sido mejor si todo hubiera seguido como siempre, si tu y yo no hubiéramos hecho nada. Marinette y yo estábamos muy felices juntos, igual que ustedes dos-

Kagami sacudió la cabeza.

-No lo estábamos- dijo ella sinceramente- yo no sabía, pero Adrien evidentemente no estaba seguro de nosotros dos y…

-No quiero hablar más de esto- dijo Luka, sabiendo que la chica tenía razón, pero no quería escucharlo. De hecho, había comenzado a sentirse irritado con ella. Cada momento que pasaba le recordaba lo que ambos habían hecho, la noche que habían pasado juntos, y eso le desagradaba- ¿no tienes otra cosa que hacer?-

-Eh… supongo que sí- dijo Kagami nerviosamente por su repentino cambio de actitud- es solo que escuché… y bueno, estuve ahí durante lo que sucedió ayer. Solo quería ver si te encontrabas…-

-Por supuesto que no me encuentro bien, ya te diste cuenta- la interrumpió Luka secamente- ¿hay algo más que quieras?-

Kagami tenía problemas para relacionarse con los demás, pero había un puñado de personas con las que tenía facilidad. Adrien, Marinette y desde hacía un poco tiempo Luka. Realmente creyó que podía ayudarlo a sentirse un poco mejor. Le puso una mano en el hombro.

-Solo… solamente quería ver si podía ayudarte a sentirte un poco mejor- dijo ella.

-¿No crees que ya hiciste suficiente, cariño?- dijo Luka en voz alta, sacudiéndose de ella.

-¿De qué…?-

-¡Si no hubieras dicho nada, tal y como te lo pedí, nada de esto hubiera pasado!- dijo Luka- ambos estaríamos felices con nuestras respectivas parejas y no estaríamos lamentándonos-

-No podía guardar el secreto- dijo Kagami seriamente- es una cuestión de honor. No puedes mentir con algo así-

Luka la miró molesto.

-Preguntaste si podías hacer algo para ayudarme a sentirme mejor- dijo el chico- ya conoces la respuesta. Tú eres la causa de me sienta así. Tú eres la que no pudo mantener la boca cerrada. Ya has hecho suficiente. Me siento igual de miserable que tú. ¿Ya estás contenta?¿Eso era lo que querías?-

Kagami lo miró con una expresión herida. Ella solo había querido ayudarlo a sentirse mejor, quizá que ambos pudieran sanar con la ayuda del otro. Después de todo, los dos habían cometido un error juntos, y ambos habían perdido a alguien importante en sus vidas por culpa de ese error.

-Yo… dijo Kagami con voz temblorosa- esto fue un error. Siento mucho haberte molestado-

La japonesa le dio la espalda y bajó las escaleras rápidamente para salir al edificio, dejando a Luka inmediatamente arrepentido de lo que acababa de decir. Una vez fuera, la chica miró a su alrededor para asegurarse de que nadie más la viera. Había mucha gente a su alrededor. El muelle de Bateaux Parisiens junto a Notre Dame estaba cerca en la margen izquierda del Sena, y vio que estaba vacío, así que Kagami decidió refugiarse ahí. Bajó hacia el muelle intentando contener las lágrimas, pero éstas comenzaron a cegarla.

Ese día estaba tan horrible que no había manera en la que pudiera ser peor.

FLASHBACK

Hospital Hôtel-Dieu

Esa mañana

Kagami acababa de visitar a su madre y había salido de su habitación, solo para encontrarse con sus tíos maternos en la sala de espera. Tomoe Tsurugi era la hija mayor de la familia y, naturalmente, la líder la misma. Ahora que estaba inconsciente de manera indefinida, el segundo hermano había asumido el liderazgo de la misma. Eso no era nada bueno para Kagami, pues su tío realmente la detestaba.

-Kagami…- dijo el hombre al verla.

-Tío- dijo ella intentando no mostrarse muy molesta con él.

-Supimos sobre la disolución de tu compromiso- dijo su tío, haciendo que Kagami palideciera- la alcaldesa de París nos informó sobre las… circunstancias. Dijo que Adrien te despreció porque te acostaste con otro chico, como una…-

-¿Qué?- dijo Kagami, horrorizada. ¿Porqué Chloé Bourgeois haría algo así?- ¿cómo…?-

-¿Es cierto eso?- dijo el tío, mirándola con desprecio.

La chica entrecerró los ojos. Sí, básicamente eso había pasado, salvo el hecho que había sido ella quien había liberado a Adrien de su compromiso, él no la había despreciado ni mucho menos. Y aunque hubiera sido así, su tío no era el líder de la familia, no mientras su madre aún vivía.

-Yo… esa es una pregunta que tengo que responder a mi madre, no a ti- dijo Kagami fríamente. No iba a dejar que nadie le hablara así. ¡Ella era la hija de la legendaria Tomoe Tsurugi, después de todo!

Al hombre no le gustó esa respuesta. Se volvió al resto de sus familiares, quienes asintieron.

-Dado el deshonor que has atraído a la familia con ese comportamiento tuyo- dijo el tío mayor, mirándola con desprecio- a partir de hoy estás expulsada de la familia Tsurugi-

-¿Qué?- dijo la chica horrorizada- ¡No puede…!-

-Claro que puedo- la interrumpió el tío alzando la voz, al tiempo que el resto de la familia murmuraba en asentimiento- tu madre no está en condiciones de ser la jefa del clan Tsurugi, así que yo seré quien tome su lugar-

Los ojos de Kagami se llenaron de lágrimas. Ella era quien estaba destinada a suceder a su madre, no su tío. Pero como Tomoe no podía hacer nada al respecto, su tío se había desecho de ella.

FIN DEL FLASHBACK

Kagami respiró hondo. En las últimas semanas había perdido la mayoría de sus relaciones. Su madre estaba en coma, su tío la había expulsado de su familia, su compromiso con Adrien había terminado, se había alejado de Marinette por vergüenza de lo que había hecho y Luka, quien pensó que tendría algo de simpatía por ella por haber pasado por lo mismo, también la despreciaba.

El cielo sobre su cabeza se nubló, y comenzó a llover. La chica gruñó al sentir las gotas de agua caer sobre ella y comenzó a caminar hacia atrás para pegar su espalda a la pared del muelle para cubrirse de la lluvia. Un barco cargado de turistas se acercaba al muelle desde el puente más cercano. Cuando Kagami puso el pie detrás de ella, sintió el suelo mojado un poco resbaloso. Se limpió los ojos con el dorso de su mano, pensando que quizá haber ido ahí había sido una mala idea.

Unos segundos después se escuchó el sonido de algo cayendo al agua y una mujer que iba pasado en Saint Michel, sobre ese mismo muelle, dejó escapar un grito.

x-x-x

Apartamento de Marinette

Esa noche

A pesar de que apeas pasaron unas horas en las que estuvo separado de ella, Adrien no podía esperar para volverla a ver. Sin usar su auto para no alertar a Chloé de su presencia en el apartamento de Marinette, el chico se transformó en Chat Noir para regresar a ella.

Marinette, por supuesto, estaba encantada.

-Tengo que estar soñando- dijo ella en voz baja cuando Chat Noir la alzó en sus brazos, dando un par de vueltas sobre su propio eje con ella- tiene que ser un sueño, porque no hay manera en la que sea tan afortunada-

-Detransformación- dijo el chico, convirtiéndose en Adrien- yo soy el gato negro más afortunado del mundo, ma lady. Aún no puedo creer que me ames-

-Que seas tan guapo ciertamente ayuda- dijo ella poniendo su dedo pulgar sobre la nariz.

-¡Oh, no!- dijo él fingiendo estar ofendido- ¡sabía que era demasiado bueno para ser cierto! Solo me quieres por mi cara bonita, mi cuerpo de modelo y…-

-Y por tu modestia, sobre todo- añadió Marinette riendo.

Adrien llevaba algo en una de sus manos, pero con su mano libre tomó la de Marinette y la acercó a sus labios.

-En serio, soy afortunado que me ames a pesar de todas mis metidas de pata-

-Tienes razón, debería ponértelo mucho más difícil después de todo este tiempo- dijo Marinette cuando el chico la puso de vuelta en el suelo, dando un paso hacia atrás para mirarla mejor. La cara mortificada de Adrien la hizo cambiar de opinión sobre esa broma- claro que no, mon minou. Te adoro, lo sabes-

El chico rubio sacudió los hombros y tomó su mochila.

-En todo caso, te traje una ofrenda- dijo el chico, sacando un bote de helado de vainilla.

-Oh- los ojos de Marinette brillaron al mismo tiempo que revelaba una tarta tatin de manzana que había preparado- parece que leíste mi mente-

-Mademoiselle Dupain-Cheng, espero que sepa que usted está arruinando mi perfecta dieta de modelo- dijo Adrien.

-Usted fue quien trajo la ofrenda de helado a esta casa, monsieur Agreste- dijo Marinette.

Los dos se echaron a reír otra vez. Marinette sirvió un trozo de la tarta recién horneada en un plato, agregándole a cada una una cucharada de helado de vainilla, y ambos se sentaron juntos en el sofá de la sala, encendiendo la televisión y cubriéndose juntos con una manta. Esa noche era particularmente fría, ideal para pasarla juntos bajo la manta.

Adrien besó cariñosamente la mejilla de la chica, y ambos estaban muy a gusto mirando la televisión cuando el teléfono celular de Adrien comenzó a sonar insistentemente. El chico gruñó en voz alta cuando metió la mano a su bolsillo para sacarlo.

-Ugh, más vale que no sea…- comenzó a decir entre dientes mientras que Marinette lo miraba con una sonrisa. La expresión de Adrien se ensombreció cuando vio el número y respondió- ¿diga?-

Marinette escuchó un murmullo que no pudo descifrar, pero la expresión de Adrien le dijo que claramente lo que sea que le estuvieran diciendo no eran buenas noticias. El color abandonó el rostro del chico mientras que escuchaba por el auricular.

-Entiendo, voy inmediatamente para allá- dijo él antes de colgar y volverse a Marinette- lo siento mucho, ma lady, pero tengo que irme. Acaba de suceder algo muy grave-

-¿Qué sucedió?- dijo ella en voz baja- ¿quién…?-

-Llamaron del hospital Hôtel-Dieu porque… todavía soy el contacto de emergencias de Kagami- dijo Adrien. Marinette estaba tan pálida como él al escuchar eso.

-¿Qué le sucedió a Kagami?-

-Tuvo un accidente. Dijeron del hospital que resbaló del muelle del Bateaux Parisiens junto a Notre Dame y cayó al río helado- dijo Adrien- afortunadamente lograron rescatarla, pero no está… no se encuentra bien-

Marinette se llevó las manos a la boca al escuchar eso. Por más que Kagami supiera nadar, en esa época del año el agua debía estar helada, y era imposible nadar en esas condiciones. Seguramente era algo grave para que la hayan llevado al hospital.

Ella fue la primera en salir de su sorpresa. Se levantó del sofá y le ofreció la mano para ayudarlo a levantarse.

-Vamos, tenemos que ir al hospital- dijo Marinette- tengo un abrigo recién terminado que puedo prestarte, para que no tengas que regresar a tu apartamento-

Adrien la miró con enormes ojos, y sonrió. Era tan afortunado de tener a esa mujer en su vida. Su sonrisa apenas duró unos segundos, pues estaba sumamente preocupado por Kagami. Ambos se transformaron juntos y salieron corriendo hacia el hospital. Chat Noir hizo la nota mental de llamar a su chofer para que pasara por ellos cuando terminaran.

x-x-x

Entrada del hospital Hôtel-Dieu

A la mañana siguiente

Si bien esa mañana Luka se había sentido esperanzado cuando vio en su teléfono celular el nombre de Marinette, estaba a punto de recibir una terrible decepción. La chica no le había llamado para reconciliarse con él, ni tampoco para ver cómo se encontraba.

-Solo te llamo para avisarte- le dijo Marinette seriamente a través del auricular- ayer en la tarde Kagami tuvo un accidente. Resbaló al Sena desde el muelle de los Bateaux Parisiens junto a Notre Dame, y está en el hospital Hôtel-Dieu-

-¿Qué dices?- dijo Luka horrorizado al escuchar eso, olvidando por un momento que era Marinette la que estaba hablando con él- ¿cómo pasó esto?-

-No estoy segura de lo que estaba haciendo ahí en el momento del accidente. Los testigos solo dijeron que había estado llorando antes de resbalar con el suelo mojado y caer al río- continuó Marinette- ella está…-

-Oh no…- la interrumpió Luka nerviosamente, sintiendo un agudo dolor en su estómago como si se hubiera tragado una enorme roca. Su cuerpo tembló, y el remordimiento comenzó a apoderarse de él. Kagami estaba herida, o peor- no, no…-

-¿Luka?- la voz de Marinette se notaba confundida.

-Todo esto es mi culpa- confesó el chico en medio de la impresión de saber que Kagami había tenido un accidente justamente después de que él la había tratado horriblemente- yo provoqué esto. Estaba furioso porque le confesó la verdad a Adrien, y le dije que era la causa de todos mis problemas antes de echarla de mi casa-

-¿Que hiciste qué?-

-Lo sé, fui una horrible persona, y me arrepentí tan pronto como lo dije- dijo Luka mortificado aún por lo que Marinette le acababa de decir- ¿qué fue lo que…?-

-No, ¿sabes algo? Cometí un error al llamarte. Debo irme- lo interrumpió Marinette antes de colgar la llamada.

-No, Marinette, espera…-

Pero era demasiado tarde. Marinette había colgado la llamada antes de que siquiera hubiera alcanzado a hablar. Ante eso, el chico sintió como si el mundo le cayera encima. Kagami había sido la única de los dos que había hecho lo correcto: confesar su culpa a Adrien, liberarlo de su compromiso y tratar de ayudar a Luka a superar su separación de Marinette. Él había hecho todo lo contrario y se había comportado como un verdadero idiota, sobre todo con ella. ¿Porqué tenía que ser Kagami la que sufriera?

Luka se puso rápidamente los zapatos y salió corriendo de su apartamento, dirigiéndose hacia el hospital que estaba en L'Ile de la Cité. Afortunadamente la distancia era mínima, y llegó en menos de diez minutos.

Pero el guardia de la puerta del hospital lo detuvo en seco antes de que pudiera entrar al hospital. El hombre parecía tener cara de pocos amigos, y lo miraba con una expresión de gendarme mal pagado.

-Alto ahí- dijo el fornido hombre, quien era al menos dos cabezas más alto que Luka- ¿cuál es su asunto aquí, monsieur?-

-Vengo a ver a una paciente- dijo Luka impacientemente- se llama Kagami… Kagami Tsurugi-

El guardia revisó su tablet rápidamente, aún obstruyendo la puerta.

-Efectivamente, mademoiselle Tsurugi y madame Tsurugi están internadas aquí- dijo el guardia en tono monótono, que pareció desesperar más al chico- ¿cuál es su nombre, monsieur?-

-Luka Couffaine-

Al escucharlo, el guardia frunció el entrecejo y miró a Luka por un momento antes de devolver su mirada a la tablet.

-¿Relación con la paciente?-

-Soy... su amigo- dijo Luka, sus mejillas enrojeciéndose de vergüenza al recordar lo que le había hecho.

-¿En serio?- dijo el guardia, mirándolo sospechosamente- lo lamento, pero tengo órdenes específicas en el caso de estas dos pacientes. La orden estricta de monsieur Agreste fue que nadie más que él puede entrar a verla, a menos de que él lo autorice-

Luka gruñó en voz baja. Parecía irónico que siempre Adrien estuviera interponiéndose en su camino.

-En ese caso, llámelo para que me autorice entrar- le dijo Luka al guardia, cada vez más impaciente- ¡necesito asegurarme de que Kagami esté bien!-

Al ver que el guardia no se movía, Luka sacó su teléfono celular, pero antes de que lograra siquiera marcar el número de Adrien, vio que al menos cinco hombres japoneses estaban siendo escoltados fuera del hospital por un grupo de guardias de seguridad.

-¿Qué es lo que sucede?- se preguntó Luka en voz baja. Se acercó a uno de ellos para escuchar.

-¡Esto es un escándalo!- dijo el mayor de ellos- ¿quién se cree que es ese Agreste, echándonos así del hospital? ¡Si Tomoe es nuestra hermana! Nosotros podemos verla cuando nos dé la gana y…-

-Ni siquiera va a ser parte de nuestro clan- siseó otro de ellos- después de que expulsamos a esa buena para nada de su hija de la familia…-

Luka palideció al escuchar eso. Se sintió, si es que era posible, más rata que antes. ¿Entonces los Tsurugis habían expulsado a Kagami? No tenía idea las consecuencias a las que la chica se había arriesgado al ser honesta. Él solo tenía a Marinette que perder. Kagami había perdido mucho más que solo al chico que amaba.

"Dios, soy un grandísimo imbécil", pensó para sí mismo. Si su madre llegara a saber eso, lo molería a palos por ser tan idiota. Aún pensando en ello, tomó su teléfono y llamó a Adrien.

-¿?- escuchó la voz molesta del rubio.

-Adrien, soy Luka- dijo el chico rápidamente- escucha, estoy en la entrada del hospital y quiero pasar a ver a Kagami porque…-

-Lo siento, Luka, estoy ocupado- lo cortó Adrien antes de que terminara de hablar. Luka intentó decir algo más, pero la llamada se cortó antes de que pudiera pronunciar alguna palabra. Se volvió al guardia de nuevo.

-Por favor, necesito saber cómo está- dijo el chico con una expresión desesperada. El guardia suavizó su mirada, pero sacudió su cabeza.

-Lo siento, son órdenes de mi superior- dijo el hombre- monsieur Agreste es el único contacto de emergencias de la familia Tsurugi, y tenemos órdenes de seguir todas sus indicaciones al pie de la letra-

Luka se habría enfurecido con él, pero se sentía tan culpable por lo que le había dicho a Kagami antes de su accidente que no podía. No pudo hacer nada más que sentarse en una banca junto a la entrada del hospital para esperar a que Adrien o Marinette pasaran por la entrada, y poderles pedir noticias.

X-x-x

Oficina de Adrien Agreste

Al día siguiente

Sabrina supo que estaba en problemas tan pronto como vio la expresión de Adrien cuando llegó a la oficina en Gabriel. Era la primera vez que el chico tenía la misma mirada fría y furiosa de su padre. Instintivamente la chica se apartó de su camino, pero no pudo hacer nada para evitarlo para siempre.

-Sabrina, necesito hablar contigo en mi oficina- dijo Adrien fríamente, sin siquiera detenerse para decir eso mientras que caminaba a la oficina- ¡inmediatamente!-

La chica palideció mortalmente y por un momento consideró huir de ahí, pero supuso que Chloé se enfurecería si hacía algo sospechoso. Caminó hacia la oficina de Adrien, donde el chico la esperaba en la puerta, y cerró esta tan pronto como Sabrina entró.

-Siéntate- dijo Adrien agresivamente mientras que daba un golpe a la silla frente a la suya. Sabrina obedeció automáticamente, temblando de miedo. Ya sabía de qué se trataba su enojo antes de que siquiera pudiera decir algo.

-Monsieur Agr…-

-¡Silencio!- dijo él alzando la voz.

Y no era para menos. Adrien estaba furioso desde que él y Marinette se enteraron todo lo que había sucedido detrás del accidente de Kagami. Que Luka la había hecho llorar cuando ella intentó ayudarlo a sentirse mejor. Que su familia, los hermanos de Tomoe Tsurugi, la habían expulsado de la familia tan pronto como se enteraron de su pequeño affaire con Luka y las consecuencias que tuvo. Y sobre todo, que la familia Tsurugi se había enterado de ello por medio de Chloé Bourgeois, quien seguramente lo supo gracias a su espía en Gabriel. Era obvio que Sabrina había espiado a Adrien y Kagami cuando estos conversaban sobre el hecho de que Luka no le había dicho nada a Marinette sobre su affaire.

Adrien estaba furioso por todo lo que había sucedido. Había comenzado aprovechado el hecho de ser el contacto de emergencia de las Tsurugi para echar del hospital a sus horrendos familiares y a Luka.

Y ahora tenía que lidiar con Sabrina.

-Estoy sumamente disgustado- dijo Adrien fríamente, hablando inquietantemente parecido a su padre- desde que comenzaste a trabajar aquí sabía que solo lo hiciste porque querías espiarnos, a Kagami y a mí. Pero aún así decidí darte una oportunidad. Sabía que Chloé te estaba manipulando, que quizá te estaba amenazando y que aquí tendrías la oportunidad de hacer las cosas bien. Pero lo que le hiciste a Kagami es imperdonable-

Sabrina tembló. Había escuchado gritos y palabras frías de parte de todo el mundo, pero jamás de Adrien.

-Estás despedida- siseó él- y puedes decirle a Chloé que jamás la perdonaré por lo que le hizo a Kagami. Que puede tener todo el poder en París en sus manos, pero si la veo moverse en contra de la gente que amo de nuevo, me voy a encargar de que pague por ello- entrecerró aún más sus ojos- ¡ahora vete de aquí!-

La chica asintió temblorosa y salió de su oficina. Tan pronto como se quedó solo relajó la mirada y vio a Marinette entrar. La chica había sido testigo de como Sabrina había huido con la cola entre las patas.

-¿Estás mejor, chaton?- dijo ella en voz baja, tomando su mano. Adrien sacudió la cabeza.

-Un poco- dijo Adrien, tirando de su mano para atraerla hacia él y abrazándola- aún hay muchas cosas que arreglar-

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Luka sigue metiendo las patas, pero al menos tuvo la decencia de arrepentirse inmediatamente. Lástima que Adrien no está nada contento con él. A la pobre Kagami le llueve sobre mojado, al menos no se dará cuenta del caos a su alrededor en estos momentos. Muchas gracias a todos por sus reviews. Muchos abrazos.

Abby L.