Me encontraba de camino a la casa Uchiha, según sé, Sakura sigue viviendo en la casa de Sasuke porque realmente él no ha vuelto, necesito que ella me cuente la verdadera situación.
Toque la puerta.
Después de unos segundos, Sakura la abrió.
La miré un momento, ella realmente es bonita y se merece algo mejor que Sasuke. Tenía la mirada clavada en mí, como si no creyera lo que ve.
—Keke-chan...— dijo apenas audible.
— Hola.
Ella no tardó mucho en darme un abrazo, luego me entró a la casa.
— Enserio te he extrañado en estos últimos años.
— Yo también a ti— declare.
Sea como sea es mi amiga, aunque nos gustase el mismo chico.
Pero yo me siento una mala amiga, técnicamente besé a su ex-esposo.
Ella me guió al salón donde una vez tuvimos una cena, nos sentamos una en frente de la otra.
— ¿Aún no te arreglan ese jutsu?— dijo aguantando la risa.
— No te burles, prefiero quedarme así— dije cruzándome de brazos.
— Pareces mas amiga de mi hija que mía así.
— Ya la ví, Sarada es clavada a Sasuke— mencioné.
— Si... lo es— dijo cambiando su tono de voz.
Bajó la mirada.
— Naruto me contó lo de Sasuke... yo, lo siento.
No se manejar muy bien estas situaciones, me es muy difícil entender los sentimientos, nisiquiera manejo bien los míos.
— Eso ya no es importante.
— Quiero que me cuentes— le pedí— ¿Porqué terminaron?
Ella me miró a los ojos.
— ¿No te haces una idea?
— No, cuando me fui estaban bien. Quiero saber desde el principio.
Ella suspiró.
— Sasuke-kun, él... se que nunca estuvo enamorado de mí realmente, pero yo me negaba a creerlo así, cuando Naruto lo trajo de vuelta me acerqué a él, estaba dispuesta a darlo todo pero el pasaba de mí, hasta que nos asignaron una misión.
Ella paró, como pensando lo siguiente que diría.
Yo la miré expectante.
— Él me quiere, de eso no tengo dudas, me dejó en claro que soy su familia aunque no estemos juntos de la forma en la que yo quisiera. En la misión tuvimos varios roces, todos provocados por mí, en uno de ellos terminamos... bueno, ya sabes— Ella se sonrojó.
— Eres una cochina— dije en forma de burla.
— ¡No lo soy!— dijo aún mas sonrojada— después de eso supe que estaba embarazada y di a luz en una de las guaridas de Orochimaru con asistencia de una amiga de Sasuke-kun, el se veía nervioso y cuando cargó a Sarada por primera vez, vi en sus ojos una gran felicidad, en ese momento pensé que ya lo tenía.
— ¿Y qué pasó? Si estaban muy felices.
— Decidimos casarnos, para que Sarada creciera en una familia estable, aunque muy en el fondo sabía que Sasuke no quería casarse, aunque el me dijera lo contrario, sus ojos me lo decían... el amaba a alguien más.
Cuando Sakura dijo eso último, me removí incómoda en mi asiento.
— ¿A quien?— me atreví a preguntar.
Sakura me miró como si yo fuese una estupida.
— A ti— dijo de forma segura— nunca entendí su conexión, nunca entendí por qué tu, y por esa misma razón supe que te amaba, solo ustedes se entienden, aunque ustedes tuvieran a kilómetros de distancia y no se vieran por muchos años, cuando se reencontraban seguían siendo los mismos, Sasuke-kun me lo dijo el día que decidimos divorciarnos.
Estaba muy incómoda, ni en mil años imaginé que Sakura me dijera esto.
— Terminamos bien, terminé con un ciclo de dolor que me había impuesto yo misma, un amor no correspondido que forcé. Nosotros terminamos bien, hasta que decidió irse, no lo he vuelto a ver, me dijo que siguiera viviendo aquí, ya que como te dije antes, nosotros seguimos siendo familia y nos une Sarada, pero Sasuke-kun no ha sido el mejor padre.
En estos momentos se ma hacía difícil verle la cara, se que ella ama a Sasuke incluso mas de lo él o yo nos podríamos imaginar.
Pero así es la vida, no se puede tener todo.
— Sakura yo... lo siento— dije sin mirarla— no quería causarte problemas, él está un poco confundido yo...
— No te atrevas a decilo— sentí una mano en mi mentón y luego como lo subían.
Sakura me obligaba a mirarla.
— Se lo qué pasó la última vez que estuviste aquí Keke-chan, Sasuke-kun me lo contó.
Oh... eso.
— Lo siento— volví a repetir.
— No te disculpes, es estupido— ella soltó mi cara, pero seguíamos manteniendonos la mirada— lo amas igual que yo, ya lo entiendo, y quiero que sean felices.
Un momento, paren todo.
— Sakura, yo nunca estaré con Sasuke, entratelo en la cabeza.
Ella negó con la cabeza.
— Tu sigues siendo una niña, nisiquiera tu misma lo entiendes.
¿Qué? ¿De qué habla?
Y no soy una niña.
— No te entiendo.
Ella sonrió y me dió la espalda.
— Están destinados a estar juntos y cuando te des cuenta entonces vas a terminar con tu ciclo de dolor.
Ella tiene razón, no la entiendo.
Creo que ya la conversación se tornó algo incómoda, hay que terminar con esto.
— No se que de hablas, tampoco quiero enterarme, lo que si te diré es que te traeré a Sasuke de vuelta, creo que el necesita comenzar a arreglar su lio y dejar de escapar de su hija.
Ella volteó a mirarme.
— Se que solo tú puedes traerlo— dijo con una sonrisa— ¿Quieres sopa de pollo?— preguntó, cambiando drásticamente el tema.
— Si.
— Luego hay que peinarte, mira ese cabello, esta vuelto un lío— dijo sonriéndome.
Yo también le sonreí.
La gran paliza que te daré no la escribirán en ningún libro por lo violenta que será, Sasuke.
