EPILOGO
Candy Tenoh sonrió a la cámara con genuina felicidad. Le fascinaba saber que estaba cumpliendo con su verdadera vocación. No fue sencillo, a lo largo de su vida siempre existieron otras actividades que la apasionaban tanto que incluso llego a titubear sobre su camino a seguir. La crisis de los dieciocho le decían. Todo era resplandor en su futuro y graduarse con Honores de una de las mejores universidades de Arquitectura en Europa se lo indicaba.
Su madre se acercó a ella con una sonrisa discreta, para otro ser humano el tamaño de esa sonrisa significaría que lo estaba haciendo por compromiso, pero Candy quien conocía perfectamente el aire de tristeza que siempre rodeaba a su mami haruka sabia a la perfección que hoy lucia radiante de felicidad. Casi soltó una carcajada al recordar como sus compañeras de primaria le tenían miedo a la cara tan seria que siempre mostraba su querida mamá.
—Felicidades hija—
—Gracias, madre—
Candy correspondió el enorme abrazo de su madre y tomo el obsequio. De una enorme caja emergió un estuche y en él; el más bonito violín hizo su aparición. Candy alzo una ceja.
—tu no desistes ¿verdad? —
—Ya me conoces, siempre he dicho que tú tienes el alma de una violinista—
— ¿Por qué lo llevo en la sangre? No, mi camino no es el mismo de mi madre. A veces no está en los genes lo que nos apasiona y elegimos carreras muy diferentes a la de nuestros padres—
—yo creo que si esta en los genes, hija—
Su madre la tomo del rostro con delicadeza y le dedico una mirada dolorosa. Candy se asustó, su madre era una persona callada, seria, que siempre estaba en su propio mundo. De ella se podía percibir un aire de nostalgia y tristeza. Pero nunca la había visto con esos ojos que gritaban al mundo un sufrimiento. Podría jurar que por un momento los verdes ojos se aguadaron por unas nacientes lágrimas.
— ¿madre? ¿Estás bien? —
—ven Candy, me gustaría que me acompañaras a un lugar —
— ¿madre y Stan si podrán venir? — pregunto con ilusión. Pero la cabeza de su madre se negó.
—Me temo que no alcanzaron vuelo—
—tienes razón, madre nunca ha asistido a mis eventos importantes. ¿Por qué habría de hacerlo ahora? Solo me estoy graduando de la universidad con honores—declaro con ironía— Stan supongo que estará embargado por la desolación por no venir a verme—
—hija…ellos te…aman—
—Pues no lo parece— dijo enojada entrando al carro dándole un portazo. — ¿Qué les he hecho? Escucha madre, ya me canse de callármelo. Stan siempre me ha tratado mal, es grosero conmigo, nunca ha sido amable, nunca me ha defendido y madre es peor aún….Stan nota mi presencia y muestra desagrado pero madre….siempre me ha tratado como si no existiera. —
—Tú sabes lo que ella…. —
—sí, lo se…— Candy apretó su vestido y cerró los ojos con dolor. ¿Por qué precisamente se tenía que descargar el día de su graduación? Ese día era para que luciera radiante, para estallar de felicidad y orgullo no para sentirse rencorosa. — ella no es mi verdadera madre, ella es tu pareja. Pero esa mujer ha estado conmigo desde que tengo uso de razón. Ella es lo más cercano que tengo a una mamá….pero me gustaría sentirme querida de vez en cuando…. —
—se te olvida que yo también soy tu madre. ¿Qué acaso yo estuve pintada todo el tiempo? —
—No— Candy sonrió— tu eres la mejor madre del mundo, pero reconozco que me hubiera gustado que Stan y madre fueran más amorosos conmigo. Oh mira , ahí está "charlie's" se me antojo una hamburguesa, graduarme me da hambre.—
Candy vio pasar la hamburguesería en un parpadeo.
—oye—
—Necesito llevarte a este lugar de inmediato—
— ¿no podía esperar? No bromeaba cuando te dije que tenía hambre ¿o me llevaras a un restaurante elegante? No por nada madre y tu vivieron aquí unos años—
Candy vio a su madre quien no despegaba la mirada del camino.
—Necesito llevarte ahora o no podré hacer esto jamás—
—me estas asustando—
Candy ya no volvió a decir una palabra, su madre estaba en profundo silencio. Con el pasar de unos muy incomodos minutos llegaron al lugar. Candy se extrañó. Sin decir nada, su madre se adentró y Candy la siguió de forma automática.
—hija….la culpable de que Ada ni Stan puedan quererte no es otra más que yo—
— ¿de qué hablas? —
—he cometido muchos errores en mi vida, he actuado sin pensar, y por mis acciones he arruinado la vida de muchas personas…pero a la principal persona que he dañado es a ti—
— ¿eh? —
—hemos llegado—
— ¿De Qué estás hablando? ¿Invitarme al cementerio en mi graduación… ¿no te parece macabro? —
—mira, aquí hija— señalo Haruka una tumba.
Candy se acerco con recelo, leyó el nombre de la persona que ahí reposaba. No le sonaba para nada.
—Aquí en esta tumba descansa el cuerpo de tu verdadero padre—
La declaración le cayó como un balde de agua helada. La sensación de que alguien le había dado un puñetazo en el vientre la embargo por completo. Abrió la boca por la estupefacción. Sus ojos rápidamente se movieron para localizar el nombre
—Dylan kendrik—susurro Candy, volteo a ver a su madre con reproche —nunca me intereso saber de mi padre Haruka, ¿Cómo podría siquiera pensar en él? Me abandonaron a mi suerte, ¿crees que tengo deseos de saber nada sobre ellos? Deja este absurdo cliché de la huérfana y vámonos, tengo la intención de pasar este día con mi verdadera madre, con la mujer que decidió adoptarme. No con las personas que me regalaron. Estamos perdiendo el tiempo—
Comenzó a caminar hacia la salida decidida a no volver a tocar más el tema, pero la voz de Haruka hizo que se volteara.
—El eligió tu nombre…. te puso Candy el mismo día de tu nacimiento, recuerdo que llego un poco tarde al parto pero tú Sonreíste al verlo, según supe el decidió ponerte así porque tu madre no dejaba de comer dulces en tu embarazo, lo vi solo unos instantes pero no me cabe duda de que él te amaba—
— ¿él me amaba? ¿Los conocías? Tu…. siempre me dijiste que nunca pudiste encontrar a mis padres. ¿Qué esta pasando?—
—estabas muy pequeña, no merecías saber toda esta historia. De hecho ahora mismo estoy dudando en contártela—
— ¿Cuál verdad? — dijo en un susurro serio.
—hija debes de ser fuerte con es…. —
–¡ya basta de estupideces! ¿¡cual verdad!? —
Ambas se miraron durante unos segundos, haruka aparto la mirada en dirección al cielo.
—tu verdadera madre y yo…fuimos novias cuando éramos adolescentes. —
—¿Qué? —
—tenía dieciséis años….fue amor a primera vista—
—no entiendo… ¿te casaste con ella? —
Haruka negó con la cabeza
—nos reencontramos años después. Ambas estábamos ya casadas, nos amábamos Candy. Nos amábamos mucho…no pudimos evitarlo, ella y yo…—
–se convirtieron en amantes– declaro en tono glacial. Vio a su madre asentir.
–entonces…tu estabas con ada y la engañaste con mi madre–
–¿entiendes ahora por que no te guarda tanto afecto? Stan era un niño pero tambien recuerda un poco de todo lo que sucedió.
–¿Qué sucedió?
–yo ame a tu madre mas que nada–
–no me interesan tus patéticos sentimientos….¡quiero que me expliques que sucedió con mis padres! –
Haruka se acerco a candy pero ella se aparto con violencia, incluso se movió para empujarla. Haruka tropezó y cayo en la tierra. Miro por segunda vez la tumba de Dylan Kendrik y asintió. lo mínimo que le debía a este hombre era hablarle con la verdad a su hija. Aun si eso significaba perderla.
– la compañía de tu madre…estaba llena de gente que lavaba dinero a sus costillas, cuando tu abuelo se dio cuenta e intento frenarlos…hicieron estallar el avión en el que viajaban tus abuelos paternos y maternos. Tu madre se dio cuenta de que ustedes eran las siguientes y me planteo…huir…–
Candy la miraba tranquilamente, su expresion neutral le dieron escalofrios a haruka.
–yo la amaba….es el amor de mi vida candy….la amaba con locura. –
–te dije….que no quiero saber de tus patéticos sentimientos…quiero saber que paso…–
– íbamos a huir, el día y la hora en que yo ya me iba con tu madre….fueron a buscarme unos policías. Michiru se encontraba muy golpeada y tu padre se habia disparado en la sien. –
Candy soltó un sollozo.
–mi padre se entero de la traición, la golpeo y luego se suicido. ¡no puede ser! –
La niña se dejo caer en la tumba y abrazo la lapida de Dylan con desesperación. Haruka la miro.
–no creo que eso haya pasado, creo que….fueron los enemigos de tu madre los que entraron a su casa esa noche…–
–¿Cómo lo sabes? –
–no lo se, pero quiero pensar que Dylan no era ese tipo de hombre…quiero pensar que el se mantuvo siempre gentil y amoroso con tu madre.
–¡esa es la culpa que no te deja vivir! –
–tienes razon, pero por mas que lo pienso esa noche sucedieron muchas cosas extrañas. Michiru al día siguiente mando matar a todos los peces gordos que se habían apoderado de su compañia–
–explícame ¿Por qué no has investigado? –
–michiru te concedió una segunda oportunidad, te saco del mapa para ellos. Eres inaccesible para esa gente, si de repente me aparezco por ahí investigando te encontraran, no pienso dejar que el sacrificio de michi sea en vano. –
–¿no te carcome la duda? –
–todos los días, hija…–
–¡no me llames hija! –
Haruka suspiro.
–no conocí mucho a tu padre, solo lo vi muy poco pero si de algo me di cuenta es que amaba a tu madre, y te amaba muchísimo a ti también. –
–¿y mi madre? – candy se acerco a haruka –dijiste que mi madre fue encontrada golpeada, no muerta. ¿Dónde está? –
–en Japón…durante todos estos años. – haruka se acerco –la mantuve viva a pesar de que la opinión médica era desconectarla, creía que con el tiempo se produciría un milagro. Pero….nunca llego. La desconecte hace dos años. –
Candy comenzó gritar colérica, haruka sintió que era el quejido de un animal herido. Y cerro los ojos.
–su tumba esta a un lado de la de tu padre–
–¿Por qué nunca me dejaste verla? ¡tenía dieciséis años maldición! –
–perdóname…por todo–
–¡quiero que te vayas!... – Candy se volteo a ver a la que durante dieciocho años creyó que era su madre –¡haruka, lárgate! Lárgate de mi vida–
–cuando estés preparada Candy, ve a casa…tengo varios objetos de tus padres–
–que te largues–
Haruka se llevo la mano a la frente con perturbación. A paso lento se aparto del cementerio.
Acababa de perder a su hija, pero no se arrepentía de haberle contado sus orígenes. Ella seguramente la odiaba, pero no podía dejar que una niña de dieciséis años viera el estado tan deteriorado en el que se encontraba su madre.
Creyó que sus culpas una vez confesadas se alejarían de su mente, pero habían regresado con más fuerza sobre su espalda. Ella no había muerto aquella noche, pero se sentía muerta en vida.
Volteo a ver a la joven que se encontraba entre las dos tumbas, hincada mientras lloraba descontrolada. Había destrozado a una familia, y ella se encontraba ilesa. O eso creían, pero el peso de su arrepentimiento era demasiado grande para siquiera soportarlo. Había perdido todo lo que amaba.
Comprendía ahora que el amor es como una rosa, una vez que esta Moria no importaba lo mucho que te esforzaras, esta no reviviría jamás. Y solo quedaban las espinas que amargas le habían robado la tranquilidad, la paz y las esperanzas de vivir.
Alzo su vista hacia arriba.
El cielo era de un azul claro precioso, y los rayos del sol calentaban su piel. Era un día agradable. Como cuando michiru y ella se sentaban en algún parque a platicar cualquier tontería.
Quizá algún día en otra vida podría volver a ver a michiru…y quizá esta vez el destino estaría de su lado…quizás en un golpe de suerte la luna no se quedaría esperando por ellas todas las noches.
Avanzo un paso y su alma se entregó a esa única esperanza. Quizás algún día…
FIN.
GRACIAS INFINITAS, AL FIN TERMINE ESTE EPILOGO QUE LES HABIA PROMETIDO. Y CON ESTO TERMINAMOS POR FIN OFICIALMENTE, ESTA HISTORIA.
QUIERO AGRADECERLES INFINITAMENTE POR TODO SU APOYO A ESTA HISTORIA A PESAR DE QUE ME PASE DE DESGRACIADA CON MIS BELLAS HARUKA Y MICHIRU. SIENTO QUE A VECES EL AMOR NO TERMINA FELIZ. ES MAS, LOS MAS GRANDES AMORES SIEMPRE TERMINAN EN TRAGEDIA.
POR LO TANTO Y CON TODO LO QUE PASO, YO NO PODIA REVIVIR A MICHIRU, QUE ES ALGO QUE MUCHOS ME HABIAN PEDIDO. NO PUDE Y ME DISCULPO POR ESO, PERO EN UNA HISTORIA TAN LLENA DE TRAGEDIA NO CREO QUE EL FINAL SEA FELIZ Y ESPERANZADOR.
SE QUE ME MATARAN POR ESTO. Y SE VIENEN MUCHOS REVIEWS ENOJADOS. PERO NO SE PREOCUPEN, CREO QUE LO RESISTIRE JAJAJAJA.
LES MANDO UN ABRAZO.
