Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía
Solo para mayores de 18.
Yani, muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!
Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook
Enero, 2011. Un año atrás.
—Rosalie está encantada —comentó Edward, sonriendo—, todavía no puedo creer que de entre todos los tipos en Warner, siga enamorada de mí.
—Eso me pone celosa, no digas esas cosas —murmuró su esposa, besándolo.
—No tienes nada de qué preocuparte, Rose te manda saludos y quiere que vayamos a comer juntos —dijo besándola de vuelta—, de hecho… también quiere que busque una banda de rock, eso como que me está deteniendo un poco, ya sabes —le acarició el cabello con dulzura—, con los planes del bebé y eso, no quiero involucrarme con una banda que implique que viajes o te veas estresada…
—Podemos dejar lo del bebé para después, Edward… —sujetó su mano, suplicándole con la mirada—, has visto que nada ha pasado en estos meses que llevamos intentándolo.
—No —le devolvió la mirada como si estuviera loca—, por favor, no estés buscando de nuevo un pretexto, Bella, ya tomé el trabajo que querías para esto. Además, tengo la suficiente edad como para volverme padre de mi primer hijo.
—¿Sabes? —dijo cansada—, estoy un poquitín harta de que me reproches que te obligué a escoger esto, Edward, sabes que no estaba yéndote bien, solo quería lo mejor para ti.
Él meditó eso por unos instantes, recordando cómo había invertido demasiado dinero hasta que ya era algo incosteable, hasta que había dejado deudas importantes en sus tarjetas de crédito antes de suspirar. Sujetó sus manos, besándole los nudillos con suavidad.
—Tienes razón, soy un idiota y lo siento —se pasó una mano por el cabello—, creo que mi problema real es que quiero tanto un bebé, y… sí me preocupa que no haya pasado nada, pese a que por intentos no ha quedado —sonrió mirando el rubor colorear sus mejillas—. Me siento grande, quería disfrutar de más tiempo con mi hijo siendo más joven.
—¿Y vas a posponer tu futuro cargado de éxito por alguien que ni siquiera ha nacido?
Eso sin duda lo hizo desviar la mirada hacia los meseros y los comensales, hacia cualquier otro lado en el restaurante, porque Edward no sabía cómo explicarle su necesidad por ser padre, sin parecer un completo imbécil desesperado. Quizás era producto de la falta de esa misma figura en su vida, no podía saberlo con certeza, así que no respondió a eso.
—¿Ya has empacado algo?, prometiste que nos mudaríamos para finales de año y ya estamos a principios del otro —preguntó, cambiando de tema—. Me es muy complicado ir y venir cada tercer día.
—No, no he tenido tiempo por culpa de Emmett, ¿sabes qué creo que hizo esta vez?, se gastó más del presupuesto anual trayendo a este estúpido reguetonero, y está culpando a Aro de desvíos de dinero que es obvio que él…
—¿Piensas ponerte a empacar algo en lo absoluto? —Ella suspiró, cruzándose de brazos.
—Edward, ¿de verdad crees que irnos es lo mejor?, digo, estás creciendo en grande con lo de Rosalie, y te ha propuesto lo de la banda… ¿no será mejor que aceptes eso, y yo me quede aquí? —La miró estupefacto—. Piénsalo, ¿cómo rayos vas a dejar esa oportunidad mientras que yo estoy embarazada y sin trabajo?, no sé por qué siempre te…
—¿De verdad estamos discutiendo esto de nuevo?
—Edward…
—Tienes que estarme jodiendo.
—Es que ponte en mi lugar, quieres que renuncie a mi carrera, a mi vida, por darte una a ti.
Edward quería volver a la discusión de él escogiendo este camino por ella, pero guardó silencio. Si bien era cierto, uno de sus más grandes sueños era ser productor y director de teatro, durante años no había conseguido una obra que realmente llamara la atención de los grandes escenarios. Y necesitaba de audiencias concurridas para poder llenar teatros, o de lo contrario, no había ningún futuro por delante por más que amara el teatro.
Bella sabía mejor que él sobre esta industria de la música, y para qué negarlo, habiendo trabajado por años con No Signs, él también, y qué mejor que comenzar su nueva carrera de la mano de alguien tan reconocido como Rosalie Hale, pero… eso significaba sacrificar otro tipo de felicidad. La felicidad que le daría tener un hijo con Bella.
Una pequeña niña de rizos castaños y ojos oscuros. Podía imaginársela llena de vida, rebelde, siendo tan necia como su madre y con esa sonrisa que ya derretía su corazón sin ni siquiera conocerla.
—Estás equivocada. —La sujetó de ambas manos, tratando de ser racional—. Sé que Swan es tu más grande sueño, que lo has perseguido desde hace más de siete años que tengo de conocerte. Te he respetado, te he seguido, lo he sufrido contigo, pero por desgracia… estás estancada, así que esto no es solo por darme una vida a mí, sería un nuevo comienzo para los dos.
—¿Qué?
—No te molestes, pero es la verdad, ya llegaste a donde tenías que llegar. Eres la vicepresidenta, y tu hermano será el verdadero presidente en todo esto, ya deberías verlo, será él quien herede el imperio de tu papá, y será él quien dirija a Swan como se le antoje. ¿Y entonces tú qué?, serás solo la hermana de un despilfarrador, y vivirás infeliz para siempre, lo sabes.
Sus hermosos ojos oscuros se endurecieron, ya la había visto en su furia. La había visto arrasar con cosas cuando estaba molesta, herir a su paso a cualquiera que intentara entrometerse entre su familia o ella, y ¿cuándo se trataba de su carrera?
—Aquí el único estancado, eres tú. —¿Lo ven?, enfurecida, Bella quitó sus manos de las suyas—. Nunca sabes qué decisión tomar, no vas por tus sueños, prefieres ser tradicional. Casarnos, tener hijos…. Siento que te hayas casado con alguien que quiere más que solo la vida promedio.
—¿Me estás amenazando, Bella? —Ella respiró hondo.
—Estoy tratando de que entiendas cómo de desesperada me siento cada vez que tocas este tema, te lo juro, a veces pienso que… olvídalo —susurró, sus ojos negándose a derramar ninguna lágrima, por que después de todo, esta era Bella. Más dura que cualquier metal.
—No tenemos por qué enojarnos,Torpe—volvió a tomar sus manos—, solo… estoy cansado de ver cómo tu papá no te valora, cómo tu hermano te pasa por encima, hasta el estúpido de Aro tiene más voz en todo esto que tú. Estoy harto de aguantarme frente a tu padre las ganas de gritarle que se está perdiendo de la mejor apuesta en su vida al dejarte ir, eres lista, perfecta, la mujer más ordenada que conozco y me fastidia que no pueda verlo.
Ella suspiró, hundiéndose en su asiento. Bella era pequeña, y mucho más frágil de lo que aparentaba, la amaba más cada día por su semblante frente a los demás, y no la dejaría caer nunca, ella era su vida, y no podría cambiar nada de esto jamás.
—¿De verdad piensas eso? —balbuceó con una pequeña voz.
—Nunca me voy a cansar de repetírtelo, te amo —aseguró sujetando su mentón.
Ella sonrió, una sonrisa llena de miedo, pero también de amor cuando se inclinó a besarlo. Sus labios eran dulces, su rendición increíble. Bella era esta chica dura como el acero, pero con un enorme corazón. Estaba cediendo también a sus caprichos, porque bien podría dejarla trabajando en Swan, pero al igual que ella, era un poco egoísta, y no la quería más en Portland, estaba hastiado de todo ello. Así que implícitamente, también su esposa estaba cediendo a sus condiciones, y no se hacían tontos ninguno de los dos.
—También te amo, perdón por tener miedo, yo solo… —sacudió la cabeza—, vámonos a Seattle, seré tu mano derecha, hagamos todo de nuevo.
—Bella, la última vez que te quisiste ir conmigo, quizás presioné mucho y no estuvo bien —tomó su mano—, si no quieres…
—Tú sabes cuál es mi mayor sueño —lo interrumpió—, pero tienes razón, no se está cumpliendo, no se va a cumplir nunca, es por demás… —sonrió con tristeza—, ahora puedo verlo, y solo… vayámonos.
—¿Sin volver a mirar atrás? —Ella tragó duramente.
—Esta vez no habrá marcha atrás, nos iremos… nos iremos definitivamente —susurró.
Ahí estaba. De nuevo su chica, la que daba enormes saltos por él, esa de la que se había enamorado desde el primer momento. Edward sonrió, tirando de su nuca para besarla con más que ligero apremio, embriagándose con su sabor, mientras buscaba con urgencia su lengua. Ella respiró con dificultad y eso fue todo, su verga se sacudió en anhelo. Quería tomarla justo ahí, sobre la mesa del restaurante en el que estaban, quería solo… estar dentro de ella, necesitaba estar dentro de ella. Empujarse en ella hasta quedarse ahí, enterrado para siempre. Iba a sugerir ir a otro lado, cuando el teléfono de Bella comenzó a sonar.
—Es Emmett —dijo con una voz ronca por la pasión, sus ojos turbios con la lujuria—. Yo solo… voy a ignorarlo.
—Bien, porque te quiero llevar a los baños… te necesito. —Ella sonrió llena de promesas, inclinándose de nuevo para besarlo, cuando su celular volvió a sonar, enfriando el momento—. Contéstale, total que ya no vas a hablar más con él esa clase de temas.
Bella no parecía muy feliz con la llamada, él sabía mejor que nadie cuánto amaba entrar en el frenesí que podía calcinarlos, pero con un suspiro contestó el teléfono.
—¿Ahora qué, Emmett?, ¿ya descubriste el gran complot de Aro? —Su sarcasmo y sonrisa se quedaron congelados conforme los minutos pasaban mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, alarmándolo—. No… no, eso no.
—¿Qué pasa? —inquirió angustiado mientras él teléfono se resbalaba de sus manos—. Bella, Dios, no me asustes qué pasa. —Se puso de pie, rodeando la mesa, arrodillándose a su lado.
—Aro… nos estafó de una forma vil y avariciosa, mi papá… oh, Dios, mi papi tuvo un infarto al descubrirlo… —lloró—, no… no creen que sobreviva.
Súper tarde incluso para mí, pero acá les dejo capi, espero que les haya gustado, buen inicio de semana!
Gracias por comentar: Gloria, jaja toda enojadita, Liliana Macias, exactamente!, Pattinson, jajaja nah no pasa nada nuestro lado perra sale cuando las cosas se van más allá de nuestro entendimiento, o en otros casos como el mio a veces parece que vivo ahí, gracias a ti por comentar. Clare Pattz, jajaja te entiendo perfectamente y bienvenida, gracias por tomarte la molestia de aprender para comentar. Adriu, Karla, Jupy, MariePrewettMellark, NarMaVeg, gracias por tus palabras!, Esal, Somas, Yoliki,LuAnKa, Leah De Call, Lizdayanna, Tulgarita, rjnavajas, mil gracias por tus palabras cariño, tienes razón a veces me dejo llevar por cosas mundanas, y se me olvida que la salud es lo más importante de todo, gracias otra vez. Miop, torrespera172, Injoa, Adriana Molina, Tecupi, Tata XOXO, saraipineda44, Valentina delafuente.
Gracias a los comentarios de guest y a mis seguidoras silenciosas!
