El almuerzo estuvo entretenido para todos, Hux cocinó provocando un aplauso de camaradería. Ben y Ashiba se encargaron de lavar los platos, mientras todos los demás fueron a preparar el patio para la fiesta de cumpleaños, Rey por supuesto intentó quedarse a ayudar como excusa, pero fue llevada de un brazo por Phasma.
-Se te ve a un parsec que estás celosa –Comentó Phasma mientras sacaba globos para inflar, provocando la indignación de Rey que no pudo contestar- Conozco a Ben hace años y ella lo conoce todavía más que tú y yo juntas, quédate tranquila y ayúdame con estos globos.
-No estoy celosa –Susurró.
-Eres tan transparente, que cualquiera sin conocerte podría leer tu cara –Phasma dio una carcajada, haciendo que Rey relajara el ceño- Ben está estúpidamente enamorado de ti, que produce diabetes de verlo. Toma.
Rey se relajó, pero no evitó el sonrojarse como una niña, por lo que tomó los globos que le ofrecía Phasma y comenzó a inflar.
Llevaban la mitad de la bolsa cuando Ben salió de la cocina y se dirigió directamente a ellas. Le besó la frente y se sentó a su lado, agarrando un par de globos para ayudar.
A Rey le pareció adorable verle con las mejillas hinchadas con el aire y no pudo evitar reírse de él con algo de descaro, olvidando sus celos de un rato atrás. Adoraba a ese gigante torpe y cada vez que él la miraba, se convencía que era mutuo.
Pasaban de las cuatro cuando comenzaron a llegar los invitados, los de verdad, los amigos de Rian junto a sus padres o solo con sus madres. Todos fueron recibidos con refrescos o helado, ya que el día estaba caluroso. El grupo de "padrinos" ayudaba en todo, sirviendo, recibiendo los regalos, acomodando la mesa. De cierta forma se sentía como una tribu.
Rey estaba fascinada, ella nunca había tenido tanta gente preocupada de ella de esa manera, solo tuvo a Finn que iba un par de cursos adelante y a Rose, antes de que este le dijera que no podía hacerlo con ella. Que decir de su familia, era minúscula, sus padres muertos, sin abuelos y únicamente su tía Mara presente en su vida. Si algún día tenía hijos, esperaba que tuviera tantos tíos preocupados por él o ella, como los tenía Rian.
El cumpleaños fue todo risas, golosinas y juegos para los niños, los adultos siguieron pendientes de todo y se preocuparon de cada detalle, aliviando a Mayba que pudo estar al lado de su hijo todo el rato sin tener que separarse ni a buscar un vaso de agua.
Luego de abrir los regalos, los niños y sus padres comenzaron a irse ya que comenzaba a oscurecer. Únicamente un amigo de Rian, Noah se quedó con él, con el permiso de sus padres para una pijamada, eso y poder probar los regalos juntos.
Como los niños estaban dentro de la casa, Hux y Kurlo empezaron a encender la parrilla para una barbacoa al anochecer. Abhan y Rotsha fueron por cerveza, Phasma y Mayba fueron por sillas. Ben se dedicó a abrazar a Rey besándole el cuello y susurrándole palabras dulces y otras subidas de tono. El ambiente estaba relajado, así que fueron sentándose alrededor de una fogata que aprovechó de encender Ashiba.
Ben fue a buscar una chaqueta para él y para Rey, dejándola allí, sintiéndose cohibida con todos los que estaban allí. Nadie supo de donde salió una guitarra, pero llegó a las manos de Abhan que se puso a tocar notas al azar, que no sonaban dispares, ni desafinadas.
-Oye Rey –Gritó Kurlo- ¿De dónde eres?
-De Jakku –Respondió, sin entender el silencio que reinó en ese instante.
Rey los miró, ellos se miraban entre sí. No supo que decir, sabía que habían estado allí por lo que Ben le dijo una vez, aunque tampoco fue tanta la información que le dio. El abrumador silencio se vio interrumpido por Ben que llegó poniéndole la chaqueta a Rey en su espalda.
-¿Qué pasó? –Miró a Mayba.
-Ella es de Jakku –soltó con voz calma.
-Si ¿Eso es tema para alguno de ustedes? –Preguntó mirándolos a todos.
-La verdad que no… -Habló Kurlo- Solo queríamos saber…
-El idiota de Kurlo solo quiere saber si ella encontró su pierna en Jakku –Interrumpió Abhan.
Todos explotaron en una carcajada, excepto Rey que rió nerviosa. Ben se sentó a su lado "Relájate" susurró acercándole una cerveza. Después de eso la noche se distendió, las conversaciones comenzaron a ser irrisorias, las bromas iban y venían, como el alcohol. Ben iba por la segunda cerveza, Rey por la tercera, no estaba segura ya que no se sentía mareada, tal vez cuando se levantara lo sabría.
Comieron salchichas y trozos de carnes en un palillo, mezclado con cebollas y otras verduras, quizás eso evitaba que no se sintiera ebria.
Rey aprovechó de mirar a cada uno para reconocer sus características. Kurlo era de pelo negro, tez clara y ojos verdes, casi de su altura, un casi imperceptible cojeo delataba una pierna ortopédica, algo que no se le podía escapar a una sobreviviente como ella. Abhan era rubio con ojos azules, levemente más bajo que Ben. Mayba morena aceitunada, con un afro prominente, delgada, pero de curvas voluptuosas; nadie creería que tuvo un hijo, su vientre era planísimo. Rotsha tenía el pelo largo castaño, con una coleta alta, los ojos pardos, tez clara, era delgado y media un poco menos que ella, tal vez un par de centímetros. Por ultimo fijó la vista en Ashiba, pelirroja, exuberante, con ojos azules, labios carnosos, más alta que Rey, que decir de sus curvas sobresalientes y un busto envidiable. Si ya se sentía plana, al lado de Ashiba se sentía como pre adolescente en desarrollo.
Varios estaban ya pasados de copas, otros medio dormidos, por lo que Mayba los animó a irse a la cama para que descansaran. Ben y Rey obedecieron, no sin antes ofrecerse para ayudar a ordenar, la morena desechó la ayuda agradeciendo e indicando que solo eran algunas botellas, nada de lo que no pudiera hacerse cargo.
Asintieron y se fueron a su cabaña. Rey se quitó la chaqueta, se metió al cuarto, miró el móvil que estaba en el velador, apenas pasaban las dos de la mañana, pero se sentía que era mucho más tarde que eso.
-Huelo a humo –Rezongó Rey oliendo su camiseta- Creo que me daré un baño antes de acostarme.
Ben se acercó a ella y la abrazó.
-¿Qué tal si nos ensuciamos un poco más primero?
La besó suave, ambos sabían a cerveza, a ninguno pareció importarle ya que profundizaron el beso. Rey le ayudó con la chaqueta de mezclilla y comenzó a desabrochar los botones de la camisa de Ben.
-Y si vamos a la tina, vi que es grande, podemos relajarnos allí un rato… No hay problema en que volvamos a bañarnos en la mañana.
-Mejor vamos a la cama y decidimos luego si ir a la ducha ahora o en la mañana –Sugirió alzando una ceja y mirándola de forma lasciva.
-Quiero un baño caliente y tus manos en mi espalda jabonándome Ben –Suspiró cansada.
Ben la besó en los labios y la soltó, dejándola confundida.
-Ve tú, yo iré fuera por un cigarrillo.
Rey se quedó quieta, no esperaba que él renegara de su idea, por lo que fue al baño, largó el agua y se quedó allí descargando su frustración en silencio.
Ben salió, encendió su cigarrillo y observó a las demás cabañas, una figura llamó su atención. Era Ashiba que estaba con su móvil en la mano. Se acercó a saludar, haciéndola dar un pequeño salto de sorpresa.
-Ben ¿Qué haces fuera? –Preguntó guardando su móvil en el bolsillo.
-Un cigarrillo antes de dormir –Levantó la mano- ¿Y tú?
-Revisaba mis correos, la recepción no es muy buena dentro y Abhan está hablando con su novia… No tanto hablar como… -Rodó los ojos e hizo una cara de asco.
Ben sonrió, en el fondo solo estaba haciendo tiempo mientras Rey llenaba la tina. Hablaron un poco más, sobre el viaje, donde estaba viviendo, la vida amorosa y si ella pasaría por Coruscant alguna vez, sin darse cuenta de que alguien se asomaba desde una cabaña, viendo aquella cercanía y esas risas como un coqueteo y no como una conversación casual.
-Voy a entrar –Ben apagó el cigarrillo y tomó la colilla- Rey me está esperando.
-Buenas noches –Se despidió ella con un leve gesto de tristeza, que pasó desapercibido en la oscuridad.
-Buenas noches y tírale una almohada a Abhan o agua fría.
Entró a la cabaña y cerró tras él, estaba un poco fresco afuera, pero adentro estaba temperado. Se quitó la camisa y la camiseta dejándolas en la cama, también las botas y el pantalón, caminando en bóxer directo al baño. Rey estaba de espaldas a la puerta, se terminó de desvestir y se metió al agua frente a ella, que pareció no notarlo.
-Hablé con Ashiba afuera –Informó mientras le tomaba una pierna- Está saliendo con alguien si es que te interesa saberlo.
-¿Por qué habría de importarme? –Preguntó mientras se echaba agua en el cuello.
-Por celos, por supuesto –Sonrió acercándose a ella y quedando encima- Porque tu cara y actitud no oculta nada y porque te vi asomarte por la puerta a mirar afuera –Ella lo miró con furia- Eres tan transparente amor, lo cual es tremendamente halagador y a la vez preocupante…
-Yo…
No alcanzó a decir nada porque Ben se lanzó a sus labios, abriéndolos con su lengua, encontrándose con la suya que en un principio se negaba a sus deseos. Él se acomodó dejando sus piernas abiertas para que ella pudiera quedar en la misma posición de frente. Ella le agarró del cuello y enredó sus manos en el sedoso cabello de Ben.
-Estoy absolutamente loco por ti Rey –Habló tomándola de la cara y mirándola fijo- ¿Debo escribirlo en el cielo o hacer una publicidad cada cinco minutos en tevé que diga que solo quiero estar contigo? ¿Señales de Humo tal vez?
-Idiota –Lo besó- Te creo... –Lo besó otra vez- Exactamente por lo mismo no puedo evitar los celos… Temo que alguien descubra lo maravilloso que eres y…
-Y nada, aunque cualquiera lo descubra, no me van a quitar lo que siento por ti, aunque me hagan un truco mental Jedi…
Se miraron un instante y sonrieron, besándose con deseo, con rabia y ganas a la vez. Ben estaba listo para ella, pero maniobrar en la tina le pareció una estupidez. Se separó de Rey levantándose y sacando una toalla que usó para secarse y tomando una nueva para que Rey se levantara y envolverla con ella.
Fueron a la cama donde la ayudó a secarse mientras cubría de besos cada lugar donde pasaba la toalla. Rey se estremeció con cada roce de los labios de Ben en su piel. Cuando pensó que estaba lo suficientemente seca, la recostó en la cama abierta, antes de acercarse bajó el brillo de la luz y se quitó la toalla.
Se recostó de estómago sobre la cama, cayendo cerca de sus piernas. Besó desde sus piernas hacia arriba, acarició sus muslos y los besó mirándola retorcerse con cada toque. Con suavidad hundió su boca en su centro, a Rey se le escapó un gemido. "Solo un poco, gritas demasiado cuando te saboreo" habló, generando más sensaciones en ella producto de su aliento caliente en sus zonas sensibles. Dio unas lamidas intensas, sumergiendo la lengua en sus pliegues, subió y bajó besando y chupando, Rey se sentía tan cerca que se cubrió la boca para evitar gritar.
Él sonrió con un brillo de crueldad en su mirada, la quería desarmada, derretida en sus brazos, gritando su nombre. Su ego se echó hacía atrás, porque la necesitaba en sus brazos, quiso su boca y mirarla a la cara cuando ella se perdiera en el placer. Sin embargo se rindió a la mano de Rey en su cabello y siguió en su tarea, su erección chocaba dolorosamente con la ropa de cama, mientras ella jadeaba y se retorcía por el hábil movimiento de su lengua. Un último sobresalto y un jadeo ahogado le indicaron que Rey estaba en ese precioso momento.
Ben se levantó quedando de rodillas, sin esperar que ella dejara de temblar la penetró, haciéndola abrir los ojos y cerrarlos al instante arqueándose. Pudo sentir sus palpitaciones, intentaba contenerse, respirando hondo. Comenzó con el vaivén de sus caderas sobre ella. Lo hizo despacio, con tranquilidad, podía sentir el cuerpo de Rey pasar del estremecimiento a la calma.
La besó en la boca, dejando restos de ella sobre su cara, Rey ni siquiera se molestó ya que lo atrajo a su boca, tomándolo del cuello con una mano y la otra tomándolo del trasero para acercarlo más a su centro.
Se alejó de ella para contemplarla, bajó a sus pechos, tomando uno con su mano y saboreó sus pezones con su boca, Rey puso ambas manos en su trasero, él sonrió y tomó ánimo para hablar.
-Pensé en esto todo el día –Ella le miró con atención, jadeando suavemente- En tomarte, en hacer que pierdas la cabeza… En llenarte y sentirte apretada a mi alrededor… Me haces perder el sentido cuando…
Rey pareció reaccionar a sus palabras, porque la sintió perderse de nuevo, apretándolo y gimiendo. Ben la cubrió con su boca y mantuvo el ritmo con todo el esfuerzo que le fue posible. Supo que estaba cerca, pero luchando contra ello, Rey pareció recuperarse de la sensación que la abarcó desde la punta de los pies a su cabeza. Ben bajó la velocidad, porque quiso que ella acabara otra vez antes de hacer lo propio.
Le puso una almohada debajo, levantándola como si ella pesara nada. El roce se hizo más profundo y fue notorio en la forma en como Rey comenzó a frotarse contra él, buscando en un ritmo acelerado la llegada de un nuevo orgasmo.
-Ben, ven conmigo…
Susurró mirándolo y sorprendiéndolo tocándose a sí misma, jugueteando con su pezón y bajando su otra mano a su punto hinchado y húmedo. A Ben se le aceleró la sangre viéndola así, rogándole con la mirada. No lo soportó y la tomó de las manos, sosteniendo ambas muñecas detrás de su cabeza. Puso su boca desesperada sobre la de ella. Sus movimientos se aceleraron, las piernas de Rey se apretaron alrededor de sus caderas sin poder detenerlo. Lo sintió en su miembro, como ella lo comprimía en su interior, jadeando y gimiendo perdida, soltando su nombre a pedazos. La volvió a besar y se dejó llevar junto a ella en un gruñido ahogado en su cuello.
Con esfuerzo se separó y se dejó caer al lado de ella. Ambos respiraban agitados. Rey se sentía incapaz de caminar y él incapaz de pensar. Ben se levantó apenas, tomando la ropa de cama para cubrirlos a ambos y apagó la luz. Se acercó a ella y le besó la frente.
Rey se acurrucó en su pecho, escuchando sus latidos acelerados. Se sentía agotada y feliz, por lo que cerró los ojos, oliendo a Ben para intentar dormir
-Te amo Rey –Susurró pensando que ella se durmió, cerró los ojos para seguirla allí también.
-También te amo Ben –Devolvió ella profundizando el abrazo.
Finalmente las palabras fueron dichas, provocando que el sueño feliz los venciera. Ya tendrían tiempo de conversar.
