Capítulo 31

Habían pasado unos meses desde el cumpleaños, la clase aprovechando el fin de semana, había ido a un hotel cerca del mar para relajarse, cerca de allí, se encontraba un parque acuático cubierto al que decidieron ir por la noche.

"Ah…" suspiró Ayaka sentada en una de las sillas, con la mano en su mejilla, apoyando el codo en la mesa, mientras le daba vueltas con la cañita a su bebida que tenía encima de la mesa. "Yo que quería pasar este maravilloso fin de semana con el profesor Negi…"

"Deja de darle vueltas, si no se lo hubieras dicho en clase, no se hubieran apuntado todas." respondió Asuna sentada a su lado.

"Ese fue el fallo."

"De todas formas, pienso que es mejor así, es más divertido cuando estas acompañado, incluso vinieron Shizuna y el director." comentó Asuna viéndolos en otra mesa.

"Supongo que también querían tomar un descanso." murmuró Ayaka tomando un sorbo de su bebida.

"A ver si lo he entendido, gracias a que Satomi hizo una especie de robot del director, ¿puedes estar aquí mientras ello está firmando en Mahora?" preguntó Haruna, sentada en una de las tumbonas mirando a Evangeline.

"Eso mismo." respondió Evangeline en su forma adulta, tumbada en otra tumbona.

"¿Cómo lo hizo Satomi? ¡Necesito uno para que me haga las tareas de clase! Que digo las tareas de clase, ¡mejor para cuando no llego a tiempo para entregar mis mangas!"

"Entonces ve a decírselo a ella, aunque, a decir verdad, no conozco bien los detalles técnicos, pero es lo que llaman el poder de la ciencia." comentó Evangeline, Haruna se levantó y se marchó a buscar a Satomi.

"Me alegro por usted ama, pudo salir y venir con nosotros."

"Chachamaru… Puedes ir a divertirte también por ahí, no tienes por qué estar a mi lado."

"Prefiero quedarme con usted, ama."

"Como quieras." suspiró Evangeline.

"Bueno, aprovecharé que estoy aquí, iré a un sitio donde no me vean." murmuró Chisame mientras miraba el lugar. "Ese creo que es perfecto."

"Este lugar es inmenso, hasta tiene un acuario dentro del mismo." comentó Yue mirando a los peces que se veían a través los cristales.

"Sí." asintió Nodoka mientras caminaba por el túnel en que ellas dos se habían metido.

"Mira eso, ¿por qué no nos subimos?" preguntó Kazumi, señalando con el dedo índice unos toboganes.

"¿Pero esos toboganes son muy altos, no? Además, tienen demasiadas curvas y espirales." respondió Ako mirándolos.

"Lo mejor es la última bajada, ¡caes en picado a bastantes metros de altura!"

"Mejor paso…"

"¡Satomi!"

"Haruna." dijo Satomi viendo que se acercaba a ella rápidamente. "¿Qué ocurre?"

"Eva me dijo sobre algo de un robot que hiciste del director para que pudiera venir, ¿podrías hacerme uno?

"No."

"¿Eh? ¿Por qué?"

"Es un modelo exclusivo que pude hacer gracias a los apuntes que me dejó Chao, además todavía no los tengo del todo listos, ese es un modelo que está en pruebas."

"Es igual, me conformo."

"¿Para qué lo quieres?"

"¡Me ayudaría a acabar los mangas cuando estoy en apuros!"

"Haruna… No voy a darte uno… No insistas…"

"¡Set-chan! ¡Vamos aquella piscina de ahí!" exclamó Konoka, cogiéndole del brazo.

"¡Konoka!" exclamó Setsuna sonrojándose furiosamente al ver que su mano tocaba su pecho por como la había agarrado.

"¡Qué sentido tiene que le pongas crema solar si es de noche y esto está cubierto!" exclamó Asuna mientras discutía en una de las piscinas con Ayaka.

"¡Qué más da! ¡Es una oportunidad para acercarme al profesor Negi!"

"Llevan un rato así, bueno, no es algo raro." murmuró Misa mirándolas, flotando en el agua con un flotador de forma redonda, de repente el flotador volcó y ella cayó al agua. "Pero que-" tosió Misa echando agua por la boca.

"Lo siento Misa, no te había visto." sonrió Ku Fei nerviosamente mientras se acariciaba la parte de atrás de la cabeza.

"Que no me… ¡Ven aquí Ku Fei!" exclamó Misa, Ku Fei salió de la piscina corriendo ya que Misa fue tras ella.

"Hm, Hm, este sitio es perfecto para… ¡Chiu!" exclamó Chisame mientras se cambió rápidamente y puso una cámara para gravarse. "¡Hola a todos! ¡Hoy Chiu está en un parque acuático, Yahooo~!" exclamó mientras daba vueltas alrededor de sí misma.

"¿Chisame…?" preguntó Yuna con una expresión de shock con Kaede, Fuka, Fumika y Mana.

"¡¿Pero, qué hacéis vosotras aquí?!" gritó Chisame dando un paso hacia atrás con una expresión de shock.

"Bueno, hemos venido juntas, ¿no…?" sonrió Yuna con los ojos cerrados. "¿Qué estabas haciendo?"

"¡Nada!"

"¿Estabas grabando? ¡Qué buena idea! ¡Salgamos en el video también!" sonrió Fuka alegremente.

"Por cierto Mana, por que llevas una correa con una pistola en tu cintura." la miró Kaede.

"Nunca se sabe."

"Es la primera vez que vengo a uno." comentó Negi sentado en el borde de la piscina al lado de Leona.

"Yo también."

"Me alegra que hayamos podido venir todos, ahora que lo pienso, hace rato que no veo a Chamo-kun…"

"¿No estaba contigo?"

"Sí, pero eso fue cuando entramos aquí."

"Si buscáis a ese armiño, se fue con Chachazero." respondió Evangeline, detrás de ellos, a su lado estaba Chachamaru y Satomi.

"Maestra." dijeron a la vez.

"¿A dónde fueron?" preguntó Negi viendo cómo se metía en la piscina.

"No lo sé." respondió Evangeline encogiendo los hombros.

"¡Chachamaru! ¡Satomi!" las llamó Konoka sonriendo. "¡Venir aquí con nosotras!"

"Juventud divino tesoro, este lugar está lleno de chicas en traje de baño." sonrió Chamo ampliamente, observando desde los monitores de una sala, de repente entraron unas personas de aquel lugar.

"¿Qué hace este animal aquí? ¿Cómo ha entrado?"

"No lo sé, pero aquí no puede estar… Cojámosle junto con esa muñeca, no sé cómo es que está aquí también…"

"No me atrapareis." pensó Chamo, cuando una de las personas se lanzó a cogerlo, saltó sobre la cabeza de ella y la persona pulsó un botón sin querer.

"¡Ah! ¡He pulsado lo que usamos para las actuaciones!"

"¿Qué es ese ruido?" preguntó Asuna dejando de discutir con Ayaka, de repente, empezaron a salir varios chorros de agua a presión hacia arriba y varias personas que estaban en el agua, salieron disparadas en diferentes direcciones, aterrizando en los toboganes más altos del lugar.

"¡¿Se puede saber qué es esto?!" exclamó Asuna viendo que estaba debajo de Ayaka, sujetándola por la cintura, casi abrazándose mientras caían por uno de los toboganes.

"¡Qué haces Asuna! ¡Suéltame en este mismo instante!" exclamó Ayaka, mirándola seriamente.

"Claro, a menos de que quieras que te arroje para que te golpees contra el suelo desde varios metros, ¡a ver si te piensas que estoy aquí por gusto!"

"¡¿Pero por qué?!" exclamó Leona nerviosa en otro tobogán, sonrojándose furiosamente.

"Eso tendría que decirlo yo." dijo Evangeline debajo de Leona, sujetándola por la cintura, casi abrazándose mientras se miraban.

"Set-Chan, ¿qué está pasando?" preguntó Konoka encima de Setsuna, mientras Setsuna la sujetaba por la cintura, casi abrazándose. "¿Estas bien? ¡Estás roja!"

"Estoy… Bien…" respondió Setsuna sonrojada furiosamente, intentando mirar hacia otro lado.

"Ara…" sonrió Chizuru levemente, debajo de Negi sujetándolo por la cintura, casi abrazándose. "¿Estás bien, Negi?

"Sí… No entiendo que ha pasado."

"¡AH!" se escuchó la voz lejana de Ayaka. "¡Chizuru como te atreves! ¡Suelta al profesor Negi ahora mismo!" exclamó mirándolos desde otro tobogán.

"¡Cómo va a soltarlo!" exclamó Asuna.

"Tsk, parecía que no le importaba, debo de estar a partir de ahora más atenta."

"Esto es ilógico." dijo Satomi seriamente, encima de Chachamaru, mientras Chachamaru la sujetaba por la cintura, casi abrazándose.

"Director, ¿se encuentra bien?" preguntó Shizuna debajo de Konoemon, sujetándolo por la cintura, casi abrazándose.

"Sí, no te preocupes."

"No sé cuál pareja es más insólita." susurró Asuna con una sonrisa nerviosa mirando hacia otro lado.

"Yo no sé nada…" susurró Chamo con una gota detrás de la cabeza, encima de una de las mesas del lugar, mirándolos.

"La que has liado Albert, ke, ke, ke."

"¡Cuando va a terminar esto!" pensó Leona mientras todavía estaban deslizándose por el tobogán a gran velocidad.

"Agáchate." avisó Evangeline a Leona.

"¿Eh?" dijo Leona confundida, de repente, Evangeline puso la mano detrás de su cabeza y la llevó hacia su pecho mientras pasaban por el túnel, cuando lo pasaron y salieron de nuevo al exterior, la soltó.

"Te dije que te agacharas."

"Estoy de espaldas, ¡cómo quieres que me dé cuenta!" exclamó Leona sonrojada.

"Oh."

"¿Qué pasa ahora?" preguntó Leona nerviosa.

"Por fin se acaba."

"¿En serio?" preguntó Leona. "Menos mal, esta situación me estaba siendo incomoda, el hecho de pensar de que me está cogiendo de la cintura, me pone muy nerviosa, por no decir cuando me abrazó…" pensó. "Pero al fin se va a terminar- ¡Kyaaaaa!" gritó de repente, cerrando los ojos, abrazándose con fuerza a Evangeline mientras caían por la bajada del tobogán.

"¿Quieres soltarme de una vez?"

"¿Eh?" parpadeó Leona después de unos segundos, dándose cuenta de que habían terminado la atracción y estaba encima de Evangeline abrazándola. "¡No- Yo-!" tartamudeó sonrojada, apartándose rápidamente y cayendo sentada en el agua de la piscina.

"En serio, mira que asustarte solo por eso." comentó Evangline levantándose.

"¡Fue todo repentino! ¡No me avisaste de que había una pendiente como esa!"

"Por cierto, ¿qué te dio para abrazarme de esa manera?" inquirió Evangeline, alzando una ceja, dándole una mirada inquisitiva.

"¡Eh! Fue a causa del sobresalto que me dio..." respondió Leona mientras Evangeline seguía mirándole fijamente. "¿Por… Por qué me miras así? ¡Es la verdad!" se levantó, sonrojada levemente, mirándola.

"¿Se encuentra bien, ama?" preguntó Chachamaru yendo hacia ella con Satomi.

"Sí." suspiró Evangeline, con la mano en su cintura. "No te preocupes."

"Ya no tengo edad para esto." comentó Konoemon, levantándose del agua.

"No diga eso." sonrió Shizuna, levemente.

"Perdona por sujetarte tan fuerte Set-Chan."

"No- No te preocupes Ko-Konoka…" tartamudeó Setsuna sonrojada mientras se levantaba y le tendía la mano a Konoka para que se levantara.

"Espero que no vuelva a pasar, ha sido uno de los peores ratos que he pasado."

"Lo mismo digo, Iinchou." respondió Asuna, levantándose.

"Yo sigo sin entender que ocurrió." dijo Negi mientras se acariciaba la parte de atrás de la cabeza.

"¡No le des más vueltas aniki!" exclamó Chamo en su hombro.

"¡Chamo-kun! ¿Dónde has estado?"

"Ah… Estuve dando una vuelta por el lugar…" respondió Chamo nervioso mientras Makie iba hacia ellos.

"¡Ah! ¿Cómo fue? ¿Estuvo divertido?" preguntó Makie animada, mirándolos.

"¡No!" exclamaron a la vez Asuna y Ayaka.

"Oh, vaya…" dijo Makie confundida.

/Grace of Destiny/

Minutos más tarde, todos se marcharon al hotel donde se alojaban y fueron al comedor para cenar.

"Ya me podría haber tocado el profesor Negi en esa atracción en vez de a ti." suspiró Ayaka mientras se comía la ensalada.

"Perdón por no haber sido él." respondió Asuna mirándola de reojo.

"Es bueno relajarse de vez en cuando, ho, ho, ho." sonrió Konoemon levemente.

"Tiene razón."

"Al final no pude grabar nada… He desperdiciado una buena oportunidad para tener más éxito." pensó Chisame mientras clavaba el cuchillo con fuerza en el pescado.

"Me alegra no ser ese pescado." pensó Misa con una gota detrás de la cabeza mirando el plato de Chisame.

"Ku Fei, ¿no crees que comes demasiado?" preguntó Yue.

"Estoy en edad de crecimiento."

"Eso mismo." sonrió Makie mientras comía todo lo que se había puesto en su plato.

"¿Por qué se trajo un rifle aquí? ..." pensó Kugimiya con una gota detrás de su cabeza, mirando el rifle de Mana encima de la mesa.

"Ejem," tosió Ayaka con intención para llamar la atención de los demás. "Bien, escuchar…"

"¿Qué haréis después?" pregunto Yuna.

"¡Yo iré al karaoke!"

"Si que te gustan los karaokes."

"¿Me queréis escuchar?"

"¡Buena idea, me apunto!"

"¡Y yo!"

"Yo descansaré."

"Yo veré una película que dicen que está bastante bien."

"Yo me he traído un libro que quiero terminar…"

"Pues yo-"

"¡Queréis hacer el favor de escucharme de una vez!" exclamó Ayaka golpeando la mesa con las manos, la clase dejó de hablar. "Bien, ahora que tengo vuestra atención, os quería decir que deberíamos repartirnos en las habitaciones."

"¿Eso no se decidió?"

"No, porque resulta que cuando iba a decirse, dejasteis todas las cosas en una habitación y os fuisteis corriendo hacia el parque acuático diciendo que lo haríamos después."

"Oh, ¿entonces, como nos repartimos?" preguntó Kaede.

"¡Yo con el profesor Negi!" gritaron a la vez algunas de la clase.

"Ya empezamos…" pensó Asuna suspirando, al final decidieron como se repartirían echándolo a suertes, más tarde, algunos se fueron por su lado y otros fueron en grupos.


"Ya está." pensó Leona, al terminar de ordenar sus cosas en la habitación donde estaba, eran dos habitaciones conectadas por una puerta, las habitaciones tenían sus respectivos baños y las camas estaban repartidas, había dos en una habitación y otras dos en la otra con una mesita de noche con una lámpara sobre ella, aparte tenían unos armarios en la esquina de la pared, una pantalla de plasma en la pared y un balcón con una mesa pequeña y dos sillas. "Iré a ducharme."


"¡Negi!" lo llamo Asuna. "Es tu turno."

"Me ducharé mañana Asuna-san."

"Ya, no pienses que voy a creérmelo, dúchate ahora." ordenó Asuna con las manos en la cintura.

"Pero-"

"¡Nada de peros!"

"Puede ducharse mañana Asuna." añadió Konoka, sentada en la cama.

"No me importaría, pero lo conozco lo suficiente como para saber que pondrá otra excusa, ¡así que, a la ducha!"

"Espero que se emboce y no funcione la bañera." murmuró Negi yendo hacia el baño.

"¡Te he oído!"

"No entiendo por qué no le gusta." dijo Chamo mirando a Asuna.

"A saber, ya no le gustaba cuando lo conocí."

"Tal vez es por algo de su niñez." respondió Setsuna.


"Voy a tener que compartir habitación con ella, bueno por lo menos está en la otra…" pensó Leona mientras se aclaraba y las gotas de agua corrían por su cuerpo, de repente, Evangeline entró en el baño desnuda en su forma adulta y se metió en la ducha.

"¡¿Ah?! Pero qué demonios-" se sonrojó Leona, tapándose rápidamente con el antebrazo los pechos y con la otra mano la parte intima. "Pe- pero esto no- ¡no puede ser! ¿Otra vez? ¿Cuántas van ya? ¿Lo estás haciendo aposta, verdad? ¡¿Qué eres, un vampiro acosador?!"

"¿Cómo va la denuncia? ¿Ya la enviaste al tribunal de vampiros?" sonrió Evangeline.

"¡No te burles de mí! Además, ¿no tienes un baño en la otra habitación?"

"Sí, pero Chachazero no tuvo mejor idea que cargarse el grifo de la ducha, Chachamaru está intentando arreglarlo."

"¿Eh?" dijo Leona con una mirada inexpresiva, confundida.

"Relájate, solo vine a ducharme."

"Entonces, por qué no te esperaste a que terminara."

"Supuse que no te importaría." respondió Evangeline encogiendo los hombros.

"… Está bien… Pero deja de mirarme…" dijo Leona aun sonrojada, apartando la mirada, Evangeline suspiró y se dio la vuelta, minutos después, mientras se duchaban, Evangeline pidió el champú, cuando Leona iba a dárselo, se resbaló, el champú cayó al suelo y antes de que ella también cayera, Evangeline la sujetó casi abrazándola.

"Pero que torpe es la niña…" pensó Evangeline, Leona se apartó rápidamente chocando de espaldas contra la pared, sonrojada furiosamente.

"Lo- lo siento…" tartamudeó Leona mirando hacia otro lado, Evangeline cogió el champú y los puso encima del estante que había en la pared.

"¿Estas bien…?" preguntó Evangeline notando que estaba muy roja y su respiración era pesada, entonces puso dos dedos en el cuello de Leona para notar su temperatura corporal.

"Cada vez que me mira me pierdo, y sus caricias me estremecen, como aquella vez en la fiesta después de la obra de teatroYa no sé qué hacer…" pensó Leona mientras una sombra cubría su mirada y temblaba. "Incluso aunque Asuna me lo dijera, no quiero decírselo, pero a la vez es algo que quiero."

"Oye niña, ¿quieres salir? Tal vez el aire te ayude a sentirte mejor-" sugirió Evangeline, Leona negó con la cabeza y la miró a los ojos suplicante, moviendo el cuello a un lado, Evangeline se sorprendió ligeramente comprendiendo lo que pasaba.

"Aunque no es algo que alguna vez me haya importado, y aparte ya es algo habitual, te lo voy a preguntar," dijo Evangeline poniendo una mano en el cuello de Leona. "¿Es lo que quieres?" preguntó mirándola fijamente, Leona asintió, sin dejar de mirarla, entonces Evangeline acercó su rostro mostrando sus colmillos y los hundió en el cuello de Leona, Leona gimió al sentir el dolor punzante de sus colmillos que rápidamente fue remplazado por otra sensación, aunque ya lo había hecho varias veces, esta vez Leona notó que aquella sensación que solía sentir, fue más fuerte que de costumbre, su excitación aumentaba por momentos, su sangre corría más rápido por su cuerpo y su corazón bombeaba más rápido, sintió que su cuerpo se estremecía y no podía evitar gemir mientras le succionaba la sangre, notó que las piernas empezaron a flaquearle, al darse cuenta, Evangeline la sujetó poniendo sus piernas alrededor de su cintura con fuerza para que no cayera, Leona la abrazó con fuerza y decía débilmente su nombre con una respiración pesada, cuando Evangeline terminó, apartó sus colmillos y lamió la marca que le había dejado haciéndola desaparecer, y dejó de sujetarle.

"¿Estás bien?" la miró Evangeline notando su respiración.

"Sí, solo estoy algo cansada y acalorada." respondió Leona sonrojada, mirando hacia otro lado.

"Voy a cambiar la temperatura del agua." dijo Evangeline, más tarde, habían terminado de ducharse, Leona se había ido al balcón mientras Evangeline estaba sentada en la cama.

"Lleva un rato asomada en el balcón, que le ha hecho ama, ¿algo indecente? ke, ke, ke."

"No digas sandeces, solo bebí su sangre."

"¿Lo hizo?" añadió Chachamaru.

"Esta vez fue ella quien lo pidió." respondió Evangeline, cruzando sus brazos bajo su pecho. "Normalmente su sangre es dulce y placentera pero esta vez fue más deliciosa y potente de lo que debería haber sido, debió ser por sus hormonas exaltadas y el bombeo de su sangre acelerada, suerte que tengo autocontrol sino habría sido un problema." pensó Evangeline.

"Pero ya sabe lo que suelen decir cuando uno bebe sangre humana, ama."

"Cuidado con lo que dices Chachazero," dijo Evangeline con veneno en su voz. "Puedes acabar esta noche como antena de este edificio."

"Por qué me pasa esto a mí." pensó Leona mirando al horizonte con una mirada perdida e inexpresiva mientras se apoyaba en la barandilla. "Ni siquiera sé porque me sentí de esa manera… Si lo sé no vengo." resopló.

"Entonces si me permite, ama, expresaré lo que pienso mediante este papel." comentó Chachazero cogiendo una hoja de papel de encima de la mesita de noche mientras Evangeline alzó una ceja, mirándola, entonces Chachazero le mostró lo que había escrito en la hoja con el bolígrafo que había en uno de los cajones.

"Te la has tirado y lo sabes." leyó Evangeline para ella, de repente, una vena de enfado apareció en la parte superior de su cabeza. "Chachazero…"

"Dijiste que no lo dijera, pero no mencionaste que no lo pudiera escribir, ama."

"Serás- ¿Quieres estar fuera esta noche, verdad? ¡Voy a conceder tu deseo!"

"Pero ama… ¿Qué hay de malo? No es la primera vez que bebe sangre humana."

"¡Sabes perfectamente a lo que me estoy refiriendo!"

"Ama… No se ponga así con Chachazero, no creo que lo diga con mala intención…" comentó Chachamaru.

"¿Qué? ¿Desde cuándo no dice las cosas sin mala intención?" preguntó Evangeline alzando una ceja, mirando a Chachamaru, quien no respondió, en ese momento, Leona salió del balcón y entró a la habitación.

"¿Te sientes mejor ahora, Leona?" preguntó Chachamaru.

"Uh… Sí, más o menos."

"Me voy a mi habitación." suspiró Evangeline, levantándose de la cama.

"Buenas noches…"

"Buenas noches, Leona." respondió Chachamaru haciendo una reverencia mientras Evangeline abría la puerta que unía las dos habitaciones, entonces cogió a Chachazero y se marchó a la otra habitación, cerrando la puerta, Leona apagó las luces, se tumbó en la cama tapándose con las sabanas y miró al techo hasta que se durmió.

"Tengo sed." pensó Leona, despertándose horas más tarde, se levantó y cogió un vaso de plástico y una botella de agua que se había llevado a la habitación, pero antes de coger la botella, sintió un dolor fuerte que venía de su brazo derecho y del pecho. "¡De nuevo!" pensó Leona yendo hacia la ropa que tenía encima de la silla, cogió una de las capsulas rojas de la caja metálica que tenía en uno de los bolsillos de los pantalones, la abrió y cuando cayó el polvo blanco en el agua del vaso, se convirtió de color rojizo, lo cogió y se bebió lo que había en el. "Con esto debería bastar." murmuró Leona, intentado ir hacia una de las paredes, entonces se sentó en el suelo, apoyándose contra la pared mientras respiraba entrecortadamente, después de unos minutos, el dolor seguía y era cada vez peor. "¡Por qué no funciona!" pensó Leona agarrándose el pecho. "¿No es suficiente? Tengo cada vez más sed y me quema por dentro… ¡Maldición!" gritó Leona intentado ponerse en pie, en ese momento, la puerta de la otra habitación se abrió.

"¿Estas bien, Leona?" preguntó Chachamaru, entrando. "Creo que te he oído antes."

"¡Lárgate!" gritó Leona haciendo un gesto con el brazo.

"¿Leona?" dijo Chachamaru mirándola preocupada.

"¿Qué sucede, Chachamaru?" preguntó Evangeline entrando a la habitación, entonces vio a Leona, aunque estaba oscuro, sus ojos rojos se podían ver en la oscuridad. "Chachamaru, tráeme aquello que nos dio Hakase la otra vez que fuimos a verla."

"¿Se refiere a las capsulas?"

"Sí, haz lo mismo."

"Entendido ama." respondió Chachamaru yéndose a la otra habitación mientras Evangeline se acercaba a Leona.

"¡No te acerques!" gritó Leona con una voz más oscura, agarrándose el pecho con la mano mientras respiraba pesadamente. "Yo no… No puedo-"

"Está bien," respondió Evangeline deteniéndose mientras extendía su brazo. "Sé lo que quieres, tienes sed, ¿no es así?" preguntó, entonces se hizo un pequeño rasguño con la uña y empezó a salirle sangre, Leona se abalanzó hacia ella rápidamente, pero Evangeline la bloqueó haciéndole una llave en el brazo inmovilizándola, sin embargo Leona, se liberó y la golpeó enviándola hacia la pared, entonces cogió la mesita de noche con la lámpara y se la lanzó, Evangeline la esquivó fácilmente y ello acabó estrellándose en la pared.

"¿No estamos de buen humor, eh?" sonrió Evangeline viendo que Leona iba hacia ella de nuevo, Evangeline la golpeó con el puño y Leona chocó contra los cristales del balcón, rebotando en este, Leona sacó la carta de pactio e iba a decir Adeat pero Evangeline rápidamente le dio una patada en el estómago lanzándola contra el armario y cogió la carta del suelo. "Que te lo has creído." estuvieron peleando hasta que Evangeline inmovilizó a Leona usando el aikido.

"Ya es suficiente."

"Ama, ya lo tengo." dijo Chachamaru yendo hacia ellas con un vaso.

"¿Quieres intentar relajarte?" preguntó Evangeline sujetándola.

"¡Suéltame! ¡Quema!" gritó Leona, Chachamaru intentó darle el líquido rojizo que había en el vaso, pero Leona negaba con la cabeza.

"Me es difícil hacerlo debido a su persistencia, ama."

"En serio… Los problemas que me causáis." suspiró Evangeline, cogió el vaso, se puso el remedio en la boca, y seguidamente besó a Leona para dárselo, al terminar los ojos de Leona volvieron a la normalidad y ya no tenía colmillos.

"¿Piensa que está bien, ama?" preguntó Chachamaru mirando a Leona semiconsciente.

"No te preocupes, lo que hizo Hakase al parecer tiene efecto en ella." respondió Evangeline mientras cogía a Leona y la ponía encima de la cama.

"Como está la habitación, ke, ke, ke." comentó Chachazero mirando la habitación, la lámpara estaba rota y la mesita de noche destrozada, la silla estaba en el suelo y una de las camas estaba volcada contra una de las paredes. "Y esto quien lo paga."

"Vamos a dormir…" dijo Evangeline, antes de irse, Leona la sujetó por la camisa.

"Por favor… No te vayas… Quédate conmigo… Solo esta noche…" murmuró Leona con una voz débil, Evangeline notó que su mano temblaba levemente y su mirada mostraba miedo.

"Está bien." suspiró Evangeline cogiéndole la mano. "Mañana ya hablaremos, Chachamaru puedes irte con Chachazero.

"Como desee, ama, ¿estará bien?"

"No te preocupes, no pasará nada." respondió Evangeline, Chachamaru se despidió haciendo una reverencia y se marchó a la otra habitación con Chachazero,

"Vamos a ver si ya puedo tener tranquilidad." murmuró para sí misma Evangeline metiéndose en la cama.

"Gracias…" murmuró Leona más calmada mientras se quedaba dormida.


Fin del capítulo 31.

Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.

También, gracias por los review que he recibido :)