Capítulo 30: Mamá.

Durante la noche, los tres hijos de Pokédex Holder más jóvenes salieron a jugar afuera mientras Kotone los observaba. Sin embargo, ha pasado una emergencia inesperada: ¡El enemigo ha raptado a los niños! Todo esto por supuesto alertó de inmediato a todos y aquella noche donde solo soplaba el viento con tranquilidad, se convirtió en algo turbio. Por supuesto que nadie esperó ni un segundo y aceptó la llamada del enemigo, si era una trampa o no ya no importaba, lo más esencial era la seguridad de los tres infantes. Quienes se quedaban en el hotel se pusieron en marcha de inmediato, avisando a todos los demás involucrados con aquella batalla lo sucedido. Emprendieron vuelo de inmediato la mayoría de los que estaban en el hotel, a excepción de los tres amigos de X & Y juntos a sus tres hijos y claro, Mitsuri. Por otra parte, quienes vivían en Unova también se unieron a excepción de Bienca, Hana y Gray, este último sin que siquiera haya sido avisado del asunto. Todos los demás fueron rápidamente hacia el lugar solicitado, "La Torre de los Cielos".

Ese lugar se trata de una inmensa torre que en realidad se trata de un cementerio Pokémon. Es alto, lleno de visitas todos los días, ¿era si quiera posible que el Team Return se ocultara allí todo este tiempo sin que la policía internacional ni nadie se haya dado cuenta? Era difícil de creer, pero de todas formas era allí hacia donde los habían solicitado. Y pesar de que sería una obvia trampa, no había forma de arriesgar la vida de los tres pequeños, por lo que accedieron a ir sin rechistar.

Durante el camino, tuvieron una conversación en la cual decidieron dividirse antes de bajar, de manera que, si es una trampa, no estén todos juntos para caer en ella. Lo acordado fue dividirse en 4 grupos, cada uno en un punto diferente a la Torre de los Cielos. El equipo 1 se ubicaría al Norte de la torre y sería formado por el grupo de Hoenn. El equipo 2 que se ubicaría al Oeste de la Torre estaría formado por los grupos de Johto y Sinnoh. El equipo 3 que se ubicaría al Este de la torre estaría formado por el grupo de Unova. Y por último, el equipo 4 se ubicaría al Sur, entrada de la torre, y serían los del grupo de Kanto y Kalos. Así es, para ser los más precavidos posible, los únicos que entrarían de momento serían los del equipo 4, mientras que el resto esperaría en los otros puntos acordados alguna llamada y/o señal para entrar en el peor de los casos.

Frente a la entrada, Calme observó atentamente. Era una entrada grande e imponente, hacia un lugar que, por muy bello que era, se trataba de un cementerio. Pero al pensar que en ese lugar era muy probable que iban a pelear, se puso a temblar, pues no esperaba que le tocaría al grupo que entraría a la torre. Ni si quiera había completado su entrenamiento o probado la megaevolución una vez. ¿De verdad es buena idea que él sea quien entre a la torre en lugar de otros más calificados? Era un pensamiento que rondaba por su cabeza acompañada de todos esos nervios y, peor era considerando que irían a salvar a tres niños pequeños, un error no estaría permitido. Pero antes de hundirse más en esos pensamientos, Gin le sujetó del hombro, para llamar su atención.

—Al igual que tú... ninguno de nosotros quiere cometer ningún error y tememos el hacer algo que arriesgue la vida de esos niños —Le dijo Gin—. Y al igual que nosotros... con o sin megaevolución, no eres un principiante y serás capaz de enfrentar a cualquiera sin problema. ¿Está claro?

—Ah... Sí —Respondió Calme, asintiendo con la cabeza.

Tras eso, intercambiaron todos una mirada y entraron a la Torre. Como eran las 3 de la mañana, estaba completamente vacío, lo que seguro era también parte del plan del enemigo. Así que les tocó comenzar a subir por esas imponentes escaleras de caracol que parecían no tener fin, guiándolos a los siguientes pisos, atentos a cualquier ataque sorpresa que seguro llegaría.

El resto tenía que esperar en sus respectivas posiciones, alguna llamada o señal para entrar en algún momento también. Pero esto solo causaba gran impaciencia en varios de los Holder más altaneros, algo que hacía la espera cada vez más angustiosa.

Esto también se notaba en el grupo de Unova, quienes se ubicaban al lado Este. Ya que, mientras el resto permanecía sentado en alguna roca o tronco esperando, era obvio que para Black y Hugh, dos testarudos hiperquinéticos, esperar sabiendo que los villanos habían osado secuestrar tres niños pequeños era casi el horror. Ambos caminaban de un lado para otros con los brazos cruzados muy ávidos en que ya supieran algo nuevo de lo que estaba pasando.

—Esto... Black... —Cheren trató de hablarle sonriendo forzosamente—. Esto... ¿Sabes que así no pasará el tiempo más rápido?

— ¡E-Eso lo sé! —Respondió Black deteniendo su marcha para mirar a Cheren—. ¡Pero es difícil quedarme parado aquí sabiendo que esos tipos llegaron tan lejos! ¡Recuerda que son los mismos que dañaron a Gray, no puedo perdonárselos!

—Lo sabemos, Black —Le dijo White, levantándose de su lugar para tomar a Black del brazo y tratar de disuadirlo a tomar asiento también—. Sin embargo necesitaremos ahorrar energía. Recuerda que es obvio que esto es la trampa del enemigo y necesitamos ser lo más precavidos posible.

— ¡Pero...! Eh... Hmm...

Como si White hubiera apagado una llama, para Black siempre ha sido imposible negarse a ella, así que accedió a tomar asiento junto a White en un tronco para esperar. Claro que de todas formas no paraba de mover la rodilla de forma acelerada, pero ya haber logrado que tomara asiento era suficiente.

—Uf... —Cheren suspiró algo más tranquilo al ver que su amigo ya trataba de relajarse—. Esto... Hugh, también va para ti.

— ¡ARGH! —Hugh se revolvió el cabello y de inmediato volteó a Cheren—. ¡Lo sé, lo sé! ¡Pero es que...! ¡¿A quién se le ocurre involucrar niños en una batalla?! ¡¿Cómo puedo quedarme tranquilo?!

—Usted es bueno para fingir amabilidad a alguien que no le agrada, puede hacer eso ahora —Dijo Kyouhei de forma tranquila, sin mirarlo, solo sentado por su lado.

Claro que ese comentario fue completamente raro y un tanto incómodo, dejando ciertos segundos de puro silencio mientras el viento soplaba.

—P-Perdón, pero... ¿Pasó algo? —Les preguntó Cheren.

—Ah, nada —Respondió Kyouhei sonriendo con amabilidad—. Es que usted ya sabe, a veces hay que deshacerse de las cosas que no te sirven. Jajaja.

— ¡AY! ¡Escucha Kyouhei...! —Hugh se le acercó gritándole muy enfadado.

— ¿Qué va a escuchar? —Le dijo Whi-two interrumpiendo—. ¿Cuál es el punto ahora de que le digas algo después de lo que pasó si no es para hablar con la verdad? —Se lo dijo con un rostro melancólico pero a la vez exigiendo, había una gran angustia en ella.

—E-Es que...

Hugh volteó para todos lados nervioso por no esperarse esa actitud de Whi-two, porque parecía molesta. Hasta que miró a Mei, quien de inmediato volteó para darle la espalda, como si estuviera molesta también. Él notó que en realidad el ambiente por ese lado era bastante tenso y que seguro nadie de allí lo quería cerca. Tras eso, debido a lo incómodo que era ese lado, Hugh no tuvo más opción que tranquilizarse e irse a sentar junto a Cheren.

— ¿Q-Qué fue lo que pasó? —Le preguntó Cheren aún más dudoso.

—Eso no importa, es mi culpa, así que está bien —Respondió Hugh mirando al suelo nada más.

—S-Sí, pero... ehm...

Cheren miró hacia el lado del frente, donde estaban Whi-two, Mei y Kyouhei, porque realmente había un ambiente extraño por allá. Entonces notó que Lack-two no estaba con ellos y buscando con la mirada lo encontró alejándose un poco en dirección al área de hierba alta, usando su tableta para tomar fotos, como si estuviera buscando algo.

— ¿L-Lack-two? —Cheren se levantó de su lugar—. ¿Qué estás buscando?

—Hm... —Lack-two no respondió, pues tenía su cabeza pendiente de lo que estaba analizando en la tableta.

— ¿Qué descubriste? —Le preguntó Hugh, quien se levantó de su lugar para ir hacia donde estaba Lack-two directamente—. Descubriste algo, ¿verdad? Tú no eres inquieto, por lo que si te levantaste es por algo.

—Es imposible.

— ¿Qué?

—Imposible que el enemigo se haya ocultado en la Torre de los Cielos todo este tiempo. Piensa, es un lugar al que todos van todos los días, ya sea por el turismo o por las personas que visitan a sus Pokémon perdidos. Tú y yo también vamos aquí a ver la tumba de Terrie, ¿recuerdas?

—O-Oye...

Eso último incomodó a Hugh, pues volteó rápidamente hacia Kyouhei, quien se había sorprendido completamente al saber que Lack-two y Hugh vienen a ver la tumba de su difunto Lillipup. Pero al ver que Hugh lo miraba, volteó rápidamente, haciendo como si no le importara.

—Ay, rayos... ¿Sabes que yo no quería que Kyouhei se enterara? —Le dijo Hugh susurrándole.

— ¿Por qué no querías que se enterara? ¿Qué tiene? —Respondió Lack-two sin tener la amabilidad de bajar la voz para esconder lo que dice.

— ¡Ay por dios! ¡¿Puedes aprender algo de empatía?! —Finalmente Hugh subió su tono para gritarle.

—Ah, ah, ah... —White caminó hacia ellos junto a Black, un poco nerviosa viendo que comenzaba una discusión—. D-De todos modos... ¿Qué era lo que decías, Lack-two?

—Sí —Lack-two continuó—. El punto, es que la Torre de los Cielos es el lugar que el enemigo quiere convertir en el campo de batalla, mas no su escondite verdadero. Tal vez escogieron el lugar precisamente porque...

— ¿Porque...? —Black se puso muy ansioso de la respuesta.

—Es un lugar cerrado por las escaleras en forma de caracol... sí... es un lugar difícil del cual escapar. El enemigo quería a todos los "Pokédex Holder" allí porque tiene un ataque sorpresa. Separarnos de la forma que hicimos fue la mejor decisión. Aun así, estoy seguro de que el verdadero escondite del enemigo está cerca de aquí.

— ¿Cómo puedes estar tan seguro? —Preguntó White.

—Porque a Kyurem lo tuvieron en una cueva cercana a aquí, ¿ya recuerdan? Donde Kyouhei y Mei fueron atacados. Es lógico tener al Pokémon que quieren usar lo más cerca posible a ellos, sin embargo estaban en plenas pruebas del objeto que utilizan para controlarlo, ellos querían hacer una versión mejorada de la "Máquina de Colress". ¿Pero saben cómo estaba el área en el que Kyouhei encontró a Kyurem? Completamente congelado, por eso no tenían a Kyurem en su verdadero escondite y usaron una cueva cercana. Todo esto me dice que efectivamente ellos están aquí, en la ruta 7, y van a hacer todo lo posible para que esta trama funcione de verdad. Y no solo eso... considerando que arriba se planea una batalla... es posible que los tres niños que se llevaron para la carnada no estén en la torre, sino en el verdadero escondite del enemigo. Pensé que ustedes, Black y White, llegarían a la misma conclusión... lamento sobreestimarlos.

— ¡¿Qué dijiste?! —Black respondió muy enfadado, mientras que White lo sujetó para tranquilizarlo.

—Calma, calma. Sé cómo te sientes, pero recuerda que Lack-two no es desagradable con intención, él no sabe —Le decía White tratando de sonreír calmada, aunque se veía que estaba igual de enfadada en realidad.

—Pero sí creo que no debo ser el único que llegó a esa conclusión —Dijo Lack-two pensando con la mano en el mentón—. Apuesto que otros del grupo que han demostrado capacidad de análisis como Green, Blue, Gin o X... han debido pensar lo mismo que yo. Pero han preferido ir a la Torre...

—Claro que lo han hecho —Le dijo Hugh—. Por mucho que sea verdad, quieren seguir las instrucciones del enemigo lo más posible para no arriesgar la vida de esos niños. Lack-two... tú debes entenderlo mejor que nadie.

—Sí, pero... usa la lógica. Si esperamos a una señal... terminaremos cayendo en la trampa del enemigo de todos modos. Además, no creo que arriesguemos la vida de los niños, el enemigo está tras nosotros, ¿cierto? Iré a investigar un poco la ruta 7 para aprovechar mejor el tiempo.

—Pero... ¡E-Espera...!

Lack-two comenzó a marcharse mientras que Hugh fue detrás de él. Pero tras unos cuantos pasos, Lack-two se detuvo y volteó.

— ¿Pero qué les pasa? —Dijo Lack-two sin cambiar su tono serio—. Black y White, ¿no van a venir? Si buscamos algo es buena idea tener la habilidad de Black, eso es algo obvio.

— ¡Pero...! ¡Agh! Siempre tienes que ser tan desagradable... —Black se guardó su molestia unos segundos y entonces dio paso para acompañar a Lack-two también—. ¡Iré, pero no porque me lo hayas pedido!

—Ay, caray... —White suspiró un poco hartada de todo ese ambiente, entonces volteó hacia atrás—. Nosotros iremos, pero mientras tanto quédense ustedes aquí, para mantener un grupo grande.

Dicho esto, White se unió a esos tres hombres para acompañarlos también en su caminata por la ruta 7.

—Quién lo diría... en el fondo Lack-two es igual de impaciente que Black y Hugh... —Comentó Cheren rascándose detrás de la cabeza—. ¿Oh? —Miró hacia el lado, donde estaban Whi-two, Mei y Kyouhei, quienes continuaban con un ambiente bastante deprimente—. Hmm... Whi-two... pasó algo, ¿verdad?

—N-No... —Respondió Whi-two de forma nerviosa—. Es que...

—Hmm... ¿Fue algo entre ustedes? ¿Kyouhei y Mei?

Esa pregunta llegó de la nada, a lo que tanto como Kyouhei y Mei no respondieron y en lugar de eso se alejaron más del otros sin mirarse, completamente nerviosos. Cheren encontró extraña esa actitud, incluso Whi-two también. En ese momento pasaban muchas cosas en la mente de ambos chicos. Mei en realidad no estaba enojada con su padre, pero no podía dejar de pensar en la conversación que tuvieron hace unas hora, ya que Hugh, un sujeto que es un cero a la izquierda en temas románticos, logró darse cuenta de que Mei estaba enamorada, eso es algo que tenía a Mei completamente angustiada. ¿Acaso era tan obvia que hasta su padre se dio cuenta? Algo así no la dejaba tranquila. Mientras que Kyouhei había tenido una conversación con Utau, quien le dijo que seguramente Mei estaba enamorada de él. ¿Será cierto? Pero no podía preguntarle a Mei, ya que si no es así, solo causará una enorme incomodidad entre los dos después de que él mismo le dijera que ya no estaba enamorado de ella. Al final, ni Kyouhei ni Mei podían mirarse el uno al otros, estaban completamente nerviosos y se notaba.

Antes de que Cheren pudiera hacer otra pregunta al respecto, una pequeña gota cayó, la cual se convirtió en miles de ellas en cuestión de segundos. Así es, para acompañar todo ese ambiente tan tenso la lluvia era perfecta. Por lo que ahora más encima todos tendrían que esperar bajo la lluvia.

— ¿E-Es lluvia natural? —Preguntó Whi-two, pues pensaba que en la batalla en el barco que tuvieron Lack-two y Hugh, el enemigo había usado la Danza Lluvia para generar ventaja.

—Puedes apostar que sí, no tendría sentido que la tal "Charlotte" nos avise que está afuera y no adentro de la Torre —Le respondió Kyouhei, sin darle importancia.

Pero en un momento, algo se movió del bolso de Kyouhei y entonces una de sus PokéBall saltó, saliendo Sliggoo de allí, el cual estaba muy contento, haciendo un pequeño baile de alegría en la lluvia.

— ¡O-Oye! Nadie te dijo que salieras —Le dijo Kyouhei un poco angustiado.

—Jeje —Mei se levantó de su lugar para acercarse a Sliggoo—. Tu especie suele vivir en pantanos, ¿verdad? Apuesto que a Nume debe encantarle la lluvia. Es verdad que desde que llegó a Unova, no ha llovido ni una vez, así que debe estar contento.

—A-Ah... sí... —Kyouhei solo asintió y trató de no mirar más a Sliggoo mientras que este continuaba feliz bajo la lluvia.

Kyouhei no paraba de pensar en los acontecimientos de ayer, en ese Garchomp que lo asustó al punto de perder el conocimiento. Él no quería ni imaginar el tener que acercarse a un dragón que posiblemente lo asustará, ni siquiera ha querido hacer el intento. Por ello, había pensado no usar a su Sliggoo durante un buen tiempo, pero justo ahora tuvo la mala suerte de que el Pokémon salió por su cuenta y no quiere regresarlo haciendo que Mei se preocupe por ello.

Entre tanta lluvia, nada más por el área Norte de la Torre había un pequeño espacio por el que salía un sol radiante. Claro, eso era por el efecto de Día Soleado del Castofrm de Ruby, el cual dejó un espacio seco para que él y el resto del grupo de Hoenn pudieran refugiarse mientras esperaban la señal para entrar a la Torre.

—Ah~ Por eso digo que Popo es la mejor, no tienen idea de cuánto odio mojarme —Dijo Ruby alabando a su Pokémon.

—Hablas tranquilo para la situación en la que estamos —Dijo Emerald—. Ugh... ¿Qué haremos? Esto es una trampa, ¿de verdad estamos evitándola lo más posible patrullando cada lado de la Torre?

—Hmm... tienes razón —Contestó Ruby haciéndose el serio—. Yo creo que tendremos que usar nombres clave.

— ¿N-Nombres clave? —Preguntó Wally.

— ¡Por supuesto! Siempre he querido hacerlo, servirá para poder gritarnos desde lejos y el enemigo no sepa quién viene. ¡Ok! Sapphire, tú serás Alpha, Emerald serás Delta. ¡Y yo! La estrella, seré Omega. ¿Qué tal?

— ¡¿Y cuál seré yo?! ¡¿Cuál seré yo?! —Preguntó Yuuki muy emocionado por la idea, notándose un brillo en sus ojos y ganas de saltar.

—Ninguno, porque es estúpido —Dijo Emerald, quien no podía creer que estaba teniendo esta charla tan ridícula.

— ¿Eh?

—En serio, solo a ti se te pueden ocurrir estas tonterías —Dijo Sapphire mirando feo a Ruby.

—Qué vergüenza... —Dijo Haruka tratando de no mirar a ninguno por la vergüenza.

—Eh... ¡Ejém! —Yuuki de inmediato volteó con los brazos cruzados, con la cara roja del bochorno—. ¡P-Por supuesto viejo! ¿En qué pensabas? Ese era un plan estúpido...

—Te había encantado esa idea, ¿verdad? —Le comentó Blasco con una sonrisa media forzada.

—Sin embargo... —Sapphire observó hacia arriba de la inmensa torre, con cara de preocupación—. ¿Realmente esta es la mejor forma de dividirnos? Hmm... no puedo evitar impacientarme con esto, sabiendo que esos canallas están usando a tres niños inocentes para atraernos aquí... ¡Argh! ¡Solo por esto, juro que acabaré con ellos!

—...A esos tres niños... —Yuuki pensó en eso bajando la mirada y luego observó en dirección al camino del Oeste.

—Solo ve, nosotros somos suficientes aquí —Le dijo Ruby inesperadamente, mientras sacaba unos Pokécubos para alimentar a Castoform.

— ¡¿Q-Q-Qué?! —Yuuki se levantó de la sorpresa, con la cara completamente roja—. ¡¿Qué me quieres decir?!

—Que prefiero que vayas a que te quedes aquí preocupado, anda, a mí no me importa.

—Lo que dices no tiene ningún sentido... tú... ehm... hmm... —Bajó la mirada unos momentos.

Yuuki solo lo pensó un poco e hizo caso, ya que saltó al árbol para alejarse de esa área. Era claro que sí quería ir a una parte, solo que le avergonzaba admitirlo.

En el área Oeste se encontraba el grupo conformado por los Holder de Sinnoh y Johto. Se encontraban sentados junto a un árbol refugiarse de la lluvia lo más posible mientras esperaban su señal para entrar a la Torre también.

Por supuesto, el ambiente más tenso estaba por ese lado, ya que los tres pequeños se trataban de sus hijos. Aun así, incluso los más impacientes estaban sentados casi de forma tranquila, esperando lo mejor del plan.

—Listo —Diamond sacó una canasta de su bolso, la cual contenía Onigiris—. ¿Alguien quiere? —Ofreció amablemente.

—Tú... ¿Crees que este es el momento para comer? —Le respondió Pearl, no molesto, sino un poco sorprendido.

—Al igual que tú, estoy más preocupado de lo que he estado en mucho tiempo —Respondió Diamond mientras observaba la sima de la torre con una sonrisa serena—. Pero fuimos nosotros quienes decidimos confiar en nuestros senpai... ¿verdad? Y como fue así... confiaré, esperaré tranquilo hasta la señal. ¿Qué me dices tú, Pearl? Fuiste uno de los primeros en ofrecer la estrategia de separarnos así junto a Green-senpai y la señorita Yvonne.

—Pero claro... —Dijo Pearl mientras tomaba por fin una de esas Onigiri y la observaba con cierta preocupación—. No es que no esté preocupado, pero... en un momento así, es cuando menos quiero cometer un error que nos perjudique a todos... por eso ofrecí la estrategia de separarnos, aunque...

— ¡Sea el enemigo que sea, Red-senpai lo derrotará! —Gold interrumpió tomando una de las oginiris y llevándola a su boca con plena confianza—. Y esos niños tan escurridizos... ¡Apuesto que no tienen ningún rastro de miedo! Jeje.

—Te oyes bastante tranquilo para la situación en la que estamos... —Le comentó Silver.

— ¡Pues claro! Si tuviera miedo, Hibiki también lo tendría, ¿verdad?

—También pienso lo mismo —Dijo Diamond con una sonrisa—. Si llegan a vernos, Hikari se sentirá muy tranquila al ver que nosotros lo estamos. Por eso comamos para tener energía suficiente y esperar lo mejor.

Esas palabras, aunque no quitaban la angustia que todos sentían en ese momento, sí dio mayor tranquilidad al resto, quienes también terminaron sacando una de esas onigiris, incluso Amethyst, quien a pesar de esto, no ha dicho ninguna opinión sobre todo lo que estaba sucediendo. Quien tampoco había dicho nada, era Kotone, quien ni siquiera había sacado comida como los demás, ella estaba completamente apartada en silencio, con la mirada baja.

—Kotone... —Crystal la miró unos momentos, pensando en todo lo que había sucedido—. Oye... —Se le trató de acercar, para hablar con ella.

Pero antes de hacer cualquier otro movimiento, algo se movió entre la hojas del árbol, provocando que toda el agua acumulada en las hojas caiga justo arriba de Kotone, mojándola por completo. Lo cual causó sorpresa en los demás, excepto en Gold, quien casi se echa a reír.

— ¡Whop! ¡Aquí estaban! —De entre las hojas de la copa del árbol salió Yuuki, quien continuaba colgándose de la rama con ambos brazos, mirando hacia Crystal y los demás—. No los había visto porque estaban casi escondidos... y con la lluvia me cuesta usar mi olfato. ¿Hm? ¿Dónde está Kotone?

—A-Ah... —Crystal le apuntó para que mirara atrás de él, aunque todavía no podía creerlo.

— ¿Eh? —Yuuki volteó, soltándose ya del árbol, encontrando a Kotone quien seguía sentada y toda mojada—. ¡Ah, Kotone! ¡Aquí estabas! Vaya, ¿te mojaste con la lluvia? ¡Jeje! A mí también me gusta mojarme en la lluvia, ¿sabes?

Por esa actitud tan alegre, era obvio que no se había dado cuenta de que él mismo mojó a Kotone al posarse arriba del árbol. Kotone entonces finalmente levantó la mirada hacia Yuuki, la que se trataba de una mirada asesina llena de ira, lo cual espantó al chico que no sabía qué la hizo enojar tanto, hasta estuvo apunto de esconderse del susto.

Minutos después, solo habían quedado esos dos jóvenes sentados debajo de la copa de aquel árbol, ya que el resto decidió alejarse para darles un espacio, sentándose debajo de árboles del frente.

—Vaya, discúlpame... no me había dado cuenta —Le dijo Yuuki, disculpándose por haberla mojado.

— ¡Hmph! —Kotone respondió volteando la cabeza para no verlo.

—Oye, pero no te pongas así, si no fue a propósito.

— ¿Y bien? ¿A qué viniste? —Preguntó de forma desagradable.

—Ugh... olvídalo, ya me voy —Se sujetó de la rama del árbol una vez más.

— ¡A-Ah! ¡No, espera! —Se lanzó para tomar a Yuuki por detrás de su camiseta.

— ¿Sí?

—Tal... Tal vez sí quiera hablar de algo después de todo —Dijo sin mirarlo, con un leve rubor.

—Eso me gusta más —Respondió Yuuki con una sonrisa para volver a sentarse junto a ella—. ¿Y bien...? ¿Cómo estás con lo de Hibiki? —Preguntó con un tono más serio.

—Hmm... —Kotone bajó la mirada, realmente sí esperaba aquella pregunta, pero aun así—. Sé que... como dijeron papá o Diamond... lo mejor para esos niños es que todos nosotros estemos tranquilos, incluso si nos preocupa. Pero...fui yo quien dejó que se los llevará, y todo porque no los cuidé bien.

— ¿Cómo dices?

—Cuando estaban jugando... yo me estaba quejando de tener que vigilarlos otra vez. Ellos corrieron y yo los dejé... luego de un rato se me ocurrió seguirlos, pero ya se los habían llevado. Al final todo fue porque fui descuidada.

— ¿Eso fue lo que pasó? Se lo... ¿Se lo comentaste a tus padres?

—No... —Dijo ocultando su rostro entre las rodillas y los brazos—. Me dio mucha vergüenza... mamá no pararía de regañarme y tal vez no vuelva a dejar que vigile a Hibiki otra vez. Sé que me quejo cada vez que me pide cosas, pero... si dejara de hacerlo... si demostrara que ya no confía en mí, yo...

—En el fondo te sentirías muy triste, ¿verdad?

—Oh —Levantó su mirada para ver a Yuuki en ese momento, quien no la estaba mirando a ella, sino hacia el frente mientras el viento soplaba acompañado de esa lluvia.

—Aunque... uno pelee con sus padres... aunque en algún momento confunda sus sentimientos al "odio"... nadie quiere tener esas sensación de que tus padres se rindieron contigo, que no confían en ti. Si yo pensara que el viejo o mamá dejarían de regañarme... tal vez me sentiría mal. Eso supongo, Kotone...

—Uf... eres un mentiroso, te encantaría ser un alma libre que hace lo que quiera —Respondió Kotone medio en broma.

—Siempre que uno trata de ser honesto contigo respondes con una mala broma, ¿cierto? —Contestó Yuuki, aunque no molesto en realidad—. Si vine aquí, es porque me preocupé por ti, ¿sí? Si Haruka fuera secuestrada mientras está conmigo, nunca me lo perdonaría, más que cualquier otra cosa en el mundo... por eso pensé que seguro te estarías sintiendo muy mal.

—Je... no es comparable, ¿sabes? Por mucho que ustedes dos peleen, desde que te conocí has defendido a Haruka todo el tiempo. Y... cuando ella se siente débil, que ya no puede más... siempre eres el primero al que busca.

Kotone le dijo esto mismo bajando su mirada nuevamente, en un tono melancólico, frío. Pensando en aquel día que fueron al hospital y escucharon la historia que les contó Whi-two. En ese momento, Haruka se había puesto a llorar y abrazó a Yuuki para ser consolada, es algo que Kotone había mirado atentamente.

—Kotone... —Yuuki miró a Kotone sin saber cómo responder a eso, no entendía por qué Kotone le decía aquello ni sabía en lo que ella estaba pensando.

—Tú conociste a Haruka desde que nació. Cuando Hibiki nació y creció, yo estaba en otra región, viajando, con ganas de conocer. Yo volví a casa después, cuando él ya tenía una familia formada por "papá" y "mamá". Nunca me vio como "hermana" en realidad. Y yo... en lugar de arreglar eso, lo dejé pasar y lo traté como a un niño cualquiera, sin mencionar que Hibiki es completamente independiente, ¿lo notas? Y a pesar de eso, a ti te llama "hermano" y te ve como a un héroe. Luego de todo eso... van y lo secuestran cuando yo debía vigilarlo. ¿De verdad me estabas comparando contigo? Somos completamente diferentes, no te apiades de mí. ¿Tú qué sabes de la culpa que siento?

—...Bueno... tal vez no me perdí tanto de la vida de Haruka, pero... sobre la culpa... yo siempre seré aquel que provocó la muerte de mi padre.

— ¿Eh? —Ella nuevamente levantó la vista hacia él, muy sorprendida, y esta vez Yuuki si compartió la mirada con ella, ya que le estaba diciendo algo realmente serio.

—Ok, de cierta manera no, pero... incluso antes de saber que estaba vivo... yo había decidido vivir asumiendo la culpa de mis errores. Es algo como tú... fue por mi ego y mi creencia de "yo siempre tengo la razón" que el viejo casi murió peleando contra Redford, ¿lo recuerdas? Nadie más tuvo la culpa excepto yo. Incluso ahí... Hibiki y Kotomi estaban conmigo y pudieron morir también por culpa de mi descuido, todo eso es algo que tuve que asumir. Kotone... no vine aquí porque realmente comparé mi estatus de "hermano mayor" contigo, perdón por haberte mentido. Vine porque sí creo entender la culpa de descuidar a alguien que amas tanto, ya sea tu hermanito o tu padre... pensabas que te sentías de forma horrible, por eso...

—Ah... ¡No, no, no, no, no! —Lo interrumpió moviendo ambos brazos de arriba para abajo—. ¡No sigas, no sigas!

— ¿Eh? ¡Ah! ¿Estaba equivocado? Perdón...

— ¡No! Solo que... no creo que te guste hablar de eso... ¡No tienes que decirme esas cosas!

— ¿Esas cosas no se dicen?

—No, no me refiero a eso... lastimarte a ti mismo, eso... eso no...

—Ah, pero esta bien, ¿verdad?

— ¿Qué?

— ¿Recuerdas cuando hace años te conté sobre mi miedo a los Pokémon y te burlaste?

—Ugh... tenías que mencionarlo...

—En ese momento me enojé mucho y pensé "no hay modo de que pueda confiar en esta chica". Pero... has cambiado, ¿no lo notas? Ahora sí puedo decirte estas cosas sin temor a que te vas a burlar de mí como haces la mayor parte del tiempo. Creo que tu relación con tu hermano es igual. Si no te sientes satisfecha... su relación aún puede evolucionar, eso creo yo. ¡Y vine aquí a decírtelo! No hay nada de lo que te tengas que preocupar ni nada por lo que tengas que sentir culpa... ¡Porque aunque aunque me cueste la vida, traeremos a esos niños de regreso sanos y salvos! ¡Te lo prometo!

— ¿Eh...? Yuuki...

—Bueno, eso era. Adiós —Se levantó para tomar la rama del árbol y subir.

— ¡Hey! ¡Hey! ¡Hey! ¡¿Qué fue eso?! —Kotone se levantó de golpe a exigirle una explicación.

— ¿Eh? Que eso vine a decirte, ahora que lo dije, vuelvo a mi puesto, ¿no era obvio?

— ¡No idiota! ¡Si viniste a consolarme, lo vas a hacer bien o no lo hagas!

— ¿C-Consolarte? Hm... —Se puso a pensar—. ¿Y qué hago?

— ¡Ay! ¡Pues no sé! Debes abrazarme, o... no sé, darme palmadas en la cabeza como mínimo. ¡¿Es qué tengo que enseñarte todo?!

—Ugh... —Bajó la mirada con un sonrojo—. Ok...

Yuuki bajó para acercarse a Kotone, levantó su brazo y le dio unas pequeñas palmaditas nada tiernas en la cabeza. En ese momento Kotone pensó que no debió ni mencionar sobre las palmadas en la cabeza y quedarse con el abrazo, él lo hubiera hecho si no le daba otra opción.

—Tú... No sabes consolar gente, ¿verdad? —Dijo Kotone.

— ¿Lo hice mal? —Respondió Yuuki muy nervioso.

—Ay, no... —De forma tranquila se sujetó del brazo de Yuuki como siempre hace—. Creo que gritarte por el idiota que eres, de alguna manera hace sentir mejor a uno.

—Mira, te la dejaré pasar —Le dijo mientras la miraba feo.

Aunque, sin que Kotone se diera cuenta, Yuuki la miró unos momentos mientras ella se le sujetaba como si nada. Entonces él bajó la mirada de forma triste...

Volviendo al lado de Black y los demás, continuaban caminando por la ruta 7 bajo esa fuerte lluvia. Buscaban alguna otra pista del verdadero lugar donde se oculta el enemigo, pero de tanto caminar solo llegaron hasta el Monte Tuerca, una famosa cueva donde siempre se están llevando excavaciones en busca de minerales u otros objetos valiosos. Claro que por la hora, en este momento no estaban los constructores, estaba completamente vacío. Todos habían entrado por la cueva y salido del primero de los túneles para apreciar mejor la vista general del lugar, pero en realidad no había nada.

—El Monte Tuerca es un lugar donde hay trabajadores todos los días... —Comentó White—. Es difícil que el enemigo se oculte por aquí.

—Si seguimos por aquí, llegaremos a Ciudad Teja. Lack-two... ¿en verdad crees que el enemigo se esconde cerca? —Le preguntó Hugh ya un poco resignado.

—Hm... —Lack-two pensó un poco, con la mano en el mentón—. Oh, será... Black —Volteó hacia Black—. Creo que llegó el momento...

— ¡No me lo tienes que decir! ¡Ya lo sé! —Respondió Black ya listo con su Musharna afuera—. ¡Ok! ¡Veamos la verdad de este lugar, Musha!

Ese era el truco más conocido de Black, dejar que Musha cubra su cabeza para devorar sus sueños y analizar de forma casi perfecta toda situación en la que está. Claro que viéndolo desde afuera, hay que esperar unos minutos para que Black analice todo realmente.

—Realmente es tétrico verlo así... —Comentó Hugh.

— ¿Por qué tétrico? Es lo que siempre hace —Respondió Lack-two, tan empático como siempre.

—Hm... —Hugh bajó la mirada unos momentos, pensando un poco—. Oye, Lack-two... Whi-two realmente está enojada, ¿verdad?

—Eso mismo quería preguntarles —Mencionó White ya que habían entrado en el tema—. Whi-two no es de esas personas que se molestan, pero sí lucía algo triste. ¿Qué fue lo que pasó?

—Oh, es que Hugh con Kyouhei... —Lack-two empezó a responder la pregunta como si nada.

— ¡Mejor no hables de eso! —Hugh lo interrumpió de un grito—. ¡Solo dime qué tanto están enojados Whi-two y Kyouhei!

—Hugh... ¿Realmente a mí me estás preguntando sobre emociones humanas? He estudiado mucho, pero nunca en mi vida he logrado adivinar las acciones y emociones de Whi-two. De Kyouhei tampoco... menos de ti.

—Ugh... —Volvió a bajar la mirada algo resignado—. Tienes razón, le pregunté a la persona equivocada...

—E-Ehm... no es que quiera meterme... —Dijo White—. Pero no creo que Whi-two estuviera enojada, claro que no. Ella más bien... se sentía triste, decepcionada... tenía una gran pena.

—Bueno... en realidad Whi-two sí dijo algo —Agregó Lack-two—. Pero no le entendí. Dijo que se siente mal, pero no por ti, sino por algo que "ella" hizo.

— ¿Ella? Pero si ella no le hace nada a nadie —Respondió Hugh sin creérselo.

—Eso mismo pensé yo.

—Cielos... —White suspiró poniendo su mano en la frente por la decepción—. Whi-two es muy amable y todo, pero por eso mismo se preocupa demasiado de los detalles que otros no. Después de tantos años creí que la conocerían mejor, especialmente tú Lack-two.

—Entonces... ¿qué significa lo que dijo? —Lack-two le preguntó.

—Eh... ¡N-No puedo saberlo si no sé lo que pasó!

—Ah, lo que pasó es que Hugh le dijo a Kyouhei...

— ¡Ya te dije que no tienes que contarlo! —Hugh nuevamente lo interrumpió de un grito.

— ¡AAAAHHHH! —Black interrumpió todo con un enorme grito al sacar por fin a Musharna de su cabeza—. ¡YA LO TENGO!

— ¿Qué... ¿Qué? ¡¿Qué viste?! —Le preguntó White muy sorprendida.

—Lack-two... ¡Tenías razón!

— ¿Razón? ¿Razón en qué?

—Supongo que se ocultan aquí entonces —Dijo Lack-two.

— ¡Sí! —Asintió Black—. En este lugar se ocultan de todas formas.

— ¿Cómo es posible? —Preguntó White—. Viene gente todos los días, alguien debió notar algo raro.

—He de admitir que el enemigo es inteligente —Dijo Lack-two—. Es cierto que en este lugar viene gente todos los días, pero a realizar una misma actividad. "Excavar". Ellos buscan minerales y siempre hay equipos de construcción. Es claro que el enemigo en algún momento hace años debió camuflarse entre los trabajadores y, mientras fingían buscar minerales como los otros, en realidad estaban construyendo su propia guarida. Si buscamos más a fondo, encontraremos un túnel que posiblemente sea distinto a todos los demás... sí... esos tres pequeños deben estar aquí entonces.

— ¿Estás seguro de eso?

—Absolutamente. Es claro que el enemigo tiene una trampa para nosotros y nos llamó a un lugar cercano donde NO están los niños. Es definitivo, ellos están aquí.

— ¡Ok! Avisaré a los demás entonces.

White enseguida marcó en su Videomisor para llamar a alguno de los cuatro grupos y darles el aviso de dónde están los niños, porque claramente eso significaría un cambio de planes, varios tendrían que ir a la cueva esperando una batalla también.

Primero llamó al grupo de Johto y Sinnoh, debido a que eran principalmente los que más deberían estar preocupados por la situación.

— ¡¿Qué dijiste?! —Gritó Crystal al escuchar por su propio Pokégear.

— ¿Qué sucede? —Kotone se acercó al grupo para preguntar.

— ¡White llamó! Los tres niños deben estar en el Monte Tuerca, no muy lejos de aquí.

Incluso segundos antes de que Crystal terminara esa frase, Yuuki que escuchaba desde los árboles a punto de marcharse, sacó a Salamence y subió en él, emprendiendo vuelo para volar.

— ¡Kotone! —Llamó a Kotone.

Aquello fue muy rápido. Kotone corrió hasta Salamence que ya estaba volando y tomó la mano de Yuuki para subir también, yéndose lo más pronto posible.

— ¡Esperen! —Crystal los llamó—. Cielos... quién va y quién no debería ser algo que conversáramos antes, esto no es cualquier cosa.

—Déjalos encargarse —Le dijo Gold bastante tranquila—. Kotone se sentirá más tranquila si va hasta allá.

—Sí... en eso tienes razón.

Pero claro que iba a ser necesaria más gente. Eso era mismo en lo que pensaba Amethyst, entonces sacó a Staraptor de la Pokéball, listo para subir en él.

— ¿A-Amethyst? —Platinum lo llamó—. ¿Quieres ir también?

—Sí —Respondió Amethyst—. Déjenme ir con Yuuki y Kotone. Ustedes tres no tienen un Pokémon para volar y deben estar preocupados... ¡Por eso déjenme ir y prometo que no volveré sin Hikari!

— ¿Estará bien? —Preguntó Platinum mirando hacia Diamond y Pearl.

—Es imposible negarse —Respondió Diamond con una sonrisa—. Amethyst es como Pearl, cuando quiere hacer algo lo hace.

—Más bien diría que es como tú... hace lo que sus emociones le dicten —Respondió Pearl ante eso. ¡Ok! Amethyst... tú irás por nuestro lado, pero recuerda que te multaré si no cumples lo que prometiste.

— ¡Lo sé! —Dijo Amethyst con una sonrisa—. Muchas gracias, no voy a defraudarlos.

De este modo, Amethyst también emprendió su vuelo para alcanzar a Yuuki y Kotone.

La segunda llamada fue al grupo de Hoenn, y justamente en medio de la charla pasaron volando a toda velocidad Yuuki y Kotone sobre Salamence, seguidos de Amethyst sobre su Staraptor, no hubo tiempo ni de preguntarles algo.

— ¡Ay! ¡No puede ser! —Sapphire subió a un árbol para verlos mejor—. Ese niño impertinente... ¡Ni siquiera preguntó y se fue!

—Seguramente lo hizo porque le preocupa Kotone, déjalo ser —Le dijo Ruby mientras guardaba su Pokégear tranquilamente—. Blasco, ¿me harías el favor de ir tras Yuuki?

— ¿Eh? ¿Quiere que lo traiga? —Le preguntó Blasco muy nervioso.

—No, solo quiero que lo mantengas tranquilo y con la cabeza en la tierra si algo pasa, eres el mejor para eso. Nosotros nos quedaremos aquí Ve, ve.

—Oh... está bien...

Blasco respondió no muy seguro, pero de todas formas sacó a su Flygon para volar en dirección al Monte Tuerca como los demás. Al ver esto, Sapphire bajó de aquél árbol de un brinco.

— ¿Qué te pasa? ¿Solo Blasco? ¡Hay que dividirnos mitad y mitad! —Exigió Sapphire.

—Siento que estoy de acuerdo con Sapphire, Ruby —Le dijo Wally.

—No lo creo —Respondió Ruby de manera seria—. No sé lo que hay en esa Torre o el plan del enemigo, pero han llamado a todos los Pokédex Holder a un solo punto. No me cabe duda de que el mayor peligro está allí y prefiero que el número de personas no baje mucho. Además... tampoco creo que sea bueno tener a tantas personas en el Monte Tuerca. Si de verdad los niños están allí... es mejor pasar precavidos a salvarlos, por eso le pedí a Blasco que detuviera a Yuuki de cualquier impulso idiota.

—Ok, pero si Yuuki puede ir, ¿por qué yo no? —Preguntó Haruka un poco molesta.

—Porque Yuuki es Yuuki y tú eres mi niñita, papi te quiere a su lado~ —Respondió Ruby volviendo al tono idiota y un tanto afeminado.

—Ugh... —Haruka respondió con desprecio y se fue a sentar junto a un árbol de forma molesta.

La siguiente llamada vino para el grupo de Kanto que ya estaba por los últimos pisos de la Torre. Cortaron una vez conversado, pero siguieron subiendo por aquella escalera en forma de caracol, esperando con la guardia en alta la sorpresa que podría tocarles el piso siguiente o el siguiente. Pero en algún momento, comenzó a sentirse frío, que aumentaba a medida que se acercaban al último piso, uno antes de llegar a esa gran campana de la sima, pisaron allí y, como se esperaba, encontraron un cuarto completamente congelado...

—Brr... —Orange tembló mientras caminaba mirando a los lados—. ¿N-No hay nadie aquí...?

—Kyurem debe estar aquí... —Le dijo Gin caminando junto a ella—. El solo permanecer aquí congeló todo el cuarto. Entonces... la gran trampa... ¿era pelear contra Kyurem otra vez?

—E-E-Es un Pokémon muy fuerte...

—Ni el mismo Arceus tendría un combate contra todos los Pokédex Holder a la vez, es un plan estúpido. ¿Y por qué tartamudeas tanto? Ah, cierto... tu ropa no es apropiada para el frío, creo que hubieras venido con aquella que usabas cuando fingías ser hombre, era mucho más grande y abrigada.

—M-Muy gracioso... ¿Eh?

Incluso si lo último que le dijo fue para molestarla, Gin se estaba quitando su chaqueta... ¿Se la iba a prestar a Orange? El solo pensarlo hizo que ella se sonrojara y sudara de los nervios.

—Ten, Naranji...

— ¡NO, NO, NO!

Orange retrocedió moviendo los brazos, negando totalmente.

— ¿Qué dices? Creí que tenías frío, se dice gracias.

— ¡Qué no, no!

Ya había pasado de una acción amable a un juego, Gin solo comenzó a insistirle para ver cómo la pobre de Orange se ponía aún más nerviosa, ya hasta incluso se le había olvidado el frío. Pero mientras esos dos jugaban, el resto caminó al centro de la habitación, buscando algún lugar por donde podría salir Kyurem. Fue entonces que Green miró abajo y se dio cuenta de el piso no estaba cubierto de hielo a pesar de que si de verdad fue por el descontrol de los poderes de Kyurem, incluso el piso debía estar congelado. Entonces lo pensó, que si el piso estaba intacto, es porque la sala estaba planificada para una batalla Pokémon.

—Eso es... ¡Orange, Gin! —Green volteó rápidamente hacia Orange y Gin—. ¡Dejen de jugar! Hay que permanecer juntos, porque...

Antes de terminar esa frase, un Rayo de Hielo salió de entre los cristales de hielo que estaban cubriendo al enemigo. Iba a impactar contra Orange, pero Gin se apresuró y saltó hacia ella, provocando que ambos terminaran saliendo disparados por la ventana, la cual de inmediato se volvió inaccesible, ya que fue congelada y solo se podían ver cristales de hielo desde afuera.

Orange y Gin fueron sacados hacia el área Este, pero rápidamente sacaron a Dragonite y Charizard para tener un aterrizaje adecuado. Ver a esos dos chicos que habían sido expulsados de la torre, obviamente alertó al grupo que estaba abajo, quienes fueron directamente a verlos.

— ¡Oigan! ¡¿Qué fue lo que pasó?! —Les preguntó Whi-two muy angustiada.

Ninguno de los dos respondió al instante, pues quedaron atentos hacia arriba, viendo que las demás ventanas de ese lado también se cubrieron de cristales de hielo, impidiendo su entrada.

—Debió ser ese maldito de Kazuo... —Dijo Gin algo furioso—. Fue mi culpa, no debí molestarte.

—No es momento, debemos volver adentro —Respondió Orange.

—Un momento Orange. Los que están aquí... —Gin miró alrededor—. Significa que Black, White, pelos de punta y el inspector están en el Monte Tuerca, ¿no es cierto? Señor Cheren.

—Sí —Asintió Cheren—. Ellos están allí, aunque... hace un momento vimos sobrevolar a algunos muchachos, debieron ir al escuchar la llamada. Estoy seguro de que eran Amethyst, Black, Kotone y Yuuki.

—De acuerdo. Orange, vamos a...

—Quiero ir —Dijo Orange, interrumpiéndolo.

— ¿Eh?

—Quiero ir al Monte Tuerca, Gin.

— ¿Qué...? ¡No digas ridiculeces! ¡Kyurem está allí arriba!

Efectivamente se trataba de Kyurem, y el solo escuchar ese nombre causó cierta incomodidad en el resto. Ya era seguro que los Holder de Kanto necesitarían una ayuda extra, aunque tendrían que entrar por otro lado o ir a la entrada principal para llegar allí arriba.

— ¡Aquí hay muchas personas para detener a Kyurem! ¡Yo quiero ayudar a esos niños! —Orange continuó exigiendo.

—Eres el colmo... Cheren, iremos al Monte Tuerca. Por favor, que alguno de ustedes entre a la Torre para ayudar con Kyurem, ¿está bien?

Eso fue lo último que dijo Gin, entonces emprendió vuelo junto a Orange para dirigirse al Monte Tuerca también.

Pero eso último que pidió Gin, entrar a la Torre y enfrentar a Kyurem, comenzó a atormentar dentro de la cabeza de Kyouhei. Ya pensar que debería enfrentar a ese Pokémon le hacía pensar en cómo reaccionará al verlo, ¿le tendrá miedo? Mucho más pánico le da si no está Hugh, con quien suele sentirse más protegido. Pero peor fue cuando pensó que seguramente Mei podría correr peligro con Kyurem nuevamente, y al momento de pensar en esa opción, sin preguntarle a nadie corrió en dirección a la entrada principal de la Torre.

— ¿Oh? ¡Kyouhei! ¡¿Qué haces?! —Cheren lo llamó.

— ¡Las ventanas están cubiertas de hielo y no perderé mi tiempo rodeando la torre, subiré por las escaleras! —Le gritó Kyouhei de vuelta.

—Ah, vamos... —Mei al verlo, pensó en ir también, pero Cheren la detuvo antes.

—Espera —Le dijo Cheren—. Ese niño es un impertinente. Whi-two y Mei, vayan a ayudar al Monte Tuerca. Yo vigilaré a Kyouhei...

— ¡No! —Whi-two gritó—. Cheren... ¡Yo iré con Kyo! ¡Usted quédese con Mei!

—P-Pero Whi-two...

— ¡Por favor! ¡Tengo que ir yo! Si dejo que Kyo vaya sin mí... ¡Nunca me lo perdonaré!

—Hmm... está bien. Vamos Mei.

— ¿Eh? —Mei no supo qué responder—. P-Pero Kyo se fue sin Nume, hay que...

— ¡Tú quédate con Nume, Mei! —Le dijo Whi-two al mismo tiempo que corrió hacia la torre.

No es que a Kyouhei se le olvidara su Pokémon, es que no lo quería a su lado y Whi-two lo sabía muy bien, Kyouhei quiere evitar que Sliggoo evolucione, por lo que no lo usará para nada en la batalla de ahora.

Whi-two tuvo que correr detrás de Kyouhei, entrando a la Torre donde se sentía un ambiente frío. Tuvo que continuar por las escaleras de caracol mientras Kyouhei no paraba de subir sin si quiera mirar atrás. Todo esta situación era muy agitada y Whi-two no paraba de llamarlo para que se detuviera.

—Kyo... ¡Kyo! ¡Kyouhei detente ahora! —Gritó más fuerte—. ¡Dime! ¡¿En realidad quieres ver a Kyurem?!

—Ah —Kyouhei se detuvo y miró hacia abajo a su madre mirándolo con melancolía—. ¡Eso no tiene nada que ver! ¡¿No escuchaste?! ¡Estamos en una misión!

— ¿Y para qué vas por Kyurem si no quieres? Pudiste ir al Monte Tuerca, ¿qué razón tienes de elegir esto?

—Razón, no tengo ninguna razón —Volteó nuevamente para subir.

— ¡Kyo!

Whi-two continuó persiguiéndolo hasta llegar al piso siguiente. Ella ya no tuvo más opción, lo tuvo que alcanzar y sujetar del hombro para que se detuviera y la mirara para hablar.

— ¡Vamos a bajar! ¡Tú no quieres ir por Kyurem!

— ¿Qué...? ¡¿Es que no quieres acabar con el problema?! —Respondió Kyouhei totalmente a la defensiva.

—Kyo... ¿Esto es porque quieres evitar que Mei luche contra Kyurem otra vez? Pero si es así, no es necesario que seas tú quien luche en su lugar. Vámonos de aquí... es lo mejor.

— ¡Ni de broma! ¡¿Por qué me dices esto?!

Whi-two había bajado la mirada pensando en lo que quería decir finalmente, pero al momento de levantarla hacia su hijo, este ya no la estaba mirando, sino hacia un lado, con una mirada helada, como si pensara en cómo reaccionar. Whi-two miró hacia ese mismo lado, entonces vio una figura oscura que se acercaba poco a poco hasta llegar a un punto visible, se trataba del Pokémon Haxorus, probablemente del enemigo.

—Kyo... tenemos que irnos de aquí...

Fue lo que dijo Whi-two, pero Kyouhei solo podía seguir dentro de sus pensamientos. Notó su mano y estaba temblando, todo él estaba temblando en realidad. Definitivamente no se sentía tan seguro de tener que luchar contra este dragón, pero también era cierto que un Haxorus no es nada en comparación a Kyurem. El pensar eso, hizo que Kyouhei tomará su Pokéball e impertinentemente sacara a Ampharos para combatir.

Fue una acción precipitada, Whi-two estaba tan sorprendida que no supo cómo reaccionar de inmediato. Ampharos saltó para utilizar Pulso Dragón, un movimiento que enseñó a su Pokémon durante estos días de entrenamiento para combatir contra dragones. Pero algo estaba haciendo mal y era no permanecer cerca de su Pokémon al momento del combate, esto causó que Haxorus soportara unos momentos el golpe y luego rugiera sacando sus grandes garras, por lo que corrió hacia Ampharos y lo mandó a volar con su terrible Garra Dragón.

— ¡Zelda!

Kyouhei corrió hacia su Pokémon en el suelo y se fijó en la herida que provocó ese poderoso ataque, que aunque no era muy grave, hizo temblar a Kyouhei pensando en el verdadero poder destructivo que tienen las garras de un dragón. Realmente ya había olvidado por completo todo el entrenamiento que pasó para superar ese miedo.

—Es una decepción... creí que con los días que han pasado, ibas a entrenar para no tenerle miedo a los dragones...

Finalmente bajó el enemigo por aquellas escaleras. Aquel entrenador de Haxorus y quien estaba detrás de todas las tragedias provocadas por el Team Return... Kazuo, su líder.

— ¿Quién es...? —Preguntó Whi-two.

—Es su líder, Kazuo... ¡Él controla a Kyurem! —Respondió Kyouhei mirando con enfado.

—No tienes que mirarme así —Dijo Kazuo sonriendo—. ¿Serás que me odias? Luego de que te perdoné la vida la otra vez... ¡Ah! Ya sé~ estás enfadado porque quise atacar a tu novia... pero no te pongas así, ¿bien? La verdad... —Cambió su mirada hacia Whi-two, con un poco de nostalgia—. Amar está bien, pero no debes dejar que esos sentimientos se vuelvan un estorbo.

— ¿Eh...? —A Whi-two le pareció rara aquella mirada que le entregó, y pensó que no era la primera vez que veía a ese sujeto, pero tampoco recordaba si de verdad o había visto en otro lugar.

—De hecho... en este momento todo está saliendo bien —Continuó hablando Kazuo—. Yo no debería estar aquí, pero los vi entrar desde la ventana de la torre y... no pude evitar querer darles la bienvenida.

Lo que dijo era muy malo, porque si se dio el lujo de hacer algo fuera del plan, significaba que realmente el enemigo tenía la ventaja de los eventos y que posiblemente ya arriba habían caído en la trampa. Pero no había tiempo de preocuparse ahora, ya que Haxorus estaba allí listo para combatir, así que Kyouhei tomó otra de sus Pokéball mientras su mano temblaba, inseguro de seguir. Pero entonces Whi-two se paró frente a él, dándole la espalda y mirando hacia Haxorus. Esto sorprendió tanto a Kyouhei como a Kazuo.

—Whi-two... —Dijo Kazuo con una voz silenciosa.

—M-Mamá... —Kyouhei la miró, mientras seguía temblando.

—Hay algo... que quería decirte... —Le dijo Whi-two, volteando hacia él con una sonrisa melancólica—. "Lo siento".

— ¿Eh?

—Tú no lo sabes Kyouhei, pero la razón por la que Lack-two te trata como un "objeto"... es porque él fue criado de esa misma forma, es su propia idea de lo que es criar a un niño.

— ¿Q-Qué dices...? Eso es...

— "Estúpido"... sí... pero es la verdad. Tú piensas que Lack-two llegó a la policía como un niño prodigio nada más, sin embargo hay más allá en esa historia. Como no tenía emociones humanas, lo criaron únicamente para ser policía, sin enseñarle diferenciar entre el bien o el mal. Cuando yo lo conocí, me dio miedo, él realmente no mostraba ninguna emoción y era una persona muy cruel, pero luego entendí que no es que fuera malvado o algo así... es que no sabe, yo no podía juzgarlo de igual manera que alguien que sí comete maldades por mero placer. Desde ahí, comencé a acercarme más a él, quise comprenderlo. Luego de muchos años, Lack-two se fue acostumbrando más y más a la vida normal y después... sin previo aviso, naciste tú. Al principio me dio miedo, ¿sabes? Yo tendría al hijo de Lack-two... hasta casi creí que ninguno tendría la habilidad de criarte, pero al menos tuve que intentarlo. Lack-two nunca fue muy cariñoso, pero al menos podías verlo y eras un niño feliz. Pero... luego llegó ese terrible día y yo... estoy tan arrepentida... porque fue mi culpa.

—Mamá...

—No luché bien y no pude ir por ti a tiempo. De hecho, tal vez hubieran acabado conmigo, pero Hugh llegó, ya que Lack-two lo había llamado. Después... los tres fuimos por ti. Kyo... desde el principio Hugh siempre te ha cuidado, mucho más que Lack-two y yo. Y hoy me doy cuenta de que eso no ha cambiado.

—E-Ese día... sentí que había una tercera persona cuando llegamos a casa... entonces era Hugh, pero él...

—No, él no te desprecia, créeme. Pero bueno, siento que Lack-two también sintió culpa. Desde ese momento, me sentí tan culpable que te descuidé. Y Lack-two... cuando tú entraste a la policía fue cuando comenzó a criarte como él cree que se hace, como lo criaron a él, como policía, solo como policía. Pero tú eras diferente, porque tú sí tenías emociones, criarte así te iría haciendo mucho daño. Tú creciste odiándolo, pero más bien... creo que te sentías intimidado por él.

— ¿I-Intimidado? ¡¿Por Lack-two?!

—Tú no odias a tu padre... pero para ti "es la máxima autoridad", tu jefe. Crees que al final de él dependerá lo que hagas, será dueño de tus decisiones... en el fondo, tu desprecio a Lack-two es "miedo" y quieres huir de eso. Cuando un niño tiene miedo... recurre a sus padres... y precisamente eso te faltaba. Yo comprendo a Lack-two y sus razones de ser como es, pero por tanto comprender a Lack-two, por no querer llamarle la atención en cosas que él no sabe... al que no comprendí fue a ti. Yo nunca te defendí como tú lo necesitaste, creí que estar para ti en los momentos difíciles era suficiente pero necesitabas más, necesitabas sentirte seguro. Pero entonces... alguien finalmente te defendió de Lack-two, le dijo "mal padre" como tú toda la vida esperaste. Y claro... ese fue Hugh. Es por eso que te acercaste más a él, soltaste tus miedos con él y sentiste que estabas protegido, por primera vez estabas protegido, pero cuando lo perdiste... perdiste esa seguridad y volviste a tener miedo. Fue entonces cuando me di cuenta de los errores que yo misma cometí. Por mucho tiempo, estuve enfadada con Lack-two por descuidarte, pero yo también lo hice al no defenderte como necesitaste tanto tiempo, al no convertirme en tu figura protectora.

—M-Mamá...

—Es por eso que "Lo siento". Yo también influí en que te volvieras tan dependiente de Hugh, buscando al padre que nunca tuviste. Kyo... estoy segura de que si Hugh te dijo eso ayer, fue porque siente culpa de alejarte de mí y Lack-two... pero eso no fue su culpa, es culpa nuestra. Ya no te pediré que comprendas a tu padre, solo si quieres considerar a Lack-two tu padre, hazlo, pero si no... ya nadie más te obligará, la próxima vez te defenderé cuando te sientas impotente. Y por eso, ahora mismo no tienes que luchar, a ti te dan miedo los dragones y eso está bien, no sientas vergüenza de sentir miedo. Pero lo que sí quiero, es que a partir de ahora veas a tu madre como una figura que te protegerá, quiero que te sientas seguro a mi lado y en tu interior pienses que nada malo podría pasarte junto a "esta persona". Quiero que veas a tu mamá como una figura protectora. Kyo... voy a luchar y acabaré con todo esto. Y así espero que los tres podamos comenzar otra vez como una familia, ¿está bien?

Tras esas palabras, Kyouhei no respondió. Solo se quedó allí, en el suelo, viendo a su madre caminar adelante, dispuesta a combatir con este enemigo.

—Lamento por hacerte esperar... Kazuo... —Dijo Whi-two mientras sacaba a Amoongus.

—Está bien —Respondió Kazuo, sonriendo—. Creo que te has vuelto más fuerte, Whi-two. Será un honor combatir contra ti.

—Eres muy raro... ¡Pero me aseguraré de ser quien acabe el problema de una vez!

¡Whi-two vs Kazuo! Dos ex miembros del Team Plasma van a combatir, ¿a qué llevará esta increíble batalla?

Continuará...


Próximo capítulo: La estrategia Hibiki