El enmascarado tenía la varita lista, Draco sin embargo tuvo que buscarla entre los pliegues de la túnica.
- Petrificus totalus - dijo bajo la máscara.
Inmediatamente Draco quedó inmóvil. Maldijo su mala suerte mientras daba con sus huesos en el suelo.
¡Una semana habían tardado en encontrarle!
El puto rastro de magia seguramente era una barrera de aviso y el puto cura seguro era un aliado suyo infiltrado. Su aventura había durado poco, sin Potter no era capaz de sobrevivir visto lo visto. Menudo fracaso de persona.
- Qué cojones hacías mirando al infinito? Se te ha olvidado que te buscan? Siempre supe que te faltaba una pizca de inteligencia, pero ahora me has confirmado que me equivocaba, eres abiertamente tonto - dijo el mago agachándose para colocarle boca arriba. - ¿Estabas llorando? Joder, Malfoy.
El mago se incorporó, se giró hacia la puerta y la selló mágicamente. Después se asomó a la barandilla de la terraza del faro y echó un vistazo. Entonces se quitó la máscara. Unos ojos negros le miraron con condescendencia y diversión.
- En qué pensabas, Draco? No se te puede dejar solo - dijo deshaciendo el petrificus. - No vayas a hacer ninguna locura ahora.
Draco se puso en pie lentamente, se había golpeado el hombro en la caída y ahora le costaba moverlo.
- ¿Qué haces aquí, Kyle?
Kyle le dedicó una de esas sonrisas seguras y descaradas que le habían enamorado hace años.
Hacía muchísimo tiempo que no le veía. No había cambiado demasiado, seguía llevando su pelo negro suelto, cayendo en cascada por su espalda. Aquellos ojos levemente rasgados, denotaban su procedencia del norte de Rusia.
Bajo la túnica holgada podía adivinar aún ese cuerpo fibroso y delgado que tan bien conocía. La gracilidad con la que se movía le decía que no estaba en absoluto desentrenado.
- Encontrarte antes que tus captores. He venido de avanzadilla.
- Cómo has sabido que estaba aquí?
- ¿No te ha parecido muy oportuna la manera de recibirte del señor párroco? - dijo jugueteando con su varita. - Además, eres terriblemente predecible y un romántico aunque no lo admitas.
- Si, pero no me quedaba otra opción.
De hecho si la tenía, pero sus necesidades humanas le habían hecho bajar la guardia.
- Lo sé. William es un buen hombre, afortunadamente está de nuestro lado. Tienes un ángel que te cuida Draco - dijo con teatralidad.
- Si, un ángel negro...
Kyle rió abiertamente mientras paseaba por la estancia haciendo equilibrios.
- Te echaba de menos, dragón - dijo parándose y mirándole a los ojos.
Draco guardó silencio, le parecía lo más honesto. Aquellos ojos seguían teniendo un potente efecto sobre él, la seguridad de su mirada y la seducción que tenían de manera natural.
Pero su aventura había terminado tiempo atrás, por lo que decirle que él también le extrañaba no sería falso pero si sería meterse en terrenos pantanosos.
Ese chico había sido su primer salvador, la primera cara amiga que había visto tras ver marchar a su madre.
Él le había ayudado durante el tiempo que estuvo en la reserva, anímica y profesionalmente, incluso llegaron a trabajar juntos antes de que le atrapasen por segunda vez. Eran como hermanos, se entendían a la perfección en todos los sentidos, y por eso mismo sabría que no estaba siendo honesto.
Decidió cambiar de tema sutilmente.
- Qué vas a hacer ahora que me has encontrado, Kyle?
- Por supuesto daré un informe negativo, pero tienes que volver con Potter.
- No pienso volver allí - negó Draco con rotundidad.
- ¿Cómo que no? ¿Tú estás tonto? Él es el único capaz de protegerte.
- ¡Él no quiere que esté allí!
Kyle se pasó la mano por su larga melena y jugueteó con ella.
- Draco... no sé lo que habrá ocurrido pero... - Kyle suspiró. - Me parece que te falta información.
- No, Kyle. Tengo toda la información necesaria. De alguna manera terminó atado a mi, circunstancia que utilizó en su beneficio y favor. Le venía perfectamente tener a su servicio un dragón al que dominar para defender su estúpido castillo.
- ¡Él te sacó de Rumanía!
- ¡Claro! Porque es un estúpido con complejo de héroe, un megalómano que se cree capaz de cambiar el mundo y pasar por encima de los demás. ¿Qué demonios hace tratando de defender un castillo que ni siquiera le pertenece?
Kyle le miró y guardó silencio, esperando que Draco se calmara. Estaba abogando por su rival, pero necesitaba que él comprendiera, era la única manera de mantenerle a salvo.
- Te contaré una historia de algo que ocurrió mientras dormías - empezó Kyle acercándose teatralmente a la terraza. - Él iba a huir solo, pero modificó todos sus planes y se arriesgó a que todo fracasara por salvarte a ti también. Efectivamente es un estúpido con complejo de héroe, y ambos seguiríais allí encerrados por su heroicidad de no ser porque le abrí el camino en el último segundo para que te sacase de allí. Justo después de que os llevasen de vuelta a tu celda con aquella cadena al cuello.
- ¿Tú? ¿Qué hacías allí?
- Fui a por ti, Draco. En cuanto supe que te habían capturado me infiltré para sacarte de allí, por desgracia para mi el estúpido Potter ya lo tenía todo organizado para la fuga y se me adelantó.
Malfoy no dijo nada. Aquella parte no la sabía. Desconocía que Potter quería huir por su cuenta, nunca había hablado de ello, aún así, ¿lo había arriesgado todo para llevarle con él y ponerle a salvo?
La percepción que empezaba a tener de los acontecimientos estaba cambiando, pero sus últimas palabras volvieron a su mente.
- Me dijo a la cara antes de que apareciese el tío que nos quitó la cadena que no quería verme. Que todo había sido un error, que sólo sería feliz cuando saliese de su vida - dijo Draco cabizbajo, sintiendo de nuevo el dolor de aquellas palabras.
- ¿Sabes cuál era la finalidad de ataros?
Draco negó con la cabeza. Kyle le miró furioso.
- Lo supe porque estaba allí en el momento en que ocurrió todo. La intención del líder era que Potter te dominara para conseguir lo que los Caballeros esperaban de ti.
Esta vez Draco fruncio el ceño.
- A eso se refería aquel día...
- Qué?
- El líder, cuando nos liberó dijo que Harry no me había dominado. No entendí a qué se refería...
- Se refería a que Potter tiene a todo el mundo bajo su control con uno de los hechizos de dominación más poderosos que hemos desarrollado. No le hubiese costado nada hacer lo mismo contigo, si su plan realmente hubiese sido utilizarte para sus propósitos, ¿no crees?
El cerebro del rubio estaba a punto de explotar con tantas revelaciones. Se dio la vuelta y volvió a mirar al horizonte. El sol estaba oculto tras nubes de lluvia una vez más.
- ¿Por qué, Kyle? ¿Por qué haces esto?
Kyle soltó una carcajada y se acercó a Draco. Con delicadeza le apartó el flequillo rubio de la cara, dejando que sus dedos rozasen su piel.
- Draco, no quiero verte de nuevo en sus garras y si la única manera es confiándote al héroe estúpido, lo haré.
Depositó un suave beso en la comisura de sus labios. Draco se estremeció y su cuerpo reaccionó, sujetándole las manos tiró de él y le besó, pero no fue lo mismo.
Kyle era atractivo, pero no era Potter. Él lo percibió y le apartó con una sonrisa triste.
- Además... - dijo alejándose en dirección a la puerta, hablando sin mirarle. - Si estáis separados no podréis hacerles frente, y sabes que adoro el caos y la guerra.
- Kyle... - susurró Draco inseguro.
- ¿Si?
- Ven conmigo.
- No, Draco. Me necesitáis allí y mucho. Vete antes de que sea tarde y, por la jorobada de Ostánkino, no dejes que te atrapen de nuevo.
- ¿Tarde? ¿Por qué? ¿ La qué...?
- Porque ya están allí, Malfoy. A media noche asaltarán el castillo, y sin ti no sobrevivirá nadie.
Kyle salió cerrando la puerta con fuerza y dejando a Draco en el caos más absoluto.
Ay mi Kyle!! Me encanta, es un personaje que originalmente fue creado para una partida de rol de mesa! Tenía un trasfondo bastante interesante y unas preciosas alas negras. Quizá le volvamos a ver, porque tuvo una experiencia algo vívida con nuestro dragón blanco.
Podría hacer un extra sobre cómo se conocieron y su historia, ¿os gustaría?
Ya me contaréis!
Un abrazo.
Kanna
PD: La jorobada de Ostánkino pertenece al folklore mágico ruso ;)
