Resumen: Cuando se convierten en adultos, las vidas de nuestros héroes se han vuelto muy complicadas, y para nada son como ellos lo habían soñado. Pero nunca es demasiado tarde para arreglar las cosas. Spoilers tercera temporada.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de todo lo que ha aparecido en la tercera temporada

EL MURO QUE NOS SEPARA

CAPÍTULO 29

Hospital Hôtel-Dieu

Tres días después

Luka había pasado la mayor parte de los siguientes tres días sentado en una banca en la entrada del hospital, esperando a que Adrien o Marinette finalmente se apiadaran de él y lo dejaran entrar a ver a Kagami. Estaba horrorizado y sumamente arrepentido por la manera en la que la había lastimado, pero sus dos amigos no parecían estar dispuestos a perdonarlo.

Y ahora que lo mencionaba, él tampoco se había perdonado. No había dormido mucho y apenas había comido algo en esos días.

Había visto que Adrien entraba y salía del hospital varias veces al día, pero cada vez que intentaba alcanzarlo para hablar con él, el rubio se negaba a responder sus preguntas o siquiera a dirigirle la palabra. Solamente le lanzaba una mirada molesta por un momento y luego abordaba su auto fingiendo que Luka no existía. Marinette también había entrado al hospital, pero casi siempre iba con Adrien y éste se encargaba de que no alcanzara a hablar con ella. En una ocasión Marinette captó su mirada, pero decidió ignorarlo.

"Fui un estúpido", se repitió mentalmente el chico. Aún no había siquiera hablado con Marinette sobre la manera en la que su relación con ella. No podía creer que en los últimos días había no solo roto, sino destrozado su récord personal de estupidez.

Luka suspiró derrotado. Esos tres días había pedido a Nino que lo cubriera en su trabajo, y había intentado hacer que Alya convenciera a Marinette de darle algo de información, pero la pelirroja también se había negado a ayudarlo, seguramente informada de su papel en el accidente de Kagami.

Los ojos de Luka se volvieron nuevamente hacia el edificio. No sabía que podía hacer al respecto. No sabía ni siquiera qué estaba haciendo ahí. ¿Porqué querría ver a Kagami? Ella no era su novia, y después de lo que pasó entre ellos la última vez que se vieron, el chico dudaba mucho que Kagami quisiera ser su amiga. Entonces, ¿porqué estaba preocupado por ella?

"Es solo la culpa"; pensó Luka intentando explicarse su propio comportamiento "es porque me siento culpable por lo que le dije antes de que tuviera ese accidente"

Cerró los ojos, recordando la última vez que la había visto, su expresión herida antes de salir de su apartamento. La vez anterior, cuando lo había acompañado a su casa tras ser desakumatizado. Y ese beso…

Tras volver a intentar (y fallar) con el guarda de la entrada, el chico suspiró resignado y se iba a sentar en la banca que había sido su hogar los últimos cuatro días cuando vio llegar a Marinette, llevando consigo una bolsa de papel de la panadería y un termo lleno de café. Esta vez Adrien no iba con ella. Viendo su oportunidad, Luka se levantó de golpe y corrió hacia la chica.

-Marinette… ¡Marinette!- dijo Luka mientras que corría hacia ella. La alcanzó a tomar de su brazo libre para que no se alejara. La chica se detuvo pero mantuvo su mirada frente a ella, ignorándolo- lo siento, me porté horrible contigo y con todo el mundo. Aún tengo mucho de qué disculparme, pero por favor, habla con Adrien para que me deje ver a Kagami-

Marinette se volvió hacia él, al principio haciendo una mueca de desagrado, pero se sorprendió al ver la apariencia de él.

-Luka, ¿qué te sucede?- dijo la chica al mirarlo. El chico estaba desaliñado, con gruesas ojeras y una expresión fatigada. Su ropa estaba sucia, su piel estaba pálida, y Marinette tenía la impresión de que el chico no había comido ni dormido bien en los últimos días.

-Eso no importa- dijo Luka sacudiendo la cabeza, mirando a la chica con una expresión suplicante- por favor, Marinette. Sé que soy un estúpido. Haré lo que sea, solo quiero saber cómo está Kagami-

Marinette lo evaluó con la mirada por unos momentos, y finalmente respiró resignada. Como respuesta, la chica tomó su brazo y se dirigió al guardia de la entrada caminando con él.

-Bonjour. Estamos aquí para ver a mademoiselle Tsurugi- dijo Marinette amablemente.

-Por supuesto, mademoiselle Dupain-Cheng- dijo el guardia, apartándose para dejarlos pasar al interior, aunque sin dejar de mirar sospechosamente al chico que la acompañaba- pase, por favor-

Luka respiró hondo mientras que pasaban junto al guardia que le había negado el acceso los últimos tres días, pero no dijo nada al ver que lo habían dejado pasar. Siguió a Marinette por los pasillos hasta que se detuvo en una sala de espera, donde estaba Adrien. Éste se puso de pie entrecerrando los ojos al verlo acompañar a la chica.

-¿Qué es lo que hace él aquí?- dijo Adrien fríamente sin dejar de mirar feo a Luka. Evidentemente Marinette le había contado lo que había dicho a Kagami y no estaba nada contento con su actitud.

-Adrien- dijo Marinette, soltándolo y tomando a su vez la mano del rubio, antes de ofrecerle el termo de café- ya pasaron tres días, y Luka está arrepentido de lo que hizo-

El chico rubio aún lo miraba furioso, tanto que puso nervioso a Luka por un momento, pero finalmente suavizó su mirada.

-Bien, solo porque tú lo pides- le dijo a Marinette antes de volverse a Luka- vamos-

Luka asintió seriamente y siguió a la pareja fuera de la sala de espera y por los pasillos del hospital hasta la habitación de Kagami.

El chico entró dudoso a la habitación que le indicaron. Tragó saliva y se decidió a dar el paso adelante. Sus zapatos creaban eco con cada paso que daban, y Luka esperaba no molestar a la chica enferma con el ruido. Se acercó a la cama, y el corazón se le cayó a los pies.

Kagami estaba recostada boca arriba en la cama de hospital con sábanas limpias hasta la mitad de su pecho, con los brazos descubiertos, inconsciente y con tubo de oxígeno en su boca. Su piel se notaba mortalmente pálida. A su alrededor había máquinas haciendo todo tipo de ruidos.

"Kagami"

Luka caminó hacia la cama y tomó la mano de la chica. Su piel se sentía helada. Frunció el entrecejo y tomó un cobertor del pie de la cama y lo usó para cubrirla. Por un momento se olvidó de que Adrien y Marinette estaban también con él. Tomó asiento en la silla junto a la cama.

-Lo siento tanto, Kagami- susurró Luka con voz quebrada, volviendo a tomar su mano- fui un completo idiota. Tú fuiste la única que hizo lo correcto, y solo querías ayudarme, mientras que yo…-

Silenciosas lágrimas rodaron por sus mejillas. Estaba sumamente arrepentido de cómo se había comportado con ella la última vez que lo vio. Ojalá hubiera alguna manera de arreglar las cosas.

De pronto recordó que Adrien y Marinette seguían con él y se volvió hacia ellos, aún sin soltar la mano de la chica enferma.

-¿Qué…?- comenzó a preguntar- ¿porqué está inconsciente?¿Qué han dicho los doctores?¿Va a despertar pronto?-

Adrien solo lo miraba con una expresión molesta, con los ojos entrecerrados y los brazos cruzados, dispuesto a seguir haciéndolo sufrir con su silencio, como si tuviera que pagar lo que le había hecho a Kagami. Marinette, por us parte, había suavizado un poco su mirada desde que lo vio en la entrada del hostpial, pero aún parecía molesta con él. Luka se volvió de nuevo hacia Adrien.

-Por favor, Adrien, solo dime algo- insistió Luka, aún más asustado que antes de haberla visto.

Adrien siguió mirándolo con una expresión molesta, pero Marinette tomó su mano y se dio un suave apretón para llamar su atención.

-Adrien, por favor-

El rubio suspiró resignado como respuesta, suavizando un poco su mirada y su postura.

-De acuerdo- dijo Adrien finalmente- después de que cayó al Sena, la trajeron aquí con hipotermia y… con dificultad para respirar. Kagami tiene una neumonía muy severa por haberse casi ahogado, y tienen que esperar unos cuantos días para ver si se recuperará-

Marinette miró extrañada al rubio, pero no dijo nada.

-¿Puedo… puedo quedarme con ella?- dijo Luka. Adrien asintió fríamente y, tras ofrecerle su brazo a Marinette, ambos salieron juntos de la habitación, mientras veían a Luka acercar su asiento a la cama de Kagami, sin dejar de sostener su mano.

Una vez que ambos estuvieron en el pasillo, Marinette se volvió a Adrien.

-¿Porqué no le dijiste que los médicos dijeron que se va a recuperar?- dijo ella.

-Lo va a averiguar por sí mismo, ¿no?- dijo el chico encogiéndose de hombros.

-Chaton…- dijo ella, cruzando los brazos, claramente desaprobando que Adrien hubiera decidido omitir esa información.

Sintiendo que el regaño se acercaba, Adrien la besó cariñosamente en la mejilla para hacerla olvidar su reclamo. El chico aún no había perdonado a Luka por haberle mentido a Marinette y por haber hecho sentir mal a Kagami. Él no era tan indulgente como su lady; Luka tendría que hacer más que eso para que lo perdonara.

X-x-x

Hôtel de Ville

Al día siguiente

Sabrina había tardado cuatro días en confesarle a Chloé que Adrien la había descubierto y que, en efecto, sabía desde el inicio qué estaba haciendo: espiando a Adrien y Kagami para encontrar una manera de separarlos. Su plan no había tenido éxito, pero el resultado que querían, separar a Adrien de Kagami, se había logrado.

Pero el hecho de que Adrien supiera lo que había hecho para intentar separarlos era terrible para ella, tanto personal como legalmente.

-¿Cómo pudiste dejar que te descubriera, Sabrina?- bramó Chloé en su habitual tono agudo, su rostro rojo de furia- ¡en verdad no sirves para nada! Es ridículo, totalmente ridículo-

-No… no fue mi culpa que estuviera enterado de todo, madame le maire- dijo Sabrina temblorosa, pensando rápidamente en una excusa para salvarse del enojo de la alcaldesa- Adrien dijo que lo supo todo tan pronto como llegué a presentarme para el trabajo, seguramente por su reacción a la notica de que estaba comprometido-

Chloé miró a Sabrina con los ojos casi desorbitados de furia, pero tras un par de minutos respiró hondo para tratar de calmarse. Aún podía encontrar una manera de arreglar eso. Quizá podía encontrar una estrategia para obtener a Adrien de nuevo.

Podía lograrlo. Solo tenía que encontrar una manera de llegar a él. Adrien sería suyo, por las buenas o las malas.

-Bien, ¿hay algo más que deba saber?-

-Sí, madame- dijo Sabrina recordando sus últimos días en Gabriel, desesperada por darle una buena noticia a su jefa- me di cuenta de que, incluso desde antes de su ruptura con Kagami, Adrien ha estado muy cercano a Marinette-

La alcaldesa de París entrecerró los ojos al escuchar eso.

-¿Dupain-Cheng?- dijo Chloé, y Sabrina asintió, recordando vagamente el comentario que ella misma le había dicho a Adrien sobre que estaba demasiado cerca de Marinette- ¿cómo pasó eso?-

-Pues… como recuerda, uno de los diseñadores de Gabriel se jubiló, y Adrien pensó en contratar a Marinette- dijo Sabrina- no me dijo nada, pero sospecho que lo hizo porque ya sospechaba que estaba ahí por órdenes tuyas. De hecho, su cercanía a Marinette causó varias peleas con Kagami antes de que se separaran-

La rubia meditó esa información. Recordaba que, durante la gala, ella misma le había dicho a Adrien que pronto cambiaría a Kagami por Marinette, pero eso había sido para molestarlo, no por otra cosa. Y ahora que lo pensaba, la japonesa se había ido temprano de la gala, igual que el novio de Marinette.

-¿Qué hay del novio de Marinette?- dijo Chloé.

-Lo último que escuché es que había sido akumatizado- dijo Sabrina- y todo parece indicar que es el chico con el que Kagami engañó a Adrien.

Chloé rodó los ojos. Todo aquel asunto era demasiado complicado, pero se concentró en buscar solamente los puntos que necesitaba saber. Primero y más importante, Dupain-Cheng había tomado la delantera en su carrera para conseguir a Adrien.

"No por mucho tiempo…", pensó Chloé para sí misma.

Una idea que había considerado era usar a Kagami para hacerla querer vengarse de Marinette, pero ahora estaba inconsciente y no serviría mucho para sus planes. Después pensó en otra cosa. Tenía una idea. Había una persona en París que odiaba a Marinette tanto como para ayudarla en su plan.

Chloé sonrió. Lo haría; era muy arriesgado pero no tenía muchas opciones. Sus alternativas eran llevar a cabo ese plan suyo o perder a Adrien para siempre. Ella se encargaría de que, si Adrien no estaría con ella, no podría estar con nadie.

-Necesito hablar con Lila Rossi- dijo Chloé de pronto, haciendo sonar sus dedos repetidamente y volviéndose a Sabrina- haz que venga de inmediato-

X-x-x

Atelier Coccinelle

La tarde siguiente

Marinette se apresuró a su local, pensando en que sus clientes se molestarían porque no había llegado a abrir, pero Manon ya estaba ahí, atendiendo a una chica que quería medirse el vestido que estaba en el aparador. Con una sonrisa y guiñándole un ojos, Manon continuó atendiendo a la cliente y dándole la oportunidad a Marinette de dejar sus cosas tras el mostrador.

La chica suspiró mientras que ponía su bolso en el cajón del mostrador y sacaba su teléfono celular al escuchar una llamada. El nombre de Juleka estaba en la pantalla.

-¿Salut?-

-¿Marinette?- dijo la voz de su amiga del otro lado de la línea se escuchaba preocupada- disculpa que te moleste, sobre todo porque tú y mi hermano ya no…- se aclaró la garganta- Luka no vino a ver a maman ayer, y no responde a su teléfono celular-

-Ah…- dijo Marinette, y por un momento pensó en contarle sobre lo sucedido con Kagami. Se lo pensó mejor y no lo hizo. Estaba segura de que, a pesar de todo, Luka sentía algo por Kagami, pero ni él mismo lo sabía. Tenía que darle una oportunidad.

-¿Marinette?-

-Lo siento, Juleka, aquí estoy- dijo Marinette- pasa que Kagami tuvo un accidente, y como no tiene familiares, le pedimos a Luka que nos ayude a tomar un turno para acompañarla en el hospital-

-Oh- dijo Juleka, seguramente confundida por el hecho de que su hermano hubiera accedido a hacer eso, sobre todo después de lo pasado entre todos los involucrados, pero no comentó nada más al respecto- se lo diré a maman. Gracias, Marinette-

La chica colgó el teléfono al mismo tiempo que Manon despachaba a la cliente tras cobrarle y entregarle el vestido que había comprado en un portatrajes. Estaba realmente aliviada de que la adolescente estuviera ayudándola.

-Gracias por todo lo que haces, Manon- dijo Marinette cuando ambas se quedaron solas- ya habría perdido el atelier si no fuera por ti-

-Entonces, ¿Kagami está en el hospital?- dijo Manon con curiosidad. Ella había seguido todo el drama desde que Adrien había regresado a París. No era chismosa, pero era una chica que ponía atención, y las emociones de Marinette eran como un libro abierto.

-Tuvo un accidente hace unos días, resbaló al Sena y casi se ahoga- dijo Marinette- y tiene que estar en el hospital unos días más-

-Oh- dijo ella- ¿necesitan que les ayude? Yo también puedo acompañarla en el hospital, si lo necesitan-

-Es gentil de tu parte, pero al parecer mañana temprano va a retirarle los medicamentos- dijo Marinette- no creo que pase mucho más tiempo en el hospital, pero si necesitamos tu ayuda te lo haré saber-

Manon asintió mientras que tomaba un vestido y lo comenzaba a montar en uno de los maniquíes.

Cuando Adrien le ofreció ese trabajo, Marinette había decidido que quería mantener ese atelier de todos modos, pero ahora no estaba tan segura. Tenía un buen trabajo en Gabriel, donde siempre había soñado trabajar, y que su trabajo incluyera a Adrien era realmente un sueño. Aún así, era parte de ella, el primer proyecto completamente suyo, y quería conservarlo.

La puerta del atelier se abrió, haciendo sonar la campanilla y las dos mujeres levantaron la mirada. Alya entró al local con una expresión emocionada.

-¡Chica!-

Marinette gruñó en voz baja. Conocía ese tono de voz, y era que Alya había descubierto algo. Tragó saliva. Realmente esperaba que no supiera su nueva relación con Adrien, porque la mataría por no haber dicho nada.

-¿Qué sucede, Alya?-

La pelirroja no respondió inmediatamente. En vez de ello, corrió hacia ella y se lanzó a abrazarla.

-¿Alya?-

-Oh, Marinette, ¡lo siento tanto!- dijo la pelirroja- acabo de enterarme de todo. Yo no sabía que Luka era el chico con el que Kagami había… ya sabes. Jamás quise que te enteraras de su engaño de esa manera. Y supe que Adrien sufrió mucho, guardando silencio y esperando a que Luka te confesara la verdad-

Marinette se quitó de la frente un mechón de cabello nerviosamente. Era cierto que gracias a ella se había dado cuenta del engaño de Luka, pero también gracias a eso se habían desencadenado los acontecimientos que culminaron en ella conociendo finalmente la verdadera identidad de Chat Noir y todo lo que sucedió después.

-Está bien, Alya- dijo ella con una sonrisa leve- sé que lo hiciste porque querías ayudar a Adrien a proteger a Kagami de esa horrenda nota en el periódico- hizo una mueca- aunque aún no puedo creer que Chloé cayera tan bajo, revelando esa noticia a los medios-

La pelirroja la soltó y la miró a los ojos.

-¡Fue realmente horrible! Pero no vine a hablar de eso. Quería saber, ¿cómo estás tú, Marinette?- dijo Alya preocupada- debes estar muy triste por lo que hizo Luka-

-Estoy bien- dijo Marinette encogiendo los hombros con una leve sonrisa- sí me dolió un poco que Luka me traicionara así, cuando supuestamente…- se interrumpió- pero sabías bien que lo de nosotros dos ya estaba condenado desde hacía mucho tiempo. Ya había pensado en terminarlo. No de esta manera…-

-¿Estás segura de ello?- dijo Alya, ajustándose las gafas para mirarla fijamente- ¿no te afectó lo que sucedió entre Luka y Kagami? Estaría bien si te sintieras un poco triste por ello. Adrien debe estarlo, ¿no?-

-Sí estaba triste, ambos lo estábamos. Adrien me acompañó a casa ese día- dijo Marinette sintiendo sus mejillas calientes al pensar en el chico, de la manera en la que había descubierto su identidad y, sobre todo, que la amaba- después de eso, Luka fue akumatizado y sucedieron muchas cosas, la verdad no he tenido siquiera tiempo de pensar en ello-

Alya se ajustó las gafas de nuevo para mirarla mejor y se puso las manos en las caderas, gesto que puso más nerviosa a Marinette.

-Ajá…-

-¿Qué?-

-Tú y Adrien- dijo la pelirroja- tienen algo entre ustedes, ¿no es así? Porque te pusiste roja cuando hablaste de él-

El rostro de Marinette era todo un poema, y no necesito abrir la boca para confirmar las sospechas de Alya, quien se cubrió la boca sorprendida.

-No, por supuesto que no- dijo Marinette.

Alya sonrió traviesa.

-Eres terrible mintiendo- dijo la pelirroja cruzando los brazos. Incluso Manon levantó la mirada hacia ella, observando la conversación con creciente curiosidad- vamos, será menos doloroso si lo confiesas-

El rostro de Marinette estaba tan rojo como el cabello de Alya. Tragó saliva. Sabía bien que de nada servía negarlo, su mejor amiga podía leer bastante bien a través de ella, al menos cuando se trataba de Adrien. Finalmente asintió resignada.

-¡Oh por todo el chocolate! ¡Es cierto que tú y Ad…!-

-Shhhh… ¡Alya!- dijo Marinette cubriendo la boca de su amiga con ambas manos- no tan alto-

-Mmmff…- la pelirroja se quitó la mano de su amiga- ¿qué te pasa?¿Porqué no quieres que diga nada?-

-Porque no es nada… formal aún. No hemos dicho nada al respecto- dijo la pelinegra, lanzándole una mirada de advertencia a Manon, quien estaba tan sorprendida como Alya por la admisión de Marinette- y nadie debe de saber nada. Adrien acaba de romper su compromiso con Kagami. No queremos herir a nadie-

-Marinette…-

-Además, está el asunto de Chloé Bourgeois- continuó la pelinegra- ¿recuerdas que quería que le ayudara a separar a Adrien de Kagami? No quisiera que se enterara de ello y ahora se encargue de hacerme la vida imposible-

Alya asintió algo decepcionada, concediendo que quizá Marinette tenía razón y no era aún momento de celebrar que por fin esos dos estaban juntos.

-Bien, supongo que tienes razón- dijo la pelirroja en un tono resignado- tendremos que esperar un tiempo antes de que podamos anunciar al mundo que por fin conseguiste al príncipe azul-

Marinette sonrió levemente sonrojada, y Manon las miró con una sonrisa. ¡Cómo tenía ganas de gritar de contento! Desde que era una niña pequeña sabía que esos dos estaban hechos el uno para el otro.

x-x-x

Hospital Hôtel-Dieu

Esa noche

Adrien había regresado esa noche al hospital para relevar a Luka al lado de Kagami y convencerlo de regresar a casa, pues no había descansado desde que le habían permitido entrar al hospital. No quería decirlo en voz alta, pero sospechaba que había sentimientos entre esos dos, y que el affaire accidental entre ambos había sido inevitable gracias a dichos sentimientos, los cuales se liberaron gracias al alcohol.

Una parte de él deseaba eso, que Kagami y Luka encontraran el amor igual que él había encontrado a Marinette. A su Lady.

Adrien sonrió para sí mismo mientras que cruzó los pasillos del hospital hasta la habitación de su amiga, y encontró a Luka profundamente dormido en su silla, apoyando la cabeza y los brazos en la cama de Kagami. El pobre debía estar agotado, pero una de sus manos seguía aferrada a la de la chica enferma.

A pesar de que no deseaba despertarlo, sabía que era por su bien. Lo tocó de su hombro y lo movió suavemente.

-Luka- susurró Adrien.

-Mmmm…- Luka parpadeó, abriendo los ojos e incorporándose- ¿qué hora es?-

-Las diez de la noche. Llevas casi dos días aquí- dijo Adrien quitándose el saco de su traje y colgándolo en el perchero- tienes que ir a casa y asearte. Tu madre y tu hermana estaban preocupadas por ti, no has respondido sus mensajes-

Luka miró distraídamente su celular, el cual estaba sin batería.

-No puedo irme- dijo Luka mirando aprensivamente a Kagami.

-No te dejaré afuera de nuevo- dijo Adrien cruzando los brazos- pero tienes que darte una ducha y dormir. Estás agotado-

-No puedo dejarla sola de nuevo- dijo el chico sin dejar de mirarla- Adrien, soy una horrible persona. Traté muy mal a Kagami, cuando ella fue la única que hizo las cosas bien-

Adrien sonrió levemente. Le había comentado a Marinette que creía que esos dos habían comenzado a tener sentimientos mutuos, pero que Luka los había negado en su obsesión por retener a Marinette. Pero ahora que se había escapado entre sus dedos, el chico se había aferrado a Kagami. No estaba seguro de que esa necesidad de estar con ella fuera solamente culpa de parte de Luka.

-Luka, dime una cosa- dijo Adrien. El otro chico volvió sus ojos cansados hacia él- ¿estás enamorado de Kagami?-

Adrien casi esperaba una negativa por parte de Luka, pero el chico simplemente encogió los hombros.

-No lo sé- dijo Luka, pasándose las manos por su cabello desaliñado y un poco grasoso- yo… creía que no. Creía que Marinette era la única, pero cuando supe lo que le pasó a Kagami… la idea de podría no volverla a ver…- cerró los ojos y se abrazó a sí mismo.

El chico rubio le dio unas palmadas en el hombro.

-Eres un buen chico que tiene mucho amor que dar- dijo Adrien amablemente- y Kagami es una chica buena que necesita mucho cariño- suspiró en voz alta antes de darle otra palmada, esta vez con la intención de hacerlo levantarse- vamos, ve a casa. Mi chofer te está esperando en la puerta-

-Adrien, esto no es…-

-Te llevará a casa para que te asees y descanses- continuó el rubio como si no lo hubiera escuchado- en la mañana pasará por ti para traerte de regreso-

Luka lo miró sorprendido.

-¿Porqué…?-

-¿Porqué hago esto?- dijo Adrien sonriendo levemente- porque estoy seguro de que Kagami querría que estuvieras aquí cuando despierte. Los médicos me informaron que planean retirarle los sedantes mañana a primera hora. Mi chofer te traerá aquí para que estés presente, pero si lo primero que ve al despertar es tu cara en estas condiciones, te va a dar una paliza por idiota-

Luka lo miró sin poder creer lo que Adrien le estaba diciendo.

-He sido horrible contigo, con Marinette y con Kagami- dijo Luka con una expresión confundida- cuando fui akumatizado, hice cosas horribles. Y realmente te odiaba porque sabía los sentimientos de Marinette hacia ti. ¿Porqué… porqué eres tan bueno conmigo?-

Adrien se estaba preguntando lo mismo también, pero cayó en cuenta de que todos merecían una segunda oportunidad, como él la había obtenido al recuperar a su lady.

-Todos hemos cometido errores en este asunto, Luka- dijo Adrien encogiendo los hombros- Kagami es mi amiga, y sospecho que te quiere, así como sospecho que tú la quieres a ella-

Luka enrojeció levemente, pero asintió sin responderle.

-Tenías razón, Adrien- dijo el chico tristemente- yo causé todo esto con mi egoísmo. No quería perder. Debí haber dejado ir a Marinette, debí haber escuchado a Kagami, debí haber hecho muchas cosas-

-Todos cometemos errores- dijo Adrien- yo también cometí muchos que pudieron haber cambiado lo que sucedió, pero no sirve de nada quedarnos en el pasado. Tu y yo siempre hemos sido amigos, podemos serlo de nuevo-

El rubio le ofreció la mano mientras que terminaba de hablar. Luka tenía dudas de que así fuera, pero aún así tomó su mano.

-Aceptaré tu oferta- dijo el chico mayor finalmente- regresaré en la mañana-

-El chofer pasará por ti a las diez. No tardes- dijo Adrien sonriendo.

-No lo haré-

-Y habla con Marinette cuando vuelvas a verla- dijo el rubio.

Luka sonrió también, agradecido con el que había sido su rival antes de tomar su chamarra y salir de la habitación rumbo a la salida del hospital. Una vez que se quedó solo, Adrien tomó asiento donde había estado Luka, y tomó la mano de Kagami.

-Creo que ese idiota te ama, Kagami- dijo Adrien en voz baja con una sonrisa traviesa- es un buen chico a pesar de todo, pero necesitaba un pequeño empujón para que se le quitara lo tarado y, sin querer, tú se lo diste-

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Luka está comenzando a hacer las paces con todo el mundo con quien se portó mal, pero aún va a tener que hacer méritos para ser perdonado. Alya ya descubrió lo que quería saber, y Chloé está preparando su golpe maestro. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. Abrazos.

Abby L.