Buenas, hoy subo el nuevo cap que al parecer gano mucho interés por la decisión de nuestro estratega al querer regresar a la sede hunter.
Ya pueden dejar atrás sus teorías y grandes suposiciones porque hoy esas mismas dudas se resuelven.
Desde el ultimo párrafo de "Operación Celada" y la escena chantajista con el secretario estadista, se están preguntando que planea nuestro escuadrón con tanto secreto y yo respondo: "Una Maravillosa Jugada" (Iba a ponerlo de título pero preferí hacerlo simple)
Tengan una buena lectura y recuerden que ahora habrá capitulo dos veces por semana; estén atentos.
Ahora si, a leer.
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Capítulo 38
Caos en la asamblea
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- ¿Esta seguro?
- Claro que sí, podemos permitírnoslo. Por favor, aprovecha.
- No sé...
- Zushi, te he dicho que puedes- Su maestro le sonrió cálidamente, tomando el menú que su pupilo traía para que dejara de fijar sus ojos en la lista de precios- Quiero que aproveches este día, hoy ganaste el derecho al piso doscientos.
- Aun tengo que alcanzar a los grandes Maestros de Piso para poder participar en la batalla de Olimpia.
- No lo olvido pero por el momento disfruta de esta victoria.
El moreno se encogió con cierta vergüenza, no quería abusar de la billetera de su maestro. Solo le tomo un vistazo a la deliciosa comida que transportaban los mozos en las bandejas y decidió que sí. Tenía que celebrar esto, después de combatir hasta el cansancio.
- Si usted lo dice, ¡lo acepto con gusto!- Zushi cogió los cubiertos, tan serio como si siguiera en la arena del coliseo- ¡Osu!
- Perfecto- le dijo Wing, esperando que el apetito de su aprendiz no le llevara todo el presupuesto- Oh, por todo lo que pasó en los últimos días seguro no oíste las noticias. La amenaza de las Hormiga Quimera ha acabado, brindemos por ello también.
- No puedo beber alcohol, maestro. Por cierto, otra vez tiene un botón desigual.
Penoso, Wing se arregló la camisa torpemente, bajando la cabeza justo cuando vaso salido de la nada iba a golpearlo. Por fortuna, estaba vacío. Zushi se puso de pie, dispuesto a defender el honor de su maestro buscando al perpetrador.
- ¡Allí!- Zushi apunto a alguien entre el montón en el restaurante- ¿Cómo te atreves a-?
- No, no pasa nada, Zushi, siéntate. No te dejes llevar, está bien.
- ¿Quien se cree ese panzón?
Resentido pero haciéndole caso al adulto, Zushi se volvió a sentar sin dejar de mirar de mala manera hacía el sujeto de enorme descaro y forma redonda; un gordinflón de oscura mirada y rodeado de platillos de todo tipo, copas altas y charolas llenas de alimento que con solo verlos te hacían tener hambre cuando ya comiste.
- ¿Cuantos platos lleva? Deberá pagar mucho por esa cantidad.
- Debe ser uno de esos chicos ricos. Desde hace un rato que lo oigo hablar sobre prepararse para una subasta- comento Wing, volviendo su atención a la carta- ¿Pedimos ya?
Zushi se olvidó del ultraje cuando oyó esa oferta.
- ¡Sí, por favor!
Unas mesas más adelante, un refunfuñante Milluki Zoldyck no podía creer en su tan mala suerte. Termino un postre y tiro las servilletas a cualquier lado, como hizo con el vaso golpeador. Estaba frustrado, ¿Y quién no? Después de un largo tiempo sin salir al exterior, viajo a la gran ciudad para participar de la famosa y clandestina subasta Southernpiece en York Shin pero acababa de descubrir que la entrada a la misma le cuesta lo mismo que matar a dos tipos. Rayos, ¿Tenía que esforzarse otra vez? Qué diablos, si lo hacía seria solo por el nuevo juego que tanto daba de que hablar y quería una probada de él.
Tan pronto terminara su onceavo plato, llamaría a su papa y le pediría un préstamo. Por estas cosas tan molestas nunca salía de casa.
- ¡Allí también hay un vestido muy lindo!
Y los chillidos de las niñas eran un dolor… ¿Eeh? No es una niña, es una adolescente bastante bonita…nah, si no es 2D no le interesa.
- No se aleje mucho, señorita Nostrade.
- ¡Melody, mira esto! ¿Qué te parece ese vestido para la subasta?- Neon apunto enérgicamente un vestido de noche de tono azulado que se exhibía en la vidriera de una tienda.
- Señorita, creo que es suficiente. Basho está en su límite- Señalo al pobre hombre cargado de bolsas, cajas de zapatos y muchas telas colgándole de los brazos- Si seguimos así, necesitaríamos un camión.
- ¡Pero quiero probarme ese vestido! Mi padre prometió que iríamos juntos a la subasta y quiero verme espectacular. En especial, cuando me compre a esa hormiga quimera que tanto anhelo, ¡Quiero dejarlos a todos muertos de la envidia!
- Entiendo su entusiasmo pero su padre también dijo que las compras darían una pausa a las siete, y ya nos pasamos de la hora. Por favor, señorita Nostrade, volvamos al coche.
La muchacha protesto, más su berrinche duro poco cuando su padre llamo y le prometió que le regalaría su propio y original traje para el evento. De este modo, una alegre Neon Nostrade subió a la limusina, Basho la siguió con los brazos dolorosos y Senritsu dio un suspiro cansino.
- Todos están locos por esa subasta, me pregunto porque tanto afán.
- ¿No sabes?- A Senritsu le cayó por sorpresa la ignorancia de Basho- Como la Asociación Hunter triunfo en la guerra, han decidido vender lo que ganaron para compensar los daños y pérdidas que sufrieron.
- ¿"Compensar", "Vender lo que ganaron"?
- Han entregado muchos huevos de hormiga quimera a la subasta de York para ponerlas a la venta, por eso la señorita esta tan emocionada. Aunque ella dice que quiere a una hormiga quimera madura, no a un huevo.
- ¡Eso, quiero uno entero y vivo! Todos hablan mal de la guerra pero al final salió algo bueno de todo eso, ¿no crees, Melody?
- Sí…supongo- opino la hunter, cabizbaja- Espero que la Asociación sepa lo que hace.
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- ¿En dónde te habías metido?
- Estuve de parranda con unas señoritas mal portadas.
Un golpe le siguió de ese comentario pero Cheadle no golpeo a Leorio, sino Kurapika, murmurando algo sobre "Modérate que hay niños aquí".
- ¿Las voces que oigo son...?
- Cheadle, tengo algo que decirte.
- No me digas que en serio estas con esos delincuentes.
- ¿Me harías el favor de reunir a los Zodiacos?
- ¿Reunir...? ¡¿Que estas planeando?! ¿Estás en la terminal Hunter?
- No, estamos por bajar en la sede. A punto de aterrizar en el techo.
- Qu...
- Te encargo mucho una reunión de emergencia con los Zodiacos, mis amigos quieren discutir algo grande.
- ¡Leorio-san! ¿Qué crees que estás haciendo, vas a-?
- Te veo pronto, jefa.
Su aprendiz le corto la llamada y Cheadle quedo en el pasillo, congelada del desconcierto y el asombro absoluto, pero no solo por lo que acababa de oír por el celular, sino por el rugido de un motor acercándose y una sombra gigante tapando la luz del sol.
Una misteriosa avioneta entro en el perímetro de la sede de la Asociación Hunter y, contra todo pronóstico, nadie fue capaz de detenerlo.
Minutos después, las luces parpadeaban al paso de los recién llegados. Los objetos eléctricos explotaban o perdían energía, por ejemplo el ascensor se paralizo y todas las alarmas de seguridad fueron anuladas. Quienes intentaban contenerlos en el último piso acabaron reducidos ante el "ligero" empujón de un niño trigueño. Contra los vigilantes cargados con armamento de fuego, la mayoría se quedó sin munición frente a unas cadenas que repelieron las balas y sufrieron un desmayo gracias a una garra electrificada.
Los que se salvaban eran los que felicitaban a un tal "doctor hunter" y les cedían el camino, siendo los únicos testigos de este evento protagonizado por cuatro muchachos que lograron llegar al pasillo principal, frente a una puerta que anunciaba: "Asamblea - Zodiacos".
- ¡Leo...!- Cheadle abrió esta misma puerta y se encontró con una sorpresa.
- Yo, Cheadle- El enfermero saludo como era su costumbre- Llegamos un poco tarde, espero no te moleste.
- Que...están haciendo...aquí.
- Cheadle Yorkshire- Kurapika la identifico al instante- Hemos venido por un asunto urgente. ¿Sus colegas se encuentran presentes?
- Justo estábamos teniendo una reunión cuando llamaron.
- ¿Esta la rata inmunda de dos patas?
- Pariston no se encuentra- revelo, para gran sorpresa de todos- Aun no ha llegado de...donde sea que este, tampoco lo hemos podido contactar.
- Decir que es una lástima seria mentir- confeso Kurapika, sin evitar sentirse aliviado- El me daría problemas, esto es lo mejor.
- Disculpe, señorita. ¿Ging Freecs se encuentra aquí?
- Tú eres...lo siento, ese vago también está perdido.
- Un ejemplo tu padre, Gon. No le alcanza ni un golpe para hacerte caso.
- ¿Podemos apurarnos?- El albino se llevó las manos a la nuca, aburrido- Se está haciendo largo. Entremos.
- ¿Entrar? ¿Cómo se atreven a…?- Antes de ponerse a la defensiva, Leorio la tomo del brazo- ¿Qué crees, trayendo a este tipo de gente? No sabes lo que has provocado.
- Eres tú quien no sabe lo que ha provocado en estos chicos. Déjalos entrar, allí lo veras.
Sintiendo la determinación de Leorio en su agarre, ella abrió mucho los ojos al oírlo decir eso. Como Cheadle no supo qué decisión tomar, Killua lo hizo por ella, empujando la puerta para ingresar a la junta.
- ¡Killua, dijimos que yo sería el primero!- reclamo Gon, siguiendo a su amigo.
- Con permiso- dijo Kurapika, yendo tras los niños y pasando de la Zodiaco.
- ¡Oigan, no!
- Te los encargo, Cheadle.
Leorio la soltó y se despidió con un despreocupado gesto de manos.
- Yo voy a visitar a mis pacientes, a ver que paso con ellos. Oh, por cierto- Él se dio media vuelta, sonriéndole de lado- No los subestimes, esos chicos son brutales.
Con la última palabra, el enfermero fue al ascensor que reinicio su funcionalidad, dejando a Cheadle confundida y muy abrumada. Pero nada de eso se comparaba a la expresión de sorpresa súbita que los Zodiacos pusieron cuando lo que quedo del escuadrón de Kite se presentó.
- ¡Hola a todos!- saludo Gon, amistoso.
- Buenas tardes, somos el escuadrón Jabalí y quisiéramos proponerles un acuerdo.
- ¡Más vale que abran sus orejas, animaluchos!
Cuando Cheadle retorno a la habitación, noto las caras de papel de sus colegas. Ni Pariston los había dejado así de helados. ¿Quiénes eran realmente estos chicos y que pretendían?
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Cuatro días antes, específicamente antes de la invasión al palacio real, Kurapika Kuruta le confió su plan secreto al enfermero Leorio, quien se lo tomo bastante...exaltado.
- ¡No puedes hacer eso!
- Sí puedo y lo haré- declaro el rubio, con una seguridad refrescante que hizo reír a Killua.
- Ya quiero verle las caras a esos fenómenos del zoológico cuando se los digas.
- Yo todavía me pregunto cómo haremos para conseguir algo así- dijo Gon, que no entendía de cosas complicadas y menos comprendía por qué Leorio lucia conmocionado- ¿Eso no es ilegal?
- No lo es si consigo los documentos que lo certifiquen y sobretodo, el sello de la República de Gorteau y las firmas autorizadas- Al decir esto, Kurapika volvió a dejar en jaque a Leorio, quien no pudo resistirlo más.
- ¡Eso es todavía más loco! ¿En serio piensas, consideras...?- Tartamudeo, sin caber en su asombro- ¡¿Robar la república de Gorteau del Este?!
- No, no es robar- repuso Kurapika, ofendido por la acusación como también por esa palabra que le recordaba a la Araña- Es una "recompensa de intercambio". Así como los grandes países se hicieron de tierras y propiedades ajenas después de un golpe bélico, hay un proceso menos violento y más adecuado para "monopolizar" tierras: Eso es lo que estoy pensando hacer.
- Ni mi bisabuelo se creería algo así- admitió Killua, el único al que la idea le parecía muy intrigante- Robar una nación entera, extorsionando a los jefes de Estado...esa sí es buena.
- ¿Para eso no necesitamos el permiso de alguien importante?- inquirió Gon, que anteriormente tuvo una brevísima explicación sobre procesos legales con Ponzu y Pokkle, para entender mejor el plan de Kurapika.
- Si el secretario Bizzet aún vive, lo hare firmar un tratado para legarle República del Gourteau a los escuadrones del Zodiaco.
- ¡Eso es demencial! Además, ¿Porque el secretario Bizzet? Entiendo que el líder Diego este muerto pero sigue siendo...
- No necesito el permiso en vida del secretario Bizzet, aunque me convendría que siguiera respirando para darme un par de documentos legítimos- comento el Kuruta, pensando profusamente.
- Solo cambiamos unas cuantas fechas y todo se hará legal, ¿no?- Killua fue el primero en entender el plan y el más animado para llevarlo a cabo- Caray, cuando me encerraste en ese pequeño deposito pensé en todo lo que podíamos hacer menos en eso.
- …Te estas desviando del tema, Killua.
Viéndolos actuar tan sueltamente, Leorio exploto.
- ¡No se lo tomen con calma! Para empezar, ¿En serio crees que podrás conseguir algo como eso? Dudo mucho que funcione, menos que los Zodiacos lo acepten. ¡Esta República ya está acabada, mires por donde lo mires!
- Lo sé y también sé que la Asociación va a aprovecharse de eso. Si ganamos la guerra, la Asociación se apropiara de esta república como los conquistadores de antaño, la harán su propiedad y tomaran cada cosa que encuentren a lo largo de este país. Sus habitantes serán exiliados y la tierra será explotada a puertas cerradas. ¡Estoy haciendo justamente lo que ellos van a intentar cuando la guerra acabe! Te contare un secreto bien guardado, Leorio, no importa si perdemos o ganamos, la Asociación ahora mismo debe estar en discusión con los jefes del continente y el gobierno mundial para romper sus lazos con esta república y así hacer de la guerra un espectáculo para ver quién gana la apuesta y la Republica de Gorteau es el premio.
Leorio se incrédulo, eso nunca lo había pensado. No supo que argumentar; todo sonaba muy lógico.
- Sí, creo que oí algo parecido de Kite- El Freecs intento recordar- Este lugar sigue siendo un país reconocido por el mundo y debemos actuar con cautela, por eso no podemos atacar al Rey Hormiga incluso si sabemos que vive en el palacio porque usurpo el poder.
- El plan de Kurapika es a prueba de tontos- Hablo Killua, entre el halago y la razón- No es cuestión de "robar un país", es de hacer que el jefe de turno "nos pague con el país".
- Sigues la idea, aunque mi real motivación es que una vez obtengamos los respectivos documentos podamos realizar una denuncia formal a la Asociación Hunter y reclamar la tierra como pago para los escuadrones del Zodiaco.
- Y si la Asociación se niega,…- Leorio comenzó a entender- Ustedes pueden...
- ¿Te das cuenta?- Killua sonrió abiertamente- ¡Podemos exigir nuestra libertad!
- Y apelar a un indulto para cada criminal sometido a las órdenes de los Zodiacos.
Kurapika le enseño un par de registros prohibidos de la policía militar y un papel que parecía casi una declaración en pergamino, exponiendo allí todo el percance de las hormigas quimera en el suelo que pisaban y el desesperado intento de la Asociación por encubrirlo.
- Me tome la libertad de escribirlo como una delación- Se guardó los papeles nuevamente en su bolso- Si nuestra empresa no quiere reconocer sus errores, tendrá que liberar a nuestros compañeros de su yugo.
Leorio apenas pudo tragar saliva de lo impresionado que estaba, excepto Gon, que seguía sin entender el alcance de lo que decían.
- Kurapika, ¿Crees que funcionara? No es que desconfié, es que estas cosas no las entiendo mucho y tampoco sé si los Zodiacos podrían llegar a asustarse por un papel.
- Tampoco es para que te preocupes, Gon, yo sé lo que hago. Esto es política y estrategia, puedo manejarlo.
- Exacto, Gon, no te comas la cabeza por esto.
- Que extraño, Killua, ¿Desde cuándo confías tanto en los planes de otra persona? No sueles hacer eso.
Killua trago duro, recordando cierta aguja.
- Un profesional que no toma riesgos no es capaz de innovarse- fraseo Kurapika, respondiendo por el albino que disimulo su sonrojo con una corta y nerviosa risita.
- No sé si eres un estratega tramposo o muy sagaz- El Zoldyck se decidió- Si dices que tu plan funcionara, yo confiare en ti.
- ¡Aah! Eso sí lo entiendo. Yo también creo en ti, Kurapika. Si lo pensaste tú, seguramente será un éxito.
- Gracias, no es nada. Este es mi trabajo, después de todo.
- Oye- El enfermero recupero el habla al darse cuenta de algo- ¿Por qué, porque me lo cuentas? Ese tipo de plan... ¿Porque de repente decidiste compartirlo conmigo?
- Por dos razones. Uno, porque sé que eventualmente serás perseguido por la Asociación, Leorio. Sin embargo, tu desventaja puede interpretarse como un mérito. Tu desobediencia hacia la autoridad te hizo ver como son las cosas realmente, si pudieras dar un testimonio afirmando estas injusticias...
- ¡¿Quieres que sea un chivo expiatorio?!
- Te conviene, sino la Asociación te comerá vivo.
- Sí que eres un estratega malévolo...- se quejó Leorio, sofocado de tanta información- ¿Y la segunda razón? ¿Quieres convertirme en un conspirador también?
- La segunda razón es... confió que tu carácter te hará llegar a la gente. No juzgas a los criminales y te arriesgaste a venir hasta aquí con el único propósito de ayudar. Por eso, sé que podrás calmar el dolor que quede de la guerra.
A Leorio le impresiono muchísimo esa opinión, especialmente viniendo de los labios del Kuruta.
- ¿Yo...? Ni siquiera me conocen.
- No hace falta- Kurapika lo miro como si fuera imbécil:- Senritsu te eligió para ser nuestra ancla y hasta ahora, has demostrado que eres digno de confianza. Eres un auténtico humanitario, ¿No es esa la razón por la que nos ayudas?
"- ¿Qué tienes tu para ofrecer, para aportar a la causa? Tienes que tener una buena razón para ir a la guerra.
- No la necesito. Soy un doctor y un ser humano."
El recuerdo lo sobrecogió bastante. Sonriendo ligero, Leorio no supo bien que hacer, si quedarse en silencio o responder con un "gracias"; tampoco le dieron tiempo para pensárselo.
- ¿Para cuándo te despabilas?- apuro Kurapika, viendo la hora- Tenemos prisa, ya anochece.
- No te quedes embobado, Riorio, o Kurapika te dará otro golpe. ¡Y ni se te ocurra comentar este plan con nadie!
- Si nos delatas, le di permiso a Killua para hacerte sufrir con intereses.
Leorio torció su sonrisa por una mueca frustrada.
- Siguen siendo chicos malos, debí imaginármelo con tremendo plan. ¡Están muy locos!
- Disculpa por darte estos problemas, Leorio- Gon sorprendió a los tres por su franqueza- Por favor, guarda el secreto. No sé cómo serán las cosas mañana pero de algo estoy seguro. ¡Puedo confiar en mis amigos, sin importar que sean los "chicos malos"!
Ante semejante confesión, Kurapika esbozo una sonrisa de agrado y a Killua se le colorearon las mejillas. Leorio trago duro, conmovido.
- Esta bien, Gon. No diré nada, también voy a confiar en estos "chicos malos"…además, quiero que alguien le dé una lección a la Asociación.
En el tiempo actual, Kurapika expuso el mismo caso que le impartió a Leorio a los Zodiacos y no falta decir que más de uno le impacto de lleno lo que estaban escuchando.
- Aunque no lo crean, fue el secretario Bizzet en persona quien firmo los documentos y nos hizo la entrega de todo lo que tenemos. En pocas palabras, los tres aquí presentes y cada miembro vivo de los comandos militares que ustedes han elegido, somos los indiscutibles dueños de la Republica de Gorteau del Este. Así que...viendo que han estado "rondando" por nuestra propiedad y tenido la osadía de enriquecerse a nuestra costa, exigimos una compensación o en cambio, levantaremos una denuncia contra ustedes, de la cual ni el mejor abogado del mundo los salvara porque si llevamos esto a juicio, el público se enterara de lo que ocurrió realmente en aquel país.
Nadie fue capaz de decir nada, tocados por el shock. A Killua le sorprendió bastante que Pariston aún no estuviera allí, esto le habría fascinado, pero siendo honestos tenerlo fuera era un alivio. Lidiar con el habría sido el doble de problemático. A Gon le desilusiono no ver a su padre en la mesa de reunión, pues en el asiento que le correspondía a Ging estaba un panda de color negro.
- Aunque no lo crean, no hemos venido a chantajearlos.
Kurapika no dejo a nadie decir nada, él ya estaba preparado para todo.
- Podemos hacer un trato. A cambio de Gorteau del Este y todo lo que hay en ella, que incluye a los huevos de hormiga quimera, querremos venderles la republica a cambio de la libertad de cada hunter seleccionado por ustedes. Incluida una compensación monetaria como garantía. No estamos desvalorando la memoria de los caídos, estamos reafirmando su huella en la historia y pidiendo a través de ellos una justicia justa. Deben saber que hay criminales sobrevivientes que no tienen a donde ir o no saben cómo volver a reintegrarse en sociedad: un pequeño número a pagar no sería despreciable.
- ¡Estás mal, loco!
Kanzai, el Zodiaco Tigre, se subió a la mesa para agredir al estratega y fue inmediatamente abordado por Killua que, sin enseñar sus garras, lo fulmino con su mirada de pesadilla.
- Demonio Zoldyck...ni crean que pueden amenazarnos como quieran y tomar ventaja con sus tretas.
- ¿No es eso lo que ustedes hicieron con nosotros?
El salón de juntas sufrió una sobrecarga eléctrica, las luces del techo chispearon y los motores de la cafetera se sobrecalentaron, el aire acondicionado y la impresora que estaban más cerca de Killua se encendían y apagaban repetidamente.
- Yo sé…muchas cosas oscuras que la Asociación hizo, mi abuelo me contaba sus "leyendas". ¿Quieren leer esas historias en los titulares de mañana?
Killua les sonrió de modo sádico, dejando a medio mundo no solo con la revelación de que el chico podía controlar la electricidad a voluntad sino con el aviso de estar listo para cualquiera que se le ocurriese ponerse violento.
- Al darles una "compensación", no estás hablando solo de dinero- expreso Mizaistom, quizás el único que se mantuvo más reflexivo que asombrado con toda la situación- No me digas que...
- Es una opción- dijo Kurapika, viendo que Nana si le entendía el truco- O liberan y pagan una pensión a cada uno de los damnificados, o exigiremos medidas extremas.
- ¿Que puede ser más extremo que esto?- cuestiono Cheadle, no se creía que estos chicos fueran los amigos de Leorio. Estaban a otro nivel.
Viendo que las tensiones se estaban acumulando, Gon quiso aportar un poco de tranquilidad con su amable voz.
- Sé que es chocante porque pedimos el perdón para los criminales pero ellos son también personas. Después de vivir el horror de la guerra estoy seguro que la mayoría cambio su pensamiento y han vuelto a ser gente de bien, por eso...me parece injusto que sean llevados presos después de lo que hicieron, todo lo que lucharon y sufrieron. Yo, mi escuadrón y Kite, quisiera que vuelvan a sus antiguas vidas, dándoles una segunda oportunidad como cazadores.
- ¡¿Qué?!
Una vez más, Kurapika no dejo a ningún Zodiaco procesar la noticia.
- Sí no están dispuestos a liberar a los renegados o siquiera pagarles por sus duros servicios, querremos que les devuelvan la Licencia Hunter con todo y beneficio.
Gon y Killua estaban admirados, escuchándolo con gran expectativa.
- Que no les sorprenda que hayamos regresado para exigir lo que, por derecho, nos deben devolver- Kurapika extrajo una carpeta maltratada dentro de su ropa y la arrojo al centro de la larga mesa- Tengo en mi poder los documentos originales de la Republica del Gourdeau del Este. A cambio de conservar los secretos impronunciables del Estado y los tratos que la Asociación ha hecho con él, queremos la absolución. Es mi única condición inamovible. No permitiré que ninguno de los míos, ni yo mismo, regresen a la Isla de la Ambición y vuelvan a sufrir la oscura indiferencia de la Asociación Hunter.
Un silencio incrédulo lleno la sala, nadie era capaz de analizar al completo lo que estaban escuchando. Era muy repentino y complejo para entenderlo.
Cumpliendo su cometido, Kurapika cerró los ojos por un momento y al segundo los abrió, más tranquilo.
- Chicos, hora de un pequeño descanso. Dejemos a los Zodiacos deliberar sobre nuestra propuesta- Ellos estaban a punto de protestar cuando agrego:- Les doy una hora para decidir.
- ¿Una hora?- prorrumpieron, absortos.
- Agradezcan que les di tiempo, no como ustedes, que nos lo robaron.
Con la última palabra, Kurapika y los niños salieron. Al cerrar la puerta, pudieron oírse claramente unos quejidos y exclamaciones a alto volumen viniendo desde el salón de reunión.
- He hecho lo que pude, ahora depende de ellos si complete con éxito mi misión- dijo Kurapika, recargándose sobre la pared y exhalando un agotado suspiro.
- Eso fue impecable, los tenías en tu mano. Estabas que echas fuego, Kura.
- ¡Eres genial! Gracias por tener en cuenta mi idea también.
- Calma, que la reunión apenas ha llegado a su punto de presión.
- Porque fuiste formidable, Kurapika. Déjame decirte que cual sea la decisión final, te luciste y los Zodiacos no tienen de otra que aceptar.
- Depende de que condición acepten, Gon- El Kuruta miro a su alrededor, abrumado- Se siente anormal volver a la sede, no...Se siente anormal volver a estar en una ciudad con gente sin trajes de cárcel.
- No te agobies. Vayamos a la ciudad a correr un poco y comer comida de verdad.
- ¡Buena idea!- Gon brinco de alegría- ¿Qué tal si hacemos un picnic?
- ¡Ah, Kurapika! Ahora que estamos en la ciudad, quiero presentarte a mi primer amante, su nombre es Choco Robot pero podemos compartirlo una vez.
- Vayamos a casa de Palm, ella hace una barbacoa exquisita.
- No cuentes conmigo si quieres ir donde esa merluza.
- ¡Killua!, más respeto. ¿Qué te dije sobre llevarte bien con las mujeres?
- Ustedes...
Kurapika estaba perplejo. Acababan de confrontar a los Zodiacos, prácticamente les declararon una guerra legal y estos dos estaban hablando de divertirse como si nada.
- Realmente, me alegro que me acompañaran. Saben cómo animar las cosas.
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El escuadrón Jabalí no pudo salir del edificio.
La noticia de su regreso llego a oídos de todos y más rápido que la lengua que Hanzo, todos y cada uno de los empleados y cazadores que se encontraban en la sede ese día los identificaron y no dudaron ni medio segundo en abordarlos, a felicitaciones y halagos. Habían algunos que parecían querer una entrevista exclusiva en vez de una charla normal, acosándolos a los tres.
El comedor se convirtió en un cumulo de gente que quería saber más del escuadrón Jabalí, de sus planes y de sus integrantes, del comandante Kite y las aventuras de Gon y compañía.
El tiempo pasó rápido, tan rápido que ni siquiera se percataron que ya había pasado la hora acordada y que un Zodiaco los venía a buscar.
Nadie menos que Mizaistom Nana y no para discutir otro tipo de acuerdo o para cambiar los términos de Kurapika, sino para decirle una única cosa.
- Perder nunca se sintió tan reconfortante.
Kurapika arqueo las cejas, Killua se tragó su caramelo a medio degustar y Gon parpadeo, descolocado.
- ¿Que decidieron?- El ojigris fue directo al grano, no quería perder el tiempo.
- Fue realmente difícil convencer a todos pero una vez lo acordamos fue bastante sencillo. Siete votos a favor, tres en contra, dos en blanco- Se refería a Ging y Pariston, quienes seguían ausentes- Ven conmigo, querremos discutir los procesos a seguir.
- ¿Que decidieron?
El Zodiaco Buey se fijó en Kurapika y en los niños que lo acompañaban, igualmente interesados. Hasta los fanáticos del escuadrón se veían curiosos, apartándose del camino para poder oírle mejor.
- Liberar a los escuadrones del Zodiaco. Todos serán perdonados por sus crimines anteriores y le serán devueltas sus Licencias de Hunter. Felicitaciones. No solo triunfaron en la guerra y dejaron una gran marca en cada persona que cruzo camino con ustedes, sino que han vencido al sistema de la Asociación. Aceptamos la demanda en su totalidad, escuadrón Freecs.
Los aplausos y gritos no se hicieron esperar, tampoco un cazador de noticias que no perdió el tiempo y fotografió la escena para perpetuar el inicio de una gran noticia: la derrota de los Zodiacos y el trió juvenil que les gano.
- No es mi escuadrón. Nosotros, somos el escuadrón del comandante Kite.
Gon se adelantó un paso y sus amigos se pusieron a la par.
- Así es- Killua puso una mirada suave- Solo seguimos los deseos de nuestro comandante.
- Fue el primero al que se lo propuse y él estuvo de acuerdo- revelo Kurapika- Esperamos y lo respeten como se merece en el funeral que se hará en su honor, junto a los otros cazadores.
- Sé que lo apreciaron mucho- Mizaistom saco un papel del bolsillo de su chaqueta y les enseño un párrafo del mismo- Hasta lo pusieron como el "Propietario" de la República. Su nombre está aquí y no el de ustedes, ¿No era eso arriesgado?
- Para nada- contesto Gon antes que lo hiciera su estratega- Él lo pidió en la grabación y nosotros, simplemente hicimos lo que quería.
Nana esbozo una pequeña sonrisa, casi aliviado porque quienes vencieron a los Zodiacos y a toda la trama corrupta de Pariston, fueran unos niños que tenían buenas intenciones y no criminales con cara de ángeles.
- Siendo así, cazador Kuruta, ¿Está disponible para hacer nuestro acuerdo oficial? Venga conmigo.
- Eso esperaba. Chicos, ustedes pueden ir a pasear, yo tratare asuntos serios.
- Dirás aburridos- Killua bostezo- Okey, vamos, Gon. Desde el noveno piso, vi un campo de skate a unas cuadras. ¡A ver quien llega primero!
- ¡No te aproveches porque eres más rápido!- reclamo el pelinegro, siguiendo a su amigo que se echó a correr para salir del edificio.
Saltando sobre las mesas, balanceándose en las sillas, tendiéndose de los candelabros y pisando las cabezas de quienes se decían sus admiradores, el Zoldyck logró salir de la sede primero.
- Dales con todo, señor estratega. ¡Destrózalos!
- ¡Nos encontramos luego, Kurapika, suerte!
Por su parte, Gon uso su caña de pescar para usar una alta ventana de columpio y oscilar hacia la libertad a los gritos. Todo un show de circo.
- Increíble…- Nana quedo boquiabierto, ¿En serio eran niños normales? - Si me disculpas la curiosidad, ¿Ellos siempre son así?
- No tiene idea- Kurapika dejo la gracia para enfocarse en lo importante- Por cierto, en cuanto la asamblea termine tengo asuntos que tratar con usted.
- ¿Conmigo?
- Sí, veo que representa la autoridad del Zodiaco mejor que un rastrero que viste de dorado.
- Comprendo, yo también tengo algo que decirte.
"Veo mucho potencial en ti, ahora entiendo lo que Cheadle decía". Acompaño a Kurapika para dar inicio al verdadero debate sobre el futuro de los renegados hunter."Nos llevó a una trampa maestra y dominó por completo, ni siquiera me avergüenza haber perdido si es él: Un verdadero estratega que hizo de presa a la mismísima Asociación."
El rubio no lo sabía pero tal como Nana lo pensaba en su mente, así mismo iban a llamarlo todos los hunter habidos y por haber el día de mañana. Porque, por virtud propia, Kurapika Kuruta se había convertido en "El Genio que Cazo a la Asociación".
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En un cuarto de hospital, un hombre de edad madura y expresión abatida le sostenía la mano a una joven castaña, que dormía en una camilla.
- Encontré un modo de salvarte, Alicia.
De rodillas, las palabras se perdían entre sus lágrimas.
- Sé que suena ridículo y no tendrá sentido, quizás ni siquiera sea verdad pero...escuche un rumor, sobre un videojuego en el que puedes entrar a su mundo y cuando lo ganes, de premio puedes quedarte con unas cartas especiales.
Nadie le respondió, solo oía a los diferentes aparatos que rodeaban a la muchacha, incluido el siempre conectado registro delelectrocardiograma.
- Una de esas cartas, "Aliento de Arcángel", es capaz de curar cualquier herida y enfermedad. Suena delirante, perdón, te lo digo porque alguien me contó, de muy buena fuente, que es real. Aliento de Arcángel puede ser usado en este mundo y con ella tal vez, no...¡Sé que habrá salvación para ti!
La joven no contesto a su euforia y la mano que el hombre soltó, se dejó caer a su lado.
- Por favor, escucha. Ese juego es reciente y solo tiene cien copias pero alguien ha permitido que el juego esté al alcance de mis manos, ¿Adivinas dónde? En la subasta Southernpiece, la misma donde quería llevarte para presentarte en sociedad. Allí, podre comprar el juego Greed Island para ti.
Masajeo el dorso de la mano femenina, con una sonrisa de alivio.
- ¿Te preguntas porque ofrecen un juego nuevo en una subasta? Es sencillo, esta versión tiene un personaje adicional. No sé de qué trata ni tampoco importa, estoy seguro que es nuestra oportunidad. De todos, comprare las otras copias basándome en la que adquiriré...No, no te preocupes, yo sé que la salvación está ahí, Alicia. Comprare "Greed Island" y al encontrar esa carta milagrosa, te salvare. Cuando eso pase, podremos casarnos y te haré una artesanía mejor esta vez.
Miro hacia al portarretrato con la fotografía de su novia sonriente, comparándolo con el rostro durmiente de la misma en cama. El formidable hombre de negocios, Battera, tomo el valor que necesitaba para empezar su nuevo emprendimiento.
Era momento de llamar a unos profesionales para que le ayudaran con su plan. Antes, tendría que hacer un viaje a Yorkshin y comprar ese famoso juego único, pese a sus propias inseguridades. Pero no importaba el costo, después de todo, ¿Que podía haber de malo con un personaje adicional en un juego exclusivo para cazadores?
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Salón de Asamblea – Zodiacos.
Dos horas y quince minutos después.
Nadie en la asamblea pudo pronunciar una palabra y no porque quedaron mudos de la sorpresa, sino porque era demasiado. Demasiado, aun viniendo de Pariston.
- Y por esas razones, estoy a favor que las hormigas quimera sean declaradas como Bestias Mágicas y sean amparadas por nuestra empresa.
- Es la falacia más obvia que has dicho en tu vida- escupió Geru- Quieres que sean Bestias Mágicas bajo la ley para mandar a los cazadores de bestias a invadir la Republica de Gourteau.
- ¿No te acuerdas que las Hormigas Quimeras están en el puesto número uno en plagas?- Protesto "Caballo"- ¿Quieres iniciar una política nueva al respecto? ¡Has enloquecido!
Como siempre, Pariston se animó con las ofensivas en su contra y siguió adelante con su idea.
- Como son parcialmente humanos, pueden tener sentimientos e identidad propia. Lo hemos comprobado, algunas hasta son aptas para convivir. Tomando en cuenta eso, podríamos lograr que le sean útiles a nuestra sociedad. Tenemos que empujarlos por el buen camino y perseverar, pero si resultan ser puras bestias sin alma solo tenemos que cortarles la cabeza y ya.
Todo el consejo dio su opinión, acusando la estupidez del rubio bien vestido a gritos.
- ¿Es una propuesta realmente seria o solo otro de tus disparates?
- Por favor…Dejen sus quejas en el buzón de consultas. Alguien tiene que pensar en cómo repeler la encantadora trampa en la que esos mocosos descarados nos han pescado como tontos.
Sus palabras fueron una brisa helada para cada Zodiaco. Ellos ni siquiera pensaron posible que Pariston, aunque se le notara molesto, pudiera sentirse muy fastidiado por dentro.
- Si aceptamos esa premisa- dijo Mizaistom, de brazos cruzados- Todas las hormigas quimera serán consideradas valiosas para su investigación y a muchos cazadores se les negara el permiso a su cacería. Sin embargo, justamente porque se los trataría como bestias mágicas, los cazadores encargados de ese tipo de especie cobraran más importancia.
- He oído que un aprendiz de Morel, Knuckle Bine, quiere hacer eso mismo- menciono el zodiaco Mono, Saiyu- Quiere encargarse de la "rehabilitación" de las hormigas quimera, hasta de las que aún se desconoce su paradero.
- Esto es increíble- repuso Botobai, el Zodiaco Dragón, nada contento- Tan pronto termina la guerra, ¿Tenemos que proteger a los que fueron nuestros enemigos?
- Lamento diferir- Interrumpió Cheadle- Pero en esencia no fue nuestra pelea, señores. Los escuadrones fueron los que eligieron este desenlace. ¿No es piadoso, incluso benevolente? En vez de optar por el exterminio, unos niños decidieron por todos los hunter, solo pidiendo que confiemos en esos monstruos.
- Irónicamente, ahora son los escuadrones los que eligen el destino de los villanos- menciono Piyon, la zodiaco Conejo, que no dejaba de teclear en su celular- ¿Que haremos con esta situación? Es mucho trabajo.
- He dado aviso a todos los hunter renegados- aviso la Zodiaco Gallo, de nombre Cluck- Envié a mis mensajeros al refugio de Peijing, a los cazadores y comandantes para comunicárselos por igual. Después del funeral del presidente, todos los antes criminales vendrán a reclamar sus licencias.
- ¡Que pesado!- vocifero Kanzai, para nada de buen humor.
- Y pensar que todo ha sucedido en mi ausencia, ¿Sera casualidad o esos chicos también pensaron en eso?- Pariston se fregó las manos, tenía los codos sobre la mesa en una postura pensativa que no engañaba a nadie- Aunque debo reconocer que si me hubieran abordado con esos argumentos, tampoco me habría negado.
- ¡¿De qué te estas quejando entonces?! No entiendo.
- Eres molesto, Pariston, muérete.
Los Zodiacos Tigre y Gallo solo sabían sincronizar en insultos para su colega.
Pariston se rindió muy rápido. Eso solo significaba una cosa.
- Hay algo más que quieres decir- Nana sorprendió al rubio por su astucia- Cuéntanos tu opinión, pero antes me gustaría saber una cosa. Primero, empieza a explicarnos porque te ausentaste de nuestra reunión esta mañana. Tuvimos mucho trabajo y sí, fuimos puestos contra las cuerdas pero hicimos lo que pensamos correcto, ¿Porque tú-?
- ¿Correcto? ¿Te parece "correcto" haber sido arrasados por unos críos? Estas muy mal, Mizaistom, me apiado de ti- Pariston se puso de pie, echando brillo por su pulcro traje- Desde que estoy en mi puesto de vice, me doy cuenta de varias cosas. Que el poder es cuestión de estrategia y actitud pero con una organización tan grande y diversa como la nuestra, lógicamente hacía falta un cierto número de consejeros o ayudantes. ¡Eso somos los Zodiacos! ¿Pero que veo en estos momentos? A unos perdedores que se dejaron avasallar por un escuadrón de infantes, claro, no lo olvido, ellos también cuentan con el apoyo de muchos aliados y seguidores. Tienen a los traidores y colaboradores de la Asociación, a varios hunter reconocidos que los ayudaron a escapar de Peijing, ¡Hasta tienen al protegido de Cheadle!, que por si fuera poco fue el primero en desafiar una orden directa para salvaguardar a los soldados antes de tiempo y eso motivo a que todos lo adoren, respaldándolo y venerándolo como si fuera alguien importante.
- No olvides el genial golpe que le propino a Ging.
Piyon pasó de las caras largas y la tensión dentro de la sala, señalando al panda que ocupaba el puesto de Ging.
- ¿A dónde quieres llegar?- "Mono" quiso apresurar el tema.
- Si es un truco para humillarnos y aceptar cualquier plan loco que salga de tu boca...
- Oh, no, Cheadle, nada de eso. Tome una decisión cuando el presidente nos pidió a Ging y a mí, de primeros, elegir a los escuadrones que lucharían por el mundo, y ahora mismo sigo teniendo la exacta idea.
- ¿Qué idea?
Pariston sonrió abiertamente, oscureciendo su mirar.
- ¿Saben? Aunque no lo crean, me ha costado mucho trabajo llegar a donde estoy. Una vez estas arriba, te esfuerzas por seguir en equilibrio. ¿Pero qué pasa cuando ese poder es falso? Al principio, yo estaba bien con eso...
Geru y Ginta se mantuvieron en silencio. La Zodiaco Serpiente pasaba de Pariston para esperar su turno y hablar de una vez sobre el efecto de la Rosa de los Pobres en la república de Gorteau, un asunto que le preocupaba en demasía, mientras el Zodiaco Cabra se la pasaba llorando por el difunto presidente.
- ¿Que se trae este de la nada?- Saccho Kobayakawa, alias "Caballo", viro los ojos con fastidio.
- Otra vez está delirando- murmuro Saiyu, hurgándose la nariz.
- A eso precisamente me refiero- Pariston apunto a sus desconcertados compañeros- Así como ustedes prefieren mirar a otro lado y me menosprecian, ¡La Asociación hace lo mismo con los Zodiacos! Por más hunter y experimentados con el Nen sean, fueron unos niños quienes se tomaron el valor de venir hasta aquí y exigir un mejor trato, ¡Pero esto no paso solo por ellos! Todo esto, todo era una prueba. ¡Y cada uno de los que están presentes, fracasaron!
Pariston abrió los brazos y ancho su sonrisa, feliz como si fuera el ganador del mundo.
- Al aceptar esas condiciones, por más moralistas o bienintencionadas que fueran, el Zodiaco hizo el ridículo. El poder es un elixir pero su ingrediente principal es el respeto y si el poder comienza a perder el respeto...- Pariston cerró los ojos, dramático- El presidente Netero no nos necesitaba, solo éramos un entretenimiento para él. Yo fingí no darme cuenta pero al oír lo que ustedes aceptaron sumisamente, al escuchar lo que el escuadrón Jabalí logro y sigue logrando...
- ¿Cuál es tu punto?- espetó Kanzai, comenzando a aburrirse.
- Ah, solo comentaba que los Zodiacos perdieron el respeto- contesto fácilmente, sin tapujos- Con los criminales reintegrados y con sus licencias nuevamente activas, la Asociación perderá su honor, su confiabilidad, se contaminara. Oh, cielos, su prestigio será manchado.
- Eso no pasara- Cheadle subió la voz, poniéndose de pie- Sin intentar ofender pero con el presidente Netero muerto, tenemos una nueva oportunidad para cambiar a la Asociación y crear un nuevo futuro.
- ¿Futuro? ¿Con hormigas quimera de colegas?- Pariston volvió a picar fuerte y todos lo sintieron en sus poros- Entonces, ¿Si aceptaran al enemigo como parte de nuestro gran imperio? ¡Esplendido! Era exactamente lo que quería oír.
- Espera- Ahora sí, Ginta se exalto- ¡No te dejaremos llevarte nada más de Gorteau del Este!
- Así es- apoyo Cheadle, súbitamente molesta- ¿Crees que no sabemos que vendiste sin permiso muchos de los huevos de hormiga quimera? Tú mismo te pones en evidencia, Pariston. ¡Saboteas tu propio trabajo!
El acusado sonrió burlonamente, ignorando las miradas que apuñaban como dagas.
- El Presidente nos dejó un gran vacío, han burlado a los Zodiacos y las Hormigas Quimera se han unido a nuestras filas,... ¡Que buen inicio para un futuro! Aunque...
Bajo la voz, lo cual era inusual porque él no dejaba de parlotear ni por un segundo.
- Como dije antes, he trabajo bastante para llegar a donde estoy. El presidente me eligió por una excelentísima razón pero sin él y el Zodiaco que perdió el rumbo, sin olvidar a los hunter que volverán guardando rencores contra nuestra preciosa asociación...
Con un puño, se golpeó el pecho y exclamo, lo más ceremonioso posible:
- Ging tenía toda la razón, por eso se fue. Él sabía que esto pasaría y se cansó de esperar, porque seguir este juego ya no era divertido. Y yo...- Alzo el mentón, con una mirada mucho muy emotiva- También me aburrí. Por eso, a partir de este momento, renuncio a los Zodiacos.
Con una galantería de primera, Pariston les sonrió con los ojos cerrados y recogió la carpeta que había traído, abandonando el salón en silencio.
Atrapados en un estupor absoluto, los Zodiacos quedaron tan confundidos que hasta el reemplazo felpudo de Ging se cayó de la silla.
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Notas del cap:
Sin aburrirlos con palabras de leyes, contesto que sí. Que tristemente si se puede usar de moneda de cambio un país entero, especialmente cuando perdió el poder y el apoyo internacional…esto no te lo enseñan en la escuela.
Sí, Kurapika ya venía pensado en esta brillante trama desde el capítulo 8, a eso se refería con "Métodos de Riesgo"
- Buscando y buscando, no encontré el nombre de la "novia de Baterra" así que me invente uno. Si alguien sabe cuál es, háganmelo saber e inmediatamente lo cambio.
Nos leemos en la próxima, que será pronto. Saludos, Lugarth3.
