Harry estaba sentado tras su escritorio viendo a una Hermione furiosa. Durante la navidad la rata rubia y ella habían dado la noticia de que Delphiny vendría pasar año nuevo con todos.

Desde luego que todos los Weasley se mostraron emocionados y felices. Molly estuvo llorando por la emoción. En cambio, él solo negó con la cabeza, aquella niña era un peligro andante que ya había hecho demostración de lo aterradora y monstruosa que era su magia.

— Mi respuesta es no, esa niña no pisará Londres — negó con la cabeza. Con suerte logro que Kingsley aceptara que la niña era un peligro para todos los magos.

— Solo te he informado que ella se quedará conmigo, mi cuñada no regresará a Francia. — Hermione se puso en pie. — Quieras o no los papeles dicen que es una Malfoy, no está Lucius para que lo desestime, Pansy, Theo, Daphne y Blaise están dispuestos a decir que Narcissa estuvo embarazada y dio a luz en la mansión.

— Ron me apoyará al decir que cuando estuvimos en la mansión Narcissa no mostraba ningún signo de embarazo. — Harry se sentía incomodo por estar peleando con la que era su casi hermana.

— No, ya me ha dado su palabra de que testificará a mi favor si decides llevar esto ante el tribunal. — Hermione lo miró con seriedad — No voy a condenar a Delphi a vivir como lo hizo su padre, yo la adoro.

El azabache se encogió de hombros — Ahora eres tú quien miente y rompe reglas. Nunca creí que estaríamos enfrentados.

— Ginny no se enamoró de un ser rencoroso.

— Tienes razón, por eso me dejó. — Se paró y se acercó a su amiga. — Nos veremos en los tribunales.

— Teddy no te perdonará jamás por lo que estás haciendo ¿sabes? — Hermione tomó el pomo de la puerta — En tus manos está el poder de evitar la profecía, de lo contrario morirás de manera indirecta y Voldemort se alzará. — Dicho eso se retiró.

Harry quedó desconsolado, se sentó en el suelo ¿Qué le estaba pasando? Él no era así, una extraña ira en su interior se estaba alzando, un enojo que solo había sentido cuando fue un horrocrux ¿Por qué todos pasaban la pagina y él no? ¿Lo estaba haciendo en venganza a Voldemort? A nadie parecía importarle de quien fuera hija Delphiny Ryddle. Decidió ignorar esa emoción, mañana le tocaba visitar a su adorado ahijado. Después de año nuevo alistaría todos los documentos para empezar con la demanda por la identidad oculta de la niña. Su as bajo la manga era Rodolphus Lestrange con quien negociaría su libertad condicional a cambio de información verídica. Sí, eso era traición, pero él se sentía más traicionado por sus amigos.


Teddy pintaba su dibujo, un hermoso colibrí de diversos colores. — tía Ginny. — llamó a la pelirroja. — ¿Cuándo volverá Delfy?

— Harry lo sabe. — respondió mirando a su ex novio.

— ¿La extrañas? — Preguntó.

El niño se dispuso a mirar a su padrino — Ya la he perdonado y extraño jugar con ella. Y El hombre araña ya no está en casa... — Suspiró a la vez que su cabello pasó a ser rubio y se cruzó de brazos como solía hacerlo Draco cuando estaba pensativo — Me gustaría que se quedara en casa, es como mi hermana. Tío Dragón y Hermy no me darán primos hasta que tenga once años y también quiero contarle a Delfy que Vicky es mi novia y que nos casaremos de grandes, así como lo hicieron Hermy y tío Dragón.

— A Bill le dará un infarto — comentó Ginny riendo entre dientes, ella era testigo de cuanto amaba a su princesa.

— ¿Ustedes cuando se casan? — El pequeño miró a su padrino y luego a la pelirroja.

— Harry ya no es mi novio y no nos casaremos. — Ginny tomó la pintura para continuar decorando el colibrí.

— ¿Ya no se quieren?

— Sí, pero hay problemas que no hemos tienen solución — Harry cargó a Teddy. — Cuando seas grande lo entenderás.

— Theo decía que cuando los problemas no tienen solución hay que olvidarlos para que no duelan. — Agarró las mejillas de su padrino — ¿Por qué no hacen eso?

— Yo ya los he olvidado — Ginny me mostró el dibujo, parecía que el colibrí estaba a punto de volar y eso hizo, empezó a revolotear por la sala y luego volvió a al dibujo.

— ¡Genial! ¿Puedo mostrárselo a tío Draco? — Preguntó bajándose de los brazos de su padrino.

Draco se encontraba en el cuarto piso lavando ropa en la lavadora, el aparato muggle que más parecía amar en el mundo luego del televisor.

— Por supuesto, sube las escaleras con cuidado. — recomendó Harry a la vez que veía a su ahijado irse con el dibujo.

— ¿Y bien? — Preguntó Ginny.

— ¿Qué?

— Luna está dispuesta a decir que durante el tiempo que pasó recluida en la mansión Malfoy, Narcissa sí estuvo embarazada. — Empezó a recoger las pinturas — Esa niña huérfana robó nuestros corazones como lo hiciste tú cuando llegaste a la madriguera con mis hermanos.

— Ginny, no es igual

La pelirroja lo miró a los ojos — ¿No? Eras un niño que creció con personas malvadas, con una profecía en tus espaldas. Pudiste ser un maldito, pero mírate ahora eres un gran hombre... Un mago que luchó por todos nosotros, que nos enseñó a convocar un patronus... Tú fuiste el maestro para muchos y ahora estás negándole la oportunidad de ser amada a una niña. ¿quieres que la traten como basura? ¡¿Acaso quieres que se la regalemos a los Dursley para que la maltraten?! — Los ojos de Ginny se inundaron de lágrimas tratando de comprender al hombre que amaba — ¿Por qué? Ya estaba convenciéndome en ser una buena madre, en que estaba lista para amar a un pequeño niño con tus ojos y ...

Desde luego que nuestro querido mago no soportó el dolor de la chica de sus sueños, la abrazó y besó en la frente tratando de calmarla. Prometiéndole una y otra vez que no haría nada en contra de Delphiny. Un momento que fue sellado con la promesa de matrimonio.

Teddy iba escaleras arriba, subir cuatro pisos no era algo fácil con sus piernas cortas. Ya cuando estaba llegando escuchó a su tío cantando. Cantaba igual de hermoso que la Chimoltrufia.

— ¿Tío, a quien estás torturando? — Fue lo que preguntó al verlo usando un mandil azul mientras colgaba un par de medias en la cuerda que servía de tendedero.

— ¿Con que esas tenemos pequeño travieso? — Draco se acercó a su sobrino y lo alzó por lo aires. — más respeto con tu tío favorito.

Teddy reía mientras era alzado como un avión por los aires, desde luego que su tío lo hacia con cuidado, era un juego divertido. — Basta, se irá volando mi dibujo.

Entonces fue bajado y le mostró el colibrí que revoloteó sobre la cabeza de Draco y luego volvió a la hoja.

— Woow, eso es genial.

— Sii, tía Ginny me ayudó. — dobló el dibujo — ¿Cuándo volveré a ver a Delfy?

— En la noche del 31, ella vendrá a pasar año nuevo con nosotros. — Draco lo alzó en brazos. — Mañana iremos de compras para decorar la habitación que tendrá aquí. ¿te gustaría ayudarme?

— ¿Vivirán con nosotros otra vez? Siii, quiero ayudar en todo y que me perdone por haber estado molesto — Teddy brincaba en los brazos de su tío. — Quiero que vayamos a Sortilegios Weasley para que se divierta y...