Resumen:Los monstruos son reales y uno de ellos en particular cubrirá toda la ciudad con un manto oscuro provocando que la humanidad se vea bajo una gran amenaza que los dañara irreparablemente. Las esperanzas se pierden, las mentes se destruyen y este monstruo hará lo que sea por salvar al mundo de sí mismo sin saber que en realidad lo está destruyendo. Clarke Griffin intentará por todos los medios mantener la luz encendida dentro de la oscuridad, pero cuando las sombras lo cubran todo a su paso, ella descubrirá secretos que jamás creyó posibles de existir. Ahora, con las horas contadas, todo lo que puede hacer para detener a la gran amenaza se verá reducido a nada si pierde el camino que la ha llevado hasta donde se encuentra de pie ahora. El mundo peligra y su propia mente, ya perdida en las sombras, deberá ser recuperada por el deseo de sobrevivir y de proteger a otros.

~ Disclaimer: The 100 es una serie de ciencia ficción y drama creada por Jason Rothenberg y basada en la novela escrita por Kass Morgan.


~ OSCURA PESADILLA ~

30
Detrás de la venda

Bellamy resopló mientras miraba el informe que tenía en su escritorio. Debía tener más de treinta hojas y no solo eso, sino que debajo de ese informe había otros dos con la misma cantidad de hojas –sino más. No estaba seguro de poder aguantar un minuto más con esto. Él no estaba hecho para el trabajo de escritorio.

Presionó sus sienes mientras se ponía en pie y caminaba hacia el laboratorio donde Raven se encontraba señalando la pantalla mientras hablaba por el micro que traía puesto. Él vio a Becca revisando unas carpetas con calma, casi como si lo que estuviera sucediendo no fuera nada grave. Claro que no lo era.

– ¿Lograron atraparlo?

– Sí, vienen de camino – Becca dijo con calma antes de moverse hacia el computador cercano – Tenemos los datos. Su nombre es Kyle Thompson, tiene treinta y cinco años y ha sido proxeneta durante quince.

– ¿Quince? – Bellamy alzó las cejas con sorpresa – ¿Cómo pudo suceder esto?

– Pues que la policía no lo ha podido descubrir y el Arca tiene mejores asuntos de los que hacerse cargo en lugar de buscar a un proveedor de drogas

– No puedo creer que diré esto, pero desearía que Alie hiciera alguna movida o algo. Hemos estado aburridos desde entonces.

– Lo dije una vez y lo repetiré, es como si hubiera desaparecido del mapa desde aquel entonces.

– Eso es porque su juguete favorito fue despedido – Raven murmuró de mala gana.

Bellamy no dijo nada, él volteó a mirar la pantalla nuevamente donde se mostraba un mapa de la ciudad con dos gps, uno de ellos con el nombre «Octavia» y el otro «Monty». Los dos puntos rojos se movían a la misma velocidad y por el mismo camino en dirección hacia la Arkadia.

– Tengo que entregar unos informes a Kane. Cuando lleguen con el proxeneta, haz que Octavia le haga el interrogatorio. Becca, intenta buscar algo sobre Alie.

– Estoy intentándolo, pero desde que tuvimos el ataque y los computadores estallaron, el nuevo Firewall es indetectable para ella. Antes, cuando Alie tenía acceso a los computadores de la Arkadia o los míos al menos podía descubrir sus planes ya que era una vía en dos direcciones. Ahora es como si simplemente hubiera desaparecido del mapa.

– No nos vamos a quedar sin nada. Necesitamos encontrarla antes de que cause más problemas – Bellamy dijo con firmeza saliendo del laboratorio. Recogió el informe que estaba sobre su escritorio dejando los otros ahí.

Se dirigió hacia la oficina de Kane, golpeando con los nudillos su puerta y se quedó ahí de pie. Su jefe se encontraba hablando por teléfono en ese momento sin despegar la mirada del computador, su expresión sería le decía al joven que algo estaba sucediendo.

– Está bien, te veré ahí – Dijo Kane antes de cortar la llamada y mirar al nuevo líder de Skaikru. El joven hizo una mueca jugando con la carpeta en sus manos – Lo siento, Bellamy, pero sea lo que sea que es puede esperar. Tengo algo que hacer

– Traje el informe del último caso para que le eches una mirada. Ya lo he hecho yo y creo que está todo en orden.

– Entonces déjalo ahí, lo revisaré luego.

– ¿Todo bien?

– Sí.

– Espera, Kane, eso no es todo.

– Bellamy, estoy apurado – Dijo él mientras recogía sus llaves. Él vio que abrió el cajón de su escritorio y saco algo escondiéndolo en su mano, sin que pudiera ver qué era realmente aquel objeto, pero por un breve momento un destello amarillo brillo en sus ojos – ¿Qué sucede?

– Octavia y Monty están volviendo de la misión con nuestro sospechoso. Vamos a interrogarlo y luego a arrestarlo.

– Bien, si te parece bien, entonces hazlo.

– Escucha, sé que estás muy ocupado ahora mismo, pero necesito ayuda con otra cosa – Él dijo nervioso – Me pusiste a cargo de Skaikru y no siento que esté haciendo nada. Ni siquiera sé si mis decisiones son correctas, así que voy a preguntártelo una sola vez antes de que te vayas y luego mil veces cuando vuelvas, ¿cómo va lo de Clarke?

– ¿Qué quieres decir?

– Dijiste que intentarías que le devolvieran el trabajo. Ella tenía una reunión con el Arca hoy, ¿hay posibilidades?

Kane lo miró con calma y luego desvió la mirada hacia su monitor. Apagó la pantalla luego de unos minutos y devolvió su mirada hacia él con la intensión de responderle cuando su celular comenzó a sonar.

– Lo hablaremos cuando vuelva – Él dijo mientras miraba su celular y salía apresurado de la oficina cerrando con llave la puerta. Bellamy lo vio alejarse hacia los elevadores rápidamente y luego se dirigió hacia el laboratorio de regreso.

– Te ves abatido – Raven lo miró con la cabeza inclinada.

– ¿Tienes algo nuevo para mí?

– ¿Desde los últimos dos minutos? – Alzó una ceja – No

Bellamy gruñó mirando nuevamente hacia Raven – Si fuera Clarke, ¿qué te pediría ella hacer? En esta misma situación

La muchacha intercambio una mirada con Becca y luego lo miró de regreso de él con una sonrisa torcida – Pues probablemente te regañaría por esa mirada que tienes. En cuanto a la misión que tenemos, ella probablemente ya se habría estresado al no tener noticias de Alie.

– Necesito algo que pueda funcionar, Raven.

– Ella probablemente usaría esta oportunidad para usar a Thompson como conexión hacia otros proxenetas y así poder arrestarlos a todos.

– Bien, haremos eso – Asintió Bellamy causando que Becca dejara lo que estaba haciendo y le echara una mirada a Raven. Bellamy no vio el intercambio de ambas chicas, por tanto no supo que ambas parecían preocupadas por la manera en cómo él estaba llevando las cosas.

Esperó el tiempo necesario a que Octavia y Monty llegaran y cuando sucedió, pudo ver a Monty llevando al sospechoso hacia la sala de interrogatorios mientras su hermana se dirigía hacia el laboratorio con una mueca malhumorada.

– Si esto es por tener que traer al sospechoso aquí…

– ¿Por qué estamos haciendo un interrogatorio?

– Vamos a ver si conoce a otros proxenetas. Si le ayudamos a reducir la sentencia en prisión, probablemente hablará – Bellamy explicó con calma.

La muchacha lo miró y luego vio a Raven – No lo hará.

– ¿Por qué estás tan segura? – Él preguntó.

– Se vino todo el camino diciendo: «no voy a hablar» y algo sobre unos amigos suyos que lo iban a rescatar.

– Donde está nadie podrá rescatarlo – Bellamy dijo con seriedad.

– Deberíamos prepararnos solo en caso de emergencia – Raven aconsejó mirando el monitor.

– No será necesario – Él dijo firmemente – Nadie podría penetrar el edificio y sacar a un criminal ante la mirada de todos

– Si tú lo dices… – Raven dijo con calma – Solo por si acaso, Octavia le pondrá un gps cuando lo interrogues y que no se dé cuenta de ello

– Raven, confía en mí – Bellamy dijo con calma mientras la miraba. La muchacha lo miró de reojo y luego asintió.

– Lo que digas, jefe.

– Octavia haz el interrogatorio – Bellamy la miró con seriedad – Raven y Becca, sigan investigando. Monty y yo veremos el interrogatorio.

– Está bien.

Él miró a sus compañeros con seriedad, preguntándose si estaba haciendo bien su nuevo trabajo o si necesitaba pedir un consejo a su novia. Se estremeció de pensar en que pudiera estar haciendo algo mal porque solo significaría que no solo no era apto para el trabajo sino que tampoco era capaz de llenar los zapatos de la anterior persona que estaba a cargo de Skaikru. Se sentía una carga pesada sobre sus hombros y desde hacía ya algunos días que estaba preguntándose a sí mismo cómo hacer este trabajo sin fallar y aun no obtenía ninguna respuesta correcta.


Clarke jamás espero que al llegar al punto al que Alie la estaba tratando de guiar pudiera ver un viejo edificio de cinco pisos. La pintura estaba arruinada por completo, al punto en que casi parecía que ni siquiera estaba pintado. Las escaleras estaban en deterioro, tanto que incluso tuvo la sensación de que no era buena idea subir por ellas. Pero el edificio en sí no disponía de ascensor y las escaleras de emergencia parecían ser la única manera de entrar ya que la puerta estaba bloqueada por un enorme muro de concreto. Ella rodeó el metro cuadrado viendo las ventanas cubiertas con periódico, incluso algunas rotas, pero el periódico se encontraba del otro lado impidiéndole la vista. Había una cinta rodeando el edificio que impedía el paso y un cartel que ponía algo sobre una multa por cruzar el lugar. El resto del vecindario estaba casi vacío, pocas casas, pocos edificios y definitivamente poca gente. El lugar ni siquiera entonaba con aquel viejo edificio.

Algunas personas la miraban desde sus casas, preguntándose qué hacía ella ahí y Clarke sabía, con solo mirarlos, que esas personas no debían ser de la parte bonita de la ciudad. Vendedores de drogas, ladrones. Por la forma en que se gritaban del uno al otro, el vocabulario que tenían y la manera en la que vestían quizá eran de la clase baja, muy baja, hasta el punto en que ni ellos mismos tenían respeto por sus vidas.

Sintió una punzada en el pecho al pensar que había una parte de la población que vivía de esta manera.

Volvió a mirar el viejo edificio y le habría gustado preguntarle a alguien sobre la historia de este lugar, pero ella no estaba segura de que fuera buena. Cruzó la cinta amarilla echando un vistazo a su alrededor, las personas que la miraban ni siquiera parecían preocupadas de que ella hubiera entrado en una zona prohibida. Dio un paso sobre el escalón de metal oxidado escuchándolo chirriar por su peso. Tragó saliva preguntándose a qué piso debería dirigirse.

De partida, más que a qué piso, la pregunta que tenía en su mente era por qué Alie la había llevado ahí en primer lugar. Qué había aquí que Alie quería que viera. Es decir, en su mente había habido una explosión impresionante porque se suponía que este edificio se había consumido por una explosión cuando su padre y el de Monty sacrificaron sus vidas para destruir la tecnología de Alie y para que así desde la Arkadia pudieran detenerla o al menos bloquear su programa por un tiempo. Ella aún no estaba segura de cómo funcionaba esa tecnología.

Se tragó el temor que la inundaba y subió los escalones con cuidado hasta llegar a una ventana cercana. El vidrio estaba cubierto con papel de un viejo periódico amarillento que enseñaba a duras penas la sección del deporte. El vidrio delante del periódico, estaba tan sucio y empolvado que Clarke imagino que incluso si le pasara un paño humado por encima no saldría la suciedad. Miro a su alrededor en la escalera y detuvo su mirada en uno de los barrotes que se encontraba oxidado y casi separado por completo de la estructura. Ella alzó la mano y jaló con fuerza causando que la escalera temblara por completo, espero a que se calmara y luego suspiro con alivió antes de volver a jalar el trozo de metal que se rompió finalmente y se separó de la escalera. Alzo la barra oxidada y rompió el vidrio con la intención de crear un agujero por el cual entrar. Arranco el papel como pudo y se fijó en la distancia de la ventana con el suelo.

Cruzar sin hacerse daño no iba a ser fácil, pero aun así decidió hacerlo. Quito los trozos de vidrio que se encontraban en el borde inferior de la ventana, golpeándolos con el trozo de metal y luego rompió los que estaban a sus costados y por encima, no sacándolos, pero si encogiéndolos para causar el menor daño posible al cruzar. Dio un salto hacia el interior –no sin cortarse la mano– sobre los vidrios rotos que estaban en el suelo. Todo el lugar estaba empolvado y era difícil ver en la oscuridad cuando no había nada para iluminar. Ella tosió por el polvo que había levantado del suelo al saltar mientras se movía en la habitación buscando algo para iluminar el lugar. A simple vista parecía un pequeño departamento, algunas habitaciones, una cocina y un baño, pero el lugar estaba en completo desuso y también en completo desastre, mucho polvo y objetos rotos. Parecía sacado de una película de terror.

Encontró unas velas y unos fósforos en la cocina, probablemente la persona que había vivido ahí anteriormente –si es que en realidad alguien vivió ahí y no fue solo fachada– los había tenido en caso de emergencia.

Salió de la habitación sosteniendo la vela en sus manos y vio que la puerta marcaba el número 201. A un lado había otras puertas que continuaban el orden numérico hasta el 205 y al subir las escaleras la cuenta continuaba en 301 hasta el 305. Ella se imaginó rápidamente que el 505 sería el último departamento del pequeño edificio.

Se preguntó a dónde tenía que ir y aunque en su mente era necesario dar patadas en cada habitación del lugar, prefirió no arriesgarse ante la delicada estructura del viejo edificio. Además, tardaría horas revisando cada departamento.

Si este era el edificio en que Alie se había escondido durante el caso de Alie contra el mundo era posible que su base estuviera en el último piso. Ella recordaba haber escuchado algo parecido de la boca de Kane. Decidió acortar sus opciones yendo hacia el último piso. Si estaba equivocada, entonces tendría que empezar de nuevo, pero si no...

...podría tener algo bueno entre manos.

La habitación estaba a oscuras por completo y no contaba con ninguna habitación extra, baño o cocina como los demás departamentos. Era una habitación única. Tenía algunos mesones en algunos lados, seis grandes monitores justo delante de la puerta, una especie de consola donde había muchos botones y palancas, una silla giratoria.

Clarke miró todo el lugar con interés en busca de alguna ventana, pero no había ninguna. Solo paredes se cementos.

– ¿Dónde estoy? – Ella murmuró con curiosidad antes de que los seis monitores se encendieran de pronto causando que diera un salto de miedo y la vela casi resbalara. Se quemó la mano con la cera, pero apenas lo sintió. Vio enfrente de ella, la imagen de la persona que menos esperaba ver en el mundo: su padre.

Esta es una grabación de mis memorias, algo grande que se oculta a la vista de todos. Si estás viendo esto, es porque has sido elegido para conocer la verdad que se ha mentido oculta para todo el mundo. Las cosas que hicimos, lo que tuvimos que hacer y lo que decidimos hacer. Muchos arrepentimientos y muchas desgracias. Lo peor de todo, es que no ha valido la pena ninguno de estos esfuerzos, porque ella ha escapado. Volverá algún día y la nueva generación de Agentes de la Arkadia debe detenerla. Hacer lo que nosotros no pudimos hacer. Mi nombre es Jake Griffin y estás son mis memorias, mis últimos recuerdos de mi mayor arrepentimiento, de lo que más amo y de lo que más deseo.


– Ya te dije, chica, que pierdes tu tiempo. No soy un soplón.

Octavia se aguantó las ganas de gruñirle al hombre que tenía frente a ella. Un hombre bajito de cabello canoso por los costados, una mirada petulante y ojos claros que, en su opinión eran un desperdicio en alguien tan molesto como él, vestido con camiseta holgada sin mangas, hawaiiana a toda vista y unos shorts. Cuando lo atraparon en un club playero, ella definitivamente no esperaba que aquel hombre estuviera a la vista de todos. Era un idiota.

– Escucha, amigo – Soltó aquella palabra como si fuese veneno – si no me dices lo que quiero saber, vas a pasar mucho tiempo en prisión. Al menos podemos ayudarte, ¿no te parece? A reducir la sentencia aunque sea un poco

– ¿Sabes? Un año menos es lo mismo que estar la sentencia completa ahí – Dijo con calma y con una gran sonrisa – Además, no iré a prisión. Ya te he advertido que vendrán a por mí.

– ¿Quiénes exactamente?

– Oh, no creerás que un hombre tan importante como yo será dejado a su suerte, ¿verdad? – Él dijo con arrogancia.

– ¿Importante? – Alzó una ceja bufando – Te enviaré a prisión y me haré cargo para que lo pases mal

– ¿Es una amenaza?

– Es una advertencia. Dime, quiénes son tus compradores y tus colegas ahora…

– Me gusta eso – Él sonrió – Sin embargo, por muy feroz que puedas ser, ya te lo dije, no soy un soplón

Apretó los dientes. Ella golpeó la mesa con ambas manos mientras se ponía en pie y lo miraba enojada. Sus ojos flamearon mientras aquel hombre la miraba divertido, sin saber que acababa de despertar la furia de una muchacha peligrosa. Cuando ella estaba por hacer que hablara de una vez, Bellamy entró a toda prisa en la habitación y la sacó a la fuerza dejando al hombre –esposado en la mesa– ahí sentado mientras miraba hacia los dos hermanos confundido.

– ¿Qué estás haciendo? Estoy intentando conseguir la información.

– ¿Qué planeabas hacer, golpearlo?

– Si era necesario…

– Octavia.

– ¿Qué? Tú preguntaste.

– No va a hablar.

– Entonces usaré mi as bajo la manga. Voy a extorsionarlo hasta que hable.

– No harás eso.

– ¿Por qué no?

– Porque yo lo prohíbo.

– ¿Es una broma? Clarke lo hubiera permitido.

– ¡Pero Clarke ya no está a cargo nunca más!

Hubo un silencio que se había formado entre los dos jóvenes. Bellamy apretó con fuerza los parpados masajeándose las sienes antes de ver que Monty se acercaba a ellos en silencio y algo sorprendido.

– Entonces así es cómo va a ser todo, ¿no? Crees que puedes hacerlo mejor que ella al prohibir lo que ella permitía – Octavia respondió entre dientes – Escucha, no me interesa cómo quieras dirigir al equipo, pero esta es mi manera de hacer las cosas. Ya sea que quieras o no.

– No, no más Octavia – Él dijo tenso – Si no habla, no hablará y lo enviaremos a prisión. Ya nos las arreglaremos para encontrar a sus compradores

Octavia resopló de mala gana antes de mirar a Monty que se encogía de hombros. Bellamy miró a los dos y luego volteó a mirar la puerta de entrada hacia la sala de interrogatorio.

– Contacten con los oficiales de DPA, lo entregaremos ahora.

– ¿Qué rayos le sucede a él? – Ella preguntó cuándo su hermano se había marchado.

– Parece que de pronto la corona le pesa demasiado – Dijo Monty con un tono despreocupado – No debiste haber mencionado a Clarke. Es un tema sensible para él

– Lo es para todos – Ella dijo con calma – Un tema que nadie puede dejar pasar, pero si te soy sincera prefiero tenerla a ella y seguir haciendo mi trabajo como lo he hecho toda mi vida a tenerlo a él prohibiendo todo

– Eres demasiado dura.

– Dame una sola razón para no serlo.

– Es nuevo en el trabajo.

– Ya, como si fuera la gran cosa. Todo lo que Clarke hacía era pasar de reunión en reunión, dar órdenes y alzar su pistola contra los que se negaban. No hay gran cambio, nosotros hacemos lo mismo.

– Dale tiempo – Monty dijo con calma mientras metía las manos dentro de sus sudadera negra – Iré a buscar a los oficiales

– Intentaré no estrangularlo.

– Te deseo la mejor de las suertes.


Dejó escapar el aliento mientras tallaba sus ojos con las palmas de sus manos, cansada y molesta por lo que estaba escuchando y viendo en los seis monitores, los cuales formaban una sola imagen. La vela que había iluminado su camino hasta aquel departamento se encontraba apagada y tirada en el suelo, ella ni siquiera estaba preocupada por aquel objeto.

La imagen se detenía cada cierto tiempo y se rebobinaba para reproducir el vídeo de casi treinta minutos –si es que no era más– donde su padre hablaba a la cámara y cada vez que este terminaba de reproducirse, poco antes de rebobinarse, se mostraba otro trozo de vídeo, una cámara oculta que había en el salón, la misma habitación en la cual Clarke se encontraba ahora, y mostraba los últimos minutos de Alie sobre la tierra antes de haber sido apagada durante un tiempo determinado.

Dios, ella era como el villano que querías matar en videojuego, pero siempre revivía. Una plaga molesta y reciclable.

Escucho unos pasos detrás de ella y su primer instinto fue esconderse rápidamente, pero en su lugar simplemente se puso en pie recogiendo la vela y alzándola con la esperanza de poder noquear a alguien sin que esta se partiera en dos.

– Uno de los mejores agentes de la Arkadia – Ella parpadeó confundida e inclinó la mirada. Pese a que los monitores iluminaban bastante, ella solo podía ver dos siluetas en frente suyo y solo por la voz pudo reconocer a la persona frente a ella.

– ¿Kane?

– Baja eso – Su ex jefe dio un paso con cautela, alzando las manos en son de paz.

– ¿Qué haces aquí?

Él no respondió. Bajó las manos mientras respiraba hondo, como si estuviera meditando sus palabras para poder decirlas con tacto y con calma, al menos lo suficiente como para no enloquecerla. Ella frunció el ceño viendo a la otra persona acercarse y enseguida la reconoció.

– Tenemos un rastreador instalado dentro de tu celular.

– Tienes un… – Ella parpadeó aturdida antes de apretar con tanta fuerza la vela en sus manos que esta comenzó a trisarse – ¡Me has estado siguiendo!

– Clarke, cálmate.

– ¿Cómo quieres que me calme cuando estás violando mi privacidad? – Ella gruñó.

– Estas en terreno prohibido – Jaha dijo mirándola intensamente – Desde nuestro punto de vista, tú estás violando la ley

– Wow, en serio tienes la cara para decirme eso…

– Escucha, baja la vela y hablaremos – Quizá fue su imaginación, pero a ella le pareció que él había enrojecido de vergüenza.

La muchacha miró la vela en sus manos, casi destruida a causa de la fuerza con la que la había apretado. Rodó los ojos lanzándola al suelo. Tampoco era que fuera un arma confiable, si lo pensaba bien.

– ¿Por qué me has estado siguiendo?

Tanto Kane como Jaha se miraron entre sí antes de mirar el monitor.

– Teníamos la sensación de que esto sucedería pronto – Kane respondió mientras se sentaba sobre un mesón cerca de la silla donde ella había estado sentada.

Jana se apoyó contra la pared contraria y le indicó a la muchacha tomar asiento. Clarke lo miro con los ojos entrecerrados y luego resopló.

– Habla – Dijo con seriedad.

– Esperábamos que esto no sucediera hasta dentro de un tiempo – Él resopló – Intentamos guardar los secretos, pero por lo visto fuiste más inteligente y estuviste un paso por delante

– ¿Qué quieres decir?

– Qué te parece si te cuento todo desde el comienzo – Kane sugirió con calma.

Clare echó un vistazo por su hombro hacia los monitores y luego hacia Kane – ¿Es cierto todo eso?

– Cada palabra – Jaha respondió por él – Todo lo que Jake Griffin, tu padre, dejo grabado en aquel vídeo es completamente cierto. Por desgracia, no teníamos conocimiento de aquel vídeo o de lo contrario lo habríamos confiscado.

– Entonces no fue un accidente que Alie se corrompiera – Ella dijo entre dientes mirando a Kane con horror – Ustedes la corrompieron. Es por eso que ella no reconoce estar corrompida, porque ustedes lo permitieron y para ella eso es parte de su programa

Kane guardó silencio antes de tragar pesado. Su voz sonó dura, bastante afligida y su mirada distante.

– Alie era un proyecto que la Arkadia estaba desarrollando en secreto, Phoenix y Walden no tenían conocimiento de este proyecto y solo una parte del Arca sabía sobre esto: el consejo. Nadie más. Cuando se planteo la creación de una IA que pudiera ayudar a las personas, se hicieron muchas pruebas. La tecnología no estaba a nuestro alcance en aquel momento, pero Becca era una persona muy persistente y no se rindió. Después de muchos años de intentos fallidos, ella finalmente logró crear su propio programa para así crear a Alie. Fue impresionante. Al inicio creamos la apariencia, su base de datos, su misión. Todo iba de maravilla, Alie ayudaba más que nadie en la Arkadia. Tenía acceso a todas las cámaras de seguridad de nuestro país, acceso a los satélites y controlaba cada software que existiera. Ella era invencible y con su ayuda se pudo detener a muchos criminales. Todo iba bien.

Jaha se aclaró la garganta antes de continuar en donde Kane se había detenido.

– Sin embargo, con el paso del tiempo, deseábamos más. Queríamos que la seguridad de las personas fuera un hecho imposible de refutar. Que nadie pudiera intervenir, así que presionamos a Becca para que forzara el programa de Alie. Ella explicó que si lo hacíamos habría un 60% de que Alie se corrompiera. Al principio sonaba mal... la palabra «corromper»... pero después de saber que aquello implicaba tener más control en la ciudad, no solo en tecnología sino en todos lados, se decidió corromper a Alie. Era como tener ojos en todos lados. Becca no quería destruir a Alie de esta forma, ella estuvo en contra en todo momento, pero al final aceptó corromperla aunque no sin antes advertir que dentro de lo bueno había algo malo. Nadie la escuchó, ni siquiera tu padre.

– Tienes que entender, Clarke, que para la época en la que estábamos, hace unos años atrás, tener a Alie era un gran paso en nuestra lucha diaria. Alie podía hacer de todo, no solo ser nuestros ojos y oídos, ella misma podía detener a las personas al estar corrompida. Era un agente más de la Arkadia – Kane dijo con fuerza en su voz – Pero entonces comenzó a retorcerse. Como dijo Becca, dentro de lo bueno había algo malo y nosotros lo vimos en primera fila cuando ella misma había matado a un hombre que estaba listo para entregarse a sí mismo. Ahí nos dimos cuenta de que la corrupción de Alie la obligaría a ella a hacer lo que sea para proteger a las personas. Desconfiaba de todos y no daba segundas oportunidades.

– Antes de que Alie comenzara a destruirse a sí misma, tu padre fue el primero en ver que Becca tenía razón con sus palabras. Él insistió en que debíamos plantar un antivirus, que debíamos limpiarla y quitarle la corrupción, pero nadie escuchó hasta que fue demasiado tarde. Pronto ella se había escapado de nuestras manos y estaba haciéndose cargo por su propia cuenta de proteger al mundo. Fue entonces, cuando después de mucho tiempo, se decidió poner un plan en acción y este plan era destruir todos los servidores. Era básicamente como destruir la internet por completo – Kane se estremeció fuertemente – El Arca lo aprobó pese a que había tres personas que se opusieron a ello, porque al hacerlo, todo iba a quedar expuesto para el mundo. Los bancos, los autos, las computadores. Información personal. Todo iba a ser destruido con un pequeño virus.

– Los que se opusieron a ello fueron bloqueados por los agentes del Arca – Jaha continuo con la voz ronca – pero Beca, tu padre y el de Monty se negaron a ser aprendidos por el Arca. Ellos no creían que esa fuera la manera de detener a Alie porque al hacerlo todo el mundo iba a estar en un mayor peligro. Hubieron peleas y discusiones, cuando descubrimos el plan de Alie de lanzar el misil de radiación sobre la ciudad el plan se puso en marcha, pero ellos tres hicieron un plan propio para detenerlo. Mientras Becca se encargaría de hackearnos a nosotros para evitar que lanzáramos el virus, Jake y el Michael Green vinieron aquí – Él alzó las manos señalando la habitación – Habían descubierto con la ayuda de Becca que esta era la base de Alie y el plan que ellos tenían era evitar que Alie lanzara el misil. Era una batalla de dos frentes.

Clarke cerró los ojos mientras fruncía el ceño, sacudió la cabeza antes de mirar a Jaha intensamente.

– Mataste a mi padre – Dijo con un tono bajo, apenas audible.

– Los agentes estaban bajo las órdenes del Arca – Jaha asintió con pesar – Detener a cualquiera que estuviera del lado de Alie. Ellos lograron su cometido, lograron hacer entender a Alie que no debía lanzar el misil, pero no pudieron evitar que ella cambiara su mentalidad. Durante una pelea aquí los agentes del Arca hicieron su trabajo y detuvieron a los hombres de Alie, no sin cargarse algunas vidas, entre ellos Jake y Michael. Fue gracias al padre de Monty que pudieron detener a Alie porque mientras Jake hablaba con Alie convenciéndola de detener el ataque, él estaba hackeando el sistema de Alie sin ser visto y enviándole a Becca la señal para bloquear a Alie luego de haber detenido nuestro virus. Por desgracia, Alie no estaba detenida y sabíamos que iba a volver algún día…

Cubrió su boca con una mano mientras pensaba en las palabras de Jaha y Kane, así mismo, la confesión de su padre sobre la corrupción de Alie que había visto en el vídeo se le reproducía en su memoria.

– Tú me mentiste – Ella murmuró mirando a Kane, sus ojos no mostraban ninguna expresión – sobre Alie, sobre mi padre, sobre todo

– Es un asunto delicado, Clarke.

– ¿Mi madre lo sabe?

– No.

– Entonces también le mentiste a ella.

– Clarke, si me escucharas por un minuto…

– ¿Cómo sé que no volverás a mentirme? – Ella miró a Kane enojada. Sus ojos enfurecidos brillaron en la oscuridad. La expresión de un león preparado para la batalla hizo que Kane se tensara en donde estaba sentado. Volteó la mirada hacia Jaha – ¿Por qué me estás diciendo todo esto ahora? Me despediste

Jaha no respondió. Él bajó la mirada apretando los labios, esperando a que Clarke comprendiera algo, pero la muchacha estaba demasiado enojada como para pensar en ese momento.

– Si te hubiéramos contado la verdad, no habrías querido detener a Alie. Habrías intentado ponerte de su lado – Kane dijo con seriedad.

– ¿Tan poco me conoces como para decir eso?

– Solo estamos reduciendo los peligros.

– ¿Reduciendo los peligros? – Ella se burló – Dime, cómo te funciono eso en el pasado.

– Eso es injusto – Él dijo apretando la mandíbula – Hicimos lo que tuvimos que hacer para proteger a las personas

– ¡No te compares conmigo! – Ella se puso en pie mirándolo enfurecida – Yo hago lo que haga falta para proteger a las personas; tú haces lo que haga falta para satisfacer tu orgullo. No te interesa proteger a las personas. La prensa, tu orgullo, tus avances, eso es lo que te interesa. A ti, al Arca, al mundo entero. Nos hemos hecho mierda protegiendo a las personas, agentes dieron sus vidas por la causa y eso no te interesa. ¿Me despidieron por tener bajas? ¡Eso sucede siempre! No es una excusa, porque al menos yo sí tuve las agallas para hacer lo que hay que hacer sin perder mi propia alma en el proceso. Sé quién soy, sé lo quiero y sobre todo sé lo que hago. Cargo con eso siempre.

Kane se bajó de la mesa apretando con fuerza los puños.

– ¿Por qué están aquí? – Ella se volteó a mirar a Jaha – ¿Sabías que Alie nos estaba guiando hacia la verdad e intentaron detenerla, no es así? ¡Por eso me pediste la renuncia!

Jaha la miró intensamente antes de asentir – Sí. Cuando Kane vio el patrón de los ataques de Alie lo mostró al Arca y enseguida supimos que si tú estabas a cargo no te detendrías hasta llegar a donde Alie quería que estuvieras así que hicimos lo que teníamos que hacer: pedimos tu renuncia. Si renunciabas, también sabíamos que Alie dejaría de atacar a las personas. A ella no le interesa atacar a la gente, solo le interesaba llamar tu atención. No fue Alie quién provoco tu renuncia, fue el Arca y solo el Arca. Las circunstancias se convirtieron en una tapadera.

– ¿Por qué Alie tendría que estar interesada en mí? – Ella frunció el ceño.

– Cuando comenzó el proyecto de Alie, tú aun no nacías. Pero tenías cinco meses de edad cuando ella comenzó a tener conciencia propia. Solía ser como un bebé recién nacido, maravillándose con todo y preguntando qué era cada cosa que no comprendía. Entre ellos, la bebé de Jake – Kane dijo con un tono grave – Para ella, ver un bebé, era la octava maravilla del mundo y del mismo modo que tú aprendías, ella aprendía cosas nuevas. Tres años después, cuando Monty nació, ella no parecía tan maravillada como lo estaba contigo, porque ya te había conocido, te había visto crecer, ver tus reacciones ante las cosas nuevas. Ver a Monty, para ella, no era más que repetir lo que vio contigo, aunque estoy casi seguro de que de igual modo se sintió contenta con tener a Monty ya que ambos eran completamente diferentes. Reacciones diferentes, sonrisas diferentes, apariencia completamente diferente – Kane pasó la manos por su rostro – Cuando Becca detecto que Alie comenzaba a moverse, supimos que necesitábamos encontrar una manera de detenerla. Skaikru tenía que hacerlo ya que era el único equipo de la Arkadia que estaba formado por los mejores agentes. El problema era que los agentes que teníamos entonces no pudieron hacerlo.

– Fue cuando Arca decidió cambiar al equipo. Habían candidatos que estaban aprobados, pero aún no se les había dado la noticia así que se aprovechó aquello para reelegir los candidatos. Cinco chicos que tenían una relación con los acontecimientos de Alie fueron elegidos: la hija de un traidor, la cual era una experta en las computadoras y capaz de hacer cualquier cosa; los hijos de una mujer que se había envuelto en un desafortunado accidente por culpa de su novio, un hombre que trabajaba para el Arca y los hijos de los dos agentes que lograron detener a Alie en el pasado. Supimos que este equipo era el mejor de todo. Mente, corazón, astucia, comprensión e ingenio. Era la única manera de detener a Alie así que los elegimos y sabíamos desde el primer día en que Alie se mostró ante ti que no te había olvidado y que podríamos usar eso para detenerla.

Clarke chasqueó la lengua – Me has estado usando durante ocho años – Murmuró – A mí y a los demás…

– Intentamos hacer lo mejor, Clarke.

– Tu problema, Kane, es que sigues intentando cuando deberías parar – Ella sacudió la cabeza. Lo miro más calmada, ya no había furia en sus ojos sino decepción y traición – Sabías que iba a ser blanco de Alie y permitiste que sucediera. No me dijiste la verdad cuando era necesario, tantas peleas y tantas quejas para nada. Mentira tras mentira. Ella tenía razón cuando me dijo que había una venda en mis ojos, porque no podía ver que aun cuando decías que me dirías la verdad solo estabas dándome otra mentira más.

– Me gustaría que las cosas hubieran sido diferentes.

– Pero no lo fueron – Ella dijo con seriedad.

Kane bajó la mirada mientras sacaba algo del bolsillo. Ella se dio una vuelta, molesta y sintiéndose más cansada que de costumbre. Pasaba una mano por su rostro como si aquello fuera a aliviarla.

– Me imagino que ya lo has deducido, pero cuando te ofrecimos el puesto de maestra en la academia fue para poder vigilarte – Jaha dijo con seriedad. Lentamente Clarke se dio la vuelta viendo a ambos hombres mirándola – Necesitábamos saber si Alie seguía en contacto contigo o no. No podíamos arriesgarnos a que descubrieras la verdad, pero la cosa salió mal. Descubriste la verdad sin necesidad de que Alie te ayudará y ya no hay nada que podamos hacer salvo una cosa

Kane extendió su mano enseñando la placa dorada con su nombre en ella. Se encontraba bien pulida y bajo el brillo de los monitores, jamás había destacado más que en ese momento. Ella la vio fijamente mientras a su mente se le venían todos los recuerdos en que había sacado la placa cuando se encontraba en un caso e intentaba identificarse, así como el momento en que Madi –con solo seis años– la sostuvo como si su vida dependiera de ella y le demostró a Clarke la valentía que ella sabía que tenía. Esa placa que la había acompañado durante ocho años y que se la habían arrebatado cruelmente solo para proteger un sucio secreto.

– Antes de venir, cuando descubrimos a donde te dirigías, el Arca aceptó devolverte tu empleo.

– Porque de esa manera puedes mantenerme bajo tu control.

– No es personal.

– Wow – Ella dijo con sarcasmo – No quiero la placa

– Clarke… – Kane la vio sorprendida.

– No quiero trabajar para ti – Dijo con seriedad mirando a Kane antes de pasar a Jaha – o para mi ti

– Vamos, Clarke, no es tiempo de bromas – Kane la miró con sorpresa – Esto era lo que querías, tu trabajo de vuelta. Te necesitamos para detener a Alie.

– No me necesitas porque obviamente te da igual lo que yo decida hacer – Ella lo miró enojada – Madi estuvo en peligro dos veces por culpa de Alie, ¿crees sinceramente, que no te habría golpeado de haber salido lastimada? Sobre todo ahora que me cuentas la verdad. Te habría matado, Kane, y no es una expresión figurativa

– ¿Quién es Madi? – Jaha frunció el ceño.

– La única persona en este mundo de la cual te quiero lejos de ella – Ella lo miró con enojo.

– Está bien, no quieres volver a trabajar para nosotros y lo entiendo, créeme que lo entiendo, pero dime, qué podemos hacer para que aceptes volver – Kane dijo con seriedad – Alie desapareció de nuestros radares, pero sabemos que volverá cuando tú lo hagas. Ella simplemente está esperando a por ti

– No es mi problema.

– ¿Quieres ver a nuestra ciudad sometida por Alie?

– No lo cargues a mis hombros. Fuiste tú quien me despidió.

Jaha se estremeció ante la muchacha. No entendía cómo era posible que tanta calma pudiera ser tan amenazante. Se preguntó internamente si todos los oponentes a los que se había enfrentado en cada misión, cada caso, se habían sentido de la misma manera que él: atemorizados.

– Qué podemos hacer entonces…

– ¿Realmente quieres saber?

– Sí.

– La verdad.

– ¿Qué?

– Di la verdad

Y con eso, un silencio cayó en la habitación. Clarke había soltado su sentencia, pero en ningún momento ella dijo que volvería al trabajo y parecía ser que ninguno de los dos hombres lo había comprendido, ya que solo podían pensar en lo que la chica dijo con seriedad. Ella sabía los problemas que traería la verdad, pero también sabía que esto era lo correcto. Así debían comenzar, así es como debía ser.

– ¿Qué harás entonces, Jaha?

El hombre de tez morena la miro intentando mantenerse calmado. Él no espero a que Kane lo mirará o le diera un consejo, no. Él era el líder del Consejo del Arca, tenía una decisión que tomar y no necesitaba que un inferior le dijera que hacer, en especial una muchacha que había renunciado. Qué podía hacer entonces en esa situación. ¿Debía aceptar hacer solo para que ella volviera o debía aceptar hacerlo para poder honrar el sacrificio y la injusticia que sufrieron tres agentes de la Arkadia, entre ellos su mejor amigo?

– Está bien, quieres la verdad, tendrás al verdad.

– No a mí, Jaha, yo ya la conozco – Ella dijo con seriedad.

– No esperaras a que se la cuente a tu madre y a Monty.

Ella asintió.

– Clarke, piensa bien las cosas, podrías destruirlo.

– Corrección, Kane, tú lo harás – Ella no quito la mirada de encima de Jaha, pero aun así movió la cabeza en dirección a Kane.

– Estás culpándonos por todo, pero esto fueron las órdenes del Arca.

– Mi padre está muerto, Jaha; El padre de Monty; Becca fue encerrada en su casa por trece años – Ella dijo con seriedad – No me digas que no tengo razones para culpar al Arca por sus decisiones, porque por el simple hecho de querer agrandar su ego desobedecieron las indicaciones, corrompieron a Alie y mataron a los suyos o los aprisionaron para callarlos. Mucha gente ha salido lastimada porque el Arca no sabe dirigir y para qué, para que todo sea en vano.

El silenció cayó en la habitación iluminada por la luz de los seis monitores. Tres corazones latiendo; tres miradas impasibles y tres personas que podían desencadenar una ola de desconfianza y traición con solo una palabra...

Continuará…


N/A: El otro día me desvelé viendo la S6 de The 100 después de haber visto una escena, más bien era como una imagen, en la que Clarke se apuntaba con una pistola a la cabeza y el titulo que ponía... digamos que era un tremendo spoiler. Vi esa imagen y lo siguiente que sé es que son las 6 am de la mañana y yo acabab de terminar la temporada 6 completa. La verdad es que cuando salió la temporada la empece a ver, pero me quede pillada en el episodio 6 y ahora la retome hace ya... como una semana habrá pasado desde ese maraton y francamente, tengo deseos de ver una S7 si es que se ha confirmado o no. Espero que sí.

Después de ver la S6 me quede con más de Madi y Clarke y luego recorde este fics que tenía escrito y pensé... ¿por qué lo deje a la mitad? Así que como no tengo respuesta, solo puedo pensar en que me molesta que no esté terminado. Tengo otro fics ahí que no está terminado así que también estoy escribiendo el final (aunque ese no pertenece a The 100) para subirlo.

Y ya que estamos con Spam, jeje, estoy subiendo una historia en wattpad, es bastante diferente ya que es un original basado en las historias de Piratas. También planeo actualizar Oscura Pesadilla en Wattpad por cierto, así que quiero volver a subir nuevas historias... siento deseos de hacerlo. En Wattpad mi usuario es Liraa12, por si interesa.

Por cierto, creo que tengo escrito hasta el capitulo 31 o 32, quizá 31 y medio, así que eso significa que el resto de los capítulos vienen frescos y nuevos por tanto, pido disculpas si algo no concuerda, evidentemente lo haré saber antes del episodio, pero ya me he leído todo lo que he subido de fics, pero siento que es probable que algunas cosas se me pasen por alto.

Dejen reviews.
Se despide Lira12