Verano II
La noche absorbe toda la luz de la ventana en una neblina constante por encima de los antiguos edificios que puede observar.
Es la elección retirar todos los encantamientos que cubrían las ventanas en paisajes de los jardines de su antigua división, desde su lecho un suspiro cansado Alphard razona que aunque no fue por los mejores motivos... una orden absurda del ministerio... ahora están dejando ir una pequeña parte de su vieja vida al permitirse ver el verdadero mundo fuera de su hogar.
Las redadas son constantes, sus pisos son desnudos y sabe han perdido tantos muebles por la innecesaria búsqueda brusca alrededor de las habitaciones... pero sonríe satisfecho, cualquier libro, cualquier objeto mágico o ingredientes culposos han sido removidos desde que predijeron las acciones de un gobierno desesperado por encontrar algo que pudiera hundir más el renombre de la familia Black.
Era una fortuna que fueran personas adiestradas en estrategias y política, que alguna vez estuvieron en una posición de gobierno donde era necesario controlar los pensamientos de las multitudes... pronosticar la actitud del ministerio fue realmente fácil.
No han perdido demasiado para ser preocupante, puede que no tengan el mismo peso que otros años, que a su Onii-san le hayan retirado cualquier influencia externa (como el Profeta) o interna con el ministerio y los constantes cateos... pero nada de alarma.
Tampoco son sumisos, tienen una deuda pendiente con Cornelius Fudge... pero aun desean mantenerse al margen de controlar el ministerio, pero si vuelve a insultarlos de una manera intolerable e injusta... siempre podrían adelantar el golpe de estado ¿no?
Siente la tos viniendo en oleadas interrumpiendo sus pensamientos, cierra sus ojos en acciones que no extrañaba y la enfermedad lo abruma con un dolor tan similar a su larga vida como Shinigami.
Esta vez no es Mimihagi-sama.
Su recaída es fuerte, la maldición penetra sus pulmones y solo por resistencia o tal vez costumbre, Jushiro soporta dignamente aun cuando se derrumba en su lecho sin aliento, mira el techo sin en verdad ver extrañando mucho la mano bondadosa de Retsu.
Lo siente venir, no se asusta cuando la puerta se abre sin tocar cuando Dafira asoma su cabeza blanca entre las sombras dejando la luz del pasillo ingresar a la habitación -¿Ototo-san?- pregunta con un tono aparentemente despreocupado, pero sus ojos plateados vigilantes en su forma débil.
-Solo un ataque- dice sin aliento forzando una sonrisa suave en sus rasgos, Alphard espanta con otra pequeña tos arruinando su fachada fuerte.
Se desliza dentro con pasos silenciosos mostrando su pijama negra, el que antes fue Ichimaru se detiene justo a su lado dejándose caer sin gracia -Puedo obligar a Urahara a regresar- ofrece casualmente.
Una sonrisa fantasma, sus intentos son divertidos de ver pero ambos saben que no es opcional, el tendero se marchó la semana pasada dejando solo planes de contingencia y varias casas de seguridad ya sea para su uso o los que pudieran llegar -Sabemos la respuesta- se limita a decirle pero era verdad, lo que sea este pasando en karakura es de prioridad.
Eran entrenados con la mentalidad de shinigamis, el equilibrio era más importante que sus circunstancias o la de cualquier vivo, siempre fue así.
No pertenecen a su jurisdicción.
Una sonrisa hueca resuena por la garganta del mayor, sus ojos plateados parece coincidir en lo no dicho pero para alguien siempre egoísta, su prioridad es su gente no el mundo... pero no es lo mismo para su joven cargo al que le debe lealtad.
Gin desea que sea sanado era su familia a la que prefiere tener más tiempo a su lado antes de pasar de nuevo a la segunda vida donde todos saben que fue un traidor -El chico Quincy- ofrece como segunda opción.
Ukitake niega de igual manera aun cuando sabe el niño necesita trabajo para distraerse de las culpas de quedarse atrás cuando todos están luchando en el frente -no es la hora- se limita a decir calculando que eran más allá de las 3 de la mañana.
Una mirada seca de parte de los plateados de Dafira, casi un suspiro impaciente por la excusa que le ha dado el enfermo por la falta de prioridades -Es un médico, debe estar disponible-su tono es plano al puntualizar una de las obligaciones de tenerlo en la nómina.
Una risa poco culpable, Alphard chispea en diversión con su mano deslizándose para darle un apretón consolador -sobreviviré- le promete -no es lo peor que he sentido y juro puedo dormir- asegura no siendo mentira, tal vez es molesto y desgastante pero no es comparable con el dios caído que residió dentro.
Un gesto sucio de parte de Dafira por tal infame comentario.
Otra sonrisa brillante corresponde el gesto -ahora, lo que lamento es perderme mi entrenamiento- gime patéticamente viendo su brazo ahora levantado delante de su rostro, sus músculos están perdiendo fibra por los días en cama.
No es Shinigami que puede perderse el entrenamiento sin atrofiar sus habilidades, como un ser vivo debe mantener en forma su cuerpo y está perdiendo esas horas de formación al amanecer.
Cerrando sus ojos a su gesto normal, Dafira afirma con prontitud -cuando estés sano, tendrás que ponerte de nuevo en forma- canturrea burlón de la mala suerte de su pequeño primo.
Un suspiro dolido por tal declaración.
Meditando sobre otras pequeñas cosas pendientes por hacer además de lamentar su falta constante de condición o lo que estará pasando su joven prima Tonks.
Cierra los ojos ante tal pensamiento, odia como Urahara les prometió traerla de regreso... odia que tal vez no sea la misma niña que conocieron, desea que se dé prisa y la entregue pero con lo que está sucediendo... Tonks no es su prioridad.
Pero Gin tiene razón, confían en que Urahara vuelva a romper las reglas a favor de sus intereses (uno que cree es más que un sentido de responsabilidad).
Es lo único en lo que Ichimaru en realidad respeta del tendero que una vez fue su enemigo, esa naturaleza rebelde y calculadora que hizo de un enemigo esplendido de Aizen.
Jushiro aterriza con la realidad al recordar otros asuntos menos triviales al ver las cartas acomodadas al lado de su lecho, la oportunidad perfecta de salir de sus pensamientos-¿Has programado la agenda?- pregunta al sentarse con lentitud.
Gin sale de sus pensamientos dándole una mirada de regaño por sentarse cuando muy bien pueden seguir platicando acostado -Por supuesto, con el horario restringido y tantos ojos al pendiente... -se encoge de hombros indiferente -las compras las pediré por envió-
Suponiendo que sería aún más incómodo que otros años, Alphard aprueba su modo de pensar-Sera lo mejor-sonríe tristemente al saber que perderá de pasearse con sus amigos antes de que comience el año escolar.
No es que no los haya visto o dejaran de enviar cartas, pero con la correa apretada del ministerio decidió limitar los intercambios para mantenerlos lejos de problemas... los Granger por supuesto discutieron, los Longbottom tampoco les importa mucho la opinión pública... pero aceptaron no visitar solo para su comodidad.
Gin tiene pensamientos similares ante la falta de una actividad tan divertida como es ir a comprar, entonces su sonrisa se vuelve picara -Claro, a menos que el estúpido ministro decida que eso es imposible porque puedo estar conspirando contra el callejón diagon- mueve las cejas sugerente.
Niega para sí mismo muy divertido Ukitake ante la opción de boicot a sus planes pacíficos -no condenes nuestros planes- aspira fingidamente -aunque admito- sonríe ladinamente -Cada día es más imaginativo con sus excusas-
-Es un logro considerando el cerebro de pájaro que tiene- canturrea burlón al estirar sus labios en una sonrisa socarrona de Dafira -Un día amaneceré con la paternidad de Voldemort sobre mi cabeza-
Una risa vibrante, la chispa de la diversión en los ojos cálidos de Ukitake ante tal tontería pero no la descarta, la desesperación siempre ha sido un alentador para la estupidez -al menos la idea de que eres el único peligroso en la familia se ha restablecido-
Conspirador, su gesto coincide con la de su primo por tal verdad, aunque haya luchado contra Voldemort, esto ha sido opacado por la propaganda y su enfermedad... algo bueno que hace que cualquier fachada vulnerable sea reinstalada.
Se quedan en silencio sopesando sus pensamientos algo dispersos.
Gin se aclara la garganta como si recordara algo divertido que todavía no puede superar -Fue inesperado el ataque contra los Dumbledore- explica ante su mirada constante con un tono encantado -hubiera deseado ver su cara cuando sucedió- suspiro soñador por la imagen mental de un viejo detrás de su escritorio escupiendo te.
Sonriendo con el mismo pensamiento, Jushiro niega agitando su cabello blanco -No me lo esperaba- afirma con el recuerdo, su abuela igualmente estaba encantada de que al menos alguien estuviera quitándole la alfombra al viejo director.
-No es una buena estrategia- reflexiona en voz alta el antiguo traidor.
-Ya dijiste que era un tonto ¿no?- arquea una de sus oscuras cejas con su primo mayor.
-Cerebro de pájaro, tonto no es el término que pueda cubrir al imbécil del ministro- Gin levanta su dedo delgado para puntualizar la diferencia entre ambos términos según su lógica.
Sonríe sin humor ante el pico vengativo en el siempre apacible Jushiro -solo soporta, le regresaremos el insulto- promete por ambos.
Se quedan en silencio al sentir una presencia moviéndose a su ubicación, ambos comparten una mirada jovial al momento en que la puerta vuelve a abrirse derramando la luz del corredor... Sirius hace un puchero -una pijamada sin mí- pregunta infantilmente.
-Por Merlín...- Gin gira arrastrando sus palabras haciendo sospechoso al que ingresa a la habitación con cobijas en mano -ya no estamos en edad para eso, Ojii-san-
Un girar de ojos de Sirius dejando caer todas las cobijas de su cama al lado del lecho de su hijo -bueno, que mal que no me importe- sonríe brillantemente empujando su varita para hacer más acolchonado el suelo donde se tumbara hasta el amanecer.
Ukitake arquea la ceja pero acaricia el cabello de su padre que se acomoda como un gato -no es necesario excusas, si deseas dormir conmigo... solo dilo- dice consolador.
Sirius desvía la mirada avergonzada, desde que regreso de su encarcelamiento temporal... uno donde la negligencia será recordada como un motivo para la futura caída del ministerio a manos de los Black... ha buscado el refugio de sus hijos constantemente, aun en horas donde Dafira está en la oficina revisando las pocas finanzas que no han sido congeladas.
Se aleja justo en el momento en que Dafira se deja caer entre ambos aplastando a Sirius con toda alevosía -parece cómodo- canturrea ajustándose en el pequeño espacio empujando deliberadamente al hombre hasta la parte no suavizada del suelo.
-Vete, se supone que no estás en edad para esto- se queja el prófugo con el ceño fruncido cuando le roban las mantas y si no fuera porque abrazo la almohada, también se la hubieran quitado.
Tarareando, fingiendo que nadie lo está corriendo... Dafira ahora está cubierto de mantas robadas con una sonrisa de mierda a su Tío indignado (y muy sorprendido de que no pueda mover al invasor) -Sayonara- saca su mano pálida con un adiós exagerado al voltearse y comenzar a roncar.
Sirius abre la boca mirando entre su hijo y el aparente dormido, frunce el ceño empujando infructuosamente a su sobrino pero no hay respuesta -Nadie puede dormir tan rápido- se queja.
Alphard niega divertido -él puede- puntualiza ganando un gesto de traición del "adulto"
Un bufido al agitar su varita suavizando el otro lado de la cama cuando razono que era demasiado esfuerzo molestarse con su infame sobrino (podría hechizarlo, pero aprecia demasiado su vida para hacerlo), convocando más cobijas y acurrucándose con un suspiro consolador -buenas noches Alph-
-Buenas noches-
XXXXX
El crujido de una aparición retumba en la penumbra de ese bosque rompiendo el silencio además de asustando a cualquier animal nocturno... el viento sopla removiendo las ramas torcidas de esa calida noche... no hay luna colgando del cielo agregando sombras tenebrosas.
Remus mira el entorno con fatiga, sus ojos se ajustan fácilmente a la oscuridad y sus sentidos se afilan por la ayuda de su licantropía... se abre paso entre la maleza rompiendo ramas bajo sus pasos, hay tanto en su mente que no detecta a la otra figura hasta que esta por toparse deteniéndose de golpe.
Arthur Weasley con su varita alumbrada le da un gesto sospechoso, la pregunta del porque viene a oscuras colgando de su lengua... pero lo aguanta cuando realizan el protocolo para descartar poción multijugos, sonríe y da un amistoso abrazo al licántropo.
Es demasiado tarde para venir de trabajar, pero fueron convocados con urgencia dejando poco tiempo para preparar un punto de reunión más confiable.
Remus afirma educadamente siguiendo al pelirrojo a un paso de distancia, su mente está lejos... pensando en la carta de despido que le llego esa mañana con pocas excusas, luego la propia del director excusándose que fue una intervención del ministerio... le duele no tener trabajo otra vez, regresar a la deriva de una vida sin un ancla.
Pero todo el verano ha estado de esta manera.
Al menos ahorro lo suficiente.
El ministerio tomo una iniciativa muy agresiva ante cualquiera con la suficiente historia para ser señalado como un mortifago... sea la verdad, por una parte estaba a favor... considerando que los Malfoy, Nott y otras familias que sabía fueron activas en la primera guerra están siendo limitadas considerablemente (una sorpresa sobre todo para la influencia de Lucius)... pero también contra los inocente como los Black, Licántropos, pocos vampiros y otras criaturas o mestizos.
Ese fue el pretexto para despedirlo, las condolencias o excusas del director apenas cubrieron en mucho su decepción.
Puede ver la madriguera iluminada, resaltando como una torre amenazante con caerse bajo algún viento, un silencio tenso entre ambos adultos cuando ven más apareciendo de entre la maleza con el destino al único hogar visible.
Remus apenas los registra pasando ahora en su mente sobre los titulares de los periódicos que han sobresalido durante el verano, como fue apuntado como una amenaza o hasta la perdida de estatus del director ante la comunidad.
El toque de queda, registro de chimeneas o llaves de aparición, buscando historiales, sospechando de todos... solo le cansa de pensar en que tantos cuidados debió de topar para solo aparecerse cercas de la madriguera.
Llegan a la puerta del hogar que les es abierto por una cansada Molly, para el Licántropo no es extraño que las reuniones de la Orden del Fenix resurgieran con esta guerra pero ahora no solo deben cuidarse de los mortifagos sino del mismo ministerio.
La casa es cálida, abarrotada, hay miembros mirándole y saludándole secamente... todos están sentados donde pueden susurrándose entre ellos mismos, Remus se coloca en el rincón con la mejor vista de las entradas, salidas o ventanas y se acurruca con un chocolate que Molly le acaba de dar.
Un golpe en la espalda lo saca de su mente, con el ceño fruncido el cansado ex maestro mira el cabello indomable de Cross que se alza por encima con un gesto socarrón -Vaya, al menos finge que me extrañaste-
-Sabes que estamos de vacaciones ¿verdad?- Remus no se deja impresionar, dándole una de sus especiales miradas dedicadas al historiador de "vamos, sé que tienes algo mejor que hacer"
El pelirrojo se recarga en la pared con una postura engañosa vigilando el entorno además de registrando como siempre cada rostro que pasa por la puerta, es el más consciente del área además del único capacitado entre este montón de civiles que fingen ser útiles en sus misiones... no lo dice en voz alta, Cross disfruta de verlos tropezarse y solo por eso se unió.
Remus sabe qué tipo de pensamientos tiene su colega, solo con ver a Mundungus como miembro deja a la Orden del Fenix es una mala posición ante los ojos experimentados del retirado auror, hay estándares y acepta que este no es la mejor generación para presumir.
-Y sé que ya no regresaras ¿ahora quien me ayudara en robarle el vino a Filius?- chasquea agresivamente Marian fingiendo que no existe el resto.
-Estoy seguro que Shukuro te ayudara si se lo pides-espanta fácilmente al beber su chocolate con satisfacción.
-El hombre estará ocupado con su nueva esclavitud- dice burlonamente el pelirrojo, Remus no le cree -con la autoridad de su nueva dueña, estoy seguro puede entrar a la escuela fácilmente-
Afirmando sobre la posibilidad, Lupin le regresa el gesto pícaro -Sabes que Hooch también espera que le des el anillo ¿verdad?-
Hace una mueca Cross mirando donde la deportiva mujer plática con Minerva sobre cualquier tema, ambos se unieron a este círculo defensivo solo por deporte -espero poder escaparme de eso- murmura.
La plática es detenida abruptamente cuando el director entra en su gloria poderosa por la puerta, todos se ordenan alrededor de la sala dejando el centro para el que los convoco... parece cansado, desvelado y tenso... pero con lo que está sucediendo en la comunidad mágica y la desacreditación, suponen que es algo valido.
-Harry Potter ha desaparecido- dice sin entradas ni saludos, mirando el entorno con el gesto oscuro de que algo no está bien en el mundo.
Remus abre los ojos apenas sosteniendo la taza de chocolate ahora olvidado, el silencio se extiende incrédulo entre los invocados -¿Qué quieres decir?- cuestiona reuniendo su lado racional.
-Sucedió durante la tarde, cuando el guardia asignado no estaba vigilando- dice Dumbledore sin culpar a nadie, no podía darse el lujo de señalar a Mundungus Fletcher y que todos se volvieran en su contra, aunque no evita que los que sepan manden un gesto venenoso en dirección al dudoso aliado.
-Sucedió en la tarde ¿hasta ahora nos avisas?- espeta impertinente Marian, siendo el único capaz de no ser parcial al director no importa si controla su nómina como maestro.
-No es culpa del director- amonesta Molly.
-Por supuesto, es culpa también de los imbéciles que les tocaba vigilar- razona con una sonrisa de mierda Cross fijando con la mirada al ladrón -al menos han investigado- vuelve a lanzar al supuesto líder no permitiendo que la discusión con la matrona Weasley continuara.
Remus apenas escucha los razonamientos que el director está lanzando, hasta que algo llega a sus oídos haciéndolo gruñir... todos se sobresaltan por el sonido animal, Cross no se aparta pero se tensa de anticipación -No acuses sin pruebas- espeta con un poder en su tono, inflexibles ojos dorados en dirección al director en una muestra abierta de amenaza.
Todos en la sala no creían que el noble profesor pudiera dirigirse de esa manera al mago.
-Es una especulación- dice suavemente Albus, Aberfoth en el rincón más alejado parece divertido por ver que al menos hay un tercero dispuesto a discutir el razonamiento de su hermano.
-Por tu tono fue más como una acusación- contradice oscuramente apretando la cerámica entre sus manos hasta cuartearla.
Albus solo mira sin mostrar arrepentimiento, su razonamiento es válido al considerar que no sabe dónde están las lealtades de personajes tan poderosos como esa familia con un historial tan oscuro, no importa como intenten desacreditar los logros de un joven como Alphard no está por ignorarlos y su acercamiento con Harry es sospechoso -Los Black son impredecibles-
-Y eso los convierte en los malos- Remus espeta al romper la taza dejando caer el líquido en el suelo, olfateando salvajemente el entorno hasta atrapar el aroma que le quieren ocultar -No me mienta director, usted los cree culpables- explica con otro gruñido constante.
-No estas siendo razonable- Molly intenta intervenir -el director tiene un punto- se congela cuando la mirada salvaje cae encima.
-No seas hipócrita, ellos te recibieron en su casa... protegieron a Harry y los traicionas- Remus esta lo suficiente enojado como para no medir su filtro, no ayuda que la luna llena este cerca.
-¿Tiene evidencia?- Cross se pone a su lado, Hooch flota cercas pero dispuesta a respaldar a su amante -Porque no importa que tan misterioso sea su potencial... el que no estén bajo su pulgar no los convierte en los villanos directos-
Albus aprieta los labios completamente en disgusto -Son especulaciones- vuelve a intentar en su defensa.
-Supongo que nada mas ¿no?- Cross se endereza con una sonrisa burlona empujando a Remus a la retaguardia para que se tranquilice -pensé que esto era un grupo de defensa civil... si esperan que encienda antorchas y persiga a inocentes solo por su historial, me estoy saliendo de esta mierda-
Hay un concurso de miradas entre dos voluntades fuertes dejando a todos como testigos incomodos del encuentro no acostumbrados a que alguien vaya en contra del director.
-Harry sigue desaparecido- Albus rompe primero mirando el entorno e ignorando a esos dos, fingiendo que el encuentro no sucedió y que la amenaza de menos miembros no fue lanzado a su cara.
Un bufido, cruzándose de brazos... Remus se acurruca cerca de la chimenea con total disgusto en su rostro, apenas escuchando sobre la búsqueda o si el ministerio estaría detrás de su desaparición.
-¿Mejor?- cuestiona Cross quien parecía era su único amigo actualmente en esa sala.
-Todavía quiero morderlo- responde Remus, Hooch resopla divertida pero lejos de involucrarse.
-Ante tantos testigos-arquea la ceja Marian dándole palmadas como un cachorro.
Una sonrisa burlona, haciendo retroceder un poco su mal genio -no soy tu perro, sabes-
El historiador da un suspiro de alivio fingiendo que no están siendo fulminados por el resto de la sala por su aparente desinterés en lo que diga el director -Qué bueno que lo aclaras, no tengo mascotas porque siempre mueren-
-Es porque se les debe dar de comer tres veces al día- Hooch muerde como si recordara el infeliz destino de algún pobre animal.
Al final, cuando Remus salió disparado de la reunión no miro hacia atrás ni siquiera pidió disculpas, perdiéndose de la mirada contemplativa de Albus por su aparente inclinación leal a los Black que se muestra como un inconveniente extra.
El frio de la noche logro extinguir lo que quedara de su mal humor... ahora tenía que encontrar a Harry.
XXXXX
Walburga lee el profeta solo para informarse, pero cierra los ojos lanzando el documento directo a la chimenea con disgusto... niega para si misma dejándose caer en el sofá perdiendo un poco el decoro de años de etiqueta.
En estos momentos estaba muy arrepentida de hacerse de fama como purista.
No es que estuviera en contra, nunca traicionara años de tradiciones pero se da cuenta como de este historial que forjaron con años de ser elitista le están afectando a sus nietos mas jóvenes (no le importa mucho Sirius).
El unico consuelo es que Dafira es una pieza dificil de doblegar por las presiones, no sabe que tipo de estrategia uso pero aun pueden tener el flujo de galeones necesario para subsistir y esta muy segura que esta comodidad irrita al ministerio.
Nunca los acorralan mientras su infame nieto este dando la cara a la comunidad.
Ahora que es un adulto, cualquier traba que quisieran aplicarle por los limites de edad se invalidaban... aunque aun los bastardos le están quitando sus derechos en el wizengamot o cualquier influencia externa... no son tan tontos como pensó.
Al menos pudo heredarle el reloj de Regulus, un tesoro de los pocos que tenia de su hijo mas devoto (no importa que haya manchado la linea de sangre, a estas alturas es una ofensa que ha olvidado).
Los retratos la miran, ojos pintados la fijan... todos saben que esta planeando algo, Walburga no morirá en cama... su ultima magia esta siendo maquinada, no teme a la muerte... teme llevarse a su nieto mas joven a la tumba por un tonto.
-¿Maestra?- pregunta Kreacher con un gesto perdido y dudoso al sacarla de sus pensamientos, ojos enormes la miran inseguros... era la primera vez que le habla directamente sin permiso.
Arquea la ceja para que continuara.
Entonces le extienden esas manos nudosas una reliquia esmeralda, parpadea porque no recuerda tener algo de ese tipo... intenta tomarlo pero se detiene... puede sentirlo, magia negra -¿que significa esto?- espeta con un gruñido.
El elfo duda, se remueve nervioso y tímido... abre la boca, la vuelve a cerrar bajo su penetrante mirada -El ultimo deseo del maestro Regulus- traga un nudo al comenzar a lloriquear, Walburga se obliga a la paciencia aun cuando quiere golpearlo con el bastón -Me hizo prometer que no diría nada...- chilla -pero... pero ya descansaremos, pasaremos...- mira el relicario hechizado -mi magia no funciona ¿puede hacerlo?-
La matriarca Black controla su expresión por años de adoctrinamiento, pero esta mareada mas allá de su enfermedad... nunca supo que paso con su hijo leal... aquí esta el elfo que al parecer fue su ultimo contacto ¿porque?
Pero niega sus penas, mirando el objeto con suma desconfianza... es una bella pieza... pero tampoco esta dispuesta a sacrificar su ultima magia en esto no importa cuanto amo a su hijo, su magia restante es para Alphard.
-Cuando pasemos, deja instrucciones a tu sustituto- dice altiva mirando al elfo sumiso -Estoy seguro que mis nietos pueden arreglar el ultimo deseo de Regulus- afirma con soltura.
El elfo mira impresionado pero acepta la orden.
Era un evento único ver como su maestra le da preferencia a sus nietos mestizos, pero no lo dice en voz alta porque aun cuando le desagradan... Kreacher guarda la esperanza que en efecto, el joven Alphard y el maestro Dafira podran cumplir el deseo del maestro Regulus.
XXXXX
Rita mira el entorno al sentirse perseguida.
Las calles están solitarias esa tarde de verano, todos miran el entorno como si no pudieran confiar en nadie... a como están las cosas, no se puede confiar en nadie.
Su departamento esta en una calle lejos del centro mágico de londres, es un edificio mestizo de muggles que le permite un paisaje mixto que no admite disfruta.
Cuando llega a su casa suspira de alivio y seguridad, las salas son fuertes para su protección... después de todo, muchos no están contentos con sus publicaciones y debe ser precavida.
Rita Skeeter ha hecho enemigos en el transcurso de sus años, nunca se arrepintió y aunque la situación esta difícil hoy en día... tampoco retrocederá... su estado animago le permite tanto, pero ahora por fin ha logrado una nota que merece la mejor publicación del profeta.
Por fin pudo ingresar en la casa Black.
Se quita sus anteojos, revisa sus notas y sonríe vorazmente.
Tantos datos que el ministerio seguro disfrutara, pero esta en la naturaleza de la periodista hacer el mayor caos posible... es vengativa, no olvida como ese espeluznante niño la amenazo de una forma tan sutil perdiendo tantos chismes en el torneo de los tres magos.
Que decir que ahora puede publicar del famoso niño que vivió sin filtros.
Alguien a quien acosara después de esto.
Lo dividirá en secciones... primero sobre el siempre sospechoso Sirius... luego los secretos, tal vez inventara un romance y fetiches de Dafira... la enfermedad, su estado como victima, su suerte de salir con vida del infame encuentro con el señor oscuro y agregara un tanto de como el niño que vivió posiblemente lo salvo de Alphard... finalizara con el lecho de Walburga y cuando tenga mas libertad, sobre la casa en la que habitan o sus contactos (un medico squid, que escándalo).
Si no estuviera tan entretenida leyendo, hubiera notado como alguien se deslizaba de una de las habitaciones con facilidad... hubiera notado como alguien se sentaba en el sofá rosa que tiene en medio de la sala.
-Espero que hayas disfrutado tu espionaje, Rita-chan- ronronean audible haciéndola saltar con horror, un ondeo de mano pálida... Dafira Black en sus mejores ropas entre muggle y magos le sonríe casualmente, poniendo sus pies encima de la mesa de centro.
Skeeter mira como si fuera una aparición, retrocede un paso y luego endereza la columna con indignación -No deberías estar aquí- gruñe como única idea mirando el entorno, agitando la varita sus salas están intactas ¿como ingreso? -te acusare por invasión, estarás en azkaban antes de que nos demos cuenta- amenaza con una sonrisa confiada.
La sonrisa del joven solo se estira de forma antinatural, hay una presión en el aire obligandola al suelo de golpe... es doloroso... no puede respirar... entra en pánico cuando los zapatos lustrosos están en el rango de visión... Rita no puede gritar.
-¿Estamos un tanto aburridos?- cuestiona casual, alzándose por encima de donde la reportera esta sin gracia en el suelo, sus ojos plateados fijos en el block de notas y luego de regreso al rostro pálido de la bruja.
Skeeter siente su corazón en su garganta, no alcanza a ver al niño pero no lo cree capaz ¿no?
-Entonces, cruzaste la linea ¿te lo advertí?- continua el invasor mirando el entorno con aburrimiento.
La reportera balbucea alguna defensa.
-oh no soy tan tonto- responde felizmente -se que piensas que me culparan... que sera obvio... pero, si la marca oscura esta encima de tu departamento ¿que dirán?- canturrea -por supuesto, necesitamos culpables ¡Ya los tenemos!- se agacha a su altura -no te preocupes, no dolerá aun cuando deseo que lo haga... y no te preocupes también, nadie puede rastrearme- silva con su propia varita -solo recuerda, eres la victima que necesitamos para que el ministerio entre en mas pánico ¡se equivocan mas cuando el terror invade!- carcajea.
Eso es ilógico, si eso quieren también serán afectados... de alguna manera no quedaran impunes aun cuando no puedan relacionarlos con su muerte (porque ella llego a la rápida conclusión que si, ese chico es capaz de hacerlo y escaparse de la culpa).
-Te veo con duda, pero ya tenemos todo arreglado... pueden ser un dolor en el culo, pero el ministerio estará dando círculos y si llegan a pasar nuestra tolerancia... bueno, tenemos planeado derribarlos de todas formas- le susurra conspirador.
Una sonrisa burlona, un brillo verde es lo ultimo que la reportera ve en su vida.
XXXXX
Kingsley no entiende.
Parado fuera del departamento que en estos momentos magos capacitados están revisando por pistas, esta en modo reflexivo para tratar de llegar a algún acuerdo... porque simplemente hay algo que lo molesta de todo esto.
Esta fuera del modo de operación de los mortifagos, pero ahí en los cielos esta la marca oscura como evidencia.
El ministerio no duda en los hechos, fue el señor oscuro... pero como miembro de la Orden del Fenix original ¿que tipo de ventaja obtendrá de asesinar a un reportero? no es que tal vez sus reportajes no fueran lo suficiente molestas para hacerla objetivo, pero simplemente no es el tipo de victima que asesinarían.
Ella era un sangre pura.
No hay evidencia mágica, la varita usada es el de la victima, tampoco la revisión muggle demuestra nada, todo el departamento esta limpio.
Por alguna razón recuerda el asesinato de Quirrel, pero ese hecho fue mas desordenado y de formas muggles... este es una maldición asesina.
Suspira frustrado al acordonar el área, tal vez necesite reportarlo a la Orden del Fenix.
XXXXX
Fin del capítulo.
Uno corto para decir presente.
Son Shinigamis, tuvieron política y discordia durante sus años como para no usarlo, tambien lo que le hizo a Rita es como un recordatorio que Dafira siempre esta en una zona gris de moral que inclina según sus deseos.
¿Donde estara Harry? ¿Cuanta lealtad mantiene Remus al director? ¿Que planea Walburga? Y el relicario de slytherin aparece.
Neah20 fuera.
