31. Maestra y alumno.
Sakura comenzó a despertar poco a poco, el color azulado del cielo lo deslumbró por completo haciéndolo parpadear varias veces antes de traerlo a conciencia. Al incorporarse notó que a lo lejos estaba Tsunade con Naruto acostado frente ella y su camisa desgarrada, Kabuto estaba observándolos con la boca fruncida pero estaba bastante lastimado del pecho, ¿qué había ocurrido? ¿por qué Naruto no sé levantaba?
Buscó levantarse pero Masamune tiró de sus cabellos, queriendo dejarlo en ese lugar seguro.
—No, no, necesito ir a donde Naruto. —pidió, soltándose del cuervo; no tenía ni energías y las partes donde Kabuto le tocó le dolían demasiado, pero necesitaba saber que él estaba bien, que no estaba muerto.
— ¡No está respirando! —se gritó Tsunade, aumentando la intensidad del jutsu, casi no le quedaba mucha energía y Shizune aún estaba inconsciente. —No mueras, no mueras… por favor…
Al escuchar la primera oración el mundo de Sakura pareció detenerse y sin importarle los desgarres que pudiera tener correr a Naruto así lo hizo, llegando al frente de Tsunade tocando a Naruto del rostro, estaba perdiendo color a cada segundo. Al observar las manos de la rubia notó el ninjutsu médico, pero también la poca energía que tenía ella para mantenerlo.
—Déjeme ayudarla. —pidió Sakura, juntando el chakra en sus manos, Tsunade lo miró, Sakura le estaba ofreciendo lo poco que le quedaba de energías.
—No, si haces esto por…
—Ya lo sé. Pero no voy a dejar que él muera, no señor. —reprochó Sakura, tomando las manos de Tsunade. —Usted está débil, Kabuto no tarda nada en venir, úselo de una buena vez.
—No te dejaré morir a ti tampoco. —aceptó Tsunade, cerrando los puños en las manos de Sakura, absorbiendo su chakra.
Masamune suspiró, no quería intervenir pero a este paso Sakura terminaría muerto.
—No reacciona. —comentó Tsunade, impacientándose. Necesitaban más, más y más energía, pero Sakura ya no parecía tener más.
—Tsunade-sama. —llamó Sakura, clavando su mirada en ella; la rubia captó un destello de determinación en sus ojos. —Dijo que usted no entrena hombres, ¿verdad?
— ¿Eh?
Sakura suspiró, tenía que liberarse hasta de su ultimo chakra, eso significaba tener que deshacer el jutsu especial por Naruto. Él lo necesitaba, no iba a defraudarlo.
—Después de esto, no tendrá otra excusa para no entrenarme. —comentó, sonriendo.
Tanto Kabuto como Tsunade se quedaron en silencio cuando una suave nube de humo cubrió el cuerpo de Sakura y eso solo significaba que había deshecho un jutsu. Quizás a simple vista no se pudieran notar los cambios, pero Tsunade que estaba frente a Sakura, notó que el cabello le creció hasta los hombros y que el flequillo le llegaba arriba de la barbilla, también sus facciones estaban mucho más finas, las pestañas más largas y aunque era pequeño, el pecho había tomado otras proporciones.
—Tú…
—Primero Naruto. —pidió Sakura, seria.
Ahora lo entendía, el porque Itachi estaba tan interesado en ese chico tonto.
—¡Cuidado allá abajo! —gritó Jiraya antes de ser estrellado contra el suelo por un ataque de Orochimaru.
Esa era su oportunidad para eliminar a esa pequeña molestia rosa, de eliminar cualquier cosa que atará a Sasuke Uchiha a esa aldea. Sakura observó por el rabillo del ojo al sannin acercándose, Naruto había vuelto a respirar pero todavía no estaba consiente, Tsunade incluso le puso el collar en el poco tiempo que despertó; Sakura abrazó con fuerza a Naruto, cubriendo sus partes vitales, dispuesta a dar su vida por él. Justo cuando Tsunade se iba a poner delante de ellos, unas enormes alas se extendieron cubriendo a las tres personas delante de ellos, sin que la espada de Orochimaru pudiera atravesar aquellas alas con su espada, era como si estuvieran hechas de acero.
— ¿Qué diablos…?
Jiraya observó con sorpresa al enorme cuervo que estaba cubriendo a los niños y a la mujer. ¿De dónde…? Imposible. ¿Ese era el cuervo que estaba pegado a Sakura?
—Masamune. —gruñó ácido Orochimaru. —La última vez que te vi, fue con Itachi Uchiha.
¿El hermano mayor de Sasuke que pintaba en todo eso?
El cuervo abrió solo un poco sus alas, dejando salir únicamente a Tsunade. Tanto Orochimaru como Jiraya pasaron saliva, incluso aquel loco de las serpientes entendía que había provocado una bestia que sería demasiado difícil de parar, menos ahora que sus brazos no funcionaban.
—Si un par de niños son más valientes que yo, entonces no puedo llamarme a mí misma sannin. —satirizó Tsunade.
Sakura dentro de Masamune se dejó caer encima del pecho de Naruto, escuchando sus latidos que de alguna forma le tranquilizaban. Aquel sitio se sentía demasiado seguro para querer salir alguna vez. No obstante, debido a que Itachi no estaba como tal presente ahí, las alas gigantes de Masamune no podían durar para siempre.
Al escuchar un enorme estruendo afuera, Sakura volvió a despertar, pero básicamente seguía semi-inconsiente. Al ver que Shizune se acercaba, el cuervo comenzó a hacerse mucho más pequeño, hasta lograr que Sakura pudiera ver la majestuosidad de los legendarios tres sannin.
—Tranquilo, Sakura, iremos a otro lugar. Te curaré ahí. —sonrió Shizune, acariciándole la cabeza. La babosa que mandó Tsunade no tardó en llegar.
Lo último que pudo recordar Sakura, es que tomó la mano de Naruto para que no se sintiera solo en sus sueños y cerró los ojos, perdiéndose en lo profundo de la oscuridad.
—.—.—.—.—
— ¡¿Cómo que no puedo pasar a ver a Sakura?!
El grito de Naruto llegó a sus oídos en un instante, las orbes verdes de Sakura no tardaron nada en enfocar la luz de día que le pegaba en el rostro; sin embargo, una sombra se colocó entre ella y la luz, al lograr enfocar se dio cuenta de que no era otra más que Tsunade.
—Al fin despiertas, llevas durmiendo un día y medio. —comentó ella, fingiendo desinterés. Afuera aún se escuchaban los gritos de Naruto, siendo controlado por Jiraya y Shizune, seguro tampoco tenía mucho que acababa de despertar. —Seguro te quieres volver a transformar antes de que ese niño entre y te vea así.
Sakura agitó su cabeza, poniendo una mano en su pecho se ruborizó por completo al notar que estaba en completa desnudes, de inmediato volvió a transformarse en chico con la mirada fija de Tsunade.
—Por favor… no diga nada de esto. —murmuró, cubriéndose con la sábana. —Seguro que Ero-sennin y Shizune han visto esto también.
—Orochimaru y Kabuto también. —dijo Tsunade, sentándose al lado de él; el rostro de Sakura cambió a uno de pánico total. —No te preocupes, mientras yo sea el quinto Hokage, nadie va a revelar ese secreto a menos que pase por mí cadáver.
— ¿Quinto…?
—Debiste pasar por mucho. —interrumpió Tsunade, abrazando a Sakura. Él alzó las manos sin saber cómo reaccionar. —Sakura, eres alguien muy fuerte, incluso a pesar de todo, tu seguiste sin preocuparte por perder la vida.
—Tsunade…sama…—murmuró Sakura, sonriendo. —No es necesario que se preocupe por mí, solo quiero que ayude a mis…—Tsunade puso un dedo en sus labios, negando con la cabeza.
—Te daré unos días para que te recompongas, de aquí en lo que llegamos a la aldea de la hoja.
— ¿Eh?
—Más te vale que cuando lleguemos estés preparado para un duro entrenamiento.
— ¿Tsunade-sama?
—No seré más indulgente contigo de lo que fui con Shizune, así que se vienen días duros para ti, Sakura.
— ¿¡De verdad!? —gritó emocionado, saliendo de la cama en un brinco. La ceja de Tsunade crispó al ver el cuerpo desnudo de Sakura enfrente de ella y de un golpe lo mandó a estrellarse con la pared.
— ¿Qué fue eso? —Naruto entró preocupado, Tsunade no tardó en lanzarle una manta a Sakura quién se cubrió avergonzado. — ¿Estás bien, Sakura?
—Sí…—murmuró adolorido. — ¡Naruto, Tsunade-sama va a entrenarme!
—¡Yo sabía que esta vieja cumpliría sus promesas! —sonrió Naruto, mostrándole el collar que había ganado.
Jiraya negó con la cabeza al ver que Naruto y Tsunade comenzaban a discutir y el rubio a ser golpeado por ella al llamarle vieja. Sakura no tardó en sentir su mirada, con una sonrisa que lo reconfortó bastante le dijo con una mirada que su secreto estaba a salvo con él.
Mientras Sakura corría a todos para vestirse, comenzó a imaginar que cuando fuera lo suficientemente fuerte, su opción de vida cambiaría.
—.—.—.—.—
Lo primero que hicieron Naruto y Sakura al llegar por la mañana fue correr rumbo al hospital donde se encontraba Sasuke, según los doctores este no había despertado en ningún momento pero sus signos vitales eran estables salvó por pequeños lapsos donde el Uchiha se inquietaba.
—Tsunade-sama lo ayudará en cuanto den el anuncio, será a las doce del día, ya están anunciándolo en la aldea. —dijo Shizune, asomándose, los había estado persiguiendo. —Así que será mejor que se queden con ella antes de que los líderes de la aldea se apañen de Tsunade-sama.
—Oh, no, esa vieja está aquí por Sasuke y el Cejotas.
Sakura se acercó a la cama de Sasuke, con un poco de vergüenza de ser descubierto le rozó los dedos con cariño y acercándose a su cama, inclinó su cuerpo solo para murmurarle algo en la oreja a Sasuke.
—Pronto estará bien, Su Majestad. —se burló, con un ligero tono rosa en los pómulos, recordando aquella noche que pasaron juntos.
Naruto dio la vuelta justo en el momento que Sakura se apartó de él y se dirigía de nuevo a ellos.
—Oh, por cierto, ¿alguien ya le ha informado a Lee? —preguntó Naruto, con las manos detrás de la cabeza. —Seguro que se pone muy contento cuando le digan que volverá a ser ninja en cuestión de nada.
—No, no hagas eso. —pidió Shizune, preocupada. —Primero necesitamos el diagnostico de Tsunade-sama.
—Pero ella puede curarlo todo, ¿no es así? —preguntó Sakura preocupado, ¿había sido en vano? Shizune puso una mano en la cabeza de Sakura, revolviéndola con cariño. —Estoy muy segura de que sí, pero el labor de ninja medico es especial, Tsunade-sama necesita dar un diagnóstico.
Tanto Sakura como Naruto se miraron no muy conformes con la respuesta. Aún así ambos decidieron esperar hasta el anuncio de Tsunade en la habitación de Sasuke.
—Una vez que Sasuke despierte, volveremos a tener misiones como antes. —dijo Naruto, delante de Sakura, con Sasuke interponiéndose en medio. —Seremos el más increíble equipo siete.
—Naruto, ese tal Itachi Uchiha, ¿de verdad es el hermano mayor que Sasuke? —preguntó Sakura, siendo escuchado por Masamune que siempre parecía pegado a su cabeza. —Ero-sennin me ha preguntado acerca de él, parece que ese sujeto me conoce.
—Sí… te nombro. —suspiró Naruto, sin apartar la mirada de Sasuke. — No sé qué le habrá dicho, pero fuera lo que fuera, sé que afectó demasiado a Sasuke.
—No sé de dónde me conoce, jamás había escuchado hablar de él. —dijo Sakura preocupado.
—Ese sujeto fue malo con Sasuke y conmigo, quizás solo averiguo todo lo que era importante para nosotros. —comentó Naruto, suponiendo cosas. Sakura frunció las cejas, ¿por qué se comenzaba a sentir tan curioso acerca de ese sujeto? Además, lo importante era Rock Lee y Sasuke, debía concentrarse en eso.
Una vez que Tsunade regresó de su nombramiento como nueva Hokage, Sakura se apartó de su camino, observando con admiración el jutsu medico que estaba aplicando. De hecho, por tanto libros de medicina que estaba leyendo, le comenzó a dar curiosidad la medicina, así que había presentado una solicitud para aprender aunque no la habían respondido hasta ahora. Quizás con Tsunade como su profesora sería más fácil de aprender.
—Ya paso todo el peligro. —dijo Tsunade, retirando la mano de su frente. —Despertará en unos momentos.
Tanto Naruto como Sakura se pusieron adelante, ansiosos de que su compañero despertara, tenían un motón de cosas que contarle. Pasaron unos minutos tortuosos para ambos, donde Sasuke comenzó a abrir los ojos casi con pereza, se veía aturdido todavía, sin embargo, cuando se sentó en la cama sus dos compañeros corrieron a su alrededor, llamándolo con un montón de felicidad.
— ¡Qué bien que estés mejor, tarado! —gritó Naruto, palmeándole el hombro con fuerza.
— ¡Ten cuidado, Naruto, aún está en trance! —reprochó Sakura, poniéndole una mano en su hombro.
Sasuke giró su cabeza en dirección a Sakura, observándolo detenidamente logrando casi incomodarlo.
"Vendré por él, así que asegúrate de deshacerte de todos tus lazos cuando eso pase."
— ¡Sasuke! —gritó Naruto, corriendo del otro lado para ayudar a levantar a Sakura. Incluso Tsunade se mostraba sorprendida de aquel desplante del Uchiha, lo había empujado sin más, llevándolo directo al suelo. — ¿Por qué has hecho eso?
—Aléjate de mí. —bramó apartándole la mirada.
—Oye…
—Creo que iré a donde Kakashi. —dijo Tsunade, sin entender del todo la situación. —Pero Sasuke, Sakura fue por mí para poder curarte, insistió tanto que al final termine accediendo. Ni Naruto ni Sakura merecen esa clase de desprecio que les estás mostrando.
—Usted que sabe. —reprochó Sasuke.
— ¿Es por lo de Itachi Uchiha? —preguntó Sakura al lado de Naruto. Sasuke afiló la mirada a ellos, ¿por qué su lazo parecía crecer cada día más?
"Ese chico, Sakura… quizás si lo mato comiences a entender que es el verdadero odio."
Sasuke se quedó callado, apretando las sábanas en sus puños, la cabeza le punzaba y recordaba las palabras de su hermano como ecos que no tenían fin. Acababa de darse de sus sentimientos por Sakura, y ahora tenía que renunciar a él porque no era suficientemente capaz de protegerlo, Naruto era mejor haciéndolo, Naruto peleó contra Gaara para ayudarlo. Él solo se había quedado viendo en silencio, como lo que quería casi perecía en sus brazos.
Y no solo eso, Itachi también iba por Naruto.
"Has creado demasiados lazos, Sasuke."
No solo salvaba a Sakura, sino que ese enano que ahora lo observaba fijamente, preocupado por él, incluso parecía importarle más a su hermano. Era más fuerte que él, que Naruto del que nadie nunca esperó nada, él era un Uchiha, una persona mucho más poderosa que él.
—Sasuke. —llamó Sakura, mordiéndose los labios, volvió a poner su mano en el hombro del moreno, zarandeándolo. — ¿Qué pasa?
"Te has vuelto débil al depender de tus compañeros de equipo, por quererlos, por poner su amistad antes que tu venganza."
—Te dije que me soltaras. Lárgate y llévate a ese idiota con él. —ordenó, desviando la mirada a la ventana.
— ¿Qué demonios te pasa, tarado? —gritó Naruto, harto. — ¡Sakura sólo está preocupado por ti!
— ¡Nadie se lo pidió!
— ¡Tú lo hiciste! —se unió también Sakura, molesto, dejando a los otros dos callados. — ¡Desde que te conocí entonces no debiste ser amable conmigo! ¡Ni dejarme sostener tu mano, ni dejarme protegerte!
—Tú no lo entiendes, no los necesito…
Ese fue el límite de Naruto quién sin pensar en nada más, le dio un puñetazo en el rostro.
— ¡Nosotros también decidimos protegerte, IDIOTA! —gritó furioso, Sakura lo observó pasmado. — ¡Sé lo que estás haciendo, pero alejarnos solo hará que te sientas mucho más solo! ¡Y ya no lo estás!
"¡Ya no estamos solos!" El grito y el recuerdo de Sakura corriendo a él en los exámenes chunnin le estremeció el corazón a Sasuke.
—¡No! —y sin pensarlo devolvió el puñetazo a Naruto.
Los absurdos sentimientos estaban inundándole la mente, de nuevo estaba siendo cegado por ellos.
— ¡Están en un hospital, dejen de pelear! —gritó Sakura, buscando detenerlos; Sasuke ya había derribado a Naruto e intentaba golpearle el rostro. — ¡Naruto, no le sigas!
—Ya estoy harto de todos ustedes.
Bien, aquello se había hundido en el corazón de Sakura más de lo esperado.
— ¡No digas eso frente a Sakura! —reprochó Naruto volteándolo.
—Basta… —las palabras de Sakura perdieron fuerza en cuanto Sasuke salió corriendo rumbo a la azotea, perseguido por Naruto, dejándolo a él con una cama deshecha. —Sasuke…
Masamune en su cabeza salió volando directo a la azotea, no tenía muchas energías por haber usado aquella técnica que había requerido más poder del suministrado por Itachi, sin embargo, le preocupaba, debido a que Sakura también corría a la par, dispuesto a detenerlos.
Entendía el motivo de Naruto, Sasuke estaba siendo bastante pesado, pero también comprendía a la perfección los sentimientos del Uchiha, ver a su hermano le afectó mucho más de lo esperado, aquella amenaza dad por Itachi, que le prometía no quedarse quieto con Sakura, seguro que le había alterado todos los nervios a Sasuke, así como darse cuenta de que la mitad de las palabras dichas por su hermano eran verdad, era mucho más débil que Naruto, de su rival.
—Es suficiente. —pidió Sakura, viendo como se miraban, Naruto acaba de reprocharle que se pusiera la banda de Konoha a Sasuke. —De verdad, no sé que piensan que están haciendo pero debe parar.
—No te metas, Sakura. —dijo Sasuke, observándolo con una seriedad absoluta.
—Solo será para volver a poner en sus cabales a Sasuke. —comentó Naruto, buscando relajarlo. —Ya verás que en cuanto termine con él, sigue siendo el mismo Sasuke de siempre. Confía en mí, como lo hiciste con la vieja Tsunade, Sakura.
— ¡Son dos cosas muy diferentes! —reprochó angustiado, Masamune estaba volando cerca de Sakura enfocándose en Sasuke. — ¡No lo pediré de nuevo, deténganse!
—No tienes la fuerza para detenernos, Sakura. —dijo Sasuke, indiferente. —Así que comencemos de una vez, Naruto.
Sasuke tenía razón, tanto Naruto y él estaban fuera de sus límites, incluso si no tenía aquella enfermedad impuesta por Kabuto, jamás lograría pararles solo. Masamune voló hasta Sakura, aunque ahora en vez de ponerse en su cabeza se colocó sobre su hombro derecho, queriendo reconfortarlo; quería decirle unas palabras de aliento, incluso decirle que firmará un contrato con él pero aún no era el momento y de todas formas con la cantidad de chakra de Sakura, no podría invocarlo sin medio morir en el intento.
Sakura tampoco se sentía completamente repuesto de lo acontecido con los sannins, Tsunade le había aconsejado no utilizar su chakra por al menos otra semana.
Pero, ver como Naruto formaba el rasengan y Sasuke el chidori le quebró el corazón, esos dos estaban siendo unos reverendos idiotas. Se iban a matar.
—Seguro desapareceré, pero es mejor que lo maten. —pensó el cuervo, juntando la mayor cantidad de chakra que le sobraba para volver a formar sus alas de acero, mientras Sakura corría a ellos.
— ¡DETENGANSE!
Cuando Sakura apareció en la vista de ambos, fue como si el mundo se hubiera detenido por esos momentos, notaron las lagrimillas de Sakura escurriendo por sus mejillas, buscando de forma desesperada pararlos. Sasuke parpadeó una vez, y esa vez fue suficiente para maldecirse por completo. ¿Qué estaba haciendo? Lo que más buscaba proteger era a Sakura, sin embargo, había sido un completo imbécil con él.
—No puedo pararlo. —pensaron tanto Sasuke como Naruto.
A sorpresa del cuervo y para su buena suerte, Kakashi intervino el ataque, desviándolos.
— ¡Estaban a punto de matar a Sakura! —gritó Kakashi, enojado. Poniéndose delante de su alumno, Masamune dio un respingo aliviado. Si algo le pasaba a Sakura bajo su cuidado, Itachi lo mataría. — ¡Ninguno de ustedes pensó en eso!
Sasuke se mordió los labios, aunque al alzar la mirada notó el daño que había provocado Naruto con el rasengan al contenedor de agua. Su cabeza era un mar de emociones y no tenía ni la más mínima idea de como pararlas. Quería marcharse de ahí, pero también quería ir con Sakura para que entendiera que había sido un imbécil.
—No debiste meterte, Sakura. —murmuró Naruto, sobándose el brazo.
—Sakura. —llamó Kakashi, zarandeándolo. — ¿Estás bien?
—Por supuesto que iba a entrar en trance, esos dos idiotas son sus personas más especiales, que intentaran matarlo no debe ser lo más gratificante del mundo. —pensó Masamune, poniéndose en su cabello de nueva cuenta.
—Saku-
—Perfectamente, sensei. —respondió él, desviándole la mirada.
—Te prometo que todo estará bien pronto. —sonrió Kakashi, buscando ponerle una mano en la cabeza, Sakura se apartó, andando hacía la salida de la azotea.
Naruto llevó una mano a su cabeza, apretándola con fuerza, bien, pelear con Sasuke era algo que siempre anhelo y hablaba muy enserio cuando le pidió que no se inmiscuyera, no obstante, Sakura lucía tan triste que le rompía el corazón solo él verlo.
Cuando Sakura se perdió de la vista de todos comenzó a bajar frenéticamente las escaleras, incluso sorprendiendo a Masamune. Sasuke lo observó salir a toda velocidad, pero decidió no seguirlo, seguro Sakura para ese momento ya comenzaba a odiarlos.
Muchas gracias por sus comentarios de apoyo acerca de mi nota del anterior capitulo, la verdad la historia va al ritmo que quiero, sobre todo porque me estoy enfocando en el manga, no obstante, me siento feliz de que no les moleste que sea tan larga. De todas maneras ya se viene el salto de tiempo, así que si todo va bien, la historia comenzará a ponerse más intensa.
No sé si vuelva a actualizar en estos días, así que de antemano les deseo un feliz año nuevo. ¡Espero seguir contando con su apoyo!
Disfruten sus fiestas.
