Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía

Solo para mayores de 18.

Yani, muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!

Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook


Agosto, 2011. Un año atrás.

—No sé en qué rayos me metí.

—¿Qué hizo Derek esta vez? —preguntó Bella, mientras se maquillaba frente al tocador.

Edward suspiró, estaba sentado al borde de la cama, y cuando pensó en Derek, se restregó la cara con una mano. El tipo estaba jodido más allá de la extenuación. Cuando los conoció, se alegró de saber que Dylan y Derek eran primos, y este último le comentó que estaba casado, y perdidamente enamorado de su esposa. Edward sintió afinidad inmediatamente con él. Eso significó mucho, porque no tendría que andar tras de todos asegurándose que llevaran un puñetero condón cada vez que se iban a los baños con alguna groupie. Además, era el mayor, por así decirlo, de todos ellos, mientras los demás tenían apenas diecinueve y veinte años, Derek tenía veintidós, y estaba casado desde hacía cuatro, lo que le resultaba jodidamente increíble para su corta edad.

Tal vez, si hubiese agregado que se había casado "para drogarse a gusto con su esposa igual o peor de drogadicta que él", se lo hubiese pensado dos veces antes de firmarlos.

—Faltó a los ensayos, y llegó tarde a su presentación en este pequeño pueblo llamado Forks, afortunadamente, nadie lo notó y a la gente pareció encantarles —suspiró—, pero si sigue así, ¿cómo diablos voy a proponer una gira por otro lado que no sea Washington?, además le resulta inconcebible separarse de Ellen.

Bella resopló por lo bajo.

—¿Su esposa? —se rio, incrédula mientras se ponía los pendientes—. El trabajo es primero, su carrera apenas va en ascenso, tiene solo veintidós, ¿por qué habría de casarse? —negó—. Debiste asegurarte de que ninguno tuviera una chica, al menos es solo ese idiota.

—¿Por qué es un idiota, Bella?

Se puso de pie, deteniéndose detrás de su esposa, sujetando sus suntuosas caderas. Mientras que él solo llevaba bóxer, su mujer estaba hermosa en su ajustado vestido ciruela, además, se había marcado los rizos y maquillado, mierda. Quería cogérsela tanto sobre el peinador, sujetar su cabello en un puño y solo… empujar dentro de ella hasta olvidar todos los problemas, hasta recordar el mismísimo sentido de la vida.

Sin pensarlo, deslizó las manos de sus caderas hacia sus pechos, sintiendo su peso entre sus manos, sus labios recorriendo su cuello, mientras enterraba la nariz en su cabello, y aspiraba ese familiar aroma frutal como si fuera un adicto.

—¿Crees que soy un idiota por estar enamorado de ti a mis treinta y tres? —le preguntó con la voz ronca.

Ella suspiró, cerrando los ojos mientras apoyaba la espalda contra su pecho. Eso fue peor, porque pudo sentir la curva de su trasero contra su verga, y si había estado semi duro, estaba bastante duro ahora. Esto es lo que le hacía Bella. Lo reducía a un neandertal.

—Siempre he creído que eres un idiota —murmuró con una sonrisa, haciendo que le diera una nalgada y ambos se rieran—. Me tengo que ir, Edward.

—No —gimió dolorido, enterrando el rostro en su cuello—. Te necesito, Bella, no me hagas esto hoy, por fin vine a Portland y han pasado semanas…

—De verdad esto es lo que más me molesta. —Se zafó de su agarre con facilidad, apoyándose en el tocador para mirarlo con un brillo irritado en sus ojos—. Sabes que tengo una junta muy importante con Quil, el abogado que Rosalie nos recomendó. Al fin, No Signs parece que va a ceder a leer el acuerdo, ¡solo leerlo!, y a ti no te importa que llegue tarde porque quieres coger.

—Bella…

—Desde que tomé Swan, parece que te propones ponerme trabas.

—¿Qué estás diciendo?, eso no es cierto, y lo sabes. Incluso te dejé quedarte a vivir aquí…

—¿Me dejaste? —lo interrumpió indignada—, discúlpame por no querer estar sola en Seattle, llevando toda la carga de lo que Emmett no es capaz de asumir. Además, no sabía que era un conflicto real para ti, no cuando te la pasas de gira con Resistance.

—Lo siento, cariño —dijo frustrado dando un paso atrás, dejándose caer sobre la cama.

—A veces no te entiendo, Edward, parece que no te tomas mis cosas en serio.

Y con eso salió dejándolo solo, bueno, a él y a sus bolas que se sentían como si fueran a explotar, pero a la mierda, siempre podía masturbarse. Miró hacia la ducha, síp. Lo haría de una buena vez.

§ § § § § §

—Bella, no sé cómo hacer esto solo.

—Basta, Emm. —Le ayudó a hacerse el nudo de la corbata, a estas alturas después de tanta práctica con Edward, lo podía hacer en segundos—. Estarás excelente, serás el presidente que papá hubiera querido.

—Deberías ser tú la que estuviera en mi lugar, yo solo voy a leer lo que escribiste —dijo entre risas—, ¿todavía tienes resentimiento por esto? —Ella se encogió de hombros.

—Hay otras cosas por las que guardo más resentimiento. —Dio un paso atrás, mirándolo—. Como aquella vez que escondiste todas mis barbies y les cortaste la cabeza.

—Se sentía muy bien sacar la cabeza de sus cuerpos —dijo riéndose—, tenían esta bolita que hacía que giraran sus cuellos, las necesitaba para completar las canicas que perdí.

—Pude matarte ahí mismo.

—Gracias a los cielos que no pasó.

—Te guardo rencor por ello, ¿ves?, la presidencia pasa a segundo término.

Ambos sonrieron, y cuando Emmett la abrazó se sintió… extraña, hacía muchos meses que no se dejaba ni siquiera tocar por nadie, y fue… lindo sentirse reconfortada. Sintiéndose todavía rara, por cómo se estaba dando todo en su vida, ella y Emm entraron a las oficinas donde No Signs estaba ya agrupado en la mesa, su abogado luciendo como un maldito buitre listo para saltarles al cuello.

—Primero que nada —dijo Emm aclarándose la garganta—, quiero que sepan que sentimos mucho lo que Aro les hizo. —Paul bufó, lo que instantáneamente irritó a su hermano—. ¿Qué significa eso, Paul?

—¿Ahora no puedo bufar ante tus palabras?

—¿Crees que mi padre era un jodido estafador? —inquirió abruptamente, cambiado todo el ambiente de tenso, a zona de guerra.

—No lo creó, lo sé. Charlie Swan nos utilizó para pagar toda tu mierda, desde tus viajes a Europa, hasta tu estúpida marca frustrada de ropa, así que claro que que es un estafador.

—¡No sabes nada! —gruñó caminando hacia él con los puños listos para golpearlo, Paul sonrió maliciosamente, parándose a su vez, listo para recibirlo.

—¿Que no sé nada?, creo que sé demasiado —escupió empujándolo—, tu familia completa nos quiso ver la cara, tratándonos como esclavos para poder sostener sus puñeteros lujos, seguro mi sueldo te pagó esto —dijo tomándolo de la muñeca, más bien, casi arrancándole su Cartier—. Pero esto se acabó, ¿lo entiendes?, vamos a hundirlos.

Emmett se zafó de su agarre, y justo cuando sin duda iba a soltarle un puñetazo, Bella se interpuso, esquivando solo por una milésima su puño, aunque igual trastabilló mientras esos dos se empujaban, sin importarles que estuviera en medio.

—¡Basta ya, chicos! —gruñó mientras los demás la ayudaban a separarlos—. Sé lo que piensan de nosotros, y sé que están muy dolidos y enojados —murmuró acomodándose el vestido—, pero tienen que entender que fue Aro quien hizo todo esto. Procedimos en su contra y está prófugo, pero eso no significa que no nos hagamos responsables por sus actos.

—¿Estás hablando en serio?, porque en siete jodidos años no te vi hablando de responsabilidad —dijo Paul, apoyándose contra la pared—. No sé ni siquiera qué estás haciendo aquí, Bella, pensé que estarías más ocupada comprándote tu próxima bolsa.

—Soy la vicepresidenta ahora.

—Con razón la empresa está como está.

—¿Qué rayos quieres decir?

—Te jodiste a Edward a tal grado que le nublaste la razón, tal vez él no tenga ningún interés en denunciarte, pero yo sí que lo haré, si pensaste que cogiéndote a uno de nosotros los demás íbamos a…

—¡No vuelvas a insultar a mi hermana! —Emmett iba de nuevo a la carga, pero Bella se adelantó y en un acto fuera de total proporción, cacheteó a Paul, dejando a todos atónitos.

—Nunca vuelvas a faltarme al respeto así, Edward es mi marido, nunca me habló de esto, si lo hubiera hecho, inmediatamente me habría fijado en las finanzas, estaba tan cegado por ese imbécil como el resto de ustedes. —Se volvió a alisar las inexistentes arrugas en el vestido—. Ahora, si ya acabaste de mariconear con esto, ¿podemos ver el contrato?, ¿o tengo que abofetearte un poco más para que entres en tus cabales?

El resto de los miembros se burló entre dientes, haciendo que Paul enrojeciera, dándole la espalda mientras se apoyaba en un rincón alejado. Bella respiró profundo, alisando su vestido, intentando controlar el temblor en sus manos.

Bien, si a esto iba a tener que llegar para comenzar a demostrar quién estaba a cargo, lo haría. No estaba en su naturaleza abandonar el barco a la primera, ni a en la tempestad… ni nunca. Lo que decía que si ella fuera un tren, sin duda estaría descarriado.


Hola! Esperando que tengan un buen inicio de semana, acá les dejo actu, me cuentan qué les parece?

Gracias por comentar: Gloria, Vrigny, Lizdayanna, Karla, de hecho ya ves que se lo sacó cuando pelearon en el departamento, paupau1, Esal, ori-cullen-swan, Yenix304, Tecupi, Meemii Cullen, Liliana Macias, Adriu, Mela Masen, torrespera172, Vale Potter, Leah De Call, miop, soy super fan de Robert tambien, NarMaVeg, carolaap, Melina, saraipineda44, Tata XOXO, rjnavajas, Katie Lupin, MariePrewettMellark, Injoa, tulgarita, angryc, valentina delafuente

Gracias también a mis comentaristas anónimas!