Hola lectores de A FairyTale For The Princess Butterfly and The King DragónSlayer, les saludo cordialmente trayendo un nuevo capítulo.
Iré directo al grano, he estado desarrollando el capitulo siguiente "El Llanto de los Dragones Parte II", me di cuenta que la parte "introductoria del capítulo", o por decirlo el punto de vista que siempre entra antes del título, se me extendió bastante y digamos se convirtió de un fragmento sencillo, a uno más extenso pero no tan largo… tampoco quiero que se pierda la idea y ni ustedes lean un capítulo sumamente largo con un sinfín de detalles importantes.
Así que decide publicar por esta ocasión, este capítulo titulado "El Sino de los DragónSlayers"… ahora bien todo deben decir "Sino"… o acaso deben pensar que Templario, se volvió loco, y quiere destruir las reglas establecidas….digamos que ahora lo explicare y es:
"Sino" se relaciona a destino como sus variaciones en Fatum, Hado o Sino. Se define como el poder sobrenatural inevitable e ineludible que guía a la vida humana y cualquier ser a un fin no escogido, de forma necesaria y fatal, en forma opuesta a la del libre albedrío o libertad…. En resumen recuerden las palabras de Jaya…los DragónSlayer tienen prohibido soñar y anhelar otra cosa. Solo deben esperar que regrese Robín y enfrentarlo una vez más.
Vamos con la nueva actualización e iniciamos:
El Dragón Rojo, es consciente sobre el inminente regresó del verdadero enemigo o aquellos que intenten traerlo nuevamente a cobrar revancha de su derrota de hace mil años. Para asegurar un futuro a su pueblo, deberá reunir más soldados, caballeros, piromantes y los últimos de su ancestral linaje.
El exiliado Dragón Espectral y el veterano Dragón Furibundo…
El Sino de los DragónSlayers
Reino DragónSlayer, desde Darien…
Darien solo contemplo a sus dos súbditos y cada palabra dedicas a su persona. En el fondo deseaba regresar con la princesa y dormir entre sus brazos, a cambio escuchaba el parloteo de los gemelos minotauros.
–Hmmm... No puedo creerlo– se dijo. Darien o comúnmente llamado Marco DragónSlayer.
Rey del reino DragónSlayer, el Dragón Rojo y recientemente supremo gobernante de Mewni. Los reinos de Mewni o específicamente los demás monarcas lo odiaban abiertamente y en lo personal ni le importaba, ni necesitaba hacer gala de sus títulos. Demostró en el campo de batalla quien era realmente y su gente lo respetaba por los "hechos" a diferencia de presumir títulos otorgados por herencia.
Ni hablar de su posición de rey, lo odiaba y deseaba ser libre. Un tiempo, fue llamado Caran y conoció las necesidades de su pueblo, lamentablemente con 17 años debió asumir sus obligaciones como monarca y enfrentar la invasión.
Sus antepasados, en tiempos antiguos solían ser considerados semi-deidades. El dios dragón Gothor y su esposa Thagmi concibieron, un niño llamado Thrual.
El vástago de Gothor gobernó por casi cien años, además de ser un "rey"… fue esposo y padre. Junto a su compañera, como buen padre y buena madre se multiplicaron rápidamente con hijos e hijas. A su muerte, fue despedido por una legión de los suyos y hasta el propio anciano-dragón lo lloro por verlo partir de este mundo. Por las siguientes generaciones, se encargaron de combatir y definir su territorio, luego llegaron de los Slayers y sus seguidores, otro ciclo de odio y finalmente Robín.
–¿Cuáles son sus órdenes?, majestad– preguntaron los dos minotauros de pelaje blanco y crin rojizo, luciendo orgullosamente las armaduras y disponiendo sus armas a los pies del Dragón Rojo.
–Iremos a dar un pequeño paseo y visitar un "viejo amigo"...– contesto. –Solo espero que su humor sea "bueno"… o tenga ánimo en hablar– se dijo.
–¿Es de confianza?– pregunto Solum.
–Mi hermano dice la verdad… estamos dispuesto a protegerlo y acompañarlo– replicó Inferno.
–Bueno…
Pensó en alguna buena excusa para librarse de los gemelos minotauros. Pero, en el fondo algo de compañía de dos fieles piromantes le serviría e incluso decidió llevarlos consigo de regreso al reino Butterfly.
–Es de confianza…– contesto. Los dos minotauros intercambiaron miradas. –Bien, por aquí. ¿Y cómo sabían de mi pequeña visita?– pregunto.
Los minotauros alternaron su explicación. El Gran Maestro Piromante, mantuvo una charla breve con Gothor... sobre ciertos asuntos.
El anciano maestro hizo llamar a los dos minotauros para escoltar, y ganar algo más de experiencia protegiendo al Dragón Rojo. El castaño, ni expreso una mueca o un comentario… sabía cuidarse por sí mismo y Gothor simplemente tuvo que dar una respuesta positiva o le dio poca importancia al asunto.
–¿Dónde iremos?– pregunto Solum.
–¡Debe regresar a tiempo, y continuar su charla!– exclamó Inferno.
–Es importante– contesto. –O pueden esperarme. Es decisión de ustedes, debo tratar asuntos con mi primo Keldor.
–¡¿Keldor?!– preguntaron.
–Keldor DragónSlayer o el Dragón Furibundo. Fue el antiguo comandante de los Caballeros Dragones y fue él quien designo a Bolvar como el nuevo líder de la orden pero decidió irse a un auto-exilio y ha sido así…. Desde hace casi tres años. Ni la guerra, lo atrajo… solo busco apartarse del mundo y algo de paz.
Los dos acompañantes del castaño, recordaban las historias de los pasillos del castillo de Nueva Draconis y todo lo concerniente al Dragón Furibundo. Un gran piromante, caballero y líder innato de las huestes del reino, un hombre que perdió a su esposa en los primeros años de matrimonio y un hijo muerto en el campo de batalla. Solía llamarlo primo Keldor.
Y su mote "El Dragón Furibundo", a su propenso carácter de furia incontrolable en el campo de batalla y la orden de caballeros dragones.
–Mi primo puede tener un sinfín de historias sobre su carácter rabioso. Él me enseño a disparar con el arco o practicar con fuego… el anterior rey, solía reprenderme por esos juegos– contesto. Darien recordaba las habituales discusiones entre su padre postizo y su primo Keldor. El Dragón Furibundo mantuvo una gran amistad en vida con el Dragón Vendaval.
Keldor resultaba ser primo-hermano de los hermanos-príncipes. Y bastante lejos de poder ser el heredero a la corona, ni le importaba tener esa posibilidad de ser un rey pero su esposa era todo su mundo, una mujer cariñosa y muriendo en el parto. Pero, el hijo de Keldor solo vivió hasta los 13 años y cayendo en combate.
El castaño siempre intentaba pasar algo de tiempo con su denominado "primo".
–Te pareces a Lucían pero él… era más alegre. Intenta sonreír un poco más– le dijo Keldor, en cierta oportunidad.
Darien junto a los dos minotauros, continuaron por el camino toscamente construido por los ancestros del castaño. Cruzaron algunas cuevas conectada entre sí, por un intrincado sistema de pasadizos, giraron a la derecha y los minotauros quedaban asombrados con los grabados en las paredes de roca.
–Los dibujos relatan la historia de mis ancestros. Todo comienza con Gothor llegando a este mundo proveniente de un sitio lejano junto a su progenie de dragones y reclamando toda esta región como suya. Los siglos y siglos pasaron… los nativos de esta región admiraron el poder de los dragones y juraron lealtad pero una mujer atrajo la atención del viejo dragón y fue desposada… tuvieron un hijo– dijo Marco.
Y explicando ciertos sucesos de los tiempos antiguos.
Dieron otro giro y saliendo de la intrincada red de túneles. Ascendieron por el siguiente nivel por medio de un rústico y poco convencional artilugio o en este caso un elevador construido de madera por los piromantes cercanos del templo. Los dragones de la progenie de Gothor merodeaban la zona, lanzando llamaradas, rugiendo o peleando por alguna hembra.
–Les recomiendo que me esperen, en este punto– señalo el castaño. –Mi primo, suele tener un pésimo humor y ni hablar de extraños.
–¡Entendido, majestad!– contestaron los gemelos minotauros.
Refugio del Dragón Furibundo…
Existe cierta reflexión sobre: "Los lobos viejos no tienen una muerte fácil. Tras una vida de lucha, no saben cómo vivir cuando envejecen, perdiendo colmillos y garras". Lo mismo, se aplica a los dragones al perder sus colmillos, garras y el debilitamiento de su llamarada, o la familia DragónSlayer compartiendo un destino similar al llegar a la vejez.
Toda una vida de lucha. La familia DragónSlayer solo conoce una vida vinculada a la guerra… a pesar de su edad, él decidió buscar algo paz pero los fantasmas de todos los que amo alguna vez, solía invadir sus sueños. Aquella noche, resulto ser como cualquier otra y acompañado de una tinaja de vino.
Solo las voces de fantasmas del pasado. Su esposa había muerto en el parto, su único hijo murió con tan solo 13 años en el campo de batalla y su familia estaba al borde de la extinción. Esa jornada o resultaba ser parte de su rutina habitual, la fabricación de flechas e intentar disfrutar una comida cada noche.
Alto, fuerte a pesar de su edad, piel morena, cabello castaño oscuro con algunas hebras grises, ojos oscuros y vello facial de un par de días. Solo llevaba una camisa color azul, pantalón negro y un par de botas.
Su cabello le llegaba hasta los hombros y su rostro mostraba una docena de cicatrices. En ocasiones miraba hacia el horizonte, recordando su antigua vida y batallas pasadas. Pero, recordaba esa batalla de la frontera, la nieve manchada de sangre, los cuerpos de los caídos y su hijo sujetando firmemente su espada.
Cogió el cuerpo de su hijo, ni una sola lágrima derrabo por él y apoyo su propia frente con la de su hijo.
–Entraras al salón de nuestros ancestros cubierto de honor y serás honrado. Tu madre te recibirá con orgullo, hijo mío… mi valiente soldado, Balian– dijo. Él construyo con sus propias manos una pira funeraria, recito las tradicionales palabras funerarias de la familia y lloro a su hijo con lágrimas de sangre. El difunto Dragón Vendaval lo acompaño.
Y continuaron luchando juntos por años. Ahora, un fantasma aparecía, en la puerta de su morada.
–Un fantasma ha venido a divertirse con mi miseria– se dijo Keldor. El fantasma en cuestión compartía un parecido con el difunto Dragón Vendaval. Se desplazo lentamente con largas zancadas, quedando cara a cara.
–Así que… este es tu hogar– inquirió Darien.
–Mi hogar… mi última morada– contesto, estudiándolo y sorprendido por el parecido con Lucían.
–Como la canción– replicó Darien. –"Moraré, y mis herederos hasta el fin del mundo"…se ve bien este lugar. Pero, está mal… primo. Esta quebrado e incompleto… algo le falta, Keldor.
La choza se emplazaba en un territorio yermo. Edificada a partir de madera, piedras y una lona desgatada. Contaba con algunos barriles con aguas o pieles secas de cacerías pasadas.
–Gothor– dijo Darien, explicando sucedido al interior de la madriguera de Gothor y su charla.
Solo con oír el nombre de Robín… expresó una mueca de desagrado.
–Puede que intente regresar, lo juro. O posiblemente tenga algo de ayuda…– dijo.
–No soy ningún héroe–dijo Keldor, cabizbajo. –No liderare a los caballeros dragones o comandare a la primera línea de combate. He dejado esa vida atrás…– lo ansiaba y el fantasma del Dragón Vendaval caminaba entre los vivos.
–Yo no te lo pedí– contesto y arqueando la ceja derecha. –Pero creí que al menos regresarías a luchar– viéndolo directamente.
Apartó la mirada unos segundos y respirando profundamente. Extrañaba esa sensación y habían sido tres años lejos de un campo de batalla. Intentaba llevar una vida pacífica y rondaba cerca de los sesenta años.
–¡Primo!– dijo Darien. –Solo debes verte, apartado del mundo y aislado. Solo quedamos tres DragónSlayer… la guerra contra nuestro verdadero enemigo, ha sido anunciada por Gothor. Debemos estar juntos y enfrentarlo.
–Guerra– se dijo. Keldor, saboreo por unos segundos la palabra "guerra" y conocía esa sensación.
Le parecía extraño pero deseaba regresar y empuñar sus viejas armas. Su carrera militar comenzó con tan solo 11 años fue nombrado escudero, a los 15 años se convirtió en caballero y ganándose su apodo… el resto fue historia pero en el camino perdió a su esposa e hijo. Había visto suficiente del mundo y todo lo oscuro pero los difuntos miembros de su familia, ganaron su lugar en el salón y festejaban eternamente.
Él deseaba ganar su muerte de guerrero.
–¡Tú y yo!– dijo Darien. –¡No podemos ocultarnos!– exclamó.
En el interior del veterano caballero algo muy extraño sucedió. Aquel sentimiento olvidado en lo más profundo de su ser, volvía a florecer y ahora tendría una nueva oportunidad de reclamar su ansiada muerte de guerrero.
–Mi esposa e hijo, me esperan… junto a nuestros ancestros– dijo Keldor. –Deseo entrar al gran salón, primo.
–Lo haremos– contesto. Extendió su brazo derecho y transformándolo.
Keldor alzó su brazo derecho y transformándolo. El Dragón Rojo y el Dragón Furibundo, estrecharon sus manos, débiles sonrisas y la muerte lentamente se acercaría a reclamar lo suyo a su debido momento.
Los caballeros dragones recibían una armadura fabricada a su medida pero la armadura del Dragón Furibundo resultaba ser distinta. Solo bastaron cinco minutos, él emergió de su morada y luciendo su armadura. La coraza mostraba un dragón sosteniendo una espada, la hombrera derecha con pinchos de acero, la hombrera izquierda sostenía la capa con capucha, protectores en los brazos y piernas.
En batalla portaba una espada corta y un hacha mediana. Le permitía defenderse y atacar libremente en el campo de batalla, lanzando rugiendo y destripando a cualquier enemigo que se le cruzara por su camino.
Darien mantuvo una débil sonrisa y escuchando las palabras de su primo.
–Hace mil años nos subestimó por ser un ejército compuesto de bárbaros fanáticos y pretenciosos nobles. Es tiempo de recordarle a nuestro viejo amigo Robín, lo que puede hacer nuestro orgulloso pueblo…– dijo el Dragón Furibundo.
–¡Es tiempo de regresar con Gothor!– contesto Darien. –Y eso me recuerda que vendrás conmigo al reino Butterfly, junto a los minotauros que nos esperan a unos metros de aquí.
–¡No hagamos esperar al anciano!– bufó Keldor, apoyando el mango de su hacha sobre su hombro derecho e inflando el pecho.
Minutos después, madriguera de Gothor…
–¡El Dragón Furibundo!... – dijo Gothor, ocultando su asombro por ver a Keldor dispuesto a regresar a la lucha. –Keldor, supongo que has olvidado tus modales o vuestra majestad te ha contagiado con su habitual carisma y carácter distante.
–Hmmm… Ha sido un largo tiempo, Gothor– contesto Keldor.
–Solo somos tu reflejo, Gothor– replicó Darien. –Debemos hablar sobre "El Laberinto de Dragón"… y me llevare a mi primo con los dos minotauros que nos esperan afuera al reino Butterfly.
Gothor, abrió levemente las fauces y conteniendo su enojo por ver su autoridad menos cavada. Resultaba ser demasiado divertido en lo personal, el veterano Keldor luciendo su hacha y espada e imponiéndose como en sus mejores tiempos… quizás la vida en ese auto-exilio lo aburrió, marchar nuevamente a una guerra contra los enemigos y buscar esa muerte gloriosa que anhelaba.
–¿Una muerte gloriosa?... Jajajaja, es demasiado bueno para ser cierto y ¿sobre el Dragón Espectral?– pregunto Gothor.
–Dominic es uno de los nuestros. Su condena puede dejarse aún lado y regresar con nosotros…– contesto Darien.
–El Dragón Espectral puede regresar y pelear junto a nosotros. Necesitaremos a todos para la guerra y ganarla, él nos juro regresar y destruir a todos por igual…– dijo Gothor.
–Hace mil años contábamos con menos hombres y mujeres dispuestos a luchar, ni hablar de las armas solo espada, fuego y valor… con eso se fundó el reino pero incontables vidas se perdieron– señalo Keldor.
El ancestral dragón saboreo por unos segundos las palabras de su casi-extinta estirpe. Y posiblemente el inminente retorno de Robín… fuera tan sangriento como hace mil años y recordar al joven primo de Jaya I, Keldor.
–El primo de Jaya, ese chico llamado Keldor… murió con gloria. ¿Deseas algo parecido?, Dragón Furibundo– pregunto Gothor.
El veterano caballero dragón solo le basto una sonrisa y una mirada… deseaba volver a sentir el calor de la batalla, derramar sangre y ganar la muerte de un guerrero.
–He vivido casi 60 años y es raro. Nuestra familia suele morir a una determinada edad, en mi juventud podía luchar toda una semana, ni cansarme y estar con mi mujer. Tengo una última oportunidad– dijo Keldor. –Enterré a mi esposa y mi hijo con solo 13 años murió en el campo de batalla… un chico valiente y fiero. Lo cargue y le di una ceremonia funeraria como ha sido tradicional, en nuestra familia. Cuando me gane mi muerte de guerrero, los volveré a ver y a mis ancestros.
–¿Y tú?– pregunto Gothor con la mirada puesta en el castaño.
–Ehmm… toda mi vida se ha impuesto obligaciones. Estoy cansando, nunca desee tener la corona. Yo solo quería una vida normal, Gothor– contesto. –¿Lo sabes?– pregunto.
Gothor, aparto la mirada unos segundos y recordando otros tiempos.
–Mi esposa e hijo– se dijo Gothor. –¡Jajajaja!... ya no perdamos el tiempo– extendiendo los brazos.
Él hizo levitar seis frascos a los pies de los dos DragónSlayer. El Dragón Furibundo cogió inmediatamente dos frascos, el joven rey suponía algo y en parte había escuchado ciertos rumores medianamente verídicos pero ahora lo confirmaba por completo.
–¡El mutágeno!– exclamó el Dragón Rojo.
–Los otros dos son para Dominic– dijo el Dragón Furibundo.
–El Dragón Espectral puede llevar a cabo la transformación. Lamentablemente, ustedes dos son incapaces de completar la transformación pero pueden soportar "el mutágeno" por ser mis descendientes– dijo Gothor. –Beban uno ahora y el segundo a la media noche… en el reino Butterfly. Desearan estar muerto con el segundo frasco que beban.
El Mutágeno estaba preparado a partir de hierbas, antiguos conjuros y algo del veneno proveniente de Gothor. Tardaba aproximadamente cinco años pero ese brebaje resultaba reforzar ciertos aspectos en la musculatura, reflejos o resistencia tanto física como mental. Lamentablemente su uso por los miembros del linaje, en tiempos pasados provocaba esterilidad, siendo una de las razones por los escasos DragónSlayers.
–Suele ser algo amargo, ni hablar del dolor…– dijo Keldor al castaño.
–¡Lo sé!– contesto el castaño.
Los dos DragónSlayer quitaron los corchos de sus respectivos frascos, olfatearon el líquido y lo bebieron de un trago.
El dolor provocado por el mutágeno, fue aún peor que el nefasto sabor. Las venas resaltaron por todo el cuerpo e incluso en el cuello y rostro. Parecían ser tres veces más grandes, sus cuerpos tambalearon y mareándose conjuntamente.
Y en cada fosa nasal, una pequeña gota de sangre cayó al suelo y perforando la piedra. El mutágeno combinado con la sangre de la estirpe de Gothor ampliaría sus facultades físicas y mentales.
–Cuando beban el segundo frasco, dormirán por toda una noche y despertaran con los primeros rayos del sol…– dijo Gothor. –Y ahora hablemos del "Laberinto de Dragón", señores.
El Dragón Rojo y el Dragón Furibundo… desearon por unos segundos estar muertos. Gothor, hablo de los próximos planes a seguir y la reconstrucción de la antigua fortaleza.
Y continuara en el próximo capítulo, queridos lectores. Algo que quiero dejar en claro… al decir en publicaciones pasadas "El Último DragónSlayer"… lo trate en un sentido neutral y en esta publicación se explicaron algunos sucesos de la familia.
Ahora vamos con los reviews:
Velkan96-D: Muchas gracias por tus palabras, ahora se abordaran más temas.
MarcoSketcher: Bueno muchas preguntas surgieron y otras respuestas se han dado. Pero, lo importante que pronto se irán aclarando, en varios puntos futuros y eventos.
Sugar: Por esa razón ese Guest, en su forma de escribir se me hizo tan familiar. Obviamente aun queda zanjar un punto muy importante con el asunto de Tom. Por su parte Star, ha decido varias cosas y él debe aprender, a la mala si es necesario.
Starco4everr: Muchas gracias, por tus palabras.
Mariaguabj: Muchas gracias, e igual cuídate.
BlackKittyQueen: Gracias, es algo triste sobre el asunto de soñar pero resulta que deben esperar el regresó de Robín.
Por último espero que disfrutaran de la actualización. En la siguiente actualización se concluirán varios sucesos importantes para avanzar directamente a la conclusión de la temporada uno... en los siguientes capítulos, nos vemos lectores.
Una cosa más, siguiente publicación de mis Fics: Tendremos doble actualización de Una Ciudad llamada Echo Creek.
